Muriel Chazalon | Un lexique fractal de l’œuvre de Kenneth White

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¡ G r a t i t u d !

Mi estudio “L’œuvre de Kenneth White. Un lexique fractal”, recién salido de la imprenta de las Éditions Isolato (Francia) donde estaba desde hace 5 años, ha llegado por fin! Una bella y cuidada edición, sobria, elegante. Imposible pedir más! Estará en librería (al menos en Francia) a partir del 7 de junio.

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De momento, para hacer boca, os traduzco la contraportada y os dejo con el índice de los términos :

A partir de un enfoque intelectual abierto y totalizador, Kenneth White ha elaborado durante más de 50 años de escritura, de investigación, y de sucesivas publicaciones, una obra profundamente coherente. De esta obra “e-norme” (fuera de normas) emerge un “extravagante” corpus de términos significativos y característicos, de ideas singulares, de conceptos y nociones clave que quisimos reunir en este léxico. Las sesenta y nueve entradas que lo componen dibujan, cruzándose entre sí, una cartografía de geometría fractal, con el fin de acompañar, complementar o introducir al lector en el pensamiento y en la obra original de este nómada intelectual, logrando así una mejor comprensión de su unidad y de su especificidad. Este léxico fractal –verdadero log-book, “libro-del-logos” como le gusta a este poeta-pensador traducirlo– va dirigido a los investigadores, a los estudiosos y a todos aquellos que desean descubrir la geopoética o que, practicándola desde hace tiempo, quieren ampliar su conocimiento de la obra-en-curso de este excepcional europeo franco-escocés — sus coordenadas, sus derivas, sus desafíos y el amplio alcance de su proyecto poético global. 

M. Ch.

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<< Nunca trabajé en un clima de esperanza o de expectativa – lo que significa, en toda lógica, que no puedo perder la esperanza ni sentirme desesperanzado. Trabajo como el árbol crece, como el océano circula alrededor de la tierra.

Y nunca olvidé aquella descripción, que hizo Daniel Rops, de algunos monjes que, en una época desastrosa, calamitosa, el final de la Edad-Media, en la que los libros se descomponían en las bibliotecas, creaban “inmensas obras –para nadie, para nada”. >>

Kenneth White

 

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Xavier Melloni: “El silencio no es la ausencia de ruido, sino de ego”

Xavier Melloni, teólogo, místico, antropólogo: vive en la cueva de San Ignacio de Loyola.
¿Edad? Estamos gestando continuamente otra vida dentro de nosotros: cada instante alumbra el siguiente y nuestra existencia, otra, que empezará al acabar esta. Nací en Barcelona. Casado con la vida. ¿Hijos? Hay muchos modos de engendrar. La mística experimenta lo que la ciencia demostrará

“Si aprende a tomar conciencia, cambiará de sitio sin moverse”
Otras Fuentes

“Si aprende a tomar conciencia, cambiará de sitio sin moverse”


 

Usted dice que el silencio no es la ausencia de ruido, sino de ego…

… ¿Me callo?

El mutismo no es silencio, sino la impotencia de la palabra. El silencio está habitado; el mutismo está vacío.

¿Cómo escuchar el silencio?

La naturaleza está llena de sonidos: el viento sopla en los oídos, los pájaros trinan, las ramas del bosque crujen al pisarlas… Escuchamos en ellos el silencio, porque no son ruido: son sonidos sin ego. No te reclaman.

¿Cómo librarnos del ruido del ego?

Viviendo aquí y ahora: siendo conscientes del momento. Sin necesidad de repasar continuamente cuanto haces y dices o cuanto dicen y hacen. Sin evaluar, controlar y juzgar lo vivido. Porque el ruido está en ese juicio compulsivo; en la comparación; en lo sobreimpuesto a la vida. Y es lo que la degrada.

¿Cómo lo consigue usted?

Como puedo. Soy como cualquier lector, pero he ido descubriendo el silencio como una cualidad de atención. Para mí es muy importante cada mañana y cada tarde empezar y acabar el día silenciado. Y terminar cada cosa que hago con la conciencia de que finaliza. Y agradecerla. Y dar gracias también por todo lo que he aprendido al hacerla.

¿Por ejemplo?

Esta conversación, con pausas de calidad de presencia. Y empezaré lo siguiente que haga agradeciendo que lo empiezo y venerándolo: ser consciente y agradecerlo todo.

¿Se trata de no hacer nada nunca en piloto automático ni por puro trámite?

Sí, porque si toma usted conciencia de lo que hace, su vida tendrá más fuerza. Vivirá más.

¿Por qué la vida suele doler en el ego?

El ego es la apropiación del yo, que no es más que un recipiente de conciencia de existencia donde se condensa la totalidad. Todo está en cada uno de nosotros. Si no, no podríamos existir.

¿Por qué hoy el ego se apropia del yo?

Cada uno de nosotros no sólo tiene sus años, sino los 15.000 millones de evolución que nos han hecho como somos. El exceso de ego es la fijación de pensar que sólo tenemos los que nos quedan y los podemos perder.

¿Pensar la muerte no te hace humilde?

Nos colapsamos y nos condensamos en los pequeños años que creemos tener. Y nos angustiamos intentado retenerlos. Pero nuestra conciencia no es propietaria de nuestra existencia: sólo es un recipiente temporal..

…Que durará unos añitos nada más.

La vida se nos da continuamente y si somos cocreadores en la vida, en vez de intentar controlarla y sobrepasarla, la recibimos y la desplegamos y surge así una nueva confianza en nuestra fuerza que reemplaza al ego.

Ni lo soy ni veo voluntarios para morir.

Y es fantástico, porque quiere decir que amáis el don esencial de la vida. Pero hay otro don engendrado en él, que es el siguiente nacimiento. Estamos gestando continuamente otra vida dentro de nosotros: cada instante está alumbrando el siguiente…

¿No se trata de eso: de atraparlo?

Al contrario: cada momento estamos viviendo algo que tenemos que saber soltar. El mismo aire que nos da vida, si lo retuviéramos, nos daría muerte. La vida está hecha de un continuo recibir y dar. Dejarla ir.

¿Habría que alegrarse de morir?

Nuestra existencia es como la gestación de una dimensión más interna que requiere la experiencia humana biológica de esta vida, donde se engendra otra dimensión a la que no podemos acceder si no nos desprendemos de esta.

En cambio, esta época niega la muerte.

Porque insistimos en verla como nuestro final en vez de verla como el comienzo de algo que desconocemos.

¿Y si la biomedicina nos da un día el poder de decidir cuándo morimos?

Sería perdurabilidad; no eternidad. La eternidad es de otro orden; no es un chicle que vamos estirando hasta que se rompe. La eternidad es un cambio de nivel.

¿Más que vivir 200 años como ahora es volver a existir de otro modo?

Y lo bello es que ya lo podemos vivir ahora. Pero nuestro vehículo biológico en la Tierra está programado para sobrevivir hasta los 60, 70, 80, 90 años. Nuestra muerte es lo que más necesitamos para alcanzar posibilidades que en esta vida tienen su límite.

¿Cuáles?

Hay dimensiones, que se están gestando en esta vida, que nos permiten pasar a otra. Pero para ello tenemos que saber soltarnos y nuestra sociedad no nos deja. Hay que aprender a desprendernos de esta vida con confianza. Espero que algún día seamos lo suficientemente maduros como para escucharnos a nosotros mismos y saber cuál es el momento de partir.

¿Cómo saberlo?

Si maduráramos, no alargaríamos los procesos tan complejos y problemáticos que vamos a tener con una población cada vez más envejecida a la que no se ha enseñado a morir. El saber partir es un acto de generosidad y de confianza, para el que aún no todos estamos preparados.

 

Un silencio urgente


“Nuestra sociedad necesita un silencio urgente. Si aprendemos el silencio, cambiaremos de lugar sin movernos: estaremos aquí, pero de forma diferente, no en el mismo aquí en que estábamos.” Xavier Melloni enseña el silencio ante un repleto CaixaForum de Barcelona. Después, en conversación con Fèlix Riera y conmigo, nos enseña a escuchar ese silencio, que no es la ausencia de ruido, sino de ego. En él descubrimos: “Otra dimensión que se está gestando en nosotros y que requiere de la experiencia de esta vida para que la podamos alcanzar después. Nuestra época niega la muerte, porque insistimos en verla como nuestro final, cuando sólo es el comienzo de algo que desconocemos”.

 

https://www.lavanguardia.com/lacontra/20190416/461682839746/si-aprende-a-tomar-conciencia-cambiara-de-sitio-sin-moverse.html

 

Rewilding: asalvajar de nuevo los paisajes despoblados

Lo mejor que podemos hacer con la España vacía no es repoblarla sino llenarla de bichos

Foto: Más de 300 equinos semisalvajes en Doñana (Julián Pérez / EFE)
Más de 300 equinos semisalvajes en Doñana (Julián Pérez / EFE)

Un nuevo estudio en ‘Science’ en el que participa el CSIC propone una re-instalación de paisajes alterados por el hombre donde se vuelvan a asalvajar introduciendo fauna y animales



¿Puede que la clave no esté en ayudar a las zonas de España afectadas por la despoblación sino precisamente facilitarla y que esos lugares recuperen su prístino estado?

Es lo que apoya un grupo internacional de científicos —en el que ha participado la española Ainara Cortés-Avizanda, de la Estación Biológica de Doñana, CSIC— que ha publicado hoy en ‘Science’ una revisión de las estrategias que deben seguirse a la hora de reconstruir ecosistemas complejos en lugares afectados por la actividad humana.

 

 

Hasta ahora, el éxito en la conservación o la restauración de un área se medía en número de plantas por hectárea o número de especies reintroducidas, pero ahora, este equipo internacional de investigadores liderado por Andrea Perino, del Centro Alemán para la Investigación Integrada de la Biodiversidad, revela que es más una cuestión de ayudar a ese ecosistema afectado por el hombre a regenerarse y mantenerse por sí mismo… en lugar de andar inyectando linces ibéricos en la sierra artificialmente.

Río Peene y tierras inundadas cerca de Anklamer Stadtbruch (Solvin Zankl / Rewilding Europe)
Río Peene y tierras inundadas cerca de Anklamer Stadtbruch (Solvin Zankl / Rewilding Europe)

 

Debido a la construcción de pueblos y carreteras o debido a las prácticas agrícolas intensivas, la biodiversidad ha quedado dañada en muchos lugares: “Como resultado, muchos ecosistemas ya no pueden realizar tareas importantes como la regulación de inundaciones”, dice Henrique Pereira, profesor en la Universidad Martin Lutero (Halle-Wittenberg, Alemania) y coautor del trabajo.

Durante décadas, los proyectos se han centrado en recrear estas regiones pero sin llegar a permitir su auto-mantenimiento. Un ejemplo son las reservas o los parques naturales. Ahora, el impulso es ir más allá, hasta el ‘re-asalvajamiento’ de estas zonas: “El ‘rewilding’ se centra en el ecosistema como un todo e intenta restaurar su funcionalidad a través de medidas específicas, permitiendo que se mantenga con poca o ninguna gestión humana”, explica Andrea Perino, autora principal del estudio.

Es decir, a diferencia de otras estrategias, la renaturalización busca restaurar la dinámica de los sistemas ecológicos en lugar de proteger y mantener un catálogo predefinido de biodiversidad y condiciones ambientales. La estrategia no está exenta de críticas, las principales son que este tipo de enfoques carece de definiciones, que sus posibles resultados no se entienden o que excluyen a las personas del proceso de restauración.

En este estudio, Perino y sus compañeros abordan estas críticas presentando un marco con el que diseñar y evaluar proyectos de renaturalización. Para ellos, el éxito de estas estrategias debe evaluarse observando la complejidad trófica, las perturbaciones naturales o la dispersión. Para demostrar que la renaturalización no es una utopía, los investigadores ponen dos ejemplos concretos, el de la restauración de una zona inundada por el río Peene en Alemania y el abandono humano que siguió a la catástrofe de Chernóbil.

 

Un hombre en canoa por el río Peene (Solvin Zankl / Rewilding Europe)
Un hombre en canoa por el río Peene (Solvin Zankl / Rewilding Europe)

 

Probablemente, la zona de exclusión de la antigua central nuclear, que ha recuperado vida salvaje espectacularmente, sea el ejemplo más exitoso e icónico de ‘rewilding’ de la historia reciente.

Otro excelente ejemplo es el delta del río Oder en la laguna de Szczecin, ubicada a lo largo de la costa báltica entre Alemania y Polonia. La zona se ha renaturalizado y ahora su fauna incluye águilas de cola blanca, bisontes y castores. Alrededor de esta zona se ha desarrollado una pujante industria de turismo natural. “Este es un buen ejemplo de cómo la renaturalización puede crear beneficios ambientales y sociales”, apunta Perino.

En el artículo de ‘Science’ los investigadores presentan su hoja de ruta para llevar a cabo proyecto de este tipo. Lo más importante es no tener en la cabeza un ecosistema idílico que haya que construir, más bien, analizar las perturbaciones que sufren los sistemas actuales y planificar medidas para tratar de restaurar procesos interrrumpidos al tiempo que se minimiza la actividad humana.

Por ejemplo, en un paisaje de marismas o llanuras de inundación como Doñana, esto podría conseguirse eliminando represas que no sean necesarias para sumergir parte del paisaje y crear un hábitat para que los animales y plantas que fueron desplazados por el ser humano vuelvan a adueñarse de la zona.

“Los proyectos de reconstrucción deben involucrar siempre a la población local“, advierte Perino, de lo contrario, los proyectos no tendrán ninguna posibilidad de éxito. “No se trata de dirigir todas las energías hacia el objetivo específico de crear un ecosistema ideal, los ecosistemas son dinámicos y, por lo tanto, las medidas también tienen que ser dinámicas”.

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/ciencia/2019-04-25/renaturalizar-salvaje-naturaleza-estudio-science_1963094/?fbclid=IwAR1m2gxkws2SPbQpHXLXYhxSnYiBx2fr30Ue0W1QxQZuO8QCt8c1234OIec

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2015-10-05/chernobil-ucrania-accidente-nuclear-radiacion-animales_1048578/?fbclid=IwAR3ws3sYn6Mux1DhrDxzmo7AD__qN4-6gPI9rVtAvBI-IYsSuiy_F_S6KqY

 

Pensar las potencias de la huelga feminista

La imagen puede contener: una o varias personas, multitud, nubes, cielo y exterior

 

Recopilatorio de textos imprescindibles de cara al 8M elaborado por lxs amigxs de la Universidad Libre y Experimental de Málaga:

La huelga feminista no es solo un acontecimiento, es un proceso abierto a revolucionar desde los aspectos más moleculares de la vida cotidiana hasta las formas de juntarse, autoorganizarse, interseccionar y componerse internacionalmente.

«Frente al nosotros primero, el nosotrxs juntxs», por Marisa Pérez Colina
http://www.elsaltodiario.com/…/sera-el-feminismo-la-tumba-d…?

«El feminismo está reconceptualizando el internacionalismo desde la práctica», entrevista por Juliana Hernández y Julià Martí a Verónica Gago
https://www.elsaltodiario.com/…/veronica-gago-ni-una-menos-…?

«Sacar del clóset a la deuda. ¿Por qué el feminismo hoy confronta a las finanzas?», por Luci Cavallero y Verónica Gago http://lobosuelto.com/?p=21912

«¿Cómo hacernos un cuerpo?», entrevista por Marie Bardet a Suely Rolnik
http://lobosuelto.com/?p=19635

«Internacionalismo feminista a fuego lento: crónica de un encuentro», por Izaskun Aroca Sánchez
https://www.elsaltodiario.com/…/internacionalismo-feminista…?

«8M – La gran huelga feminista», por Isabell Lorey
https://transversal.at/blog/8m-la-gran-huelga-feminista

«La huelga molecular-feminista», por Gerald Raunig
https://transversal.at/blog/la-huelga-molecular-feminista

«Hacia la huelga feminista. Encuentro en La Invisible con Verónica Gago y Marta Malo» , por Verónica Gago, Marta Malo, Eu Mongil y Sara Buraya.
https://soundcloud.com/…/hacia-la-huelga-feminista-encuentr…?

 

Desde el Facebook de Amador Fernádez-Savater: https://www.facebook.com/amador.fernandezsavater/posts/809969869337867

 

Tremble, tremble | Jesse Jones

Gran parte del trabajo de la artista cineasta irlandesa Jesse Jones está inspirado en los derechos de las mujeres. “Tiembla, Tiembla” es mucho más que una destacable obra femenista — es un ritual femenista, un conjuro, un poema salvaje. Es también una actuación memorable de la actriz Olwen Fouéré. Su respiración y su canto acechan las dos pantallas verticales de la instalación.”

Manuel Cirauqui, comisario de la exposición Tiembla, Tiembla de Jesse Jones, que podremos ver en el Museo Guggenheim de Bilbao en noviembre 2019.

#GuggenheimBilbaoFilmandVideo#8m#5WomenArtists

53417905_10158582469240620_8808877121213562880_oLa actriz irlandesa Olwen Fouéré

 

 

 

La desigualdad de género fue uno de los muchos problemas de derechos humanos con los que lucharon los artistas en la 57 Bienal de Venecia, con una de las declaraciones más poderosas provenientes del pabellón de Irlanda, en el Arsenale. Aquí, la artista y cineasta Jesse Jones ha construido una enorme evocación teatral de su propio mito de la creación, el de la giganta.

Gran parte del trabajo de la artista y cineasta irlandesa Jesse Jones está inspirado en los derechos de las mujeres a la autodeterminación corporal, y es una gran partidaria de quienes desean revocar la octava enmienda a la constitución de la República de Irlanda, que criminaliza el aborto. Pero el cóctel visual y auditivo que ha creado para la 57ª Bienal de Venecia es mucho más profundo que la política de género moderna. Su obra “Tremble Tremble” en Irish Pavilion está tratando de purificar nuestras mentes conscientes y subconscientes de milenios de dogmas patriarcales, y de implantar un nuevo mito de creación: el de la giganta femenina. Para trabajar esta magia, Jones ha establecido un escenario potente, cuya característica dominante son dos pantallas gigantes en las que la actriz irlandesa Olwen Fouéré aparece como una figura de un naufragio shakespeariano, a veces diminuta, y en otras, enorme, con una piel potente y punzante. Los textos que Jones y Fouéré han ideado incluyen las palabras de un manuscrito medieval que servía para identificar y procesar a las brujas, El Malleus Maleficarum, que las artistas utilizan aquí al revés.

Jones desarrolló esta pieza junto con la curadora Tessa Giblin, anteriormente en el Project Arts Center de Dublín y ahora en la Talbot Rice Gallery de Edimburgo, para maximizar el impacto emocional y visual en el alto y oscuro entorno del Arsenale. La audiencia se ve algo acorralada frente a las pantallas por dos huesos femeninos gigantes, inspirados en el más antiguo ancestro “humano” bípedo descubierto, “Lucy”, desenterrado en la década de 1970 en Etiopía.

El espacio de visualización está semi-cerrado por cortinas de velo negro muy altas, con la imagen del brazo desnudo de una mujer en la parte superior de cada una, aunque uno no es consciente de estos brazos hasta que, ayudados por ayudantes vestidos de negro, aquellas cortinas barren todo el escenario desde el techo rodeando a la audiencia en un abrazo fantasmagórico.  Toda la obra, con asociaciones de vientres y cementerios, se percibe a la vez antiguo y moderno. Su título, Tremble Tremble, está tomado de una protesta del movimiento de mujeres en Italia, de la década de 1970, que exigía salarios para las tareas domésticas. Fue orquestada por la académica feminista Silvia Federici, cuyo libro sobre la apropiación patriarcal de los cuerpos de las mujeres para alimentar el sistema capitalista con trabajadores y soldados ha tenido una gran influencia en el trabajo de Jones. Jones espera que el título evoque “esta sensación temblorosa de estar ante el precipicio de un cambio político masivo.

Giblin siente que con esta obra Jones ha llegado a nuevos niveles en la forma en que experimenta su trabajo. Jones dice: “Durante mucho tiempo quise dejar de pensar en hacer arte como una forma de mostrar las cosas, y pensar en ello como una forma de organizar los objetos casi como ruinas y ver cómo mienten y cómo se relacionan. Establecerse en el mundo puede crear una especie de alquimia.”

Jones espera que su trabajo llegue a quienes luchan por comprometerse con un mundo en el que las noticias falsas pueden dictar la agenda política. “La gente, dice Jones, está muy confundida con esta ruptura en la verdad y el lenguaje, y es una ruptura entre nuestros cuerpos y nuestras mentes conscientes. Tenemos que encontrar una manera de acceder a las cosas que se mantienen en nuestro cuerpo y articularlas.

Jones completó una maestría en práctica de artes visuales en el Instituto de Arte, Diseño y Tecnología Dún Laoghaire en 2005 con sede en Dublín. Sus películas Trilogy of Dust especulan sobre futuros post-apocalípticos, mientras que en una galería de Dublin, The Hugh Lane, una reciente instalación No More Fun and Games collages trabaja con mujeres de la colección de la galería con una performance. En 2016, trabajó con Sarah Browne en un artículo En la sombra del estado que aborda el papel de las instituciones en el control y regulación del cuerpo femenino. Fue encargado por Artangel, Create y Heart of Glass.

Jesse Jones: Tremble Tremble
Pabellón de Irlanda para la Bienal de Venecia
13 de mayo – 26 de noviembre de 2017

Entrevista realizada por VERONICA SIMPSON.
Filmado por MARTIN KENNEDY

https://www.studiointernational.com/index.php/jesse-jones-tremble-tremble-venice-biennale-2017-video-interview-ireland

 

Mona Chollet: “Siempre hay mujeres linchadas acusadas de ser brujas”

Esta periodista y ensayista feminista franco suiza reflexiona sobre la herencia patriarcal en el pensamiento europeo, desde las caza de brujas hasta la actualidad.

mona08La escritora feminista y editora de Le Monde Diplomatique Mona Chollet.

TRADUCCIÓN: EDUARDO PÉREZ
PUBLICADO 2018-10-22

 

La encontramos en los locales de Le Monde Diplomatique, a diez minutos a pie de la place d’Italie (París). No para hablar del periódico, para el que Mona Chollet trabaja como jefa de edición, sino de su último libro, un ensayo: Sorcières. La Puissance invaincue des femmes (Brujas. La fuerza invicta de las mujeres), a la venta en Francia desde el 13 de septiembre 2018. Sus primeras obras se centraban en el universo mediático y político. Un análisis social seguido, cruzándolo con la lucha feminista, con Beauté fatale (Belleza fatal, 2012) y Chez soi (En casa), tres años después. ¿Por qué las mujeres independientes, de edad o sin hijos siguen siendo cuestionadas?

Pese a su título, su nuevo libro sólo habla un poco de brujas. La bruja parece ser ante todo, una imagen, un apoyo para pensar tipos de mujeres estigmatizadas… 

Yo no soy historiadora y no podía pretender hacer la historia de la casa de brujas. He leído trabajos de historiadores e historiadoras pero, en efecto, lo que me interesaba era despejar los grandes tipos –que podemos despejar a posteriori– de mujeres perseguidas en la época: las solteras, las viudas, las mujeres que controlaban su procreación, las mujeres de edad.


La caza de brujas tuvo un poderoso efecto disciplinario en las representaciones de lo que debía ser aceptable o inaceptable para una mujer


Estigmatizando estos tipos, se reformuló lo que debían ser las mujeres en su totalidad. La caza de brujas se impuso una prohibición muy fuerte sobre ciertos tipos de comportamientos, reprimidos con la violencia más extremo. Los efectos de estas cazas pesaron sobre todas las mujeres de la sociedad: más allá de las investigaciones, de las torturas, las mujeres sufrieron una amenaza permanente, como un mandamiento de controlarse.

Pienso que todo eso tuvo un poderoso efecto disciplinario en las representaciones de lo que debía ser aceptable o inaceptable para una mujer. Esta prohibición fue en primer lugar impuesta por la violencia y la represión y después, a partir del siglo XIX, por una especie de adulación. La domesticación de las mujeres dio otro giro, con justificaciones morales, médicas. Era una manera más dulce de proseguir un trabajo de domesticación comenzado de manera muy violenta por la caza de brujas.

¿Hay entonces una historia, la de la caza de brujas, que es importante conocer mejor? 

Sí. Es una historia que se reprime mucho. Yo misma me di cuenta de que no la conocía. Cuando pensamos en el sabbat [aquelarre], en el pacto con el diablo, estos elementos nos parecían fantasiosos; nos hacen pensar que las cazas de brujas mismas eran fantasiosas, irreales, cuando eran crímenes en masa. Hay un rechazo a mirar esta historia a la cara y una batalla de interpretación alrededor de ella. Muchos historiadores no aceptan el hecho de que fue un crimen misógino en masa. Así, es una historia a la vez reprimida y muy presente en nuestro inconsciente y nuestros imaginarios ya que la imagen de la bruja fue perpetuada por las películas, la pintura, etc.

Dice que este proceso de estigmatización tomó una nueva dimensión en el siglo XIX. Pero los campamentos de brujas todavía existen. En su película I Am Not a Witch (“No soy una bruja”), la directora Rungano Nyoni habla de los campamentos de brujas de Zambia…

Sí, hay campos en África –en Ghana o en Zamia–, pero también en India… Siempre hay mujeres que son linchadas porque se les acusa de ser brujas. Federici se interesa por estos casos y por la brujería contemporánea, pero mi libro habla poco de ello.


A propósito de Federici, precisamente: usted resume su tesis, expuesta en Calibán y la bruja, así: “La esclavización de las mujeres necesaria para la implementación del sistema capitalista fue a la par con la de los pueblos declarados ‘inferiores’, esclavos y colonizados, proveedores de recursos y mano de obra gratuitos”. Esta tesis que busca sobreponer la implementación del capitalismo y la dominación masculina y colonial ha suscitado numerosas controversias históricas. ¿Comparte este enfoque?
 

La tesis de Federici no es más que un aspecto secundario del tema esencial de mi libro, salvo quizás por la parte sobre la asignación de la maternidad y el miedo alrededor del aborto de los que ella habla mucho. Respecto a la tesis de Federici, pienso que es un poco rápida sobre ciertos puntos pero que se mantiene totalmente en conjunto. ¡También es una tesis que es compartida por muchas otras personas que han trabajado sobre la caza de brujas! Lo que me parece claro es la resistencia de muchos historiadores ha esta tesis: se diría que les es imposible interpretar ese momento de la historia de forma feminista.


Se estima que hubo de 50.000 a 100.000 víctimas [de la caza de brujas] en Europa. Pero la cifra es muy discutida, y no cuenta a todas las mujeres que no fueron ejecutadas sino linchadas, desterradas, las que se suicidaron


¿Qué respondería a las personas que le dirían que no hay suficientes víctimas para que se considere este acontecimiento como un hecho histórico principal? 

Se estima que hubo de 50.000 a 100.000 víctimas en Europa. Pero la cifra es muy discutida, y no cuenta a todas las mujeres que no fueron ejecutadas sino linchadas, desterradas, las que se suicidaron. No creo que sea el número de muertes el que determina la importancia del acontecimiento. La ejemplaridad de las torturas se extendió mucho más allá de las víctimas directas. Esta ejemplaridad modeló un imaginario que impregnó a toda una sociedad, en una zona geográfica extensa, durante un largo período.

51j5iHJZ84L._SX336_BO1,204,203,200_La bruja es para usted a la vez la encarnación del “rostro desesperanzado de la humanidad” y “la mujer exenta de todas las dominaciones, de todas las limitaciones”. ¿Se puede decir que la reivindicación de la imagen de la bruja por los movimientos feministas en los años 70-80 ilustra una inversión del estigma? 

Totalmente. Es la inversión de la imagen de la mujer víctima en mujer fuerte. Las mujeres acusadas de brujería durante las cazas de brujas eran víctimas absolutas: ellas pertenecían, en su abrumadora mayoría, a las clases populares, por ello estaban particularmente indefensas frente a la máquina judicial. Ellas encarnan la injusticia absoluta, la arbitrariedad total, sin protección posible alguna. Pero en los fantasmas de los verdugos y jueces, estas mujeres eran todopoderosas; se les atribuían poderes increíbles. Dar la vuelta al estigma es tomar la palabra al miedo de esos jueces: vamos a ser tan aterradoras como nos acusáis de ser.

¿Cómo calificar el género de su obra, impregnada de experiencias personales e incluso de humor? 

Me interesa seguir una línea entre el desarrollo personal y la propuesta política. Las mujeres se apropiaron de esta denominación de bruja de forma política; yo intento ver cómo nos podemos apropiar en una óptica de desarrollo personal, como algo que pueda permitir construir una fuerza en femenino. Lo que normalmente me molesta de los libros de desarrollo personal es que no haya deconstrucción y crítica de los sistemas de dominación. Pero pienso que se puede partir de una misma para deconstruir los mecanismos de los que se ha podido ser víctima.

Cambiamos, pero también miramos de forma diferente lo que nos rodea, nos socializamos de forma diferente. Una vez que se ha hecho ese trabajo para una misma, se puede hacer para las demás: es un planteamiento de liberación a la vez personal y colectiva.


Se habla a menudo de los hombres que han robado creaciones o trabajos a sus amantes, a sus colegas a sus compañeras, pero tengo la impresión de que el fenómeno de autocensura es muy importante


Habla del hecho de escribir como un acto de valor pero también de estímulo, para usted, para las lectoras… 

Hay algo de lo que tengo la impresión de haber observado mucho tanto en mi caso como en las otras, y de lo que hablo en este libro, es lo que llamaría el reflejo de prestar servicio. Hemos integrado que en tanto que mujer, lo que podemos hacer mejor es ponernos al servicio de un proyecto llevado a cabo por una figura masculina. Hemos integrado tan bien esta idea que se hace difícil tomar la iniciativa sin ponernos a remolque de un proyecto masculino.

Se habla a menudo de los hombres que han robado creaciones o trabajos a sus amantes, a sus colegas a sus compañeras, pero tengo la impresión de que el fenómeno de autocensura es muy importante. Pero nos podemos liberar de ello fácilmente: cuento en Sorcières un momento detonante, un momento en el que me di cuenta de que un hombre cuya obra admiraba buscaba desviar mi energía para ponerla al servicio de su carrera. Era una trampa en la que había caído antes pero, a partir de ese momento, supe que no volvería a caer.

Esboza tres tipos de “brujas” perseguidas: las mujeres independientes, las mujeres que no tienen hijos, las mujeres viejas. ¿Se podría incluir, en la mujer independiente, la mujer que no permanece en la esfera doméstica? La bruja es también aquella que desvía los objetos asociados tradicionalmente a la esfera doméstica, como la escoba… 

Sí. Es por así decirlo la continuación de mi obra Chez soi. Une odyssée de l’espace domestique (“En casa. Una odisea del espacio doméstico”). La caza de brujas corresponde a un momento en el que las mujeres son expulsadas de muchos oficios, en el que se les asigna el rol maternal y la esfera doméstica. La independencia de las mujeres y la participación en la vida social son mal vistas.

Un capítulo entero está dedicado a la opción de no tener hijos. Mientras que un célebre lema del movimiento feminista es “Un hijo si yo quiero, cuando yo quiera”, usted se pregunta únicamente por la primera parte de este lema. ¿Ha tenido la impresión de atacar un tabú? 

Hay un déficit de reflexión impresionante sobre el tema. A menudo se tiene esta imagen de las arpías feministas que detestan la maternidad y quieren generar aversión hacia ella en las mujeres. En realidad, los textos feministas hablan poco de ella. La reivindicación de no hacer niños no ha sido tan defendida.

Ha podido haber actitudes individuales que han sido problemáticas: Erica Jong, una feminista estadounidense, cuenta que hizo una lectura, ante una asamblea feminista, de uno de sus poemas sobre la importancia de la maternidad en su vida y que le silbaron. Aunque estas mujeres debieron molestarse porque se les reservara un discurso manido, era una actitud bastante horrible por su parte. Hay que respetar las experiencias de cada una, un deseo que puede o no estar ahí. Hay que respetar los dos casos. Pero yo veía importante desarrollar un discurso que a menudo está poco desarrollado: el deseo de no tener hijos.


Se nos dice que querer un hijo es algo que viene de las tripas, que no se puede cuestionar. Sin embargo, nosotras tenemos tripas y no queremos. Ese discurso ignora una presión social que se enmascara bajo el nombre de instinto


Se nos dice que querer un hijo es algo que viene de las tripas, que no se puede cuestionar. Sin embargo, nosotras tenemos tripas y no queremos. Ese discurso ignora una presión social que se enmascara bajo el nombre de instinto. En nuestra sociedad, podemos elegir tener hijos o no… a condición de tenerlos. Nos podemos preguntar por qué hay una censura social así, por qué se considera que tener hijos es la opción natural por defecto cuando la tierra está superpoblada, cuando el futuro del planeta da miedo bajo cualquier punto de vista. Las reacciones frente a las mujeres que no quieren tener hijos muestran hasta qué punto se considera a las mujeres como las representantes de una esencia única. La mujer que no quiere tener hijos escuchará: “Ah, pero deberías pensar en aquellas que quieren pero no tienen”. ¿Cuál es la relación? Decir eso es considerar a las mujeres como criaturas más o menos intercambiables.

Habla de la forma en que la sociedad puede construir los deseos, pero también de los fantasmas alrededor del “reloj biológico”. 

Eso atraviesa la estigmatización de la mujer vieja y de la mujer sin hijos. Con esta idea de reloj biológico, probablemente se somete a las mujeres a una presión exagerada: no dejamos de decirles que hay que ser madres, que hay que apresurarse, si no no será posible, habrán perdido su destino.

¿Las presiones sociales se ejercerían sobre todas las mujeres, independientemente de su clase social? 

Sí, globalmente. Desde luego, las mujeres de las clases superiores tienen más medios para alimentarse bien, para estar en buena salud, para cuidarse. Mostrar un cuerpo joven y sano es a menudo un rasgo social muy fuerte. Pero eso también traduce una presión social muy fuerte. Generalmente, pienso que las mujeres de toda la escala social sienten esos requerimientos.


Todas vamos a envejecer pero, sin embargo, en nuestra sociedad, para una mujer no hay buena forma de envejecer


Usted habla de las mujeres en general, a diferencia de algunas o algunos, como el escritor británico Redfern Barrett, que proponen un enfoque de la bruja queer… 

Tengo la impresión de que eso puede concernir a todas las mujeres. Es muy fácil ser una bruja. El camino es tan estrecho cuando se quiere ser una mujer socialmente aceptable (¿es incluso posible?): es imposible no encontrarse en el papel de la bruja en un momento u otro. Si no, se es una criatura forzada y atada, sin nada auténtico. Quizás las mujeres viejas son las más enfrentadas a esta categorización. Todas vamos a envejecer pero, sin embargo, en nuestra sociedad, para una mujer no hay buena forma de envejecer.

Hablemos de otro aspecto de su libro. Usted asocia a lo que llama una “forma de brujería” una crítica de la racionalidad. ¿Es una crítica de la racionalidad o del mito de la racionalidad? 

Las dos. Es una crítica de una tendencia a aferrarse a la razón como la única forma de aprehensión posible del mundo. Me fascinaron los libros sobre física cuántica que mostraban que, en ese campo, cuanto más se progresa, más se desemboca en otras cosas que no se conocían. Reconocer los límites de la ciencia, de la razón, es también una manera de legitimar la creación artística como un medio de hacer progresar el conocimiento humano.

Pero el enfoque de su libro, “ir a detectar, en los estratos de imágenes y palabras acumuladas, lo que tomamos como verdades inmutables, poner en evidencia el carácter arbitrario y contingente de las representaciones que nos encarcelan sin saberlo y sustituirlas por otras, que nos permiten existir plenamente”– lo que presenta como una “forma de brujería–, podría por el contrario ser leído como un proyecto emancipador completamente racional. 

Sí, es verdad. Y yo también soy muy intelectual. Pero pienso que la emoción es muy importante, que escuchar sus emociones es un reflejo totalmente sano. Hay algo que revisar en la distribución que habitualmente hacemos entre la razón y la emoción. La emoción siempre está ahí, no podemos tener un motivo libre de emoción. Es un poco aterrador, pero no hay nada que hacer contra ello, por lo que hay que saberlo y tenerlo en cuenta.

¿Su crítica de la razón no es un poco caricaturesca? Dice que nos lleva a concebir el mundo “como un conjunto de objetos separados, inertes y sin misterios”, cuando el principio de la ciencia —positivista es poner a los objetos en relación los unos con los otros con el concepto de leyes. 

Lo que me interesa de la física cuántica no es el concepto de relaciones o de leyes, sino de entramado. Un objeto aislado no es tal. Los individuos son perturbaciones provisorias en un campo de energía: eso nos inscribe en el universo de manera fascinante… Extraemos mucho de nuestras representaciones del mundo del estado de la ciencia; estas representaciones a menudo llegan tarde respecto al estado real de la ciencia.

Usted opone la ciencia instrumental y una emoción que podríamos llamar “brujería”, pero ¿es la oposición tan clara? ¿No proponen las ciencias humanas un modo de carácter científico y de conocimiento no instrumental?

Sí. También creo que las ciencias humanas han avanzado porque han emitido la idea de que el observador perturba lo que observa y que hay que tenerlo en cuenta. Pero esta noción todavía no se ha integrado plenamente respecto a las ciencias puras.

Presenta a Descartes como un punto de inflexión, racionalista, en la separación entre el cuerpo y el alma; un punto de inflexión que provocó una visión instrumental de la naturaleza. Esta oposición entre el cuerpo y el alma estaba ya muy presente en el corpus cristiano. 

Eso me parece evidente. No he hablado mucho de ello en este libro porque lo hice en Beauté fatale (Belleza fatal). La tradición cristiana ha tenido una fuerte influencia sobre nuestra visión actual del cuerpo como separado del alma, como algo que hay que ocupar… como esta actriz que comparaba el cuerpo con un coche, cuando de un coche podemos salir, podemos cambiarlo, mientras que cuando se trata de nuestro cuerpo, ¡no podemos! Estas imágenes nos vienen de una tradición que quiere que el cuerpo sea domado, ya que puede dificultar la salvación, que debe ser tratado como un enemigo. Pero hay algo que se juega con Descartes, en ese momento: él representa un punto de inflexión, lo que no quiere decir que no estuviera preparado anteriormente.


Las curanderas, que anteriormente estaban toleradas, fueron eliminadas porque sus actos aparecieron como diabólicos, como un obstáculo a la creación de una ciencia masculina oficial


¿Podemos, como usted parece hacer, presentar la medicina como un ejemplo de la ciencia racional y fríamente objetiva? La medicina no es verdaderamente el paradigma de la razón teórica, es una ciencia tardía, muy empírica… 

Se trata de una cuestión de coincidencia histórica. Las curanderas, que anteriormente estaban toleradas, fueron eliminadas porque sus actos aparecieron como diabólicos, como un obstáculo a la creación de una ciencia masculina oficial. Pienso que esta definición de la ciencia determinó la forma en la que se cura hoy: es la misma actitud invasora, la misma relación con la naturaleza, con el mundo y con las mujeres, dominadora y agresiva. Los médicos, al desembarazarse de las brujas curanderas, adquirieron un monopolio que no merecían. A menudo ellas eran mucho más competentes que ellos, con una buena formación empírica, ligada a la experiencia y al conocimiento de los cuerpos.

Usted refleja experiencias personales médicas difíciles y escribe: “Hay algo eufórico, galvanizador en hacer caer así los muros entre experiencias aisladas […]. Me doy cuenta de que la esperanza de cambiar las cosas me lleva a interesarme activamente en el tema, mientras que anteriormente sólo pedía olvidarme de las experiencias difíciles”. ¿No es ésa la definición de la emancipación: transformar, colectivamente, sus experiencias difíciles en fuerza? 

Es extraño, yo no había conectado forzosamente estas frases con este planteamiento de emancipación, pero es totalmente justo. Lo que siempre me ha molestado a propósito de la llamada victimización es el discurso que nos quiere hacer creer que decirse víctima de algo nos va a volver débiles y va a hacer de nosotras criaturas gimientes.

Siempre he tenido la impresión de que era al revés. Es tomando conciencia de que somos víctimas como nos podemos liberar. Decir que no hay que victimizarse es en realidad decir que no hay que luchar. Si no se pasa por esta etapa, ¿cómo liberarse?

 

 

https://www.elsaltodiario.com/feminismos/mona-chollet-siempre-hay-mujeres-que-son-linchadas-porque-se-les-acusa-de-ser-brujas


 

 

Chantal Maillard | La que silba, la que sabe.

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A la mujer sabia, se la desterraba de otra manera: recluida o aislada en algún paraje de difícil acceso, ella era la sacerdotisa, oraculum (hablante) o sibylla (la que silba), consejera, pues, mediadora, profetisa, pero nunca rival. Diferente, superior, pero lejana y ajena.

Serpiente de tierra o de agua, la que sisea (σίζω), la que silba, la que sabe.

La sierpe: animal sagrado en los matriarcados, reverenciado en antiguos territorios meridionales, maldito en cambio en los patriarcados que codiciaron su poder.

¿Tanto necesitaban defenderse, los patriarcas, de las diosas fértiles, de su conocimiento de los ciclos, su dominio de la escucha, el augurio y el arte de curar? ¿Tanto poder tenían ellas, tanto saber, para que a los varones de la era histórica les resultasen tan incómodas?

*

Saludo a aquélla, capaz de contemplar de frente el abismo que circunda la existencia. Aquella que no se deja distraer por fuegos de artificio y necias celebraciones, ni se engaña ocultando su rostro tras la máscara ajustable de las conveniencias. Saludo a aquella que sabe arrastrarse con la sierpe, volar a ciegas con el murciélago y dormir cabeza abajo arropada en el sayo de sus propias alas, husmear con las fieras la presa en los vientos y desgarrarla sin ira, aletargarse con los saurios, hibernar con el oso. Saludo a aquella que aceptará su muerte como aceptó su vida, sin pedir clemencia, sin prolongar la espera.

 

Chantal Maillard. La compasión difícil. Galaxia Gutenberg, 2019.

 

Correr con los lobos

 

Percibimos en lo más hondo de nuestra psique el susurro lejano de un aliento conocido, notamos unos temblores en el suelo y comprendimos que algo poderoso, alguien importante, la salvaje libertad que llevábamos dentro, se había puesto en marcha.

No pudimos apartarnos de todo aquello sino que más bien lo seguimos y, de esta manera, aprendimos a saltar, correr y seguir como una sombra todas las cosas que atravesaban nuestro territorio psíquico. Empezamos a seguir como una sombra a la Mujer Salvaje y, a cambio, ella empezó a seguirnos amorosamente a nosotras. Aullaba y nosotras tratábamos de contestarle, antes incluso de recordar su lenguaje, antes incluso de saber exactamente con quién estábamos hablando.

Y ella nos esperaba y nos animaba. Éste es el milagro de la naturaleza salvaje e instintiva. Sin tener pleno conocimiento de lo que ocurría, lo sabíamos. Sin verlo, comprendíamos la existencia de una prodigiosa y amorosa fuerza más allá de los límites del simple ego.

En su infancia, Opal Whitely escribió estas palabras acerca de la reconciliación con el poder de lo salvaje:

Hoy hacia el anochecer

me adentré un poco con la niña ciega

en el bosque donde todo es

sombra y oscuridad.

La acompañé hacia una sombra

que venía a nuestro encuentro.

Le acarició las mejillas

con sus dedos de terciopelo

y ahora a ella también

le gustan las sombras.

Y el miedo que tenía se ha ido.

 

Clarissa Pinkola EstésMujeres que corren con los lobos. Ediciones B, 2009.

 

 

Jung y la creación de la psicología moderna. Sonu Shamdasani

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Entre 1870 y 1930 se establecieron las principales escuelas de la psicología moderna, y una de las figuras fundamentales fue sin duda Carl Gustav Jung.

Pero ¿quién es Jung y cómo hay que enfocar su psicología? Desde hace décadas el número de opiniones e interpretaciones sobre él se han multiplicado de manera asombrosa. Su figura produce mitos, leyendas y ficciones, y su obra ha calado tan hondo en diferentes estratos culturales que su nombre es uno de los primeros que acuden a la mente al mencionar la palabra psicología.

Este volumen es un libro sobre Jung y sobre el surgimiento y desarrollo de la psicología y las terapias modernas. No concluye nada, pues la psique es inabarcable, pero suscita nuevas preguntas. Basado en fuentes reales y cotejadas, trata las principales cuestiones de la obra de Jung, reconstruye el contexto en el que el autor la elaboró y sitúa su gestación y evolución de forma paralela al desenvolvimiento de las ciencias humanas y naturales.

La psicología está hoy firmemente asentada y se ha convertido en un fenómeno de la vida contemporánea que requiere una explicación urgente. De ahí que reconstruirla mediante un relato histórico resulte esencial para comprender no sólo el desarrollo de las sociedades occidentales modernas, sino también el sustrato en el que descansa nuestro presente. [Atalanta]

Sonu Shamdasani. Jung y la creación de la psicología moderna. Atalanta, 2018

 

 

Sonu Shamdasani (Londres, 1962) es, además de editor, autor y profesor de la University College de Londres, director del Centro de Estudios Psicológicos en esa misma universidad. De sus investigaciones, centradas en la historia de la psicología y en la figura de Jung, cabe destacar la edición facsímil en 2009 del Libro Rojo, así como los ensayos Cult Fictions: C. G. Jung and the Founding of Analytical Psychology(1998), Jung Stripped Bare by His Biographers, Even (2004) y C. G. Jung: A Biography in Books(2012).

Ver esta interesante entrevista que le hicieron al autor en la revista del Círculo de Bellas Artes: http://www.circulobellasartes.com/revistaminerva/articulo.php?id=713

Sobre Jung y su obra completa en castellano (18 volúmenes) que la editorial Trotta culminó en 2016: https://elpais.com/cultura/2016/12/09/babelia/1481283788_980535.html