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¿Somos adultos? La ética y la política de la no-violencia | Conferencia de Judith Butler

 

Partiendo de la premisa de que la interdependencia es una condición inherente de los seres humanos, Judith Butler reflexionará acerca de la necesidad de situar la no-violencia en el centro de la ética y la política. Según Judith Butler, aunque a menudo se ha utilizado la noción de «dependencia» para justificar el relato colonial, al aducir que unas poblaciones son más dependientes que otras, esta palabra toma un sentido muy diferente cuando pensamos en la condición de necesidad y vulnerabilidad que caracteriza a nuestras vidas desde la infancia hasta la vejez. Cuando nos hacemos adultos nunca dejamos de ser dependientes porque no somos seres que puedan sostenerse a sí mismos. Siempre nos apoyamos en otro o en un conjunto de servicios públicos, ya sea el pavimento sobre el que andamos, la biblioteca a la que vamos o los servicios básicos de salud y las formas de refugio que sustentan nuestras vidas. De acuerdo con Judith Butler, una de las razones por las que los recortes y las políticas de austeridad bajo el neoliberalismo son tan inaceptables es que niegan o subcontratan los servicios públicos básicos que necesitamos para vivir y crecer. En esta conferencia se basará en el trabajo realizado por Adriana Cavarero para considerar qué significa depender de otro cuerpo y qué implicaciones tiene esa dependencia para la renovación de los ideales socialistas y para una ética y una política de la no-violencia.

Con motivo de esta conferencia, el Institut d’Humanitats de Barcelona ha organizado el curso «Lectoras de Judith Butler», con la participación de Marta Segarra, Lorena Fuster, Meri Torras, Begonya Saez, Marina Garcés y Joana Masó.

 

 

Judith Butler (Cleveland, 1956) es catedrática del Departamento de Literatura comparada en la Universidad de California, Berkeley. Inicialmente especializada en estudios de género, su obra también incluye importantes reflexiones en el ámbito de la ética, la política y los derechos humanos. Hoy está considerada una de las intelectuales más influyentes del mundo. Entre su obra publicada en lengua castellana, hay títulos de referencia como El género en disputa: el feminismo y la subversión de la identidad (Paidós, 2007), Cuerpos que importan (Paidós – Argentina, 2008), Marcos de guerra. Las vidas lloradas (Paidós, 2009) y Deshacer el género (Paidós, 2012). Últimamente ha publicado Dispossessions: The Performative in the Political (con Athena Athanasiou, 2013) y Senses of the Subject (2015). El último libro publicado es Cuerpos aliados y lucha política (Paidós, 2017). Dentro de la colección «Breus» del CCCB se han publicado sus tres conferencias Vulnerabilitat, supervivència (2008) y Violència d’Estat, guerra, resistència (2010; publicada en lengua castellana por Katz Ediciones, 2011) y Cossos que encara importen (2017).

 

http://www.cccb.org/es/participantes/ficha/judith-butler/16382

 

 

Sendas migratorias de las aves

Puedes construir una pared, pero los pájaros vuelan sobre él.
Puedes dibujar una línea en la tierra, pero la naturaleza no lo respeta.
Puedes negarlo, pero todos estamos conectados… y en constante transformación, desplazamiento, movimiento, mutación, trashumancia…

senderos de migraciones

 

CAMINOS DE VUELO

Los diferentes tipos de aves toman rutas de longitudes muy variables. Algunas migraciones de ida y vuelta pueden ser de hasta 70.811 kms (44,000 millas), lo que equivale a casi dos viajes alrededor del mundo. Otros son mucho más cortos. Algunas aves incluso migran a pie. Muchos cubren miles de millas y avanzan y retroceden entre continentes.

MIGRACIÓN IMPLICA RIESGO

Para conservar energía, las aves migratorias a menudo toman rutas directas y peligrosas, que pueden exponerlas a tormentas, depredadores y desorientación debido a condiciones de navegación peligrosas. Las migraciones que atraviesan desiertos o mar abierto son especialmente arriesgadas.

En raras ocasiones, un frente de tormenta o  lluvia cruza las aves, matando a miles de individuos y forzándolos a detenerse en la primera tierra que encuentren. Los observadores de aves se deleitan con estos eventos (conocidos como lluvia radiactiva). Currucas coloridas, oropéndolas y tangaras decoran todos los arbustos y brindan vistas para deleitar a los observadores mientras se alimentan vorazmente para recuperarse del difícil vuelo.

La actividad humana durante el siglo pasado ha aumentado los peligros. La pérdida de hábitat, los pesticidas y la caza o la caza en los lugares donde las aves hacen escala han supuesto un importante peaje para las aves migratorias. Las luces brillantes de las ciudades pueden desorientar especialmente a las aves migratorias, muchas de las cuales vuelan de noche, lo que provoca colisiones fatales con edificios y torres de radio.

PERO RECOMPENSA

La recompensa por todos estos riesgos es que la migración permite a las aves seguir los recursos alimenticios en todo el planeta. La llegada de las hojas frescas de primavera se extiende en una ola verde desde las latitudes bajas a las altas en el hemisferio norte. Las hojas retroceden en otoño.

La mayoría de las migraciones de aves en este hemisferio está estrechamente relacionada con esta ola verde, que trae una gran cantidad de insectos, especialmente orugas. El forraje abundante alimenta una temporada ocupada en cantos, defensa del territorio y apareamiento. Las aves son capaces de criar a sus crías y engordar antes de regresar al sur.

Preciosos mapas interactivos de las migraciones de las aves aquí:

https://www.nationalgeographic.com/magazine/2018/03/bird-migration-interactive-maps/

 

 

Henri Michaux: Escritos sobre pintura

Portada Michaux_Ch-M.

 

“Michaux escribió, viajó, dibujó, pintó. Escribió como se odia, con la fuerza del «contra» para sobrevivir y, después, para vivir más intensamente, para vibrar más alto. Pero halló la escritura demasiado convencional, henchida la palabra con demasiada cultura, demasiado lastre, así que empezó a pintar. Pintó para «descondicionarse».  Pintó como se grita, para gritar mejor, y para expresar aquellas vibraciones del espíritu que no tienen correspondencia adecuada con el lenguaje. Los infinitos son lugares demasiado intensos para la palabra.

[…]

Experimentarse a sí mismo, convertirse en experimento, convertirlo todo en experimento, ver para saber, saber para verse construir, para ver construirse el mundo. Experimentarse para dar cuenta de una realidad que se construye al tiempo que se deshace, como el propio ser, a su ritmo, ritmos que son ondas, ondas que son materia, materia que es espíritu y que se observa a sí mismo…”

Chantal Maillard

Henri Michaux. Escritos sobre pintura. Edición, traducción y prólogo de Chantal Maillard. Nueva edición revisada y ampliada. Vaso Roto, 2018.

¡Muy pronto en las librerías!

 

Del 21 de febrero al 14 junio 2015, la Fondation Jan Michalski expuso en Suiza 70 obras realizadas entre 1937 y 1984 –muchas de ellas expuestas aquí por primera vez– del escritor, poeta y pintor de origen belga, Henri Michaux.

“Sólo quise que mis trazos fuesen signos no tanto de las repercusiones de la vida como del discurrir de la vida, del fraseo de la vida.”

Henri Michaux

 

David Escalona: “Aquello que excede la razón, puede ser tratado desde el ámbito estético o artístico”

 

David Escalona es Doctor en Bellas Artes por la Universidad de Granada tras defender su tesis “El cuerpo accidentado en el arte”.  Actualmente es uno de los artistas residentes en el Künstlerhaus Bethanien de Berlín. Los años cursados en la Licenciatura de Medicina de la UMA marcan su trayectoria artística, siendo el cuerpo, la enfermedad, la discapacidad o la fragilidad de nuestra existencia, temas que vertebran su producción artística.

 

“No trato de hacer una apología del desorden, del dolor o de la herida. Tampoco trato de abordar la discapacidad desde la Arte-terapia. No pretendo incidir en el arte como proceso curativo, sino en el conflicto y en la contingencia como germen de la creación o apertura a nuevas posibilidades en el arte y en, prácticamente, todos los ámbitos de la vida”, escribe el artista.

 

Lleva a cabo con Chantal Maillard, Premio Nacional de Poesía,  el proyecto transdisciplinar “Dónde mueren los pájaros”, que tiene por tema los inocentes, los silenciados, los invisibles u olvidados que viven sin ser notados y mueren sin que lo sepamos, solos detrás de una cortina, en una cama de hospital, en tierra de nadie, bajo los escombros de su casa o, como los pájaros, en pleno vuelo.

 

“Inocente es quien muere y, a veces, el que mata, pues cada uno de nosotros puede situarse, según dicten sus circunstancias, en uno u otro lado de esa frontera. No obstante, la Herida es compartida por todos, siendo anterior a estas diferencias, a todas las diferencias”, escribe Chantal Maillard. 

 

Las obras que componen este proyecto se ofrecen como sordas interrogaciones en la compleja trama de una violencia cada vez más generalizada y cuya historia tan sólo parece poder atenuarse con la conciencia de la fragilidad compartida y el desamparo que toda existencia entraña. 

David concibe el arte como un extraño artefacto que puede comunicarnos con realidades complejas no necesariamente inteligibles. Piensa que aquello que excede la razón, puede ser tratado desde el ámbito estético o artístico. Como afirma David Escalona “el arte es un lenguaje con sus propias “leyes”, cuyo contenido es inseparable de su medio de expresión. El artista piensa haciendo (modelando, dibujando, pintando o realizando una performance). Y este hacer o actividad corporal genera ideas imprevisibles y afectos –y viceversa–, de tal complejidad que es imposible expresarlas con palabras. Pero, debido al logocentrismo de nuestra cultura, lo que no puede ser conceptualizado, suele subestimarse, siendo relegado al ámbito de la ficción o de la inexistencia (la del no-ser)… las obras pueden llegar a ser un accidente-acontecimiento que tambalee nuestras certezas y nos obligue a pensar, pudiendo efectuar una transformación en el individuo, aunque a veces inapreciable.” 

www.davidescalona.com

 


  
  
  
  
  
  
  
  

 
  
  


  


  
  
  
  

 

 



   
  
  
  
  
   
 
  


  
  
  
  



El espesor de la ceguera. Chantal Maillard

René Magritte_Faux miroir_1928

 

Comment ceux qui n’ont pas vu peuvent-ils parler du voir? ¿Cómo se atreve a hablar del ver aquel que no ha visto?

No sé cómo colmar la fisura entre el mí y el más allá de mí que a veces habla por mi boca. La voz: crisol y válvula de escape de la gran negrura. Minúsculo elemento de rebeldía.

Pido perdón: he hablado demasiado. Sólo de los husos puedo dar cuenta cierta, los husos y sus hilos, y del viaje entre ellos, de uno a otro. Una topografía que puede ser de utilidad, tan sólo eso.

Por lo demás, nada sé salvo que más allá del pensar todo es silencio. No hay conocimiento al otro lado, no puede haberlo: todo lo que hay es percibido y el conocimiento se funda en el decir. Quien quiera inventar dioses, que no los sitúe más allá del mundo pensado. Ningún dios creado en el concepto lo trasciende. Ninguna teología da cuenta de otra trascendencia que la que se menciona en el concepto. La naturaleza del lenguaje es dual: si dice «aquí», ha de decir «allá». Los dioses, los de aquí y los de allá, son de este mundo, como el anhelo y el miedo, las formas de la insatisfacción y del deseo.

Pido perdón: he hablado de más. Nadie haga caso de mis vuelos. Nada hay en mis escritos digno de ser mencionado salvo el intento de desbrozar y distinguir del silencio lo que al pensar pertenece.

Habremos de empezar de nuevo. Empezar callando. No es necesaria la escritura. Lo que de verdad se hace para el espíritu no deja otras señales que las que se dan en él, y éstas son lábiles, constantemente han de ser renovadas. Nunca concluidas, las obras del espíritu. Nada que sea permanente. No existe el tiempo en ello, de ahí que todo esté siempre por hacer. De ahora hacia atrás, de atrás hacia delante, nada está hecho, en realidad.

De nuevo estoy hablando de lo que no sé. ¿Podría ser que algo de mí supiese algo que la razón no alcanza? Pero ¿qué saber sería aquel que no tuviese ideas con que pensarse, palabras con qué decirse ni imágenes con qué representarse? Todo aquello que se sabe es presa del lenguaje.

Importa tener claro en qué lado se está en cada instante. E importa saber que siempre que uno hable, cualquiera que sea el tema del que trate, que no se engañe: estará aquí, siempre estará

aquí.

*

Al centro guía la escritura. Allí donde el mí no se da. El centro es de todos, de quienes lo conocen como de quienes no, quienes lo encontraron, quienes lo han perdido o ni lo presintieron. Según el espesor de la ceguera.

*

Y ¿acaso muchos ciegos lograrán explicar el color verde mejor que uno solo?

Antes bien, ocupémonos de la mente. Ocupémonos de conocerla. No al modo en que lo hacen sus especialistas, ciegos entre los ciegos que se otorgan el derecho de guiar a los demás, sino desde el aquietamiento. Porque puede que la velocidad propicie la formación de ideas en las que, de tan repetidas, llegamos a creer. Aquella, por ejemplo, que por su insistencia nos lleva a pensar que «yo» sea otra cosa que el uso gramatical que nos distingue.

Aquietémonos pues, y dado que nos es tan imposible salir de la propia mente como saltar sobre la propia sombra, con ojos de sombra que contemplasen la sombra asistamos a los vaivenes de las formas sin pretender apresarlas.

 

Chantal Maillard, La mujer de pie (libro III: 147)Galaxia Gutenberg, 2015.

Imagen: René Magritte, Faux miroir, Huile sur toile, 24 x 32 cm, c. 1930

 

La expulsión de lo distinto. Byung-Chul Han

Byung-Chul Han (Seúl, 1959) es la sensación del pensamiento alemán y considerado una gran estrella en el campo de la filosofía y sucesor aventajado de Roland Barthes o Peter Sloterdijk.

Nacido en Corea del Sur, pero afincado en Berlín desde hace años, Byun-Chul Han es de esos pensadores a los que hay que leer y pensar.

Su especialidad: desmenuzar los males del mundo actual. Exhibicionismo digital, competencia laboral y demanda de transparencia política forman parte del menú.

 

BYUNG CHUL HAN Byung-Chul Han

 

El filósofo surcoreano, una de las voces autorizadas para diseccionar la sociedad del hiperconsumismo actual, dio a conocer un nuevo libro con la tesis de que los individuos hoy se autoexplotan y sienten pavor hacia el otro, el diferente. Viviendo, de esta manera, en “el desierto, o el infierno, de lo igual”.

 

“En vez de pasear tranquilamente, la gente se apremia de un acontecimiento a otro, de una información a otra, de una imagen a otra.” Byung-Chul Han

 

Byung-Chul Han (Seúl, 1959) asegura tener una fórmula propia de resistencia política que no convierte en categoría pero comparte encantado: no tiene smartphone, no hace turismo —”el turista viaja por el infierno del igual, circula como si fueran mercancías”—, en su hogar en Berlín solo escucha música analógica (“tengo un jukebox y dos pianos de 400 kilos”, confiesa), no trata a sus estudiantes de Filosofía de la Universidad de las Artes de Berlín como a clientes y ha dedicado tres años de su vida “a cultivar un jardín secreto”, cuya experiencia revelará en el libro Elogio de la tierra.

 

BYUNG CHUL HAN 2Byung-Chul Han

 

“Estamos en la Red, pero no escuchamos al otro, solo hacemos ruido”

Byung-Chul Han

 

“En la orwelliana 1984 esa sociedad era consciente de que estaba siendo dominada; hoy no tenemos ni esa consciencia de dominación”, alerta el académico formado y afincado en Alemania.

El filósofo, autor de libros como La sociedad del cansancio o Psicopolítica (publicados por Herder), se dio cita ayer en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, España, para hablar de la última traducción de su obra, La expulsión de lo distinto, y de su próximo libro, Elogio de la tierra.

 

BYUNG CHUL HAN 4Byung-Chul Han

 

A continuación, compartimos información de un magnífico artículo pubicado en El País y firmado por Carles Geli a propósito de la reciente visita que ha hecho Han a Barcelona.


Autenticidad

Para Han, la gente se vende como auténtica porque “todos quieren ser distintos de los demás”, lo que fuerza a “producirse a uno mismo”. Y es imposible serlo hoy auténticamente porque “en esa voluntad de ser distinto prosigue lo igual”. Resultado: el sistema solo permite que se den “diferencias comercializables”.

 

Autoexplotación

Se ha pasado, en opinión del filósofo, “del deber de hacer” una cosa al “poder hacerla”. “Se vive con la angustia de no hacer siempre todo lo que se puede”, y si no se triunfa, es culpa suya. “Ahora uno se explota a sí mismo figurándose que se está realizando; es la pérfida lógica del neoliberalismo que culmina en el síndrome del trabajador quemado”. Y la consecuencia, peor: “Ya no hay contra quien dirigir la revolución, no hay otros de donde provenga la represión”. Es “la alienación de uno mismo”, que en lo físico se traduce en anorexias o en sobreingestas de comida o de productos de consumo u ocio.

 

Big data

“Los macrodatos hacen superfluo el pensamiento porque si todo es numerable, todo es igual… Estamos en pleno dataísmo: el hombre ya no es soberano de sí mismo sino que es resultado de una operación algorítmica que lo domina sin que lo perciba; lo vemos en China con la concesión de visados según los datos que maneja el Estado o en la técnica del reconocimiento facial”. ¿La revuelta pasaría por dejar de compartir datos o de estar en las redes sociales? “No podemos negarnos a facilitarlos: una sierra también puede cortar cabezas… Hay que ajustar el sistema: el ebook está hecho para que yo lea, no para que me lea a mí a través de algoritmos… ¿O es que el algoritmo hará ahora al hombre? En EE UU hemos visto la influencia de Facebook en las elecciones… Necesitamos una carta digital que recupere la dignidad humana y pensar en una renta básica para las profesiones que devorarán las nuevas tecnologías”.

 

Comunicación

“Sin la presencia del otro, la comunicación degenera en un intercambio de información: las relaciones se reemplazan por las conexiones, y así solo se enlaza con lo igual; la comunicación digital es solo vista, hemos perdido todos los sentidos; estamos en una fase debilitada de la comunicación, como nunca: la comunicación global y de los likes solo consiente a los que son más iguales a uno; ¡lo igual no duele!”.

 

Jardín

“Yo soy diferente; estoy envuelto de aparatos analógicos: tuve dos pianos de 400 kilos y durante tres años he cultivado un jardín secreto que me ha dado contacto con la realidad: colores, olores, sensaciones… Me ha permitido percatarme de la alteridad de la tierra: la tierra tenía peso, todo lo hacía con las manos; lo digital no pesa, no huele, no opone resistencia, pasas un dedo y ya está… Es la abolición de la realidad; mi próximo libro será ese: Elogio de la tierra. El jardín secreto. La tierra es más que dígitos y números.

 

Narcisismo

Sostiene Han que “ser observado hoy es un aspecto central de ser en el mundo”. El problema reside en que “el narcisista es ciego a la hora de ver al otro” y sin ese otro “uno no puede producir por sí mismo el sentimiento de autoestima”. El narcisismo habría llegado también a la que debería ser una panacea, el arte: “Ha degenerado en narcisismo, está al servicio del consumo, se pagan injustificadas burradas por él, es ya víctima del sistema; si fuera ajeno al mismo, sería una narrativa nueva, pero no lo es”.

 

BYUNG CHUL HAN la expiulsion de lo distinto

 

Otros

Es la clave de sus reflexiones más recientes. “Cuanto más iguales son las personas, más aumenta la producción; esa es la lógica actual; el capital necesita que todos seamos iguales, incluso los turistas; el neoliberalismo no funcionaría si las personas fuéramos distintas”. Por ello propone “regresar al animal original, que no consume ni comunica desaforadamente; no tengo soluciones concretas, pero puede que al final el sistema implosione por sí mismo… En cualquier caso, vivimos en una época de conformismo radical: la universidad tiene clientes y solo crea trabajadores, no forma espiritualmente; el mundo está al límite de su capacidad; quizá así llegue un cortocircuito y recuperemos ese animal original”.

 

Refugiados

Han es muy claro: con el actual sistema neoliberal “no se siente temor, miedo o asco por los refugiados sino que son vistos como carga, con resentimiento o envidia”; la prueba es que luego el mundo occidental va a veranear a sus países.

 

Tiempo

Es necesaria una revolución en el uso del tiempo, sostiene el filósofo, profesor en Berlín. “La aceleración actual disminuye la capacidad de permanecer: necesitamos un tiempo propio que el sistema productivo no nos deja; requerimos de un tiempo de fiesta, que significa estar parados, sin nada productivo que hacer, pero que no debe confundirse con un tiempo de recuperación para seguir trabajando; el tiempo trabajado es tiempo perdido, no es tiempo para nosotros”.

 

http://blogs.cccb.org/veus/tag/byung-chul-han/?lang=es

 

Libros de Byung-Chul Han digitalizados y disponibles en castellano en Internet:

La sociedad del cansancio (2010; traducido en el 2012)

La agonía del Eros (2012; traducido en el 2014)

La sociedad de la transparencia (2012; traducido en el 2013)

En el enjambre (2013; traducido en el 2014)

El aroma del tiempo. Un ensayo filosófico sobre el arte de demorarse (2014; traducido en el 2015)

Psicopolítica. Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder (2014; traducido en el 2014)

 

http://culturainquieta.com/es/inspiring/item/13388-la-expulsion-de-lo-distinto-por-byung-chul-han.html

 

 

Marina Garcés: “Tenemos grandes expertos que son grandes analfabetos”

La filósofa barcelonesa ha escrito el ensayo más breve y ambicioso en español de los últimos tiempos: ‘Nueva ilustración radical’.

Foto: Marina Garcés. (EFE)
Marina Garcés. (EFE)

VÍCTOR LENORE

18.02.2018, El Confidencial

Un libro pequeño puede ser muy ambicioso. Es el caso de ‘Nueva ilustración radical’ (Anagrama), que acaba de recibir el premio Ciudad de Barcelona. Su autora, la filósofa barcelonesa Marina Garcés, es una de las voces más vivas del pensamiento español actual, tanto por su colaboraciones de guerrilla en el diario Ara como por su implicación en los movimientos sociales. El jurado destacó su “capacidad de pensar los desafíos políticos del presente renovando las herramientas de la filosofía clásica”. El libro señala que vivimos en la sociedad de la información, pero que no nos libramos de estar tan desamparados como un analfabeto. “Muchas veces, consumimos información en tiempo real acerca de lo que ocurre en el mundo y nos preguntamos “¿y yo qué hago?”. Es una expresión de impotencia y de incapacidad que no es ajena al saber, sino que van juntos. Lo mismo ocurre cuando nos formamos en conocimientos y profesiones tan fragmentadas que no nos sirven para comprender mejor el mundo en que vivimos. Tenemos a grandes expertos que al mismo tiempo son grandes analfabetos. Ciencia e impotencia no son contradictorias. Lo interesante es que hoy nadie es ajeno a este tipo de analfabetismo”, explica.

Burguesía melancólica

El texto destaca por su claridad, pero también por su rigor. Garcés no busca polémica mediática, pero tampoco se arruga si tiene que cuestionar el discurso de pensadores de gran prestigio, como Martha Nussbaum o Nuccio Ordine. Ambos coinciden en que el valor de la cultura clásica reside en su carácter “non-profit” (sin ánimo de lucro) y en su inutilidad, en estos tiempos de búsqueda de máximo beneficio y culto al utilitarismo. “Hay una defensa melancólica de las humanidades que refleja una visión de clase. Es una visión preservacionista, que invita a conservar un patrimonio cultural y que defiende una visión idealista de las artes y de las letras. Va ligada a la idea muy burguesa de la separación entre el tiempo de la producción y el trabajo y el tiempo del ocio y cultivo del espíritu”.

 

'Nueva ilustración radical'

 

En las antípodas de este enfoque, Garcés reivindica el poder de las estas disciplinas como herramientas de cambio social. “Es interesante poner esta cuestión en relación con el ecologismo: hay un ecologismo conservacionista, que es el de los ricos que quieren seguir disfrutando de la naturaleza y lamentan su pérdida. Frente a ello, está lo que algunos llaman “ecologismo de los pobres”, que es el que cuida su hábitat porque le va la vida en ello. Pienso que el compromiso con las humanidades tiene que ser hoy del mismo tipo: no son un patrimonio a conservar sino un ecosistema en el que nos jugamos aspectos fundamentales de nuestras vidas, especialmente los menos ricos y por tanto más sujetos a las transformaciones del actual sistema de reproducción social. Lo que está en disputa hoy no es si hay más o menos asignaturas de letras en los curriculums, sino qué sentidos de la experiencia humana podremos compartir y elaborar en condiciones de igualdad y de reciprocidad”, explica.

España, entre dos extremos

Para algunos pensadores españoles, resulta problemático el término “ilustración”, ya que consideran que en España nunca ha tenido lugar un verdadero proceso de democratización cultural. ¿Está de acuerdo? “La Ilustración a la francesa o a la alemana no pasaron por la Península, lo que no quiere decir que no haya habido combates del pensamiento en el tránsito entre el Antiguo Régimen y la modernidad. Quizá lo que no funciona para nuestro entorno territorial y cultural es la linealidad del proyecto moderno y por tanto la idea de progreso. Desde hace siglos vivimos en paralelo y en conflicto permanente entre lo más extremo del conservadurismo dogmático y autoritario y lo más extremo de la experimentación social más igualitaria y más arriesgada. Esto hace que lo que ocurre por aquí abajo sea muy difícil de leer con “anteojos” europeos, que son los que han forjado las categorías analíticas tanto académicas como políticas de la modernidad. Lo que pasó en el 36 es un claro ejemplo de ello y lo que ocurre actualmente otra vez. Estamos, al mismo tiempo, un paso más allá de la Europa de los estados y muchos pasos más acá de la Europa de los derechos”.

 

Desde hace siglos vivimos en conflicto permanente entre lo más extremo del conservadurismo dogmático y de la experimentación social

 

¿Cuál puede ser la estrategia para avanzar? “Tenemos que aprovechar que por una vez hay una generación bien formada y alimentada para elaborar marcos de análisis y de debate propios pero no localistas, para elaborar historias, de presente y de futuro, más allá de las hegemónicas”, señala.

El falso dilema nuevo-antiguo

Desde Mayo del 68, del que ahora se cumple medio siglo, la izquierda ha desarrollado un fuerte rechazo a las instituciones. Tanto el Estado como la universidad o la familia son vistas como marcos puramente represivos. El libro de Garcés propone repensar estas nociones. “La modernización es un proyecto que se desarrolla oponiendo lo nuevo a lo antiguo, como si todo lo antiguo fuera un lastre y todo lo nuevo fuera bueno. Cuando insistimos tanto, hoy, en la innovación estamos cayendo en lo mismo. Respecto al problema institucional y su relación con los mapas actuales de la educación y del conocimiento, lo que tenemos que preguntarnos en qué medida se corresponden, hoy, las prácticas del saber y las instituciones que las producen, transmiten, custodian. Creo que claramente estamos padeciendo una inadecuación, que se traduce en malestares importantes en el sistema educativo y en el mundo de la cultura. Esto no quiere decir que haya que acabar con las escuelas, los museos o las universidades, sino transformarlas en alianza con otros espacios y con otros modos de hacer. Esta inadecuación no es un mero “retraso”, como se nos hace entender a veces. Las instituciones del saber no son un software que simplemente haya que actualizar. Son lugares en los que se experimentan todos los combates sociales y políticos de nuestro tiempo, y que hoy lo que producen son graves formas de opresión autoritaria y de desigualdad”, denuncia.

Cuidados paliativos del sistema

El libro también señala carencias en los actuales discursos de la izquierda. Por ejemplo, esa expresión tan de moda que es la “política de los cuidados”. Garcés pide llevarla más allá del lema reconfortante. “Cuidarnos es la nueva revolución, pero esos cuidados cada vez se parecen más a los cuidados paliativos”, escribe en el libro. ¿Están ejerciendo los movimientos sociales de botiquín de emergencia del sistema? “Hace poco vi una pintada por Twitter (ahora que están tan penalizadas, las pintadas se ven sobre todo en Twitter) que decía “Cuidémonos unos a otros para ser peligrosos juntos”. Creo que dice algo muy importante: en el cuidado de la vida digna podemos experimentar la potencia de un nosotros en combate con las injusticias y las desigualdades que nos causan tanto dolor. Por eso es importante no quedarnos en un lenguaje de los cuidados a la defensiva, sino vincularlos a las diferentes maneras como hoy podemos, al mismo tiempo, luchar y crear. Luchar contra los poderes (económicos, políticos…) que dañan la vida, tanto humana como no-humana, y crear mundo habitable entre nosotras. No sólo somos seres vulnerables, como se insiste tanto hoy. Nuestra vulnerabilidad es inseparable de una gran potencia colectiva de creatividad, de invención y de resolución práctica de nuestros problemas comunes. No hay que olvidarnos: no sólo somos enfermeros de un planeta enfermo, somos cocreadores de un mundo en el que queremos vivir dignamente”, afirma.

Humanos y residuos

En el fondo, lo que propone Garcés es utilizar los saberes clásicos para afrontar los conflictos de un mundo cada vez más hostil. “Se está produciendo una humanidad-residuo: personas sin trabajo, sin recursos, sin agua, sin tierras habitables, sin casa en las ciudades, sin papeles en muchas partes del mundo… Es ya una realidad que desplaza los límites de lo que entendemos por lo humano y su dignidad. Al otro extremo, encontramos la hiperinteligencia de los procesos cognitivos de alto nivel, humanos y no humanos, que configuran un mundo inteligente (smart) para gente (supuestamente) estúpida. Desde este escenario, a todos no incumben las humanidades, especialmente a los más expuestos a estas transformaciones”.

Seguramente se trata de recuperar ese viejo concepto llamado “dignidad humana”, mucho más subversivo de lo que parece.

 

https://www.elconfidencial.com/cultura/2018-02-18/marina-garces-nueva-ilustracion-radical-entrevista_1522795/

 

Joseph Campbell. Las máscaras de Dios: Mitología occidental

 

Pocas obras se han escrito en el ámbito de la mitología con mayor ambición y calado que Las máscaras de dios. A lo largo de cuatro volúmenes, Joseph Campbell efectúa un exhaustivo estudio comparativo de las diversas mitologías del mundo, revelando su carácter unitario y universal, y cómo todas ellas todavía vibran en el mundo moderno. La presencia de motivos recurrentes en diferentes tradiciones aporta una prueba más del papel de los mitos como custodios de la historia espiritual del ser humano y los vuelve a situar en un lugar preeminente.

Esta nueva edición en castellano de Mitología occidental, revisada por la Fundación Joseph Campbell en 2016, examina pormenorizadamente las mitologías que florecieron al oeste de Irán, desde las antiguas culturas de la zona ribereña de Mesopotamia y Egipto hasta aquellas más cercanas como la helena o la romana. El estudio comparado nos permite observar cómo, en occidente, el fundamento del ser se personifica por norma en un creador, cuya criatura es el hombre, y cómo la función superior del mito y el ritual, frente a la concepción oriental, menos personalista, es establecer formas de relación de Dios con el hombre y del hombre con Dios, siempre en pugna y en busca de acomodo

Publicada entre 1959 y 1968, Las máscaras de Dios se compone de cuatro volúmenes. El primero, dedicado a la Mitología primitiva, indaga los motivos mitológicos de las culturas prehistóricas a la luz de los descubrimientos arqueológicos, antropológicos y psicológicos más recientes. El segundo volumen, Mitología oriental, se ocupa de las religiones de Egipto, la India, China y Japón. Además de este tercer volumen, la obra se completará con Mitología creativa, que trata sobre la importancia que ha tenido la herencia mitológica en el mundo moderno y sobre el ser humano como creador de sus propias mitologías. [Nota de Atalanta]

Joseph Campbell. Las máscaras de Dios. Mitología occidental (volumen III). Editorial Atalanta, 2018. Trad. Isabel Cardona. Edición revisada por Santiago Celaya.

 

El ciclo. Equinoccio de primavera

montseny-equinoccio-2108

 

“Sobre la montaña lejana

en la que nieva,

también la bruma

se va extendiendo,

como si ya supiera

que la primavera ha llegado.”

 

Poema 1439 del Man-yôshû. Trad. de Vicente Haya in El corazón del haiku: la expresión de lo sagrado. Mandala ediciones, 2002.

Manyōshū (万葉集 man’yōshū, lit. Colección de la Miríada de Hojas) es la colección de waka, poesía japonesa más antigua existente y de más relevancia histórica, compilada durante el período Nara, e inicios del período Heian. El compilador, o el último de una serie de ellos, se cree fue Ōtomo no Yakamochi, y el último poema registrado en la colección data del año 759. La colección contiene varios poemas de más antigüedad, siendo en su mayoría anónimos o erróneamente atribuidos a otros autores de mayor fama. Pero un gran caudal de dicho poemario representa al período entre los años 600 y 759. [Wikipedia]

https://es.wikipedia.org/wiki/Man%27yōshū

Foto de la montaña del Montseny tomada esta mañana temprano desde casa.