Joan Halifax. La compasión y el verdadero sentido de la empatía

0:11 Quiero abordar el tema de la compasión. La compasión tiene muchas caras. Algunas son feroces; otras son coléricas; algunas son tiernas; otras son sabias. Citaré algo que dijo el Dalai Lama una vez: “El amor y la compasión son necesidades. No son lujos. Sin ellos, la Humanidad no puede sobrevivir”. Y yo sugeriría, que no sería solamente la Humanidad la que no sobreviviría, sino todas las especies de este planeta, tal como lo hemos oído hoy… los grandes felinos, y también el plancton.

0:50 Hace dos semanas, estuve en Bangalore, en India. Tuve el privilegio de poder enseñar en un hospicio en las afueras de Bangalore. Y temprano por la mañana fui al pabellón principal. En ese hospicio, había 31 hombres y mujeres en agonía. Me acerqué a la cabecera de la cama de una anciana que respiraba jadeando, muy frágil, obviamente en la etapa final de la agonía. Observé su rostro. Observé el rostro de su hijo, que estaba a su lado, y su rostro estaba hendido de pena y confusión.

1:33 Y recordé una cita del Mahábharata, la gran epopeya india: “¿Qué es lo más asombroso de este mundo, Yudhisthira?” Y Yudhisthira respondió: “Lo más asombroso de este mundo es que a nuestro alrededor la gente puede estar muriéndose y no nos damos cuenta de que también nos puede suceder a nosotros”. Miré hacia arriba. Y había mujeres jóvenes ocupándose de esos 31 moribundos de aldeas cercanas a Bangalore. Observé el rostro de una de estas mujeres, y pude ver la fuerza que surge cuando hay realmente compasión natural. Observé sus manos mientras bañaba a un anciano.

2:37 Posé la mirada en otra joven que limpiaba el rostro de otra persona moribunda. Y me recordó algo que había presenciado. Casi una vez al año tengo el privilegio de cumplir algunas misiones en el Himalaya y en la meseta tibetana. Dirigimos clínicas en estas regiones remotas donde no existe ayuda médica de ninguna clase.

3:04 Y el primer día en Simikot, en Humla, en el lejano oeste de Nepal, la región más pobre de Nepal, vino un anciano aferrándose a un montón de harapos. Entró y alguien le habló. Y nos dimos cuenta de que era sordo, y miramos entre los harapos, y se veían un par de ojos. Al quitar los trapos, vimos que envolvían una niña pequeña cuyo cuerpo estaba cubierto de quemaduras. Nuevamente los ojos y manos de Avalokiteshvara. Era la joven, la enfermera que limpiaba las heridas de la bebé y las vendaba.

3:51 Sé que esas manos y esos ojos también me conmovieron. Me conmovieron en ese momento. Y me han conmovido a lo largo de mis 68 años. Me cuidaron cuando tenía 4 años de edad y perdí la vista y quedé parapléjica. Y mi familia trajo una mujer cuya madre había sido una esclava para cuidarme. Y esa mujerno tenía compasión sentimental. Tenía una fuerza asombrosa. Y realmente creo que fue su fuerza que se convirtió en una especie de madurez prematura la que ha estado guiando la luz en mi vida.

4:29 Entonces nos preguntamos: ¿En qué consiste la compasión? Y hay varias facetas. Existe la compasión referencial y la no referencial. Pero, ante todo, la compasión está compuesta de esa capacidad de ver con claridad la naturaleza del sufrimiento. Es esa habilidad de mantenerse firme y de reconocer también que no somos ajenos a ese sufrimiento. Pero eso no es suficiente, porque la compasión que activa la corteza motora, significa que aspiramos, que de hecho aspiramos a transformar el sufrimiento. Y, si somos muy bendecidos, nos involucramos en actividades que transforman el sufrimiento. Pero la compasión tiene otro componente, y ese componente es realmente esencial. Ese componente consiste en que no podemos aferrarnos al desenlace, al resultado.

5:25 He trabajado con personas moribundas durante más de 40 años. Y he tenido el privilegio de trabajar con personas condenadas a la pena de muerte en una cárcel de máxima seguridad durante 6 años. Y comprendí, con mucha claridad, al traer mi propia experiencia de vida de haber trabajado con moribundos y formando acompañantes, que cualquier apego al resultado distorsionaría profundamente nuestra propia capacidad de estar bien presentes en toda la catástrofe.

5:56 Y cuando trabajé en el sistema penitenciario, lo siguiente, se me hizo muy claro: muchos de nosotros en esta sala, y casi todos los condenados a pena de muerte con los que trabajé, nunca experimentamos la compasión en carne propia. La compasión es en realidad una cualidad humana inherente. Está presente en todo ser humano. Pero las condiciones para que se active la compasión, para que se suscite, son muy particulares. Hasta cierto punto, pasé por eso, desde la enfermedad en mi niñez. Eve Ensler, a quien oiremos luego, desarrolló esta condición de manera asombrosa a través de varias formas de sufrimiento por las que ha pasado.

6:48 Y lo fascinante es que la compasión tiene enemigos, y esos enemigos son cosas como la lástima, la indignación moral, el miedo. Y bien saben que tenemos una sociedad, un mundo, paralizado por el miedo. Y en esa parálisis, por supuesto, nuestra capacidad de ser compasivos también está paralizada. La mismísima palabra “terror” es global. Y el propio sentimiento de terror es global. Entonces, de alguna manera, nuestro trabajo es enfrentarnos a esta representación, a este arquetipo que ha invadido la psique de todo el planeta.

7:34 Ahora sabemos por la neurociencia que la compasión tiene algunas cualidades extraordinarias. Por ejemplo: una persona que está abierta a la compasión, ante la presencia del sufrimiento, siente ese sufrimiento mucho más de lo que lo sienten la mayoría de las personas. Sin embargo, regresa a su estado anterior mucho antes. Esto se llama “resiliencia”. Muchos pensamos que la compasión nos agota, pero les aseguro que es algo que realmente nos anima.

8:09 Otra cosa acerca de la compasión es que realmente aumenta lo que se denomina integración neutral. Involucra a todas las áreas del cerebro. Y algo más que ha sido descubierto por varios investigadores en Emory y en Davis y demás, es que la compasión fortalece al sistema inmune. Oigan, vivimos en un mundo muy nocivo. Muchos nos estamos retrayendo ante la presencia de venenos físicos y psicosociales de las toxinas de nuestro mundo. Pero la compasión, el generar compasión de hecho moviliza nuestra inmunidad.

8:52 Saben, si la compasión es tan buena para nosotros, tengo una pregunta: ¿Por qué no les enseñamos a nuestro hijos a ser compasivos? Si la compasión es tan buena para nosotros, ¿Por qué no capacitamos a los profesionales de la salud en compasión, para que puedan hacer lo que se supone que deben hacer, que es realmente transformar el sufrimiento? Si la compasión es tan buena para nosotros, ¿Por qué no votamos la compasión? ¿Por qué no votamos a los funcionarios de nuestros gobiernos basándonos en la compasión? para que podamos tener un mundo más comprensivo. En el budismo, decimos: “Se requiere una espalda fuerte y un frente suave”. Se necesita de una gran fortaleza en la espalda para sostenernos en medio de la adversidad. Y esa es la cualidad mental de la ecuanimidad.

9:54 Pero también es necesario un frente suave; la capacidad para estar abiertos al mundo tal y como es, de tener un corazón despojado. Y el arquetipo de esto en el budismo es Avalokiteshvara, Kuan-Yin. Es un arquetipo femenino: La que percibe el llanto y el sufrimiento en el mundo. Ella se resiste, con 10.000 brazos, y en cada mano, hay un instrumento de liberación, y en la palma de cada mano, hay ojos, y estos son los ojos de la sabiduría. Digo que, por miles de años, ha habido mujeres, ejemplificando, conociendo íntimamente, el arquetipo de Avalokiteshvara, de Kuan-Yin, la que percibe el llanto y el sufrimiento en el mundo.

10:53 Las mujeres han manifestado durante miles de años la fortaleza que nace de la compasión sin tapujos ni mediaciones percibiendo el sufrimiento tal como es. Han infundido la bondad en las sociedades y es lo que realmente hemos sentido a medida que una mujer tras otra se ha parado en este escenario en este último día y medio. Y han restaurado la compasión mediante la acción directa. Jody Williams lo dijo: “Es bueno meditar”. Lo siento, pero deber hacer un poco más que eso Jody. Retrocede, dale un respiro a tu madre, bien.

11:35 (Risas)

11:37 Pero del otro lado de la ecuación es que hay que salir de la cueva. Hay que adentrarse en el mundo tal como lo hizo Asanga que buscaba desarrollar el Buda Maitreya después de 12 años de estar en una cueva. Dijo: “Me voy de aquí”. Y se va por el camino. De repente vislumbra algo. Observa, es un perro, cae de rodillas. Ve que el perro tiene una herida grande en una pata. La herida está llena de gusanos. Saca su lengua para quitar los gusanos, y no lastimarlos. En ese momento, el perro se transforma en el Buda del amor y la bondad.

12:23 Creo que las mujeres y las niñas actualmente deben unirse de una manera poderosa con los hombres; con sus padres, con sus hijos, sus hermanos, con los plomeros, los constructores de caminos, los enfermeros, los médicos, los abogados, con nuestro presidente, y con todos los seres. Las mujeres en esta sala son flores de loto en un mar de fuego. Renovemos esa capacidad para las mujeres en todas partes.

12:54 Gracias.

Destruir los cuentos de hadas. Chantal Maillard

 

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¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo seguiremos creyéndonos princesas que esperan ser redimidas? ¿Hasta cuándo seguiremos ansiando el rescate? ¿Hasta cuándo seguiremos creyendo que el orden, la altura y la riqueza son conceptos equivalentes que riman con los de belleza y felicidad? ¿Hasta cuándo negaremos la dispersión del jaos, la interpenetración de los opuestos, el juego sin fin, la dicha de lo híbrido? Es tiempo de destruir los cuentos de hadas; es tiempo de que hagamos que se desmoronen los castillos que nuestra cultura ha edificado. Es tiempo de romper las estatuas antes de que alguna nos aplaste al caer. Los sueños no son bellas ilusiones o esperanzas; los sueños son revelaciones, peldaños en los que habitamos, círculos dantescos; los sueños son lugares de la mente y del alma, ámbitos que cobijan las imágenes que creamos al ir viviendo. Es preciso estar atentos, poner cristales transparentes a las paredes de los sueños, ir descubriéndonos a través de ellos. Descubrir nuestras propias imágenes, las que nosotros creamos, no las que hemos heredado.

Contemos la historia nuevamente, contémosla en superficie, la historia como deslizamiento. Tal vez lleguemos a la princesa. Pero ella no está arriba, está dentro; ella es él siendo ella. Si el amor es capaz de salvar es porque renuncia a ser otra cosa que él mismo; es porque logra importarse más que cualquiera de los objetos amados. Para conservar el amor a menudo –o siempre– es preciso renunciar al objeto, pues el objeto, una vez obtenido, deja de ser la diana o el cebo donde el amor puede proyectarse. Por eso, un objeto imposible –el místico, por ejemplo, o el ídolo– es el medio más eficaz.

Las princesas, hoy, han dejado de esperar. Ellas son su propio príncipe. Han despertado mucho antes del día señalado y han montado el caballo que les lleva hacia el centro de sí mismas. Ellas son amazonas que, habiéndose cortado un pecho para mejor disparar, tensan el arco y apuntan a su propio corazón matando toda la manada de esperanzas. Ellas no necesitan esperar: devoran su propio fuego. Son el hermafrodita que se engalana para saludar la aurora que sale de su boca.

Chantal Maillard. Filosofía en los días críticos [frag. 265]. Pretextos

Ilustración: La princesa Mononoke, Hayao Miyazaki

 

Tomar el peso del corazón

20150417_174249     maat   La diosa Maat

En su libro Bailando entre llamas (Ed. Luciérnaga), y específicamente en el capítulo “Un corazón en equilibrio”, la psicóloga Marion Woodman habla en varias ocasiones del juicio de Maat que pertenece a la mitología del Antiguo Egipto. Ella interpreta el juicio de Maat como una representación acertada del proceso de individuación. Dice: “La mente tiene su lógica; sólo el corazón puede conocer la sabiduría, unir abismos y poner paz“.

Más adelante, Woodman escribe acerca del juicio de Maat, “El corazón de la persona se coloca en un platillo de la balanza; en el otro se coloca una pluma de avestruz del tocado de Maat. La pluma representa la verdad y la justicia, ya que en la avestruz las plumas son todas perfectamente iguales. Si el corazón pesa demasiado, si está demasiado henchido de materia, caerá en las fauces del cocodrilo. Si, en cambio, resulta demasiado liviano por falta de experiencia encarnada, saldrá volando hacia las garras del dios solar con cabeza de halcón. Asimismo, en el proceso de individuación, cuando experimentamos el mundo con un corazón transparente, cuando hay verdad en el cuerpo así como en la mente, ascendemos a un nuevo nivel de conciencia. (…) El cocodrilo devorador representa el ciclo de vida-muerte, el temor más grande del yo, que está al acecho en las profundidades del inconsciente. Pero el renacimiento hacia un nivel más elevado de la conciencia no se logra volando por el aire. El ascenso se equilibra en el descenso.

(…) Renunciar a la dualidad significa vivir en la paradoja. La paradoja es la esencia de la sabiduría y la esencia de la Diosa. La sabiduría mantiene el equilibrio entre vida/muerte, mente/cuerpo, masculino/femenino. Al mantener el equilibrio de ambos, permite que se transformen en algo nuevo. Paradoja, presencia y proceso son palabras que asociamos con la Diosa, con ella que “todo lo renueva al tiempo que ella misma perdura”.

Esto es el juicio de Maat. Ella no emite juicios ni recompensas por cumplir leyes o prácticas. Ella toma el peso del corazón. Si el corazón está equilibrado, el proceso es completo; si no está equilibrado, el proceso continuará. Deberemos empezar de nuevo, dolorosamente, partiendo del lado de su balanza en el que estemos atrapados. En el Antiguo Testamento, ella es la Sabiduría [la Sophia]. Ella es el supremo tesoro.”

No puedo sino leer también esta imagen del peso del corazón como une metáfora de la recuperación (o no) de la inocencia, del corazón transparente, la mirada inocente. Traspasar la dualidad es, en todo caso, salir de los juicios binarios y encontrar lo que en el zen llaman “el rostro original”…

Recordad esta frase de Chantal Maillard en su diario de duelo Husos: “En materia espiritual, atender al balbuceo, como mucho. Sobre todo, atender al silencio, ese silencio: la callada inocencia recobrada, el no saber cargado de compasión” (Husos, 29). Y ésta, en sus cuadernos de la memoria, Bélgica: “Acaso la inocencia no sea otra cosa que la incapacidad para el juicio, y ésta sea la razón de que, en los primeros albores de la existencia, el mundo sea experimentado con sencilla y gozosa plenitud. Ese gozo sin motivo, esa plenitud es a lo que nos referimos cuando halamos de “la infancia” con nostalgia” (Bélgica: 18). La inocencia es el sustrato de todos los estados; para recuperarla, dice Chantal, hay que hacer un sacrificio: “el sacrificio del mí, ese aluvión de repeticiones, el cúmulo de pliegues desde el que damos por conocido todo cuanto somos” (Bélgica, 17). Este sacrificio del mí es el que es preciso hacer al morir. Esto es lo que, quizás, los antiguos egipcios escenificaron en ese juicio de Osiris al tomar el peso del corazón: ligereza de un corazón inocente o corazón apesadumbrado por el mí. Tal vez, es este corazón henchido de inocencia recobrada el que la Mujer Esqueleto hace latir de nuevo en el pecho del pescador, y el que le otorga a ella nuevamente la vida después del juicio inicial del padre que la tiró por el acantilado siendo finalmente engullida por el mar profundo… ¿Quién sabe?…

Os dejo aquí una pequeña descripción de la imagen del juicio de Maat :

Osiris+judgement

La imagen que vemos aquí ilustra mediante varias escenas consecutivas el pasaje 125 del Libro de los Muertos (egipcio), que se refiere al juicio final del difunto ante el tribunal que permite el acceso a la vida de ultratumba. Su lectura comienza por la izquierda, donde aparece en primer lugar el escriba Hunefer, acompañado por Anubis, el dios de los muertos y de la momificación. Anubis es representado con cabeza de chacal y porta en su mano izquierda un símbolo de regeneración, que se denomina «llave de la vida» o ankh. En la escena siguiente, el dios de los muertos pesa el corazón de Hunefer en una balanza equilibrada por una pluma de la cabeza de Maat, diosa de la verdad, la justicia y el orden universal. Esta ceremonia se denomina psicostasis. Si la pluma tiene el mismo peso que el corazón del difunto, como en este caso, es prueba de que ha llevado una vida honesta, acorde con las leyes y los valores morales de Egipto. Si, por el contrario, el corazón pesa más que la pluma de la verdad, significa que está cargado de culpas y remordimientos por las malas acciones cometidas. En el centro de la balanza se encuentra Ammit, una diosa con cabeza de cocodrilo, los cuartos delanteros de león y los cuartos traseros de hipopótamo; este ser monstruoso se encargaba de devorar a los muertos que no superaban la prueba del pesaje. A la derecha está Thot, dios de la sabiduría representado con cabeza de ibis, que certifica en una tablilla el resultado arrojado por la balanza; los jeroglíficos titulan a Thot como «señor de las palabras divinas» y la banda sobre su pecho le identifica como sumo sacerdote. Una vez que el difunto ha superado el pesaje, el dios halcón Horus le conduce hasta su padre Osiris, juez supremo de los muertos y señor del Más Allá. El ojo de Horus está representado de forma esquemática entre estos dos dioses, como símbolo de vigilancia y clarividencia.

http://www.arteiconografia.com/2010/09/el-juicio-de-osiris.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Juicio_de_Osiris

Y en el libro de Anne Baring & Jules Cashford, El mito de la Diosa (ed. Siruela), tenéis unas páginas muy interesantes sobre Maat:

https://books.google.es/books?id=mUqw-ydNB_4C&pg=PA306&dq=el+mito+de+la+diosa+maat&hl=es&sa=X&ei=uCo5VfuoJ4LCOeahgfAN&ved=0CCoQ6AEwAA#v=onepage&q=el%20mito%20de%20la%20diosa%20maat&f=false

Kiki Smith

Kiki Smith es una artista norteamericana polifacética. Nació en 1954 en Nüremberg y creció en New Jersey.  Se trasladó a Nueva York en 1976, ciudad en la que vive y trabaja en la actualidad. Utiliza una gran diversidad de materiales: telas, lana, papel, vidrio, bronce, piedra, terracota, madera, yeso, resinas, elementos orgánicos… El foco central de su trabajo experimental es la representación del cuerpo, de su carácter perecedero y de su vulnerabilidad, su fragilidad y su fuerza. Explora la relación entre el ser humano y la naturaleza, entre el cuerpo y el mundo, entre el territorio natural y la dimensión espiritual. Su obra está poblada por lobos, aves y mujeres… Encontraréis en el video muchos temas que exploramos en nuestro taller lobuno.

Estaré ahora unos días en la Toscana. Me acabo de enterar que hay una exposición de su obra en San Gimignano muy cerca de donde estaré hospedada! Me siguen asombrando las resonancias…  Los hilos de la red vibrando…

Seguirá…

diari en blanc. Un objecte, un instant

Diari en blanc

En el meu procés creatiu, la pintura sempre ha estat l’eix central. A partir del 2000 o potser abans (tinc una relació estranya amb el temps) vaig començar a introduir objectes i petites instal·lacions en les meves mostres.
La que s’ha vist a Can Manyé, Alella (Barcelona), s’articula a l’entorn d’unes fotografies que vaig fer partint d’objectes del voltant, així va començar aquest projecte.

Els objectes que m’apareixien o que em trobava, m’impulsaven a pintar-los de blanc, descobrint que al mateix temps que els cobria, feia el procés contrari, els desemmascarava i els connectava amb la seva part més essencial; resultat que propiciava el generar noves realitats.
Els vaig classificar, donar una paraula, i col·locant-los sempre en un mateix espai, els vaig fotografiar, creant un diari 7 imatges cada dia durant 7 dies.

Els nous objectes que em proporcionava l’atzar, em provocaven a contemplar a observar des de un altre punt, deixant la ment en blanc, mimetitzant-me amb el procés artístic com una eina per experimentar, apareixent conceptes que sempre són arreu, que sempre es repeteixen, que ens hem anat qüestionant des de sempre… el temps, la identitat, el casual… el misteri de les formes, el secret d’un instant, tot és a tot arreu, tot és relació,… tot està en nosaltres, som nosaltres qui creem realitat…

En la mostra en són protagonistes els objectes, les pintures, les imatges, les ombres, les paraules que, estructurant-se, en un altre ordre creen un nou univers ple de possibilitats.

Cada objecte acaba sent la metàfora d’un record, un símbol que ens parla d’aquests secrets (el secret d’un instant, seria també un bon títol)… de l’essència, de la consciència, del viscut, de l’espai, del temps, del passat, del futur, de les aparences, de la identitat… aparèixer, desaparèixer, manipular, pintar, blanc sobre blanc, fons blanc, objecte blanc, blanc d’ombra: diari en blanc.

victòria pujadas

http://victoriapujadas.blogspot.com.es

http://www.alella.cat/fitxa.php?id=3943

http://m1tv.xiptv.cat/municipi/alella/24-hores-maresme-noticies/capitol/inauguracio-exposicio-diari-en-blanc

India de Chantal Maillard

amisa narrativa contem.

Nuevo libro de Chantal Maillard donde reúne sus escritos en torno a India. Gran parte del material es inédito y el resto ha sido reelaborado para esta edición.

Los textos reunidos en India fueron escritos entre 1987 y 2012. Abarcan pues un período de veinticinco años, tiempo suficiente para ofrecer no sólo la perspectiva de una evolución personal, sino también una imperiosa y progresiva interrogación por el devenir de una cultura que no se reconoce en los nuevos modelos globalizantes. Dan cuenta de una realidad en proceso de metamorfosis permanente y abordada desde diversos ángulos. La teoría del rasa en la estética india, las estrategias orientales ante la muerte, el significado del gesto en la danza tradicional, la relación de Schopenhauer con las doctrinas indias, la compleja inmersión del subcontinente en el capitalismo globalizado, los árboles-templo en Benarés, la economía de subsistencia matriarcal frente a la economía de producción y crecimiento ilimitado, la creación del observador como método de conocimiento de los diversos planos de la conciencia: todos estos temas y otros muchos se entrelazan y se unen en una misma y subterránea corriente indagadora.
Los cuatro tipos de escritura (diario, poesía, ensayo y crítica) que el lector encontrará en este libro son, en este caso, absolutamente complementarios. Cada uno de ellos responde a una manera de dialogar con la realidad, de provocarla, recibirla y expresarla, por lo que reunirlos permite ofrecer ángulos y derivas que podrán ayudar a imaginar la complejidad del mundo que describen.


Ch.Maillard 

Chantal Maillard es poeta y ensayista. Fue profesora titular de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad de Málaga y se especializó en filosofías y religiones de la India en la Universidad de Benarés.

Con Matar a Platón obtuvo el Premio Nacional de Poesía 2004 y con Hilos, en 2008, el Premio de la Crítica y el Premio Andalucía de la Crítica. Pre-Textos ha publicado además de su ensayo Contra el arte y otras imposturas (2009), su tetralogía de diarios: Filosofía en los días críticos (2001), Diarios indios (2005), Husos (2006) y Bélgica (2011), una apuesta por una escritura en varios registros en la que la autora hace de la propia conciencia objeto de reflexión.

Chantal Maillard. India. Editorial Pre-Textos. Colección narrativa contemporánea, 2014

http://www.pre-textos.com/prensa/?tag=chantal-maillard

Somos el ingrediente que falta. Peter Kingsley

Portada-Kingsley

No se nos ha dicho que, en las mismas raíces de la civilización occidental, reside una tradición espiritual. […] Hay que pagar un precio para entrar en contacto con esta tradición. Siempre hay que pagar un precio, y, precisamente porque nadie ha querido pagarlo, las cosas están como están. El precio no ha cambiado: somos nosotros mismos, nuestra voluntad de ser transformados. Solo sirve eso, no puede ser menos.

No podemos apartarnos y mirar. No podemos distanciarnos porque precisamente nosotros somos el ingrediente que falta. Sin nosotros, las palabras solo son palabras. Y esta tradición no existió para edificar o entretener, ni siquiera para inspirar; existió para devolver al hombre a sus raíces.

[…] A muchos nos preocupa la extinción de todas las especies que el mundo occidental está exterminando. Pero casi nadie se da cuenta de lo más extraordinario de todo: de la extinción de nuestro conocimiento de lo que somos.

Peter Kinsley. En los oscuros lugares del saber. Ed. Atalanta

Art i espiritualitat, amb Victoria Cirlot i Narcis Comadira

 

Dijous 14 de març de 2013 va celebrar-se un diàleg sobre “Art i espiritualitat”, dins el cicle Diàlegs de Pedralbes. Les intervencions van anar a càrrec de la catedràtica de filologia romànica a la UPF, Victoria Cirlot, i del poeta i pintor Narcís Comadira. Comptà amb la presentació i moderació de Francesc Torralba, doctor en filosofia i teologia, catedràtic de filosofia de la URL. L’activitat es desenvolupà al Reial Monestir de Santa Maria de Pedralbes.

Organitza: Ajuntament de Barcelona | Monestir de Pedralbes

Secretaria tècnica: Fragmenta Editorial

Més informació: fragmenta.cat/ca/actualitat/esdeveniments/201783

Hi ha una versió resumida de l’acte, en vídeo, a youtu.be/hdXgUtIwJ28

Perceval: la pregunta, el sentir y la herida

 

La medievalista Victoria Cirlot cerró el último episodio de la serie “Amb filosofia” con su lectura del “Perceval” de Chrétien de Troyes. Por motivos de minutaje del programa no pudimos incluir el excurso que siguió a su intervención, una pequeña lección magistral sobre el mito de Perceval que os ofrecemos aquí, a continuación de las imágenes que pudieron verse en el programa.