"El acoso moral" de M-F. Hirigoyen

Acabo de llegir aquest llibre que em va deixar la Roser: El acoso moral : el maltrato psicológico en la vida cotidiana / Marie-France Hirigoyen. Barcelona: Círculo de Lectores, 2000

Us en reprodueixo una ressenya que, entre altres coses, he trobat a http://www.acosomoral.org/hirigoyen.htm i intentaré fer-ne un comentari. Si alguna de vosaltres l’ha llegit i vol donar la seva opinió ho pot fer clicant a comentaris.

Esta psiquiatra y terapeuta familiar nos ofrece un análisis riguroso y muy cercano a la realidad sobre la cara oculta del ser humano, su capacidad de dominar y destruir al otro.

El retrato psicológico del perverso que disfruta con la aniquilación psicológica del otro y los procesos que median entre el verdugo y la víctima, se nos muestran como algo perfectamente reconocible en nuestro entorno, ya sea en la pareja, en la familia o en el trabajo, pues el fenómeno del acoso moral lo que describe es como se establecen esas relaciones de denominación y destrucción en los entornos donde transcurre la vida cotidiana. A diferencia de quienes pretenden dominar mediante la fuerza, el perverso utiliza la seducción, desarrolla una tortura psicológica que desestabiliza, confunde, emite mensajes contradictorios, deforma el lenguaje, descalifica, engaña, desautoriza, niega la realidad y al final atribuye a los demás los desastres que provoca, erigiéndose en salvador y haciéndose así con el poder.

Lo más impactante del libro es su capacidad de interrogarnos sobre el papel que en ocasiones podemos jugar en esta forma de “violencia indirecta” y la dimensión social de esta conducta que hunde sus raíces en la forma de entender el poder, “en un sistema que funciona según la ley del más fuerte o del más malicioso los perversos son los amos”, escribe la autora. Al final el último interrogante que nos queda es ¿cómo restablecer el respeto entre los individuos en cada uno de los contextos en que se establecen las relaciones sociales?.

El Principito transforma, aun sin saber leer

Como todas nosotras hemos sentido personalmente el poder transformador de los cuentos,  me gustaría contaros esta historía real, que apareció en La Vanguardia el día 1/2/07.

Un joven tuareg relata como hace unos  unos años al pasar  por su campamento el rally Paris-Dakar,  a una periodista se le cayó un libro que él recogió para entregárselo. Entonces, ella le hablo de ese libro. Era El principito. El joven  tuareg, de nombre,  Moussa Ag Assarid,  se prometió que un día sería capaz de leerlo. De ahí nació el impulso que lo llevó a convencer a su padre para que lo dejara ir a a la escuela. Caminaba 15 Km cada día, hasta que el maestro le dejó una cama y le permitió dormir allí, también entonces apareció una mujer que le daba comida.

Ahora está estudiando en una Universidad Francesa y su objetivo es tener los recursos que le permitan ayudar a su pueblo nómada, a no desaparecer. La sabiduría la había aprendido en el desierto, a solas con el silencio, cuando sólo oía su corazón. Sabía como olisquear el aire, orientarse por el Sol y las estrellas, escuchar el viento…

El dice que allí todo es simple y profundo y las personas felices, porque no desean más de lo que tienen, no sueñan con llegar a ser, porque ya son…

Cuenta las ganas de llorar que sintió cuando vió el primer grifo de su vida, el dolor intenso que siente todavía al ver correr el agua en las fuentes de adorno. El entrevistador incrédulo le pregunta ¿tanto? y el explica que el trabajo de toda su vida había consistido en buscar agua y que una gran sequía cuando él tenía unos 12 años mató a muchos animales y personas. Fué cuando su madre,  enfermó y murió.

No sabe cuantos años tiene, nació en un campamento nómada y dice añorar la leche de camella y las estrellas que veía cada noche. “Aquí,  por la noche, miráis la tele”…….

El poder de los círculos de mujeres

“El poder invisible de los círculos de mujeres sobre las mujeres que los componen, crece a partir del poder que sus componentes tienen entre sí, que es extraordinario. La autoestima, el éxito y el desarrollo del talento, tienen que ver con el hecho de que se nos haya escuchado y valorado, animado para que llevaramos a cabo aquello que nos creíamos capaces de hacer. Cuando existe un apoyo práctico o psicológico, que puede provocar un cambio significativo, es más que probable que suceda. El hecho de que los demás crean en nosotras, o tengan el mismo punto de vista , o sean modelos de conducta, tiene una influencia invisible y poderosa.”

Jean  Shinoda Bolen

A veces de repente y otras por voluntad propia, me viene a la cabeza  la imagen del grupo reunido entorno a las mesas de Proleg…. y el recuerdo de los conceptos y  las ideas allí escuchados me ayudan a tomar decisiones,  a hacer cosas que cuestan, a nombrarlas…

Siento como un  privilegio, poder formar parte de uno de los circulos de mujeres nombrados por Jean Shinoda. Por eso he querido que ese texto, por su significado y potencia, figure aquí, en nuestro espacio, asi como  daros las gracias por todo lo que recibo. Encontraros ha sido encontrar un tesoro.

Diferente final para la vendedora de fósforos.

De creacions

En aquel momento pasaba por allí una mujer. No era joven, no era mayor, y sabía muchas cosas valiosas. Siempre había querido tener una hija, pero había tenido dos hijos, que ahora ya mayores, vivían en otra ciudad. La niña al ver a la mujer, reunió sus últimas fuerzas para llamar su atención y dijo: No tengo familia, estoy sola. Sino me ayudas me moriré!!! No fueron sus palabras, sino su mirada lo que llegó directamente al corazón de la mujer. Acercándose a la niña, sin pensar, abrió su abrigo, la cogió en brazos tapándola a la vez que la estrechaba contra su cuerpo y se la llevó a su casa. Cuando llegaron, un gran fuego crepitaba en la chimenea y las llamas irradiaban su color rojizo inundando completamente la estancia. Para hacerla entrar en calor le preparó un baño caliente, le dió una taza de leche y la metió en la cama, abrazándola. La pequeña, exhausta, se quedó dormida.La mujer sabía que cuando ocurren cosas maravillosas no hay que tener miedo. La niña se quedaría con ella. No sabía muy bien que tenía que hacer, pero estaba segura de saberlo pronto.

“Pedir ayuda no significa que uno sea débil o incompetente. Normalmente indica un avanzado grado de sinceridad e inteligencia.”

A.Wilson Schaef.