Nowhere, de Dimitri Papaoiannou. Escena central dedicada a Pina Bausch

NOWHERE (En ninguna parte) ha sido creado por Dimitris Papaioannou en 2009 para inaugurar el escenario principal del renovado teatro nacional –Main Stage of the Greek National Theatre– en Atenas. El coreógrafo explora la naturaleza del escenario teatral en sí que, continuamente transformado y redefinido por la presencia humana, puede ser innumerables lugares distintos aunque se diseñó, sin embargo, para ser ninguno de ellos, un no-lugar.

Sin sonido y con la tremenda potencia de 26 cuerpos que se mueven como una sola ola, esta escena central de la obra está dedicada a la memoria de Pina Bausch.

dimitrispapaioannou.com

 

Animaliz-arte: Hieronymus Bosch

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Tráiler del documental “El Bosco, el jardín de los sueños”, coproducido por el Museo Nacional del Prado

Dirigido por José Luis López Linares, galardonado con tres premios Goya y nominado a los Emmy, este largometraje documental de 90 minutos se estrenará en las salas de cine coincidiendo con la apertura por parte del Museo del Prado de “El Bosco. La exposición del Centenario”, la muestra más importante organizada nunca en torno al artista con la que el Prado conmemorará el V centenario de su muerte.

En 2016 se cumplen 500 años de la muerte de El Bosco. Es casi el único dato sobre el autor de “El jardín de las delicias” al que podemos poner fecha precisa. “El Bosco, el jardín de los sueños” es una película sobre su cuadro más importante, y uno de los cuadros más icónicos del mundo: El jardín de las delicias.

https://www.museodelprado.es/actualidad/noticia/el-museo-del-prado-presenta-el-trailer-del/412ed6ba-bae7-4b4c-8fba-1ebc3f3cc7ab


 

Dead Can Dance. Persephone

Persephone, la diosa que re-suena en el Abajo…

(para acompañar el viaje al Gran Abajo y la postrera salida a la luz o resurrección sin olvidar otras arcaicas versiones, femeninas en este caso, de este descenso-ascenso o catábasis-anábasis…)

Impactante vídeo de Mylène Farmer en total concordancia con la canción de Dead Can Dance (aunque el vídeo fue creado inicialmente para el single de Mylène Farmer titulado Sans Logique, extraído de su disco Ainsi soit je. La canción de Mylène Farmer evoca, de una manera púdica, la esquizofrenia y los trastornos esquizofrénicos desde la mirada de una persona que padece esta enfermedad. Alude a la posibilidad de que el enfermo pueda convertirse en asesino involuntariamente y sin ni siquiera ser consciente de ello. Qué duda cabe que ése sea uno de los viajes más infernales que una.o pueda vivir…)

https://fr.wikipedia.org/wiki/Sans_logique

Dead Can Dance: https://es.wikipedia.org/wiki/Dead_Can_Dance

http://www.el-parnasillo.com/deadcandance.htm

 

El amor del lobo. Hélène Cixous

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MI CONCIENCIA ME MUERDE LA LENGUA CON TUS DIENTES

Los personajes reunidos bajo el techo de este volumen son animales (con los cuales estoy aliada y afiliada en cuerpo y alma desde el origen de mi vida pasional), y los libros, los que se escriben en mi nombre, me llaman y me regatean. Seres vivos, mis más próximos prójimos y que sin embargo escapan a mi ley o a mi deseo, libres e incontrolables. Naturalmente, pueden arañarme, labrarme la mejilla, el corazón, los ojos, tienen armas para ello. Una virtualidad de herida y crueldad vibra entre nosotros. Pero algo, una fuerza superior convierte en el último momento la violencia en dulzura. No antes del último momento. A esta fuerza que aterciopela las patas de los felinos y pacifica las guerras que abrasan la intimidad, la llamo el amor del lobo. Es decir el amor que siento por el lobo a causa del amor del lobo por el cordero al que no despedaza a causa del amor del cordero por el lobo que habría podido despedazarlo, el lobo del que tiene miedo que le despedace, algo que puede suceder en cualquier momento pues el lobo no se convierte pero no es imposible que suspenda por influencia del amor su ser-armado. Sólo temblando hay amor. Tenemos miedo de ese lobo que es nuestro gato, nuestra madre, nuestro libro, “nuestro” a quien estamos sometidos y rendidos por el amor que nos entrega. Amamos al lobo que no nos obedece, al libro que no nos obedece, al dios que sólo nos responde si le apetece, a mi madre que me enseña cada día los dientes de la mortalidad.

Este libro evoca las fuerzas vivas que nos atormentan, nos dividen, nos descuartizan porque nosotros les otorgamos ese poder. El miedo ama. Del amor procede el poder del miedo. El amor no tiene miedo del miedo que está en el amor. El amor tiembla de los pies a la cabeza. Hay un goce y una crueldad en ese combate de tú y yo, en mí. Esa mezcla de goce y de crueldad se llama sacrificio.

Los animales, mi madre, mis poetas, mis hijos mis libros. Mis seres de incandescencia. Mis criaturas de sueño, mis creadores de sueños. Les debo la vida. Comprendedme: les debo su vida. Les debo mis vidas. Cada vida que cada uno de ellos me hace temblar. Perder. Conservar hasta el último aliento.

Y otros remordimientos: por ello, gato o poeta o mamá, mis libros mis hijos, me llegan los remordimientos. Dicho de otro modo la conciencia cuyos personajes persigue Joyce en Ulises, pequeña erinia personal que lleva su antiguo temblor agenbite of inwit. El automordisqueo del espíritu en su intimidad. No se toma conciencia, eres tomado por ella, es ella la que nos muerde, pero seamos precisos: mi conciencia me muerde con tus dientes. Es tú en mí. Mi amor mi gato, que me dentellea hasta sangrar y me impide dormir. Y vicevergat(o) [“viceverchat”], claro está. Nos inyecta el pesar que es un deseo, y nos puebla de angustias que son nuestros venerados fantasmas.

¿Por qué esos temidos visitantes del alma? ¿Qué les causa?

La culpabilidad sin mancha, pura y retorcida.

Y es que con ella, con su contacto brota un azufre: la ineluctable traición. Me refiero a la traducción. Nosotros, viviendo bajo el mismo techo pero no el mismo yo, hablamos en lengua extranjera. Te hablo en mi lengua y el francés, cierto francés. Tú me hablas el gato, el tigre, el loro, el alemán, cierto alemán, sin mencionar la lengua extranjera nacida de mi lengua, en la que el libro mientras lo escribo se vuelva hacia y contra mí y me remuerde. Se trata de la lengua extranjera que tú me diriges, que yo intento con todas mis fuerzas traducirme sin demasiado defectos; ciertamente nos comprendemos más allá de cualquier comprendencia, nos “understand” de una lengua a las otras y es un milagro, pero resta el resto, la lengua en mi boca no es tu lengua, no sé cómo se mueve ella en tu boca, y tampoco en la mía cuando mi lengua se mueve no sé cómo, habla la sigo y no soy yo por entero.

¿Y qué decir del habla con los animales cuyo lenguaje no es de (mis) palabras? Lo entiendo pero soy incapaz de reproducirlo. ¿Cómo traicionar lo menos posible ese traducir que nos emparenta y nos extraña tan estrechamente? ¿Y qué decir del habla con las palabras, otros animales también, casi y no del todo, que nos seducen, nos impulsan y nos hacen correr por la cuneta de nosotros mismos? Todas nuestras palabras son compartidas; todas nuestras apalabras son remordidas en dos y más; nos hablamos a medias palabras que son palabras con secreto, a un cuarto de palabras a un octavo de palabras, a palabras, vamos, a suspiros. A silencios. Pensamos: ¿qué estás pensando? Respuesta en silencio: quiero, quiero, quiero.

Lo más doloroso es que no se sabe de qué partido se es, se está dividido, nunca soy del partido que soy, si soy de tu partido lo soy en parte, el corazón de tu lado la cabeza del otro. En el combate entre mi gato y el pájaro, si estoy del lado de mi gato estoy del lado del pájaro del otro lado si estoy del lado del pájaro estoy a medias desgarrada pues estoy del lado de mi gato. No hay solución.

No se sabe lo que se desea. Por lo demás, ¿para qué desear? Harás lo que te da la gana, ¿no es cierto? […]

Hélène Cixous. El amor del lobo y otros remordimientos. Trad. Manuel Serrat Crespo. Ed. Arena Libros, Madrid, 2009


cixous

Hélène Cixous nace el 5 junio 1937, en Oran, en la Argelia francesa, hija de una madre alemana judía asquenazi y de un padre argelino judío sefardí. Llega a Francia en 1955. Es una de las pensadoras francesas más influyentes del panorama intelectual actual. Generalmente asociada al posmodernismo y a la teoría feminista, su obra, sin embargo, elude toda compartimentación rígida. Escritora del margen, en sus textos (más de sesenta, entre ensayo, ficción y teatro) cuestiona cualquier noción identitaria fija, ya sea literaria, cultural o de género. Títulos claves de su producción son La venue à l’écritureLe rire de la Méduse o Voiles, escrito en colaboración con Jacques Derrida. Colaborara con el Théâtre du Soleil, desde que conoció la pieza 1789, y por ende a su directora Ariane Mnouschkine.

resenya de El amor del lobo

“La mirada tan present de Cixous cap als animals —als quals, diu, està afiliada en cos i ànima— rastreja en els instints més brutals de les persones i alhora en la pròpia intimitat. Com deixa entendre a “Ma conscience me mord la langue avec tes dents”, el trajecte que fa l’escriptora de la vida real cap al més enllà és un viatge, en certa manera iniciàtic, de remordiments que funcionen com mossegades —vegeu la similitud fònica entre mords i remords. Perquè, dins el pòsit autobiogràfic dels articles, Cixous entén la individualitat en constant relació amb una alteritat que no només ve de l’exterior, sinó de l’interior mateix; cal destacar, en aquest sentit, el joc intertextual que du a terme a “L’amour du loup” amb l’autora russa Marina Tsvetàieva: invocacions i preguntes sense resposta que Cixous va trenant en una lluita cos a cos amb si mateixa plena d’al·lucinacions lúcides que treuen a la llum allò que no es pot/vol dir/escriure.

En sintonia amb l’escriptura nocturna de la que parlava Ernesto Sábato, aquella que assalta l’autor/a amb pulsions incontrolables, Cixous parla des de la ferida; una ferida —far i motor de la mateixa escriptura— que té la gènesi en la seva extraterritorialitat de dona —i de dona algeriana—, en el sentiment de desposessió pel que fa a la llengua francesa i en l’arribada a una escriptura que vol despullada del monologisme imperant. Des d’aquesta òptica de l’alteritat, doncs, Cixous entra en terrenys inabordables com l’amor, el desig, la crueltat o la por —sobretot en la faula del llop i l’anyell—, en la falta de comunicació —que té un correlat amb la idea derridiana d’impossibilitat de traducció— i també en temes més teòrics com l’escriptura o el mateix llibre en formació.” [Ester Pino Estivill]

http://www.ub.edu/cdona/lletradedona/lamour-du-loup-et-autres-remords

https://es.wikipedia.org/wiki/Hélène_Cixous

https://blogdelesllobes.wordpress.com/2014/07/16/helene-cixous-el-grito-de-la-literatura/

 

De la ausencia de compasión al milagro de la humildad: El Club de Pablo Larraín

 

No es que vaya al cine con mucha frecuencia pero este mes, en el lapso de 15 días, fui a ver dos películas. Podría decirse, literalmente, que fui del cielo al infierno. El cielo fue la última película de la cineasta japonesa Naomi Kawase “Una pastelería en Tokio”, y el infierno fue El club, la nueva cinta del director chileno Pablo Larraín. A la vez drama y thriller, El Club pone el dedo en la brecha que Dios instauró entre la luz y las tinieblas, señalando magistralmente las penumbras del alma humana. El director chileno aborda con maestria, delicadeza, ironía y frialdad, los peores tabúes de la organización eclesiástica: pederastia y homosexualidad. Pone en escena a cuatro curas penitentes condenados a la exclusión (la condena se cumple de puertas para dentro), y una monja que les sirve de carcelera, ocultados por la Iglesia en un pueblo costero por su oscuro pasado de delitos y pecados. La llegada de un quinto “curita” desatará la violencia latente. A medida que transcurre la película, nos va faltando el aire como al galgo que en su entrenamiento, día tras día, hora tras hora, corre tras una presa ficticia sin poder alcanzarla jamás. La escenificación perturbadora se va volviendo asfixiante como el paisaje de bruma de este “invierno mental” (así lo califica el propio director). Miradas enfocando la cámara, confesándonos a nosotros, espectadores-testigos, sus pecados. Atmósfera de violencia soterrada que termina estallando. Salpicándonos. En un momento dado, salí incluso de la sala (¡pero aún así, vi de reojo la escena de la matanza de los inocentes galgos, oí el golpe seco!). Cuando terminó la película me quedé hundida en la butaca, sin leer siquiera los créditos que desfilaban en la pantalla, sin poder hablar con mi acompañante, sin lograr articular lo que había visto, lo que había sentido. El director, acompañado por un magnífico elenco de actores, consiguió plenamente su propósito. La película me incomodó, me violentó, me inquietó profundamente. Salí turbada, enojada. ¿Pueden purgarse los pecados? ¿Podemos salirnos del yo doliente, liberar el espíritu apresado, redimirnos? ¿Es suficiente pretender rendir cuentas solamente a Dios? ¿Pueden repararse los daños repudiando al verdugo? ¿Es posible desalojar el mal incrustado a golpes en el alma humana? Y ¿cómo lograrlo sin afinar, sin “armonizar de nuevo las cuerdas des-templadas de aquellas entrañas dañadas”?

El día siguiente, dos de los oblicuos textos de Chantal Maillard me proporcionaron la necesaria distancia para la observación. ¿Para la comprensión? Tal vez. Aquí los comparto.

 

PAPEL DE SEDA 

Usted –¡ah, es usted ; apareció de nuevo !– se me queda mirando. Hay cierta dulzura en su mirada. Llevo observándole desde hace algún tiempo. Cierto es que su estado le ha procurado esa demora necesaria para el perdón. Sí, tiene usted razón, ya sé que el perdón lo otorga quien puede, a imagen del dios de arriba. Rectifico pues: quise decir esa demora necesaria para la comprensión: en comprender hay un respeto que nunca se hallará en quien perdona. El respeto es a la comprensión lo que la dignidad al perdón. Matices del lenguaje, si se quiere. La dignidad es rígida y usted ha aprendido a permanecer de pie, flexible aunque le cueste. A fines prácticos, por supuesto.

*

En el huso de la cólera. ¿No? Haga un pequeño esfuerzo; es fácil. Concéntrese. Sitúese. Tiene una causa: búsquela. ¿La encuentra? No, ésta es la causa más inmediata; hay otra, anterior. A la causa mayor siempre se adhieren otras más próximas, punzantes, a las que aquella guía y anima con razones que parecen evidentes. La causa mayor tiene que ver con la herida en su origen, la de todos. Las demás también tienen que ver con ello, pero desde la pequeñez de la existencia, que siempre es individual.

*

Sienta el dolor del otro en su violencia. ¿Cuántas sensaciones antiguas se suman en una sensación? Sienta el dolor del otro en su violencia porque es allí donde su propia violencia acaba: él es la diana para la flecha.

Si, apartado en sus propios márgenes, toma distancia del mí, percibirá algo así como un crujir de papel de seda: ese sonido, el de las entrañas dañadas, desafinadas, désaccordées: en su acuerdo de cuerdas, desunidas.

Nadie crece si no es afinando, armonizando las cuerdas que, sometidas a los embates del exterior, se destemplan y pierden el tono.

*

Ya no hay espacio entre los gestos. Estos huecos que hacen el tiempo –o la conciencia del tiempo, en realidad es lo mismo–. Y ahora que no hay tiempo, decide exponer a la observación el instrumento que entretiene la ilusoria tramoya del drama. Pero observar ¿en qué espacio, si no hay tiempo? ¿O lo sigue habiendo, puesto que hablamos?

*

El universo, tejido de causas y causas de sus causas, zozobra. Todos zozobramos. Nada hay que nos sostenga, ni los hombros de un Atlas, ni la mano de un Dios, ni la tortuga-Visnu. Considere cuánto daño hicieron las iglesias, cuánto la necesidad de creer, cuánto el miedo, y cuánto la avaricia. Cuánto dolor causa nuestra ignorancia. Considere. Iniciemos el duelo.

*

Detrás de un arbusto, le pareció entrever un objeto pálido. Ha pasado de largo. Del camino, o del texto. Se detiene. Quiere volver atrás. Hace el ademán de volverse. No lo haga, siga adelante. No lo sepa, no. Deje, siempre que pueda, algo sin saber, algo sin ver del todo, algo sin entender. No se vuelva. Deje que la ignorancia acuda a la conciencia y realice en usted el milagro de la humildad.


LA TENDENCIA DEL OJO

Todos éramos inocentes. La primera vez que herimos. La primera vez que matamos. La primera vez.

*

¿Qué víctima no es culpable? ¿Qué verdugo no es víctima? Inextinguible la rueda de la acción. La existencia-rueda. Y fuera de ella ¿qué? El eco de los desamparados, verdugos y víctimas de todos los que fuimos, de todos los que somos y habremos de ser.

*

Séneca: “Perdoné a uno por su dignidad, a otro por su bajeza; cuando no encontré ninguna razón de misericordia, me perdoné a mí mismo”.

*

Cuidar los actos, su intención: la tendencia del ojo. Todo aquello que miramos deja en el ojo un residuo que se extiende por todo el organismo.

Un organismo ciego, el que formamos con todo y entre todos. Cuidarlo es cuidarnos, destruirlo es destruirnos.

Chantal Maillard. La mujer de pie, Galaxia Gutenberg, 2015

 

La pasión según Carol Rama al MACBA

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Esta exposición tiene como objetivo no solo dar visibilidad al trabajo de Carol Rama, sino también cuestionar los relatos dominantes de la historiografía del arte con un trabajo que obliga a desmantelar narrativas y reformular conceptos. Olvidada tanto por la historiografía hegemónica como por el relato feminista, la obra de Carol Rama, que se extiende a lo largo de siete décadas (1936-2006), constituye un contra-archivo que permite reconstruir los movimientos de vanguardia del siglo XX.

Desde sus primeras acuarelas de los años treinta, Carol Rama inventa una gramática visual propia que contrasta con las representaciones de la sexualidad de la modernidad: el cuerpo femenino –al mismo tiempo mutilado y amenazante, violentado e irreductiblemente deseante–se presenta activo y vital. La paleta carnal del fauvismo le sirve para apoyar una propuesta subversiva: la intensidad de los colores reservados para la vulva o la lengua denotan la resistencia del cuerpo a las fuerzas que lo dominan y a las instituciones que lo subyugan. Estas obras inician una constante en el trabajo de Rama hasta 2006: nos referimos a las cartografías del deseo disidente, los diagramas del inconsciente y de sus estrategias de resistencia a la normalización.

Carol Rama transita por la abstracción en los años cincuenta; se aproxima al informalismo y al espacialismo en los sesenta con la creación de bricolages y de mapas orgánicos hechos de ojos y uñas de taxidermista, de cánulas, signos matemáticos, jeringas y conexiones eléctricas, hasta la composición en los setenta de una imagen-materia fabricada con gomas de neumáticos. Y vuelve, en los últimos años, al uso libre de la forma. Carol Rama inventa el sensurrealismo, el arte visceral-concreto, el porno brut, la abstracción orgánica. Actualmente se la considera una artista imprescindible para entender las mutaciones de la representación en el siglo XX y el trabajo posterior de artistas como Cindy Sherman, Kara Walker, Sue Williams, Kiki Smith y Elly Strik.

Del 31 oct. 2014 al 22 feb. 2015

Comisarias: Teresa Grandas y Paul Beatriz Preciado
Exposición concebida por el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA) y el Musée d’art moderne de la Ville de Paris (MAMVP), organizada por el MACBA y coproducida con PARIS MUSÉES / MAMVP, EMMA – Espoo Museum of Modern Art, Irish Museum of Modern Art, Dublín (IMMA) y GAM – Galleria Civica d’Arte Moderna e Contemporanea, Turín.

“Cuando conectamos con el cuerpo, emerge la alegría”

Mireia Darder, doctora en Psicología y cofundadora del Institut Gestalt de Barcelona

27/09/2014 – La Vanguardia – Ima Sanchís

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Un hogar interior

En Nacidas para el placer, instinto y sexualidad en la mujer (Rigden Institut Gestalt), Darder afirma que en la actualidad las mujeres nos exigirnos ser las mejores en todos los ámbitos. “…Y para llegar a todos esos objetivos sólo hay una posibilidad: desconectarse del cuerpo y, por tanto, del instinto. No hay tiempo para la contemplación ni para saborear las vivencias, se pasa de una actividad a otra”. Su solución es estar más en el cuerpo, aprender a escucharlo, soltarlo… “La mujer debe ir al contacto consigo misma, al cuerpo; el hombre, a la emoción y la empatía. Sólo superando roles, prejuicios y creencias podremos encontrarnos”. Las mujeres necesitamos un hogar interior.

¿A qué hay que atreverse?
A tener un cuerpo distendido y relajado.

¿…?
Hay que dedicar tiempo a trabajarse corporalmente para poder sentir qué es lo que queremos, porque estamos muy desconectados de lo que sentimos, y no estoy hablando de sentimientos, que también los confundimos, sino de sensaciones corporales.

¿No nos sentimos?
No. Y el cuerpo, si no lo tenemos tensado con lo que hay que hacer, sabe estar relajado. Y si lo sentimos, sabemos qué es lo que necesitamos.

¿Está segura?
Sin ninguna duda. Y una parte de lo que necesitamos es placer, pero con esos objetivos que nos marcamos, con esas ideas sobre lo que debemos ser, nos perdemos y machacamos el cuerpo para que cumpla en lugar de ir al ritmo que nos pide.

¿Y si tu ritmo es lentito lentito?
No hay cuerpos lentos, hay ritmos acelerados, vivimos en una cultura de objetivos que mata lo natural, sólo tiene que mirar a su alrededor: sometemos a nuestro cuerpo al mismo control y destrucción a la que sometemos a la naturaleza.

¿Hay que bailar?
Bailar o realizar cualquier técnica que trabaje la expresión corporal, que nos suelte. El cuerpo se autorregula, y si se lo permites emerge la necesidad de placer y de sexualidad que hemos inhibido totalmente.

¿Observación de psicóloga clínica?
Sí. El estrés es el enemigo mas grande del cuerpo, y no paramos de estar estresados.

¿Por qué las mujeres se deprimen más, se reprimen más y se medican más?
Porque el patriarcado no nos ha permitido la expresión natural, sino que nos ha impuesto un modo de ser. Uno de sus mandatos es que la buena mujer no es agresiva. ¿Cómo se define la depresión en psiquiatría clásica?

¿Una agresión contra uno mismo?
Exacto, y si no hay permiso para expresar hacia fuera, fácilmente se entra en depresión. Hasta principios del siglo XX las buenas mujeres, según los científicos, no tenían deseo. Reprimir la capacidad sexual también revierte contra uno mismo.

…Y confundir sexo con intimidad.
Dejamos poco espacio al vínculo, al amor, a estar en contacto, y la sexualidad es eso: intimidad, no un consumo más. El vínculo y el contacto físico es una necesidad humana, necesitamos la intimidad, no somos panteras, somos seres comunitarios.

¿Los roles de género aún nos atrapan?
Muchas mujeres sienten el dolor de no ser realmente mujeres porque tienen pareja, hijos. Así que no importa lo que seamos capaces de hacer ni de lograr si nuestra identidad sigue condicionada por esos roles.

Hay mujeres a las que todo esto les parece trasnochado.
A la mujer se la ha educado para que no accione en el mundo, para que no sea curiosa, no investigue. Hacen falta tres generaciones para cambiar comportamientos y creencias; aún hoy dejamos menos sueltas a las adolescentes que a los adolescentes.

A menudo la autoestima de las mujeres esta dañada. ¿Por qué?
Tiene que ver con recuperar el instinto, es decir, la capacidad de acción en el mundo y por tanto la agresividad.

Protestar, protestamos.
Sí, pero no creemos que tengamos derecho. El cambio viene por el cambio de creencias. A las mujeres no se nos ocurre que tenemos derecho a estar satisfechas sexualmente, sería todo muy distinto si lo creyéramos.

¿De qué se quejan las mujeres en la consulta?
De que no encuentran iguales, compañeros con los que compartir, y de falta de deseo. Un ginecólogo señalaba: “Antes las mujeres no sabían cómo tener orgasmos, ahora lo saben, pero están demasiado cansadas”. Buena madre, profesional, compañera…, esa perfección tras la que vamos nos impide estar en contacto con nuestro cuerpo.

Hay manadas de mujeres solas.
Y también de hombres, pero ahí hay una gran diferencia: el hombre se construye para él y la mujer para el otro, nuestros deseos están siempre en relación con el afuera. Los hombres no dicen: “Me falta una mujer”. Y ésta es la creencia que hay que cambiar: la mujer debe ser primero para ella, estar bien consigo misma.

¿Propone el egoísmo?
Luchamos como un hombre fuera de casa, sacamos la ternura con los hijos y recurrimos a la seducción con la pareja. Dejamos de estar presentes para poder llegar a todo.

¿Cómo escapar?
Hay que salir de la dicotomía masculino-femenino y dejarnos ser lo que somos. Para ello debemos alejarnos de los roles y creencias que caen sobre nosotras y recuperar una autoestima y un valor que a la mujer se le han negado durante siglos.

¿Y la solución está en el cuerpo?
Cuando conectamos con el cuerpo emerge la alegria de la Vida. Tener conexión conmigo es tenerla con la Vida.

Hainuwele, la mujer salvaje recobrada

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Decisión imprescindible: recuperar a Hainuwele. Sé dónde se cobija, dónde palpita aún su pulso, dónde poder recuperar su aliento.

Habita en la nieve perfecta de las cumbres, en la grieta más estrecha de las montañas rocosas, se acuclilla en una cueva apenas más grande que la luz que irradia de su cuerpo, pisa la tierra bajo las almohadilladas patas de una gata en celo, se desliza en cascada como las ramas nudosas de una higuera entre las altas rocas.

Tiene mil años, mil siglos y, sin embargo, está naciendo en cada instante.

Sé dónde habita, sé cómo trepa, sé cómo desciende las laderas, cómo corre descalza sobre el hielo, cómo se hace agua con el agua, madera en la madera, hierba entre la hierba, conozco todos los huecos en los que duerme, incluso aquellos, tan densos: los ojos de las alimañas, los de las cabras montesas, los de las lechuzas, los ojos de las musarañas, y hasta los ojos ciegos de los murciélagos.

Sé dónde vive, y eso basta. Recuperarla es fácil. Mi tiempo habrá de ser la ofrenda que derrame en sus huellas. La eternidad se gana con la entrega del tiempo. La eternidad es simplemente el no-futuro: el no-miedo. La eternidad es ahora, es siempre ahora.

Chantal Maillard. Filosofía en los días críticos. Ed. Pre-Textos, 2001

*

En el centro de todo lo que vive
hay un lugar, un hueco transparente al que llaman espíritu.
Es allí donde viertes tu poder
y te transformas,
es allí donde haces
a cada ser distinto de los otros.
Y por eso el espíritu es un don,
el don de ser sí mismo,
aquel que nos otorgas cuando la luz despunta
y vienes a habitar los huecos transparentes.
Sé que eso ocurre cuando oigo tu risa
bajar como una ardilla desde los altos cedros.

*

He seguido las huellas de los lobos
hasta donde se trenzan las ramas de los árboles.
Les he visto clavar sus dientes en el cuello
de un corzo acorralado,
y la luz era verde y el viento acariciaba
sus vientres jadeantes.
He visto debatirse una liebre en las garras de un águila,
y el sol,
ese gran ojo ciego que se nutre
de los cuerpos inertes,
resplandecía en la montaña.
He urgado en las entrañas de un pájaro nocturno
y en mis manos bebieron los chacales.
Sé cómo besan las serpientes: su beso es el reflejo de la luna
sobre el agua fría.
Por todas partes, en todas las cuevas
donde he velado el fuego que me consume y me alimenta
te he vuelto a conocer,
y te he amado
en los ojos que besan las serpientes,
en la humedad del viento,
en el sol que calcina los huesos de los lobos.
Te he amado y te amo
en todo lo que muere
y en todo lo que mata
y en la raíz que corre a ras de suelo como una comadreja.

*

Llevo acostada largo tiempo
en la orilla. Mis pechos
son colinas cubiertas de hoja seca.
Levanto la cabeza y me contemplo:
en mis muslos el vello a punto de ser vello,
me incorporo: la hierba a punto de ser hierba,
doy un paso y despierto al agua
a punto de ser agua,
se asusta un ave negra a punto de ser ave a punto
de ser negra.
Un resplandor me ciega:
el bosque me contempla, a punto de ser bosque,
a punto de ser tuya.

Chantal Maillard. Hainuwele y otros poemas. Tusquets, 2009

 

 

 

Què és el que hem d'incorporar com a dones salvatges?

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Tast de fragments seleccionats del llibre “Mujeres que corren con los lobos” de Clarissa Pinkola Estés per tractar de respondre les preguntes sobre què és ser dona, què és la naturalesa femenina, què és el que defineix el femení, què és el que hem d’incorporar com a dones salvatges:

  • Unirse a la naturaleza instintiva… Significa establecer un territorio, encontrar la propia manada, estar en el propio cuerpo con certeza y orgullo, cualesquiera que sean los dones y las limitaciones físicas, hablar y actuar en nombre propio, ser conciente y estar en guardia, echar mano de las innatas facultades femeninas de la intuición y la percepción, recuperar los propios ciclos, descubrir qué lugar le corresponde a una, levantarse con dignidad y conservar la mayor conciencia posible
  • Tanto dentro como fuera existe una fuerza que actuará en contraposición a los instintos naturales del Yo y que esta fuerza maligna es lo que es. Aunque nos compadezcamos de ella, lo primero que tenemos que hacer es reconocerla, protegernos de su devastadora actuación y, en último extremo, arrebatarle su energía asesina
  • Una mujer tiene que practicar la llamada o el conjuro de su naturaleza combativa
  • Dejar morir los valores y las actitudes de la psique que ya no le son útiles
  • Alimentamos el profundo yo intuitivo prestándole atención y siguiendo sus consejos
  • La mujer sabia mantiene ordenado su ambiente psíquico, Y lo hace conservando la cabeza clara, conservando un espacio libre para su trabajo Y esforzándose por llevar a feliz término sus ideas y proyectos
  • Hay que ordenar la vida salvaje con regularidad. No es bueno acudir a ella un día o unos cuantos días al año
  • Importancia del dejar vivir y el dejar morir. Se trata del ritmo básico natural que las mujeres tienen que comprender y vivir
  • Entremos en diálogo directo con la naturaleza de la Vida/ Muerte/Vida prestando atención a esta voz interior que no es el ego.
  • Es bueno adquirir la reflexiva y cotidiana costumbre de desenredar una y otra vez la naturaleza de la Vida/Muerte/Vida.
  • Confianza es la de que cualquier herida que sufra se podrá sanar, la de que a la vida antigua le sucede la nueva. La confianza de que todas estas cosas tienen un significado más profundo
  • La perseverancia es una de sus mayores cualidades
  • Por consiguiente, para empezar a curarte, deja de engañarte pensando que un pequeño placer equivocado te curará la pierna rota. Di la verdad acerca de tu herida y entonces comprenderás el remedio que le tienes que aplicar.
  • Ser lo que se es y tal como se es, y dejar que los demás sean también lo que son
  • Si tuviéramos que nombrar sólo una de las cosas que convierten a la Mujer Salvaje en lo que es, sería su sensibilidad, su capacidad de respuesta
  • Vivir plenamente vivas, de una manera consecuente y responsable
  • Autoaceptación y autoestima son los medios con los cuales se pueden empezar a cambiar las actitudes de la cultura
  • Integración de la ingeniosa naturaleza femenina en la vida de todos los días
  • Si no hay juego, no hay vida creativa. Si eres buena, no hay vida creativa
  • Abriendo un poco la puerta del reino de la sombra y dejando escapar poco a poco algunos elementos, estableciendo una relación con ellos, buscándoles un uso y entablando negociaciones, podemos disminuir el riesgo de ser  sorprendidas por los ataques subrepticios y las inesperadas explosiones de la sombra
  • Es más útil emplear un modelo de “y/y”
  • La recuperación del instinto perdido y la curación del instinto lesionado está realmente al alcance de nuestra mano, pues éste regresa cuando una mujer presta atención, escuchando, contemplando y percibiendo el mundo que la rodea y actuando…
  • Es importante que te rodees de personas que apoyen inequívocamente tu labor
  • Si consiguiéramos comprender que nuestra tarea consiste en seguir realizando la tarea, nos sentiríamos mucho más orgullosas y estaríamos mucho más tranquilas
  • El periódico regreso al estado salvaje es el que repone las reservas psíquicas que necesita para sus proyectos, su familia, sus relaciones y su vida creativa en el mundo de arriba
  • Cuando estamos en la naturaleza salvaje que nos corresponde, todas sentimos la alegría de la vida. Es una de las señales de que estamos cerca de la Mujer Salvaje
  • “¿Dónde está el hogar?”… se trata en cierto modo de un lugar interior, de un lugar del tiempo más que del espacio, en el que una mujer se siente entera
  • Los vehículos que utilizan las mujeres para regresar a casa son muchos: la música, el arte, el bosque, la espuma del mar, el amanecer, la soledad
  • ¿Cómo equilibrarnos la necesidad de regresar a casa con nuestra existencia cotidiana? Planificando de antemano el hogar en nuestra vida
  • Para poder conversar con lo femenino salvaje una mujer tiene que abandonar transitoriamente el mundo y sumirse en un estado de soledad
  • Hay muchos aspectos de nuestra vida que tenemos que evaluar con carácter continuado: el hábitat, el trabajo, la vida creativa, la familia, la pareja, los hijos, el padre/la madre, la sexualidad, la vida espiritual, etc.
  • La mujer tiene que cuidar de que una responsabilidad excesiva (o una respetabilidad excesiva) no le roben los necesarios descansos, ritmos y éxtasis creativos
  • He aquí de qué manera se puede recuperar el río. Acepta alimento para iniciar la limpieza del río… Reacciona… Sé salvaje… Empieza… Protege tu tiempo… Persevera… Protege tu vida creativa… Construye tu verdadero trabajo… Pon alimento para la vida creativa… tiempo, sentido de pertenencia, pasión y soberanía…
  • Es importante tener un recipiente en el que guardar todo lo que percibimos y oímos desde la naturaleza salvaje
  • la concentración es la solución al problema de la pérdida de energía. Eso y … descansar
  • Bajo la tutela de la Mujer Salvaje recuperamos lo antiguo, lo intuitivo y lo apasionado. Cuando nuestras vidas son un reflejo de la suya, nuestra conducta es coherente. Terminamos las cosas o aprendemos a hacerlo en caso de que todavía no sepamos cómo. Damos los pasos necesarios para manifestar nuestras ideas al mundo. Recuperamos la concentración cuando la perdemos, cuidamos los ritmos personales, nos acercamos más a los amigos y los compañeros que están de acuerdo con los ritmos salvajes e integrales. Elegimos relaciones que alimentan nuestra vida creativa e instintiva. Nos inclinamos para alimentar a los demás. Y estamos dispuestas, en caso necesario, a enseñar a nuestras parejas receptivas lo que son los ritmos salvajes
  • Modelo para afrontar y curar la cólera: buscando una sabia y serena fuerza curativa…, aceptando el desafío de penetrar en un territorio psíquico que jamás se ha visitado…, reconociendo las ilusiones…, dejando descansar los viejos pensamientos y sentimientos obsesivos …, pidiendo la ayuda del gran Yo compasivo…, la comprensión de la furibunda faceta de la psique compasiva…
  • Importancia de la aplicación del conocimiento psicológico en nuestra vida real
  • A la Curandera… la podemos recuperar examinando con calma la causa que provoca nuestra furia
  • Tenemos que utilizar la cólera como fuerza creativa
  • Si una mujer regresa a la naturaleza instintiva en lugar de hundirse en la amargura, revivirá y renacerá.
  • Dar descanso a los aspectos de nuestra persona que se dirigían a algún lugar pero jamás llegaron a él
  • El instinto herido ha de curarse practicando la imposición de unos sólidos límites y practicando el ofrecimiento de unas firmes y, a ser posible, generosas respuestas que no cedan, sin embargo, a la tentación de la debilidad
  • La cólera o la rabia colectiva es también una función natural… es psíquicamente saludable que utilicen esta cólera derivada de la injusticia para buscar los medios capaces de producir el cambio necesario
  • Llega un momento en que hay que perdonar para que la psique pueda liberarse y recuperar su estado normal de paz y serenidad
  • La limpieza de la cólera residual debe convertirse en un ritual higiénico periódico que nos libere
  • En los momentos más oscuros, el inconciente femenino, es decir, el inconciente uterino, la Naturaleza, alimenta el alma de la mujer
  • Nuestra tarea es interpretar este ciclo de la Vida/Muerte/Vida, vivirlo con todo el entusiasmo que podamos, aullar como un perro enloquecido cuando ello no sea posible y seguir adelante, pues, al final de nuestro camino, se encuentra la amorosa familia subterránea de la psique que nos acogerá en sus brazos y nos prestará su ayuda
  • El alumbramiento psíquico equivale a convertirse en una misma
  • El reto de amar los aspectos poco atractivos de nuestra personalidad constituye una empresa tan ardua como la más difícil que pueda haber llevado a cabo cualquier heroína.
  • El hecho de cuidar y criar maternalmente sus yos interiores es una tarea creativa, una forma de conocimiento, no un motivo de inquietud
  • Cuando adquirimos un profundo conocimiento instintivo de todas las cosas que hemos venido aprendiendo a lo largo de la vida, recuperamos las manos de la plena feminidad
  • Cuesta estar con la Mujer Salvaje al principio. Curar el instinto herido, desterrar la ingenuidad y, con el tiempo, aprender a conocer los aspectos más profundos de la psique y el alma, retener lo que hemos aprendido, no apartarnos, manifestar claramente lo que representamos, todo eso exige una resistencia ilimitada y mística
  • REGLAMENTO GENERAL LOBUNO PARA LA VIDA: 1. Comer. 2. Descansar. 3. Vagabundear en los períodos intermedios. 4. Ser fiel.   5. Amar a los hijos. 6. Meditar a la luz de la luna.7 . Aguzar el oído.    8. Cuidar de los huesos. 9. Hacer el amor. 10. Aullar a menudo.



L’úter i el plaer

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Anfora con rana y forma uterina. Faestos, Creta, 2000 a.C.Baviera, 1811 d.C.

[imatge publicada al llibre “Pariremos con placer” de Casilda Rodrigáñez]

He estat llegint l’entrevista a la Casilda Rodrigáñez que ens va enviar la Manoli i també el llibre “Pariremos con placer” d’aquesta mateixa autora <http://www.casildarodriganez.org/libros31.php> que va comentar la Muriel.

M’han entusiasmat.

Enllaça amb el tema de la sexualitat que vàrem tractar l’any passat –el canvi del concepte de sexualitat i de plaer i la reconnexió amb el cos- posant l’accent en la recuperació del valor de l’úter i en la necessitat de tornar-hi a connectar, i ofereix algunes propostes per fer-ho.

Molt recomanable.