Una vida ilimitada. Virginia Woolf
Virginia Woolf, unos fragmentos de su obra “Al faro” para iniciar el nuevo curso…
“Era un alivio cuando los niños se iban a la cama. Ahora ya no tenía que pensar en nadie. Podía ser ella misma, existir por sí misma. Y de eso se sentía cada vez más necesitada últimamente: de pensar, bueno, ni siquiera de pensar, de estar callada, de estar sola. Todo su ser y su quehacer, expansivos, rutilantes, alborotadores, se desvanecían; y sentía, con una especie de solemnidad, cómo se iba reduciendo a sí misma, a un núcleo de sombra que se insinuaba en forma de cuña, algo invisible para los demás.
Aunque siguiera sentada haciendo punto, en la misma postura erguida, ahora era cuando empezaba a sentirse a sí misma, y todo su ser, habiéndose soltado de sus ligaduras, era libre de emprender las más insospechadas aventuras. Cuando la vida se sumerge durante un lapso de tiempo, el campo de la experiencia parece no tener límites. Y sospechaba que a todo el mundo le pasaría lo mismo que a ella, todos deberían haber probado alguna vez esa sensación de que nuestros recursos son ilimitados, haber sentido que nuestra apariencia, aquellos elementos por los cuales la gente nos conoce, no son más que puerilidades. Debajo de ellos todo está oscuro, se extiende, es inescrutablemente profundo, pero de vez en cuando nos elevamos a la superficie, y eso es lo que ven los demás. Su horizonte no parecía tener límites. Allí estaba la libertad, allí estaba la paz, allí estaba – y era lo que más se agradecía de todo – una convocatoria conjunta, el descanso sobre una plataforma de estabilidad.
Al perder personalidad, pierde uno la inquietud, la prisa, la agitación. Haciendo un alto en su trabajo miró hacia fuera en busca de aquel haz de luz que venía del Faro, aquella tercera ráfaga larga y uniforme, su ráfaga.
“Es curioso –pensó – hasta qué punto cuando uno se funde con las cosas, con los objetos inanimados – árboles, riachuelos, flores –, y se siente uno expresado por ellos, parece que llegan a convertirse en tu propio ser, notas que te conocen como si, de alguna manera, fueran tú mismo, y sientes una ternura irracional hacia ellos (miró hacia la ráfaga de luz larga y uniforme) como hacia tu propia persona.”
Para no olvidar quienes somos…
Os dejo un regalito lobuno para las vacaciones… ¡no será que nos olvidemos de quienes somos!
Chantal Maillard. Presentación de Bélgica
Gary Snyder a Barcelona: primeres impressions
Ahir vàrem tenir el plaer de veure un dels nostres autors de referència, Gary Snyder, dins del Barcelona Poesia 2011.
Primer vàrem veure el documental The Practice of the Wild (2010, 53 min) que retrata el llegendari poeta beat i celebra la seva amistat amb l’autor Jim Harrison. La pel·lícula segueix el poeta i el novel·lista caminant per uns paisatges verges de la costa central de Califòrnia. Parlen sobre el budisme zen, el San Francisco dels anys seixanta, la interdependència de tots els éssers vius i anècdotes sobre Allen Ginsberg i Jack Kerouac, per als quals Snyder va ser un mestre. Però el cor de la pel·lícula, d’on sorgeix el títol, prové d’una col·lecció molt influent d’assaigs escrits pel poeta l’any 1990 que són una exploració de l’amor que el poeta sent per la natura.
Després de la projecció del film, Gary Snyder va oferir un recital de poemes seus, una part dels quals ens varen donar traduïts al castellà en un petit quadern i d’una altra part en van fer una traducció en viu i en directe.
Gary Snyder va néixer a San Francisco el 1930 i va ser conegut als anys cinquanta com a membre de la Beat Generation. Va estudiar deu anys en un monestir zen a Kyoto, al Japó, i ha treballat com a professor de literatura a la Universitat de Califòrnia. Ha publicat 16 llibres de poesia i prosa, incloent Turtle Island, que va guanyar el premi Pulitzer de poesia i que va consagrar Snyder com a heroi de la contracultura dels EUA. Actualment viu aïllat a les muntanyes del nord de Califòrnia.
més informació:
The Library of the Loba
“The Library of the Loba és una petita biblioteca especialitzada en paraules vivents, petites històries, poemes, éssers inventats i coses que poden ser llegides o vistes”, diu en el seu blog Teresa Gómez Martorell, una catalana que viu i treballa als Estats Units des del 2005 una mica per casualitat. Allà hi va fer un màster en Belles Arts, especialitat en gravat, i ara treballa com a impressora en un taller de gravat.
Vàrem descobrir a la Teresa Gómez Martorell a Arts Libris, la Fira del Llibre d’Art i Disseny , que es va fer a l’Arts Santa Mònica a mitjan abril. I és clar ens va sorprendre el nom que havia escollit per a la col·lecció de llibres que ella crea.
En el seu blog The Library of the Loba es pot veure una mostra de la seva obra, dels temes que escull, de la manera de materialitzar-ho, amb unes enquadernacions molt especials. Segur que hi podem trobar coses que ens ressonin i que ens inspirin.
També te un altre blog The year of the doe
Copyright de les imatges: Teresa Gómez Martorell que ens ha permès publicar-les al nostre blog.
Chantal Maillard. Bélgica
Para saborear… mientras esperamos el nuevo diario de Chantal Maillard “Bélgica” de próxima aparición en la editorial Pre-Textos.
Homenatge a Virginia Woolf
“Una baixa al pou i res la protegeix de l’assalt de la veritat. Allà baix no puc ni escriure ni llegir; no obstant això existeixo, sóc.”
(Diaris, 1926) [extret del fullet del CCCB amb motiu de l’exposició Fars del segle XX].
Ahir, 28 de març va fer 70 anys de la seva mort: http://www.lavanguardia.es/hemeroteca/20110328/54131789612/el-suicidio-de-virginia-woolf.html
Hainuwele, la mujer salvaje recobrada

Decisión imprescindible: recuperar a Hainuwele. Sé dónde se cobija, dónde palpita aún su pulso, dónde poder recuperar su aliento.
Habita en la nieve perfecta de las cumbres, en la grieta más estrecha de las montañas rocosas, se acuclilla en una cueva apenas más grande que la luz que irradia de su cuerpo, pisa la tierra bajo las almohadilladas patas de una gata en celo, se desliza en cascada como las ramas nudosas de una higuera entre las altas rocas.
Tiene mil años, mil siglos y, sin embargo, está naciendo en cada instante.
Sé dónde habita, sé cómo trepa, sé cómo desciende las laderas, cómo corre descalza sobre el hielo, cómo se hace agua con el agua, madera en la madera, hierba entre la hierba, conozco todos los huecos en los que duerme, incluso aquellos, tan densos: los ojos de las alimañas, los de las cabras montesas, los de las lechuzas, los ojos de las musarañas, y hasta los ojos ciegos de los murciélagos.
Sé dónde vive, y eso basta. Recuperarla es fácil. Mi tiempo habrá de ser la ofrenda que derrame en sus huellas. La eternidad se gana con la entrega del tiempo. La eternidad es simplemente el no-futuro: el no-miedo. La eternidad es ahora, es siempre ahora.
Chantal Maillard. Filosofía en los días críticos. Ed. Pre-Textos, 2001
*
En el centro de todo lo que vive
hay un lugar, un hueco transparente al que llaman espíritu.
Es allí donde viertes tu poder
y te transformas,
es allí donde haces
a cada ser distinto de los otros.
Y por eso el espíritu es un don,
el don de ser sí mismo,
aquel que nos otorgas cuando la luz despunta
y vienes a habitar los huecos transparentes.
Sé que eso ocurre cuando oigo tu risa
bajar como una ardilla desde los altos cedros.
*
He seguido las huellas de los lobos
hasta donde se trenzan las ramas de los árboles.
Les he visto clavar sus dientes en el cuello
de un corzo acorralado,
y la luz era verde y el viento acariciaba
sus vientres jadeantes.
He visto debatirse una liebre en las garras de un águila,
y el sol,
ese gran ojo ciego que se nutre
de los cuerpos inertes,
resplandecía en la montaña.
He urgado en las entrañas de un pájaro nocturno
y en mis manos bebieron los chacales.
Sé cómo besan las serpientes: su beso es el reflejo de la luna
sobre el agua fría.
Por todas partes, en todas las cuevas
donde he velado el fuego que me consume y me alimenta
te he vuelto a conocer,
y te he amado
en los ojos que besan las serpientes,
en la humedad del viento,
en el sol que calcina los huesos de los lobos.
Te he amado y te amo
en todo lo que muere
y en todo lo que mata
y en la raíz que corre a ras de suelo como una comadreja.
*
Llevo acostada largo tiempo
en la orilla. Mis pechos
son colinas cubiertas de hoja seca.
Levanto la cabeza y me contemplo:
en mis muslos el vello a punto de ser vello,
me incorporo: la hierba a punto de ser hierba,
doy un paso y despierto al agua
a punto de ser agua,
se asusta un ave negra a punto de ser ave a punto
de ser negra.
Un resplandor me ciega:
el bosque me contempla, a punto de ser bosque,
a punto de ser tuya.
Chantal Maillard. Hainuwele y otros poemas. Tusquets, 2009
Berbèrova, Rodoreda i altres llobes
“Pertanyo a una classe de persones per a les quals la casa on han nascut i crescut no solament no s’ha convertit en el símbol de la protecció, de l’encís i de la fortalesa de la vida, sinó que la destrucció de l’esmentada casa els ha produït una enorme alegria. Jo no tinc ni “tombes d’avantpassats” ni “cendres sagrades” per recolzar-m’hi en els moments difícils; mai no he reconegut el parentiu de sang, i com que la natura no m’ha donat ni la cuirassa dels búfals, ni ungles, ni dents de pantera, i com que no he buscat la manera de fer-me créixer una segona pell ni d’esmolar-me les dents, visc sense suports, sense armes, sentre entrenament per a la defensa i l’atac, sense una tribu pròpia, una terra pàtria, un partit polític, i sense déus i tombes ancestrals. El més difícil per als qui són com jo és que les forces contra les quals lluitem no estan encara definides: lluitem contra enemics i fenòmens que encara no han adoptat formes concretes, que no han aconseguit encara passar a l’estadi en el qual una terminologia discursiva i unes conclusions clares donin la possibilitat d’enfrontar-s’hi sobre la base de nous criteris”
Nina Berbèrova en un text redactat el 1966
“…Encara que sembli una persona molt quieta -i ho sóc- i molt poruga -que ho sóc- també sóc esbojarrada com un dimoni i valenta i temerària com n’he donat proves manta vegada … I sense ser aventurera, he viscut com s’ha de viure; o sigui, perillosament. M’agrada i no sabreu mai fins a quin punt viure així, al mig del bosc, guardada per quatre persianes. Les bestioles del bosc encara corren més risc. Jo, en aquesta casa, hi visc com el peix a l’aigua i estic passant, a les meves velleses, una de les èpoques més felices de la meva vida. Moltes nits, ja us ho vaig dir, si m’adormo tard, llegint, abans de ficar-me al llit surto a l’esplanada i m’hi passejo. Si fos jove, saltaria i correria a la claror de la lluna.”
Mercè Rodoreda en una carta a Joan Sales de 1979
Del meravellós llibre Cartografies del desig: quinze escriptores i el seu món / a cura de Maria Mercè Marçal editat per Proa el 1998: