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Siri Hustvedt, el destino de las mujeres en el arte

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La novela de Siri Hustvedt, El mundo deslumbrante, está publicada por Anagrama.

Su protagonista es Harriet Burden, personalidad semiolvidada de la escena artística neoyorquina de los ochenta, convertida tras su muerte en objeto de estudio por parte de críticos y académicos. Más que como artista, fue conocida como esposa del poderoso marchante Felix Lord y anfitriona de deliciosas fiestas que reunían a toda la intelectualidad de Manhattan. Hasta que, en el tramo final de su vida, Harriet decidió orquestar un curioso experimento: se sirvió de tres hombres que le sirvieron de fachada para presentar sus propias creaciones ante el mundo. Escondida tras el rostro de jóvenes de perfil multirracial y sexualidad líquida, Harriet fue aclamada inmediatamente como una artista magistral.

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/02/10/babelia/1423588894_498866.html

En el siguiente enlace tenéis una reseña de esta novela escrita por Emma Rodríguez:

Siri Hustvedt, el destino de las mujeres en el arte

Esta novela es un campo absolutamente abierto, una pieza múltiple que adquiere, por momentos, la forma de una biografía, de un ensayo, con notas a pie de página incluidas, o de una crónica periodística. A través de su personaje principal, una mujer inteligente, inquieta y muy culta, la escritora nos habla de arte, de literatura, de filosofía, de Historia, de psicología, de neurociencia… Imposible dar cuenta de todo lo que abarca.


Consciente de los indudables logros del movimiento feminista, la escritora nos remite al pasado, pero también nos habla de un presente que no ha acabado de desprenderse de todas esas rémoras pese a la cada vez mayor presencia femenina en el panorama artístico, un presente en el que las presiones a las que se ven sometidas las mujeres siguen siendo llamativas. Y podemos hablar del ninguneo, de la condescendencia, de la catalogación de la obra como excesivamente sensible o sentimental.

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El año anterior, en el 2013, Hustvedt publicó un libro de ensayos Vivir, pensar y mirar que me parece muy complementario a la novela (o viceversa).

En él exploraba tres núcleos temáticos sobre los que la escritora estadounidense ha reflexionado y escrito casi obsesivamente: la propia experiencia vital y las raíces familiares (la memoria, la emoción, la imaginación, la migraña…), los enigmáticos mecanismos del cerebro (la filosofía, la neurociencia, el psicoanálisis, la lectura y la escritura…) y los impactos visuales de las artes plásticas (nuestro modo de mirar, las emociones que nos transmiten…). Para ello reflexiona sobre artistas muy diferentes y alejados en el tiempo, desde el maestro de la escuela sienesa Duccio di Buoninsegna o Goya y su uso de la violencia hasta las transgresoras propuestas de Louise Bourgeois, Kiki Smith, Gerhardt Richter, Annette Messager o Margaret Bowland, pasando por el ascetismo de los bodegones de Morandi o el poder evocador de las fotografías viejas.

Artemisa: el espíritu indómito de cada mujer. Jean Shinoda Bolen

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“Las diosas de cada mujer fue un verdadero hito en la forma de entender los mitos e integrarlos en nuestra propia vida. Ahora llega Artemisa, un revolucionario libro que explora el arquetipo de la “activista”, la mujer indomable e indomada.

Con elegancia,  Jean Shinoda Bolen nos sumerge en el mito de Atalanta, la legendaria cazadora y corredora de la mitología griega,  una mujer –abandonada y expuesta a la muerte por haber nacido niña– que ejemplifica el espíritu indómito de las jóvenes valientes y de las mujeres en quienes se convierten. Jean Shinoda Bolen pinta un retrato muy ameno de “mujeres Artemisa” públicas de la actualidad. Y muestra cómo dicho arquetipo ofrece un camino para que las lectoras orienten su exploración personal hacia su auténtico Yo.”

Artemisa: El espíritu indomable de cada mujer
Jean Shinoda Bolen
Traducción: Silvia Alemany
ISBN: 9788499884585
Páginas: 272
Tamaño: 13 X 20

http://editorialkairos.com/autores/bolen-jean-shinoda

Las Diosas de Joseph Campbell

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El día 9 de septiembre en las librerías!

Joseph Campbell
Diosas. Misterio de lo divino femenino
Cartoné, 400 páginas, 30 €
Traducción Cristina Serna
Colección Imaginatio Vera 95
Ediciones Atalanta
ISBN 978-84-943770-4-4
https://es.wikipedia.org/wiki/Diosas

Según James Hillman, «nadie en nuestro siglo ni Freud, ni Thomas Mann, ni Lévi-Strauss ha traído el sentido mítico del mundo y sus eternas figuras de vuelta a nuestra consciencia diaria como Joseph Campbell». Sin embargo, aunque su vasta obra comprende el amplio espectro de todas las mitologías del mundo, nunca escribió un libro sobre las diosas, a pesar de que tenía mucho que decir al respecto. Ahora, gracias a la esmerada labor de la profesora Safron Rossi, que ha rescatado y editado adecuadamente todo el material de las conferencias que Campbell impartió entre 1972 y 1986 en torno a este tema, podemos acceder a sus iluminadoras explicaciones sobre el simbolismo y la función de lo divino femenino en las diferentes culturas de la Antigüedad, desde las divinidades paleolíticas, neolíticas y de la Edad de Bronce hasta las diosas micénicas, sumerias y egipcias; desde el gran Panteón olímpico y los cultos mistéricos helenos hasta la devoción medieval por la Virgen María, el amor cortés y el florecimiento del paganismo durante el Renacimiento italiano.

Joseph Campbell (Nueva York,1904-Honolulú, 1987) fue junto a Mircea Eliade el mitólogo más importante de la segunda mitad del siglo XX. Profesor emérito de literatura en el Sarah Lawrence College de Nueva York, fue un reconocido escritor y conferenciante de temas de mitología y religiones comparadas. Entre sus numerosos libros, merecen destacarse: El héroe de las mil caras: psicoanálisis del mito (Fondo de Cultura Económica, 1959), Las máscaras de Dios (4 vols., Alianza, 1991), Las extensiones interiores del espacio exterior (Atalanta, 2013), Imagen del mito (Atalanta, 2012), Transformations of Myth Through Time (1990), A Joseph Campbell Companion: Reflections on the Art of Living (1991), Mythic Worlds, Modern Words: On the Art of James Joyce (1993), Thou Art That: Transforming Religious Metaphor (2001), Myths of Light: Eastern Metaphors of the Eternal (2003) y The Mythic Dimension: Selected Essays (1959-1987).

Jean Shinoda Bolen: “Obsérvalo, hazlo, enséñalo”

 

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«Obsérvalo, hazlo, enséñalo.

Cuando estaba en la Facultad de Medicina, éste era el ‘mantra’ del estudiante, y ése el método por el que aprendían los médicos: un modelo de aprendizaje basado en la experiencia directa.

De carácter muy similar son las experiencias dentro del círculo; aunque tal vez el primer círculo que veas se halle sólo en tu imaginación, es posible que después te unas a un círculo de mujeres, o que tú misma formes uno.

Estar en un círculo es una práctica de aprendizaje y crecimiento que se nutre de la experiencia y la sabiduría, del compromiso y el valor de cada una de las mujeres que hay en él. Los círculos pasan por distintas etapas y cambios, florecen o flaquean, sanan o causan dolor a sus miembros, y pueden ser una experiencia transitoria o imperecedera.

Del mismo modo que cada miembro aporta al círculo su saber en el campo de las relaciones, esto funciona en sentido inverso, es decir, la experiencia del círculo puede tener un radical efecto positivo en las relaciones exteriores del círculo, puesto que proporciona un modelo, un espacio donde comunicarse con sinceridad y afecto hasta que ésa sea la forma de comunicación habitual en tu vida, y sea también la que esperas de los demás».


Jean Shinoda Bolen, El millonésimo círculo. Cómo transformarnos a nosotras mismas y al mundo. Ed. Kairós, 2004

http://bit.ly/MillonesimoCirculo

…quan el cor és un caçador solitari…

El nuevo movimiento global de las mujeres. Jean Shinoda Bolen
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6. Círculo o jerarquía

Las relaciones de dos
son o un círculo o una jerarquía.

Son un círculo
cuando el amor está en el centro de una relación
en la que se ha entrado voluntariamente,
y los sentimientos, las prioridades
y los valores de la persona
le importan al otro.
Cuando las confidencias se guardan
y no son pasto de críticas,
y las vulnerabilidades no se explotan.

Es un círculo cuando puede decirse la verdad
por muy dolorosa que sea
sobre uno mismo o sobre el otro.

En toda relación circular
habrá baches en el camino.
Los malentendidos, los errores de percepción
o tan solo el descuido
surgen entre nosotros y los amigos,
los cónyuges o los socios de cualquier condición.

Cuando surgen la desconfianza
o el resentimiento y no se expresan,
y solo uno de los dos sabe cuándo ha sucedido,
es esa persona quien tiene la responsabilidad
de hablar de ello.
Quizá sería posible mostrarse curioso
en lugar de crítico
para averiguar lo que ha pasado y por qué
cuando algo ha dolido.

Lo que cuenta es cómo eso te hizo sentir.
El resto son especulaciones.
Un círculo de dos puede convertirse
en un medio de crecimiento
donde puede abonarse el terreno
para la confianza
si la realidad de lo que uno siente o teme
puede decirse en voz alta.
Ayuda a dominar la propia vulnerabilidad,
de lo contrario
queda oculta bajo la rabia y el juicio,
que fácilmente provocan mostrarse a la defensiva
y generan más rabia a su vez.
Un cuadro no muy halagüeño,
que en realidad nadie desea
en una relación circular.

En un patriarcado jerárquico de dos,
el acuerdo, manifiesto o no, es:
Uno de los dos importa más que el otro.
Uno de los dos puede expresar libremente
sus sentimientos, necesidades, prioridades y prejuicios,
o plantear exigencias al otro.
Sin ninguna expectativa de reciprocidad.

En un patriarcado jerárquico de dos,
uno es más importante
y tiene más derechos que el otro,
mantiene el control.
Un modelo que conduce
a que uno sea el narcisista
y el otro el codependiente.
Esta es la forma del matrimonio patriarcal,
que no es entre iguales.

[…]

Se requiere “plantar cara”
a cualquier relación de dos que sea jerárquica.
Es la persona que asume el papel
de codependiente
la que, encontrando su voz y valor
para hablar en voz alta,
inicia un diálogo con el otro
y facilita que una relación patriarcal
se transforme
en un círculo o pueda abandonarse.

Morir: dejar de echarle ramas al fuego

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En una ocasión, el peregrino Vacchagotta le preguntó a Buda:

«Señor ¿qué le sucederá al Iluminado tras la muerte? ¿A dónde irá?

Buda dijo: «Peregrino, haz un fuego con las ramas que hay por el suelo.»

Así lo hizo, y encendió el fuego. Entonces, Buda dijo: «Ahora, échale más ramas.»

Lo hizo, y Buda le preguntó: «¿Qué pasa?» Vacchagotta respondió: «Hay un buen fuego.»

Buda dijo. «Ahora deja de echarle ramas.»

Pasado un rato, el fuego se extinguió. Buda le preguntó: «¿Qué ha pasado con el fuego?»

«El fuego se ha extinguido, Señor»

Buda dijo: «Bien, ¿a dónde ha ido? ¿Hacia delante? ¿Atrás? ¿A la derecha? ¿A la izquierda? ¿Abajo o arriba?»

El peregrino contestó: «No, simplemente se ha extinguido.»

Buda dijo: «Exacto. Esto es lo que pasará con el Iluminado tras la muerte.»

 

Extraído del prólogo del libro Despedidas elegantes: cómo mueren los grandes seres. 108 relatos de la muerte de maestros zen, tibetanos e hindúes . VV. AA. Editorial La liebre de marzo, 2012

http://www.liebremarzo.com/catalogo/despedidas-elegantes

Atención significa atención

 

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“El término atención podría reemplazar a la palabra conciencia. La atención o conciencia es el secreto de la vida, el corazón de la práctica. (…) No es mera semántica. Creemos que estamos aquí para tratar “cuestiones más importantes” como nuestros problemas de pareja, nuestra salud y temas similares. No queremos aburrirnos con “cosas pequeñas”. Sin embargo los pequeños actos son la esencia de nuestra vida, momento a momento. No es cuestión de importancia, sino de prestar atención, de tomar conciencia. Eso es todo. No hay nada más que el momento presente; no existe pasado ni futuro, sólo esto. Así cuando no prestamos atención a cada pequeño “esto”, nos perdemos el todo. Y el contenido de “esto” puede ser cualquier cosa, puede ser enderezar nuestra colchoneta, picar una cebolla, visitar a alguien que no nos gusta ver, etc. No importa cuál sea el contenido del momento; cada momento es absoluto. Es todo lo que hay y todo lo que habrá. Si pudiéramos prestar atención completamente nunca estaríamos disgustados porque tendríamos comprensión de la talidad; y si nos perdemos no ya un momento, sino un momento tras otro; entonces, estamos en problemas.”

La vida tal como es
Enseñanzas zen
Charlotte Joko Beck
Ed. Gaia, 2007