Feather to Fire. Grégory Colbert

 

Feather to fire

Fire to blood

Blood to bone

Bone to marrow

Marrow to ashes

Ashes to snow.

 

Pluma a fuego

Fuego a sangre

Sangre a hueso

Hueso a tuétano

Tuétano a ceniza

Ceniza a nieve. 

 

“Cuando empecé Ashes and Snow en 1992, quería explorar la relación entre el hombre y los animales desde adentro hacia afuera. Al descubrir el lenguaje compartido y las sensibilidades poéticas de todos los animales, estoy trabajando para restaurar el territorio común que existió alguna vez, cuando la gente vivía en armonía con los animales.”

 

Ashes and Snow, del artista canadiense Gregory Colbert, es una instalación compuesta por obras fotográficas, videos y una novela escrita en cartas, que viaja en el Museo Nómada (The Nomadic Museum), una estructura temporal construida únicamente para la exposición. Las obras exploran la sensibilidad poética que comparten los seres humanos y los animales.

https://es.wikipedia.org/wiki/Ashes_and_Snow

https://es.wikipedia.org/wiki/Gregory_Colbert

https://gregorycolbert.com

 

“Todas las culturas, desde los egipcios, pasando por los mayas y los nativos americanos hasta los beduinos, crearon bestiarios que les permitían expresar su relación con la naturaleza. Ashes and Snow es un bestiario del siglo veintiuno, lleno de especies de alrededor del mundo. La orquesta de la naturaleza incluye no solo al Homo sapiens, sino también a los elefantes, ballenas, manatíes, águilas, guepardos, orangutanes y muchos otros más.”

 

 

Artemisa & Georgia O’Keeffe, según Jean Shinoda Bolen

Huntress of Skipton_Anna & the Willow_Castle-Woods-in-North-Yorkshire-UK. Photo_Fiona French‎_Ancient and Sacred Trees of Britain

 

Artemisa, a quien los romanos denominaban Diana, era la diosa de la caza y la luna. Esa alta y encantadora hija de Zeus y Leto vagaba por los bosques, las montañas, las llanuras y los claros indómitos con su séquito de ninfas y su jauría de perros cazadores. Vestida con una túnica corta y armada con un arco de plata y un carcaj de flechas a su espalda, era la arquera que no erraba jamás el objetivo.

Como diosa de la luna, se la representa en las estatuas como la portadora de la luz, con una antorcha en la mano o con la luna y las estrellas coronándola. Artemisa, simbolizada por una luna en cuarto creciente, representaba el primero de los aspectos de aquella diosa tripartita que antaño se reverenciaba: el de la doncella. Selene era la luna llena o ya crecida y Hécate la luna en cuarto menguante. Como trinidad, el reino de Artemisa era la tierra, Selene poseía los cielos y Hécate, el mundo subterráneo. Sin embargo, de las tres sólo Artemisa fue una las principales divinidades griegas.

Como diosa de la vida salvaje, se la asociaba a animales monteses que compartían con ella sus características. El ciervo y la paloma eran símbolos de su espíritu esquivo, el oso representaba su papel de fiera protectora de los jóvenes, y el jabalí (al cual en una ocasión desató iracunda para que destruyera una campiña) encarnaba su aspecto destructivo. […]

 

e7675738a25a9d40e7ba819818421459 Georgia O’Keeffe, Deer Horns, 1938

 

A los tres años Artemisa ya sabía con exactitud lo que quería: un arco y unas flechas, una jauría de perros para ir a cazar, un séquito de ninfas, una túnica corta que no le impidiera correr, montañas y naturaleza salvaje, por ser sus lugares favoritos, y la castidad eterna. Zeus le concedió todos sus deseos, más el privilegio de poder elegir ella misma. Se le dio autonomía y se le prometió que jamás la violarían ni sería subyugada por el poder masculino.

Como arquetipo, Artemisa personifica el espíritu femenino independiente que le permite a la mujer buscar sus propios objetivos en el ámbito elegido por ella. […]

Georgia O’Keeffe presentó rasgos de Artemisa durante toda su vida, y su madurez duró cuatro décadas. Conservó su nombre al casarse, y fue una artista que al romper con la tradición para crear su propio arte, se vio obligada a capear las dudas personales y a los críticos de arte. No fue madre, elección que parece ser que la angustió mucho, porque sentía que sólo podía ser madre o artista, no ambas cosas a la vez. Se enamoró de la belleza agreste de los desiertos y las montañas de Nuevo México, y allí iba de vez en cuando para pintar. Eso comportaba estar meses separada de su marido Alfred Stieglitz, incluso cuando la salud de él empezaba a deteriorarse. Al morir su marido, ya nada la retuvo en el este, y se trasladó a vivir a Nuevo México, donde pasaría el resto de su vida. Pintó hasta que perdió la vista, y luego trabajó con arcilla. Vivió donde quería vivir, y llevando la vida que deseaba, en el empeño de crear un corpus artístico que la sitúa entre los artistas más famosos del mundo. En una ocasión dijo que lo que la diferenciaba de los demás era que ella sabía lo que quería. Georgia O’Keefe poseyó una intensa capacidad de centrar su voluntad y su talento en los objetivos que había elegido, tanto si era para crear como para conseguir cualquier otra cosa.

 

“Consigues todo aquello que eres capaz de declarar.” Georgia O’Keeffe

 

okeeffe_faraway-nearby Georgia O’Keeffe, From the faraway Nearby, 1937

 

Jean Shinoda BolenLas diosas de la mujer madura. Trad. Silvia Alemany, Kairós, 2013

Imagen primeraHuntress of Skipton. Anna & the Willow. Castle Woods in North Yorkshire, UK. Obra fotografiada por Fiona French‎, Ancient and Sacred Trees of Britain.

 

El ciclo. Equinoccio de primavera

montseny-equinoccio-2108

 

“Sobre la montaña lejana

en la que nieva,

también la bruma

se va extendiendo,

como si ya supiera

que la primavera ha llegado.”

 

Poema 1439 del Man-yôshû. Trad. de Vicente Haya in El corazón del haiku: la expresión de lo sagrado. Mandala ediciones, 2002.

Manyōshū (万葉集 man’yōshū, lit. Colección de la Miríada de Hojas) es la colección de waka, poesía japonesa más antigua existente y de más relevancia histórica, compilada durante el período Nara, e inicios del período Heian. El compilador, o el último de una serie de ellos, se cree fue Ōtomo no Yakamochi, y el último poema registrado en la colección data del año 759. La colección contiene varios poemas de más antigüedad, siendo en su mayoría anónimos o erróneamente atribuidos a otros autores de mayor fama. Pero un gran caudal de dicho poemario representa al período entre los años 600 y 759. [Wikipedia]

https://es.wikipedia.org/wiki/Man%27yōshū

Foto de la montaña del Montseny tomada esta mañana temprano desde casa.

 

 

Algunos de los animales al borde de la extinción

No puedo resistirme a encabezar este artículo (que procuré traducir fidedignamente, cualquier mal interpretación es sólo mía!) con algunas de las palabras de Chantal Maillard sacadas de La tierra prometida (Milrazones, 2009). La poeta hispano-belga dedicó a los animales en peligro de extinción ese poema circular, un manifiesto y un memorial al par. También una letanía, un conjuro, “un gesto de la palabra”, para que “los nombres de las especies en extinción irrumpen en la plegaria sin interrumpirla, como espíritus que viniesen a pedirnos ayuda”. La letanía implica a cada lector que se adhiera al manifiesto, pronunciando y repitiendo los nombres, escribiéndose el poema-conjuro entre todos nosotros… Sugiero que incluyamos también estos últimos cuyas caras ha fotografiado Tim Flach, desgranando la letanía como si de un molino de rezos se tratase llevándose la plegaria a todos los rincones del planeta, y hasta al quiebro mismo de nuestra alma… tal vez aún apenas sea posible nunca pangolín tal vez aún apenas sea posible nunca tortuga Angonoka tal vez aún apenas sea posible nunca hipopótamo tal vez aún apenas sea posible nunca rinoceronte blanco

“Los nombres de las especies no son los nombres de los animales, escribe Chantal Maillard en el prólogo de “La tierra prometida”, estamos hablando de especies, y las especies son conceptos, no individuos concretos,  entonces la poeta se pregunta –y nos pregunta–: “¿Cuántos animales son los que se mueren cuando una especie desaparece? ¿Cuántos espíritus vendrían a poblar el poema si, como es costumbre en nuestros memoriales humanos, nombrásemos a todos y cada uno de los animales que agonizan?”

*

Artículo de en Business Insider, 14 de novembre 2017.

El fotógrafo Tim Flach es famoso por sus fotos [renowned for his photos] que muestran el lado más emocional — o ¿humano? — de los animales.

Las imágenes del fotógrafo capturan a menudo los estados de ánimo, las expresiones y los gestos de las criaturas de un modo que nos hace repensar nuestra relación con el mundo natural.

Su último libro, “En peligro de extinción” (“Endangered“) incluye texto del zoólogo Jonathan Baillie e intenta que los lectores consideremos el impacto que tienen en estos animales, y lo que significaría para ellos desaparecer. Junto con las propias bestias, Tim Flach fotografió los paisajes en los que viven estos animales.

Pasó días encima de la nieve congelada para capturar una instantánea del raro antílope Siaga. Nadó con tiburones e hipopótamos, y visitó los zoológicos para conocer las perspectivas de la vida silvestre en entornos creados por humanos. 

Los ecosistemas en los que viven muchas de estas criaturas ya se han destruido para dar cabida a ciudades y granjas. Pero al eliminar esos hábitats, eliminamos los únicos lugares donde pueden vivir algunas de las criaturas más singulares de la Tierra.

Vea una selección de algunas de nuestras fotos favoritas del libro a continuación:

One PageSlides

 

Los pangolines son una de las criaturas más amenazadas por el comercio ilegal de vida silvestre. Este pangolín de vientre blanco se puede ver colgando de la cola de su madre.

Pangolins are one of the creatures most threatened by the illegal wildlife trade. This white-bellied pangolin can be seen hanging from its mother's tail.

Tim Flach

Los hipopótamos son cazados por su carne y sus dientes de marfil.

Hippos are hunted for their meat and their ivory teeth.

Tim Flach

Las ranas arborícolas de ojos amarillos se ven afectadas por el cambio climático: están amenazadas por un hongo que se propaga a través de los bosques, y sus huevos que son extremadamente sensibles a la temperatura se incuban entonces demasiado temprano o demasiado tarde.

Yellow-eyed tree frogs are affected by climate change — they're threatened by a fungus that's spreading through forests, and their eggs are hatching early or late because they're sensitive to temperature.

Tim Flach

Las tortugas Ploughshares o tortugas Angonoka de Madagascar son las tortugas más raras del mundo; estas fueron fotografiadas en un santuario de reproducción.

Ploughshares are the rarest tortoises in the world — these were photographed at a breeding sanctuary.

Tim Flach

Se creía que los monos lanudos de Yunan se habían extinguido antes de que uno fuera descubierto en 1962, aunque las poblaciones restantes son pequeñas y aisladas.

Yunan snub-nosed monkeys were believed to be extinct before one was spotted in 1962 — though the remaining populations are small and isolated.

Tim Flach

Las luciérnagas nos están ayudando a aprender cómo funciona la bioluminiscencia, aunque la contaminación lumínica y la pérdida de bosques amenazan a estas criaturas.

Fireflies are helping us learn how bioluminescence works, though light pollution and loss of forests threaten these creatures.

Tim Flach

Filipinas empezó a emplear a personas indígenas para replantar los bosques en los que viven las águilas de Filipinas, y para tratar de evitar la caza furtiva.

The Philippines has started to employ indigenous people to replant the forests that Philippine eagles live in, and to try to prevent poaching.

Tim Flach

Los comedores de carroña como estos buitres de espalda blanca suprimen la propagación de enfermedades y alertan a los guardias de caza de los cazadores furtivos. Pero algunos cazadores furtivos han comenzado a envenenar los cadáveres para así eliminar aquellas aves en peligro que llaman la atención sobre la caza ilegal.

Carrion-eaters like these whiteback vultures suppress the spread of disease and alert game wardens to poachers. But some poachers have started poisoning their kills in order to eliminate the endangered birds that draw attention to illegal hunting.

Tim Flach

Los leopardos de las nieves, entre los gatos más elusivos del mundo, están perdiendo sus hábitats a medida que los bosques suben por las laderas del Himalaya.

Snow leopards, among the most elusive cats in the world, are losing their habitats as forests move up the slopes in the warming Himalayas.

Tim Flach

El antílope saiga ha sobrevivido desde la edad del hielo: la especie ha compartido el mundo con mamuts lanudos y gatos con dientes de sable. Pero las enfermedades catastróficas y la caza furtiva han dejando a la especie en un lugar crítico.

Saiga antelope have survived since the ice ages — the species has shared the world with woolly mammoths and saber-toothed cats. But catastrophic disease and poaching have put the species in a critical place.

Tim Flach

Todavía era posible encontrar un esturión Beluga de 5 metros de largo en el mar Negro y en el mar Caspio. Pero esos gigantes se han ido, y los pequeños que aún  siguen en este entorno están amenazados por personas que cosechan sus valiosos huevos.

It used to be possible to find 16-feet-long Beluga sturgeon in and around the Black and Caspian Seas. But those giants are gone, and the small ones still around are threatened by people who harvest their valuable eggs.

Tim Flach

Sudán, en la foto, es el último macho de rinoceronte blanco del norte del mundo.

Sudan, pictured here, is the last male northern white rhinoceros in the world.

Tim Flach

Another photo of Sudan, taken by biologist Daniel Schneider, recently went viral. That image also showed the rhino with his eyes downcast.

“Want to know what extinction looks like? This is the last male Northern White Rhino,” Schneider tweeted. “The Last. Nevermore.”

http://uk.businessinsider.com/tim-flach-endangered-photos-animals-2017-11?r=US&IR=T%2F/#pangolins-are-one-of-the-creatures-most-threatened-by-the-illegal-wildlife-trade-this-white-bellied-pangolin-can-be-seen-hanging-from-its-mothers-tail-1

 

El lince boreal, el espíritu de nuestros bosques europeos…

Hace ya una década que Laurent Geslin fotografía y filma al lince boreal en su hábitat. Después de la publicación de su libro “LYNX, regards croisés” (Lince, miradas cruzadas), el fotógrafo francés trabaja actualmente en un proyecto de documental sobre el felino más grande de nuestros bosques europeos. Estas son las primeras imágenes de este proyecto a largo plazo.

 

 

 

http://www.laurent-geslin.com

 

Trece maneras de mirar un mirlo. Wallace Stevens

El mirlo_1 El mirlo 4

1

Entre veinte cerros nevados
lo único que se movía
era el ojo de un mirlo.

2

Yo era de tres pareceres,
como un árbol
en el que hay tres mirlos.

3

En el viento de otoño giraba el mirlo.
Tenía un papel muy breve en la pantomima.

4

Un hombre y una mujer
son uno.
Un hombre y una mujer y un mirlo
son uno.

5

Yo no sé si prefiero
la belleza de las inflexiones
o la belleza de las insinuaciones,
si el nido silbando
o después.

6

El hielo cubría el ventanal
de cristales bárbaros.
La sombra del mirlo
lo cruzaba de un lado a otro.
La fantasía
trazaba en la sombra
una causa indescifrable.

7

Oh, delgados hombres de Haddam,
¿por qué imagináis pájaros dorados?
¿No veis cómo el mirlo
anda entre los pies
de las mujeres que os rodean?

8

Conozco nobles acentos
e inevitables ritmos lúcidos;
pero también conozco
que el mirlo anda complicado
en lo que conozco.

9

Cuando el mirlo se perdió de vista
señaló el límite
de un círculo entre otros muchos.

10

Al ver mirlos
volar en la luz verde,
hasta los charlatanes de la eufonía
gritarían agudamente.

11

Viajaba por Connecticut
en un coche de cristal.
Una vez le entró el miedo,
por haber confundido
la sombra de su equipaje
con mirlos.

12

El río se mueve.
Estará volando el mirlo.

13

Toda la tarde fue de noche.
Nevaba,
iba a seguir nevando.
El mirlo se detuvo
en la rama del cedro.

Traducción: Raúl Gustavo Aguirre.
Buenos Aires, 1979


El mirlo 3 El mirlo 2

Thirteen Ways of Looking at a Blackbird

I

Among twenty snowy mountains,
The only moving thing
Was the eye of the blackbird.

II

I was of three minds,
Like a tree
In which there are three blackbirds.

III

The blackbird whirled in the autumn winds.
It was a small part of the pantomime.

IV

A man and a woman
Are one.
A man and a woman and a blackbird
Are one.

V

I do not know which to prefer,
The beauty of inflections
Or the beauty of innuendoes,
The blackbird whistling
Or just after.

VI

Icicles filled the long window
With barbaric glass.
The shadow of the blackbird
Crossed it, to and fro.
The mood
Traced in the shadow
An indecipherable cause.

VII

O thin men of Haddam,
Why do you imagine golden birds?
Do you not see how the blackbird
Walks around the feet
Of the women about you?

VIII

I know noble accents
And lucid, inescapable rhythms;
But I know, too,
That the blackbird is involved
In what I know.

IX

When the blackbird flew out of sight,
It marked the edge
Of one of many circles.

XAt the sight of blackbirds
Flying in a green light,
Even the bawds of euphony
Would cry out sharply.XI

He rode over Connecticut
In a glass coach.
Once, a fear pierced him,
In that he mistook
The shadow of his equipage
For blackbirds.

XII

The river is moving.
The blackbird must be flying.

XIII

It was evening all afternoon.
It was snowing
And it was going to snow.
The blackbird sat
In the cedar-limbs.


 

“¿Y el poema? ¿Dónde se sitúa el poema? Donde el pájaro, por supuesto. Busquemos al pájaro… El poema es lo que bebe el pájaro.”

Chantal Maillard, La baba del caracol. Vaso Roto, 2014

 

Jardins derasmus2 Jardins derasmus1


Los siete adagios de Erasmo de Rotterdam (1469-1536) que flotaban sobre los estanques eran los siguientes:

1012 : Difficilia quæ pulchra (« Las cosas bellas son difíciles »)
1193 : Ubi bene ibi patria [Quavis terra patria] (« La patria está allí dónde uno se siente bien »)
201 : Aut regem, aut fatuum nasci opportere (« Hay que nacer o rey o bufón »)
224 : Ubi amici, ibi opes (« Allí dónde están los amigos, allí esta la riqueza »)
1314 : Civis mundi sum, communis omnium vel peregrinus magis (« Soy un ciudadano del mundo, por todas partes en mi casa, o más bien, por todas partes un extranjero »)
3144 : Sidera addere cælo (« Añadirle estrellas al cielo »)
1001 : Festina lente (« Apresúrate lentamente»).

 

Silence. Pat Collins

Director: Pat Collins | Productor: Tina Moran | Guión: Pat Collins, Eoghan MacGiolla Bhríde, Sharon Whooley | Cámara: Richard Kendrick | Editor: Tadhg O ‘Sullivan | Sonido: John Brennan, Éamon Pequeña | Cámara adicional: Colm Hogan | Sonido adicional: Chris Watson | Nacionalidad: Irlanda | 83 mn.

Sinopsis: Eoghan es un grabador de sonido que regresa a Irlanda por primera vez en 15 años. La razón de su regreso es una oferta de trabajo: grabar paisajes libres de sonido artificial. Su misión lo lleva a un terreno remoto, lejos de las ciudades y pueblos. A lo largo de su viaje, mantiene una serie de encuentros y conversaciones que gradualmente desvían su atención hacia un silencio más intangible, que está ligado a los sonidos de la vida que había dejado atrás. Influenciado por elementos del folclore y del archivo, Silence se desarrolla con una intensidad tranquila, donde las imágenes poéticas revelan una meditación absorbente sobre temas relacionados con el sonido y el silencio, la historia, la memoria y el exilio.

No he visto todavía la película (entre ficción y documental). Me ha recordado en parte la labor de Bernie Krause, registrando desde hace más de 45 años los sonidos de los entornos salvajes y constatando el innegable impacto humano sobre ellos. Aún cuando no es todavía visible por los ojos ése se detecta por el empobrecimiento de la riqueza biofónica del entorno salvaje. La voz del mundo natural progresivamente silenciada… Como el gran poeta persa Rumi escribió: “En el silencio hay elocuencia.” Una vez más, la sutil prevalencia del oído… la necesaria atención al silencio…

https://blogdelesllobes.wordpress.com/2016/06/28/la-voz-del-mundo-natural-bernie-krause/

 

Perejaume: “El arte implica resistencia”

Caminar como práctica artística. Dejar de hacer como acto productivo. Enmarcar trozos de naturaleza para desmuseizar nuestra percepción del mundo. Despintar para escapar del exhibicionismo del arte. Perejaume nos invita a una excursión por los límites del arte y del lenguaje. También por los confines de Algunos árboles, la exposición que inaugura el próximo jueves en la galería Nogueras Blanchard de Madrid. Aunque rehúye las entrevistas, acepta perderse en esta emboscada.

BEA ESPEJO | 09/09/2016 |


Perejaume. Foto: Martín García Pérez

Hablar con Perejaume (San Pol de Mar, Barcelona, 1957) es como subir una montaña. Tiene mucho de viaje épico. Implica poner en juego todas nuestras capacidades y ampliar el punto de vista desde el cual miramos el mundo. Perderse significa encontrarse y esconderse implica exponerse. A ratos, él mismo se convierte en montaña. Incluso las cuestiones de orden cultural parecen ser absorbidas por el orden natural. Pasa en su estudio, una casa perdida en el monte en la que los árboles invaden el espacio donde dibuja y escribe. Allí, lo arbóreo baila y él florece en una curiosa relación de parentesco. Una mímesis forestal que se ha colado hasta en sus últimas obras.

Perejaume nos sitúa en un lugar poco común, tenso, donde una obra aparece y desaparece reclamando tiempo y recogimiento. Lejos de buscar una estética de la contundencia, sus dibujos, pinturas, instalaciones, vídeos y libros se instalan en el otro extremo: en el silencio y en el escuchar, en el contacto directo y los pequeños gestos. A lo largo de los años, ha realizado acciones mínimas y en lugares casi inaccesibles y ha expuesto en espacios deliberadamente alejados del circuito del arte: desde dejar ir un globo aerostático con un poema impreso hasta recorrer a pie los contornos de Madrid. Hasta en los proyectos más ambiciosos, como la retrospectiva que le dedicó el MACBA en 1999, jugó al escapismo con Dejar de hacer una exposición.

Sin jerarquía territorial alguna, he tratado de habitar y generar lugar, cuanto más cercano mejor, explicarme a través de él. Despintar, desdibujar o deshacer son algunas de las estrategias con las que reflexiona sobre los límites de la representación artística y del espacio del museo, así como sobre la necesidad de restablecer una relación directa con la naturaleza, los objetos y el territorio. Sin mediaciones. Sin explicaciones. Sin entrevistas. Perejaume se escurre en cuanto vislumbra un interrogante. “La del autor delante de la obra es una posición incómoda”, dice. Así que le invito a que nos coloquemos detrás.

Pregunta.- ¿Sabe quién es Perejaume?
Respuesta.- En su página web (www.perejaume.cat) tan sólo pone: ‘Perejaume. No sabemos gran cosa de él. Nació en el año 57 y aún dibuja y escribe’.

P.- Veo que opone su misma resistencia. Y una obra de arte, ¿está hecha para comunicar?
R.- Relativamente. Tan importante como su función comunicativa es su función de resistencia. Cuando una obra de arte nos interesa es porque están muy equilibrados los aspectos seductores que tiene con los aspectos de resistirse que también tiene. Por eso se mantiene en el tiempo.

P.- Viajemos 40 años atrás, a su época de estudiante.
R.- De mi generación hay pocos artistas que estudiaran Bellas Artes porque entonces tenía bastante desprestigio la escuela. Yo opté por hacer una formación más teórica por la historia del arte, la filosofía. Hice los cursos pero no recogí nunca los títulos, porque fue más una formación entre amigos que un trabajo intelectual profundo. A veces todavía sueño si me falta alguna asignatura de tan incompleta que fue. Digamos que la mía fue y sigue siendo una formación esencialmente local, muy cercana al mundo inmediato. Cualquier palmo de mundo tiene el mismo valor y ninguno es igual al vecino. Sin jerarquía territorial alguna, he tratado de habitar y generar lugar, cuanto más cercano mejor, explicar ese lugar, explicarme a través de ese lugar…

P.- Escritura e imagen van siempre juntas en ese viaje. ¿Dónde le llevan?
R.- Siempre me he sentido atraído por la visualidad verbal que es capaz de asociar cosas muy heterogéneas. ¿Que es, en realidad, la semejanza? Ciertos mecanismos metafóricos permiten dilatar la semejanza, desplazarla o reblandecerla como una sustancia pictórica apta para las más distantes asociaciones, para las más urgentes o reveladoras.

P.- Cuéntenos su hábitat de trabajo, su día a día.
R.- Vivo delante del mar, pero cada mediodía cargo la bicicleta en el coche y un amigo me sube a Can Basuny, en pleno bosque. Por la noche desciendo los 600 metros prácticamente sin tocar el pedal. Hago exactamente el mismo camino del agua, casi cada día de cada día. Creo que la cultura es repetición: la mímesis, el patrón métrico, la secuencia rítmica, el gusto y el regusto… La novedad solamente es potente cuando consigue mover o conmover esa regularidad. Inventar no es más que transformar. La novedad pura no es asimilable, como tampoco es posible la repetición pura porque nunca nada llega a repetirse exactamente.

Un frame del vídeo Rondó, 2016

P.- ¿Los suyos son relatos paisajísticos?
R.- Alerta con la palabra ‘paisaje’. Aparece en el siglo XVIII como una subordinación de la naturaleza a la cultura. Prefiero defender una tierra no tan ligada a la visualidad y al confort. Hace tiempo que vengo sustituyendo ‘paisaje’ por campo. Campo aplicado a cualquier tipo de espacio, al agrícola, pero también al urbano o al más agreste, con esa idea agraria de participación de cultivo, de imbricación absoluta.


P.- Sus últimas obras nos llevan hasta Algunos árboles. Así se titula su próxima exposición en la galería Nogueras Blanchard. ¿Por qué árboles?
R.- Obreda (Obraleda) es un libro inaugural en esa correspondencia de árboles con obra y de obras con árboles. También lo es en la intención de dar al conjunto de mis imágenes y textos una posible articulación forestal. Más recientemente, en un libro aún inédito, Treure una marededéu a ballar (Sacar la imagen de una Virgen a bailar), transito a través de la talla y la policromía de imágenes de María, con especial atención a la potencia imaginativa que, a los árboles, se les otorga desde la antigüedad. Por otro lado, mi taller está en pleno bosque y el mismo taller plantea una relación paradójica entre obras y árboles, entre mi manualidad y la de las encinas, entre los árboles que querría haber hecho y la mata de árboles que se acerca e intenta entrar en el taller y emboscarlo de nuevo. El bosque combate el esfuerzo humano para dejar rastros, lo hace de una manera discreta pero rigurosa. La última mano será la suya.

 

P.- Es reacio al formato de la entrevista. Ha sido difícil convencerle…
R.- Me resulta arduo este esfuerzo que se le exige al creador para que presente y difunda su propio trabajo. Echo de menos una cierta elegancia que permita actuar más discretamente. Hace sólo unos años, una sociedad más agraria que la actual tenía presente la imagen mortal de una semilla constantemente expuesta a la luz. Ahora, en una sociedad mucho más mediática, a las formas expositivas de promoción y de divulgación no se les plantea ningún límite, es como si fueran inocuas. En realidad, tanto en un caso como en otro, y en relación a la ocultación, el resultado no es tan distinto. La agraria es una ocultación previa, seminal. La tecnoindustrial es una ocultación por acumulación, por desprecio. Me resulta arduo el esfuerzo que se le exige al creador para que difunda su propio trabajo. Echo de menos actuar más discretamente.

P.- ¿Y el espectador?
R.- Cuando veo tantas entrevistas a los autores ocupando los espacios de la crítica o de presentación de sus trabajos, pienso en el papel que juegan como receptores de su propia obra. Evidentemente que la intención es seducir a un posible lector o espectador, pero no es menor la función de pasar la obra así, sin otro comentario o resumen que el que el propio autor propone. Naturalmente, cuanto más densa o extensa es una obra, más se acude a los autores para que la resuman ellos mismos. Todo esto es perfectamente explicable en un contexto tan vasto de producción que no permite ser asimilada.

Exponerse y esconderse

P.- ¿Es posible, pues, exponerse y esconderse?
R.- La idea de exponer y esconderse, o mejor aún, la de llegar a exponer el mismo esconderse, puede resultar algo enigmática pero es real. La fascinación de las obras que nos seducen proviene en buena medida de esta resistencia que comparten con la naturaleza profunda de la vida. Existe una parte considerable de vida oculta que vive de ocultarse. “No hay noche que no tenga luz, pero está oculta”, dice el maestro Eckhart. Sorprende hasta qué punto muchos libros publicados llevan hoy la fotografía de su autor. No sé que aporta de sustancial esta intimidad. Un primer plano del rostro para qué si, sobretodo en determinados libros de literatura, estamos en otra naturaleza de encuentro. También existe otra idea potente que es la de esconderse, no de los demás, sino en los demás. Joan Miró la definió perfectamente: “El arte puede morir, lo que realmente cuenta es que haya esparcido gérmenes sobre la tierra (…) No es una obra lo que importa, sino la trayectoria del espíritu durante la totalidad de la vida, no lo que se ha hecho, sino lo que deja entrever y facilita de hacer a los demás, en una fecha más o menos lejana”.

@bea_espejo



Tòtems. Fotografies de Guillem Vidal al museu Blau

Les fotografies d’aquesta sèrie neixen d’observar la natura i trobar elements –roques, arbres, arrels, …– que associem a rostres, personatges, éssers, etc. Són fruit dels encontres amb aquests éssers que poblen la natura i que ens observen sense ser del tot visibles. Aquests éssers, en ser fotografiats-representats, es converteixen en tòtems que reflecteixen els poders de la natura i ens recorden el nostre vincle amb ella. La sèrie de fotografies s’ha estructurat en tres apartats:

Guillem-Vidal-Retrats-01

Retrats

Un enquadrament fotogràfic adequat permet el miracle de donar vida a aquests personatges de la natura i poder visualitzar-los.

Aquesta sèrie de fotografies remet a màscares primitives, africanes o orientals, un retrat d’Arcimboldo, o ens porta a recórrer les avantguardes artístiques: puntillisme, expressionisme, constructivisme, cubisme, etc.

Guillem-Vidal-Mascares-mirades-01

Màscares i mirades

Aquestes sèries s’han fet a partir d’elements que, un cop acoblats amb el seu simètric, completen un personatge. Allà on hi havia quelcom indeterminat, mitjançant la simetria, es crea un ésser.

Els rostres o les mirades resultants ens connecten amb personatges molt variats: els que descriu la literatura fantàstica i la ciència-ficció. O ens recorden altres cultures com les negres africanes, les barroques orientals hindús i budistes, les americanes maies i asteques, etc.

Guillem-Vidal-Construccions-01

Construccions

Aquesta sèrie també sorgeix d’aquesta mirada “constructiva”, que rastreja elements per després construir-ne uns altres a partir de la combinació amb ells mateixos i utilitzant la simetria.

Aquestes construccions poden ser poètiques i breus com un haiku visual, mandales o rosetons. O complexes, que ens remeten a l’arquitectura barroca i a la de cultures orientals, al món de Gaudí i l’arquitectura modernista, a arquitectures orgàniques i/o fantàstiques…

http://www.guillemvidal.com

http://museuciencies.cat/es/visitanos/museu-blau/

L’ exposició “Totems” está al Museu Blau-museu de ciències naturals- de Barcelona: accés lliure fins al 25 de setembre 2016. Visita obligada, no!?

 

Cual o la identidad suspendida de Chantal Maillard

Cual_Chantal Maillard maillard3

Cual es una serie de poemas de Chantal Maillard incluidos en la segunda parte del poemario Hilos publicado en 2007 por la editorial Tusquets en su colección de poesía “Nuevos textos sagrados”. Cual es también una breve película rodada en Super 8 en el barrio chino de Málaga bajo la dirección de Gerardo Ballesteros, con Chantal haciendo de Cual. Cual también es un precioso libro artístico- de hecho una carpeta-libro, diseñada por José Oyarzábal- que abrió en diciembre del 2009 la colección de poesía “La sirena inestable” del Centro Cultural Generación del 27.

Cosas de Cual 1

La carpeta-libro contiene:

-un cuaderno de poemas, Cosas de Cual (cuaderno rojo abajo a la derecha)

-un cuaderno de fotografías de Chantal y de fotogramas de la película Cual, filmada por Gerardo Ballesteros (cuaderno amarillo arriba a la derecha)

-un DVD con la citada película Cual y un bonus: una lectura de Hilos por Chantal (DVD azul arriba a la izquierda)

-y un frágil y quebradizo poema de Cual impreso en una lámina de vidrio (bajo la carpeta negra plegada Tal Cual abajo a la izquierda, y que he dejado fuera en esta fotografía).

Citaré el final del texto en el que Chantal Maillard presenta la “emergencia y suspensión” de Cual:

“En la época del kitsch, sólo un ente suspendido “por debajo de sí” como una nota musical sin partitura, ínfimo, desprovisto, es quien podría salvarnos. Salvarnos de lo mucho y de lo poco, del tener y del no-tener, de las palabras vanas, los superlativos y las decadencias, del es y el no-es, los valores y su carencia, los paraísos y la esperanza. Sí, de la esperanza. Cual, acarreando una maleta vacía, sin argumento que blandir o que debiera resolverse augura el fin del psicoanálisis y el comienzo de la compasión.

El enigma –y el problema– es: ¿está realmente vacía la maleta?”

[Nota: La maleta antigua impresa en la cubierta la heredó Chantal de su abuela.]

Cosas de Cual

Cual junto a indignado.
Existir no es digno.
Por eso, junto a.
Junto a indignado.
Cual cabeza en alto,
erguida sobre el cuello, sobre-
elevada. Mentón paralelo al
suelo. También los párpados,
a los pies, paralelos,
que siguen en el suelo, los pies.
Agravio de la parte superior
con las extremidades inferiores,
la dignidad.

Cual junto a indignado. De existir.
Tal vez considerar
la retirada. Dignamente.
Aprender a cerrar. Con dignidad.
Ojos al bies.
Como a quien no le incumbe.
Pulgares abrochados al chaleco.
Modalidad romántica. Tardía.
Imposible oficiar sin atuendo apropiado.

Cual en ropa interior.
Por el aire. Espeso.
Canicular. Impropio. –¿Impropio?–
Borrar impropio. Por el aire.
Residual.