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Convivencia con la Mujer Esqueleto

 

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Nuestra Mujer Esqueleto itinerante, este mes (muy bien acomodada!) en casa de Susanna.

Pero, cuando encendió su lámpara de aceite de ballena, la vio allí acurrucada en un rincón sobre el suelo de nieve de su casa, con un talón sobre el hombro, una rodilla en el interior de la caja torácica y un pie sobre el codo. Más tarde el hombre no pudo explicar lo que ocurrió, quizá la luz de la lámpara suavizó las facciones de la mujer o, a lo mejor, fue porque él era un hombre solitario. El caso es que se sintió invadido por una cierta compasión y lentamente alargó sus mugrientas manos y, hablando con dulzura como hubiera podido hablarle una madre a su hijo, empezó a desengancharla del sedal en el que estaba enredada.

“Bueno, bueno.” Primero le desenredó los dedos de los pies y después los tobillos. Siguió trabajando hasta bien entrada la noche hasta que, al final, cubrió a la Mujer Esqueleto con unas pieles para que entrara en calor y le colocó los huesos en orden tal como hubieran tenido que estar los de un ser humano.

Buscó su pedernal en el dobladillo de sus pantalones de cuero y utilizó unos cuantos cabellos suyos para encender un poco más de fuego. De vez en cuando la miraba mientras untaba con aceite la valiosa madera de su caña de pescar y enrollaba el sedal de tripa. Y ella, envuelta en las pieles, no se atrevía a decir ni una sola palabra, pues temía que aquel cazador la sacara de allí, la arrojara a las rocas de abajo y le rompiera todos los huesos en pedazos…

“Cuando conectamos con el cuerpo, emerge la alegría”

Mireia Darder, doctora en Psicología y cofundadora del Institut Gestalt de Barcelona

27/09/2014 – La Vanguardia – Ima Sanchís

MDarder

Un hogar interior

En Nacidas para el placer, instinto y sexualidad en la mujer (Rigden Institut Gestalt), Darder afirma que en la actualidad las mujeres nos exigirnos ser las mejores en todos los ámbitos. “…Y para llegar a todos esos objetivos sólo hay una posibilidad: desconectarse del cuerpo y, por tanto, del instinto. No hay tiempo para la contemplación ni para saborear las vivencias, se pasa de una actividad a otra”. Su solución es estar más en el cuerpo, aprender a escucharlo, soltarlo… “La mujer debe ir al contacto consigo misma, al cuerpo; el hombre, a la emoción y la empatía. Sólo superando roles, prejuicios y creencias podremos encontrarnos”. Las mujeres necesitamos un hogar interior.

¿A qué hay que atreverse?
A tener un cuerpo distendido y relajado.

¿…?
Hay que dedicar tiempo a trabajarse corporalmente para poder sentir qué es lo que queremos, porque estamos muy desconectados de lo que sentimos, y no estoy hablando de sentimientos, que también los confundimos, sino de sensaciones corporales.

¿No nos sentimos?
No. Y el cuerpo, si no lo tenemos tensado con lo que hay que hacer, sabe estar relajado. Y si lo sentimos, sabemos qué es lo que necesitamos.

¿Está segura?
Sin ninguna duda. Y una parte de lo que necesitamos es placer, pero con esos objetivos que nos marcamos, con esas ideas sobre lo que debemos ser, nos perdemos y machacamos el cuerpo para que cumpla en lugar de ir al ritmo que nos pide.

¿Y si tu ritmo es lentito lentito?
No hay cuerpos lentos, hay ritmos acelerados, vivimos en una cultura de objetivos que mata lo natural, sólo tiene que mirar a su alrededor: sometemos a nuestro cuerpo al mismo control y destrucción a la que sometemos a la naturaleza.

¿Hay que bailar?
Bailar o realizar cualquier técnica que trabaje la expresión corporal, que nos suelte. El cuerpo se autorregula, y si se lo permites emerge la necesidad de placer y de sexualidad que hemos inhibido totalmente.

¿Observación de psicóloga clínica?
Sí. El estrés es el enemigo mas grande del cuerpo, y no paramos de estar estresados.

¿Por qué las mujeres se deprimen más, se reprimen más y se medican más?
Porque el patriarcado no nos ha permitido la expresión natural, sino que nos ha impuesto un modo de ser. Uno de sus mandatos es que la buena mujer no es agresiva. ¿Cómo se define la depresión en psiquiatría clásica?

¿Una agresión contra uno mismo?
Exacto, y si no hay permiso para expresar hacia fuera, fácilmente se entra en depresión. Hasta principios del siglo XX las buenas mujeres, según los científicos, no tenían deseo. Reprimir la capacidad sexual también revierte contra uno mismo.

…Y confundir sexo con intimidad.
Dejamos poco espacio al vínculo, al amor, a estar en contacto, y la sexualidad es eso: intimidad, no un consumo más. El vínculo y el contacto físico es una necesidad humana, necesitamos la intimidad, no somos panteras, somos seres comunitarios.

¿Los roles de género aún nos atrapan?
Muchas mujeres sienten el dolor de no ser realmente mujeres porque tienen pareja, hijos. Así que no importa lo que seamos capaces de hacer ni de lograr si nuestra identidad sigue condicionada por esos roles.

Hay mujeres a las que todo esto les parece trasnochado.
A la mujer se la ha educado para que no accione en el mundo, para que no sea curiosa, no investigue. Hacen falta tres generaciones para cambiar comportamientos y creencias; aún hoy dejamos menos sueltas a las adolescentes que a los adolescentes.

A menudo la autoestima de las mujeres esta dañada. ¿Por qué?
Tiene que ver con recuperar el instinto, es decir, la capacidad de acción en el mundo y por tanto la agresividad.

Protestar, protestamos.
Sí, pero no creemos que tengamos derecho. El cambio viene por el cambio de creencias. A las mujeres no se nos ocurre que tenemos derecho a estar satisfechas sexualmente, sería todo muy distinto si lo creyéramos.

¿De qué se quejan las mujeres en la consulta?
De que no encuentran iguales, compañeros con los que compartir, y de falta de deseo. Un ginecólogo señalaba: “Antes las mujeres no sabían cómo tener orgasmos, ahora lo saben, pero están demasiado cansadas”. Buena madre, profesional, compañera…, esa perfección tras la que vamos nos impide estar en contacto con nuestro cuerpo.

Hay manadas de mujeres solas.
Y también de hombres, pero ahí hay una gran diferencia: el hombre se construye para él y la mujer para el otro, nuestros deseos están siempre en relación con el afuera. Los hombres no dicen: “Me falta una mujer”. Y ésta es la creencia que hay que cambiar: la mujer debe ser primero para ella, estar bien consigo misma.

¿Propone el egoísmo?
Luchamos como un hombre fuera de casa, sacamos la ternura con los hijos y recurrimos a la seducción con la pareja. Dejamos de estar presentes para poder llegar a todo.

¿Cómo escapar?
Hay que salir de la dicotomía masculino-femenino y dejarnos ser lo que somos. Para ello debemos alejarnos de los roles y creencias que caen sobre nosotras y recuperar una autoestima y un valor que a la mujer se le han negado durante siglos.

¿Y la solución está en el cuerpo?
Cuando conectamos con el cuerpo emerge la alegria de la Vida. Tener conexión conmigo es tenerla con la Vida.

Intervención poética de Chantal Maillard en el Festival de Filosofía de Barcelona

«La verdad no ¡el aire!». Chantal Maillard: Intervenció poètica

Pipa Club Bar | el dissabte 22 de novembre a les 20.00
Plaça Reial de Barcelona
Intervenció i Col·loqui Poesia

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 Barcelona pensa… Barcelona pensa? Barcelona, pensa!

Coincidint amb el dia Mundial de la Filosofia i mitjançant la Facultat de Filosofia de la Universitat de Barcelona, us proposem una setmana de filosofia per a tothom que acollirà diversos esdeveniments filosòfics: jornades, exposicions, presentacions de llibres, col·loquis, conferències, vermuts filosòfics, concerts, cinefòrums, filosofia per a la canalla …

Agrupats en diferents seccions i espais per tal d’oferir l’oportunitat de pensar sobre tot allò que ens interpel·la en el dia a dia: la música, la política, l’art… i que ens empeny a pensar més enllà dels tòpics i els clixés.

«Barcelona pensa» vol apropar la filosofia a tothom per tal de mostrar el seu paper decisiu en la producció i transmissió de la cultura. L’esperit del Festival és esdevenir també un catalitzador del pensament a la ciutat. A tal fi s’han inclòs estratègies de facilitació tant presencials com digitals que tenen per objectiu donar-nos eines per poder continuar nodrint autònomament aquesta curiositat, sigui de manera individual o col·lectiva.

Els cafès, les conferències, les performances, etc… seran maneres diferents d’apropar-se a les preguntes que ens afecten a tots i que la filosofia entoma de manera diversa: quina és la funció de l’art avui? Quins límits ètics comporten les pràctiques mèdiques? Què és la sobirania? De quina manera vull viure la meva vida, la meva mort? Com volem ser governats?… del 17 al 22 de novembre a Barcelona, però prorrogable a través de les xarxes socials. Us hi esperem!

http://www.barcelonapensa.cat/El_Pensa

http://www.barcelonapensa.cat/Programa

Louise Glück. Vita nova

 

Se me secó el alma.

Como un alma arrojada al fuego,

pero no del todo,

no hasta la aniquilación. Sedienta,

siguió adelante. Crispada,

no por la soledad sino por la desconfianza,

el resultado de la violencia.

 

El espíritu, invitado a abandonar el cuerpo,

a quedar expuesto un momento,

temblando, como antes

de tu entrega a lo divino;

el espíritu fue seducido, debido a su soledad,

por la promesa de la gracia.

¿Cómo vas a volver a confiar

en el amor de otro ser?

 

Mi alma se marchitó y se encogió.

El cuerpo se convirtió en un vestido demasiado

grande

para ella.

Y cuando recuperé la esperanza,

era una esperanza completamente distinta.

 

“El vestido”, in Vita nova, el nuevo libro de Louise Glück, editorial Pre-Textos.


Gluck, Louise

Louise Glück (Nueva York, 1943) es autora de más de nueve libros de poesía y de una colección de ensayos, Proofs and Theories, que obtuvo el Premio PEN/Martha Albrand. Fue galardonada con el Premio Nacional de la Crítica por The Triumph of Achilles, el Premio Pulitzer por The Wild Iris (El iris salvaje, Pre-Textos, 2006), y el primer Premio otorgado por los lectores del New Yorker, además del Premio Bollingen, por Vita Nova. Entre otros, cuenta también con el Premio Nacional Bobbit otorgado por la Biblioteca del Congres o, el Premio William Carlos Williams otorgado por la Asociación de Poetas de Estados Unidos, el Premio Fundación Lannan y el Premio Ambassador, otorgado por la Unión de Hablantes de lengua inglesa. Louise Glück es miembro de la Academia Americana de las Artes y las Letras y profesora en el Williams College. Vive en Cambridge, Massachusetts.
La editorial Pre-Textos también publicó sus libros de poemas Ararat, en 2008, Las siete edades y Averno, en 2011.

Danza butoh & sitar para la Mujer esqueleto

El relato de La Mujer esqueleto sirve de inspiración a este espectáculo de dansa japonesa Butoh con Penelope Guisasola acompañada por el sitar de Paloma Lozano.

“La danza Butoh es un lenguaje lleno de matices y sutilezas. Parece el único idioma que pudiera hablar un personaje cómo el de la Mujer Esqueleto.
Aquí comienza el viaje arquetípico, desde el fondo del mar, a la tundra helada, al calor del hogar hasta la recuperación del aliento de vida. La presencia de elementos naturales susurran en los espacios de silencio que junto con el sitar componen la melodía para esta pieza.”
Se estrenó en Madrid, en el Espacio Ronda, el 21 de enero del 2012.
El espectáculo se divide en 6 partes.

 

Parte 1: el relato

 

Parte 2: el fondo del oceáno

 

Parte 3: el encuentro y la persecución

 

Parte 4: el desenredo

 

Parte 5. el corazón y el aliento

 

Parte 6: el reencuentro