En la estela del mito con Mireia Rosich

Editorial Kairós: En la estela del mito

¡Nuestra particular enhorabuena a nuestra compañera de manada, Mireia Rosich, que ha inscrito su primera huella en la estela de otros.as estudiosos.as de estos valiosos mapas del conocimiento de la psique humana que son los relatos míticos!

Las grandes verdades de la humanidad presentes en la mitología continúan vigentes porque son relatos que hablan a lo más profundo de nuestra psique. Aquello que sucede en el mito nos pasa a nosotros. Este libro explora de forma original la resonancia que estas historias milenarias tienen en la actualidad.

La autora nos invita a un viaje apasionante alrededor de doce figuras femeninas, a través de las cuales actúan las fuerzas divinas, mostrándonos su ambivalencia y sus contradicciones. Con una mirada fresca que entrelaza mito, símbolo, arte y vivencias, descubrimos que, quizá sin saberlo, hoy luchamos como una Amazona, nos arrebata la pasión como a Helena, abrimos cajas prohibidas como hizo Pandora, tejemos y destejemos como Penélope. Cada personaje trae consigo un mensaje que proyecta un reflejo en nuestro interior. Los mitos que nunca fueron están siempre aconteciendo, los encarnamos día a día.

Mireia Rosich, En la estela del mito. Doce figuras femeninas de la Antigüedad clásica. Ed. Kairós, 2021.

Daniel. Voces en duelo. Chantal Maillard & Piedad Bonnett

Dos hijos. Un mismo nombre. Una misma decisión. Un mismo gesto.
Dos madres frente a un mismo abismo.
Contra el tabú. Por esa libertad. Por el coraje del suicida.
Como homenaje.

«Daniel. Voces en duelo se concibió como homenaje a la memoria de nuestros respectivos hijos y fue oficiado en escena el 20 de octubre de 2018 en Málaga, en el Centro Cultural M.V.A, como clausura del Festival de Poesía Irreconciliables». (Chantal Maillard, 2020).

Chantal Maillard es poeta y ensayista. Doctora en Filosofía, se especializó en filosofías y religiones de la India en la Universidad de Benarés y ha sido profesora titular de Estética y Teorías de las Artes en la Universidad de Málaga. Ha recibido el Premio Nacional de Poesía por el libro Matar a Platón (2004) y el Premio de la Crítica por Hilos (2007).

Piedad Bonnett es poeta, novelista y dramaturga. Fue profesora universitaria durante tres décadas en la Universidad de los Andes. Entre sus reconocimientos se cuentan el Premio Nacional de Poesía, Colcultura, 1994, el Premio Casa de América de Poesía Americana de Madrid, en 2011, el Premio Poetas del Mundo Latino en Aguascalientes, México, en 2012, el premio honorífico José Lezama Lima de Casa de las Américas, en 2013, y en 2016 el Premio Generación del 27 en Málaga, España, por su libro Los habitados.

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L’énergie en peinture: Fabienne Verdier sur France Culture

Fabienne Verdier en su taller de Hédouville con la serie Vortex .

“L’énergie en peinture”, série de 5 émissions avec Fabienne Verdier sur France Culture. À écouter. À savourer.

Comment devient-on peintre ? Dans cette série d’entretiens, Fabienne Verdier raconte son initiation à la peinture dès son enfance, avec son père, puis à l’école des Beaux-Arts à Toulouse. Nous la suivons en Chine où elle apprend l’art des lettrés, avant de revenir en France. Ses voyages en Suisse, en Italie, à Bruges, aux États-Unis, à Aix en Provence, au Canada sont autant de rencontres  avec les paysages, la musique, les mots, les sciences. Un parcours intellectuel autant qu’artistique qui nous fait réfléchir sur l’acte de peindre et ses rapports avec les fracas du monde et les joies de la vie.

“La energía en pintura”, ciclo de 5 programas (postcasts) con Fabienne Verdier en France Culture. A escuchar. A saborear.

¿Cómo convertirse en pintor? En esta serie de entrevistas, Fabienne Verdier relata su iniciación a la pintura desde su infancia, con su padre, luego en la Escuela de Bellas Artes de Toulouse. La seguimos a China, donde aprende el arte de los eruditos, antes de regresar a Francia. Sus viajes a Suiza, Italia, Brujas, Estados Unidos, Aix en Provence, Canadá son otros tantos encuentros con los paisajes, la música, las palabras, las ciencias. Un recorrido tanto intelectual como artístico que nos lleva a reflexionar sobre el acto de pintar y su relación con el bullicio del mundo y las alegrías de la vida.

  1. De Toulouse à Chongqing: https://www.franceculture.fr/emissions/a-voix-nue/fabienne-verdier-lenergie-en-peinture-15-de-toulouse-a-chongqing
  2. Le vieux maître Houang, la peinture et l’art du trait: https://www.franceculture.fr/emissions/a-voix-nue/fabienne-verdier-lenergie-en-peinture-25-le-vieux-maitre-huang-la-peinture-et-lart-du-trait
  3. Qu’est-ce que peindre?: https://www.franceculture.fr/emissions/a-voix-nue/fabienne-verdier-lenergie-en-peinture-35-quest-ce-que-peindre
  4. Des voyages à la musique: https://www.franceculture.fr/emissions/a-voix-nue/fabienne-verdier-lenergie-en-peinture-45-des-voyages-a-la-musique
  5. L’art, écriture de la vie: https://www.franceculture.fr/emissions/a-voix-nue/fabienne-verdier-lenergie-en-peinture-55-lart-ecriture-de-la-vie

https://www.franceculture.fr/emissions/series/fabienne-verdier-lenergie-en-peinture

Dos exilios: Bélgica y Medea. Entrevista y lectura de Chantal Maillard.

Dos exilios: Bélgica y Medea. Entrevista y lectura de Chantal Maillard.

Encuentro Internacional on-line Las líneas de su mano, organizado por el Gimnasio Moderno de Bogotá, Colombia.

Chantal Maillard conversa con Stéphane Chaumet, traductor al francés de Escribir.

Emitido en directo el 9 de septiembre 2020.

Chantal Maillard en el Festival internacional de Poesía de Medellín

 

 

Para las.os que no habéis podido ver y escuchar la lectura que ofreció Chantal en el Festival de Medellín (minuto 17), así como una pequeña presentación y entrevista que le hace al inicio uno de los organizadores del Festival.

 

 

Baba Yagá puso un huevo. Dubravka Ugrešic

 

Justo en medio de la pandemia (se publicó en marzo), y acompañando nuestra lectura del cuento de Vasalisa, la sabia (“El rastreo de los hechos: la recuperación de la intuición como iniciación” de mano de Clarissa Pinkola Estés), llega este magistral cuento de cuentos que, lleno de ingenio y perspicacia, pone en el punto de mira la archiconocida figura de la anciana bruja. Un viaje fascinante en el que Baba Yagá, adoptando numerosos disfraces, nos invita a explorar el mundo de los mitos y a reflexionar sobre la identidad, los estereotipos femeninos y el poder de las fábulas.

Baba Yagá es una criatura oscura y solitaria, un ser híbrido, mitad humano-mitad animal, que rapta niños y vive en el bosque, en una casa que se sustenta sobre patas de gallina. Pero también viaja a través de las historias, y en cada una de ellas adopta una nueva forma: una escritora que regresa a la Bulgaria natal de su madre, que, atormentada por la vejez, le pide que visite los lugares a los que ella ya no podrá volver; un trío de ancianas misteriosas que se hospedan durante unos días en un spa especializado en tratamientos de longevidad; y una folclorista que investiga incansable la figura tradicional de la bruja. Ancianas, esposas, madres, hijas, amantes. Todas ellas confluyen en Baba Yagá.

A caballo entre la autobiografía, el ensayo y el relato sobrenatural, su historia se convierte en la de Medusa, Medea y tantas otras figuras malditas, dibujando un tríptico apasionante sobre cómo aparecen y desaparecen las mujeres de la memoria colectiva. La tercera y última parte de este tríptico, “Baba Yagá para principiantes”, es absolutamente deliciosa y de lectura obligada para nosotras durante el verano.

No es un ensayo sobre feminismo ni sobre la tercera edad sino una novela, escribe Alejandro Luque, pero una que integra una mirada muy fresca sobre el ocaso de la mujer, esa fase en la que una se convierte en poco más que hojarasca al margen de la sociedad. Abuelitas inofensivas, pensará más de uno al cruzárselas por la calle. Pero esas abuelitas tienen detrás una larga vida y, a menudo, un largo combate. Son todo menos inofensivas, cuando se lo proponen. Y cuando se topan con la afilada pluma de Dubravka Ugresic (Kutina, Croacia, 1949). En estas páginas regresa la alumna aventajada de Danilo Kiš, de Miroslav Krleža, por citar dos de sus compatriotas yugoslavos más frecuentados, del propio Kundera o del maestro húngaro Gyrörgy Konrád. Pero Ugresic es ya una autora de absoluta madurez: una indiscutible maestra.

Aquí va un extracto para hacer boca.

<< Al principio no te das cuenta de que están ahí…

Al principio no te das cuenta de que están ahí. Y, de repente, un detalle casual capta tu atención, como cuando ves un ratón por la calle: el bolso de una señora mayor, una media caída que se pliega sobre un tobillo hinchado, guantes de ganchillo en las manos, escaso pelo gris con reflejos azules y, posado en la cabeza, un sombrero algo anticuado. La dueña del pelo azulado mueve la cabeza como un perro mecánico y sonríe con cansancio.

Sí, al principio son invisibles. Se cruzan contigo, como sombras, picotean el aire que les llega, andan zapateando, caminan arrastrando los pies por el asfalto, dan pasitos de ratón, tiran de un carrito, se agarran a algún transeúnte, permanecen quietas, rodeadas por una serie de sacos y bolsas inútiles, como un desertor ataviado aún con la parafernalia militar. Algunas de ellas siguen ‘‘en forma’’; llevan vestidos de verano escotados, con un fular de piel sobre los hombros y un abrigo de astracán medio apolillado, y van con el maquillaje todo corrido (¿¡Quién, después de todo, puede maquillarse en condiciones, cuando necesita unos anteojos para hacerlo!?).

Pasan a tu lado rodando como una pila de manzanas secas. Murmuran algo para sí mismas; conversan con interlocutores invisibles, como los indios americanos lo hacen con los espíritus. Van en los autobuses, en los tranvías y en el metro como si fueran equipaje abandonado; duermen con la cabeza inclinada hacia el pecho; o andan de un lado a otro embobadas, preguntándose en qué parada tienen que bajarse, o si realmente deberían bajarse. A veces te detienes un instante (sólo un instante) en frente de una casa de gente mayor y las ves a través de las cristaleras: se sientan en mesas, palpan migajas como si estuvieran pasando los dedos por una página de braille para mandarle mensajes ininteligibles a alguien.

Dulces, adorables, señoras mayores. Al principio no te das cuenta de que están ahí. Y de repente ahí están, en el tranvía, en la oficina de correos, en la tienda, en la consulta del médico, en la calle, ahí hay una, ahí hay otra, allí hay una cuarta, una quinta, una sexta, ¿cómo puede ser que hayan tantas de repente? Tus ojos van poco a poco de un detalle al siguiente: los pies hinchados como donuts por los zapatos apretados; la piel que cae desde el pliegue del codo; las uñas protuberantes; los capilares que surcan la piel. Miras de cerca su cutis: o está bien cuidado o está descuidado. Te percatas de su falda gris y de su blusa blanca con el cuello bordado (¡que está sucio!). La blusa está desgastada y desteñida de tanto lavarla. Se la ha abrochado coja; intenta desabrochársela pero no puede, sus dedos están agarrotados, los huesos están viejos, cada vez son más ligeros y huecos, como los de los pájaros. Otras dos señoras le echan una mano, y con sus esfuerzos colectivos consiguen ponérsela bien. Parece una niña pequeña, con la blusa abrochada hasta la barbilla. Las otras dos le alisan el bordado del cuello, murmurando con admiración: a ver hasta dónde llega el bordado; era de mi madre, oh, antes todo se hacía tan bien y quedaba tan bonito. Una de ellas es bajita y corpulenta, y tiene un bulto pronunciado en la parte de atrás de la cabeza: parece un bulldog viejo. La otra es más elegante, pero la piel del cuello le cuelga como el moco de un pavo. Se mueven en formación, como tres polluelas…

Al principio son invisibles. Y entonces, de golpe, empiezas a localizarlas. Van por el mundo arrastrando los pies, como ejércitos de ángeles ancianos. Una de ellas te mira a la cara de cerca. Lo hace fijamente, con los ojos bien abiertos y la mirada de un azul apagado, y expresa su petición con un tono orgulloso y condescendiente. Te está pidiendo ayuda; necesita cruzar la calle pero no puede hacerlo sola, o necesita subir a un tranvía pero tiene las rodillas flojas, o necesita encontrar una calle y el número de una casa pero ha olvidado sus anteojos. Sientes una punzada de simpatía por la señora, te conmueve, realizas una buena acción, arrastrado por la emoción que produce la galantería. Es precisamente en este momento cuando deberías echar el freno, resistirte al canto de la sirena, esforzarte por hacer bajar la temperatura de tu corazón. Recuerda, sus lágrimas no significan lo mismo que las tuyas. Porque si cedes, si sucumbes, si intercambias unas pocas palabras más, te convertirás en su siervo. Te adentrarás en un mundo en el que no tenías intención de entrar, porque todavía no es el momento; tu hora, por el amor de Dios, no ha llegado aún.

Ve allí, no sé adónde,
y tráeme algo que me falta >>

 

Dubravka UgrešicBaba Yagá puso un huevo, traducción de Luisa Fernanda Garrido y de Tihomir Pistelek, Impedimenta, 2020.

 

Dubravka Ugrešic nació en 1949 en Kutina, un pueblecito cercano a Zagreb. Tras estallar la Guerra de los Balcanes, se exilió de su país. Desde entonces ha enseñado en numerosas universidades de Europa y América, como Harvard, Columbia y la Free University de Berlín. Entre sus obras, que han sido traducidas a numerosos idiomas, destacan El museo de la rendición incondicional (1996) y Baba Yaga puso un huevo (2008), así como los ensayos Gracias por no leer (2003) y Karaoke Culture (2010), que quedó finalista del National Book Critics Circle Award en 2011. También ha recibido el Premio del Estado Austriaco a la Literatura Europea (1998), galardón que han distinguido a otros autores como Stanislaw Lem, Marguerite Duras o Mircea Cartarescu, y en 2009 quedó finalista del Premio Booker. Actualmente reside en Ámsterdam.

 

http://impedimenta.es/libros.php/baba-yaga-puso-un-huevo

https://es.wikipedia.org/wiki/Dubravka_Ugre%C5%A1i%C4%87

 

El ciclo. Aullidos sanadores para saludar el solsticio de verano

Lobo_Andoni Canela

Los lobos adoran la noche. En esas horas encuentran la oscuridad donde pueden moverse como fantasmas. Esta noche es la más corta del año. (Y el día más largo con unas 15 horas de luz.) Hoy sábado empieza el verano a las 23.43, hora oficial peninsular, y termina esta primavera tan extraña.

El solsticio de verano marca la entrada del sol en el signo de Cáncer. Se traduce en un movimiento aparente del Sol hacia su punto más al norte en la bóveda celeste. Tras ese momento “reinicia su recorrido” hacia el sur. De ahí el origen etimológico de la palabra, que viene del latín solstitium (sol sistere), que significa “Sol quieto”: parece que el astro se queda quieto para luego volver a bajar en el cielo.

El aullido de un lobo es la esencia misma de la Naturaleza. El espíritu de Lo Salvaje. ¡Que tengáis un buen verano!

 

La fotografía de Andoni Candela de un lobo avistado en la Cordillera Cantábrica en una noche de verano aparece como portada de su libro Durmiendo con lobos que podéis encontrar aquí: https://www.andonicanela.com/producto/durmiendo-con-lobos)

 

El “earth-body” de Ana Mendieta

Desde la añoranza de naturaleza, que muchos.as tenemos en ese largo periodo de confinamiento, qué mejor que convocar una vez más en esta bitácora lobuna, el sugerente arte de Ana Mendieta, su earth-body (tierra-cuerpo): sentir, en el cuerpo, “la tierra no bautizada de los orígenes”, decía, “el tiempo que nos mira desde el interior de la tierra”… Desnudarnos y des-cubrirnos, en la inmanencia del mundo…

Ana Mendieta, Creek, juillet 1974, San Felipe Creek, Oaxaca, Mexique, film Super 8, color, silencioso, colección de la Cruz Collection Contemporary Art Space, Miami.

El arte de Ana Mendieta tiene un alto componente de evento, de ritual. Por eso la importancia no sólo de los materiales –sangre, fuego, tierra– sino también de los movimientos del cuerpo. Su semejanza con los ritos de las culturas precolombinas le añaden un componente metafísico a las performances de la artista cubana.

En Siluetas –la serie más conocida de la artista–, Mendieta utiliza su cuerpo como construcción en medio de la naturaleza, una silueta hecha de polvo, de piedras o de barro, y la deja interactuar con el ambiente. [ver https://blogdelesllobes.com/2016/05/05/el-arte-de-la-tierra-y-de-la-sangre-de-ana-mendieta-serie-siluetas/

La artista nació en La Habana en 1948 en el seno de una familia activa en política. Cuando Fidel Castro subió al poder en 1961, ella y su hermana fueron enviadas a Estados Unidos. Estudió pintura en la Universidad de Iowa e hizo un MFA en Intermedia en la misma universidad. Durante el programa, Mendieta comenzó a experimentar con la fotografía, el video y el rendimiento.

La artista también utiliza su medio artístico para denunciar la violencia contra las mujeres. En Untitled, Rape Scene (1973) recreó la escena en la que se transformó en una víctima imaginaria de una violación.

Ana Mendieta murió en Nueva York en 1985. En 2009 la prestigiosa Fundación Cintas de Cuba reconoció su legado, galardonándose con el premio Vida y Obra. Su obra será expuesta en la X Bienal de Berlín.

Ana Mendieta en Berlín

Ana Mendieta

Ana Mendieta: extensiones de la naturaleza y desbordamientos del cuerpo: http://portavoz.tv/ana-mendieta-extensiones-de-la-naturaleza/