Fabienne Verdier: peindre l’instant (2)

Fabienne Verdier

Nacida en Francia en 1962, Fabienne Verdier, recién diplomada de Bellas Artes en la universidad de Toulouse, toma la decisión de irse a China para estudiar con los antiguos maestros calígrafos. Tiene 21 años. La aventura china durará 10 años, hasta que su respiración logra entrar al fin en concordancia con su entorno. Relata su difícil y fascinante experiencia en un libro titulado Pasajera del silencio: 10 años de iniciación en China (ver la reseña en nuestro blog. https://blogdelesllobes.wordpress.com/2013/04/01/fabienne-verdier-passatgera-del-silenci/)

F.V._tres figuras

Sus pinturas gigantescas, sus potentes trazos de pincel deslizándose sobre amplias telas, encuentran su inspiración tanto en el arte de la antigua caligrafía china como en el moderno espíritu del expresionismo abstracto occidental. La importancia del trabajo de Fabienne Verdier reside en esta capacidad de establecer una confluencia entre dos mundos.

Algunas de nosotras viajamos en julio a Bélgica, para visitar dos de sus exposiciones. Fuimos, primero, a la Casa Erasmus de Bruselas, donde se exponía una muestra de los cuadernos de trabajo y de los dibujos preparatorios sobre papel que elaboró para la gran exposición del Groeninge Museum de Brujas donde, allí, sus grandes formatos entraban en diálogo con los maestros flamencos del siglo XV. ¡Ambas exposiciones extraordinarias!

F.V._6

Trazos fluídos. Pura energía en movimiento. Irrumpían. Irradiaban. Te llevaban. Y te dejabas llevar.

F.V._5

Gary Snyder a Barcelona: primeres impressions

gs2.jpg  gs.jpg

Ahir vàrem tenir el plaer de veure un dels nostres autors de referència, Gary Snyder, dins del Barcelona Poesia 2011.

Primer vàrem veure el documental The Practice of the Wild (2010, 53 min) que retrata el llegendari poeta beat i celebra la seva amistat amb l’autor Jim Harrison. La pel·lícula segueix el poeta i el novel·lista caminant per uns paisatges verges de la costa central de Califòrnia. Parlen sobre el budisme zen, el San Francisco dels anys seixanta, la interdependència de tots els éssers vius i anècdotes sobre Allen Ginsberg i Jack Kerouac, per als quals Snyder va ser un mestre. Però el cor de la pel·lícula, d’on sorgeix el títol, prové d’una col·lecció molt influent d’assaigs escrits pel poeta l’any 1990 que són una exploració de l’amor que el poeta sent per la natura.

Després de la projecció del film, Gary Snyder va oferir un recital de poemes seus, una part dels quals ens varen donar traduïts al castellà en un petit quadern i d’una altra part en van fer una traducció en viu i en directe.

https://vimeo.com/27756979

Gary Snyder va néixer a San Francisco el 1930 i va ser conegut als anys cinquanta com a membre de la Beat Generation. Va estudiar deu anys en un monestir zen a Kyoto, al Japó, i ha treballat com a professor de literatura a la Universitat de Califòrnia. Ha publicat 16 llibres de poesia i prosa, incloent Turtle Island, que va guanyar el premi Pulitzer de poesia i que va consagrar Snyder com a heroi de la contracultura dels EUA. Actualment viu aïllat a les muntanyes del nord de Califòrnia.

més informació:

 

 

La visión no-dual de Schrödinger: "Eso eres tú"

Sob. Mi concepción del mundo


Aquí va un extracto del libro “Mi concepción del mundo” del físico Erwin Schröndinger (1887-1961), padre de la mecánica cuántica y premio Nobel de Física en 1933, que constituye un testimonio, sin duda iluminador, acerca de algunos de los temas que, desde los últimos meses, van surgiendo en los talleres: ¿quién o qué soy?, ¿cuál es la naturaleza del yo?, ¿qué es la conciencia?, lo real y la apariencia, la unidad y la multiplicidad, la mente y la naturaleza, la presencia plena en el ahora y la naturaleza del tiempo… Schröndinger hace referencia en este texto a la concepción vedántica, núcleo gnóstico de la tradición índica reflejada en los Upanishad, para la que “la pluralidad que percibimos es solamente una apariencia, no es real”. Y a continuación, nos ofrece la descripción de una experiencia y una profunda reflexión. Sus palabras reflejan el centro “invisible” de nuestra tarea lobuna.

“Supongamos que estoy sentado en un tronco junto a un sendero en una región de alta montaña. Estoy rodeado de laderas cubiertas de hierba, de las que emergen aquí y allí abruptamente algunas rocas; en la ladera opuesta del valle diviso un pedregal entreverado escasamente de arbustos de abedules. A ambos lados del valle, la vegetación trepa en pendientes escarpadas hasta alcanzar la línea de pastos donde cesa el arbolado; enfrente, remontándose desde las honduras del valle, se yergue poderoso un pico, de cuya cumbre desciende un glaciar entre suaves hondonadas cubiertas de nieve y agudas aristas rocosas, que en este momento acarician, tiñéndolas de un suave color rosa, los últimos rayos del sol poniente, destacándose todo ello en maravilloso contraste sobre el fondo azul, pálido y transparente, del cielo.

Según la forma ordinaria que tenemos de ver las cosas, todo eso que estoy viendo ha estado ahí durante miles de años antes de ahora, fuera de algunos cambios sin importancia. Dentro de algún tiempo, no mucho, yo habré dejado de existir, y esos bosques, esas rocas y ese cielo seguirán estando ahí más o menos igual durante miles de años después de que yo haya desaparecido.

¿Qué es lo que me ha sacado de la nada de un modo tan repentino, a fin de gozar por tan corto rato de un espectáculo al que resulto absolutamente indiferente? Las condiciones que han permitido que yo exista son casi tan antiguas como las rocas que contemplo. Durante miles de años, me han precedido otros hombres que se han esforzado, han sufrido, han engendrado, y otras mujeres que han parido a sus hijos con dolor. Tal vez hace cien años estuvo aquí mismo sentado otro hombre, y como yo, estuvo mirando a esa luz feneciente reflejarse en el glaciar, sintiéndose entre nostálgico y sobrecogido en su corazón. Como yo, había sido engendrado por un hombre y había sido parido por una mujer. Había sentido penas y breves alegrías en su vida, como yo mismo. ¿Era alguien distinto de mí? ¿No era tal vez yo mismo? ¿En qué consiste mi yo? ¿Qué condiciones fueron necesarias para que lo concebido esta vez fuera yo, justamente yo y no otro? ¿Qué significado científico claramente inteligible puede realmente corresponder a ese “otro”? Si mi madre hubiese vivido con otra persona distinta de mi padre y hubiese tenido de él un hijo, y mi padre hubiese hecho otro tanto, ¿habría yo llegado a ser? ¿O es que acaso vivía yo ya en ellos, y en los padres de mis padres, y así sucesivamente, desde hace miles de años? E incluso si fuera así, ¿por qué yo no soy mi hermano, o por qué mi hermano no es yo, o no soy yo alguno de mis primos lejanos? ¿Qué es lo que justifica el que nos empeñemos tan obstinadamente en descubrir esa diferencia – la diferencia entre mi propio yo y los demás – cuando objetivamente lo que hay en todos es la misma cosa?

Al pensar y ver las cosas de esta manera, es posible que de pronto caigamos en la cuenta de la profunda verdad que alberga la convicción básica del Vedanta: no es posible que esa unidad de conocimiento, de sentimiento y de decisiones a la que llamamos el propio yo haya saltado de la nada al ser en un momento dado hace apenas un poco de tiempo; más bien, ese conocimiento, sentimiento y decisión son en lo esencial eternos, inmutables y numéricamente unos y los mismos en todos los seres humanos, más aún, en todos los seres dotados de sensibilidad. Pero no en el sentido de que cada uno de nosotros sea una parte o una porción de un ser infinito y eterno, o un aspecto o modificación del mismo, como en el panteísmo de Spinoza. Porque entonces seguiríamos topándonos con la misma pregunta embarazosa: ¿qué parte o qué aspecto soy yo? ¿Qué es lo que objetivamente me diferencia de los demás? No es eso, sino que, por inconcebible que resulte a nuestra razón ordinaria, todos nosotros – y todos los demás seres conscientes en cuanto tales – estamos todos en todos. De modo que la vida que cada uno de nosotros vive no es meramente una porción de la existencia total, sino que en cierto sentido es el todo; únicamente, que ese todo no se deja abarcar con una sola mirada. Eso es lo que, como sabemos, expresa esa fórmula mística sagrada de los brahmines, que es no obstante tan clara y tan sencilla: Tat twan asi, eso eres tú. O también, lo que significan expresiones como: “Yo estoy en el este y en el oeste, yo estoy encima y debajo, yo soy el mundo entero.”

Podemos, pues, tumbarnos sobre el suelo y estirarnos sobre la Madre Tierra con la absoluta certeza de ser una sola y misma cosa con ella y ella con nosotros. Nuestros cimientos son tan firmes e inconmovibles como los suyos; de hecho, mil veces más firmes y más inconmovibles. Tan seguro como que mañana seré engullido por ella, con igual seguridad volverá a darme de nuevo a luz un día para enfrentarme a nuevos trabajos y padecimientos. Y no solamente “un día”: ahora, hoy, cada día, me da a luz continuamente, no ya una vez, sino miles y miles de veces, lo mismo que me va devorando miles de veces cada día. Porque eternamente, y siempre, no existe más que ahora, un único y mismo ahora; el presente es lo único que no tiene fin.”


Treballant amb les emocions

Emociones

Títol: Emociones: una guia interna: cuáles sigo y cuales no

Autor: Leslie Greenberg

Editorial: Desclée de Brouwer

Any: 2000

Col.lecció: Serendipity; 51

Més informació al web de Desclée de Brouwer

Una de las mayores contribuciones de Greenberg a la Psicología ha sido su teoría de las emociones, en la cual clasifica los distintos tipos de emociones.

Leslie Greenberg considera las seis emociones básicas (miedo, enfado, tristeza, asco, sorpresa y alegría), pero las clasifica en primarias, secundarias e instrumentales. A su vez, las emociones primarias pueden ser adaptativas o desadaptativas. Cualquiera de las seis emociones básicas puede actuar como primaria, secundaria o instrumental según al caso. Lo cual quiere decir que es igualmente importante distinguir qué emoción básica está operando, pero también cómo lo está haciendo.

Emociones primarias

Son emociones que conectan directamente con nuestras necesidades. Las más arraigadas en nosotros y que sentimos más en las tripas. Pero no siempre estas emociones nos informan adecuadamente. Esas emociones primarias pueden ser adaptativas o desadaptativas. Las adaptativas responden a una situación actual y nos empujan a actuar en consecuencia para cubrir la necesidad que está debajo. Una vez que hemos afrontado la situación o que ésta desaparece, la emoción se desvanece. Las desadaptivas sin embargo, aunque se activan con una situación presente, responden a algo pasado, huelen a viejo. Son emociones conocidas para nosotros, viejos compañeros de viaje y se basan en un aprendizaje previo. Es importante distinguir cuando una emoción primaria es adaptativa o desadaptiva, ya que en el primer caso debemos utilizarla como guía de acción, pero en el segundo sería necesario hacer un proceso para sustituirlas por emociones más saludables.

 Tristeza primaria

 Cuando es saludable se produce como consecuencia de una pérdida o ante algo que termina. Se puede experimentar en distintos grados. Desde la tristeza pasajera ante una renuncia o la rendición en un conflicto, a la tristeza más profunda por la pérdida de un ser querido o el fin de una relación. La señal para uno mismo y para los demás de que algo es triste es el llanto. Llorar es sano ya que permite expresar los que estás sintiendo por dentro y fomenta la intimidad.

Sin embargo, la tristeza primaria no saludable se produce normalmente cuando una situación presente evoca una profunda sensación de desamparo e impotencia vividas en una situación del pasado. En la base de este tipo de tristeza puede estar una pérdida sin resolver, una herida que quedó abierta en el pasado y que en ocasiones puede estar rodeada de culpa.

Enfado primario

Está provocado por una ofensa hacia uno mismo o hacia los seres queridos. El enfado ayuda a proteger tus límites. Pero no se debe confundir el enfado con la agresividad. Sentirse enfadado no implica comportarse con agresividad. Tampoco ha de confundirse la amabilidad con no enfadarse nunca. Ser amable ayuda a aceptar el enfado como una emoción inherente al ser humano. Eso sí, resulta imposible ser amable cuando hay sentimientos de enfado no resueltos dentro de nosotros, pues éste termina estallando de forma incontrolable en el momento más insospechado. Y para que esto no ocurra, lo mejor es hablar de nuestro enfado con otras personas, con una intención meramente informativa y sin agresividad. Sólo cuando nuestros límites se ven sobrepasados o para evitar ser atacados está justificada la exteriorización del enfado.

Un enfado es desadaptativo cuando ya no sirve para protegerte del daño. Es muy destructivo con las relaciones, pues en el momento parece que el enfado está justificado y pierdes de vista todas las cosas buenas de la otra persona. Pasada la explosión puedes sentirte mal con respecto a este enfado e incluso se pueden generar sentimientos de culpa.

Miedo y ansiedad primarios saludables

El miedo es una emoción muy desagradable orientada a la supervivencia. El miedo nos insta a huir frente a una amenaza. Una vez que ha pasado el peligro, el miedo desaparece. La ansiedad sin embargo, es una emoción generada ante una amenaza invisible, pero percibida por nuestra mente. Normalmente tiene que ver con la anticipación ante algo que va a pasar.

El miedo es desadaptativo cuando se desencadena ante una situación que no es peligrosa realmente, pero que tiene que ver con algo que sí lo fue en el pasado. La ansiedad no saludable tiene más que ver con un sentimiento de ser ineficaz y de estar desprotegido.

Vergüenza primaria saludable

La vergüenza tiene que ver con nuestro valor como personas. Sentimos vergüenza cuando se produce una violación implícita o explícita de nuestras creencias y valores personales. Esto nos da una información muy importante sobre lo que consideramos un comportamiento social aceptable. Información que podemos elegir como guía para nuestra conducta. De forma que la vergüenza puede ser adaptativa, ya que a la vez que protege nuestra intimidad, también nos mantiene conectados con la comunidad.

Emociones secundarias

Son emociones que esconden nuestras verdaderas emociones y que tienen que ver con la imagen que tenemos de nosotros mismos. Así, alguien que cree que no está bien enfadarse estará triste cuando alguien le ha ofendido. O alguien que cree que es de cobardes llorar, tapará la emoción de tristeza con enfado. Estas emociones pueden ser peligrosas, ya que no conectan con nuestras verdaderas necesidades y aunque pueden servir de vía de acceso para llegar a las primarias, debemos reconocerlas para destapar lo que hay por debajo de ellas. Y para eso hace falta tiempo y espacio.

La tristeza como emoción secundaria

Debajo de este tipo de tristeza suele haber un enfado. El sentimiento surge al sentir que ese enfado no será escuchado, que no es válido o que no tendrá ninguna influencia. Las personas que tienen estos sentimientos reaccionan frente al enfado con una actitud de víctima y lo escoden bajo el dolor y la tristeza.

También puede aparecer cuando empiezas a criticarte o a pensar en término de “deberías”. Una parte de nosotros critica a otra que no ha cumplido con las expectativas. Esta auto crítica no hace más que empeorar la situación y hacernos más complicado saber exactamente por qué estamos enfadados.

El enfado como emoción secundaria

La mayor parte de los enfados secundarios esconden una emoción de tristeza o impotencia.

También se puede utilizar para bloquear el estrés y el dolor que viene de otros sentimientos. Sentirse enfadado aparta de la conciencia otros sentimientos como el miedo y el dolor, que para nosotros pueden ser más desagradables.

De igual forma, el enfado borra de forma momentánea la culpa y los sentimientos de no ser valiosos. En vez de sentirte culpable o poco valioso puedes culpar o criticar a otra persona.

Este tipo de enfado suele estar relacionado con una baja autoestima o para encubrirla. Puede estar también relacionado con amenazas a una percepción de uno mismo de fragilidad y desamparo.

Otro tipo de enfado secundario muy común es el que se produce cuando nos enfadamos con nosotros mismos por algo que hicimos mal o por un sentimiento que percibimos como inadecuado. Esto desencadena sentimientos de vergüenza, fracaso, culpa o depresión y te pueden hacer sentir enfado contigo mismo por estar deprimido, sentirte necesitado o asustado.

El miedo y la ansiedad como como emociones secundarias

El miedo o la ansiedad secundarias surgen cuando piensas que tus verdaderos sentimientos centrales pueden dañar tus relaciones, de forma que tratas de evitar sentirlos. Por ejemplo, sientes miedo por decirle a un compañero que crees que no está haciendo bien las cosas, cuando en realidad estás enfadado con él, pero temes que si se lo dices la relación vaya a deteriorarse.

Emociones instrumentales

Son emociones que utilizamos para conseguir un fin de forma más o menos consciente. Hay una intencionalidad en ellas. En realidad hemos aprendido que expresando esas emociones los demás reaccionarán como nosotros queremos que lo hagan. Cuando esta expresión es consciente puede tener que ver con el rol social que queremos jugar en un ambiente determinado. Así expresamos unas emociones u otras dependiendo de cómo queremos que los demás nos vean. Sin embargo, cuando es inconsciente, puede suponer un problema, ya que nos impiden expresar lo que realmente necesitamos y los demás pueden llegar a sentirse manipulados.

Lo que Greenberg deja claro, es que sea del tipo que sea la emoción, debajo de ella siempre hay necesidades. Presentes si son emociones primarias adaptativas, pasadas si son primarias desadaptativas, ocultas bajo las emociones secundarias o de conseguir algo si son instrumentales. Así que, ¿cómo podemos hacer para saber qué necesidades esconden nuestras emociones y para transformarlas en caso de que no nos estén dando una información útil? Para eso, Greenberg propone el Proceso Emocional Básico. Pero esto lo dejaremos para una próxima entrada.

Nuria Pérez Galán, profesora de Secundaria y coach Emocional por ISIE

Clasificación de las emociones según Leslie Greenberg

 

Què és el que hem d'incorporar com a dones salvatges?

llop laura


Tast de fragments seleccionats del llibre “Mujeres que corren con los lobos” de Clarissa Pinkola Estés per tractar de respondre les preguntes sobre què és ser dona, què és la naturalesa femenina, què és el que defineix el femení, què és el que hem d’incorporar com a dones salvatges:

  • Unirse a la naturaleza instintiva… Significa establecer un territorio, encontrar la propia manada, estar en el propio cuerpo con certeza y orgullo, cualesquiera que sean los dones y las limitaciones físicas, hablar y actuar en nombre propio, ser conciente y estar en guardia, echar mano de las innatas facultades femeninas de la intuición y la percepción, recuperar los propios ciclos, descubrir qué lugar le corresponde a una, levantarse con dignidad y conservar la mayor conciencia posible
  • Tanto dentro como fuera existe una fuerza que actuará en contraposición a los instintos naturales del Yo y que esta fuerza maligna es lo que es. Aunque nos compadezcamos de ella, lo primero que tenemos que hacer es reconocerla, protegernos de su devastadora actuación y, en último extremo, arrebatarle su energía asesina
  • Una mujer tiene que practicar la llamada o el conjuro de su naturaleza combativa
  • Dejar morir los valores y las actitudes de la psique que ya no le son útiles
  • Alimentamos el profundo yo intuitivo prestándole atención y siguiendo sus consejos
  • La mujer sabia mantiene ordenado su ambiente psíquico, Y lo hace conservando la cabeza clara, conservando un espacio libre para su trabajo Y esforzándose por llevar a feliz término sus ideas y proyectos
  • Hay que ordenar la vida salvaje con regularidad. No es bueno acudir a ella un día o unos cuantos días al año
  • Importancia del dejar vivir y el dejar morir. Se trata del ritmo básico natural que las mujeres tienen que comprender y vivir
  • Entremos en diálogo directo con la naturaleza de la Vida/ Muerte/Vida prestando atención a esta voz interior que no es el ego.
  • Es bueno adquirir la reflexiva y cotidiana costumbre de desenredar una y otra vez la naturaleza de la Vida/Muerte/Vida.
  • Confianza es la de que cualquier herida que sufra se podrá sanar, la de que a la vida antigua le sucede la nueva. La confianza de que todas estas cosas tienen un significado más profundo
  • La perseverancia es una de sus mayores cualidades
  • Por consiguiente, para empezar a curarte, deja de engañarte pensando que un pequeño placer equivocado te curará la pierna rota. Di la verdad acerca de tu herida y entonces comprenderás el remedio que le tienes que aplicar.
  • Ser lo que se es y tal como se es, y dejar que los demás sean también lo que son
  • Si tuviéramos que nombrar sólo una de las cosas que convierten a la Mujer Salvaje en lo que es, sería su sensibilidad, su capacidad de respuesta
  • Vivir plenamente vivas, de una manera consecuente y responsable
  • Autoaceptación y autoestima son los medios con los cuales se pueden empezar a cambiar las actitudes de la cultura
  • Integración de la ingeniosa naturaleza femenina en la vida de todos los días
  • Si no hay juego, no hay vida creativa. Si eres buena, no hay vida creativa
  • Abriendo un poco la puerta del reino de la sombra y dejando escapar poco a poco algunos elementos, estableciendo una relación con ellos, buscándoles un uso y entablando negociaciones, podemos disminuir el riesgo de ser  sorprendidas por los ataques subrepticios y las inesperadas explosiones de la sombra
  • Es más útil emplear un modelo de “y/y”
  • La recuperación del instinto perdido y la curación del instinto lesionado está realmente al alcance de nuestra mano, pues éste regresa cuando una mujer presta atención, escuchando, contemplando y percibiendo el mundo que la rodea y actuando…
  • Es importante que te rodees de personas que apoyen inequívocamente tu labor
  • Si consiguiéramos comprender que nuestra tarea consiste en seguir realizando la tarea, nos sentiríamos mucho más orgullosas y estaríamos mucho más tranquilas
  • El periódico regreso al estado salvaje es el que repone las reservas psíquicas que necesita para sus proyectos, su familia, sus relaciones y su vida creativa en el mundo de arriba
  • Cuando estamos en la naturaleza salvaje que nos corresponde, todas sentimos la alegría de la vida. Es una de las señales de que estamos cerca de la Mujer Salvaje
  • “¿Dónde está el hogar?”… se trata en cierto modo de un lugar interior, de un lugar del tiempo más que del espacio, en el que una mujer se siente entera
  • Los vehículos que utilizan las mujeres para regresar a casa son muchos: la música, el arte, el bosque, la espuma del mar, el amanecer, la soledad
  • ¿Cómo equilibrarnos la necesidad de regresar a casa con nuestra existencia cotidiana? Planificando de antemano el hogar en nuestra vida
  • Para poder conversar con lo femenino salvaje una mujer tiene que abandonar transitoriamente el mundo y sumirse en un estado de soledad
  • Hay muchos aspectos de nuestra vida que tenemos que evaluar con carácter continuado: el hábitat, el trabajo, la vida creativa, la familia, la pareja, los hijos, el padre/la madre, la sexualidad, la vida espiritual, etc.
  • La mujer tiene que cuidar de que una responsabilidad excesiva (o una respetabilidad excesiva) no le roben los necesarios descansos, ritmos y éxtasis creativos
  • He aquí de qué manera se puede recuperar el río. Acepta alimento para iniciar la limpieza del río… Reacciona… Sé salvaje… Empieza… Protege tu tiempo… Persevera… Protege tu vida creativa… Construye tu verdadero trabajo… Pon alimento para la vida creativa… tiempo, sentido de pertenencia, pasión y soberanía…
  • Es importante tener un recipiente en el que guardar todo lo que percibimos y oímos desde la naturaleza salvaje
  • la concentración es la solución al problema de la pérdida de energía. Eso y … descansar
  • Bajo la tutela de la Mujer Salvaje recuperamos lo antiguo, lo intuitivo y lo apasionado. Cuando nuestras vidas son un reflejo de la suya, nuestra conducta es coherente. Terminamos las cosas o aprendemos a hacerlo en caso de que todavía no sepamos cómo. Damos los pasos necesarios para manifestar nuestras ideas al mundo. Recuperamos la concentración cuando la perdemos, cuidamos los ritmos personales, nos acercamos más a los amigos y los compañeros que están de acuerdo con los ritmos salvajes e integrales. Elegimos relaciones que alimentan nuestra vida creativa e instintiva. Nos inclinamos para alimentar a los demás. Y estamos dispuestas, en caso necesario, a enseñar a nuestras parejas receptivas lo que son los ritmos salvajes
  • Modelo para afrontar y curar la cólera: buscando una sabia y serena fuerza curativa…, aceptando el desafío de penetrar en un territorio psíquico que jamás se ha visitado…, reconociendo las ilusiones…, dejando descansar los viejos pensamientos y sentimientos obsesivos …, pidiendo la ayuda del gran Yo compasivo…, la comprensión de la furibunda faceta de la psique compasiva…
  • Importancia de la aplicación del conocimiento psicológico en nuestra vida real
  • A la Curandera… la podemos recuperar examinando con calma la causa que provoca nuestra furia
  • Tenemos que utilizar la cólera como fuerza creativa
  • Si una mujer regresa a la naturaleza instintiva en lugar de hundirse en la amargura, revivirá y renacerá.
  • Dar descanso a los aspectos de nuestra persona que se dirigían a algún lugar pero jamás llegaron a él
  • El instinto herido ha de curarse practicando la imposición de unos sólidos límites y practicando el ofrecimiento de unas firmes y, a ser posible, generosas respuestas que no cedan, sin embargo, a la tentación de la debilidad
  • La cólera o la rabia colectiva es también una función natural… es psíquicamente saludable que utilicen esta cólera derivada de la injusticia para buscar los medios capaces de producir el cambio necesario
  • Llega un momento en que hay que perdonar para que la psique pueda liberarse y recuperar su estado normal de paz y serenidad
  • La limpieza de la cólera residual debe convertirse en un ritual higiénico periódico que nos libere
  • En los momentos más oscuros, el inconciente femenino, es decir, el inconciente uterino, la Naturaleza, alimenta el alma de la mujer
  • Nuestra tarea es interpretar este ciclo de la Vida/Muerte/Vida, vivirlo con todo el entusiasmo que podamos, aullar como un perro enloquecido cuando ello no sea posible y seguir adelante, pues, al final de nuestro camino, se encuentra la amorosa familia subterránea de la psique que nos acogerá en sus brazos y nos prestará su ayuda
  • El alumbramiento psíquico equivale a convertirse en una misma
  • El reto de amar los aspectos poco atractivos de nuestra personalidad constituye una empresa tan ardua como la más difícil que pueda haber llevado a cabo cualquier heroína.
  • El hecho de cuidar y criar maternalmente sus yos interiores es una tarea creativa, una forma de conocimiento, no un motivo de inquietud
  • Cuando adquirimos un profundo conocimiento instintivo de todas las cosas que hemos venido aprendiendo a lo largo de la vida, recuperamos las manos de la plena feminidad
  • Cuesta estar con la Mujer Salvaje al principio. Curar el instinto herido, desterrar la ingenuidad y, con el tiempo, aprender a conocer los aspectos más profundos de la psique y el alma, retener lo que hemos aprendido, no apartarnos, manifestar claramente lo que representamos, todo eso exige una resistencia ilimitada y mística
  • REGLAMENTO GENERAL LOBUNO PARA LA VIDA: 1. Comer. 2. Descansar. 3. Vagabundear en los períodos intermedios. 4. Ser fiel.   5. Amar a los hijos. 6. Meditar a la luz de la luna.7 . Aguzar el oído.    8. Cuidar de los huesos. 9. Hacer el amor. 10. Aullar a menudo.



Imatges de VASALISA i la BABÁ YAGÁ

images-6.jpegimages-3.jpegimages-7.jpegimages-14.jpegimages-29.jpegimages-16.jpegimages-17.jpegimages-18.jpegimages-23.jpegimages-19.jpegimages-25.jpegimages-33.jpegimages-4.jpegimages-27.jpegimages-26.jpegmaryamorevnababayagamagicalcoltscu991345_3.jpgimages-1.jpegvasa2.gifvasababa.gifbaba1.gif Hola a totessóc la Mireia del grup de Sant Celoni. És la primera entrada al bloc, espero que tot surti bé en pantalla. Gràcies a la Rosa per ajudar-nos amb la tecnologia!.Volia penjar imatges molt curioses que he trobat a la xarxa del conte de la Vasalisa que estem treballant ara nosaltres. Hem estat al bosc, hem rentat, hem escombrat i encara ens queda molta feina per fer. La Muriel va proposar-nos des del primer dia posar imatges, il·lustrar-ho, i per fi he començat, però abans de posar-m’hi vaig fer una cerca i em va fer molta gràcies algunes interpretacions visuals que vaig anar trobant, molt diferents. Com que totes hem fet l’exercici d’imaginar-nos la casa amb potes, el nas de la Yagá i la nina, espero que els dibuixos us facin somriure com a mi!Salutacions a totes! Mireia

Sobre la película "Ríos y mareas"

“El arte sirve para nutrirme. Recojo de la naturaleza la misma energía que hay en mí.”  Así empieza el documental Ríos y Mareas donde el director Thomas Rieldessheimer recoge un sensual y poético viaje por el mundo y la mente del reconocido escultor Andy Goldsworthy, artista escocés que desde hace veinte años crea obras de arte en bosques y cauces de río con sus manos, sus dientes y algunas herramientas como una piedra afilada, espinas, plumas… Utilizando materiales de la naturaleza obtiene creaciones a base de pétalos, maderas, hojas, piedras o hielo moldeados por la luz del sol, la tierra, las mareas o la humedad. De la misma manera que la naturaleza con la que trabaja, muchas de sus creaciones son efímeras quedando sólo su existencia en las fotos que toma. En los diálogos de la película recojo lo siguiente : “He recibido sobretodo dos influencias con energía fluida, las mareas y los ríos… me han acompañado formas obsesivas de las cuales no me podía deshacer… he saludado al lugar y después he empezado a trabajar…”

El documental se inicia con un trabajo que el artista crea con témpanos de hielo  “… intento hacer algo que no parezca esforzado…” y empieza el primer diálogo íntimo con la naturaleza cuando  el sol ilumina por sorpresa la silueta de la escultura de hielo que ha creado sobre una piedra. Más adelante reflexiona: “Lo que da vida a la obra también le dará la muerte, no siento una destrucción de mis obras sino como si éstas fueran a otro mundo formando parte de un ciclo”, “Siento que he tocado el corazón del lugar cuando veo algo que antes no había visto pero que siempre ha estado allí. Estos son los momentos por los que vivo”.


Pero el diálogo con la naturaleza siempre comporta una tensión,  un riesgo que estimula al artista porque sabe que el control absoluto puede ser la muerte para su obra. Así el trabajo se le rompe una y otra vez hasta que consigue equilibrar los movimientos con las fuerzas del peso de la tierra y la blandura de la arena. Cuando eso ocurre siente decepción pero también sabe que aún no comprende lo suficiente y persevera en el intento mientras observa cómo llega la marea.

Me ha gustado mucho el paralelismo que establece entre los mojones que marcan los caminos y las semillas plenas y maduras. Esa relación entre piedra y semilla me ha dejado perpleja. Algunas de sus piedras-semillas desaparecen en el mar cuando sube la marea y él reflexiona que como tantas cosas en la vida sabe que están allí aunque no las vea. Esa comprensión de las cosas de la naturaleza le ayuda a comprender lo que le pasa en la vida. En otros momentos se adentra en el lado oscuro de la naturaleza en busca de otras relaciones, por ejemplo con el trabajo que realiza con las ramitas de helechos. Estas son bicolores, negras en sus raíces por contacto con la tierra que las ha mantenido húmedas y calientes, y de color miel en contacto con el aire soleado, Andy Goldsworthy comprende así que el intercambio de energía con la tierra y con el aire ha determinado sus colores y su textura. Las ramitas de helecho rodean esa relación invisible, en la mirada ordinaria el nacimiento de un árbol. Para él esos helechos cada año conectan con el sol y con la tierra, es decir, con el cambio. Aún me parece oírle decir : “Vivo hace doce años en un pueblo y eso me ha permitido sentir la intensidad del lugar, comprender sus cambios, antes había vivido tiempos cortos en otros lugares y había conseguido una intensidad menor”. “Cuando llegué conocí una abuela de vida severa y dura que me dijo: mientras tu vives el nacimiento de tus hijos –creo recordar que tiene por lo menos cuatro- yo sólo veo muertes…”. Él reflexionando sobre ese capítulo dice: “…no quiero olvidar quienes han nacido ni quienes han muerto…”. A continuación recuerdo su imagen, estirado en la tierra mientras llueve intensamente, y la huella que deja cuando se levanta. El contraste mágico entre su silueta de tierra seca y el resto de la tierra mojada. ¿Poesía de lo invisible hecha visible?

Más tarde lo recuerdo recogiendo pétalos de un rojo y amarillo intenso y rellenando con ellos los huecos de las piedras que rodean el río. “De alguna forma sigo el río,  impredecible en su relación con el mar y el sol”. También viene a mi memoria cómo se relaciona con la presencia de las ovejas, en su mundo las ovejas son poderosas porque no dejan crecer los árboles. Recoge la esencia de su poder en el territorio tomando lana de ovejas y resiguiendo con ella la silueta de los muros de piedra en seco del paisaje. La ausencia de los árboles que causan las ovejas se ve así retratada.“La tierra no me necesita,  pero yo a ella sí”, dice el artista. “Necesito estar solo, la gente a veces me agota”. Aún le recuerdo captando las sutilezas del viento mientras éste le rompe una y otra vez una escultura de palitos que cuelgan de un árbol, pero sobretodo recuerdo su persistencia. En un momento determinado, comparte con nosotros su experiencia de muerte cercana, la de Julia, su cuñada, cuando ésta era joven, la compara como un agujero negro que a veces vemos en el tocón de algunos árboles, son agujeros que absorben pero de ellos también sale crecimiento. Desde entonces, para él, el negro no sólo será ausencia intangible, sino también regeneración.

Me vienen imágenes de espirales, ríos, mojones, semillas, remolinos, cintas de hojas río abajo, muros de arcilla trabados con pelos humanos que cuando se secan recogen las formas de las vigas que los sustentan. En un momento dado, en un bosque al lado de un río, levanta un muro en seco que serpenteando rodea a los arboles y allí reflexiona sobre su relación con los picapedreros cuando trabaja con ellos. Entonces relata que ellos siempre deshacían su trabajo cuando él hacia los muros, y comprende que su trabajo está en relación con el espacio, aunque él no tiene oficio de colocar piedras. De esta manera termina permitiendo que cada uno haga su trabajo desde el respeto y la complicidad. Y, ¡ay!, como me ha emocionado verle pulverizar las piedras rojizas de un lugar volcánico y oírle decir que el color rojo estaba en él, en su sangre. ¡Tuvo que trabajar mucho para descubrir el rojo bajo la piel de la tierra! Y no se para ahí, no, sino que es a través de ese polvo rojo que diluye en el río como manchas de sangre, que descubre que la estabilidad de la piedra sólo es momentánea, y que también puede ser líquida y fluida en ese nuevo contexto. Devuelve así a la piedra a una forma de mancha viva como cuando estaba dentro del volcán. Creo recordar que las imágenes finales del documental recogen su juego con el polvo primero de las piedras rojas pulverizadas volteadas en el aire como nubes de polvo rojo y más tarde con nubes blancas de nieve en polvo.

En resumen, es un documental sobrecogedor que me ha hecho llorar de emoción y descubrir un artista que con sus manos y su intuición recoge los cambios y el fluir de los ciclos que establecen los elementos naturales, incluyendo la naturaleza humana, porque como hemos oído mil veces en nuestros talleres, todo está conectado en red. Gracias, Muriel y Manola, por haberme invitado a visionar la última sesión en el cine, por los pelos pero llegué. Sería estupendo visionar de nuevo el documental, y habrá que investigar sobre su obra en internet. Acompaño mis recuerdos con la foto de una Aurora Boreal que un compañero de viaje, Carlos, tomó en Groenlandia este verano –Gracias Carlos-. Lo hago a modo de celebrar el cambio reflejado tanto en la obra de Goldsworthy como en la naturaleza más singular.

Lola.

El uso del arte para integrar un trauma. Boris Cyrulnik

la-colera-eixam-119.jpg


El arte constituye un entrenamiento, una especie de aprendizaje que permite integrar un trauma, decir la desgracia y volverla familiar e incluso agradable una vez que se ha logrado metamorfosear.

La reproducción del acontecimiento, que antes de la fantasía no era más que un horror que no podía representarse, se convierte en hermosa, útil e interesante. ¡Atención! “No es la desgracia la que se vuelve agradable” ¡Al contrario! Es la representación de la desgracia la que demuestra el dominio del trauma, y su distanciamiento en tanto que obra socialmente estimulante. Al dibujar el horror que me ocurrió, al escribir la tragedia que debí sufrir, al hacer que otros la representen en teatros de la ciudad, transformo un sufrimiento en un hermoso acontecimiento, en algo útil para la sociedad. He metamorfoseado el horror, y en adelante, lo que me habita ya no es negrura, sino su representación social, una representación que he sabido hacer hermosa para que los demás la acepten y obtengan con ella una felicidad. Enseño cómo evitar la desgracia. La transformación de mi terrible experiencia podrá permitir que otros alcancen el éxito. Ya no soy el pobre niño que gime, me convierto en alguien a través del cual llega la felicidad.

Boris Cyrulnik. Los patitos feos. La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida. Gedisa, 2002

Feu clic per accedir a doc.pdf