Georgia O’Keeffe, una solitaria en tierras infinitas

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https://elpaissemanal.elpais.com/documentos/georgia-okeeffe-una-solitaria-tierras-infinitas/


“Donde estaba me parecía que podía ver todo este mundo… y me gusta sentir el viento de cara cuando llego a lo alto.” Georgia O’Keeffe

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“Pinta siempre lo que sientes de lo que ves” le decía Georgia a su hermana Catherine

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Quería pintar el desierto y no sabía cómo… así que me traje a casa los huesos blanqueados como símbolo del desierto. Me parecen tan bellos como cualquier otro objeto… Los huesos parecen penetrar incisivamente hasta el centro de algo intensamente vivo en el desierto aunque sea vasto y vacío e intocable… e ignore la bondad con toda su belleza. (Catálogo exposición An American place, enero 1939)

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… y un paseo virtual de 23 minutos por la exposición de la Tate Modern donde todas podréis así meter el hocico y que, pronto, algunas de nosotras tendremos el enorme gusto de ir rastreando in situ, of course:
https://www.facebook.com/plugins/video.php

 

 

Georgia O’Keeffe at Tate Modern

Georgia O’Keeffe 360 | The Tate Modern

Aquí encontraréis otro vídeo de presentación de la exposición de la O’Keeffe que pronto, entrado el otoño, iremos a olfatear, a saborear, rastreando a la huesera: http://uk.blouinartinfo.com/news/story/1446143/video-a-tour-of-georgia-okeeffe-retrospective-at-tate-modern

http://www.tate.org.uk/whats-on/tate-modern/talks-and-lectures/curators-tour-georgia-okeeffe

 

Gary Snyder, la vida íntegra

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Artículo de Juan Malpartida publicado en ABC Cultural, el 19 de julio 2016

Hablar de Gary Snyder no es hablar sólo de un poeta de la generación «beat». En tanto que estudioso de la Naturaleza, es también un ecologista, como se desprende de «La práctica de lo salvaje»

Para situar rápidamente este hermoso y lúcido libro de Gary Snyder [Juan Malpartida reseña aquí La práctica de lo salvaje], me remito a la idea de Claude Lévi-Strauss, citada por el propio poeta, de que las artes son el territorio salvaje que sobrevive en la imaginación. Snyder es integrado siempre, y no sin razón, con los poetas, novelistas y personajes de la generación «beat». Nació en San Francisco en 1930, y creció en una «pequeña granja en el Noroeste del Pacífico norteamericano, en la Isla de la Tortuga». Estudió antropología y lenguas asiáticas, y en 1962 residió en la India. Además de un estudioso del budismo y de la Naturaleza, fue de joven montañero y trabajador forestal. Ha sido y es un gran defensor de la Naturaleza salvaje y para ello, además de escribir notables ensayos, ha desempeñado tareas prácticas en las montañas y bosques del Oeste americano, pero también en Japón, Taiwán y Nepal.

Toda su reflexión y actividad está asistida por «una suerte de budismo arcaico, que no ha perdido su vínculo con las raíces animistas y chamánicas». Sí, es un ecologista, pero es algo más. Está lejos de creer que el mundo vegetal y animal es un instrumento, y profesa la creencia y el conocimiento de que formamos parte de un universo animal y vegetal que debemos cuidar, amar y respetar si queremos tener una vida digna y perdurable.

Donde hay un lince

En «La práctica de lo salvaje» no sólo encontraremos datos y reflexiones que vale la pena tener en cuenta y pensar, sino una admirable actitud ante la vida, y, como escritor, pasajes memorables en los que vemos, literalmente, un mundo natural lleno de fuerza, y asistimos a enseñanzas exigentes y al tiempo razonables sobre un buen vivir, que siempre ha de suponer nuestra inserción en el conjunto de lo vivo.

Para Snyder lo salvaje forma parte de la libertad, y esta se apoya en la aceptación de las condiciones que le son inherentes: una realidad transitoria, abierta, imperfecta y no pocas veces dolorosa. La libertad existe porque no hay un universo preestablecido. Lo propio de lo salvaje, por otro lado, como proceso de lo natural, también es una ordenación de lo transitorio. Para Snyder, como para algunos místicos y científicos modernos, todo es natural, incluidas nuestras ciudades, aunque para el poeta norteamericano Madrid y Nueva York serían naturales sin ser salvajes (bueno, hay días en que uno afirmaría lo contrario…).

Pasajes memorables en los que vemos, literalmente, un mundo natural lleno de fuerza

Un sistema salvaje lo es cuando un ecosistema funciona plenamente y, por lo tanto, todo lo que lo constituye está presente en su red de actividad. De ahí venimos. Por otro lado, en nosotros habita también esa realidad: «Las profundidades de la mente, el inconsciente, son nuestras áreas salvajes interiores, y es ahí donde ahora hay un lince», afirma Snyder. No se trata de un lince individual, sino del que va «de sueño en sueño». «El cuerpo se encuentra en la mente. Ambos son salvajes».

Cerebro en red

Antonio Damasio diría que el cerebro surgió para ayudar al cuerpo en la subsistencia. Pero el naturalista Mancuso iría más lejos al afirmar que los árboles tienen un cerebro en red. Snyder, siguiendo en esto a la tradición «samkhya», pero también a Charles Darwin, no duda en afirmar que en un sistema ecológico «la información que recorre el sistema es inteligencia». Es obvio que la noción de inteligencia trasciende lo que entendemos por pensamientos, opiniones, ideas y conceptos, porque para Snyder, citando a Dogen, el fundador de la escuela soto del zen japonés, mente «significa árboles, postes de una cerca, tejas y hierbas».

Como ecologista, Gary Snyder aboga por un «contrato natural» a escala planetaria, que impida los saqueos y destrucción llevados a cabo como botín por empresas y Estados. Apela a una conciencia sobre los recursos de fuente común. Un mundo en el que la cultura y la Naturaleza son sombras, y la política y la economía enrarecidas son lo real, significa para Snyder que vivimos en «tiempos retrógrados», aunque creamos que el sistema es firme y progresa.

Cedros de incienso

Por otro lado, junto al «contrato natural» planetario, el antropólogo y activista Snyder considera necesaria una «conciencia biorregional» que nos hace prestar atención a que nuestro vínculo con el mundo natural no transcurre en abstracto sino en un lugar, y «debe enraizarse en un sustrato de información y experiencia». También lo dice de manera algo hegeliana: «El biorregionalismo es el acceso del “lugar” en la dialéctica de la Historia». No me resisto a citar la descripción de su propio lugar: «Ladera oeste de la Sierra Nevada, en la cuenca del río Yuba, al norte del brazo sur del río en la cota de los 900 metros, en una comunidad de roble negro, cedros de incienso, madroños, abetos Douglas y pino ponderosa». Exactitud de naturalista y de poeta que recela de las abstracciones.

Debemos vigilar nuestra disposición cotidiana en relación al mundo animal y vegetal: «La actitud hacia los animales y la forma de tratarlos que predomina hoy en la producción de carne en el mundo occidental son francamente enfermizas y antiéticas, y una fuente ilimitada de mala suerte para esta sociedad». Una vida ética ha de tener buenas maneras, ser considerada. Pensamos que podemos hacer cualquier cosa. Es un error. Pero no podemos alcanzar la percepción correcta sin una práctica adecuada, y por ello valora la noción de lo sagrado en cuanto que suponga la salida de nuestra individualidad, más allá de nuestra especie, para participar de aquello que, por encima de ideas y conceptos, preceptos y opiniones, nos constituye.

No se trata de una fusión mística sino de percibir y mantener las diferencias y la igualdad. Los seres humanos y nuestras ciudades no podemos prescindir del resto de la Naturaleza, y para ello es necesario, según Snyder, una ecología compleja, que supone que la respuesta a las necesidades humanas esté sumida en una conciencia integral. El autor vislumbra que «nuestro próximo diálogo será entre todos los seres, hacia un discurso de relaciones ecológicas». Esto no implica menospreciar lo humano: «El estudio correcto de la humanidad es qué significa ser humano».

 

Eva Lootz (2). La canción de la tierra

Entre los meses de febrero y junio 2016, el espacio de Tabacalera (Madrid) acogió en su sala La Principal ‘La canción de la tierra’, una exposición que reunía la última producción de la artista Eva Lootz (Viena, 1940) junto a otras dos series de sus trabajos anteriores. Las tres series, producidas en diferentes momentos de su trayectoria y presentadas por primera vez interconectadas, toman el pulso al estado actual del planeta a través del cobre, la sal, el agua y la electricidad.

“Cascada”, uno de los vídeos de Eva Lootz en la exposición “La canción de la tierra”

http://www.abc.es/cultura/abci-lootz-cancion-tierra-tabacalera-4859068660001-20160423020024_video.html

Texto en pdf de Eva Lootz acerca de su exposición La canción de la tierra: http://www.evalootz.net/textos/lootz_cancion.pdf

 

Eva Lootz (1). Escultura negativa: “la atención prestada a la materia”

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“Hacer arte es crear campos de excitación, de intensidad, de experiencias extraordinarias. Y para ello hace falta pasión, intuición, disciplina, entrega, y aprender a pensar plásticamente”, así se expresa la pintora, escultora, y artista conceptual, Eva Lootz (Viena, Austria, 1940) que se formó en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Viena, licenciándose como directora de cine en la Escuela Oficial de Cinematografía y Televisión de su ciudad natal, al tiempo que se iniciaba en Bellas Artes con Hans Leinfellner. En 1965 se trasladó a España, fijando su residencia en Madrid.

Eva Lootz ha centrado su obra en la naturaleza, y en las cualidades o propiedades físicas y orgánicas de los diversos materiales con los que trabaja. Su obra, en la que existe un marcado interés por la interacción entre materia y lenguaje, se caracteriza desde el inicio por la utilización de registros heterogéneos: esculturas, collages, dibujos, estampas, fotografías, instalaciones…  Un universo conceptual y muy personal en el que Eva Lootz reivindica el valor de lo fronterizo. “Hay artistas más productivos y otros más reflexivos. Yo sin duda soy de estos últimos”, dice la artista.

En una entrevista reconoce que a la vez que avanzaba como creadora descubrió la invisibilidad de la mujer en el arte. Y dice algo acerca de la devaluación tanto de la naturaleza como de la mujer que a nosotras nos resonará mucho siendo el núcleo mismo de nuestro libro lobuno: “Hay cierto paralelismo entre el trato que se da a la naturaleza y a la mujer. Al igual que se acude a una cantera para extraer materias primas, la mujer no ha tenido más valor durante siglos que ser la gran reproductora. No es algo discursivo, sino implícito”.

Dirigiendo de nuevo la atención y la escucha hacia lo que nuestra cultura ha dejado en la sombra, Eva Lootz, al referirse a las “esculturas negativas” o a los “monumentos negativos”, precisa:

“¿Qué es pues la escultura negativa?

Es el reverso de la escultura como expresión del genio.

¿Qué son los monumentos negativos?

Son el reverso de los monumentos como expresión de la autoridad en el espacio público.”

Escultura negativa da cuenta de la dicotomía radical que atraviesa nuestra tradición entre materia y espíritu, de las implicaciones humanas de unos trabajos realizados a menudo en condiciones de semi-esclavitud, y ahonda en el paralelismo existente entre la devaluación de la materia y la de la mujer, en el hecho de que lo que se ha
valorado son los monumentos, las catedrales, los palacios, las pirámides, las esculturas de bronce y de mármol, quedando ocultos los lugares de su procedencia, Eva-Lootz_Escultura-negativael trabajo primero, la matriz, la cantera y la mina, aquello que ha hecho posible la
obra. Esta publicación bilingüe (español-inglés) reúne los trabajos que Eva Lootz ha venido desarrollando, desde los años setenta hasta hoy, en relación con las minas de Ríotinto, Almadén, Rodalquilar y las Médulas, el Canal de Isabel II, las Canteras de Menorca, las Salinas de Torrevieja y el Río Loa en Chile. Asimismo, además de los textos de la propia Lootz, la edición se completa con un texto de Esther Moñivas sobre “la concepción de la materia”, un texto de Chantal Maillard, “Homo Sapiens Obliviosus”, fruto de un encuentro imaginario entre el filósofo Michel Serres y Eva Lootz, y un texto final de César Lanza sobre el agua –”Hilos de agua”– como materia y medio de creación/sustracción. © LA OFICINA DE ARTE Y EDICIONES, 2015

Premio Nacional de Artes Plásticas en 1994, Eva Lootz fue galardonada en 2013 en la categoría de Artista por la Fundación Arte y Mecenazgo, impulsada por “la Caixa”. La artista, en el acto de entrega del premio en 2013, reconocía que le hacía especial ilusión el hecho de que “este premio incluya la posibilidad de hacer un libro, un libro-proyecto, que me permitirá ahondar en un tema que ha sido importante para mí, aunque tal vez haya estado un tanto encubierto y no haya sido todo lo visible que hubiera podido ser, el tema que he llamado de los “monumentos negativos”. Es en el fondo el tema de la apropiación de los recursos por parte del ser humano, o, dicho de forma más poética, el tema de la escucha de la tierra y de sus entrañas, el tema de los yacimientos, las minas, las canteras, la extracción de minerales y el intercambio de materias primas… Incluye también las reflexiones acerca de la devaluación de la materia, que en nuestra tradición ha ido en paralelo con la devaluación de la mujer. Quisiera reunir en esta ocasión el material que en su día quedó guardado en carpetas y cajones e incluso, realizar en forma de libro el proyecto del río Loa que acaricio desde hace tiempo, sin haber podido avanzar mucho por falta de medios.”

(…) El comienzo de mi trabajo lo recuerdo como un querer hacer tabula rasa. Escuchar por tanto a la materia, su calidad impasible e indiferente a lo humano, trazar sus mapas, rastrear su gramática. Fundir parafina y lacre, untarse el cuerpo de alquil, acostarse sobre un montón de plumas, derretir plomo, seguir los caminos del mercurio.

Este libro recoge en gran medida el trabajo de los años 80, aquella parte del trabajo imposible entonces de presentar en una galería de arte, recorre los yacimientos más importantes de la península y emprende un itinerario por los lugares del cobre, del mercurio, del oro, de la piedra, de la sal, de un conducto de agua, de una cuenca hidrográfica y finalmente de un oasis en vías de desaparición”.

Eva Lootz, discurso de presentación del libro –

Texto en pdf del discurso de presentación del libro Escultura negativa de Eva Lootz:

Feu clic per accedir a Presentacion-Eva-Lootz-Escultura-Negativa-15012015.pdf

Web de Eva Lootz: http://www.evalootz.net

http://fundacionarteymecenazgo.org/premios-arte-y-mecenazgo/proyectos-de-ganadores/escultura-negativa-de-eva-lootz/

Dos entrevistas:

http://www.elcultural.com/noticias/buenos-dias/Eva-Lootz/7287

http://www.tendenciasdelarte.com/eva-lootz-sentido-y-sensibilidad/

 

Animaliz-arte con Johannes Stötter

El trabajo de bodypainting del artista y músico Johannes Stötter (1978, Tyrol del sur, Italia) me recordó la frase de aquel filósofo y monje budista, Nagarjuna, quien dijo, allá por la India del siglo II, “las cosas no son lo que parecen”… Los vídeos muestran cómo se superponen mente y percepción. ¿Acaso tiene sentido concebir a un yo al margen de los otros (animales)?

https://www.facebook.com/johannes.stotter.7

http://www.johannesstoetterart.com

 

 

Las lecciones de lo salvaje de Gary Snyder

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El jueves pasado, asistimos en La Central del Raval de Barcelona a la presentación de dos libros de Gary Snyder de la mano de sus traductores, Nacho Fernández, José Luis Regojo y Jaime Subirana. Acompañados por su ritmo pausado, recorrimos la nueva antología de poesía y prosa, La mente salvaje, poemas y ensayos, ahora reeditada por Árdora Ediciones, y el libro de ensayo más sustancial del poeta norteamericano, La práctica de lo salvaje, publicado por Varasek Ediciones. Complementarios, sendos libros forman un binomio que su traductor y compilador, Nacho Fernández, ilustró acertadamente colocando el libro de ensayos La práctica de lo salvaje como base sustentadora en la que se enraizaba la antología de poemas La mente salvaje. Dos perspectivas, un mismo camino, para adentrarse en una verdadera “ecología del lenguaje” de la mano de ese gran pensador-poeta-activista que es Gary Snyder.

En esta ocasión, la nueva antología (la edición del 2008 habiéndose agotada) adopta un mayor formato y se amplia con 43 poemas con su versión original en inglés, y cuatro ensayos inéditos procedentes de los tres últimos libros publicados por el escritor norteamericano hasta la fecha. Tal y como lo subraya la editorial Árdora, “esta nueva publicación ofrece un completo recorrido por toda la obra de Snyder: desde sus primeros poemas celebratorios sobre el trabajo manual en bosques y montañas hasta su reivindicación de nuestra pertenencia a la comunidad natural, incorporando visiones de su experiencia vital, el antiguo saber de las comunidades nativas y la enseñanza ética del budismo.

“La obra de Gary Snyder (San Francisco, 1930) plantea una esclarecedora revisión de nuestra pertenencia al mundo natural. En su poesía convergen la atención detallada a la condición salvaje, el conocimiento y la permeabilidad a la tradición literaria oriental, el legado ético del budismo —residió en Japón durante una década— y una escucha atenta a las relaciones de las culturas primigenias con su entorno.

“Inicialmente vinculado a la generación beat y pensador crucial sobre cuestiones ecológicas, Gary Snyder es hoy uno de los poetas vivos más respetados en lengua inglesa, además de autor de una obra ensayística que asume una posición ética y política tan creativa como rigurosa.”

Nuestras habilidades y trabajos no son más que pequeños reflejos del mundo salvaje, cuyo orden es innato y libre. No hay nada como salirse de la calzada y adentrarse en una parte nueva de la división de aguas. No por la novedad en sí, sino por la sensación de llegar a casa, a todo nuestro territorio. “Abandonar el sendero” es otra forma de llamar el Camino, y deambular alejándose del sendero es la práctica de lo salvaje. Es ahí también donde, paradójicamente, damos lo mejor de nosotros mismos. Aun así, necesitamos caminos y senderos, y los mantendremos siempre. Primero debes estar en el camino, antes de poder echar a andar en otro sentido y adentrarte en lo salvaje.  Gary Snyder


Un modo de percibir, de defender y de estar en el mundo salvaje (aguda observación del espacio natural y de sus ecosistemas, exploración del sustrato imaginativo del lenguaje estrechamente vinculado a nuestro ser biológico, atención a la auto-organización, regulación y mantenimiento de nuestro cuerpo-mente) que Gary Snyder, permaneciendo en el camino, fuera del sendero, traduce magistralmente en poemas, ensayos y actitudes.

Leedlo despacio, dejaros llevar en la canoa de sus poemas, entrad en relación con la amplitud de su pensamiento sembrado de múltiples referencias sobre budismo, antropología, lingüística, etnobotánica, geología, prehistoria, mitología… seguidlo allí donde se borran todos los senderos, en el camino de lo salvaje…

FUERA

el silencio
de la naturaleza
dentro.

el poder dentro.
el poder

fuera.

el camino es todo lo que pasa–
no tiene objetivo en sí mismo.

la meta es
la gracia –la liberación–

curar,
no salvar.

cantar
                   la prueba

la prueba del poder dentro.

Gary Snyder. La mente salvaje, poemas y ensayos. Edición y selección de Nacho Fernández RocafortÁrdora Ediciones, 2016.

http://www.ardora.com/content/la-mente-salvaje-nueva-antologia-poemas-y-ensayos

Aquí tenéis el enlace al audio de la presentación de los libros de Gary Snyder: www.ivoox.com/11894780

 

tan sols essent…

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Un diálogo que sostenía consigo misma:

—¿Estás haciendo algo?

—Sí, claro: estoy siendo triste.

—¿No te molesta estar sola?

—No; pienso.

A veces no pensaba. A veces se quedaba sólo siendo. No necesitaba hacer. Ser era ya un hacer. Se podía ser lentamente o un poco deprisa.

 

fragment del conte La salida del tren, inclòs al llibre ¿Dónde estuviste de noche?

Clarice Lispector. Cuentos reunidos. Siruela, 2008 (trad. Cristina Peri Rossi)

Naciendo en otra especie. Antología de poesía Capital Animal

capital animalObras de Sergio Pilán que ilustran la portada (izquierda) y la contraportada (derecha) de ‘Naciendo en otra especie’, antología de poesía Capital Animal.

 

Casi medio centenar de poetas participan en la antología de poesía Capital Animal que se presentará en La Casa Encendida de Madrid el miércoles 8 de junio de 2016, a las 19 horas. Su título, Naciendo en otra especie, se inspira en un verso de Antonio Gamoneda: “Estoy naciendo en otra especie / y el exterior es lívido”, de su poema ‘Malos recuerdos’, publicado en 1980 en su libro Blues castellano (Bartleby Editores, 2007). La presentación contará con una acción poética coral, a modo de letanía, basada en el libro La tierra prometida, de Chantal Maillard, quien será su voz principal. chantal-maillard-la-tierra-prometida

La antología Naciendo en otra especie, publicada por Plaza&Valdés, cuenta con poemas de Jesús Aguado, Marta Agudo, Teresa Agustín, Noni Benegas, Miguel Ángel Bernat, Dionisio Cañas, Iñaki Carrasco González, Miguel Casado, Laura Casielles, Alejandro Céspedes, Antonio Colinas, Jordi Doce, Rafael Doctor, Patricia Esteban Erlés, Enrique Falcón, Antonio Gamoneda, Concha García, Alberto García-Teresa, Olvido García Valdés, Laura Giordani, José Antonio Llera, Esperanza López Parada, Chantal Maillard, Juan Carlos Mestre, Luna Miguel, M. Cinta Montagut, Marta Navarro García, Antonio Orihuela, María Antonia Ortega, Eloísa Otero, Katy Parra, Ana Pérez Cañamares, Cecilia Quílez, Esther Ramón, Inés Ramón, Jorge Riechmann, Xisco Rojo, Ada Salas, Iván Sáinz-Pardo, Juan Carlos Suñén, Ruth Toledano, José Tono Martínez y Julieta Valero. La selección de los poemas ha sido realizada por Ruth Toledano y Marta Navarro García.

Como explica Ruth Toledano, “en esta emocionante antología, Marta Navarro García y yo hemos tenido la enorme satisfacción de sumar voces diversas: unas, de un compromiso explícito con el sufrimiento que los humanos infligen a los otros animales; otras, cercanas a ellos a través de una relación siempre fascinante”.

Hace ya unos meses que la plataforma “CAPITAL ANIMAL” impulsada por Ruth Toledano, Rafael Doctor Roncero y Concha López escogió el poema “Malos recuerdos” de Antonio Gamoneda, perteneciente a su libro “Blues castellano”—escrito entre 1961 y 1966 pero que no vio la luz hasta 1982 por problemas de censura—, como emblema de esta antología, que se inscribe dentro de una campaña de reflexión y concienciación sobre los derechos de los animales no humanos y el sufrimiento que les infligimos en forma de tortura y muerte.

Como apuntó en su día Ruth Toledano, “CAPITAL ANIMAL es un proyecto de activismo animalista desde la creación artística y la producción cultural, y consideramos que la poesía debe estar también. (…) Y este poema de Gamoneda es para mí de referencia cuando quiero pensar en la vergüenza en términos poéticos. Ilustra a la perfección lo que andamos buscando”.

La experiencia general con el proyecto CAPITAL ANIMAL está superando con creces las expectativas de sus promotores. “Las exposiciones y actividades relacionadas están teniendo una enorme acogida de público y medios, por lo que creemos que el mensaje principal, de respeto y debate sobre la relación con los otros animales, está calando en muchas personas, que era nuestro objetivo”, añade Ruth Toledano.

Precisamente La Casa Encendida, donde se presentará la antología el miércoles 8 de junio, acoge estos días la exposición Animalista. Representación, violencia, respuestas, comisariada por Rafael Doctor, que pretende concienciar y revindicar los derechos de los animales y plantear posibles soluciones. Enrique Marty, Ruth Montiel Arias, Ruth Toledano, El Roto, Ouka Lele, Pierre Gonnord, El Hortelano, Paco Catalán Forges son algunos de los muchos artistas y creadores que participan o colaboran con esta muestra, que cuenta además con  una serie de actividades paralelas: congreso de pensamiento y acción animalista, mercado vegano, conciertos, actividades infantiles, etc.


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Animalista. Representación, violencia, respuestas. En La casa encendida, Madrid. Del 13 Mayo al 12 Junio, cada día, de 10:00 a 21:45 h.

El Alfabeto de Inger Christensen

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Alfabeto

Los alfabetos existen
la lluvia de los alfabetos
la lluvia que se cuela
la gracia, la luz
interespacios y formas
de las estrellas, de las piedras

el curso de los ríos
y las emociones del espíritu

las huellas de los animales
sus calles y caminos

la construcción de nidos
consuelo de los hombres

luz diurna en el aire
los signos del cernícalo

comunión del sol y del ojo
en el color

la manzanilla silvestre
en el umbral de las casas

el montón de nieve, el viento
la esquina de la casa, el gorrión

escribo como el viento
que escribe con la escritura
serena de las nubes

o rápidamente en el cielo
como con golondrinas
en trazos que desaparecen
escribo como el viento
que escribe en el agua
estilizada y monótonamente

o rueda con el pesado alfabeto
de las olas
sus hilos de espuma
escribo en el aire
como escriben las plantas
con tallos y hojas

o dando vueltas como con flores
en círculos y mechones
con puntos e hilos

escribo como el borde de la playa
escribe una orla
de crustáceos y algas

o delicadamente como con nácar
los pies de la estrella de mar
y la baba del mejillón

escribo como la primavera
temprana que escribe
el alfabeto común
de anémonas, de hayas
de violetas y de acederillas

escribo como el verano
infantil como el trueno
sobre las cúpulas de la linde del bosque
como blanco oro cuando maduran
el relámpago y el campo de trigo

escribo como un otoño
marcado por la muerte escribo
como esperanzas inquietas
como tormentas de luz
atravesando recuerdos brumosos

escribo como el invierno
escribo como la nieve
y el hielo y el frío
y la oscuridad y la muerte
escriben

escribo como el corazón
que late escribo
el silencio del esqueleto
y de las uñas y de los dientes
del pelo y del cráneo

escribo como el corazón
que late escribo
el susurro de las manos
de los pies, de los labios
de la piel y del sexo

escribo como el corazón
que late escribo
los sonidos de los pulmones
de los músculos
del rostro, del cerebro
y de los nervios

escribo como el corazón
el corazón que late
los gritos de la sangre y de las células
de las visiones, del llanto
y de la lengua.

***

Lo efímero

La piedra en la playa se evapora.
El lago perece bajo el sol.
Los esqueletos de los animales
están ocultos bajo las arenas eternas
del desierto.
Las cosas caminan,
mueren una en la otra,
navegan como pensamientos
en el alma del espacio.
Caravanas de arena viva.

¿Es esto una amenaza?
¿Dónde está mi corazón?
Prisionero en la piedra.
Escondido en un lago.
Latiendo profundamente
en un camello jorobado,
que yace en la arena
gimiendo y va a morir.

Alfabeto. Inger Christensen. Editorial Sexto Piso, 2014. Trad. Francisco J. Uriz.

 

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Inger Christensen, escritora danesa nacida en Vejle (Dinamarca, 1935-Copenhague, 2009). Hija de un sastre, tras graduarse en magisterio cursó también estudios de medicina, así como de matemáticas y química. A pesar de ser más conocida por su faceta de poetisa, también ha cultivado otros géneros, como la novela, el teatro o el ensayo. En realidad no le gusta distinguir entre géneros, por lo que escribe indistintamente en prosa y en verso. Su obra es compleja, con numerosos referentes que demuestran un exigente nivel cultural. En su poesía, que ella gusta recitar, juega con la acentuación y utiliza con frecuencia la aliteración, con lo que el valor fonético del lenguaje alcanza un protagonismo evidente. En sus dos primeros poemarios, Luz de 1962, y Hierba de 1963, hay una fuerte presencia de la naturaleza y de los fenómenos relativos a ella. Esta naturaleza se descubre como muy cercana a la autora, en la que aparecen los paisajes de su Vejle natal, sus animales, sus aves, el mar y las playas, y en especial los inviernos nevados. A partir de la publicación de Eso en 1969, comenzó a ser reconocida internacionalmente. Se trata de un poema que, a lo largo de 200 páginas, ofrece una especie de génesis del origen del lenguaje y del mundo, partiendo de las teorías del lingüista Noam Chomsky. En él describe los fascinantes secretos de la creación y el poder de la naturaleza. Según su propio testimonio, escribe muy poco, y sólo lo hace cuando la poesía viene hacia ella, en ningún momento la busca. Así, tuvieron que transcurrir diez años para que publicara su siguiente libro, Alphabet (1981). La peculiaridad de este libro es que Christensen utiliza una secuencia, descubierta por el matemático italiano Leonardo Fibonacci, para medir el metro y el número de estrofas, de tal manera que cada eslabón de la serie resulta la suma de los anteriores. En cuanto al contenido, en este libro, además de cantar el asombro ante la belleza de la tierra, también se suma la preocupación por la devastación del hombre. En 1991 publicó El valle de las mariposas. Consta de catorce sonetos rimados y un soneto magistral que en sus catorce versos repite el primer verso del resto de poemas; es un juego de forma clásica basado en la idea de que un poema entero puede estar envuelto en el primer verso, incluido en una sola palabra. Autora reconocida tanto en su país como en el extranjero, el año 1999 ha visto la aparición de sus obras completas en una edición alemana; asimismo, ese mismo año publicó su último libro, La habitación perdida.  © L.H.C.M.  http://www.epdlp.com/escritor.php?id=6042

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/02/babelia/1412269392_824769.html