Palabra e hilo | Cecilia Vicuña

Cecilia Vicuña_Chibcha Trail_Bogotá 1981 Photo: Cecilia Vicuña, Chibcha Trail, Bogotá 1981 (Osear Monsalve).

 

La palabra es un hilo y el hilo es lenguaje.

Cuerpo no Lineal.

Una línea asociándose a otras líneas.

Una palabra al ser escrita juega a ser lineal,

pero palabra e hilo existen en otro plano dimensional.

Formas vibratorias en el espacio y el tiempo.

Actos de unión y separación.

La palabra es silencio y sonido.

E hilo. Lleno y vacío.

La tejedora ve su fibra como la poeta su palabra.

El hilo siente la mano, como la palabra la lengua.

Estructuras de sentido en el doble sentido

de sentir y significar,

la palabra y el hilo sienten nuestro pasar.

¿La palabra es el hilo conductor, o el hilo conduce la palabra?

Ambas conducen al centro de la memoria, a una forma de unir

y conectar.

Una palabra está preñada de otras palabras y el hilo contiene

otros hilos en su interior.

Metáforas en tensión, la palabra y el hilo llevan al más allá

del hilar y el hablar, a lo que nos une, la fibra inmortal.

 

Hablar es hilar y el hilo teje al mundo.

En el Ande, la lengua misma, quechua es una soga de paja

torcida,

dos personas haciendo el amor, varias fibras unidas.

Tejer diseños es pallay, levantar las fibras, recogerlas.

Leer en latín es legere, recoger.

La tejedora está leyendo y escribiendo a la vez, un texto

que la comunidad sabe leer.

Un textil antiguo es un alfabeto de nudos, colores y direcciones

que ya no podemos leer.

Hoy los tejidos no sólo “representan”, sino que ellos mismos son

uno de los seres de la cosmogonía andina. (E. Zorn)

Ponchos, hijillas, aksus, chuspas y chumpis son seres

que sienten

y cada ser que siente camina envuelto en signos.

“El cuerpo dado enteramente a la función de significar.” (René Daumal)

El tejido está en el estado de ser un tejido: awaska.

Y una misma palabra, acnanacuna designa a los vestidos,

el lenguaje

y los instrumentos para sacrificar (significar diría yo).

 

El encuentro del dedo y el hilo es el diálogo y la torsión.

La energía del movimiento tiene nombre y dirección:

lluq’i, a la izquierda, paña, a la derecha.

Una dirección es un sentido y la forma de la torsión transmite

conocimiento e información.

Los dos últimos movimientos de una fibra

deben estar en oposición:

Una fibra se compone de dos hilos lluq’i y paña.

Una palabra es raíz y sufijo: dos sentidos antitéticos en uno solo.

La palabra y el hilo se comportan como procesos del cosmos.

El proceso es un lenguaje y un diseño textil

es un proceso representándose a sí mismo.

“Un eje de reflexión”, dice Mary Frame,

“los atributos serpentinos

son imágenes de la estructura textil”,

las trenzas se hacen serpientes

y el cruce de la luz y la oscuridad se hacer un diamante:

una estrella.

La técnica “sprang” es “una acción reciproca en la que el

entreverado de los

elementos adyacentes y de los dedos se duplica arriba

y abajo del área de trabajo”.

Es decir, los dedos entrando en el

textil producen en las fibras una imagen espejo de su

movimiento,

una simetría que reitera “el concepto de complementariedad

que permea el pensamiento andino”.

El hilo está muerto cuando está suelto, pero está animado en el

telar:

la tensión le da un corazón

soncco es corazón y entraña, estómago y conciencia, memoria,

juicio y razón, el corazón de la madera, el tejido central de un tallo.

La palabra y el hilo son el corazón de la comunidad.

El adivino se acuesta sobre un tejido de wik’uña para soñar.

 

Palabra e Hilo/ Word & Thread is published in a numbered edition
of 300 copies, including 26 signed and lettered by the author and
translator, on the occasion of Cecilia Vicuña’s exhibition “Precario”
Inverleith House, Royal Botanic Garden Edinburgh,
October 26th 1996 – January 5th 1997.

© Cecilia Vicuña and Rosa Alcalá, 1996.

Edited and designed by Alee Finlay.

Typeset by Speedspools, Edinburgh.
Printed by Smith Settie, Otiey.
Published with the assistance of a grant from Visiting Arts.
Morning Star Publications
Royal Botanic Carden Edinburgh
1996

Cecilia-Vicuña

 

https://static1.squarespace.com/static/53343bb6e4b0b47198d89031/t/55da0406e4b07cfd7eba2d85/1440351238377/wordthread.pdf

http://www.letras.mysite.com/vicuna2.htm

http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0050670.pdf

 

 

“Tejer es la conciencia del intercambio”: Cecilia Vicuña

Cecilia Vicuña, poeta y artista visual: Una obra que encuentra su contexto

“Mi obra completa es un acto solitario y a la vez está en continua interacción.”

 

Kon Kon Pi, Con Con (2010)

“Hay un mar de artistas y poetas negadas iguales que yo. Creo que ha habido una voluntad de negar la creatividad mestiza y femenina, pero ahora hay una masa crítica de mujeres historiadoras, curadoras que está descubriendo lo que nosotras somos y lo que podemos hacer.”

 

Guardián (1967)

“Hay una creatividad que se comparte y que es más potente que la soledad o lo colectivo, es un estado de experimentación pleno y alegre.”

 

 

<< Mi trabajo se centra en el todavía no, el potencial futuro de lo no formado, donde el sonido, el tejido y el lenguaje interactúan para crear nuevos significados.

 

En enero de 1966 comencé a crear “precarios”, instalaciones y basuritas, objetos compuestos de escombros, estructuras que desaparecen, junto con quipus y otras metáforas de tejido. Llamé a estos trabajos “Arte Precario”, creando una nueva categoría independiente, un nombre no colonizado para ellos. Los precarios pronto se convirtieron en rituales colectivos y representaciones orales basadas en el sonido disonante y la voz chamánica. La calidad fluida y multidimensional de estos trabajos les permitió existir en muchos medios e idiomas a la vez. Creados en y por el momento, reflejan antiguas tecnologías espirituales: un conocimiento del poder de la intención individual y comunitaria de sanarnos a nosotros y a la tierra.

 

Precario significa oración, incierto, expuesto a peligros, inseguro. La oración es cambio, el instante peligroso de la transmutación.

 

El deseo es la ofrenda; el cuerpo es solo una metáfora.

 

Responder es ofrecer nuevamente. Un objeto no es un objeto. Es el testigo de una relación. En la unión complementaria, dos opuestos colisionan para crear nuevas formas. Ver y nombrar crea el espacio para que la belleza del intercambio se desarrolle.

 

Tejer es la conciencia del intercambio.

 

El “quipu que no recuerda nada”, un cordón vacío fue mi primer precario (c.1966).

 

*

 

Mis primeros trabajos no fueron documentados, existían solo para los recuerdos de unos pocos ciudadanos.

 

La historia, como un tejido de inclusión y exclusión, no los abrazó.

 

(La historia del norte excluye la del sur, y la historia del sur se excluye, abarcando solo las reflexiones del norte).

 

En el vacío entre los dos, lo precario y su no documentación establecieron su no lugar como otra realidad.

 

*

 

El poema no es discurso, no en la tierra, no en papel, sino en el cruce y unión de los tres en el lugar que no es. >>

Cecilia Vicuña

 

 

http://www.coleccioncisneros.org/es/editorial/in-their-words/conversación-con-cecilia-vicuña

http://radio.uchile.cl/2015/01/12/cecilia-vicuna-hay-que-resistir-desde-la-belleza-para-transformar-la-conciencia-humana

 

 

Norma Cecilia Vicuña Ramírez, artista visual y escritora. Nació el 22 de julio de 1948 en Santiago de Chile. Estudió en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile en 1971. Posteriormente en 1972 viajó a Londres donde realizó estudios de postgrado en la Slade School of Fine Arts del University College. En 1973 la BBC de Londres, realizó un documental sobre su trabajo poético-visual. Es considerada una de las pioneras del arte conceptual en Chile. Formó un grupo de artistas y poetas llamado Tribu No. A principios de 1970 realizó una serie de instalaciones y acciones de Arte relacionadas al tema de los símbolos del mundo indígena precolombino, la naturaleza y la mitología Sudamericana en general. Cecilia Vicuña ha publicado numerosas obras poéticas, ha dictado conferencias sobre arte. También se ha dedicado a la pintura al óleo, a la esculturas y realización de videos. En 1975 se radicó en Colombia donde continuó sus estudios sobre la cultura popular indígena americana y se desempeñó como profesora de Historia del Arte en la Fundación Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano y el curso de Poesía Latinoamericana Contemporánea en la Fundación El Arte de la Universidad Libre de Bogotá. Desde 1980 vive y trabaja en Nueva York, Estados Unidos.

ESTRATEGIA VISUAL Cecilia Vicuña conformó un lenguaje gestual mediante sonidos, lecturas poéticas y el uso de instrumentos como cultrunes e indumentarias autóctonas recreando danzas ancestrales con cantos y expresiones orales en lenguas nativas. A sus escenarios incorporó una serie de objetos de desecho como basura, semillas, hojas secas y materiales recolectados con las cuales buscaba expresar ideas sobre lo precario, lo efímero y a la vez la tierra y la fertilidad, lo ritual y lo sagrado. Entre los hechos destacados en su carrera esta la realización de una acción de arte en 1971 en la galería Forestal del Museo Nacional de Bellas Artes y que dedicó a la construcción del socialismo en Chile, consistió en cubrir el recinto con hojas secas del parque, tuvo una duración de tres días y supuestamnente no se habrían tomado fotografías con la intención de fomentar el registro del hecho solo en la memoria de los espectadores.

http://www.mnba.cl/617/w3-article-29902.html?_noredirect=1

http://www.ceciliavicuna.com

https://es.wikipedia.org/wiki/Cecilia_Vicuña

 

Obra poética: un audio libro de Chantal Maillard

 

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AUDIO-LIBRO
Obra poética.

Lectura en la voz de la autora de cinco libros de poesía reunidos en un sólo volumen. Chantal Maillard narra en este audiolibro Hainuwele y otros poemas, Matar a Platón, EscribirHilos seguido de Cual, La herida en la lengua y Cual menguando.

Con la colaboración de Claudia Faci.

Duración: 05 horas y 25 minutos

 

En librería el 6 de septiembre 2018

 

Esther Ferrer: el arte del tiempo, del espacio y de la presencia

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Pionera del arte conceptual en España y miembro del grupo ZAJ, Esther Ferrer Ruiz (San Sebastian, 1937) está considerada la artista de acción o de performance más importante de nuestro país. En 2008 se le otorgó el Premio Nacional de Artes Plásticas, aumentando en reconocimiento y en visibilidad una extensa obra que buscando los elementos esenciales y la pobreza de medios, transmite emociones con reflexión propia, ironía y compromiso social. En 2014, recibió el Premio Velásquez de Artes Plásticas que otorga el Ministerio de Cultura.

Metrópolis dedicó un programa monográfico a su dilatada carrera, en el marco de la exposición que el Museo Artium de Vitoria dedicó a su obra (dic. 2011-enero 2012), y posteriormente en otros espacios (Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma y CGAC Centro Galego de Arte Contemporánea).

 

http://www.rtve.es/alacarta/videos/metropolis/metropolis-esther-ferrer/1252983/

 

A principios de la década de los 60, Esther Ferrer creó junto con el pintor Jose Antonio Sistiaga el primer Taller de Libre Expresión, germen de muchas otras actividades paralelas, entre ellas una Escuela experimental en Elorrio. En 1966, se unió al grupo de performance ZAJ, creado por la propia Ferrer junto a los españoles Juan Hidalgo, Ramón Barce y el italiano Walter Marchetti. ZAJ fue conocido por sus actuaciones conceptuales y radicales, muchas de ellas inspiradas en la idea y obra del artista estadounidense John Cage, realizadas en algunos teatros y salas de conciertos de España durante la dictadura de Francisco Franco. El grupo ZAJ fue disuelto en 1996 por uno de sus fundadores, Walter Marchetti.

 

 Música celestial (Serie El libro del sexo), 1983

 

La producción de Ferrer incluye objetos, fotografías y sistemas basados en series de números primos. También es conocida por su trabajo como artista performance. En 1973 se mudó a París, donde ha vivido desde entonces. En 2012 el museo Artium de Vitoria presentó la exposición En cuatro movimientos sobre su obra comisariada por Rosa Olivares.

Sylvie Ferré ha dicho de ella que: “El trabajo de Esther Ferrer se caracteriza por un minimalismo muy particular que integra rigor, humor, diversión y absurdo”.

 

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En 2017 el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía organizó la exposición Esther Ferrer. Todas las variaciones son válidas, incluida esta, un recorrido sobre su actividad artística, pionera y una de las principales exponentes del arte de performance que concluyó con Concierto ZAJ para 60 voces.

 

https://hangar.org/es/news/estrevistem-a-esther-ferrer/

http://www.elmundo.es/cultura/2017/10/26/59f1d65ee5fdea27158b4638.html

https://elpais.com/diario/2005/04/16/babelia/1113606367_850215.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Esther_Ferrerhttp://estherferrer.fr/es/

http://estherferrer.fr/es/

 

Cantando sobre los huesos: procesos de regeneración en la iniciación femenina

 

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Pocos textos han sido recopilados sobre el proceso de empoderamiento de las iniciaciones femeninas. Sin embargo, toda mujer sabe que tener modelos femeninos que hayan experimentados descensos hacia los ínferos (aquel estrato más profundo, más arcaico de la psique en el que tiene lugar –fuera del lenguaje– un reencuentro de la sensibilidad con las vivencias más elementales de la experiencia vital), y su posterior regeneración fisiológica y psicológica, es una ayuda incalculable a la hora de adentrarse en los propios. Estos testimonios procuran a menudo aliento y postrera comprensión acerca de los propios descensos efectuados o/y sufridos. Estos tres extractos recogen antigos rituales chamánicos que reconocemos en muchos de los cuentos con los que trabajamos en los talleres. La confluencia de los procesos que describen estos textos revela en un lenguaje metafórico (oscuridad, descenso, huesos, desmembramiento, giros, desafíos…) profundas pautas psíquicas universales, y delinea un modelo arquetípico cíclico —vida-muerte-vida— ajeno a la dualidad de nuestro lenguaje común, que se despliega tanto en los cuentos, los mitos, los relatos de antigua sabiduría, como en los sueños nocturnos, en ciertas experiencias meditativas, y en las obras creadas en estados de conciencia no ordinaria. Las sirenas de Homero, escribe Pascal Quignard, tienen alas de buitre y reinan sobre blancas osamentas…


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[…] La única tarea de La Loba consiste en recoger huesos. Recoge y conserva sobre todo lo que corre peligro de perderse. Su cueva está llena de huesos de todas las criaturas del desierto: venados, serpientes de cascabel, cuervos. Pero su especialidad son los lobos.

Se arrastra, trepa y recorre las montañas y los arroyos en busca de huesos de lobo y, cuando ha juntado un esqueleto entero, cuando el último hueso está en su sitio y tiene ante sus ojos la hermosa escultura blanca de la criatura, se sienta junto al fuego y piensa qué canción va a cantar.

Cuando ya lo ha decidido, se sitúa al lado de la criatura, levanta los brazos sobre ella y se pone a cantar. Entonces los huesos de las costillas y los huesos de las patas del lobo se cubren de carne y a la criatura le crece el pelo. La Loba canta un poco más y la criatura cobra vida y su fuerte y peluda cola se curva hacia arriba.

La Loba sigue cantando y la criatura lobuna empieza a respirar. La Loba canta con tal intensidad que el suelo del desierto se estremece y, mientras ella canta, el lobo abre los ojos, pega un brinco y escapa corriendo cañón abajo.

En algún momento de su carrera, debido a la velocidad o a su chapoteo en el agua del arroyo que está cruzando, a un rayo de sol o a un rayo de luna que le ilumina directamente el costado, el lobo se transforma de repente en una mujer que corre libremente hacia el horizonte, riéndose a carcajadas.

 

Clarissa Pinkola EstésMujeres que corren con los lobos, ed. B, 1998.

 

***

 

20150417_174249Durante tu viaje en las profundidades del bosque, quizá tropieces con una casa que camina, salta, gira, dibuja piruetas sobre patas de pollo. La puerta está hecha de huesos humanos, los cerrojos de dedos humanos, la cerradura es la boca sonriente de la muerte. Rodeando el lugar, hay una verja con una calavera en cada estaca. Una estaca está vacía, para recibir tu cabeza caso de que fracases en acometer la prueba. La sola visión basta para sacar al buscador de su percepción normal. Éste no es un lugar de lógica racional.

La propietaria de esta notable casa es una vieja bruja, Baba Yaga, que puede abalanzarse sobre ti en su mortero mientras cabalgas. Detrás de ella va una escoba que barre toda huella de sus idas y venidas, pues es imposible atraparla. Con una carcajada y ojos como ascuas de fuego pregunta sobre lo que buscas… “He venido a pedir fuego”…

No se trata de peticiones normales. Uno ha empezado a buscar en las profundidades del inconsciente aquello que es esencial para el crecimiento, el cambio, la plenitud. En realidad, la bruja, la hechicera, la energía de la sabiduría de la Diosa, no aparece en los sueños hasta que el viajero es lo bastante fuerte para ser vulnerable. El yo tiene que haber renunciado a una parte de su control defensivo antes de que pueda superar el enfrentamiento con esta energía. Entonces aparece ella, sin más ceremonias y, tras determinar si tu búsqueda es o no legítima, tiene una pregunta más: “¿Has venido aquí por tu propia y libre voluntad o vienes por obligación?, o bien: “¿Has venido a enfrentarte a los hechos, joven valiente, o huyes de los hechos?”

Ésa es la prueba para saber si estás preparado para proseguir tu búsqueda. Si dices: “He venido por mi propia y libre voluntad”, tus huesos formaran parte de sus adornos. Si, en cambio, dices: “He venido por obligación”, tu cabeza reposará en la estaca que guarda la puerta. La prueba es, simplemente, la siguiente: “¿Te has vuelto suficientemente consciente para ir más allá de la dualidad?” […]

Baba Yaga nos desafía a ir más allá de esta etapa inmadura del desarrollo hacia un mundo de ambos/y. […] La respuesta correcta para Baba Yaga sería algo así como: “Estoy a que en un setenta y cinco por ciento por mi propia y libre voluntad, y en un sesenta y cinco por ciento por obligación.” Esta respuesta implica que tenemos una comprensión más humilde y precisa de nuestra propia naturaleza. Lo cierto es que la mayoría de las personas estamos donde estamos en parte por circunstancias abrumadoras que nos han arrojado aquí y en parte porque es donde queremos estar. […]

En su estudio de la dakini (energía femenina feroz), Tsultrim Allione descubre que “en casi todas las historias sobre los grandes santos del Tibet, aparece la dakini en momentos cruciales. Los encuentros suelen tener el cariz de un desafío duro y penetrante ante las concepciones fijadas del practicante.

Marion Woodman & Elinor Dickson, Bailando entre llamas, Luciérnaga, 1999.

 

***

 

mujeres-de-sabiduria […] Básicamente el proceso es el de la iniciación, en la que uno escoge voluntariamente entrar en la oscuridad. Apartarse conscientemente de la luz del sol para penetrar en los niveles más profundos de sí mismo. En las iniciaciones tibetanas se utiliza como símbolo una venda de ropa que cubre los ojos. atravesando la oscuridad, uno penetra en otra dimensión diferente.

En la antigua Grecia, los buscadores de oráculos debían introducirse en la cueva de Zeus –Trofonios– a través de un estrecho agujero similar al canal de nacimiento, de la cual salían después de tres días ayudados por los “terapeutas”.

Los ritos iniciativos de los chamanes eran muy similares al descenso del “delog”. En Asia central, los chamanes Yakut describen como “los espíritus malignos se llevan el alma del futuro chaman al otro mundo, encerrándole en una casa durante tres años (sólo un año para chamanes inferiores) donde lleva a cabo su iniciación. Los espíritus cortan la cabeza del candidato mostrándosela, ya que debe presenciar su propio desmembramiento, y continua cortando en pequeños pedazos todo su cuerpo, repartiéndolos entre los espíritus de las diferentes enfermedades. Únicamente pasando por esta prueba, obtendrá el futuro chamán el poder para curar. Entonces, los huesos son cubiertos con carne nueva y en algunos casos se renueva toda la sangre. […]

También se puede “viajar” al otro mundo a través de una depresión, en la que se llega a niveles muy profundos y se experimenta la oscuridad de la muerte. Si la persona enferma sale a flote, utilizando estas experiencias, ello es el equivalente a la introversión del ermitaño que penetrando voluntariamente en los niveles más bajos de su ser surge de nuevo con un conocimiento que puede ayudar a los demás. Este tipo de experiencia puede convertirse en un punto de partida que permita el crecimiento y el renacimiento. Es fundamental que la persona sea capaz de recordar lo vivido durante el descenso, de no ser así, habrá sido inútil. […]

Muchas mujeres occidentales, después de pasar una época de crisis, deciden vivir solas, sabiendo, intuitivamente, que la confrontación con su soledad las llevará a una comprensión más profunda. Estas mujeres (a las que nuestra sociedad considera desdichadas) pueden encontrar un apoyo en estas biografías de yoguinis tibetanas.

También ellas buscan el apoyo en otras mujeres o la ayuda de psicoterapeutas para resurgir de sus descensos; de la misma manera que las yoguinis buscaban la guía de sus maestros o amigos espirituales, así como los griegos necesitaban la ayuda de los “terapeutas” para poder dar sentido a lo experimentado en la cueva de los oráculos.

Tsultrim AllioneMujeres de sabiduría, Ed. Los libros de la liebre de marzo, 1990, reed. 2007.

Habíamos reseñado y citado fragmentos de este libro en una anterior entrada: https://blogdelesllobes.wordpress.com/2017/02/05/mujeres-de-sabiduria-descenso-y-resurreccion/

 

Hexentanz, Danza de la bruja. Mary Wigman

Mary Wigman es una bailarina alemana conocida por su excelencia en la creación de solo y por ser una de las pioneras de la danza libre. La “danza libre” o “danza expresiva” es una técnica que rompe con los códigos de la danza clásica. Esta técnica experimenta principalmente la gravedad y la respiración (trabajo al suelo), y es el punto de partida de la danza moderna.

Su solo “La danza de la bruja” (Hexentanz), en 1914, es el primer solo compuesto e interpretado íntegramente por una mujer. Wigman pensaba que en la danza no existen movimientos feos ni grotescos, sino movimientos que nacen del ritmo orgánico de las emociones. En La bruja, Wigman crea una danza orgánica cargada de energías y emociones intensas. Quiere que su danza sea vivida desde el interior y no como una producción de movimientos acumulados. Ella expone su yo y todas sus emociones a través de movimientos bruscos e impulsos punzantes que nacen de un proceso emocional catártico. Esta coreografía es un solo que no cuenta una historia. Wigman exploraba temas fuertes, como la muerte, la guerra, la desesperación, pero no contaba una historia. Decía: “No bailamos historias, bailamos sentimientos”. Su objetivo era hacer visible y dar cuerpo a los sentimientos mediante el lenguaje de la danza. Algunos, sin duda, reconoceréis la impronta de Wigman en el trabajo de Pina Bausch (se puede dibujar una línea que uniera Isadora Duncan, Mary Wigman, Martha Graham, Pina Bausch…). En su coreografía, Wigman no usa música tradicional ni clásica, bailaba en silencio o utilizaba instrumentos de percusión asiáticos para expresar los ritmos de los impulsos emocionales. El ritmo de su cuerpo es la música orgánica que mueve la danza. La danza de la bruja es un hechizo, un conjuro, una danza-trance en la que viajamos a la profundidad del instinto y de la expresión salvaje en el ser humano.

 

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Mary Wigman (Hannover, 13 de Noviembre de 1886-Berlin, 19 de septiembre 1973) es considerada una de las figuras más importantes en la historia de la danza moderna en Europa. Natural de Alemania, Wigman era bailarina, coreógrafa y maestra de baile. A principios del siglo XX, Wigman creó la danza expresionista, una danza moderna que expresa las emociones y percepciones del bailarín mediante un lenguaje dancístico orgánico. Wigman se inició en las artes estudiando gimnasia rítmica con el músico y compositor suizo, Émile Jaques-Dalcroze. Dalcroze había creado un método para enseñar conceptos musicales mediante el movimiento. Wigman estudió tres años con Dalcroze en su escuela, en Alemania. Más que en la música, Wigman se interesó en explorar la emoción como la fuerza que genera la danza. En 1910 Wigman conoce al gran innovador de la danza y el movimiento, Rudolf von Laban. Wigman estudió con él su método de dinámica del movimiento. Y durante la Primera Guerra Mundial trabajó como su asistente.

Después de sus estudios con Dalcroze y Laban, Wigman decide desarrollar una nueva danza que no tiene precedentes ni maestros ni escuelas. Al igual que los poetas y artistas expresionistas de su época, Wigman quería crear una experiencia de arte basada en la visión personal del creador.

En 1920 Wigman fundó su escuela de danza moderna en Dresden, Alemania, hasta que fue clausurada por los nazis. La volvió a abrir más adelante en Leipzig. Su danza expresionista se propagó por Europa central mediante la labor de sus estudiantes.

Después de su gira por Estados Unidos en 1930, Mary Wigman delegó a una de sus mejores discípulas, Hanya Holm, a que dirigiera una escuela de su técnica en la ciudad de Nueva York.

Wigman enseñó su filosofía y técnica de danza en Berlín Oeste hasta su muerte a la edad de 86 años.

Entre sus obras más importantes se encuentran Las siete danzas de la vida (1918), El rito de la primavera (1957) y las coreografías para las óperas Orfeo y Eurídice (1947) y Alceste (1958) del compositor alemán Christoph Willibald Gluck. Escribió Die sprache des tanzes (El lenguaje de la danza, 1963).

http://baile.about.com/od/Danza-moderna/p/Mary-Wigman-Y-Su-Danza-Expresionista.htm