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El ahuecado viajero de Bruno Catalano

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Traigo la obra de este artista francés, Bruno Catalano (nacido en Marruecos, cerca de Casablanca, en 1960), prolongando nuestra reflexión sobre el exilio y el desarraigo en este tiempo incierto de masivas migraciones. Él mismo y su familia se vieron forzado al exilio, dejaron Marruecos en 1970 y se instalaron en Marsella.

Así describe Anne Maitre, en la web del artista, el trabajo que este artesano escultor (como él mismo se define) inicia en 1990:

” Una maleta, un hombre. Él la agarra y se lanza hacia lo desconocido. Un viaje voluntario a un horizonte que abraza y se antoja infinito, o un viaje forzado, forzado por el exilio y el sufrimiento, a la búsqueda de la libertad y guiado por la supervivencia. 
‘El viajero’ de Bruno Catalano es ese hombre abandonado a sí mismo, un hombre impulsado hacia la infinitud del tiempo y el espacio. Su casa no es más que una maleta y su ser, progresivamente, va poco a poco despojándose de todo lo que creía necesario, de todo su ‘yo’ tan hábilmente construido por nuestras sociedades. Ya no es ‘el hombre de un mundo’ sino ‘el hombre en el mundo’, aún con su bagaje cultural pero que se ha vuelto frágil ante la inmensidad. Su aventura no estará exenta de daño.
Un hombre desfragmentado, desestabilizado, despojado de sus señas de identidad, que camina hacia su salvación y su pérdida, a un mismo tiempo. Ahora tendrá que reinventarse. Este viajero escapa de sí mismo, para encontrarse con su tierra desconocida. Siempre le inspiró el tema universal del viaje. Desde sus primeras obras de arcilla, cientos de viajeros han nacido bajo sus manos. Los principales motores de su creación son el exilio y el desapego. Expresa la idea de una humanidad nómada, digna en el infortunio, y por siempre en busca de un porvenir mejor. “

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« En mi trabajo, voy siempre en busca del movimiento y de la expresión de los sentimientos, saco de la inercia la forma y la cera para darles vida. Yo mismo, proviniendo de Marruecos, llevé estas maletas llenas de recuerdos que tantas veces represento.  No contienen sólo imágenes sino todo lo vivido, los deseos: mis raíces en movimiento.» Bruno Catalona

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http://www.yarquitectura.com/las-esculturas-surrealistas-de-bruno-catalano/

Viene a la mente Cual, ese ser sin atributos que va menguando, el anónimo alter ego o anti-yo de Chantal Maillard, acarreando su maleta, cargado con su pasado. Ese no-ser, ahuecándose, despojado de todo anhelo de identidad, que aspira a pájaro…

Ser pájaro.
Cual considerando.
Andar desnudo. Las heridas
cauterizadas por el aire.
Entre las plumas, disimuladas.
Cuerpo sin carga, movimiento.
Ser de vuelo. Ser

pájaro. Tener por límite tan sólo
la helada imprevista o la bala o

el ansia de la carne
por otra carne ajena…

Presagiando la urgencia de
las migraciones, Cual.

Aleteo.
                     Un rumor
de horizonte en el pulso
batiendo.

(Chantal Maillard. Hilos, seguido de Cual. Tusquets, 2007)

voyageurs-bruno-catalano-marsella-2  http://brunocatalano.com/


 

Gary Snyder, la vida íntegra

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Artículo de Juan Malpartida publicado en ABC Cultural, el 19 de julio 2016

Hablar de Gary Snyder no es hablar sólo de un poeta de la generación «beat». En tanto que estudioso de la Naturaleza, es también un ecologista, como se desprende de «La práctica de lo salvaje»

Para situar rápidamente este hermoso y lúcido libro de Gary Snyder [Juan Malpartida reseña aquí La práctica de lo salvaje], me remito a la idea de Claude Lévi-Strauss, citada por el propio poeta, de que las artes son el territorio salvaje que sobrevive en la imaginación. Snyder es integrado siempre, y no sin razón, con los poetas, novelistas y personajes de la generación «beat». Nació en San Francisco en 1930, y creció en una «pequeña granja en el Noroeste del Pacífico norteamericano, en la Isla de la Tortuga». Estudió antropología y lenguas asiáticas, y en 1962 residió en la India. Además de un estudioso del budismo y de la Naturaleza, fue de joven montañero y trabajador forestal. Ha sido y es un gran defensor de la Naturaleza salvaje y para ello, además de escribir notables ensayos, ha desempeñado tareas prácticas en las montañas y bosques del Oeste americano, pero también en Japón, Taiwán y Nepal.

Toda su reflexión y actividad está asistida por «una suerte de budismo arcaico, que no ha perdido su vínculo con las raíces animistas y chamánicas». Sí, es un ecologista, pero es algo más. Está lejos de creer que el mundo vegetal y animal es un instrumento, y profesa la creencia y el conocimiento de que formamos parte de un universo animal y vegetal que debemos cuidar, amar y respetar si queremos tener una vida digna y perdurable.

Donde hay un lince

En «La práctica de lo salvaje» no sólo encontraremos datos y reflexiones que vale la pena tener en cuenta y pensar, sino una admirable actitud ante la vida, y, como escritor, pasajes memorables en los que vemos, literalmente, un mundo natural lleno de fuerza, y asistimos a enseñanzas exigentes y al tiempo razonables sobre un buen vivir, que siempre ha de suponer nuestra inserción en el conjunto de lo vivo.

Para Snyder lo salvaje forma parte de la libertad, y esta se apoya en la aceptación de las condiciones que le son inherentes: una realidad transitoria, abierta, imperfecta y no pocas veces dolorosa. La libertad existe porque no hay un universo preestablecido. Lo propio de lo salvaje, por otro lado, como proceso de lo natural, también es una ordenación de lo transitorio. Para Snyder, como para algunos místicos y científicos modernos, todo es natural, incluidas nuestras ciudades, aunque para el poeta norteamericano Madrid y Nueva York serían naturales sin ser salvajes (bueno, hay días en que uno afirmaría lo contrario…).

Pasajes memorables en los que vemos, literalmente, un mundo natural lleno de fuerza

Un sistema salvaje lo es cuando un ecosistema funciona plenamente y, por lo tanto, todo lo que lo constituye está presente en su red de actividad. De ahí venimos. Por otro lado, en nosotros habita también esa realidad: «Las profundidades de la mente, el inconsciente, son nuestras áreas salvajes interiores, y es ahí donde ahora hay un lince», afirma Snyder. No se trata de un lince individual, sino del que va «de sueño en sueño». «El cuerpo se encuentra en la mente. Ambos son salvajes».

Cerebro en red

Antonio Damasio diría que el cerebro surgió para ayudar al cuerpo en la subsistencia. Pero el naturalista Mancuso iría más lejos al afirmar que los árboles tienen un cerebro en red. Snyder, siguiendo en esto a la tradición «samkhya», pero también a Charles Darwin, no duda en afirmar que en un sistema ecológico «la información que recorre el sistema es inteligencia». Es obvio que la noción de inteligencia trasciende lo que entendemos por pensamientos, opiniones, ideas y conceptos, porque para Snyder, citando a Dogen, el fundador de la escuela soto del zen japonés, mente «significa árboles, postes de una cerca, tejas y hierbas».

Como ecologista, Gary Snyder aboga por un «contrato natural» a escala planetaria, que impida los saqueos y destrucción llevados a cabo como botín por empresas y Estados. Apela a una conciencia sobre los recursos de fuente común. Un mundo en el que la cultura y la Naturaleza son sombras, y la política y la economía enrarecidas son lo real, significa para Snyder que vivimos en «tiempos retrógrados», aunque creamos que el sistema es firme y progresa.

Cedros de incienso

Por otro lado, junto al «contrato natural» planetario, el antropólogo y activista Snyder considera necesaria una «conciencia biorregional» que nos hace prestar atención a que nuestro vínculo con el mundo natural no transcurre en abstracto sino en un lugar, y «debe enraizarse en un sustrato de información y experiencia». También lo dice de manera algo hegeliana: «El biorregionalismo es el acceso del “lugar” en la dialéctica de la Historia». No me resisto a citar la descripción de su propio lugar: «Ladera oeste de la Sierra Nevada, en la cuenca del río Yuba, al norte del brazo sur del río en la cota de los 900 metros, en una comunidad de roble negro, cedros de incienso, madroños, abetos Douglas y pino ponderosa». Exactitud de naturalista y de poeta que recela de las abstracciones.

Debemos vigilar nuestra disposición cotidiana en relación al mundo animal y vegetal: «La actitud hacia los animales y la forma de tratarlos que predomina hoy en la producción de carne en el mundo occidental son francamente enfermizas y antiéticas, y una fuente ilimitada de mala suerte para esta sociedad». Una vida ética ha de tener buenas maneras, ser considerada. Pensamos que podemos hacer cualquier cosa. Es un error. Pero no podemos alcanzar la percepción correcta sin una práctica adecuada, y por ello valora la noción de lo sagrado en cuanto que suponga la salida de nuestra individualidad, más allá de nuestra especie, para participar de aquello que, por encima de ideas y conceptos, preceptos y opiniones, nos constituye.

No se trata de una fusión mística sino de percibir y mantener las diferencias y la igualdad. Los seres humanos y nuestras ciudades no podemos prescindir del resto de la Naturaleza, y para ello es necesario, según Snyder, una ecología compleja, que supone que la respuesta a las necesidades humanas esté sumida en una conciencia integral. El autor vislumbra que «nuestro próximo diálogo será entre todos los seres, hacia un discurso de relaciones ecológicas». Esto no implica menospreciar lo humano: «El estudio correcto de la humanidad es qué significa ser humano».

 

Las migas del infinito. Chantal Maillard


Regardons voir quelle tête on fait ce matin

 

  Estamos a un metro de distancia el uno del otro. Mirándonos. Él, la cabeza inclinada; yo, el alma. Sé que será por poco tiempo, que ambos estamos aquí, mirándonos, por poco, muy poco tiempo. Y sé también que ése es todo el tiempo del que disponemos. Si no cruza por mi mente la idea de un después, ese tiempo será infinito.

     El gorrión ha volado. Mi presente son las migas de pan que alguien dejó para él en la mesa vecina.

Chantal Maillard. Bélgica: 126. Pre-Textos, 2011


Eva Lootz (2). La canción de la tierra

Entre los meses de febrero y junio 2016, el espacio de Tabacalera (Madrid) acogió en su sala La Principal ‘La canción de la tierra’, una exposición que reunía la última producción de la artista Eva Lootz (Viena, 1940) junto a otras dos series de sus trabajos anteriores. Las tres series, producidas en diferentes momentos de su trayectoria y presentadas por primera vez interconectadas, toman el pulso al estado actual del planeta a través del cobre, la sal, el agua y la electricidad.

“Cascada”, uno de los vídeos de Eva Lootz en la exposición “La canción de la tierra”

http://www.abc.es/cultura/abci-lootz-cancion-tierra-tabacalera-4859068660001-20160423020024_video.html

Texto en pdf de Eva Lootz acerca de su exposición La canción de la tierra: http://www.evalootz.net/textos/lootz_cancion.pdf

 

Pequeño monito negro

Desde ayer oigo tu llanto
Llega a mi corazón
Es interminable, infinito

“Lloró toda la noche” dicen
“Los monitos lloran igual que los niños” explican

Pequeño monito negro
Sin amparo del gran cuerpo que te mecía
Desacompasado del conocido vaivén
Hacia adelante, hacia atrás

“Lloró toda la noche” dicen
“Los monitos lloran igual que los niños” explican

El día antes, en la selva
Mataron a tu padre y a tu madre
Para capturarte con facilidad

“Lloró toda la noche” dicen
“Los monitos lloran igual que los niños” explican

Tus ojos todo lo vieron
Empezó tu llanto
Asustado, sólo, enjaulado

“Lloró toda la noche” dicen
“Los monitos lloran igual que los niños” explican

Pequeño monito negro
No has dejado de llorar
Oigo tu llanto, interminable, infinito

 

Texto escrito al conocer el sistema utilizado en la captura de animales destinados a zoológicos europeos.

Eva Lootz (1). Escultura negativa: “la atención prestada a la materia”

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“Hacer arte es crear campos de excitación, de intensidad, de experiencias extraordinarias. Y para ello hace falta pasión, intuición, disciplina, entrega, y aprender a pensar plásticamente”, así se expresa la pintora, escultora, y artista conceptual, Eva Lootz (Viena, Austria, 1940) que se formó en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Viena, licenciándose como directora de cine en la Escuela Oficial de Cinematografía y Televisión de su ciudad natal, al tiempo que se iniciaba en Bellas Artes con Hans Leinfellner. En 1965 se trasladó a España, fijando su residencia en Madrid.

Eva Lootz ha centrado su obra en la naturaleza, y en las cualidades o propiedades físicas y orgánicas de los diversos materiales con los que trabaja. Su obra, en la que existe un marcado interés por la interacción entre materia y lenguaje, se caracteriza desde el inicio por la utilización de registros heterogéneos: esculturas, collages, dibujos, estampas, fotografías, instalaciones…  Un universo conceptual y muy personal en el que Eva Lootz reivindica el valor de lo fronterizo. “Hay artistas más productivos y otros más reflexivos. Yo sin duda soy de estos últimos”, dice la artista.

En una entrevista reconoce que a la vez que avanzaba como creadora descubrió la invisibilidad de la mujer en el arte. Y dice algo acerca de la devaluación tanto de la naturaleza como de la mujer que a nosotras nos resonará mucho siendo el núcleo mismo de nuestro libro lobuno: “Hay cierto paralelismo entre el trato que se da a la naturaleza y a la mujer. Al igual que se acude a una cantera para extraer materias primas, la mujer no ha tenido más valor durante siglos que ser la gran reproductora. No es algo discursivo, sino implícito”.

Dirigiendo de nuevo la atención y la escucha hacia lo que nuestra cultura ha dejado en la sombra, Eva Lootz, al referirse a las “esculturas negativas” o a los “monumentos negativos”, precisa:

“¿Qué es pues la escultura negativa?

Es el reverso de la escultura como expresión del genio.

¿Qué son los monumentos negativos?

Son el reverso de los monumentos como expresión de la autoridad en el espacio público.”

Escultura negativa da cuenta de la dicotomía radical que atraviesa nuestra tradición entre materia y espíritu, de las implicaciones humanas de unos trabajos realizados a menudo en condiciones de semi-esclavitud, y ahonda en el paralelismo existente entre la devaluación de la materia y la de la mujer, en el hecho de que lo que se ha
valorado son los monumentos, las catedrales, los palacios, las pirámides, las esculturas de bronce y de mármol, quedando ocultos los lugares de su procedencia, Eva-Lootz_Escultura-negativael trabajo primero, la matriz, la cantera y la mina, aquello que ha hecho posible la
obra. Esta publicación bilingüe (español-inglés) reúne los trabajos que Eva Lootz ha venido desarrollando, desde los años setenta hasta hoy, en relación con las minas de Ríotinto, Almadén, Rodalquilar y las Médulas, el Canal de Isabel II, las Canteras de Menorca, las Salinas de Torrevieja y el Río Loa en Chile. Asimismo, además de los textos de la propia Lootz, la edición se completa con un texto de Esther Moñivas sobre “la concepción de la materia”, un texto de Chantal Maillard, “Homo Sapiens Obliviosus”, fruto de un encuentro imaginario entre el filósofo Michel Serres y Eva Lootz, y un texto final de César Lanza sobre el agua –”Hilos de agua”– como materia y medio de creación/sustracción. © LA OFICINA DE ARTE Y EDICIONES, 2015

Premio Nacional de Artes Plásticas en 1994, Eva Lootz fue galardonada en 2013 en la categoría de Artista por la Fundación Arte y Mecenazgo, impulsada por “la Caixa”. La artista, en el acto de entrega del premio en 2013, reconocía que le hacía especial ilusión el hecho de que “este premio incluya la posibilidad de hacer un libro, un libro-proyecto, que me permitirá ahondar en un tema que ha sido importante para mí, aunque tal vez haya estado un tanto encubierto y no haya sido todo lo visible que hubiera podido ser, el tema que he llamado de los “monumentos negativos”. Es en el fondo el tema de la apropiación de los recursos por parte del ser humano, o, dicho de forma más poética, el tema de la escucha de la tierra y de sus entrañas, el tema de los yacimientos, las minas, las canteras, la extracción de minerales y el intercambio de materias primas… Incluye también las reflexiones acerca de la devaluación de la materia, que en nuestra tradición ha ido en paralelo con la devaluación de la mujer. Quisiera reunir en esta ocasión el material que en su día quedó guardado en carpetas y cajones e incluso, realizar en forma de libro el proyecto del río Loa que acaricio desde hace tiempo, sin haber podido avanzar mucho por falta de medios.”

(…) El comienzo de mi trabajo lo recuerdo como un querer hacer tabula rasa. Escuchar por tanto a la materia, su calidad impasible e indiferente a lo humano, trazar sus mapas, rastrear su gramática. Fundir parafina y lacre, untarse el cuerpo de alquil, acostarse sobre un montón de plumas, derretir plomo, seguir los caminos del mercurio.

Este libro recoge en gran medida el trabajo de los años 80, aquella parte del trabajo imposible entonces de presentar en una galería de arte, recorre los yacimientos más importantes de la península y emprende un itinerario por los lugares del cobre, del mercurio, del oro, de la piedra, de la sal, de un conducto de agua, de una cuenca hidrográfica y finalmente de un oasis en vías de desaparición”.

Eva Lootz, discurso de presentación del libro –

Texto en pdf del discurso de presentación del libro Escultura negativa de Eva Lootz:

Feu clic per accedir a Presentacion-Eva-Lootz-Escultura-Negativa-15012015.pdf

Web de Eva Lootz: http://www.evalootz.net

http://fundacionarteymecenazgo.org/premios-arte-y-mecenazgo/proyectos-de-ganadores/escultura-negativa-de-eva-lootz/

Dos entrevistas:

http://www.elcultural.com/noticias/buenos-dias/Eva-Lootz/7287

http://www.tendenciasdelarte.com/eva-lootz-sentido-y-sensibilidad/

 

Secreto de familia. Blanca Varela

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soñé con un perro

con un perro desollado

cantaba su cuerpo su cuerpo rojo silbaba

pregunté al otro

al que apaga la luz al carnicero

qué ha sucedido

por qué estamos a oscuras

es un sueño estás sola

no hay otro

la luz no existe

tú eres el perro tú eres la flor que ladra

afila dulcemente tu lengua

tu dulce negra lengua de cuatro patas

la piel del hombre se quema con el sueño

arde desaparece la piel humana

sólo la roja pulpa del can es limpia

la verdadera luz habita su legaña

tú eres el perro

tú eres el desollado can de cada noche

sueña contigo misma y basta

Blanca VarelaValses y otras falsas confesiones (1972)

 

Blanca Varela

Poeta peruana, nacida en Lima (1926-2009), cuya voz lírica alcanzó un tono personal, intenso y reconocible que le ha dado un puesto sobresaliente en la poesía hispanoamericana contemporánea. Su evolución fue pausada y no muy abundante en libros, pero sí rigurosa y profunda. La suya no es una poesía fácil de clasificar, aunque algunas de sus raíces estéticas puedan identificarse, porque se mantuvo al margen de corrientes en boga y permaneció fiel a una búsqueda interior que no hizo sino perfeccionarse. En la década de 1940, además de seguir estudios universitarios, hizo periodismo, frecuentó la tertulia literaria de la Peña Pancho Fierro que presidía José María Arguedas, y cultivó la amistad, entre otros, de escritores como Sebastián Salazar Bondy y Emilio Adolfo Westphalen. Allí conoció al pintor Fernando de Szyszlo, con quien estuvo casada largos años. Colaboró en la revista Las moradas, dirigida por Westphalen. En 1949, marchó a París y empezó a escribir poesía, aparte de dedicarse al periodismo y la traducción. El clima intelectual europeo de esa época (sobre todo el existencialismo y los rescoldos todavía candentes del surrealismo) influyeron en ella; frecuentó también a escritores hispanoamericanos que residían en esa ciudad, como Ernesto Cardenal, Julio Cortázar y Octavio Paz, quien estimularía su trabajo poético, prologaría su primer libro y le sugeriría su título: Ese puerto existe (1959). Tras un breve retorno al Perú, en 1955, vivió entre 1957 y 1960 en Washington. Desde entonces residió casi permanentemente en su ciudad natal, con contactos muy esporádicos con el ambiente literario. A fines de la década de 1960, colaboró en otra importante revista de Westphalen: Amaru. Fue secretaria General del Centro Peruano del PEN Club Internacional y dirigió la oficina del Fondo de Cultura Económica en Lima. Después del libro mencionado, la autora publicó los siguientes: Luz del día (1963), Valses y otras falsas confesiones (1972), Canto villano (1978), Camino a Babel (1986), Ejercicios materiales (1993), El libro de barro (1993), Poesía escogida (1993) y Del orden de las cosas (1993). Bajo el título Canto villano (1986) recopiló su obra poética desde 1949 a 1983. Sus más recientes títulos fueron Concierto animal (1999) y la antología Donde todo termina abre las alas: poesía reunida 1949-2000 (2001). En 2001 recibió el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo, y en el 2007 el Premio Reina Sofía de Poesía. © M.E.

http://www.epdlp.com/escritor.php?id=4082

Carl Safina: Más allá de las palabras ¿en qué piensan y qué sienten los animales?

¿Qué pasa dentro de los cerebros de los animales? ¿Podemos saber qué piensan y sienten? Carl Safina cree que sí. Con el uso de descubrimientos y anécdotas que incluyen la ecología, la biología y las ciencias del comportamiento, enlaza historias de ballenas, lobos, elefantes y albatros para argumentar que así como nosotros pensamos, sentimos, usamos herramientas y expresamos emociones, también otras criaturas, con las que compartimos el planeta, lo hacen.

Carl Safina. Beyond words. What animals think and feel. Picador editions, New York.

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Carl Safina es escritor, ecologista y profesor. Tiene una cátedra de Naturaleza y Humanidad en la Universidad Stony Brook. Ha publicado varios libros y artículos en el New York Times, National Geographic, Audubon, Orion. Sus trabajos han sido reconocidos por MacArthur, Pew, y Guggenheim Fellowships, y sus libros han recibidos varios premios. Beyond Words es su séptimo libro. Vive en Long Island, New York.

http://carlsafina.org

Uno de sus artículos fue publicado en El País: Lobos. Así es el verdadero macho alfa:  http://elpais.com/elpais/2016/05/12/ciencia/1463056020_205639.html

 

La voz del mundo natural. Bernie Krause

Bernie Krause ha estado grabando los sonidos salvajes —el viento en los árboles, el canto de los pájaros, los sonidos sutiles de larvas de insectos— reuniendo así, durante 45 años, un archivo audio de incalculable valor. Durante todo este tiempo, ha visto (a través del oído) muchos ambientes alterados radicalmente por la acción de los humanos, a veces incluso por unas prácticas que, pensamos, son ambientalmente seguras. Una escucha sorprendente que ensancha nuestra mirada sobre lo que podemos aprender a través de las sinfonías de la naturaleza, desde los gruñidos de una anémona de mar a los tristes lamentos de un castor que está de luto.

Durante muchos años, Bernie Krause grabó los sonidos del Parque natural Sugarloaf en California. Aquí tenemos un espectograma (una ilustración gráfica del sonido) en la que una comparación de sonidos entre el 2004 y el 2014 muestra los efectos drásticos de la sequía en la ecología local y la desaparición progresiva de la riqueza biofónica del entorno natural. La voz del mundo natural progresivamente silenciada…

http://www.huffingtonpost.com/entry/bernie-krause-soundscape-ecology-extinction_us_5746a423e4b0dacf7ad3fe0a

 

El silencio elocuente de Sharunas Bartas: Children loose nothing (Visions of Europe)

Proyecto apadrinado por Lars von Trier, Visions of Europe (2004) reunió veinticinco cortos representativos de los veinticinco países que entonces conformaban la Unión Europea. La aportación lituana a esta mirada poliédrica y fragmentaria a lo que se denomina Europa corría a cargo de Sharunas Bartas. En Children Loose Nothing, Bartas esboza una historia de amor entre dos niños cuya inocencia queda interrumpida por un acto violento de celos. Aun así, un homenaje interrumpido a la Mouchette de Robert Bresson aporta una brizna de esperanza en un corto donde la belleza del paisaje natural está en sincronía con la de la historia de amor y la del tema tradicional que interpreta Veronika Povilionienė.

 

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Sharunas Bartas (Lituania, 1964) es uno de los cineastas básicos para entender el cine europeo de autor de las últimas décadas. La pérdida de la comunicación, la imposibilidad de sentir y la pervivencia de un presente inerte incapaz de enterrar el duelo por el pasado son algunos de los temas que recorren su obra. Protagonista de la retrospectiva de este año en el D’A, recientemente ha sido objeto de un tributo en el Centre Georges Pompidou de París.

FILMOGRAFÍA

Peace to Us in Our Dreams (2015), Eastern Drift (2010), Freedom (2000), The House (1997), Few of Us (1995), Corridor (1994), In Memory of a Day Gone By (curt-1990), Tofolaria (curt-1986)

http://www.cinemadautor.cat/es/pelicula/children-loose-nothing/

https://fr.wikipedia.org/wiki/Šarūnas_Bartas

Feu clic per accedir a bartas_programme_pompidou.pdf