Retrospectiva de Georgia O’Keeffe en el museo Thyssen

¡Nuestra huesera en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid del 20 de abril al 8 de agosto!

Es la primera retrospectiva en España de Georgia O´Keeffe, la gran artista moderna americana.

El museo presenta la primera retrospectiva en España de Georgia O’Keeffe (1887-1986). A través de una selección de aproximadamente 90 obras, el visitante puede sumergirse en el universo pictórico de esta artista, considerada una de las máximas representantes del arte norteamericano del siglo XX.

La exposición es un recorrido completo por la trayectoria artística de O’Keeffe, desde las obras de la década de 1910 con las que se convirtió en una pionera de la abstracción, pasando por sus famosas flores o sus vistas de Nueva York -gracias a las que fue encumbrada como una de las principales figuras de la modernidad de su país-, hasta las pinturas de Nuevo México, fruto de su fascinación con el paisaje y la mezcla de culturas de este remoto territorio.

Georgia O’Keeffe ha sido organizada por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, el Centre Pompidou y la Fondation Beyeler con la colaboración del Georgia O’Keeffe Museum de Santa Fe, Nuevo México. Después de recalar en Madrid, la muestra viaja a París y Basilea.

https://www.museothyssen.org/exposiciones/georgia-okeeffe

Cecilia Vicuña: “El Premio Velázquez a mis ‘basuritas’ señala un cambio de conciencia”

Es una artista auténtica, invisible hasta que la última Documenta de Atenas la ‘situó’ en el mapa. Su obra es poesía espacial y la palabra su mejor arma. El CA2M de Móstoles celebra desde mañana la primera retrospectiva de Cecilia Vicuña en España con sus pinturas “pop indígena”, quipus y ‘basuritas’

LUISA ESPINO19 febrero, 2021

Cecilia Vicuña en la Documenta de Atenas. Foto: Daniela Aravena
Cecilia Vicuña en la Documenta de Atenas. Foto: Daniela Aravena

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Cecilia Vicuña (Santiago de Chile, 1948) habla sin prisa, acariciando cada palabra de la misma manera que arma con ellas toda su obra, ya sea poesía, performance, pintura o escultura. Huye de “las categorías de la cultura occidental” y se mueve libremente entre un medio y otro. Lleva décadas trabajando, desde 1980 en Nueva York, aunque la mayoría no supimos de su existencia hasta hace tres años, cuando presentó su monumental quipu inca teñido de rojo carmesí en la Documenta 14 en Atenas. Esa enorme pieza textil conectaba a las diosas andinas con la mitología griega y fue la más fotografiada de la cita. Lo recuerda Vicuña con cierta gracia: “50 años haciéndolos y la gente empieza a interesarse por esa cosa roja entonces”. Dos años después, en 2019, recibió el Premio Velázquez de las Artes Plásticas en España y, de nuevo, muchos se preguntaron quién era aquella mujer de aspecto indígena que ya peinaba –y en una larga trenza– canas. 

Parece como si esta poeta, artista y activista hubiera llegado a todo antes que los demás. Se adelantó a tendencias que hoy son imperantes como la defensa del medioambiente, el uso de materiales de desecho (basuritas) con los que construyó pequeñas esculturas en la orilla del mar y el arte textil. Todas las obras tienen un profundo sentido de compromiso y de conciencia del ser y el estar en el planeta, y la mirada puesta en el arte precolombino antes, incluso, de que circularan libros sobre el tema y de que los museos comenzaran a revisarlo.

Pregunta. No cree en categorías y sin embargo creó el arte precario, sus pequeñas esculturas efímeras, ¿cómo surgió? 

Respuesta. Fue en enero de 1966 en Concón, en Chile, aunque nunca haya sido reconocida como una creación de ese momento y de ese lugar. Estaba en la playa y sentí que el viento no solamente pasaba sino que jugaba conmigo, daba la vuelta por mi cintura. Entonces comprendí que todo a mi alrededor –la luz, el mar, la arena– todo era consciente, todo veía como yo veo. Agarré un palito y lo paré en la arena y aquello me comunicó todo lo que ella era, es decir, el bosque destruido, las ramas que viajan por el mar y son botadas en la playa, todas esas basuras de plástico que están ahí repartidas. La inmensa mayoría han desaparecido y solo de algunas existen fotos. Como dice un sabio balinés: las obras de arte son para la divinidad y nosotros, los humanos, aprovechamos sus restos materiales. El CA2M va a ser el primer museo donde no voy a hacer obras nuevas por el hecho de que por la pandemia no puedo ir para allá. Generalmente en los museos encuentro basuritas maravillosas.

“El quipu es más antiguo que la escritura alfabética. el derecho a la propiedad comunal y familiar estaba escrito en esos nudos” 

P. Su obra La ruca abstracta (1974), ¿tiene también que ver con esas basuritas

R. Claro que sí. Esa ruca está relacionada con algo que en Chile se llama las animitas. Cuando hay accidentes de tráfico, las familias de los muertos hacen unas capillitas en miniatura a modo de pequeños altares para que haya memoria de que allí murió una persona amada. La muerte de Allende fue para mí fue un dolor tan infinito… Significaba asesinar un mundo completo, un potencial de revolución democrática por la justicia. Hice entonces esta ruca como una animita para él. Estaba en Londres en un exilio miserable, apenas comía, y escogí lo que tenía a mano y pinté su retrato en un pedazo grande de madera para una muestra que había organizado con mis compañeros en el Royal College of Art. 

'La ruca abstracta', 1974, en la exposición del CA2M
‘La ruca abstracta’, 1974, en la exposición del CA2M

P. ¿Cómo explica el juego de palabras de Veroír el fracaso iluminado, el título de su exposición en el CA2M?

R. Compuse ese título pensando en qué es lo que realmente mi trabajo comunica: un modo de percepción, en el que sentipensar o veroír se fusionan como el arte y la poesía. Lo que es y lo que no es, un estado potencial. Estas conjunciones las llevo escribiendo desde hace muchas décadas, aparecen con mucha claridad en los ochenta en los primeros libros de la palabra. Pero la idea del fracaso está en mi obra desde los sesenta, cuando escribí un poema en el que cuento que yo nací bajo el signo del fracaso. Asumirlo fue para mí absolutamente liberador. 

El fracaso de la humanidad

P. ¿A qué tipo de fracaso se refiere? 

R. Al fracaso de la humanidad y al fracaso personal. El fracaso de la humanidad es también su triunfo porque es la invasión del planeta. Los virólogos dicen que nuestra especie ha tenido tanto éxito que ha ocupado todos los espacios del planeta pero si nuestra especie se extingue va a ser precisamente por eso. Entonces, ¿es triunfo o es fracaso? Es el fracaso de no haber sabido cuidar la Tierra. Esa frase del título no se puede entender ni para delante ni para atrás, pero funciona de otra manera, de una manera no lineal.

El otro corpus de trabajo fundamental en la obra de Vicuña son los quipus, un sistema de escritura de nudos que utilizaban los antiguos incas. Para realizarlos a gran escala –el de la Documenta tenía 8 metros de altura– la propia artista enrolla su cuerpo en las grandes telas. “El quipu –explica Vicuña– es más antiguo que la escritura alfabética o la escritura de Mesopotamia. Cuando los españoles llegaron encontraron que estas hebras anudadas eran como una estopa para limpiar el piso y no le dieron ninguna importancia y al cabo de casi un siglo se dieron cuenta de que el registro del derecho a la tierra, a las aguas, es decir, del derecho a propiedad comunal y familiar, estaba escrito en esos nudos. Lo prohibieron pero lo más extraordinario es que no murió, siguió en las comunidades de pastores altoandinas que lo mantuvieron en secreto”.

P. ¿Cómo fue su acercamiento al arte precolombino?

R. Mi tía, la escultora Rosa Vicuña, tenía pasión por el arte precolombino. En una época, los años 50 y 60, en que era un absoluto desconocido ella sí tenía libros y de ahí partió mi pasión. De adolescente tenía fotos de los quipus y de las cerámicas NazcaYoko Ono y los textiles, una al lado de la otra. Mi estética es una estética silvestre de los setenta, pop si quieres, pero de un pop indígena, de otro orden.

P. ¿Qué le interesaba reflejar en las representaciones de la mujer que hacía entonces? 

R. Desde un comienzo empecé a pintar la menstruación y la violencia contra la mujer. No recuerdo que el tema del feminicidio estuviera tan presente como ahora. Entonces, ¿cómo era posible que una niña tuviera conciencia de toda esa violencia? Yo creo que toda mujer es consciente del peligro. 

Vista de sus 'Basuritas'
Vista de sus ‘Basuritas’ en Kunstinstituut Melly, Róterdam

P. Se fue apartando de la pintura, ¿ha vuelto a ella?

R. No fue así. Fue la pintura la que se apartó de mí a fines de los setenta porque mi vida era tan difícil… y como nadie valoraba mi pintura, ella empezó a retirarse. Para mí fue un dolor infinito, no quería aceptarlo e hice intentos por recuperarla pero ella no quería. Entonces la dejé, efectivamente, pero sabía que yo cuando vieja iba a volver a pintar y me di cuenta de que me había convertido en viejita porque de repente estaba pintando. Estoy tratando de reencontrar esa pincelada, esa mano, esa imaginación. Pintar es como entrar en un holograma. Al pintar todo ese universo que existe entre la tela y mi mano vuelve a la vida. 

“Mi estética es una estética silvestre de los setenta, pop si quieres, pero de un pop indígena, de otro orden”

P. Su obra ha empezado a ser reconocida hace tres años, ¿de qué vivía antes?

R. Nunca tuve un trabajo conocido por eso pasaba las que pasaba. Mi trabajo era el arte y la poesía, como se dice en inglés no matter what, no importa lo que estuviera pasando, si comía, no comía, si tenía frío o calor. 

P. Últimamente son muchas las exposiciones que rescatan a mujeres artistas ya casi octogenarias… 

R. Exacto, por ejemplo la Documenta 14 era exactamente eso, una celebración de las mujeres todas viejitas, con decirte que yo a los 70 años estaba entre las jóvenes. Fue la primera experiencia en la que las mujeres ancianas tenían significado y tenían algo que decir como colectivo. Creo que esa Documenta, que fue muy vapuleada por la crítica de poca visión, eventualmente va a ser reconsiderada como un momento muy excepcional. 

Tardío reconocimiento

P. ¿Y cómo recibió en 2019 el Premio Velázquez, el más importante en España?

R. Como una gran sorpresa, primero porque no puedo ir a Madrid sin visitar a Velázquez y llorar frente a sus telas. Y que me den a mí el Premio Velázquez por mis basuritas era un paradigma de que había cambiado de planeta, un milagro, que señalaba este giro de orientación de la conciencia del arte hacia una conciencia colectiva. 

P. ¿Es su proceso creativo solitario o colectivo?

R. Tiene esa dualidad. Sucede en el silencio, en la soledad. Viene y va hacia la poesía entendida de una manera indígena, no de una manera occidental, para mí no es escritura en una página. Todo acto creativo es siempre una colaboración porque todo lo que hacemos viene de alguna parte y va a otra parte y en eso participa todo.

@LuisaEspino4

Los cuentos: un mundo inmenso para explorar

Presentación del capítulo primero del estudio de Jaqueline Kelen sobre el simbolismo de los cuentos de hadas titulado «Une robe de la couleur du temps: Le sens spirituel des contes de fées». Las imágenes, que no pertenecen al libro, son de Remedios Varo. Selección y traducción de Lluïsa Vert. https://www.arsgravis.com/un-mundo-inmenso-para-explorar/

A través de todo lo que se busca, hay algo que viene de mucho más lejos que el hombre y que va mucho más lejos también. […] La gran enemiga del hombre es la opacidad. Esta opacidad está fuera y sobre todo está en el mismo hombre, con el mantenimiento de las opiniones convencionales y de toda clase de defensas sospechosas. (André Breton).

En toda historia humana existe un canto profundo y secreto que pide aflorar, un canto único que oculta cada existencia y que a menudo permanece hundido, obstruido. Cuando, en este principio del siglo XXI, se leen los himnos de las epopeyas de Sumer, o de la India, que datan de los primeros tiempos de la escritura, cuando se contemplan los vestigios grandiosos de la civilización egipcia y después se mira alrededor, cuando se escucha la verborrea contemporánea, uno está obligado a constatar que durante milenios el hombre no ha cesado de repetirse, que su visión se ha reducido terriblemente, que sus aspiraciones se han vuelto muy limitadas. La razón es muy simple: el hombre ha dejado de girarse hacia la inmensidad misteriosa del cielo para no contemplar otra cosa que a sí mismo; ha cortado los vínculos que le unían a lo sobrenatural a fin de reinar sobre su pedazo de tierra y declararse feliz así;  ha terminado por negar obstinadamente cualquier presencia que no puedan captar sus sofisticadas máquinas, toda realidad que no esté “probada científicamente”.

Así, al creer que conquistaba su independencia, negando los dioses y  los universos invisibles, el hombre moderno se ha enjaulado a sí mismo y, al despedir el alma inoportuna, se ha entregado a la muerte cierta.

Hace seis mil años, el fiero rey Gilgamesh dejó riquezas, poder y placeres para ir en busca del único bien valioso, la planta de la inmortalidad. Hace veintiséis siglos, el filósofo Empédocles se confrontó a las potencias cósmicas y meditó sobre el origen del universo y de los seres. Hace nueve siglos, hombres de valía y de conocimiento construían catedrales a la gloria de Dios sin preocuparse de dejar sus nombres en la historia. Y hace un poco más de cuatrocientos años, Don Quijote hizo una estrepitosa entrada en la escena del mundo y a causa de su loca sabiduría volvió a encender en los corazones un deseo de infinito e hizo que se levantaran de nuevo los tiempos mesiánicos.

Hace seis mil años, el fiero rey Gilgamesh dejó riquezas, poder y placeres para ir en busca del único bien valioso, la planta de la inmortalidad…

Pero el hombre continúa repitiéndose, resignado a su condición mortal. Se ha habituado a su jaula, incluso la ha decorado, sueña con hacer de ella un paraíso. El canto de los pájaros se ha detenido, enmascarado por el ruido y la indiferencia de los que pasan ocupados. ¿Pero, es que hubo alguna vez un pájaro…?

Los cuentos lo repiten con insistencia, limitado a su existencia terrestre, a su yo carnal, el individuo se revela muy pequeño. Es un Pulgarcito o una Caperucita roja, un patito feo o una sirenita. Hay que crecer, aventurarse, tomar aire, expandirse. Es necesario que el ser humano experimente la amplitud y la  libertad de la que es capaz y que le fueron ocultadas o arrebatadas.

Para volverse un verdadero hombre, el héroe del relato debe dejar su casa, el sótano, los lugares subterráneos donde se le confina, donde se le retiene con las cadenas de la dulzura o el miedo. Va a viajar, a visitar países, no solo los terrenales, sino y sobre todo los mundos innumerables exteriores e interiores que poco a poco se despiertan y se revelan en el secreto del corazón. Un día es suficiente, un hermoso día, abrir la puerta de la jaula y ponerse en camino, lo maravilloso comienza, es la historia sin igual de aquél que, a través de pruebas y encuentros, se encamina hacia su verdadera realeza, es la historia de su alma que accede a la vida eterna. Y he aquí que un joven peregrino silba y he aquí que un pájaro le responde.

Nuestro héroe a menudo avanza solo por el camino, pero jamás está aislado. No se siente separado del universo, escucha lo que dice el viento, lo que canta la lluvia, habla tanto a los árboles y a los animales que encuentra como al ogro, al hada, al gigante, recoge piedras en sus bolsillos y por la noche sonríe a las estrellas. Es una inmensa conversación con los seres que pueblan la naturaleza, con las criaturas que no tienen apariencia humana, con las presencias del mundo invisible. Todo está lleno de vida, todo merece atención. ¿Cuándo perdimos la facultad de comunicarnos libre y espontáneamente con todo lo que vive sobre la tierra y con los habitantes del mundo sobrenatural? ¿Cuándo abandonamos esta vasta y feliz conversación?  Sí, “había una vez” esta conciencia cósmica, esta inmensa inteligencia amante. Después los hombres se volvieron razonables y desconfiados, prudentes y arrogantes. Ya no hablaron a la ranita ni abrazaron a las flores. Han preferido permanecer entre ellos, tener solo contactos humanos, relaciones sociales.  Se consideran superiores, pero se han disminuido a sí mismos.

¿Cuándo perdimos la facultad de comunicarnos libre y espontáneamente con todo lo que vive sobre la tierra y con los habitantes del mundo sobrenatural?

A los pequeños humanos los cuentos tradicionales les recuerdan dos cosas principales: que han de aprender y crecer. Aprender es dejar la indolencia y la suficiencia, escuchar, hacer silencio, ser curioso y atento; abandonar las falsas certezas, experimentar, equivocarse, adquirir discernimiento; perseverar con fervor, abrirse al conocimiento que llena el corazón. Para crecer, lo primero es tomar la verdadera medida del ser humano e intuir sus posibilidades inauditas, deseos elevados y no renunciar jamás a ellos. Crecer es liberarse de las normas y los condicionamientos que obstaculizan la expansión del alma y apuntar al cielo, nada menos.

Los cuentos maravillosos no conciernen al yo temporal sino al sujeto espiritual. Más allá del viajero terrestre, se dirigen al alma peregrina. Por supuesto, de estos cuentos pueden extraerse distintos consejos y lecciones para desenvolverse en la tierra, llevar los asuntos de este mundo, para comportarse de modo justo y generoso respecto a los demás, para evitar las astucias y las maldades. Charles Perrault cuidaba de enunciar al final de sus cuentos una moralidad, a menudo maliciosa, que estaba lejos de constituir todo su sentido. Por ejemplo: la curiosidad se paga cara (Barba Azul), un pequeño mocoso puede hacer feliz a toda su familia (Pulgarcito), las jovencitas deben desconfiar de “los lobos aduladores”, que son de largo los más peligrosos (Caperucita Roja). Pero además del plano existencial, para el pequeño ser humano se trata de situarse con respecto al cielo, de desarrollar sus sentidos sutiles , de estar atento a los signos y a los sueños a fin de explorar, poco a poco, el mundo invisible y, como con las botas de siete leguas, que su alma corra por ellos. Los hermanos Grimm eran perfectamente conscientes del mensaje iniciático contenido en los cuentos que habían recogido. Según sus propios términos, estos relatos escondían “revelaciones divinas” y permitían acceder a “una sabiduría eterna”.

Los cuentos maravillosos no conciernen al yo temporal sino al sujeto espiritual. Más allá del viajero terrestre, se dirigen al alma peregrina.

Como los cuentos tradicionales se dirigen al hombre interior, para “comprenderlos” bien conviene apercibirse de lo que se oculta detrás de la historia aparente y que resuena profundamente en uno. Existen toda suerte de correspondencias e incluso de complicidades entre el mundo exterior de los fenómenos y de las cosas concretas y el universo impalpable de las realidades espirituales. “Lo que es visible abre nuestras miradas a lo invisible”, anunciaba el filósofo Anaxágoras que vivió en el siglo V antes de la era cristiana. La cáscara disimula y protege a la vez la deliciosa almendra, solo gusta el sabor del fruto el que no se queda en la superficie y se dirige al interior. Este es el modo de hacer del esoterismo en el sentido exacto del término.

Así, los diversos personajes de los cuentos, su estatus, su comportamiento, las peripecias de sus aventuras se deben entender siempre en un plano espiritual y demandan ser interiorizados. Por ejemplo, un hombre calificado de pobre designa una persona desprovista de recursos interiores, y un hombre muerto equivale al yo carnal y terrestre desconectado de toda dimensión trascendente. La ignorancia no es falta de saber, sino olvido del mundo superior invisible. Un cazador no es quien persigue la caza sino que alude al peregrino que busca sin descanso la sabiduría. Las monedas de oro, un tesoro oculto, simbolizan las riquezas espirituales adquiridas, los frutos del conocimiento, mientras que los diversos alimentos y bebidas evocan aquello de lo que se sustenta el alma. Así, se encontrarán falsas monedas y alimentos indigestos o envenenados. Los ladrones que atacan al viajero representan las bajas pasiones que se apoderan de la vida interior y despojan al ser humano de lo que tiene de más valor, el ogro es la imagen del yo devorador que impide cualquier impulso espiritual. Los zapatos en sus variadas formas permiten caminar sobre la tierra en la vida cotidiana, pero remiten también al camino espiritual, la elevación de los pensamientos y los sentimientos a otros planos de conciencia.

Los ladrones que atacan al viajero representan las bajas pasiones que se apoderan de la vida interior y despojan al ser humano de lo que tiene de más valor, el ogro es la imagen del yo devorador que impide cualquier impulso espiritual.

El niño, considerado un bendito o un simple, no está saturado por un saber cerebral, sino que posee la inteligencia limpia del corazón, la única necesaria para la salvación del alma. Siempre “bella y sabia”, la princesa pertenece al reino celeste y representa tanto el Conocimiento como la identidad divina del ser humano. En cuanto al rey, a menudo designa al Yo trascendente, al ser establecido en la dimensión eterna del Espíritu.

Todo eso son indicios, no explicaciones. Al igual que un sueño se revela mucho más rico que el sentido general dado por una llave de los sueños; un relato iniciático, lleno de ecos y que comporta numerosos niveles no podría adaptarse a un diseño predeterminado. La interpretación es soberana, ella es la que hace que el sentido brote, que se escuche la música enterrada. Pero ante la riqueza inagotable del cuento, no puede ser dogmática, y menos aún definitiva. En el fondo revela tanto la personalidad del intérprete como el significado del relato. Por eso, un psicoanalista freudiano solo verá en los cuentos símbolos sexuales, un astrólogo leerá en ellos imágenes planetarias, y el terapeuta se dedicará a encontrar remedios y recetas para el bien estar del hombre…

Es curioso que los personajes de los cuentos no posean casi nunca un apellido o un nombre propio; se trata de un sastre, de una jovencita, de un emperador, de una sirena. Otros se designan por un sobrenombre o un mote que oculta su apariencia verdadera, Barba azul, Cenicienta, Piel de asno, Caperucita roja.

Los personajes de los cuentos no posean casi nunca un apellido o un nombre propio, así, cada lector está invitado a identificarse con el héroe del relato,  por lo que este cuento se escucha y se dirige a la parte más íntima de mí ser.

Así, cada lector está invitado a identificarse personalmente con el héroe del relato, humano o animal, en lugar de guardar las distancias; es para mí, hoy, por lo que este cuento se escucha y se dirige a la parte más íntima de mí ser. Mi alma es este niño abandonado en el bosque del mundo, esta esplendorosa princesa que se maltrata aquí abajo; en mí se alberga un patito desgraciado, rechazado por sus congéneres y que sueña con otros lugares, y también un asno que un día huyó de su servidumbre para tocar la lira. Si los cuentos de hadas tienen un alcance universal, atraviesan los siglos y gustan a cualquier edad es porque su mensaje de orden espiritual nos concierne a cada uno de nosotros y en nosotros se dirigen a aquello que no perece. En el fondo, cada uno se siente príncipe o princesa, hecho para vivir rodeado de belleza en un universo de alegría y destinado a un amor extraordinario. Tal es el clima propio del espíritu: inmensamente libre, luminoso y alegre. De esta vida superior e indestructible es de lo que hablan los cuentos tradicionales, de la Edad de Oro del ser humano. Su final es también siempre feliz puesto que se sitúa en un plano trascendente y en un tiempo que no es otro que la eternidad. Pero si se tiende a rebajar el mensaje de los cuentos a un nivel existencial, se mantendrán toda una serie de mentiras e ilusiones respecto a la felicidad terrestre, a un matrimonio perfecto, una familia ideal, y las señoritas esperarán durante mucho tiempo la venida de un príncipe inexistente, por decirlo con propiedad.

Los cuentos de hadas que he escogido están entre los más conocidos. No han llegado por el francés Charles Perrault (1628-1703), por los hermanos Grimm, Jacob (1785-1863) y Wilhem (1786-1859), que los recogieron pacientemente en Alemania, y por Hans Christian Andersen (1805-1875), originario de Dinamarca. Frente al pensamiento cartesiano, frente al racionalismo del Siglo de las Luces, y después al positivismo y al cientifismo, que ocuparon sucesivamente estos tres siglos, las recopilaciones de los cuentos maravillosos ofrecen un contrapunto saludable, recuerdan que la sabiduría es más preciosa que el saber, que la intuición es superior a la razón y que la grandeza del género humano reposa en la aspiración de su alma. Igualmente, para interpretarlos he escogido presentarlos en un orden que me parece que corresponde a una progresión en la vida espiritual. Un viaje en el que un modesto artesano se convierte en rey y el viajero terrestre se muda en hombre de luz.

Un viaje iniciático en el que un modesto artesano se convierte en rey y el viajero terrestre se muda en hombre de luz.

INFORMACIÓN DEL LIBRO

Cómo Louise Bourgeois utilizó el dibujo para aliviar la ansiedad

Louise Bourgeois Dibujos Hauser y Wirth
Louise Bourgeois en su casa de West 20th Street, Nueva York, 2000 | Fotografía: © Jean-François Jaussaud; © The Easton Foundation / Con licencia de VAGA en Artists Rights Society (ARS), Nueva York

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La fundamental artista Louise Bourgeois recurría al dibujo como a un medio de terapia; en tiempos como estos, quizás sus obras complejas y coloridas también puedan ofrecernos algún alivio.

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25 DE MARZO DE 2020 | Belle Hutton

Vivir una pandemia con todos los cambios y desafíos desconocidos con los que nos enfrentamos, se convierte en una época de ansiedad. Cuando la difunta artista Louise Bourgeois sentía llegar una oleada de preocupación, dibujaba. “Sé que cuando termino un dibujo, mi nivel de ansiedad disminuye”, dijo una vez. “Cuando dibujo significa que algo me molesta, pero no sé qué es. Así que el dibujo se convierte en un tratamiento para la ansiedad”. En estos tiempos inciertos, las instituciones de arte de todo el mundo han tenido que cerrar para frenar la propagación del Coronavirus y, por consiguiente, encontrar formas alternativas de presentar el arte en una realidad que, de repente, se hizo mucho más virtual. Para su exposición inaugural en línea, la galería internacional  Hauser & Wirth presenta Louise Bourgeois: Drawings 1947 – 2007, una apuesta que percibimos como una elección pertinente, dado el alivio que la propia artista buscaba al crear sus obras.

Louise Bourgeois: 12 dibujos. 1947-2007

Famosa por sus esculturas de arañas, sus estampados en tela y sus grabados, Bourgeois comenzó a dibujar a una edad temprana ayudando a sus padres en su estudio de restauración de tapices en las afueras de París. Arañas y espirales se repiten a lo largo de los dibujos de Louise Bourgeois –comparó a su amada madre, que murió cuando el artista tenía poco más de veinte años, con una araña– y sus piezas, dibujadas con tinta, acuarela y lápiz, abarcan desde lo abstracto a lo realista. La propia artista dijo acerca de estas variaciones: “Los dibujos más realistas son para mí una forma de concretar una idea. No quiero perderla. Con los dibujos abstractos, cuando me suelto, puedo deslizarme hacia el inconsciente”.

Los dibujos de la exposición de Hauser & Wirth abarcan varias décadas y fueron elegidos por Jerry Gorovoy, un ex-asistente de estudio y amigo de Bourgeois, que es ahora el presidente de la Fundación Easton, creada en nombre de la difunta artista. A lo largo de su vida, Bourgeois recurrió constantemente al arte como a un medio de terapia; utilizaba su creatividad para trabajar con emociones intensas, tanto positivas como negativas. “Como víctima del síndrome de Tourette, siempre sintió que tenía que confesarlo todo, lo que podía resultar incómodo para los demás, una vez se llamó a sí misma la mujer sin secretos”, escribió Gorovoy tras su muerte en 2010 . “En su arte no tenía ningún miedo, mientras que en su vida real decía que era como un ratón detrás del radiador”. Bourgeois describió el arte como una “garantía de cordura”.

Louise Bourgeois Dibujos Hauser y Wirth
Louise Bourgeois trabajando en un dibujo en espiral en su casa en West 20th Street, Nueva York, 1970© The Easton Foundation / Con licencia de VAGA en Artists Rights Society (ARS), Nueva York

La naturaleza terapéutica del arte de Louise Bourgeois es también, de alguna manera, universal, se extiende más allá de su propia relación con la obra, y resuena con los espectadores de una manera única. “La primera vez que vi su trabajo lo sentí tan personal”, dijo la diseñadora Simone Rocha a AnOther el año pasado. La colección Otoño/Invierno 2019 de Rocha se inspiró en Bourgeois y ofreció estampados y bordados de telarañas. “Simplemente sentí que mis sentimientos estaban representados como en una página… Era la misma sensación que con mis diarios de adolescencia pero, obviamente, bajo una forma más hermosa”. Los dibujos también eran como unos diarios para Bourgeois; un lugar en el que atemperaba sus ansiedades, trabajaba con sus recuerdos de infancia y expresaba sus emociones. “He llevado un diario desde que tengo uso de memoria y mis dibujos son realmente otro tipo de diario”, dijo.

Los complejos y coloridos dibujos de Louise Bourgeois –una constante a lo largo de su vida, aunque no tan conocidos como sus famosas series Cells o su gigantesca escultura Maman– fueron una parte importante de su práctica artística, pero también cumplieron un propósito. Creó arte sin descanso hasta su muerte, acaecida a la edad de 98 años, según parece como una forma de permanecer cuerda. En momentos como estos, tomarnos una pausa para mirar los atractivos dibujos de Louise Bourgeois podría ayudarnos también a hacer lo mismo.

La exposición en línea  Louise Bourgeois: Drawings 1947-2007 estará abierta a partir del 25 de marzo de 2020.

https://www.anothermag.com/art-photography/12375/louise-bourgeois-drawings-anxiety-hauser-wirth-online-exhibition

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Conjuros y ebriedades. Cantos de mujeres mayas

Especialmente dedicado a las mujeres del taller “Ascesis Creadora II“, a sus trazos y exorcismos

Este libro de artistas mayas es una antología de hechizos, himnos y encantamientos, fue grabada originalmente en lengua tzotzil (un dialecto maya), y sus textos, posteriormente, se transcribieron y tradujeron por la poeta Ámbar Past quien dice: “De la tierra nos inspiramos: fotocopiamos el fósil de una hoja tropical, la superficie de un caracol marino”. Efectivamente, el rostro de cartón respira, mira a través de la ranura de sus ojos, habla con su boca abierta dentro del papel y si lo tomamos entre las manos, los ojos nos ven, tal como dice Elena Poniatowska, y añade, “Conjuros y ebriedades es uno de los cien libros más bellos del mundo”.

Encuadernado en tablas cubiertas de papel marrón hecho a mano, con una gran cara en relieve que representa a la diosa maya del desierto llenando la portada. Las páginas finales también están hechas a mano. Alojado en una caja de cartón impresa con título blanco en el panel del lomo. Contiene 45 encantamientos poéticos, 40 ilustraciones xerografiadas, entre otras ilustraciones varias.

Estos Conjuros y ebriedades fueron soñados por mujeres mayas de los Altos de Chiapas. Las autoras tzotziles de este libro no saben leer. Ellas alegan que estos cantos les fueron entregados por sus antepasadados, los Primeros Padresmadres, quienes conservan el Gran Libro donde guardan los conjuros. Loxa Jiménes Lópes, de Epal Ch’en, Chamula, cuenta que una Anjel, hija del Dueño de las Cuevas, comenzó a hablarle en su oreja y luego en sueños le mostró el Libro con todas las palabras de los cantos.

–Ámbar Past


El Taller Leñateros que lo edita, es una comunidad de artistas mayas, fundada en 1975 por el poeta Ambar Past. Su especialidad es el papel hecho a mano, libros de artista, serigrafía y grabado (en bloques de madera y superficies afines), gráficos de pansey, tintes naturales, etcétera.  El taller capacita y da empleo a personas de su comunidad. Uno de los mejores ejemplos es Conjuros y ebriedades. Cantos de mujeres mayas en el que participaron 150 mujeres mayas.

Ámbar Past es una poeta, narradora, ensayista y artista nacida en Carolina del Norte, Estados Unidos, el 22 de noviembre de 1949. Es ciudadana mejicana desde 1972 y trabaja en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, donde, en 1975, fundó el Taller Leñateros.

Prólogo de Juan Bañuelos.
Lugar de edición: San Cristóbal de las Casas, Chiapas
Editorial: Taller Leñateros
Año de edición: 1998
ISBN: 9789709011067

Precio: 300 €

Encanto para no tener que ir al otro lado
(Xunka’ Utz’utz’ Ni’)

Toma en cuenta, Kajval,
que te estoy hablando.
Te traigo humo.
Aquí te doy tus flores.

Toma en cuenta, Kajval,
qué tanto me vas a dar.
Los otros tienen caballos.
Tienen borregos.
Tienen gallinas.
Tienen camiones.

Toma en cuenta, Kajval,
qué me vas a dar.

No quiero trabajar en ninguna finca.
No quiero ir a otra casa.
No quiero ningún trabajo lejos.
No quiero ir a Los Ángeles.
No quiero ir a La Florida.


K’u cha’al mu sa’ abtel ta nom ti smalale
(Xunka’ Utz’utz’ Ni’)

K’u yepal tana, Kajval,
chajta ta k’oponel, chajta ta ti’inel.
Tzakbo ti jbej yo xch’ail.
Tzakbo ti jbej yo xnichime.

Vo’ot xanopbe atuk tana un.
Vo’ot xat’ujbe atuk tana un, Kajval.
Ti k’usi xavak’be une, ti k’usi xak’elanbe un.
A li yan avalabe, a li yan anich’nabe, Kajval.
Oy k’usi oy yu’un.Oy ska’ik, oy xchijik.
Oy yalak’ik, oy skamyonik.

K’u yepal tana, Kajval,
k’usi xavak’bun, k’usi xak’elanbun.

Ja’ ti mu xu’ ti nom abtele.
Ja’ ti mu xu’ ti pinkae.
Ja’ ti mu xu’ ti asyentae, Kajval.
Ja’ mu jk’an xbat ta Los Anjeles.
Ja’ mu jk’an xbat ta Florida.

https://lenateros.wordpress.com/2008/07/03/conjuros-y-ebriedades/

https://farogamoneda.wordpress.com/2019/06/02/un-texto-de-antonio-gamoneda-sobre-la-poeta-ambar-past-en-la-revista-mexicana-la-otra-2014/

El ciclo. Solsticio de invierno 2020 aderezado con la conjunción de los dos gigantes del sistema solar, Saturno y Júpiter

William Blake, El anciano de los días, 1827.

Los Equinoccios y los Solsticios son los grandes hitos en el movimiento del Sol en relación a la Tierra. Son momentos importantes porque experimentamos un punto de inflexión en el ciclo de la luz solar. 

Desde la antigüedad, a partir de la observación de los ciclos naturales y de las relaciones entre la Tierra y el Cielo se configuraron una serie de principios éticos. A través de la historia, numerosos rituales y festivales se han organizado para celebrar este evento cósmico. https://www.diainternacionalde.com/ficha/solsticio-invierno

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“No ha habido ningún pueblo que no haya atravesado algún tipo de fase de simbolismo solar en su filosofía, ciencia y teología. El Sol ha dominado todas las artes, ha estado involucrado en todas las teorías de armonía musical. Encontramos registros de esto en todas partes porque el Sol representa la restauración anual de la vida, símbolo de la gran resurrección de todas las cosas existentes,  la gran redención, la elevación de toda la vida de la oscuridad a la luz”.  (Manly P. Hall)

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Solsticio de Capricornio : Invierno en el hemisferio Norte, Verano en el hemisferio Sur

Solsticio es una palabra que significa “sol quieto”y marca la máxima polaridad de la luz. Según el calendario gregoriano, este lunes 21 de diciembre a las 11: 03 (hora peninsular), el sol entra en el signo zodiacal de Capricornio (es decir, los rayos del Sol comienzan a caer directamente sobre el Trópico de Capricornio), produciéndose el Solsticio de Invierno en el Hemisferio Norte, y el Solsticio de Verano en el Hemisferio Surel día más corto y la noche más larga del año en el Norte, y al revés en el Sud.

Los Equinoccios (21 de Marzo y 21 de Septiembre) y los Solsticios (21 de Junio y 21 de Diciembre) abren el ciclo de las 4 estaciones del año, y a la vez son parte de un ciclo mayor de la vida en la Tierra: el viaje de traslación de nuestro planeta alrededor del Sol (1 año en nuestro calendario).

El Solsticio de Verano marca el comienzo de un ciclo de apertura y expresión, de crecimiento, a partir de entonces la luz del día comienza a disminuir diariamente, creciendo la oscuridad, hasta que el día y la noche se igualen en tiempo en el Equinoccio de Otoño.

El Solsticio de Invierno, en cambio, marca el nacimiento de un ciclo de la naturaleza en el cual comienzan a brotar las semillas, cambian el pelaje los animales, y el ser humano y la tierra renuevan sus energías y se purifican. A partir del Solsticio de Invierno, la noche irá disminuyendo diariamente en un minuto, lo que irá haciendo “crecer” el día en la misma proporción, hasta que se produzca el Equinoccio que da paso a la Primavera.

El Solsticio de Verano representa el momento de expresión y crecimiento, y desde este momento la noche irá creciendo mientras la luz del día decrece. En cambio, el Solsticio de Invierno anuncia el renacimiento de la luz, porque desde ese momento la noche irá disminuyendo haciendo que la luz del día se extienda cada día más.

Esta danza entre el sol y la tierra es también el ritmo de nuestra propia naturaleza. En el ciclo de las estaciones se refleja nuestro propio ciclo vital: en la primavera se nace, en el verano se crece, en el otoño se decrece y en el invierno se muere para renacer.

La conjunción de Júpiter y Saturno durante esta noche de solsticio:

Se acerca además un gran evento astronómico durante esta noche de solsticio: la conjunción exacta de Saturno y Júpiter en el signo de Acuario. Esta alineación tiene lugar cada 20 años, pero desde el año 1623 no se aproximaban tanto: los 2 gigantes planetarios llegan a su mayor acercamiento, a tan sólo 0,1º de distancia, durante la noche del solsticio. Tendremos que esperar hasta el 15 de marzo de 2080 para volver a ver a estos dos planetas tan cerca el uno del otro.

Se pueden distinguir fácilmente al mirar hacia el Suroeste a primera hora de la noche: Júpiter es el astro más brillante del cielo nocturno (por detrás de la Luna) y, a su lado, un poco más a la izquierda, se puede ver Saturno, un poco menos brillante.

Lo excepcional de esta conjunción radica en el hecho de que asistimos a un cambio de elemento. De darse en la triplicidad del elemento tierra (Tauro, Virgo, Capricornio) en los últimos 200 años aprox. se dará ahora en la triplicidad del elemento aire (Geminis, Libra, Acuario). En 1802 se produjo la primera conjunción precursora de Júpiter y Saturno en el elemento tierra, en 1821 la última en fuego y a partir de 1842 y durante todo el siglo pasado hemos visto que las conjunciones de Júpiter con Saturno se han producido en signos de tierra: en 1901 en Capricornio, en 1921 en Tauro, en 1961 nuevamente en Capricornio, en 1981 en Libra la fase anunciadora del elemento aire; en el 2020 se entrará de lleno en el ciclo de ese elemento con Acuario hasta 2199.

La última conjunción de Saturno con Júpiter (la que se produjo en el año 2000 en el grado 22º 42’ de Tauro) fue también la última en un signo de tierra, lo cual ocurrirá nuevamente en 900 años.

Las conjunciones de Júpiter con Saturno corresponden a ciclos socioeconómicos, religiosos, y estructurales. Finaliza, por lo tanto, un ciclo en un elemento, así como analógicamente deberá finalizar aquello que representa: lo concreto, lo práctico, lo materialista, lo tangible, los bienes, la productividad, la economía, la propiedad privada. Los signos de aire (Géminis, Libra y Acuario) son signos humanos, sociales, de asociación e intercambio, de comunicaciones, ciencias, artes y relaciones. Podemos pensar que a partir de esta conjunción de Júpiter y Saturno el mundo adopte una estructura socioeconómica diferente

Feliz Solsticio a todas.os!

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Sombras, de D. H. Lawrence
(Fragmento)


Y si, igual que el otoño se ahonda y se oscurece

siento el dolor de las hojas al caer y tallos que se rompen en las tormentas

y turbulencias y disolución y la zozobra

y luego, suaves sombras profundas plegándose, plegándose

sobre mi alma y mi espíritu, sobre mis labios

dulcemente, como un letargo, o más bien el estupor de una grave, triste canción

cantada más opacamente que el ruiseñor, y así hacia el solsticio

y el silencio de los días cortos, el silencio del año, la sombra,

sabré entonces que mi vida aún se mueve

con la oscura tierra y se humedece

en un profundo olvido, en el lapso de la tierra y su renovación.

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Los humanos solo somos uno más. Francis Hallé

El botánico Francis Hallé cree que ha llegado el momento de reconocernos como otra más de las especies que habitan el planeta. Su libro ‘La vida de los árboles’ sostiene que. como depuradoras de aire, son herramientas de futuro con un pasado arraigado

ANATXU ZABALBEASCOA – 3 NOV 2020 – 

Ilustración de Francis Hallé para un taller en la Fundación Cartier de París,
Ilustración de Francis Hallé para un taller en la Fundación Cartier de París.

“Solo me dedico a plantar árboles: sé que soy demasiado viejo y que no disfrutaré de sus frutos ni de su sombra, pero no veo una manera mejor de ocuparme del porvenir”. Jean Giono escribió esto en El hombre que plantaba árboles (1953).

Lo único que pide un árbol es que se le deje en paz. Discretos, totalmente pacíficos y extraordinariamente autónomos, los árboles son muy útiles para los humanos. Por eso el biólogo y botánico Francis Hallé (82 años) lleva media vida tratando de demostrarlo con libros y conferencias. La que dio en 2011, La vida de los árboles (Gustavo Gili), acaba de ser traducida por Cristina Zelich. En ella parte de que el 90% de la biomasa, es decir, el peso acumulado de todo lo que está vivo, está compuesto de árboles. Para afirmar que si eres comerciante, pescador, músico, arzobispo o médico, tarde o temprano tendrás la impresión de estar perdiendo el tiempo. Solo existe una excepción: si plantas árboles seguro que lo que haces está bien.

Hallé deja claro que no todo el mundo valora igual la importancia de los árboles. Cuenta que en Esperando a Godot (1952) Samuel Beckett hace decir a Estragón, uno de sus personajes: “el árbol no sirve para nada, solo puede servir para que uno se ahorque”. Y recuerda que, siendo presidente de Estados Unidos, cuando Ronald Reagan fue a visitar las secuoyas de California, la visita fue breve: “vista una, vistas todas”, dijo.

Él remite al ensayista y poeta Francis Ponge para establecer que “los animales equivalen a lo oral y las plantas a lo escrito”. Por eso cita una frase certera de Valéry, “el árbol deja ver su tiempo”, escrita en el Diálogo del árbol. Para Hallé, un árbol es “el tiempo hecho visible”.

Los humanos solo somos uno más

Algunos árboles son potencialmente inmortales. El Pinus Longaeva, californiano, tiene 5.000 años. Germinaron cuando los faraones egipcios construían las pirámides. Aunque Hallé señala que el más antiguo actualmente es un acebo real que está en Tasmania y data del Pleistoceno, la era geológica anterior a la actual: tiene 43.000 años. Está convencido de que se encontrarán más antiguos.

Nelson Mandela pasó 27 años encarcelado en la isla de Robben, frente a la Ciudad del Cabo. Siempre contó que logró sobrevivir gracias a los bidones donde cultivaba plantas. Comenzó sembrando para sus compañeros de celda. Luego pasó a hacerlo para todos los prisioneros. Terminó plantando para toda la isla de Robben. También árboles frutales. “Estoy en prisión, pero mis plantas son libres”, dijo. Y Hallé recuerda que “los árboles necesitan muy poco y logran mucho”. No solo frenan el viento, también dan sombra y frutos, protegen las cosechas, vallan sin separar, también son fundamentales para terminar con la polución. Consumen CO2. Un árbol es una depuradora de aire. También parece un salvoconducto frente al cambio climático, basta con unas hectáreas de bosque para que llueva.

Tenemos 26.000 genes. Nacemos y morimos con ellos. Pero algunos se desactivan con el paso de los años. El arroz tiene muchos más genes que nosotros porque esta más evolucionado. El genetista Axel Kahn explica por qué: “Intentad pasar el invierno con los pies metidos en agua fría, alimentándoos exclusivamente de un sol pálido de dióxido de carbono. Nuestro genoma es demasiado pequeño para alcanzar ese tipo de rendimiento. Las plantas son mucho más resistentes que nosotros porque tienen muchos más genes. “Han ido más lejos en su dirección que nosotros en la nuestra”, añade Hallé.

Ilustración de Francis Hallé para 'The Atlas of poetic botany'.
Ilustración de Francis Hallé para ‘The Atlas of poetic botany’. MIT PRESS

El libro es en realidad una conferencia que el botánico y biólogo dio hace una década e incluye las preguntas del público y las respuestas del conferenciante. En él habla de la comunicación entre los árboles, algo que hacía reír al mundo hasta que en 1990, en la Universidad de Pretoria, en Sudáfrica, Wouter Van Hoven demostró que las acacias caffra se comunicaban para evitar ser devoradas por los antílopes Kudús. Lo hacían cambiando la bioquímica de sus hojas, volviéndose tóxicas y poniéndose a favor del viento. No son las raíces la vía de comunicación de los árboles, son sus hojas que, en un tamaño diminuto, también se encuentran en las raíces.

Los árboles son testigos del tiempo. Y el tiempo ha enseñado a acompañarlos, a tratarlos y a aprovecharlos. Hallé explica por qué en Suiza una casa hecha de madera puede durar cientos de años y por qué pueden existir hasta chimeneas de madera: “Hay que cortar la leña para la calefacción en la fase creciente y la madera para los edificios en la decreciente”. En pleno invierno, cuando la luna es invisible, es cuando los leñadores que trabajan para hacer Stradivarius talan sus árboles.

Buda Gautama supo ver la generosidad de los árboles: “Tan generosos que ofrecen su sombra a quienes van a cortarlo”. Y Hallé lo cuenta en su libro. Al diferencia de Mandela, él no ha vivido nunca en la cárcel, pero durante la ocupación alemana vivió con su familia (de nueve personas) en un terreno que no medía ni una hectárea. Su padre, que era agrónomo, cultivó plantas para todos, incluso para sus vecinos. Desde entonces, desde su infancia, para Hallé los árboles son el lugar donde sacar frutos y leña. “Son la solución. Siempre lo serán”.

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Circles (variations sur 5 tableaux de Fabienne Verdier) au Festival de Royaumont

El concierto “Circles” de Jocelyn Mienniel se inspira en 5 pinturas de Fabienne Verdier. El flautista invitó a cuatro músicos del mundo a dialogar con los signos dibujados por una de las más grandes pintoras de la actualidad.

Debido al toque de queda que se ha impuesto en Francia, el concierto, programado para ayer por la noche, tuvo que suspenderse, pero tocaron sin público (sólo las personas alojadas en la abadía pudieron asistir), y lo compartieron en streaming por el canal YouTube de la Fundation Royaumont.

Jocelyn Mienniel flautas, tratamientos electrónicos, composición-encargo de la Fondation Royaumont, dirección artística ; Naomi Sato: órgano de boca « sho » ; Yaping Wang: yangqin ; Ingar Zach: percusiones ; Jozef Dumoulin: m’bira, tratamientos electrónicos ; Romain Al’l: creación vídeo, encargo de la Fondation Royaumont ; Jean-François Domingues: sonido y luces.

Polyphonie
Fabienne Verdier
Polyphonie, 2011
Les vitraux de “La Vierge au chanoine Van der Paele”
Ink, pigments and varnish on canvas
183 × 408 cm

Las 5 pinturas de Fabienne Verdier:

Polyphonie, 2011 y Polyphonie-Palimpseste, 2017 | Diálogo con Jocelyn Mienniel
Mutation, 2016 | Diálogo con avec Jozef Dumoulin
Onde-Ordre, 2016 | Diálogo con Naomi Sato
Table d’harmonie, 2015 | Diálogo con Yaping Wang
Perpetuum mobile II/IV, 2017 | Diálogo con Ingar Zach

Mutation
Fabienne Verdier
Mutation, 2016
Acrylic and mixed media on canvas
183 × 407 cm
Photograph by Inès Dieleman

El periódico Le Monde está entusiasmado con este artista visual “cuyas obras abstractas son de una fuerza y ​​audacia impresionantes”. La revista Elle la describe simplemente como “una de las pintoras más famosas del mundo”. Formada por los más grandes literatos chinos, habitada por los maestros flamencos del siglo XV, Fabienne Verdier es una de las pocas artistas de nuestro tiempo en conseguir unanimidad.
Abrumado por sus pinturas, el flautista y compositor Jocelyn Mienniel invita a otros cuatro deslumbrantes improvisadores a dialogar con los signos que traza. Sobre una cortina de tul claro, las pinturas aparecen y luego se deshilachan. Detrás, una colorida orquesta, que reúne a músicos e instrumentos de Asia y Europa, destila un material sonoro granular y líquido, puntillista y en movimiento, que estalla y luego se extiende como círculos en el agua. Fabienne Verdier, que siempre se ha inspirado en la música e incluso ha sido invitada-residente en la Juilliard School of Music de Nueva York y luego en el festival musical de Aix-en-Provence, encuentra en las volutas de sonido de Jocelyn Mienniel un maravilloso eco a sus creaciones.

Fabienne Verdier - Perpetuum mobile II / IV
Fabienne Verdier
Perpetuum mobile II / IV, 2017
Acrylic and mixed media on canvas
183 × 320 cm
Photograph by Inès Dieleman


“Fabienne Verdier lleva, desde hace ya varios años, una serie de experiencias en pintura: pinta en compañía de cantantes y músicos que tocan junto a ella en tiempo real, para crear una obra pictórica en total simbiosis con las notas musicales.
Circles parte de la idea contraria: se inspira de cinco cuadros de Fabienne Verdier para crear un nuevo lenguaje vídeo con el artista camarógrafo Romain Al’l, estableciendo modos de juego e improvisación.
Entre sonidos acústicos reales y sonidos procesados electrónicamente, la “orquesta” de Circles, con sonoridades perturbadoras, casi chamánicas, reúne a cinco músicos improvisadores provenientes de diferentes culturas y países, que van jugando con ilusiones sonoras y persistencias auditivas.
El enfoque musical se incrementa gracias a un perturbador dispositivo escénico y fantasmal. Colocados detrás de una pantalla en tul transparente, sobre el que se proyectan las pinturas de Fabienne Verdier que van mezclándose en los videos de Romain Al’l, los músicos entran en la imagen dando al espectador la impresión de estar sobre un escenario tridimensional.
La orquestación muy singular revela un material sonoro tanto líquido como granular, incluso a veces espectral. La mezcla de todo ello revela la verdadera modernidad de unos antiguos instrumentos que se pueden confundir con instrumentos electrónicos contemporáneos.”
—Jocelyn Mienniel.

Onde - Ordre
Fabienne Verdier
Onde – Ordre, 2016
Acrylic and mixed media on canvas
120 × 251 cm
Le Petit Robert dictionary project
Photograph by Inès Dieleman

El programa : https://bit.ly/Programme-Circles

https://www.royaumont.com/fr/festival20-circles-joce-mienniel-fabienne-verdier/presentation

Table d’harmonie
Fabienne Verdier
Table d’harmonie, 2015
Acrylic paint and mixed media
92 × 243 cm

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Vortex. Fabienne Verdier

Como no va a ser posible, este año, acercarnos presencialmente a la Galería londinense Waddington Custot, traigo este vídeo para que podamos sumergirnos entre los vórtices de las pinturas de Fabienne Verdier aunque sea virtualmente (¡ah, el poder de la imaginación!). A partir del minuto 13′, Fabienne nos acompaña en la experiencia de sus vortex, en su taller, en su biblioteca (donde largos periodos de investigación y de contemplación preceden el inicio de nuevas obras), en su jardín cuyo “silencio activo” dice Verdier, “da vida a estas pinturas”… Un gustazo!

Para celebrar el lanzamiento de ‘Vortex’, la última exposición de las nuevas obras monumentales de la reconocida artista contemporánea Fabienne Verdier, Waddington Custot organiza un evento digital multisensorial que reúne el arte y la ópera.

Presentando un primer acercamiento a ‘Fabienne Verdier: Vortex‘ en su inauguración, el evento incluye una gira dirigida por el editor de Frieze Matthew McLean, junto con la talentosa soprano Ana Beard Fernández, quien interpretará las mismas arias que inspiraron las pinturas de Verdier.

Entrad en el vídeo abriendo la pantalla completa para disfrutar de la experiencia.

‘Fabienne Verdier: Vortex’ en la galería Waddington Custot de Londres del 6 de octubre al 17 de noviembre de 2020.

https://www.waddingtoncustot.com/exhibitions/151/

Fabienne Verdier, Deh, vieni a consolar il pianto mio, 2020, acrylique et technique mixte sur toile, 183 x 135 cm
Fabienne Verdier, Deh, vieni a consolar il pianto mio, 2020, acrylique et technique mixte sur toile, 183 x 135 cm

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A través de su trabajo, Verdier da forma física a las fuerzas habitualmente invisibles e intangibles que obran en la naturaleza, incorporando una amplia gama de fenómenos naturales, desde la gravedad y la energía cinética hasta las ondas sonoras y las vibraciones. En estas pinturas a gran escala, mostradas por primera vez en la galería londinense Waddington Custot, Verdier continúa su exploración pictórica con los sonidos y la música, en particular con la representación visual de las técnicas de respiración empleadas por sopranos que interpretan las arias de Mozart. Las pinturas de Vortex se caracterizan por una única gran hélice giratoria que domina la composición y se hace eco del sonido ascendente de un aria.

Verdier inició las obras de la serie Vortex durante su estancia como primera artista residente en 2014 en la Juilliard School, la prestigiosa escuela de artes escénicas de Nueva York. Allí, trabajando a pequeña escala con lápices y rotuladores, Verdier plasmó de forma visual las prácticas y técnicas de respiración de destacados cantantes y músicos. Comenzó a visualizar las voces cantando arias como columnas de respiración elevándose en el aire, cada pieza musical engendraba una forma de vórtice única y singular.

En el trabajo de Verdier, la forma se crea sobre el lienzo con pinceles gigantes y herramientas de su propia invención que están suspendidos del techo de su estudio. Para esta nueva serie, la artista ha adaptado el entorno de su estudio para incorporar una plataforma móvil. Esto le permite pararse directamente sobre el lienzo, que está colocado en el suelo, y pintar nuevas expresiones fluidas desde el centro mismo del cuadro.

En la serie Vortex, Verdier captura melodías y ritmos de arias individuales a través de curvas ascendentes, ondulaciones y frecuencias que detecta mientras escucha la música. Las pinturas dan una sensación de ingravidez, que refleja la ligereza de la emoción y la sensación de “elevación” que se experimenta al escuchar voces cantando un aria.

Como lo describe Fabienne Verdier: “Esta serie representa la energía del ser humano y de la naturaleza que, reunidos, se convierte en un estado de completa inmersión. Es una experiencia de disolución del yo en el sonido, en el entorno, en la atmósfera. En mi trabajo, intento capturar la voz invisible que viaja sobre las ondas sonoras, visualizar la energía y todo aquello que sentimos pero no vemos ”.

La serie Vortex son las nuevas realizaciones pictóricas de Fabienne Verdier después de su gran retrospectiva en Francia, que tuvo lugar en tres instituciones, incluido el Musée Granet en Aix-en-Provence. Estos nuevos trabajos revelan la evolución, profundidad y variedad de la práctica de Verdier, abarcando exploraciones con el sonido y la geología dentro de una amplia gama de fenómenos naturales.

https://www.waddingtoncustot.com/exhibitions/151/

Catálogo:

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L’énergie en peinture: Fabienne Verdier sur France Culture

Fabienne Verdier en su taller de Hédouville con la serie Vortex .

“L’énergie en peinture”, série de 5 émissions avec Fabienne Verdier sur France Culture. À écouter. À savourer.

Comment devient-on peintre ? Dans cette série d’entretiens, Fabienne Verdier raconte son initiation à la peinture dès son enfance, avec son père, puis à l’école des Beaux-Arts à Toulouse. Nous la suivons en Chine où elle apprend l’art des lettrés, avant de revenir en France. Ses voyages en Suisse, en Italie, à Bruges, aux États-Unis, à Aix en Provence, au Canada sont autant de rencontres  avec les paysages, la musique, les mots, les sciences. Un parcours intellectuel autant qu’artistique qui nous fait réfléchir sur l’acte de peindre et ses rapports avec les fracas du monde et les joies de la vie.

“La energía en pintura”, ciclo de 5 programas (postcasts) con Fabienne Verdier en France Culture. A escuchar. A saborear.

¿Cómo convertirse en pintor? En esta serie de entrevistas, Fabienne Verdier relata su iniciación a la pintura desde su infancia, con su padre, luego en la Escuela de Bellas Artes de Toulouse. La seguimos a China, donde aprende el arte de los eruditos, antes de regresar a Francia. Sus viajes a Suiza, Italia, Brujas, Estados Unidos, Aix en Provence, Canadá son otros tantos encuentros con los paisajes, la música, las palabras, las ciencias. Un recorrido tanto intelectual como artístico que nos lleva a reflexionar sobre el acto de pintar y su relación con el bullicio del mundo y las alegrías de la vida.

  1. De Toulouse à Chongqing: https://www.franceculture.fr/emissions/a-voix-nue/fabienne-verdier-lenergie-en-peinture-15-de-toulouse-a-chongqing
  2. Le vieux maître Houang, la peinture et l’art du trait: https://www.franceculture.fr/emissions/a-voix-nue/fabienne-verdier-lenergie-en-peinture-25-le-vieux-maitre-huang-la-peinture-et-lart-du-trait
  3. Qu’est-ce que peindre?: https://www.franceculture.fr/emissions/a-voix-nue/fabienne-verdier-lenergie-en-peinture-35-quest-ce-que-peindre
  4. Des voyages à la musique: https://www.franceculture.fr/emissions/a-voix-nue/fabienne-verdier-lenergie-en-peinture-45-des-voyages-a-la-musique
  5. L’art, écriture de la vie: https://www.franceculture.fr/emissions/a-voix-nue/fabienne-verdier-lenergie-en-peinture-55-lart-ecriture-de-la-vie

https://www.franceculture.fr/emissions/series/fabienne-verdier-lenergie-en-peinture