Resistir és crear

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A la darrera trobada, la Muriel va portar i compartir alguns fragments en francès del Manifest de la Xarxa de Resistència Alternativa -signat el 1999 per col.lectius de diferents països del món- al contingut dels quals ens vàrem sentir molt a prop. La Lola va confirmar que es podia trobar la versió en castellà a la xarxa i jo he trobat també la versió en català. Aquí queda a disposició de tothom per ser llegit, gaudit, comentat, discutit, ampliat… aquest text que se centra en els següents punts:

text en català: http://www.illacrua.cat/articles/xarxa.htm

text en castellà: http://www.elkilombo.org/documents/redderesistencia.html

1. Resistir és crear

2. Resistir a la tristesa

3. Resistència és multiplicitat

4. Resistir és un centre difús

5. Resistir és no desitjar el poder

6. Resistir a la serialitat

7. Resistir sense amos

8. Una política de la llibertat

9. Resistència i contracultura

10. Resistir a la separació

11. Resistir a la normalització

12. Resistir a tancar-nos en nosaltres mateixos

13. Resistir a la ignorància

14. Resistència permanent

15. L’alternativa és lluita

16. Resistència obrera

17. Treball i no treball

18. Resistir és construir pràctiques

19. Connectar-se és potenciar-se

20. Resistir és crear vincles

21. Col·lectiu de col·lectius

22. Anticapitalisme actiu

 

La vuitena arma.

La Vuitena Arma


En nuestro último taller I, preguntaba, qué hacer, cómo posicionarse, delante de atrocidades como la que explicaba haber presenciado la esposa de Mandela, cuando un soldado le abrió el vientre a una mujer embarazada.

Recordé que Marga Ximenez, artista catalana, conmovida al enterarse de un hecho idéntico sucedido en Timor Oriental, con telas recicladas, aguja e hilo, creó una serie de esculturas textiles impactantes, que denunciaban aquella violencia y generaban conciencia en quienes las contemplaban. Las tituló “La vuitena arma”.

Materiales humildes, aguja e hilo, fundiendo arte y denuncia social.

¿Qué hacer? Ojalá yo pudiera aportar algo tan valioso como “La vuitena arma”, pero no es así. Personalmente, me molesta que las emociones que siento, se desvanezcan con el paso de los días sin conllevar ninguna acción concreta y sólida, pero me hago cargo de mi posición y hago lo que siento que sí puedo y quiero hacer, pequeños gestos de amor a la vida.

Nuestro taller es uno de esos gestos de amor a la vida. En él se vincula la relación que tenemos entre nosotras, nuestro trabajo, con un “hacer” en la vida, diferente, que recupera y salvaguarda cosas esenciales.

Ese “hacer” diferente, que acompaña la vida diaria, aunque imperceptible y sutil, a mi me parece absolutamente útil y necesario.

Incluyo una fotografía de las esculturas mencionadas.

[Montserrat F.]

 

Yo soy gong. Henri Michaux

henri_michaux_foto de Claude Cahun Foto: Michaux por Claude Cahun


He aquí un poema-exorcismo del escritor-poeta-pintor Henri Michaux, de origen belga, francés de adopción (nacido en Namur, el 24 de mayo 1899, muere en Paris, el 19 octubre 1984). Michaux fue un inclasificable viajero tanto de territorios reales como de espacios imaginarios pero, sobretodo, fue un atento explorador de la conciencia humana, de sus abismos, de sus profundidades, de sus delirios… Su experiencia con las drogas (con la mescalina), sus observaciones de varios casos de locura, así como sus excursiones por tierras lejanas (Ecuador, Asia por ej.), sus movimientos y desplazamientos que recogía en signos picturales, todo nos habla de su incesante movilidad. Explorador, experimentador, “sismógrafo” (así la llamó el poeta Alain Jouffroy), Michaux realizó, y recogió por escrito con minuciosidad, la peligrosa travesía de lo que llamaba el “espacio del adentro”. Durante toda su existencia trató de conocer, explorar y ensanchar, el campo de la conciencia… Encontró algunos pasajes que supo compartir con un humor muy fino – y a menudo desgarrador. Para él, el ser era un territorio por explorar, un especie de paisaje cuya aparente estabilidad disimulaba diminutas brechas y grandiosos acontecimientos… Decía Michaux: “Escribo para recorrerme. Pintar, componer, escribir: recorrerme. En esto está la aventura de estar vivo”. Otra de sus frases para despertar : ” El pensamiento antes de ser obra es trayecto”.


YO SOY GONG


En el canto de mi cólera hay un huevo,
Y en ese huevo está mi madre, mi padre y mis hijos,
Y en ese todo hay alegría y tristeza mezcladas, y hay vida.
Fuertes tempestades que me socorristeis,
Hermoso sol que me contrarrestaste,
Hay odio en mí, fuerte odio y de muy antigua data,
En cuanto a la belleza, veremos más tarde.
No me he endurecido en verdad más que por laminillas;
¡Si se supiera cuán meloso he permanecido en el fondo!
Soy gong y algodón en rama y canto nevado,
Lo digo yo, y estoy seguro.


JE SUIS GONG


Dans le chant de ma colère il y a un oeuf,

Et dans cet oeuf il y a ma mère, mon père et mes enfants,

Et dans ce tout il y a joie et tristesse mêlées et vie.

Grosses tempêtes qui m’avez secouru,

Beau soleil qui m’as contrecarré,

Il y a de la haine en moi, forte et de date ancienne,

Et pour la beauté on verra plus tard.

Je ne suis en effet devenu dur que par lamelles;

Si l’on savait comme je suis resté moelleux au fond.

Je suis gong et ouate et chant neigeux,

Je le dis et j’en suis sûr.

Henri Michaux. Mes propriétés

https://es.wikipedia.org/wiki/Henri_Michaux

 

Imaginació creadora a Mas Carbó

De Mas Carbó 200…

Aquí tenim un primer tast de fotografies del taller sobre imaginació creadora que hem fet el darrer cap de setmana a Mascarbó com a epileg del capítol sobre creativitat.

Encara tenim molt a prop el record d’aquell paisatge tan esplèndid, de l’excel.lent menjar del Nando, dels passetjos pel bosc, de les reflexions de Jung , de Corbin…… i d’aquella força…

 

Jugando con tres bolas de metal en medio de la noche

Us envio un petit escrit que he fet aquests dies arran del capítol de la creativitat, l’he escrit en català i en castellà i he fet un petit dibuix [que hem reproduït aquí com hem pogut]. llobalola

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JUGANDO CON TRES BOLAS DE METAL EN MEDIO DE LA NOCHE

Indolencia.

Una bola de metal,

sube y baja por la garganta,

la respiración se acelera.

Indiferencia

Escupo y patapam, cae sobre el papel en blanco

le añado dos patitas y se pone a botar: Boing-boing! Boing-boing!

le añado dos manitas y se pone a palmear: Plas-plas! Plas-plas!

Desaire, repulsa.

Vomito un par de bolas más

que, atraídas por tres sillitas

se dirigen al final de la página.

Vulnerabilidad.

Exclamando: Oh! Oh! Oh!

Suspiro profundamente.

Intento dar la vuelta a la página,

pero es un billete de ida y vuelta.

Al otro lado estoy yo infligiendo:

Indolencia, indiferencia, desaire y repulsa.

 

 

JUGANT AMB TRES BOLES DE METALL AL MIG DE LA NIT

Indolència.

Una bola de metall,

Puja i baixa pel coll,

La respiració s´accelera.

Indiferència.

Escupo i patapam, cau sobre el paper en blanc

li afegeixo dos potetes i es posa a botar: Boing-boing! Boing-boing!

li afegeixo dues manetes i es posa a palmejar: Plas-plas! Plas-plas!

Menyspreu, repulsa.

Vomito, un parell de boles més

Que, atretes per tres cadiretes

Es dirigeixen al final de la pàgina.

Vulnerabilitat.

Exclamant: Oh! Oh! Oh!

Sospiro profundament.

Intento donar la volta a la pàgina

Però es un bitllet d´anada i tornada.

A l´altra banda estic jo infligint:

Indòlencia, indiferència, menyspreu i repulsa

Reflexions sobre la creativitat

L’article de la Montserrat “La vendedora de fósforos y la creatividad” m’ha estimulat a pensar i compartir alguns aspectes, dels molts que hem comentat sobre la creativitat, que per a mi han resultat més importants.

Per suposat, la reflexió sobre com es contamina o es malmet la creativitat i sobre els recursos que ens permeten recuperar-la (La llorona), així com sobre el que no s’ha de fer (La venedora de llumins) és essencial, però m’agradaria destacar el següent: Continua la lectura de Reflexions sobre la creativitat

La vendedora de fósforos y la creatividad

Con la vendedora de fósforos, he aprendido que existe un tipo de fantasía evasiva, de la que se debe huir, así como otro, el de la fantasía deliberada, creadora, que se debe propiciar. En lugar de fantasía creadora, prefiero llamarla voluntad creadora. Cuando nombro con mis palabras, cuando transformo lo recogido, basicamente lo resumiría en el cambio realizado en el concepto de la creatividad. Antes, la creatividad estaba relacionada con el Arte. Ahora sé que hay creación, cuando voluntariamente piensas, juegas con colores, coses una cortina… y cuando creas espacios que pueden ser externos, como una mesa con todo lo necesario dispuesto para pintar, o una especie de lugar interno, (de momento sólo intuido) para que pueda acontecer lo que deseo.

Curiosamente, releyendo un librro del escritor Lobo Antunes, descubrí un párrafo que me había pasado por alto en su día y que quería compartir con vosotras.

Lobo Antunes, dice estar totalmente de acuerdo con Jung y su opinión acerca de que la creatividad más importante, no es la de los pintores o escritores, sino la de quienes son capaces de tener una relación creativa con si mismos.

La atención, un timón para empezar a navegar

corbin  mernissi


En la última sesión hemos estado hablando de la imaginación creadora, “imaginacio vera“, diferenciándola de la fantasía-refugio, de la fantasía-huída, de la fantasía-anestesiante. Os hablé entonces del místico visionario Ibn Árabi, andaluz de nacimiento, uno de los guías idóneos para adentrarnos en la comprensión de lo que su traductor, Henry Corbin, llama “el mundo imaginal“, mundo de la tierra celeste, espacio visionario (que no imaginario en el sentido habitual), territorio intermedio entre el mundo del “archké” (de lo originario) y el mundo de la realidad ordinaria.

La escritora marroquí Fátima Mernisi, en uno de sus libros El hilo de Penélope (Ed. Lumen) se pregunta, en un momento dado, ¿cómo encontrar una vía de salida cuando se está rodeado de noche? Exactamente la situación que está viviendo nuestra vendedora de fósforos. Mernissi, para responder a la pregunta, nos habla entonces de Ibn Árabi, por lo que creo oportuno citarla. El párrafo no tiene desperdicio. Dice así:

“En estas circunstancias, el mejor maestro era Ibn Árabi, sufí andaluz del siglo XII que no solo aconseja viajar, quietos o en el espacio, con finalidad terapeútica, sino que insiste sobre todo en la necesidad de concentrarse en el presente si se atraviesa una crisis : “Debes librarte de las cosas vanas, mostrarte paciente en las pruebas…., ocuparte de lo que es más importante en el momento presente”.
Añade Mernissi: “Cuando se nos viene encima una catástrofe, el problema más grave es justamente nuestra incapacidad de concentrarnos. Nos dispersamos, y nuestra energía se disipa. A mi edad he aprendido que cuando se tiene que solucionar un problema lo peor es querer afrontarlo simultáneamente desde varios ángulos. Indefectiblemente nos vence el pánico. En mi caso, el primer efecto negativo del pánico es que minimiza mi capacidad de resolver el problema. Por esto es tan importante releer a los sufíes. Una de las razones de que estos místicos del Islam medieval aún tengan sentido en nuestros días, es precisamente el hecho de que abordasen la cuestión de la atención: ¿cómo imponerse una disciplina para concentrar toda la energía donde sea más útil?

Más adelante añade: “… y sobre todo, ante el desastre, evitar caer en el desprecio de sí mismo, que es otra manera de definir la depresión. Estamos deprimidos, dice Mernissi, cuando perdemos de vista nuestro propio poder. Escuchar nuestra fuerza interior es la única manera de coger el timón y empezar a navegar.”

¡Ójala nuestra vendedora de fósforos, hubiese podido leer a Mernissi, o mejor, a Ibn Árabi! Claro que entonces no existían estas redes entre culturas de las que podemos disfrutar hoy en día (¡gracias a estas maravillosas traducciones asequibles!). Ella no pudo, pero nosotras sí podemos. Creo que una de las tareas que tenemos entre manos cada uno/a de nosotros/as es, sin duda alguna, abrirnos a la mayoría de culturas posibles, mental y afectivamente, ampliar el mundo, nuestro mundo. Viajar atravesando culturas, con una intención terapeútica como precisa, tan lúcido, Ibn Árabi, culturas presentes o/y pasadas (Ibn Árabi hablaba de “viajar quietos”), recogiendo en cada una de ellas unos cuantos “timones” sin duda necesarios en esta travesía por el mar tumultuoso de nuestro presente (tan individual como social).
Por esto Kenneth White, también, habla de “nomadizar entre las culturas del mundo” (él llama a ese movimiento “nomadismo intelectual”).
De hecho, es un doble movimiento: en primer lugar, dispersarnos, disiparnos entre la multiplicidad cultural mundial y, en segundo lugar, volver a nosotras mismas, volver a la con-centración, a este lugar generador de poder propio, y allí iniciar una alquimia de lo visto, de lo sentido, de lo aprendido, de lo saboreado.

Una vez más, la salud está en el vaíven, aquí por lo que nos ocupa, en transitar la polaridad (no los contrarios) acción / contemplación.
Nuestra vendedora de fósforos no sabe de este sano vaíven. Está atrapada en la dualidad: actuar (no lo hace) o imaginar (fantasea), alejándose de su situación presente: dos cosas incompatibles entre sí en nuestra lógica dualista. Ni vuelve al mundo circundante, real y salvaje… (en los nuevos finales imaginados para el cuento, algunas habeís elegido esta opción: ir en busca del bosque, del mar etc…), ni retorna a sí misma, a las semillas germinadoras de su realidad (otras habéis ideado este final: la vuelta a sí misma, a través de volver a sentirse, las lágrimas por ej.). En lugar de poner atención a su realidad presente, en lugar de concentrarse en ella con más ahínco, nuestra vendedora de fósforos se evade por el turbio camino de la fantasía que le lleva no a más vida, a más potencia, a más plenitud, sino a la congelación de la muerte.

Este es, sin duda, el mayor error, porque alejándonos de nuestro mundo nos alejamos también de nosotras mismas. Bien lo sabía Ibn Árabi… Por lo que parte de la solución es, sin duda, volver a nosotras mismas (concentrarse) para retornar al mundo de nuevo, y/o adentrarse en el mundo (lo que nuestro místico llama viajar) para así finalmente volver a sí mismo. De otro modo, fantaseando (es decir, evadiéndonos de nuestro presente a través de cualquier medio: alcohol, fiestas excesivas, sexo, drogas, adicciones….), negamos cualquier germinación de un nuevo horizonte de lo posible…

Estamos advertidas. Nos queda seguir leyendo los cuentos (leer de verdad, poniendo toda la atención y practicando lo leído), y releer, entre otros, a los maestros sufíes: afinar el timón de la atención. No es poca cosa.