“L’atelier nomade de Fabienne Verdier au vif du motif”, o cuando el pincel se vuelve cuerpo axial y el cuerpo montaña

Fabienne-Verdier-Sur-les-terres-de-Cezanne-©-Thierry-Cron

 

Tengo pendiente de escribir una entrada más larga acerca de nuestra visita a Aix en Provence en torno a la creación pictórica de Fabienne Verdier. Los visitantes tuvimos que convertirnos también en nómadas de la ciudad ya que la propuesta expositiva plantea un triple recorrido por Aix en Provence, tres ubicaciones dispuestas en un triángulo equilátero –tan subyugador como el triángulo de las Bermudas, con la gran diferencia que estos vórtices artísticos no son mortíferos, muy al contrario, ¡vivifican!– :

  1. la exposición retrospectiva en el museo Granet “Fabienne Verdier sur les terres de Cézanne”, una verdadera cartografía que nos lleva, a través de una cincuentena de lienzos de grandes dimensiones, desde el entrenamiento formativo en China, pasando por Francia, Nueva York, los fjords de Noruega, el río Saint-Laurent de Québec hasta las recientes incursiones en la pintura al aire libre en la montaña de la Sainte-Victoire: cartografía de los flujos de energía que atraviesan el universo, nuestro propio cuerpo-cerebro y el mismo lenguaje verbal o musical;
  2. el “atelier nomade” –la estructura y el pincel hecho con 25 colas de caballo que la artista fue desplazando (con la ayuda de hombres y burros) en 5 ubicaciones diferentes para poder pintar la montaña– que podemos ver en el museo del Pavillon Vendôme, así como una serie de dibujos, un Storyboard (18 paneles que cuentan el proceso habitualmente invisible de la trayectoria de creación de Fabienne), y el espectacular film Walking/paintings que nos ofrece la visión de la materia pictórica sometida a las fuerzas de la gravedad;
  3. la instalación inmersiva de Sound Traces en la galerie Zola de la Cité du Livre en la que se presenta sobre 4 enormes pantallas de vídeo su trabajo pictórico realizado en resonancia con 4 cuartetos de cuerdas del Festival de arte lírico de Aix en Provence.

De momento, os dejo con la carta que Fabienne Verdier envió a Bruno Ely, director del museo Granet, quien fue el instigador de la nueva experiencia nómada de la artista.

<< Esta nueva experiencia de pintar sobre el terreno (“sur le motif”) en la cima de la montaña Sainte-Victoire fue intensa, mi mente está todavía allí frente a la Brecha de los Monjes a 900 metros de altitud […] Gracias por sugerirme hace un año, durante una excursión memorable por el “Camino des Venturiers”, de intentar esta aventura: regresar a la pintura al aire libre en las tierras de Cézanne.  

Recuerdo nuestro intercambio y sus estímulos para que salga del taller después de tantos años de ascesis y trate de ir, como solía decir Cézanne, “au motif” (sobre el terreno). Ahora me doy cuenta que volver a conectar con la naturaleza, pintar inmersa en la realidad misma, pasar de la reflexión a una percepción más inmediata al aire libre impone una batalla con esquemas mentales totalmente diferentes de los que implica pintar en el taller a puerta cerrada.

Se trata de confrontarse con miles de información en constantes movimientos, y entonces, tal vez, de efectuar una selección y extraer de ello un ideal de formas esenciales… ¡Toda una aventura bastante agotadora pero fascinante!

Sin su apoyo y el formidable proyecto que usted está trayendo al museo Granet, no me hubiese atrevido a lanzarme de ese modo tan radical en esta inmensa exploración con el taller nómada en torno a la Sainte (la Santa). >>

Carta de Fabienne Verdier a Bruno Ely, director del museo Granet, 25 octubre 2018. Catálogo de la exposición.

 

Film sobre el Atelier nomade de Fabienne Verdier frente a la montaña de la Sainte-Victoire a ver en :

https://fabienneverdier.com/

 

Visita virtual en los espacios de exposiciones en torno a Fabienne Verdier a Aix en Provence:

 

Captura de pantalla 2019-07-02 a las 15.33.12

Sound Traces Teaser película 1 , OFICINA BREVE (Opus 26), G. Kurtág
Fabienne Verdier y Quatuor Gerhard

Lluis Castan Cochs (Violon / violin)
Judit Bardolet Vilaro (Violon / violin)
Miquel Jorda Saun (Alto / viola)
Jesus Miralles Roger (Violoncelle / cello)
Avec la participación de / invitado especial de Ándras Keller

 

Teaser del vídeo 1 de Sound Traces a ver en:

https://fabienneverdier.com/db/video/sound-traces/

 

 

Pensar en tiempos difíciles con Chantal Maillard y Marina Garcés

Vídeo de la conversación (en español) entre las filósofas Marina Garcés y Chantal Maillard titulada ‘Pensar en tiempos difíciles’, con motivo de la reedición del libro ‘La razón estética’ (Galaxia Gutenberg) de Chantal Maillard.

El acto tuvo lugar en la Fundació Antoni Tàpies de Barcelona, el 16 de octubre de 2017.

 

 

 

El documental artístico Eternal Forest de Evgenia Emets

Descubrí este documental artístico Eternal Forest y su creadora, la asombrosa artista plural Evgenia Emets (nacida en la URSS, viajó mucho, vivió en Londres, y hoy en Portugal, crea obra en la intersección de la poesía visual y sonora, con una larga práctica caligráfica), a raíz de un coloquio-homenaje que le dedicaron a Kenneth White en la universidad de Lisboa este pasado mes de mayo: Líneas de la tierra. Caminos geofísicos y geopoéticos en el Antropoceno.

“El lenguaje que, dibujando líneas, atraviesa el mundo, es un lenguaje abierto a la polifonía y que resuena con él. El mundo está atravesado por la polifonía de elementos que están en constante movimiento. La polifonía de las expresiones de miles de culturas humanas. Y la polifonía de los numerosos seres que conviven con nosotros. Hoy en día un gran tumulto se hace oír. Esto es lo que llamamos el Antropoceno, la edad geológica en la que la supremacía humana se teoriza y se impone poniendo así fin a la diversidad de las expresiones del mundo.” (Extracto del programa)

No puedo evitar aquí, haciendo resonar tres prácticas artísticas que me tocan tan de cerca, trazar mis propias líneas entrelazando el trabajo interactivo de Evgenia Emets, la geopoética de Kenneth White, y las líneas pictóricas-sonoras de la artista Fabienne Verdier. Pero eso daría o dará pie a otra entrada, tal vez incluso a otro proyecto!

De momento volvamos a nuestro tema… Eternal Forest es una invitación a reconsiderar nuestra relación fundamental con el bosque. Eternal Forest invita a la audiencia a pensar cómo podríamos transformar la relación ‘extractiva’ actualmente dominante con el bosque y por qué este es un paso urgente y necesario. ¿Cómo podemos contribuir a crear un entorno de biodiversidad que requiere décadas o siglos, un tiempo más allá de nuestras vidas, para madurar y prosperar? ¿Cómo valoramos algo que sólo nuestros bisnietos y sus antepasados ​​podrán ver plenamente desarrollados? Filosóficas, artísticas, espirituales, religiosas, económicas: ¿cuáles son las distintas perspectivas, y cómo podemos integrarlas para que todos podamos trabajar juntos para preservar y reconstruir los ecosistemas forestales de biodiversidad?

El proyecto Eternal Forest se lanzó en mayo de 2018 en Portugal en la residencia de arte Raizvanguarda con el motivo de escuchar y grabar la voz de las personas que viven en las aldeas, rodeadas de monocultivos de eucaliptos. La primera etapa del proyecto se completó en 2018 y tiene tres elementos: una película, un libro de artista y obras visuales basadas en la poesía escrita durante la residencia.

La película fue creada en las áreas de Gois, Lousã y Arganil en Portugal, y se basa en 12 entrevistas con personas portuguesas e internacionales que viven en la tierra en la zona, los incendios devastadores han afectado directamente a algunas de ellas en octubre de 2017. La gente comparte sus recuerdos, historias y sueños para el futuro sobre los bosques, en el contexto de la deforestación en curso de Portugal, el crecimiento de monocultivos y el aumento de la “desertificación” humana.

La película está subtitulada en inglés y portugués.

 

Libro de artista de Eternal Forrest

http://www.evgeniaemets.vision/2017/12/eternal-forest.html

 

El documental artístico ‘Eternal Forest’ replantea y transforma la relación de una comunidad con sus bosques, a través de las voces de las personas que viven en Goís, Arganil y Lousã, las áreas que, en Portugal, sufrieron incendios sin precedentes en 2017.

Un desastre causado por décadas de prácticas forestales insostenibles. El monocultivo de eucalipto, la ruptura de las comunidades y la desertificación humana.

Estas 12 entrevistas se realizaron en mayo de 2018, y se creó el montaje de 40 minutos del documental ‘El Bosque Eterno’. Se está proyectando alrededor de Portugal durante todo este verano.

El proyecto ha sido apoyado por EarthSkyLab, creado en residencia de arte con Raizvanguarda y también con fondos personales.

Es urgente captar la voz de quienes rara vez tienen la oportunidad de expresar sus opiniones directamente sin filtros.

Tenemos una visión de la aparición de personas y comunidades empoderadas en todo Portugal, reuniéndonos para encontrar soluciones a estos problemas complejos.

La película y el proyecto esperan concienciar sobre la situación ambiental y las consecuencias económicas y sociales asociadas con ella.

Al conectar a las comunidades y crear un sentido de propiedad compartida de la tierra y la responsabilidad que se extiende hacia el futuro, encontraremos soluciones a los desafíos que enfrentan los bosques en Portugal.

Eternal Forest abre una conversación sobre nuestra relación actual con el bosque, pensando en cómo afecta nuestra percepción del tiempo y de los ciclos profundos, de cómo nos afecta en el futuro y de cómo podemos cambiarlo.

Para más información y colaboración económica con el proyecto:

https://www.gofundme.com/eternal-forest-documentary

 

Emil Ferris: “Lo que me gusta son los monstruos”

Emil Ferris: «Habría sido demasiado duro contar mi niñez tal y como fue»

La gran revelación del cómic en los últimos años ha pasado por Madrid para contar algunos de los secretos de su impresionante novela gráfica, «Lo que más me gusta son los monstruos»

Ferris, en las escaleras de un hotel madrileño durante su reciente paso por la ciudad Ferris, en las escaleras de un hotel madrileño durante su reciente paso por la ciudad © Isabel Permuy

Madrid Actualizado: 

Antes de publicar « Lo que más me gusta son los monstruos», Emil Ferris (Chicago, 1962) era prácticamente desconocida, una ilustradora y diseñadora de juguetes que nunca había hecho cómics. Con la primera parte de esa novela gráfica (la historia de Karen Reyes, lectora empedernida de tebeos de terror que se imagina a sí misma como una niña-loba y que indaga en el asesinato de su vecina, cuyo principal sospechoso es quizá su adorado hermano Deeze) dejó fascinados a crítica y autores y se llevó todos los premios habidos y por haber.

Mientras todos esperamos a que termine el segundo volumen, Ferris pasó por Madrid para dar una charla. Pese a que aún camina con bastón por las secuelas de una fiebre del Nilo que hace años paralizó gran parte de su cuerpo, se muestra llena de energía antes de la entrevista, hablando con entusiasmo de su visita al Prado, extasiándose cuando se le cuentan los elogios que le hizo Daniel Clowes e indagando con gran curiosidad al enterarse de que muchos dibujantes de los cómics de terror estadounidenses de los años 70 eran españoles.

«Lo que más me gusta son los monstruos» tiene una historia larga y complicada tras él. Para empezar, en un principio no se lo planteó como un cómic, ¿verdad?

No, empezó como una obra teatral. La idea surgió cuando me vino a la cabeza un personaje trans, que hubiera sido cortado y reensamblado, como Frankenstein, abrazando a una pequeña mujer-loba latina, protegiéndola. Y empecé a preguntarme quiénes podían ser. Y me emocioné muchísimo. Así que escribí un relato acerca de ellos, que es de donde acabó surgiendo este cómic.

Y empezó a dibujarlo cuando tenía la mano derecha paralizada a causa de la fiebre del Nilo que contrajo por la picadura de un mosquito. ¿Por qué, en un momento tan complicado, se le ocurrió hacer un cómic?

En las historias budistas hay una rata que es la primera que contesta a Buda cuando este llama, porque supera todos los obstáculos y llega donde sea. Yo tenía que ser una rata, tenía que superarlo todo, encontrar la forma de llegar hasta Buda. No hay nada más poderoso que perder lo que tienes y querer recobrarlo. Y encontrar la alegría en ello, la gratitud; estaba agradecida por cada dibujo que hacía, por cada página que terminaba. Y creo que eso se ve en mi trabajo.

Luego tuvo problemas para seguir con la segunda parte del libro, porque se le averió el ordenador, y tuvo que pedir ayuda en internet para financiarlo, ofreciendo a cambio dibujar en el cómic a quienes donasen. ¿Le sorprendió la respuesta del público?

Me quedé atónita. Y siguen llegándome peticiones de gente que quiere salir en el cómic. Y ya no puedo aceptar más, porque hay muchísimos y sigo trabajando en los retratos. De hecho, me llegué a quedar un poco bloqueada, porque esto me dejó muy claro que la historia tenía que ser lo mejor posible, así que he trabajado muy duro en perfeccionarla para la gente.

 

«Hay alguna página que considero que no terminé. Noto que falta algo con lo que no conseguí dar»

 

Una de las cosas que más me impresionan de «Lo que más me gusta son los monstruos» es lo reales y vivos que resultan los personajes. ¿Hay mucho que haya sacado de la vida real?

Gran parte de la historia es autobiográfica. Pero la gente se quedaría sorprendida con qué partes lo son, porque a menudo parecen las más fantásticas. Para serte sincera, eliminé cosas que me parecían demasiado duras. El libro es duro, pero ni se acerca a cómo era la realidad. Si hubiera contado realmente lo oscura que era una niñez en aquel entonces, habría sido demasiado para los lectores.

Algo muy suyo y que se ve muy claramente en este cómic es la simpatía hacia los monstruos.

Claro que sí. ¿Con qué monstruo te identificabas cuando eras pequeño?

Bueno, siempre he tenido reputación de vampiro, por mis horarios…

¿Eres nocturno? Yo también lo soy, a veces me levanto a las dos de la tarde para ponerme a dibujar y me quedo despierta hasta las tres o las cuatro de la madrugada. ¿No te parece que por las noches hay una especie de paz espiritual, cuando puedes sentir los sueños de todos? Todo el mundo está durmiendo y tú puedes coger su energía espiritual y ponerla en tu trabajo. Eso es lo que yo hago muchas veces. Es algo predatorio, vampírico.

Pero, al mismo tiempo, te hace ser cuidadoso, para no perturbar el sueño de otros.

Cierto, te obliga a pensar en los demás. Yo procuro no aullar demasiado por las noches, aunque donde vivía cuando estaba haciendo el cómic tenía un balcón y hubo algún momento en el que salí a aullar. Hay que hacerlo de vez en cuando.

 

Ferris dibuja con intrincadas tramas a bolígrafo en un papel que imita a una libreta
Ferris dibuja con intrincadas tramas a bolígrafo en un papel que imita a una libreta

 

Gráficamente, su cómic es impresionante y personalísimo. ¿Siempre ha usado ese estilo de dibujo a bolígrafo, con mucha trama?

Normalmente no uso bolígrafo. Lo usaba de niña, porque era lo único que tenía. Mis padres eran bastante pobres, eran ambos artistas, y no teníamos gran cosa, así que había bolis Bic y libretas. De mayor aprendí a usar «rotrings» y plumas y generalmente dibujo a tinta, pero en este cómic no habría quedado auténtico, tenía que ser con boli Bic.

Supongo que debe de llevarle bastante hacer cada página.

Hay una doble página –no voy a decirte cuál, a ver si lo adivinas– que me llevó casi una semana, porque sabía que le faltaba algo y estuve mucho rato pensando qué podía ser. Puedo desde hacer dos páginas en un día hasta tardar tres días en completar una página. Depende. Y algunas ni siquiera las terminé, porque cuando las veo noto que falta algo con lo que no conseguí dar, alguna parte de la historia que no encuentro en las imágenes.

Releyendo el libro, lo que más me llamó la atención es la cantidad y variedad de rostros, de retratos. ¿Dónde encuentra la inspiración para ellos?

Cuando era pequeña, mi padre (en quien se basa el personaje de Deeze) dibujaba constantemente. Dibujaba en restaurantes, en el metro, dondequiera que iba. Y yo le miraba hacerlo y me daba cuenta de su amor por la gente. Adoraba Chicago, le encantaba mirar a la gente, sus caras, verlos caminar por la calle. Y les dibujaba haciendo cualquier cosa. Cuando íbamos a un restaurante, los camareros siempre le pedían que les retratara; y, a veces, entrábamos a la cocina y veíamos que tenían allí los dibujos de mi padre. Dibujaba en los manteles de papel y al salir oías a los camareros pelearse por quién se lo quedaba. Así que yo veía la conexión real entre las personas y el arte. Y verte a ti mismo dibujado, si lo piensas, es una experiencia muy diferente a que te saquen una foto; es abandonarte de forma totalmente vulnerable ante la percepción que otra persona tiene de ti. A veces, quien te dibuja encuentra cosas en ti que una cámara no encuentra. Y creo que eso es lo que Karen hace en el cómic, encontrar cosas en la gente que quizá ellos mismos no ven.

 

«Alguna vez salí de noche al balcón a aullar. De vez en cuando hay que hacerlo»

 

Me contaba antes que está volviendo a comprar los cómics de su niñez. ¿Son como los recordaba?

Creo que son incluso mejores. Había números de la revista « Mad» en los que no me creía que hubiera cosas tan buenas, me quedé impresionada. He encontrado cosas increíbles. No sabía lo buenas que eran, ninguno lo sabíamos entonces, y cuando leo ahora esas revistas pienso que eran geniales.

La conexión con «Mad» es interesante, porque precisamente la revista se volvió más subversiva cuando su editor, Bill Gaines, tuvo que dejar de publicar cómics de terror por la presión de ciertos sectores sociales. Es casi como la venganza de los monstruos.

Exactamente, es precisamente eso. Echando la vista atrás, me doy cuenta de las formas en las que expresaba la subversión, cosa que me encanta. Aunque creo que alienaba mucho a las mujeres, ese es el aspecto desafortunado. Ese es el único gran defecto que le encuentro a los cómics. No tenían por qué ser así, podían ser de otra forma. Y ahora lo son y es maravilloso. Porque cuando todos somos libres, todos somos libres; si hay alguien que no es libre, nadie lo es.

Después del éxito de «Lo que más me gusta son los monstruos», ¿desearía haber empezado antes a hacer cómics?

Creo que el secreto es que ya los estaba haciendo antes. He encontrado muchos trabajos míos anteriores que nunca me había dado cuenta de que en realidad eran cómics. Ahora lo sé y voy a poder sacar algo de ellos. Tengo muchas ganas de sacar más cosas que no me había dado cuenta de que eran cómics, pensaba que eran cuadros y dibujos raros que tenían historias conectadas a ellos. Ahora me doy cuenta de que eran, o bien cómics, o bien libros ilustrados. Y tengo muchas ganas de convertirlos en eso.

Así que ya tiene en mente nuevos proyectos.

Sí, hay cuarenta años de trabajo que nadie ha visto nunca y que desde luego voy a aprovechar.

https://www.abc.es/cultura/cultural/abci-emil-ferris-hubiera-sido-demasiado-duro-contar-ninez-y-como-201906110113_noticia.html

 

Dibujante y escritora de cómics

Emil Ferris nació en 1962 en Chicago, de padres artistas. Trabajó durante años de dibujante freelance y diseñadora de juguetes (para McDonald’s, entre otros). En el año 2001, a los cuarenta años, Ferris contrajo el virus del Nilo Occidental (una rara infección para la que no existe vacuna) a través de la picadura de un mosquito. Tres semanas después de ir al hospital, quedó paralizada de cintura para abajo y perdió el movimiento de su mano derecha. Mientras se recuperaba de la parálisis, Ferris trabajó en su novela gráfica Lo que más me gusta son los monstruos (Reservoir Books, 2018)El libro, crumbiano y expresionista, escrito en forma de diario personal en primerísima persona, cuenta la historia de Karen Reyes, una niña de diez años fanática de las películas de monstruos (como la propia Ferris) que, creciendo en medio de las tensiones sociales de los años sesenta, investiga la muerte de su vecina. Lo que más me gusta son los monstruos, tras un pasajero momento de pánico inicial (al salir de la imprenta en Corea del Sur, los diez mil primeros ejemplares del libro fueron confiscados en el canal de Panamá por deudas del dueño del barco), sería considerado uno de los mejores cómics de 2017, y elogiado por Chris Ware, Alison Bechtel o Art Spiegelman (el creador de Maus dijo que Ferris era «una de las autoras de cómic más importantes de nuestra época»).

Las biografías de los participantes de Primera Persona están escritas por Kiko Amat y Miqui Otero, directores del festival. [CCCB]

http://www.rtve.es/noticias/20190508/emil-ferris-madre-monstruos-belleza-infinita/1933420.shtml

https://espacio.fundaciontelefonica.com/evento/lo-que-mas-me-gusta-son-los-monstruos-encuentro-con-emil-ferris/

https://elpais.com/cultura/2019/05/07/actualidad/1557250380_509313.html

https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/Emil-Ferris-descubriendo-monstruo_0_897661219.html

 

 

Fabienne Verdier | Sur les terres de Cézanne

UNA RETROSPECTIVA DE LA OBRA DE FABIENNE VERDIER en el MUSEO GRANET de AIX-EN-PROVENCE

Du 21 juin au 13 octobre 2019

 

F.V_au prieuré de sainte victoire_oct.2018_Ph.Chancel
Fabienne Verdier sobre el motivo, desde el Prieuré de Sainte-Victoire, octubre 2018        ©Ph. Chancel

En el Museo Granet de Aix-en-Provence se celebrará este verano la primera gran exposición dedicada a la obra de Fabienne Verdier en un museo francés. Después de muchas exposiciones en Europa y Asia, el público tendrá la oportunidad de descubrir una obra que se ha renovado constantemente desde su viaje de iniciación a China que compartió en su bestseller Passagère du silence.
Ineludible artista en el seno del arte contemporáneo, Fabienne Verdier viaja fuera de los caminos trillados, ofreciendo a lo largo de su carrera una creación llena de sensibilidad y de fuerza, de contrastes y de unidad.

Fabienne Verdier sur le motif, Montagne Sainte-Victoire, oct. 2018 ©Ph. Chancel

 

La retrospectiva incluirá cerca de 50 pinturas de gran formato. Abarcará desde los inicios del trabajo de la artista hasta su obra actual: su aprendizaje de la caligrafía en China, el diálogo entre la música y la pintura, y la presentación de las obras realizadas en 2018 en su taller nómada. Este último fue concebido para poder pintar directamente en los grandes lugares de Cézanne, frente a la montaña Sainte-Victoire y en su misma cumbre, mediante su enorme pincel saturado con 60 litros de tinta…

Comisarios de la exposición : Fabienne Verdier y Bruno Ely, conservateur en chef du musée Granet.

 

Fabienne Verdier, Hommage aux variations sans thème de Yehudi Menhuin           “Méditations en cobalt”, 1997

 

¡TRES GRANDES EVENTOS, TRES LUGARES DE EXPOSICIÓN DURANTE EL VERANO!

La exposición en el Museo Granet irá acompañada por varios eventos en el área de Aix-en Provence en torno a Fabienne Verdier y a la montaña de la Sainte-Victoire.

En la Galería Zola en la Cité du Livre presentará Sound Traces, una instalación de vídeo inmersiva, restitución del trabajo pictórico de la artista relacionado con la música, realizado durante una residencia en el Festival de arte lírico Aix-en-Provence en 2017.

El pabellón Vendôme evocará el proceso creativo de la artista, sus técnicas pictóricas heredadas de los maestros chinos, presentando la película Walking painting, los dibujos preparatorios en torno a la Sainte-Victoire, así como su taller nómada que le permitió crear obras in situ, y el pincel gigante.

Y en mismo tiempo…

en el Priorado de Sainte-Victoire se llevará a cabo una exposición excepcional en el claustro, restaurado en 2018 por los Amigos de Sainte-Victoire. Se mostrarán veinte dibujos de Fabienne Verdier que realizó in situ en octubre de 2018, así como una instalación fotográfica de Philippe Chancel, quien le acompañó durante sus sesiones de trabajo.

A lo largo de todo el verano, varios eventos (conciertos, conferencias, talleres…) rendirán homenaje a la diversidad de la obra de Fabienne Verdier.

 

Jung y la creación de la psicología moderna. Sonu Shamdasani

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Entre 1870 y 1930 se establecieron las principales escuelas de la psicología moderna, y una de las figuras fundamentales fue sin duda Carl Gustav Jung.

Pero ¿quién es Jung y cómo hay que enfocar su psicología? Desde hace décadas el número de opiniones e interpretaciones sobre él se han multiplicado de manera asombrosa. Su figura produce mitos, leyendas y ficciones, y su obra ha calado tan hondo en diferentes estratos culturales que su nombre es uno de los primeros que acuden a la mente al mencionar la palabra psicología.

Este volumen es un libro sobre Jung y sobre el surgimiento y desarrollo de la psicología y las terapias modernas. No concluye nada, pues la psique es inabarcable, pero suscita nuevas preguntas. Basado en fuentes reales y cotejadas, trata las principales cuestiones de la obra de Jung, reconstruye el contexto en el que el autor la elaboró y sitúa su gestación y evolución de forma paralela al desenvolvimiento de las ciencias humanas y naturales.

La psicología está hoy firmemente asentada y se ha convertido en un fenómeno de la vida contemporánea que requiere una explicación urgente. De ahí que reconstruirla mediante un relato histórico resulte esencial para comprender no sólo el desarrollo de las sociedades occidentales modernas, sino también el sustrato en el que descansa nuestro presente. [Atalanta]

Sonu Shamdasani. Jung y la creación de la psicología moderna. Atalanta, 2018

 

 

Sonu Shamdasani (Londres, 1962) es, además de editor, autor y profesor de la University College de Londres, director del Centro de Estudios Psicológicos en esa misma universidad. De sus investigaciones, centradas en la historia de la psicología y en la figura de Jung, cabe destacar la edición facsímil en 2009 del Libro Rojo, así como los ensayos Cult Fictions: C. G. Jung and the Founding of Analytical Psychology(1998), Jung Stripped Bare by His Biographers, Even (2004) y C. G. Jung: A Biography in Books(2012).

Ver esta interesante entrevista que le hicieron al autor en la revista del Círculo de Bellas Artes: http://www.circulobellasartes.com/revistaminerva/articulo.php?id=713

Sobre Jung y su obra completa en castellano (18 volúmenes) que la editorial Trotta culminó en 2016: https://elpais.com/cultura/2016/12/09/babelia/1481283788_980535.html

 

Joseph Campbell. Las máscaras de Dios: Mitología creativa

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Pocas obras se han escrito en el ámbito de la mitología con mayor ambición y calado que Las máscaras de Dios. A lo largo de cuatro volúmenes, Joseph Campbell efectúa un exhaustivo estudio comparativo de las diversas mitologías del mundo, revelando su carácter unitario y universal, y cómo todas ellas siguen vivas en el mundo moderno.

En este cuarto y último volumen de Las máscaras de Dios, Campbell desarrolla su idea de la mitología creativa, en el sentido shakespeariano del término, es decir, como espejo para mostrar a la virtud y al vicio su verdadero aspecto, y a las generaciones de cada siglo su auténtica forma y fisonomía. Se trata, pues, de una vertiente de la mitología que no proviene de los dictados y análisis teológicos de las altas esferas sacerdotales, como sucede en la mayoría de las religiones, sino que brota de las intuiciones, los sentimientos, las ideas y las visiones de los artistas y escritores que, fieles a su experiencia íntima, han creado nuevos relatos e imágenes míticas, como es el caso de las historias medievales en torno a los caballeros de la Mesa Redonda, el Grial o Tristán e Isolda, o de las obras de Dante, Nietzsche, Wagner, Thomas Mann y Joyce, o en el Guernica de Picasso.

Mitología primitiva, el primer volumen de esta obra magna, publicada entre 1959 y 1968, indaga en los motivos mitológicos de las culturas prehistóricas a la luz de los descubrimientos arqueológicos, antropológicos y psicológicos más recientes. El segundo volumen, Mitología oriental, se ocupa de las religiones de Egipto, la India, China y Japón. El tercero, Mitología occidental, es un estudio comparativo de los temas universales que subyacen en el arte, los cultos y los textos de la cultura europea. La obra se completa con Mitología creativa, que trata sobre la importancia de la herencia mitológica en el mundo moderno y sobre el ser humano como creador de sus propias mitologías. [Atalanta]

Joseph Campbell. Las máscaras de Dios. Mitología creativa (IV volumen). Trad. Belén Urrutia en edición revisada por Santiago Celaya. Atalanta, 2018.

 

 

Una reseña de Santos Domingo Ramos:

Desde mediados del siglo XII, una desintegracion cada vez más acelerada ha ido anulando la formidable tradición ortodoxa que alcanzó su apogeo en ese siglo, y, con su caída, han irrumpido los poderes creativos liberados de un gran grupo de individuos sobresalientes, de modo que, en cualquier estudio del espectáculo de nuestra era titánica, debe tenerse en cuenta no una, ni dos ni tres, sino una galaxia de mitologías, tantas, podríamos decir, como la multitud de sus genios, escribe Joseph Campbell en Mitología creativa, la cuarta y última parte de su monumental obra Las máscaras de Dios que publica Atalanta con traducción de Belén Urrutia en edición revisada por Santiago Celaya.

En este volumen Campbell hace un recorrido por la mitología europea del individualismo desde la Edad Media hasta la época contemporánea a través de la literatura, la filosofía y el arte para ofrecer un análisis de la cultura moderna y una reivindicación del hombre como creador de su propia mitología.

 

Porque –explica Campbell– en el contexto de una mitología tradicional, los símbolos se presentan en ritos mantenidos socialmente a través de los cuales el individuo debe experimentar, o pretender que ha experimentado, ciertos sentimientos, intuiciones y compromisos. En lo que denomino mitología ‘creativa’, el orden se invierte: el individuo tiene una experiencia propia -de orden, horror, belleza o mera alegría- que trata de comunicar mediante signos. Y si su vivencia ha sido de cierta profundidad y significado, su comunicación tendrá el valor y la fuerza del mito vivo para aquellos que, por decirlo de alguna manera, la reciban y respondan a ella por sí mismos, con reconocimiento, sin coerciones.

Las leyendas artúricas –La búsqueda del Santo Grial, Tristán e Isolda, El Rey Pescador, La Tierra Baldía– están en la base de esta indagación interpretativa de un fondo mitológico creativo que pasa por Dante y la Divina Comedia, por Wagner, Schopenhauer y Nietzsche para llegar hasta el Ulysses y Finnegans Wake, hasta Los Buddenbrook y La montaña mágica, T. S. Eliot o el Guernica de Picasso.

Un libro imprescindible para entender una parte fundamental de la literatura, el arte y la filosofía de los últimos siglos.


Arte, naturaleza y espiritualidad. María Eugenia Manrique

Tao Foto sacada del twitter de presentación del libro en Casa Asia

 

Este libro es una exquisita invitación a desarrollar –a través del arte y los principios de la filosofía taoísta– una visión de la naturaleza como algo manifiesto en nuestro propio ser. Se trata de comprender que los seres humanos somos naturaleza, tanto en su diversidad como en su integridad.

En un estilo sencillo, la autora nos expone la relevancia de establecer un vínculo fundamental entre el ser humano, el arte, la naturaleza y la espiritualidad. La pintura, la caligrafía y la poesía se entienden como vías de correspondencia con las que el artista y el observador entran en armonía con la naturaleza, a través de un estado de resonancia donde se desvanecen los límites del yo. Se abre, así, una vivencia profundamente humana de espiritualidad, como reflejo de la propia existencia. [Editorial Kairós]

 

img_51091 Maria Eugenia Manrique en su estudio [web de la autora]

 

<< La China actual es sin duda un país de extremos, en el que lo contemporáneo y la occidentalización contrastan con la cultura y los valores más tradicionales. Sin embargo, desde la sensibilidad de mi experiencia, el trazo único del pincel continúa siendo la máxima expresión de su cultura milenaria, en cuya esencia filosófica se establece la extraordinaria relación existente entre la naturaleza, el arte y la espiritualidad. Relación que pude sentir cuando al subir la cima del Tai Shan, una de las cinco montañas sagradas de China, me encontré con los llamados «pintores del aire», que, entre las brumas que alcanzan las alturas, intentaban captar la grandeza del paisaje en sus manos, siguiendo con ellas los movimientos del pincel, para luego llevar el espíritu de la naturaleza a la pintura, en la soledad y el si- lencio de su estudio.

Escribir este libro ha significado para mí una experiencia de observación y encuentro, a través de la cual he intentado transmitir con sencillez los principios y fundamentos de una tradición artística que, si bien pertenece en sus orígenes y evolución a la cultura china, considero desde mi perspectiva personal, que es también un acervo cultural de la humanidad. Un arte que, si lo contemplamos desde la visión taoísta, puede llevarnos al despertar de la consciencia, de la sensibilidad y de la intuición natural y, por encima de todo, al sosiego espiritual de nuestro ser interior. […]

A medida que profundizaba en la escritura, uno de los aspectos que han estimulado más mi perspectiva reflexiva es el de las comparaciones que suelen establecerse entre el arte occidental y el arte oriental, las cuales generalmente concluyen mencionando una serie de diferencias que parecen insalvables, con las que se propone un distanciamiento de esencia entre ambas artes. Al haber recibido una formación artística primeramente en occidente y posteriormente en China y Japón, mis reflexiones al respecto se sustentan en base a mi propia experiencia.

Es evidente que, al existir diferencias culturales, estas se ven reflejadas en las expresiones artísticas de cada cultura. Sin embargo, en lo que se refiere a los fundamentos del arte tradicional chino y el arte occidental, desde mi apreciación, estas diferencias aparte de ser culturales, se encuentran principalmente en las bases de la formación académica. Mientras que en Occidente la educación artística se centra en la enseñanza de una gran variedad de técnicas, con el propósito de destacar y demostrar la capacidad creadora buscando siempre la innovación, al tiempo que se exige el desarrollo de un estilo propio, en Oriente la enseñanza de la pintura tradicional contempla la evolución del espíritu a partir del aprendizaje de un método, el cual se estructura principalmente en el ejercicio y la práctica del pincel.

Otra gran diferencia que también se observa en la formación de bellas artes es que, desde la visión occidental, el ser humano se sitúa en el centro de la creación artística, mientras que en Oriente el centro de la creación y la transformación es la naturaleza, conjuntamente con el Qi o fuerza vital que rige en el ser humano, al igual que en todas las formas distintas que constituyen el Universo, siendo este uno de los puntos principales en los que se articula la expresión artística oriental con la filosofía taoísta.

Ahora bien, tal como yo lo contemplo, estas diferencias que encontramos en el período de formación no continúan necesariamente en la evolución del artista occidental. Con relación a esta opinión que expongo, me gustaría compartir lo que mi maestro y tutor del último año de bellas artes me dijo al concluir mis estudios: «El llegar satisfactoriamente al término de los estudios de arte no significa que seas una artista. Es ahora cuando comenzarás tu evolución como artista, y esto depende del camino que decidas seguir».

Como una reverberación de estas palabras, las reflexiones escritas por los propios artistas occidentales alcanzan en profundidad principios similares a los textos taoístas, porque representan la magnitud del arte cuando el artista entra en contacto con su naturaleza interna a través de la contemplación y la resonancia del universo.

No pienso que llegar a este nivel de conciencia dependa de la cultura ni de la formación académica, sino del camino que ha elegido el artista para su evolución espiritual como ser humano en armonía con la naturaleza. Este paralelismo entre el pensamiento de un arte considerado taoísta y un arte naturalista occidental se desvela en la siguiente frase de Caspar David Friedrich, pintor paisajista del romanticismo alemán del siglo XlX: «Debo rendirme a lo que me rodea, unirme con las nubes y con las piedras, para ser lo que soy. Necesito la soledad para entrar en comunicación con la naturaleza». >>

 

María Eugenia Manrique. Arte, naturaleza y espiritualidad. Evocaciones taoístas. Kairós, 2018.

 

MariaEugeniaManriquewebLicenciada en Bellas Artes, Maria Eugenia Manrique ha realizado estudios de formación en caligrafía y pintura tradicional china. En 2012 obtiene el grado de 4º Dan en caligrafía japonesa otorgado por la fundación Nihon Shuji Kyoiku Zaidan, Japón. Miembro de la International Chinese Calligraphy and Ink Painting Society – Japón. En 2014 recibe el gran premio de Sumie – Exposición Internacional de Caligrafía y Pintura China, Museo de Anshan, China En 2013 recibe un reconocimiento de mérito especial en la Exposición Internacional de Caligrafía y Pintura China, Museo de Anshan, China. En 1990 obtiene el Bronce Price, premio de pintura Osaka International Triennale de Osaka, Japón. Reside en Barcelona, España, donde imparte clases de Pintura Oriental / Sumie.

http://www.mariaeugeniamanrique.wordpress.com

 

 

Palabra e hilo | Cecilia Vicuña

Cecilia Vicuña_Chibcha Trail_Bogotá 1981 Photo: Cecilia Vicuña, Chibcha Trail, Bogotá 1981 (Osear Monsalve).

 

La palabra es un hilo y el hilo es lenguaje.

Cuerpo no Lineal.

Una línea asociándose a otras líneas.

Una palabra al ser escrita juega a ser lineal,

pero palabra e hilo existen en otro plano dimensional.

Formas vibratorias en el espacio y el tiempo.

Actos de unión y separación.

La palabra es silencio y sonido.

E hilo. Lleno y vacío.

La tejedora ve su fibra como la poeta su palabra.

El hilo siente la mano, como la palabra la lengua.

Estructuras de sentido en el doble sentido

de sentir y significar,

la palabra y el hilo sienten nuestro pasar.

¿La palabra es el hilo conductor, o el hilo conduce la palabra?

Ambas conducen al centro de la memoria, a una forma de unir

y conectar.

Una palabra está preñada de otras palabras y el hilo contiene

otros hilos en su interior.

Metáforas en tensión, la palabra y el hilo llevan al más allá

del hilar y el hablar, a lo que nos une, la fibra inmortal.

 

Hablar es hilar y el hilo teje al mundo.

En el Ande, la lengua misma, quechua es una soga de paja

torcida,

dos personas haciendo el amor, varias fibras unidas.

Tejer diseños es pallay, levantar las fibras, recogerlas.

Leer en latín es legere, recoger.

La tejedora está leyendo y escribiendo a la vez, un texto

que la comunidad sabe leer.

Un textil antiguo es un alfabeto de nudos, colores y direcciones

que ya no podemos leer.

Hoy los tejidos no sólo “representan”, sino que ellos mismos son

uno de los seres de la cosmogonía andina. (E. Zorn)

Ponchos, hijillas, aksus, chuspas y chumpis son seres

que sienten

y cada ser que siente camina envuelto en signos.

“El cuerpo dado enteramente a la función de significar.” (René Daumal)

El tejido está en el estado de ser un tejido: awaska.

Y una misma palabra, acnanacuna designa a los vestidos,

el lenguaje

y los instrumentos para sacrificar (significar diría yo).

 

El encuentro del dedo y el hilo es el diálogo y la torsión.

La energía del movimiento tiene nombre y dirección:

lluq’i, a la izquierda, paña, a la derecha.

Una dirección es un sentido y la forma de la torsión transmite

conocimiento e información.

Los dos últimos movimientos de una fibra

deben estar en oposición:

Una fibra se compone de dos hilos lluq’i y paña.

Una palabra es raíz y sufijo: dos sentidos antitéticos en uno solo.

La palabra y el hilo se comportan como procesos del cosmos.

El proceso es un lenguaje y un diseño textil

es un proceso representándose a sí mismo.

“Un eje de reflexión”, dice Mary Frame,

“los atributos serpentinos

son imágenes de la estructura textil”,

las trenzas se hacen serpientes

y el cruce de la luz y la oscuridad se hacer un diamante:

una estrella.

La técnica “sprang” es “una acción reciproca en la que el

entreverado de los

elementos adyacentes y de los dedos se duplica arriba

y abajo del área de trabajo”.

Es decir, los dedos entrando en el

textil producen en las fibras una imagen espejo de su

movimiento,

una simetría que reitera “el concepto de complementariedad

que permea el pensamiento andino”.

El hilo está muerto cuando está suelto, pero está animado en el

telar:

la tensión le da un corazón

soncco es corazón y entraña, estómago y conciencia, memoria,

juicio y razón, el corazón de la madera, el tejido central de un tallo.

La palabra y el hilo son el corazón de la comunidad.

El adivino se acuesta sobre un tejido de wik’uña para soñar.

 

Palabra e Hilo/ Word & Thread is published in a numbered edition
of 300 copies, including 26 signed and lettered by the author and
translator, on the occasion of Cecilia Vicuña’s exhibition “Precario”
Inverleith House, Royal Botanic Garden Edinburgh,
October 26th 1996 – January 5th 1997.

© Cecilia Vicuña and Rosa Alcalá, 1996.

Edited and designed by Alee Finlay.

Typeset by Speedspools, Edinburgh.
Printed by Smith Settie, Otiey.
Published with the assistance of a grant from Visiting Arts.
Morning Star Publications
Royal Botanic Carden Edinburgh
1996

Cecilia-Vicuña

 

https://static1.squarespace.com/static/53343bb6e4b0b47198d89031/t/55da0406e4b07cfd7eba2d85/1440351238377/wordthread.pdf

http://www.letras.mysite.com/vicuna2.htm

http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0050670.pdf

 

 

Lucis Potentia: cuando Fabienne Verdier pinta con la luz

event_des-maitres-verriers-renommes-a-saint-laurent_757324 Foto © Nathanaël Collet y Richard Journet

 

Hace ya cinco meses fueron instalados los tres nuevos vitrales del coro de la iglesia Saint-Laurent (siglos XV-XVI) de Nogent-sur-Seine, a 130 km al sureste de Paris. Pero no es hasta este 5 de octubre que se inauguraron en presencia de sus creadoras, la artista Fabienne Verdier y la maestra vidriero Flavie Vincent-Petit.

Estos vitrales nacieron de la colaboración entre la pintora francesa que se encargó de la composición y de la realización, y la maestra vidriero que se ocupó de la parte técnica del trabajo. Esta técnica delicada, al servicio de una obra abstracta, representó un verdadero reto: “encontrar una imagen visible para una realidad invisible no es cosa fácil” reconocía la pintora.

Fabienne Verdier tuvo “la visión interna de una figura salvadora, una línea sinuosa que sería para la comunidad de la Iglesia como una melodía, una canción que se eleva in crescendo hacia los cielos.”

Una orientación artística que no tardó en desafiar y desorientar a algunos  de los fieles o aficionados que, habituados a unos vitrales figurativos, necesitaron su tiempo para comenzar a apreciar esta “imagen poética, esta forma de meandro y movimiento fluvial”, buscada por Fabienne Verdier.

 

B9717143085Z.1_20181004154603_000+GETC5MHS0.2-0 Fabienne Verdier en su taller

 

“Con Flavie Vincent-Petit, nos pareció que teníamos que intentar inventar una nueva manera de transcribir la luz, respetando la tradición y el espíritu de nuestros ilustres predecesores y, sin embargo, innovando”, dijo Fabienne Verdier, confiada en que el objetivo era “liberar al amarillo de plata (le jaune d’argent) de su estado de simple realce diseminado en las composiciones de los pintores de la época, para devolverle toda su fuerza cuando la luz lo atraviesa. El sueño un poco descabellado era procurar que el amarillo de plata funcionará él solo en el espacio de los vitrales, como un cuerpo de luz de pleno derecho”.

El amarillo de plata aparece en el siglo XIV, es un tinte utilizado para colorear el vidrio que varía del amarillo pálido al amarillo anaranjado o al ocre. Flavie Vincent-Petit explica que “no es una pintura, sino un tinte, una reacción química”, y que “Fabienne Verdier eligió este material extraordinario para explorarlo y darle un nuevo aliento, una nueva interpretación.”

La pintora aceptó el reto, y se lanzó a esta nueva experiencia: poder pintar no ya con la materia sino con la luz. “Ha sido finalmente una magnífica aventura!”, exclama.

 

Los vitrales du coro de la iglesia Saint-Laurent de Nogent-sur-Seine, realizados por Fabienne Verdier y Flavie Vincent-Petit.

Director del film Lucis potentia: Christophe Deschanel

 

http://www.lest-eclair.fr/84804/article/2018-10-06/inauguration-des-vitraux-de-l-eglise-de-nogent-sur-seine-que-la-lumiere-soit