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Jean Dubuffet. Un bárbaro en Europa

Jean Dubuffet / Henri Michaux acteur japonais, 1946. Óleo sobre masilla, guijarros y arena sobre lienzo. 130 x 97cm. Collection Financière Saint James, París / Cortesía Applicat-Prazan © Jean Dubuffet, VEGAP, Valencia, 2019

 

Dubuffet pintó este retrato de su amigo, el poeta y pintor belga (nacionalizado francés) Henri Michaux, en 1946, lo recoge la muestra del IVAM de Valencia que ofrece una  retrospectiva de la obra del pintor y escultor Jean Dubuffet (Le Havre, 1901-París, 1985) quien acuñó el término “Art Brut”. El mismo título de la muestra Jean Dubuffet, Un bárbaro en Europa es un guiño al poeta y pintor belga: Michaux escribió Un bárbaro en Asia, donde recoge su periplo asiático realizado a principios de los años 30 (del siglo XX) durante más de un año, recorriendo India, China, Japón, Malasia y unas cuantas islas de Indonesia.

Quizá hay aquí, por lo pronto, un viaje en ciernes a Valencia que podría ser una magnífica manera de dar inicio, en enero 2020, al nuevo taller La Ascesis creadora II. Henri Michaux-Chantal Maillard. Del despojamiento de los signos al desprendimiento de sí.

¿Qué decís?

 

La muestra está comisariada por Baptiste Brun, y consta de una cuidada selección de alrededor de doscientas obras, entre pinturas, dibujos, esculturas, grabados, así como numerosa documentación y objetos que nos permitirán ofrecer al público una aproximación a la obra de Jean Dubuffet a partir de una nueva perspectiva basada en la historia, la cultura y la antropología. El proyecto se desarrolla en diez secciones distintas que giran alrededor de tres ejes fundamentales: Célébration de l’homme du commun, Une ethnographie en acte y Critique de la Culture. La exposición está concebida y realizada por el MUCEM en coproducción con el IVAM y el MEG. Este proyecto cuenta con el apoyo de la Fondation Dubuffet en París y la Collection de l’Art Brut en Lausana, así como de numerosas instituciones y colecciones particulares europeas.

Fecha de clausura de la exposición: 16 Febrero 2020

 

JEAN DUBUFFET. UN BÁRBARO EN EUROPA

https://www.ivam.es/wp-content/uploads/noticias/dossier-de-prensa-jean-dubuffet-un-barbaro-en-europa/IVAM_dossier_DUBUFFET-CAST-2.pdf

https://www.lavanguardia.com/cultura/culturas/20191022/471107141296/ivam-dubuffet-art-brut.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Jean_Dubuffet

 

El ciclo. Solsticio de invierno | Joseph Campbell. Tú eres eso

Este domingo, a las 05.19 horas (hora peninsular) se producirá, en el hemisferio norte, el solsticio de invierno 2019, inicio que marca el comienzo del invierno astronómico (en el campo de la meteorología y la climatología el invierno comienza el 1 de diciembre y termina el último día de febrero). Esta nueva estación invernal nos acompañará durante 88 días y 23 horas, hasta la próxima primavera que llegará el 20 de marzo 2020.

“El motivo del nacimiento en una caverna es muy antiguo. Este símbolo está asociado particularmente con el solsticio de invierno, cuando el Sol ha llegado a su punto de máximo alejamiento con la Tierra y la luz está en el nadir del abismo. Esa es la fecha del nacimiento del dios Mitra, que es el señor de la luz. Nació (y recordemos que su madre es la Tierra) con un arma de piedra. Mitra es el principal competidor del cristianismo, en el período de los primeros tres siglos. La fecha de la Navidad fue ubicada el 25 de diciembre, que era el momento del solsticio, para competir con el Dios Señor de la Luz, Mitra. Nadie sabe en realidad cuándo nació Cristo. Se impuso la fecha del 25 de diciembre por razones mitológicas, no históricas. La caverna ha sido siempre la escena de la iniciación, donde tiene lugar el nacimiento de la luz. Aquí también encontramos la idea de la caverna del corazón, la cámara oscura del corazón, donde aparece por primera vez la luz de lo divino. Esta imagen está asociada asimismo con la emergencia de la luz en el comienzo, a partir del abismo del caos primigenio, por lo que uno siente la profunda resonancia de este tema.

Hay una hermosa tradición sobre la escena cristiana de la Natividad. Las primeras tallas de la escena se encuentran en los sarcófagos de los siglos II y III. Uno de los más tempranos muestra al niño en la cuna, rodeado por el asno, el buey y los Magos. Originalmente, la Navidad y la visita de los Magos eran lo mismo. Los Magos, en este caso particular, llevan el sombrero, cuya forma se parece al gorro francés de la libertad, del dios Mitra. Son magos, es decir son sacerdotes del señor Mitra. El burro, en ese momento, era el animal simbólico de Set, y el buey era el animal simbólico de Osiris. Recordamos el conflicto de los dioses egipcios Set y Osiris y que Set mató a su hermano Osiris. Allí vemos a los animales de Set y Osiris, reconciliados en el Cristo niño. Estos dos poderes, uno de la luz y otro de la oscuridad, se unen en él. Le están dando su aliento, igual que el Dios alentó Su espíritu. Las figuras heroicas mayores conceden su poder a las más jóvenes, y los Magos, representando a Mitra, se unen alrededor del nuevo Rey. En esa pequeña escena cristiana, leemos la afirmación de que las figuras más antiguas de salvadores, Osiris y su hermano Set, así como Mitra, están reconociendo a Cristo como lo que es. En esa figura muy temprana ya encontramos la idea católica de que los mitos más antiguos son prefiguraciones de los nuevos. Nadie, en los siglos II y III, habría podido ver otra cosa en esta disposición particular de la escena. En Alejandría el culto a Osiris y Set seguía en pleno auge. La más temprana representación de la Crucifixión que tenemos está en la pared de una escuela de varones de Roma. Data de los siglos II o III y muestra una figura masculina con cabeza de asno, crucificada. La inscripción dice: “Jimmy”, o algún equivalente, “adora a este dios”. Obviamente, había un niño cristiano en la escuela, y sus amiguitos se estaban burlando de él. De exactamente el mismo período tenemos, en Egipto, una representación de Set crucificado. Set mató a Osiris. El hijo de Osiris, Horus, tuvo entonces un gran combate con Set. Set no aparece exactamente crucificado. Está atado, las manos a la espalda en el poste de los esclavos, arrodillado, y hay cuchillos clavados en él. Junto con sus cuatro hijos, Horus, que acaba de clavarle los cuchillos, está frente a él. Detrás de Set y frente a Horus está Osiris, y detrás de Osiris está el buey. Y Set es representado con cabeza de asno. Allí encontramos el asno y el buey en las mismas fechas, específicamente asociado con Set y Osiris. Por lo demás, en la tradición hebrea uno de los animales Asociados con Jahvé es el asno. También está asociado con el planeta Saturno, que es el planeta de Israel. Esa pequeña escena de crucifixión y sus circunstancias con el asno y el buey cuentan la misma historia.

[…]

El sol es nuestro segundo símbolo de renacimiento [después del de la luna], evocando esa idea de no regreso, de no renacer aquí sino más allá de los círculos de renacimiento […] Cuando nos damos cuenta de que la eternidad es ahora mismo, que está dentro de nuestra posibilidad experimentar la eternidad de nuestra propia verdad y ser, entonces comprendemos lo siguiente: lo que somos no nació nunca ni morirá nunca; tal es la visión en términos del misterio solar, de la luz solar.”

Joseph Campbell, «Tú eres eso: las metáforas religiosas y su interpretación», Emecé editores, 2002 (Introducción y edición de Eugene Kennedy). En ediciones Atalanta, la traducción es de César Aira,  2019.

Imagen: Albrecht Dürer, Sonne und Mond. 1493

Tú eres eso

https://librosdecibola.wordpress.com/2019/10/28/resena-joseph-campbell-tu-eres-eso-atalanta/

 

Conversaciones con Medea. Chantal Maillard en Sevilla

 

La poetisa y pensadora Chantal Maillard, Premio Nacional de Poesía 2004, por su libro “Matar a Platón”, y Premio de la Crítica 2007 por “Hilos”, inauguró el Curso 2019/20 del Aula de Poesía Ateneo/Universidad de Sevilla en nuestro Aula Magna. Chantal Maillard ofreció, como primicia, “Conversaciones con Medea” (tercera parte de La compasión difícil), y recibió una réplica de la Fama de la Universidad de Sevilla en reconocimiento a su ejemplar trayectoria poética. Presentan el acto Francisco González Ponce (Decano de la Facultad de Filología) y Manuel Ángel Vázquez Medel.

Grabación y edición: Marta Prieto

Octubre 2019

(La intervención de Chantal se inicia en el minuto 12 del vídeo).

 

Tejer sus esculturas como un insecto: el arte puro de Judith Scott

 

Judith Scott forma parte del Creative Growth Art Center en Oakland.

Sordomuda y con síndrome de Down, esta artista ‘outsider’ (obras artísticas libres de toda influencia), ha logrado el reconocimiento internacional de museos y coleccionistas con sus insólitas obras. La estadounidense Judith Scott ha tejido sus esculturas como un insecto. Atrapa piezas, las anuda y envuelve en lana.

Ella, como Dan o Donald, encontró en esta institución para adultos con discapacidades físicas o mentales un camino para su expresión artística.

Su singular historia como artista ha sido llevada al cine. El documental Qué tienes debajo del sombrero, muestra la vida de Judith y de su hermana gemela, Joyce, y el largo camino que ambas hubieron de recorrer hasta encontrarse.
La sombra de Judith persiguió a Joyce toda su vida. El nacimiento de ambas mostró enseguida las diferencias. A los seis años, Judith dejó la casa familiar e ingresó en una residencia para discapacitados.

En 1986, Joyce consiguió la custodia de Judith tras observar en los informes médicos de las instituciones donde había estado su hermana, un lapso de tiempo sin justificar y sospechar que podrían haber estado experimentando ciertas drogas con ella. Judith sufría de disquinesia, un movimiento continuo de la mandíbula, efecto secundario muchas veces de algunas medicaciones utilizadas en psiquiatría. En aquellos centros donde permaneció 36 años jamás se dieron cuenta de que era sordomuda. No le hicieron un diagnóstico adecuado, no estuvo bien tratada, ni siquiera hubo intentos de educarla, de adaptarla al mundo adulto. En sus 62 años de vida, Judith sólo estuvo “en libertad” alrededor de veinte. Nunca le enseñaron a leer ni a escribir, ni tampoco el lenguaje de signos. Vivía sumida en el silencio.

Judith Scott es el mejor ejemplo de la corriente ‘art brut’. Su mundo interior afloró dos años después de llegar al Centro de Arte de Oakland. Al principio, Judith se sentaba en la silla y emborronaba papeles sin más. Un día, Silvia Seventy, una de las artistas que enseñan allí, le ofreció una madeja de hilo y unos palos de madera. Y todo cambió. Se iniciaba un proceso de creación.

A film by Betsy Bayha / The Fanlight Productions Collection at Icarus Films
Order this film: homevideo.icarusfilms.com/new2014/outs.html

El documental sobre Judith Scott ¿Qué tienes debajo del sombrero? (Guión y dirección: Lola Barrera e Iñaki Peñafiel. Producción: Julio Medem, Lola Barrera e Iñaki Peñafiel para Alicia Produce.) ¡Altamente recomendable! (Hace unos años, lo comentamos en los talleres lobunos, e incluso, si mal no recuerdo, lo vimos con algunas de vosotras!)

 

http://www.salacambiodesentido.com/artes-plasticas/artista/judith-scott

https://ca.wikipedia.org/wiki/Judith_Scott

https://elpais.com/diario/2006/11/26/eps/1164526009_850215.html

Woman Art House: Judith Scott

El arte puro de Judith Scott

 

 

Fabienne Verdier, de Cézanne a Soulages

Emisión radiofónica de France Culture, del 10 de diciembre 2019

“Cuestionar las formas que tenemos ante nosotros”, así define la pintura Fabienne Verdier, con ocasión de su retrospectiva “Sur les terres de Cézanne” al Musée Granet de Aix-en-Provence (hasta el 5 de enero 2020).

Fabienne VerdierFabienne Verdier  Crédits : Gerard Mortier – AFP

Del 21 de junio 2019 al 5 de enero de 2020, el Museo Granet expone “Fabienne Verdier. Sur les terres de Cézanne”. Esta primera gran retrospectiva de la artista en Francia incluye la selección de unas cincuenta obras monumentales, incorporando su más reciente trabajo pictórico sobre la Montagne Sainte-Victoire, iniciado en 2017. Este considerable trabajo, “un campo de aniquilamiento”, tal como ella lo describe, representó para la artista una agotadora salida del taller que implicó “codearse” tanto con los elementos de la naturaleza como con el aura de Cézanne. Bruno Ely, curador de la exposición y director del Museo Granet, fue el instigador de esta empresa que duró dos años.

 

Perderse por las montañas, hacer inmersión, salir del taller, conectarse con las fuerzas que están obrando en la naturaleza, e intentar comprender lo que sucede detrás del velo de lo real… Confrontarse con estas turbulencias, con estos fenómenos… Pienso que pintar, como nos lo recuerda Didi-Huberman, no es sólo retratar (‘peindre n’est pas seulement dépeindre’), así como escribir no es sólo describir. (Fabienne Verdier)

 

Nacida en 1962 en París, Fabienne Verdier suele decir que el arte es lo que ha dado sentido a su vida. A los seis años, su padre le enseñó a pintar. Después de pasar por estudios de Bellas artes en Toulouse, la artista vivió diez años en China, en Chongqing, para aprender el arte de la caligrafía de manos de Huang Yuan y del grabador de sellos Cheng Yun. De vuelta a Europa, se dedica a establecer un diálogo pictórico con los maestros del pasado, así como con las otras artes. Testimonio de ello es la gran exposición que presentó en Brujas, un homenaje a los maestros flamencos, o su último trabajo en la Julliard School de Nueva York, donde se la ha visto experimentar un modo creativo donde convocaba simultáneamente pintura y música.

 

Tuve la gran suerte de poder trabajar con Kenny Burrell […] ¿Cómo llegar a compartir nuestras experiencias? El jazz es una experiencia extraordinaria, porque tiene el sentido del grupo, y el grupo me sacó de la soledad de mi pintura, y traté de intercambiar espontáneamente, en el fulgor, emociones y cosas de gran profundidad, sin pasar por el lenguaje de las palabras.
(Fabienne Verdier)

 

Evoca para nosotros la extrema dureza de las condiciones de trabajo, cuando instaló en la falda de la Montagne Sainte-Victoire un “taller-nómada” de más de trescientos kilos, que había trasladado allí con la ayuda de burros. Y fue allí, en la montaña, donde aprendió a lidiar con los elementos, en la continuidad de un trabajo que expone al desnudo el parentesco de las estructuras que conforman lo real. Así, esa arborescencia que traza el viento en la pintura todavía húmeda le parece similar al mismo paisaje de Aix. Para realizar este trabajo, Fabienne Verdier eligió el negro, un color cuyas potencialidades luminosas ya reveló Pierre Soulages, el “pintor del outrenoir” al que el Museo del Louvre dedicará una exposición a partir del 5 de diciembre de 2019.

 

Admiro mucho a los artistas que, precisamente, se atreven a apartarse del discurso científico. Y Soulages se burló de los científicos que dijeron que un cuerpo de material pictórico negro no podía reflejar ninguna radiación visible de luz. Sabemos que el pigmento negro devora, absorbe, todos los fotones que caen sobre él. Por lo que los científicos estaban hablando de un no color. Dándole […] un cuerpo-relieve a su material pictórico, Soulages encuentra una manera de reflejar, de devolvernos las variaciones de la luz. (Fabienne Verdier)

 

[Traducción Muriel Chazalon]

https://www.franceculture.fr/emissions/la-grande-table-culture/fabienne-verdier-de-cezanne-a-soulages?fbclid=IwAR0VK56eULKyULENfJ_d5I0bwh-o4jQCrjMKf3cFvruFciBlhCMZb0Uy41I

 

Chantal Maillard: “La ira no cambia nada”

La filósofa cierra la primera edición del Festival Clàssics y pone la simiente de la siguiente

 

La Vanguardia | Magí Camps | 28 Nov 2019

El Festival Clàssics cerró ayer su primera edición al mismo tiempo que inauguraba la segunda. Así como en noviembre del 2019 fue el escritor Alessandro Baricco, con su conferencia sobre la belleza, quien plantó la simiente de las propuestas culturales que se han mostrado este último mes, ayer fue la escritora y filósofa belgaespañola Chantal Maillard quien disertó sobre la ira, el tema sobre el que pivotará la segunda edición del festival, en otoño del 2020.

En un hall del CCCB lleno de público, Maillard se preguntó si la ira servía para cambiar el sistema en el que vivimos y, después de recorrer la mitología griega y la india, contraponiendo dos modos de pensar distintos, concluyó: “La ira no produce cambios, es mercenaria y sólo sirve a los que más la excitan”. Maillard consideró necesario un cambio de paradigma para avanzar y calificó de insuficiente cambiar el patriarcado por un matriarcado: “Es necesario un trabajo de la conciencia para superar los cercos de raza, género o especie”.

Para Maillard, solo viendo la diferencia del otro como una dualidad y no como el enemigo –como hicieron los griegos con las criaturas híbridas de sus mitos, que consideraron monstruos, a diferencia de la tradición india– “no conseguiremos ampliar los cercos en que nos sentimos seguros y cómodos” y no mejoraremos nuestra sociedad.

El Festival Clàssics, organizado por La Casa dels Clàssics del grupo Som, con la colaboración de Focus y La Caixa, cierra su primera edición con el 80% de ocupación y más de 3.000 espectadores. Cabe destacar el éxito de la propuesta de Sílvia Pérez Cruz y Andrés Corchero en el Museu Nacional d’art de Catalunya, con las entradas agotadas, o Les Impuxibles en el CCCB, con un 80% de ocupación. “Estamos muy emocionados por todas las obras que han creado los artistas trabajando en diálogo con textos clásicos”, resumió Sira Abenoza, directora del festival.

Aquí encontraréis el vídeo de la conferencia de Chantal Maillard, “ La ira. Híbridos y figuras terribles en la cultura patriarcal indoeuropea”:

https://www.cccb.org/es/multimedia/videos/chantal-maillard/232666

20191127_185516Chantal Maillard durante su conferencia en el CCCB, el 27 de noviembre 2019 ©Muriel Chazalon


“¿Son el exceso de violencia, la codicia y el ansia algo congénito de la especie humana o más bien algo que heredamos de las sociedades guerreras que dominaron nuestros territorios hace pocos milenios?

¿Qué representan las figuras iracundas y terribles como Equidna, las Gorgonas, Medea, Durga o Kali en en las culturas indoeuropeas de Europa y de India? ¿Tuvieron las criaturas híbridas una función política? ¿Es la ira un factor de cambio o un elemento del universo patriarcal? 

Reconvertir los mitos, remplazar la moral del semejante por una ética que trascienda las diferencias, hallar un nuevo paradigma para una edad postantropocéntrica, ¿es esto posible?” Ch. M.

 


Anne Carson busca el esplendor de Safo

AV-ppal-AnneCarson-SafoDetalle de la portada del libro ‘Si no, el invierno. Fragmentos de Safo’, de Anne Carson (Vaso Roto)

Anne Carson busca el esplendor de Safo en una gran traducción

WMagazín avanza, en primicia, la introducción que hace la poeta, ensayista e intelectual canadiense de su traducción de la poetisa de lesbos en ‘Si no, el invierno’. Su único poema completo y 192 fragmentos sobre el amor, el deseo, el matrimonio, el exilio y otros aspectos de la condición humana

Una doble noticia bella para la poesía: se publica en español la traducción que ha hecho Anne Carson de Safo en Si no, el invierno. Fragmentos de Safo bajo el sello Vaso Roto. Se trata de una edición trilingüe, griego, inglés y en español con traducción de la poeta Aurora Luque, que llegará a las librerías el 2 de diciembre de 2019. En este volumen la gran poeta, ensayista, intelectual y traductora canadiense presenta el poema Oda a Afrodita, el único completo, y 192 fragmentos de la poeta de Lesbos. La traducción de Carson ilumina las reflexiones de Safo (630 a.C.) sobre el amor, el deseo, el matrimonio, el exilio y otros aspectos de la condición humana. La versión que hace Aurora Luque, traducida del inglés de Carson, es formidable con el espíritu y la hondura y belleza de las palabras de Safo que cobran una gran actualidad y recuerdan su inmortalidad.

El libro es el mejor testimonio de la altura de Safo, de lo poco y fragmentado que ha llegado hasta nuestros días y al que Carson busca devolverle su esplendor. Como escribiera la narradora Betina González esta obra «es a la vez el palacio y la ruina, la presencia y la ausencia, la expresión y el concepto, la maravilla del ritmo roto y a la vez vivo de la poesía de Safo». Una pena que el Tiempo nos haya legado solo fragmentos, pero en este libro esos retazos de lírica cobran una fuerza y belleza inusitadas, destellos cuya presentación crean un juego muy literario e intemporal.

Ante esta gran noticia para la poesía, WMagazín avanza en primicia pasajes del prólogo que ha escrito Anne Carson sobre su traducción. Más de mil palabras que hablan de Safo, contextualizan su figura, lo que algunos grandes han dicho de la poetisa griega y la manera como ella se aproximó a su obra. Además, pasajes de los escritos de Safo.

La poeta canadiense Anne Carson (Toronto, 1950) es una de las escritoras más exquisitas y eruditas de la literatura contemporánea. Su obra es una creación nacida de Safo, del mundo clásico griego. Empezó con versos sobre la pasión, el amor romántico y el deseo erótico. Una escritora que rompe las etiquetas del género poesía porque sus textos son la conjunción de palabras y sensaciones y de imágenes y pensamientos que buscan la mejor forma de representarse ante los demás.

Anne Carson es ensayista, traductora y poeta. Se formó en Lenguas Clásicas en Canadá y Escocia y se ha desempeñado como profesora en la Universidad de Michigan, NYU, Princeton y McGill. El legado clásico atraviesa toda la obra de Carson, desde Eros el dulce-amargo hasta su más reciente reescritura de la Antígona de Sófocles, pasando por su novela en verso Autobiography of Red, un best-seller que ha sido definido como “poesía que seduce incluso a quienes no leen poesía”, y que fue aplaudido, entre otros, por Alice Munro y Michael Ondaatje. En 2010, Carson publicó Nox, uno de los libros más bellos y profundos surgido tras conocer la noticia de la muerte de su hermano a quien no había visto desde hacía 25 años y con quien apenas había hablado en ese lapso. Su anterior título es Float (2016).

El siguiente es un pasaje de la introducción de Si no, el invierno. Fragmentos de Safo:

carson_safo

 

Por Anne Carson

Safo fue una música. Su poesía es lírica, es decir, compuesta para ser cantada con el acompañamiento de la lira. Interpela a su lira en uno de sus poemas (fr. 118) y menciona a menudo la música, las canciones y el canto. Los pintores de los antiguos vasos cerámicos la retratan con su instrumento. Los escritores tardíos le atribuyen tres inventos musicales: el del plectro, un instrumento para pulsar la lira (Suda); el de la péctide, un tipo particular de lira (Ateneo, El banquete de los sabios 14.635b); y el del modo mixolidio, un estilo exaltado también presente en los poetas trágicos, que lo aprendieron de Safo (Aristóxeno citado por Plutarco, Sobre la música 16.113c). Toda la música de Safo se ha perdido.

Safo fue también una poeta. Existe una hydria del siglo V a.C. en el Museo Nacional de Atenas que representa a Safo, identificada por su nombre, leyendo un papiro. Se trata de una imagen idealizada: se desconoce si ella en persona fue iletrada o no. Pero parece verosímil que las letras de sus canciones fueran puestas por escrito durante su vida o muy poco después de su muerte y que ya se encontraran sobre rollos de papiro hacia finales del siglo V a.C. En un rollo de papiro el texto está escrito en columnas, sin división de palabras ni puntuación ni alineación. Leer un texto así es dificultoso incluso cuando llega hasta nosotros en su integridad, cosa que no sucede con la mayoría de los papiros. De los nueve libros de poesía lírica que se dice que Safo compuso, ha sobrevivido completo un único poema. Todo lo demás son fragmentos.

Safo vivió en la ciudad de Mitilene en la isla de Lesbos, a partir del 630 a.C. aproximadamente. No se sabe cuándo murió. Su exilio en Sicilia en algún momento entre el 604 y el 595 a.C. se menciona en una inscripción antigua (el Mármol de Paros), pero nada se dice del motivo de ese exilio. Las fuentes biográficas mencionan a una madre, un padre, una hija, un marido y tres hermanos de Safo. Parece haber dedicado su vida a la composición de canciones; los eruditos de Alejandría las compilaron en nueve libros, de los que solamente el primero constaba de 1320 versos. La mayor parte de ello se ha perdido. El rostro de Safo se grabó en monedas acuñadas en Mitilene (véase G.M.A. Richter, Portraits of the Greeks, 1.70-72) y los poetas helenísticos la llamaron «la décima Musa» o «la Musa mortal» (véase Antología Palatina 9.506 y 7.14). El talante general de la opinión del mundo antiguo sobre su obra se resume en un comentario de Estrabón:

Safo [es] una cosa fascinante. Hasta donde sabemos, en toda la historia de la que hay memoria ninguna otra mujer puede apenas acercarse a rivalizar con ella en la gracia de su poesía. (13.2.3)

Las controversias sobre su ética personal y su modo de vida han ocupado el tiempo de muchísimas personas a lo largo de la historia de la erudición sáfica. Safo, al parecer, conoció y amó a mujeres con la misma hondura con la que compuso música. ¿Podemos dejar aquí el asunto? Como dijo Gertrude Stein:

Ella debió ser una mujer muy feliz. Ahora somos capaces de reconocer una fotografía. Somos capaces de conseguir lo que queremos. [Marry Nettie, Gertrude Stein Writings 1903‐1932 (Nueva York, 1999), 461]

 

Sobre el texto

Las rupturas son siempre, y fatalmente, reinscritas en
un viejo tejido que debe ser deshecho continuamente,
interminablemente.
J. Derrida, Positions (Chicago, 1981), 24

En general, el texto de esta traducción se basa en Sappho et Alcaeus. Fragmenta, editado por Eva-Maria Voigt (Ámsterdam, 1971). Incluyo todos los fragmentos publicados por Voigt de los que al menos una palabra resulta legible; en ocasiones he asumido variantes o conjeturas de su aparato crítico en mi traducción y éstas se discuten más adelante. Al traducir he intentado dejar todo lo que de cada poema pudiera leerse en el lenguaje más llano que he podido encontrar, empleando mientras fuera posible el mismo orden de palabras y de pensamientos que Safo usó. Me gusta pensar que cuanto más apartada me mantengo del camino, mejor se muestra Safo a través de él. Esto es una amable fantasía (la transparencia de sí) dentro de la que trabaja la mayoría de los traductores. Si aparece la luz

no arruinando la visión (como dice Safo) sino fortaleciendo, nutriendo y regando
[Elio Arístides, Discursos 18.4]

nosotros deshacemos una pequeña parte del tejido.

De marcas y lagunas

Los fragmentos de Safo son de dos clases: los preservados en papiro y los derivados de citas en autores antiguos. Cuando traduzco textos leídos sobre un soporte de papiros, he usado un único corchete cuadrado para dar una impresión de materia perdida, de manera que ] o [ indican o bien papiro destruido o bien presencia de letras no lo bastante legibles en algún lugar de ese renglón. No se trata de que cada hueco o resto ilegible esté señalado específicamente: ello convertiría la página en un torbellino de marcas e impediría la lectura. Los corchetes son más un gesto estético hacia la circunstancia papirológica que un registro exacto de ésta. No he usado corchetes al traducir pasajes, frases o palabras cuya existencia depende de las citas transmitidas por autores antiguos, ya que tales citas son incompletas con toda intención. Enfatizo la diferencia entre corchetes y no-corchetes
porque eso va a afectar a tu experiencia de lectura, si lo permites. Los corchetes son apasionantes. Incluso si te estás acercando a Safo en una traducción, no hay razón para que te pierdas el drama de intentar leer un papiro rasgado por la mitad o acribillado de agujeros o más pequeño que un sello de correos: los corchetes implican un espacio libre para la aventura de la imaginación.

Una carga más tediosa de silencio rodea las partículas de Safo citadas por escoliastas antiguos, gramáticos, metricólogos, etc., que desearon un toque de poesía para decorar alguna teoría propia y así aducir exempla fuera de su contexto. Por ejemplo, el gramático del siglo II d. C., Apolonio Díscolo, que compuso un tratado Sobre las conjunciones en el que quiso llamar la atención sobre la ortografía de la partícula interrogativa en distintos dialectos del griego antiguo, cita este verso de Safo:

¿Acaso anhelo todavía mi virginidad?

Apolonio Díscolo, Sobre las conjunciones
490 = Safo fr. 107 Voigt

¿La virginidad de quién? Habría sido estupendo saber si esta pregunta procede de una canción de boda (y así sería probablemente una imitación de la voz de la novia) o no (y en ese caso sería una posible observación personal de Safo). A Apolonio Díscolo no le interesan tales asuntos. O consideremos a Crisipo, filósofo del siglo III a.C., cuyo tratado Sobre las partículas negativas incluye esta negación de Safo:

Ninguna niña, pienso, que mire la luz del sol alcanzará
nunca una sabiduría como ésta.

Crisipo, Sobre las partículas negativas
13 = Safo fr. 56 Voigt

 

Poemas y fragmentos de Safo

1

Inmortal Afrodita de mente centelleante,
hija de Zeus, que tramas enredos seductores, te suplico
no me rompas con duros sufrimientos
señora, el corazón
pero ven hasta aquí si alguna vez antaño
atrapaste mi voz desde muy lejos
y al oírme dejaste de tu padre la casa
de oro, por venir,
unciendo tu carruaje. Y pájaros hermosos te trajeron,
rápidos gorriones sobre la negra tierra
agitando sus alas bajo el cielo a través
del espacio del aire.
Y llegaron. Mas tú, oh bienaventurada,
sonreías con tu rostro inmortal y preguntaste qué
(de nuevo ahora) había padecido y por qué
(de nuevo ahora) te llamaba
y qué quería yo tanto que ocurriera
en mi corazón loco. ¿A quién seduciré (de nuevo ahora)
para que a tu amor vuelva? ¿Quién, oh Safo,
comete una injusticia contra ti?
Porque si ella está huyendo, pronto perseguirá.
Si rechaza regalos, pronto los hará ella.
Y si es que no ama, pronto tendrá que amar
incluso no queriendo.
Ven ahora a mi lado. Líbrame de la dura
preocupación. Y todo lo que quiere
mi corazón lograr, lógralo. Y que tú
mi aliada seas.

***

Preferiría ver su deseable andar
y el juego de la luz sobre su rostro
antes que carros lidios o filas de soldados
con ganas de guerrear
] no es posible que ocurra
] rogar por compartir
]
]
]
]
]
hacia[
]
]
]
inesperadamente.

***

mensajero de primavera
ruiseñor con una voz de nostalgia

***

quiero decir algo pero el pudor
me retiene
si tuvieras un deseo de cosas buenas o bellas
y tu lengua no estuviera tramando decir una maldad,
el pudor no te haría bajar los ojos
sino que hablarías de lo que justo es

***

ni para mí la miel ni la abeja de la miel

 

Anne Carson, Si no, el invierno. Fragmentos de Safo. Edición trilingüe, traducción del inglés al español a cargo de Aurora Luque, Vaso Roto, 2019.

 

Anne Carson busca el esplendor de Safo en una gran traducción

 

El arte mágico de André Breton

Web-arte-magico

 

De las pinturas rupestres a Gauguin pasando por Grecia y Roma, El Bosco y Mondrian, André Breton compuso en ‘El arte mágico’ una de sus obras esenciales, una provocadora historia de la cultura desde el punto de vista de su contenido simbólico y surreal.

Nuria Azancot

 

«La magia es vista como una capacidad innata de la humanidad que siempre vuelve a emerger, especialmente tras largos períodos de racionalismo, y que ni la religión, ni la ciencia ni la política consiguen erradicar jamás.»

                                                             Nadia Choucha, Surrealism and the Occult

Durante años, El arte mágico de André Breton fue un auténtico libro de culto, objeto de deseo de los bibliófilos parisinos. Publicado en 1957 por el Club Français du Livre en una tirada limitada, a ojos de su autor representaba el anhelo de toda una vida: nada menos que una historia universal del arte, desde sus orígenes prehistóricos hasta nuestro tiempo, acompañada de una iconografía irreprochable, de la que estaba convencido que sería uno de sus mensajes más duraderos. La particularidad de esta historia, cuyas notas y documentos visuales había ido acumulando a lo largo de los años, es la de estar contada con las premisas del surrealismo. Por sus páginas desfilan: el Bosco, Brueghel, Uccello, Durero, Grünewald, Altdorfer, Holbein, Arcimboldo, Caron, Desiderio, Blake, Füssli, Goya, Friedrich, Böcklin, Gauguin, Gustave Moreau, Rousseau, De Chirico, Picasso, Duchamp, Kandinsky, Miró, Tanguy, Max Ernst…, sin olvidar el arte religioso de las más diversas épocas y culturas del mundo. Toda esta fabulosa corriente visual, compuesta por más de doscientas reproducciones de gran calidad, constituye el último sueño de Breton.

El volumen se cierra con una interesante e insólita sección de ciento cincuenta páginas sobre el valor y la significación de lo mágico en nuestra época, en forma de encuesta realizada a personajes de la talla de Martin Heidegger, Octavio Paz, René Magritte, Georges Bataille, Claude Lévi-Strauss, Julien Gracq, Benjamin Péret, Pierre Klossowski, Roger Caillois, Juan Eduardo Cirlot, Leonora Carrington, Julius Evola, Maurice Blanchot, René Nelli… 

El arte mágico

 

 

La magia del arte según Breton

http://www.alejandradeargos.com/index.php/es/completas/10-otras-artes/41767-andre-breton-el-arte-magico

https://www.abc.es/cultura/cultural/abci-andre-breton-busca-magico-201911200256_noticia.html

https://www.lavanguardia.com/vida/20191019/471058919822/cuando-la-magia-se-hizo-arte-segun-andre-breton.html

https://elpais.com/cultura/2019/11/11/actualidad/1573496796_050414.html

 

Homero y la geopoética: entrevista a Sylvain Tesson

Sylvain Tesson, geógrafo, viajero y escritor.
Tengo 47 años. No tengo profesión: viajo y escribo. ¿ Pareja, hijos? ¡No! Sobre todo, ¡hijos, no! ¿Política? Libertad y orden. ¿Creencias? Soy un ateo… hijo de la cristiandad. Toda revolución es tan romántica en lo ideal como desastrosa en lo real. Recordamos a Ulises… porque eligió ser mortal.

“Como Ulises, sé que toda paz es una excepción: la ley es la guerra”
Mané Espinosa 

“Como Ulises, sé que toda paz es una excepción: la ley es la guerra”


“Un verano con Homero”

“Tengo más dedos que amigos”, me dice Tesson, que se pasa la vida viajando y escribiendo. Ha escrito Un verano con Homero (Taurus), libro inspirado en la obra de Homero y escrito en un bello y blanco palomar de la isla de Tinos, en las Cícladas. “Batía el viento y me atacaban escolopendras: sobreviví a tempestades y monstruos, como Ulises”, clama Tesson, un maestro de sutileza en las descripciones geográficas: “Geopoética”, llama a este arte, en la que sobresale. Me comenta las adjetivaciones de Homero, y viéndome tomar notas mientras hablamos, lo ejemplifica aventurando que el vate ciego me calificaría como “el barroco grafómano”. También habla del amor: “Nunca es bastante mientras dura, siempre sobra si se acaba”.

 

Por qué exclama: “¡Hijos, no!”?

Porque no quiero darle a nadie un padre invisible.

¿Invisible?

Les criaría un fantasma: ¡mi vida es viajar! Movimiento y libros.

¿Tampoco cabe una pareja?

Hubo una. Se enamoró del aventurero que yo era…, hasta que me pidió que dejase de serlo.

Y no pudo dejar de serlo.

No. La mitad de la humanidad hace infeliz a la otra mitad, ¡esto es inevitable! Y yo ya no decepcionaré a ninguna otra mujer.

Sigue usted viajando…

Y no necesito pensar en la vuelta. Ulises sí vuelve… Ulises es mi obsesión.

¿Desde cuándo?

Mis padres me sobreprotegieron, y me aburría mucho… Leyendo a Julio Verne… amé la geografía: me hice geógrafo, y viajé para conocer el mundo.

¿Qué paraje del mundo es su predilecto?

Les Calanques: calas y farallones calcáreos en la costa marsellesa, sobre el Mediterráneo. ¡Un paisaje homérico!

¿Por qué homérico?

Homero describe parajes así en los 27.000 versos que componen la Ilíada y la Odisea , escritos hace 2.800 años…

Homero quizá no existió.

Me da igual.

¿Qué quiere decir?

Más que el DNI de Homero, me interesa la belleza, la poesía, la emoción de esa obra.

Conocer al autor no está de más…

Durante 400 años hubo muchos vates que versificaron la guerra de Ílion ( Ilíada ) y el retorno de Odiseo ( Odisea ), hasta que en el siglo VIII a.C. fijó los versos… el tal Homero.

¿Y por qué su relato aún perdura?

¡Inventa la literatura! La literatura consiste en contar vívidamente lo no vivido. Y… ¡qué maravillosas descripciones geográficas!

Usted tiende a lo suyo, veo…

Mucho se ha hablado del abanico de pulsiones humanas descritas por Homero, pero ¿y la geografía? He ido localizando y visitando esos topónimos mediterráneos…

El cíclope Polifemo… ¿era un volcán?

El cráter sería su ojo: los napolitanos dicen que es el Vesubio; los sicilianos, el Etna. Pero mi volcán es el Strómboli, en las islas Eólidas: ved, nacida del fuego, una montaña de tierra alzada en el aire sostenida sobre el agua.

¿Qué descripción homérica adora?

El “vinoso mar”: ¡es así! “La aurora de sonrosados dedos”: sugiere manos de danzarina soltando pétalos de rosa, monedas de oro, piedras preciosas… Homero hace geopoesía.

Geopoesía… Hermoso neologismo.

Lo creó el poeta escocés Kenneth White: vivió en los Pirineos, y hoy, en la costa bretona.

¿Qué rincón homérico es su favorito?

Eea e Ítaca: Eea es la isla de Circe, al norte de Nápoles, donde Ulises enamoró a Circe, y vivió allí un año sin sucumbir a su hechizo.

Para regresar luego a su isla, Ítaca.

Ítaca es dulzura, campo, olivos, retorno al hogar, orden después de la aventura, paz después de la guerra.

Y se acabó el viaje: lo siento por usted.

De Ulises adoro que por el camino se detiene a verlo y saberlo todo. No como sus marineros, dispuestos sólo a vaguear y comer.

¿Cómo es Ulises?

Infortunado, listo y egoísta: tiene claro lo que quiere. Y sabio, pues vuelve de una guerra. Y esto es importante.

¿La guerra?

La guerra le robó una vida y quiere recuperarla. Quiere reconquistar la paz del hogar. Ahora ya sabe que la guerra es la ley, y que la excepción es la paz.

¿Usted cree lo mismo?

Ulises le diría a Fukuyama: “¡No tienes ni idea!”. Sí, con Ulises, yo creo que toda paz es excepcional, que está pendiendo de un hilo.

¿Debemos temer una guerra?

Deberíamos temer la hibris, pecado humano por excelencia para los dioses griegos: desmesura, arrogancia, soberbia, desproporción… Todo brote de desfogue es hibris , toda revolución es hibris .

¿No hay revolución constructiva?

No, por definición. Qué bonita, romántica y literaria es la idea de la revolución, y qué desastrosa es en la vida real de personas concretas. El desorden no trae nada bueno.

Tampoco el orden por la fuerza.

Si es por la fuerza, no es orden. Homero ve en la naturaleza el modelo de lo armónico.

¿Qué fenómeno de la naturaleza le subyuga a usted?

La luz de sol espejeando sobre el mar.

¿Qué emoción cree que subyace en la obra de Homero?

La nostalgia de una “edad de oro” en que vivíamos en el paraíso.

¿Recupera Ulises su paraíso?

Ulises recupera el espacio (en su isla de Ítaca) y el tiempo (en su ascendencia, su padre, Laertes). Ve que la gloria póstuma nada vale, comparada con el modesto calorcito del hogar.

¿Es la gran enseñanza del poeta?

Sí. Ulises, que pudo ser inmortal con Calipso… elige ser un mortal. Y por eso, por mortal, pervive en la memoria de la humanidad.

 

https://www.lavanguardia.com/lacontra/20191111/471506407913/como-ulises-se-que-toda-paz-es-una-excepcion-la-ley-es-la-guerra.html