La escritura indómita de Mary Oliver

«Esta colección de ensayos nos muestra cómo se entrelazan el mundo natural, espiritual y artístico en la obra de Mary Oliver. Página tras página, el libro crece y se expande. Un libro poderoso». The New York Times

Mary Oliver es una de las voces más influyentes de la literatura contemporánea. En Estados Unidos ha sido laureada con las más importantes distinciones en el ámbito de la poesía, pero Mary Oliver es también una ensayista excepcional, a la altura de las figuras más destacadas de la nature writing, como Annie Dillard o Robert Macfarlane. Y, entre sus obras de no ficción, La escritura indómita ha sido reconocida como su libro de referencia. A lo largo de esta serie de ensayos, la autora va conformando su visión de la naturaleza, de la poesía y del sagrado cordel que liga a la una con la otra, pero siempre alejada de toda teoría y a partir de los recursos más inesperados, vitales y fructíferos: recuerdos en principio azarosos, paseos sin destino, sonidos que se hacen voz, lecturas que retornan… 

A través de una prosa que, como no podía ser de otro modo, conserva un profundo aliento poético, La escritura indómita se funda en una suerte de impulso ético, pero siempre embarrado, ligado a la tierra y al camino, como debe ser toda ecología. Así, de un texto a otro de este volumen aprendemos o recordamos que lo que nos hace mejores no es ser «buenos», sino permitir que el esquivo animal que habita nuestro cuerpo ame aquello que de verdad ama. Que no estamos en el mundo para conocer, sino para prestar atención. Que ciertas aves saben más de la vida que nosotros, que hay que escuchar a las flores cuando hablan y que los ríos son importantes porque en ellos encontramos compañía. Que si de pronto me siento feliz es mi deber entregarme a esa felicidad. Y que, al final, la existencia consiste en una única tarea: aprende a amar este mundo. Mary Oliver se pregunta continuamente cómo vivir, y sus ensayos no dan respuesta, pero sí consuelo.

«Leer a Mary Oliver es desprenderse de la mota de polvo que enturbia nuestra mirada y enfocar la vista hacia la cúpula celeste que nos rodea. Cuando terminas cada una de sus frases, perfectas, bellas y reveladoras, no puedes evitar sentir la inmersión transformadora que produce la prosa de esta poeta siempre en estado de gracia». Chicago Tribune

Mary Oliver, La escritura indómita, trad. Regina López Muñoz, prólogo de Elena Medel, Errata Naturae, 2021.

© Rachel Giese Brown

Y mientras preparaba esta entrada, encontré este fragmento acerca de la atención extraído del libro de Mary Oliver, “Our World”. Os lo dedico pensando en la sesión lobuna de ayer cuando hablamos en torno a la importancia de la cultura de la atención a raíz de la intervención de Montserrat.

“Se ha remarcado con frecuencia acerca de mi forma de escribir, que yo enfatizo la noción de atención. Esto empezó de forma simple; observar la manera en la que vuela el pájaro carpintero es muy diferente de la manera en la que la golondrina juega en el aire dorado del verano. Me proporcionaba placer darme cuenta de estas cosas, lo consideraba un buen primer paso. Pero, más adelante, viendo la manera en la que M. sacaba fotos, y observándola en el cuarto oscuro, al revelarlas, y además viendo la intensidad y la apertura con la que trataba con sus amigos, y con los extraños, entendí lo que significaba de verdad prestar atención. Empecé a comprender que la atención sin emoción no es más que un reportaje. Se necesita una apertura, una empatía, para prestar verdadera atención.”

Extracto de Mary Oliver, “Our World” (Fotografías de Molly Malone Cook, texto de Mary Oliver). Boston, Beacon Press, 2007.

Mary Oliver fue una de las poetisas americanas más influyentes. Ganó el premio Pulitzer de poesía. Murió recientemente, en enero del 2019, a los 84 años. La fotógrafa Molly Malone Cook, que murió en 2005, fue su pareja durante años. A los dos años de su fallecimiento, Mary quiso homenajearla en un libro, mitad recuerdo evocador mitad reflexión sobre la vida, el amor y el proceso creativo, entrelazando las fotografías de Molly con fragmentos de su diario y sus propios textos. “Our World” (Nuestro mundo) es el maravilloso resultado de este homenaje.

Gansos Salvajes. Mary Oliver

  ganso

 

No tienes que ser buena.

No tienes que caminar de rodillas

cien kilómetros a través del desierto, arrepintiéndote.

Sólo tienes que dejar que el animal suave de tu cuerpo

ame lo que ama.

Háblame de desesperanza, la tuya, y yo te contaré la mía.

Mientras tanto el mundo continúa.

Mientras tanto el sol y los guijarros claros de la lluvia

avanzan a través de los paisajes,

sobre praderas y árboles profundos,

las montañas y los ríos.

Mientras tanto los gansos salvajes, altos en el aire limpio y azul,

se dirigen nuevamente a casa.

Quienquiera que seas, no importa cuán solitaria,

el mundo se ofrece a tu imaginación,

te llama como los gansos salvajes, duros y apasionantes –

una y otra vez anunciando tu lugar

en la familia de las cosas.

 

(De Dream Work, “Trabajo de ensueño”, 1986, traducido por Sara Torres)

 

Wild Geese

You do not have to be good. / You do not have to walk on your knees / for a hundred miles through the desert, repenting. / You only have to let the soft animal of your body / love what it loves. / Tell me about despair, yours, and I will tell you mine. / Meanwhile the world goes on. / Meanwhile the sun and the clear pebbles of the rain / are moving across the landscapes, / over the prairies and the deep trees, / the mountains and the rivers. / Meanwhile the wild geese, high in the clean blue air, / are heading home again. / Whoever you are, no matter how lonely, / the world offers itself to your imagination, / calls to you like the wild geese, harsh and exciting- / over and over announcing your place / in the family of things. 

mary-oliver

Mary Oliver. Fotografía de Rachel Gleese.

Poeta norteamericana nacida en Cleveland, Ohio, en 1935, ganadora de varios premios muy reconocidos, entre ellos el Premio Puilitzer en 1984 por su libro American Primitive. Comenzó a escribir poemas a los 14 años y a los 17 visitó la casa de Edna St. Vincent Millay, donde conoció a Norma, hermana de la poeta y se volvieron grandes amigas, ayudando a ésta a organizar los últimos papeles que Edna había dejado. Su primera colección de poemas, No Voyage and Other Poems, fue publicada en 1963, cuando ella tenía 28 años. Influenciada por Whitman y Thoreau, es conocida por sus observaciones claras y conmovedoras del mundo natural. Su creatividad es alimentada por la naturaleza, y Oliver, una ávida caminante, a menudo encuentra la inspiración cuando sus pies están en movimiento. Sus poemas están llenos de imágenes que vienen de sus paseos diarios cerca de su casa.

3 poemas de Mary Oliver traducidos por Sara Torres en la revista Kokoro

http://revistakokoro.com/MaryOliver.html

La pregunta de Mary Oliver: Dime, ¿qué planeas hacer con tu preciosa, salvaje, única, vida?

El día de verano

¿Quién creó el mundo?
¿Quién dio forma al cisne, al oso negro?
¿Quién hizo al saltamontes?
Me refiero a este saltamontes,
el que acaba de saltar en la hierba,
el que ahora come azúcar de mi mano,
el que mueve las fauces de atrás para adelante y no de arriba abajo,
el que mira a su alrededor con enormes ojos complicados.
Ahora levanta una de sus patas y se lava la cara cuidadosamente.
Ahora de pronto abre sus alas y se va flotando.
Yo no sé con certeza lo que es una oración.
Sin embargo sé prestar atención
y sé cómo caer sobre la hierba,
cómo arrodillarme en la hierba,
cómo ser bendita y perezosa,
cómo andar por el campo,
que es lo que llevo haciendo todo el día.
Dime, ¿qué más debería haber hecho?
¿No es verdad que todo al final se muere, y tan pronto?
Dime, ¿qué planeas hacer con tu preciosa, salvaje, única, vida?

The Summer Day

Who made the world?
Who made the swan, and the black bear?
Who made the grasshopper?
This grasshopper, I mean-
the one who has flung herself out of the grass,
the one who is eating sugar out of my hand,
who is moving her jaws back and forth instead of up and down-
who is gazing around with her enormous and complicated eyes.
Now she lifts her pale forearms and thoroughly washes her face.
Now she snaps her wings open, and floats away.
I don’t know exactly what a prayer is.
I do know how to pay attention, how to fall down
into the grass, how to kneel down in the grass,
how to be idle and blessed, how to stroll through the fields,
which is what I have been doing all day.
Tell me, what else should I have done?
Doesn’t everything die at last, and too soon?
Tell me, what is it you plan to do
with your one wild and precious life?

Mary Oliver  (Cleveland, Ohio, EE.UU., 1935)

(Encontré este poema en el blog http://esoliloquio.wordpress.com/2010/06/18/mary-oliver-el-dia-de-verano/ y por supuesto resonó fuertemente con nuestra vida salvaje, vida-muerte-vida, presente-presencia… No os parece??? Iré trayendo más poemas de esta mujer!)