Para no olvidar quienes somos…
Os dejo un regalito lobuno para las vacaciones… ¡no será que nos olvidemos de quienes somos!
Gary Snyder a Barcelona: primeres impressions
Ahir vàrem tenir el plaer de veure un dels nostres autors de referència, Gary Snyder, dins del Barcelona Poesia 2011.
Primer vàrem veure el documental The Practice of the Wild (2010, 53 min) que retrata el llegendari poeta beat i celebra la seva amistat amb l’autor Jim Harrison. La pel·lícula segueix el poeta i el novel·lista caminant per uns paisatges verges de la costa central de Califòrnia. Parlen sobre el budisme zen, el San Francisco dels anys seixanta, la interdependència de tots els éssers vius i anècdotes sobre Allen Ginsberg i Jack Kerouac, per als quals Snyder va ser un mestre. Però el cor de la pel·lícula, d’on sorgeix el títol, prové d’una col·lecció molt influent d’assaigs escrits pel poeta l’any 1990 que són una exploració de l’amor que el poeta sent per la natura.
Després de la projecció del film, Gary Snyder va oferir un recital de poemes seus, una part dels quals ens varen donar traduïts al castellà en un petit quadern i d’una altra part en van fer una traducció en viu i en directe.
Gary Snyder va néixer a San Francisco el 1930 i va ser conegut als anys cinquanta com a membre de la Beat Generation. Va estudiar deu anys en un monestir zen a Kyoto, al Japó, i ha treballat com a professor de literatura a la Universitat de Califòrnia. Ha publicat 16 llibres de poesia i prosa, incloent Turtle Island, que va guanyar el premi Pulitzer de poesia i que va consagrar Snyder com a heroi de la contracultura dels EUA. Actualment viu aïllat a les muntanyes del nord de Califòrnia.
més informació:
Homenatge a Virginia Woolf
“Una baixa al pou i res la protegeix de l’assalt de la veritat. Allà baix no puc ni escriure ni llegir; no obstant això existeixo, sóc.”
(Diaris, 1926) [extret del fullet del CCCB amb motiu de l’exposició Fars del segle XX].
Ahir, 28 de març va fer 70 anys de la seva mort: http://www.lavanguardia.es/hemeroteca/20110328/54131789612/el-suicidio-de-virginia-woolf.html
Hainuwele, la mujer salvaje recobrada

Decisión imprescindible: recuperar a Hainuwele. Sé dónde se cobija, dónde palpita aún su pulso, dónde poder recuperar su aliento.
Habita en la nieve perfecta de las cumbres, en la grieta más estrecha de las montañas rocosas, se acuclilla en una cueva apenas más grande que la luz que irradia de su cuerpo, pisa la tierra bajo las almohadilladas patas de una gata en celo, se desliza en cascada como las ramas nudosas de una higuera entre las altas rocas.
Tiene mil años, mil siglos y, sin embargo, está naciendo en cada instante.
Sé dónde habita, sé cómo trepa, sé cómo desciende las laderas, cómo corre descalza sobre el hielo, cómo se hace agua con el agua, madera en la madera, hierba entre la hierba, conozco todos los huecos en los que duerme, incluso aquellos, tan densos: los ojos de las alimañas, los de las cabras montesas, los de las lechuzas, los ojos de las musarañas, y hasta los ojos ciegos de los murciélagos.
Sé dónde vive, y eso basta. Recuperarla es fácil. Mi tiempo habrá de ser la ofrenda que derrame en sus huellas. La eternidad se gana con la entrega del tiempo. La eternidad es simplemente el no-futuro: el no-miedo. La eternidad es ahora, es siempre ahora.
Chantal Maillard. Filosofía en los días críticos. Ed. Pre-Textos, 2001
*
En el centro de todo lo que vive
hay un lugar, un hueco transparente al que llaman espíritu.
Es allí donde viertes tu poder
y te transformas,
es allí donde haces
a cada ser distinto de los otros.
Y por eso el espíritu es un don,
el don de ser sí mismo,
aquel que nos otorgas cuando la luz despunta
y vienes a habitar los huecos transparentes.
Sé que eso ocurre cuando oigo tu risa
bajar como una ardilla desde los altos cedros.
*
He seguido las huellas de los lobos
hasta donde se trenzan las ramas de los árboles.
Les he visto clavar sus dientes en el cuello
de un corzo acorralado,
y la luz era verde y el viento acariciaba
sus vientres jadeantes.
He visto debatirse una liebre en las garras de un águila,
y el sol,
ese gran ojo ciego que se nutre
de los cuerpos inertes,
resplandecía en la montaña.
He urgado en las entrañas de un pájaro nocturno
y en mis manos bebieron los chacales.
Sé cómo besan las serpientes: su beso es el reflejo de la luna
sobre el agua fría.
Por todas partes, en todas las cuevas
donde he velado el fuego que me consume y me alimenta
te he vuelto a conocer,
y te he amado
en los ojos que besan las serpientes,
en la humedad del viento,
en el sol que calcina los huesos de los lobos.
Te he amado y te amo
en todo lo que muere
y en todo lo que mata
y en la raíz que corre a ras de suelo como una comadreja.
*
Llevo acostada largo tiempo
en la orilla. Mis pechos
son colinas cubiertas de hoja seca.
Levanto la cabeza y me contemplo:
en mis muslos el vello a punto de ser vello,
me incorporo: la hierba a punto de ser hierba,
doy un paso y despierto al agua
a punto de ser agua,
se asusta un ave negra a punto de ser ave a punto
de ser negra.
Un resplandor me ciega:
el bosque me contempla, a punto de ser bosque,
a punto de ser tuya.
Chantal Maillard. Hainuwele y otros poemas. Tusquets, 2009
El último umbral, la última frontera: el fin del miedo
A Stalker, estas palabras entrelazadas
Un año nuevo, una nueva década, una vita nova. Invocación.
Écrire pour ne pas se perdre.
Comme point d’appui.
Relater pour ne pas perdre.
Pour ne pas se perdre.
Pas autant. (Ch.Maillard)
¿Podremos –podré– desde esa fragilidad que conlleva la apertura alcanzar el último umbral?
¿Sabremos –sabré– traspasarlo a tientas? El miedo soltando la presa, desintegrándose a través de nuestras células.
Derretir ¿horadar? las corazas que acompañan el miedo. Grietas. Resquicios. Por donde respirar.
Sonido de la respiración. El corazón hecho cuenco. Silencio compasivo. Temblor compartido.
Alcanzar esa levedad que hace posible la ofrenda completa de sí mismo.
Un sí mismo mudo, mutante, mudando en todos.
Des-prender(se). La última lección.
Tal vez, solamente desde la levedad podemos ¿podré? cruzar, alegres, indemnes, sin peso, el último umbral. La frontera abrasiva.
Nada tenido. Nada perdido. Nada temido.
Chantal Maillard: Escribir
Hace tiempo que queríamos albergar en nuestra guarida lobuna este largo poema-exorcismo de Chantal Maillard publicado en Matar a Platón (Tusquets editores, 2004). Como humilde homenaje. Palabras-grito que abren boquetes, palabras-extenuadas que curan, palabras-rayos que transmutan.

escribir
para curar
en la carne abierta
en el dolor de todos
en esa muerte que mana
en mí y es la de todos
escribir
para ahuyentar la angustia que describe
sus círculos de cóndor
sobre la presa
aunque en el alma no
en el alma
la estimación del tiempo que concluye
y es arriba
algo más que un silencio
con ojos semiabiertos
escribir
como condescendencia y como rebeldía
sin elección
sin pausa
porque se va la luz, las fuerzas
se le acaban
y el ser se va de vuelo
en las garras de un ave
carroñera
escribir
para decir el grito
para arrancarlo
para convertirlo
para transformarlo
para desmenuzarlo
para eliminarlo
escribir el dolor
para proyectarlo
para actuar sobre él con la palabra
escribir
para descansar
(escribir que el sol, en invierno, es hermoso)
por no llorar tan dentro
tan a escondidas
escribir
hacia la extenuación
para que se derrame el dolor contenido
desde el inicio del mundo
escribir
para rebelarse
sin provecho
a pesar de la derrota ya prevista
porque no hay rebeldía que no esté justificada
ni violencia que no sea, en el fondo,
inocente,
escribir
con derecho al llanto
escribir para curar
escribir para guarecerse
escribir como si cerrase los ojos
para no cerrarlos
para mover la mano y seguir su curso
para sentirse viva
AÚN
para aplazar la angustia
como simulación
para guiar la mente y que no se desboque
para controlar lo controlable
escribir
como quien deja la luz encendida
y duerme de pie sobre sí mismo
para saldar las cuentas con el miedo
escribir
para reorganizar
escribir
sin hacer concesiones
escribir
como quien des-espera
para cauterizar
para tomarle las medidas al miedo
para conjurar
para morder de nuevo el anzuelo de la vida
para no claudicar
escribir
para apuntar al blanco
escribir
con palabras pequeñas
palabras cotidianas
palabras muy concretas
palabrasojo
palabras animales
palabrasbocadegato
áperas por dentro y por fuera
suaves como “tal vez”
palabraslatigazo
como “demasiado” y “tarde”
escribir
para no mentir
para dejar de mentir
con palabras abstractas
para poder decir tan sólo lo que cuenta
decir que a las once
de la noche de hoy
mientras la luz calienta
el lado izquierdo de mi almohada
y la sábana verde se desdobla
en el espejo del armario
estoy en mí
en el lugar en que acostumbro
a encontrarme
en este aquí hecho de extraña
duración en lo mismo
repitiéndome
la carne dolorida
los huesos lastimados
los nervios, la piel
tirante, amoratada
el pelo encanecido
el grito sólo postergado
y hoy a las once
de la noche de hoy
mientras la luz calienta
el lado izquierdo de mi almohada
muere un niño
o dos o no sé cuántos
mueren y una anciana dice
sus últimas palabras
o no las dice y muere
y es otra la que habla
pero no habla, dice
apenas dice y muere
sin decir
apenas
nada
y algo se me atraganta
tal vez un alarido
largo como las once horas de esta noche
o tal vez la conciencia
que duerme encendida
como una lumbre la conciencia
de todos los que mueren
como una fogata
un espantoso incendio
que prende en las ventanas
de la ciudad y en el mar no se apaga
una conciencia absurda
una antorchahorizonte
la conciencia de todos los que saben
que se están acabando
en sus huesos de antorcha
hoy, mañana, siempre
escribir
todas las muertes son mi muerte
mi grito es el de todos
y no hay consentimiento
escribir
¿para consentir?
¡escribir para rebelarse!
no hay lugar para plegarias
no hay lugar para el sosiego
el ajuste de las almas
se hace en rebeldía
Estamos solas
y nos pertenecemos.
En nosotras está el poder
Somos un pueblo de almas
en rebeldía
¡Despertad!
Lo que escribo aquí
se traza en el aire
el dolor es la senda
el dolor es el medio
por el dolor la fuerza
que combate el dolor
y lo transforma
por el dolor deshago
mi dolor en lo ajeno
y el ajeno en el mío
escribir
para des-esperar
por todos los que están
por todos
los que fueron
los desaparecidos
escribir para cuidar
sus des
apariciones
para alimentarlas
para que no se enturbien
no tan pronto
no tan siempre
pronto
escribir
para desestructurar
para vencer
las estructuras
para contra
decir
lo dicho
para demoler
escribir
para desestimar
para aprender la delgadez del trazo
su vacío
habituarse a él
a su insignificancia
escribir
para insignificar
escribir
inútilmente
para ejercer lo inútil
para abrazar lo inútil
para hacer de la inutilidad un manantial
escritura como sortilegio
– volé esta madrugada
más alto que ninguna otra vez
Cada noche, en la duración de un grito
viene una sombra nueva
Cada noche, en la duración de un grito,
un alma acude a mí.
La acojo.
En el grito.
Ella no dura. Sólo se abre.
Y hay que entrar. Suavizar.
No hay que recordar.
Tan sólo entrar.
Respirando. –
escribir luego
para reforzar
los frágiles puentes
los conductos sutiles
con temor
de que se borren
en el espacio leve
entre lo presentido y lo sentido
Escribir
para desescribir
para desdecir
para reorganizar
las consciencias y
que cada una cumpla
su ceguera
El espacio de las almas
ha de guardarse oculto
En la palabra está el engaño
escribir pues
para confundir
para emborronar
y, luego, volver a escribir
en el orden que conviene
el mundo que hemos aprendido
escribir
como quien cuenta los pasos que da
por no oír el silencio
como quien cuenta pasos – uno, dos –
y se salta el tercero -cuatro, cinco-
para ver si se ha ido
para comprobar
pero no: sigue estando
y ya no dejará de andar
para contar los pasos
hasta caer exhausto
en el silencio enorme que se ensancha
entre sus piernas como un charco
de sangre
escribir
porque el héroe se hace con el miedo
sobre todo su miedo
a partir de su miedo
se hace héroe el héroe
ahuecando el miedo
y llenándolo de acción
para entumecerlo
haciendo tiempo en lo hermoso
haciendo tiempo en lo vivo
yo no soy ningún héroe
yo sólo escribo
para colmar la distancia
entre mi miedo y yo
escribir
“Se pone un abrigo de cuero.”
escribir
“Un hombre joven se levanta del asiento.
Se pone un abrigo de cuero.
Lleva gafas oscuras.
Se vuelve.
Su espalda es ancha.
Se dirige a la puerta.
No sé qué hará mañana.
No le conozco.
Ha cruzado la vía.
El cristal me devuelve mis ojos
y esa tristeza que se mide en mis labios.
El hombre joven tal vez camina hacia una casa.
Tal vez sea su casa.”
escribir
“En mi rostro el paisaje
– atravesándolo –
el paisaje.”
escribir
“Tiene las uñas recortadas.”
escribir
“Se desprende, muy lenta, de una frase,
la desliza en el cuaderno y espera.
Tiene las uñas recortadas
y una blusa de encaje.
Lleva una bolsa de color violeta
en las rodillas.
Cuando respira hace juego
con los versos de Sylvia Plath.
Hay un desfiladero en su mirada
y no termina de cruzarlo.”
escribir
para confundir las palabras
y que las cosas aparezcan
(Campos de limoneros cargados con sus frutos. Y cañizales
separando sembrados. Y vinagreras cubriendo de oro las taludes…)
que las cosas presionen
que un mundo se abra paso
(Es invierno, y ya crecen el trigo y la alfalfa. Aún hay campos entre ciudades y hermosos pueblos y una anciana se sienta en un portal con un rayo de sol en su regazo.
La tierra arada humea bajo el sol y los olivos jóvenes tensan sus cuerpos retorcidos hacia el cielo. Creciendo.
Crecer es ascender.
Crecer es ensancharse.
Crecer es romper límites.
Crecer es invadir…)
que estallen los cristales de mis manos
que abran ojos en las letras
(Hileras de olivos.
Sus sombras paralelas…)
escribir
para rastrear
escribir
para perdonar
para ser perdonado
¿Dónde hallaré al sacerdote,
al mediador, aquel que tenga
conocimiento de los límites
y el poder de traspasarlos?
¿dónde hallaré a aquel
capaz de arder sin consumirse
y, entre los muertos y los vivos,
ecualizar
transformar, ¡bendecir!?
escribir
para hallar la paz
después de haber hablado
con los muertos
escribir
para sellar la paz
para conciliar
en mí
para perdonar en mí
escribir
la culpa misma que golpea y se licúa
en el pecho
y surte y es agua que mana
con fuerza y que nos une
agua que forma
remolino de amor irradiando
todas las culpas son
el mismo sufrimiento
el de existir queriendo
queriendo serlo todo
queriéndolo todo
y todo está en mis manos
en esta encrucijada donde permanecemos
el tiempo suficiente
para sufrirlo todo
en mi interior barrunto el gran estruendo:
todo el dolor del mundo me pesa entre los muslos
abrid los ojos: ¡ved!
es tan terrible vivir
¡quien sobrevive saluda!
morituri somos todos
toda la historia de tu estirpe
está presente y te reclama
como crisol
eres
la mediadora
operas
en ti misma el milagro
de la conciliación
y de repente soportas
el peso del mundo y su dolor
lo bebes todo entero.
Agradecida.
escribir
porque crujen las rodillas
y hay como un sueño
esperando ser soñado
justo detrás del dolor.
– Hoy observé las gaviotas.
He de volar muy alto esta noche.
He de volar sin lastre.
Hasta que amanezca.-
escribir
“otoño”
para recordar cómo
uníamos castañas con palillos de dientes
y surgían princesas y perros y dragones
y mi madre era hermosa
y ¿quién sabe? tal vez
fue feliz, también ella,
ese día.
escribir
para arquear el espinazo de las letras
a imagen del dolor
para trazar las líneas de la vida
líneas que se encogen
líneas retráctiles
como nervios apresados en la carne
como venas quebradizas
venenos infiltrados
en las arterias, líneas
que merodean en torno al corazón
calado por la angustia
y el cansancio
líneas como cables tendidos
entre una vida y otra menos vida
líneas ultracortas
líneas entrecortadas
líneas respiradero
líneas túnel
para desembocar
en el horizonte
recuperar allí
las fuerzas del principio pero
líneas quebradas
presionadas
oprimidas, líneas
de vuelta atrás
combadas sobre el tiempo
que queda
el tiempo que nos queda
termitero o volcán
vaciado por los seres (los insectos, la lava)
que operan desde dentro
líneas
de retroceso
¡si fuesen sólo al sueño!
pero no: más abajo.
escribir
como quien muerde un rayo
con los brazos en cruz
escribir
que sus pulmones se cerraron
como las alas de una
mariposa.
Dejó un rastro de polvo azul
en los dedos de quienes fueron
a tocarla
escribir
como aquel que se fuga de un hospital y arrastra tras de sí
las sondas, el goteo, la máscara de oxígeno y corre
sobre agujas envenedadas
¡Despertad!
¡nadie podrá evitarlo!
sólo es cuestión de tiempo
contad los gritos que dais
en el fondo del agua
¡Contad los gritos!
cada cual con su dolor a solas
el mismo dolor de todos
– Alguien disimula. Sonríe,
devuelvo la sonrisa. Sé
que para él ya oscureció.
También él lo sabe.
Pero se esfuerza. Todos
nos esforzamos.
Gritar es esforzarse.
Gritar es rebelarse. –
escribir
porque alguien olvidó gritar
y hay un espacio en blanco
ahora, que lo habita
escribir
porque es la forma más veloz
que tengo de moverme
escribir
¿y no hacer literatura?
…
¡y qué más da!
hay demasiado dolor
en el pozo de este cuerpo
para que me resulte importante
una cuestión de este tipo.
Escribo
para que el agua envenenada
pueda beberse.
Córrer lliurement
Intentant contestar la pregunta “quan va ser la darrera vegada que vas córrer lliurement?” que proposa la Clarissa al primer capítol del llibre -L’udol: la resurrecció de la dona salvatge- m’ha vingut la imatge d’Isadora Duncan i buscant per internet, entre altres coses, he trobat un video amb imatges d’aquesta dona lliure que va voler anar més enllà de la dansa acadèmica. Que en gaudiu!
Què és el que hem d'incorporar com a dones salvatges?

Tast de fragments seleccionats del llibre “Mujeres que corren con los lobos” de Clarissa Pinkola Estés per tractar de respondre les preguntes sobre què és ser dona, què és la naturalesa femenina, què és el que defineix el femení, què és el que hem d’incorporar com a dones salvatges:
- Unirse a la naturaleza instintiva… Significa establecer un territorio, encontrar la propia manada, estar en el propio cuerpo con certeza y orgullo, cualesquiera que sean los dones y las limitaciones físicas, hablar y actuar en nombre propio, ser conciente y estar en guardia, echar mano de las innatas facultades femeninas de la intuición y la percepción, recuperar los propios ciclos, descubrir qué lugar le corresponde a una, levantarse con dignidad y conservar la mayor conciencia posible
- Tanto dentro como fuera existe una fuerza que actuará en contraposición a los instintos naturales del Yo y que esta fuerza maligna es lo que es. Aunque nos compadezcamos de ella, lo primero que tenemos que hacer es reconocerla, protegernos de su devastadora actuación y, en último extremo, arrebatarle su energía asesina
- Una mujer tiene que practicar la llamada o el conjuro de su naturaleza combativa
- Dejar morir los valores y las actitudes de la psique que ya no le son útiles
- Alimentamos el profundo yo intuitivo prestándole atención y siguiendo sus consejos
- La mujer sabia mantiene ordenado su ambiente psíquico, Y lo hace conservando la cabeza clara, conservando un espacio libre para su trabajo Y esforzándose por llevar a feliz término sus ideas y proyectos
- Hay que ordenar la vida salvaje con regularidad. No es bueno acudir a ella un día o unos cuantos días al año
- Importancia del dejar vivir y el dejar morir. Se trata del ritmo básico natural que las mujeres tienen que comprender y vivir
- Entremos en diálogo directo con la naturaleza de la Vida/ Muerte/Vida prestando atención a esta voz interior que no es el ego.
- Es bueno adquirir la reflexiva y cotidiana costumbre de desenredar una y otra vez la naturaleza de la Vida/Muerte/Vida.
- Confianza es la de que cualquier herida que sufra se podrá sanar, la de que a la vida antigua le sucede la nueva. La confianza de que todas estas cosas tienen un significado más profundo
- La perseverancia es una de sus mayores cualidades
- Por consiguiente, para empezar a curarte, deja de engañarte pensando que un pequeño placer equivocado te curará la pierna rota. Di la verdad acerca de tu herida y entonces comprenderás el remedio que le tienes que aplicar.
- Ser lo que se es y tal como se es, y dejar que los demás sean también lo que son
- Si tuviéramos que nombrar sólo una de las cosas que convierten a la Mujer Salvaje en lo que es, sería su sensibilidad, su capacidad de respuesta
- Vivir plenamente vivas, de una manera consecuente y responsable
- Autoaceptación y autoestima son los medios con los cuales se pueden empezar a cambiar las actitudes de la cultura
- Integración de la ingeniosa naturaleza femenina en la vida de todos los días
- Si no hay juego, no hay vida creativa. Si eres buena, no hay vida creativa
- Abriendo un poco la puerta del reino de la sombra y dejando escapar poco a poco algunos elementos, estableciendo una relación con ellos, buscándoles un uso y entablando negociaciones, podemos disminuir el riesgo de ser sorprendidas por los ataques subrepticios y las inesperadas explosiones de la sombra
- Es más útil emplear un modelo de “y/y”
- La recuperación del instinto perdido y la curación del instinto lesionado está realmente al alcance de nuestra mano, pues éste regresa cuando una mujer presta atención, escuchando, contemplando y percibiendo el mundo que la rodea y actuando…
- Es importante que te rodees de personas que apoyen inequívocamente tu labor
- Si consiguiéramos comprender que nuestra tarea consiste en seguir realizando la tarea, nos sentiríamos mucho más orgullosas y estaríamos mucho más tranquilas
- El periódico regreso al estado salvaje es el que repone las reservas psíquicas que necesita para sus proyectos, su familia, sus relaciones y su vida creativa en el mundo de arriba
- Cuando estamos en la naturaleza salvaje que nos corresponde, todas sentimos la alegría de la vida. Es una de las señales de que estamos cerca de la Mujer Salvaje
- “¿Dónde está el hogar?”… se trata en cierto modo de un lugar interior, de un lugar del tiempo más que del espacio, en el que una mujer se siente entera
- Los vehículos que utilizan las mujeres para regresar a casa son muchos: la música, el arte, el bosque, la espuma del mar, el amanecer, la soledad
- ¿Cómo equilibrarnos la necesidad de regresar a casa con nuestra existencia cotidiana? Planificando de antemano el hogar en nuestra vida
- Para poder conversar con lo femenino salvaje una mujer tiene que abandonar transitoriamente el mundo y sumirse en un estado de soledad
- Hay muchos aspectos de nuestra vida que tenemos que evaluar con carácter continuado: el hábitat, el trabajo, la vida creativa, la familia, la pareja, los hijos, el padre/la madre, la sexualidad, la vida espiritual, etc.
- La mujer tiene que cuidar de que una responsabilidad excesiva (o una respetabilidad excesiva) no le roben los necesarios descansos, ritmos y éxtasis creativos
- He aquí de qué manera se puede recuperar el río. Acepta alimento para iniciar la limpieza del río… Reacciona… Sé salvaje… Empieza… Protege tu tiempo… Persevera… Protege tu vida creativa… Construye tu verdadero trabajo… Pon alimento para la vida creativa… tiempo, sentido de pertenencia, pasión y soberanía…
- Es importante tener un recipiente en el que guardar todo lo que percibimos y oímos desde la naturaleza salvaje
- la concentración es la solución al problema de la pérdida de energía. Eso y … descansar
- Bajo la tutela de la Mujer Salvaje recuperamos lo antiguo, lo intuitivo y lo apasionado. Cuando nuestras vidas son un reflejo de la suya, nuestra conducta es coherente. Terminamos las cosas o aprendemos a hacerlo en caso de que todavía no sepamos cómo. Damos los pasos necesarios para manifestar nuestras ideas al mundo. Recuperamos la concentración cuando la perdemos, cuidamos los ritmos personales, nos acercamos más a los amigos y los compañeros que están de acuerdo con los ritmos salvajes e integrales. Elegimos relaciones que alimentan nuestra vida creativa e instintiva. Nos inclinamos para alimentar a los demás. Y estamos dispuestas, en caso necesario, a enseñar a nuestras parejas receptivas lo que son los ritmos salvajes
- Modelo para afrontar y curar la cólera: buscando una sabia y serena fuerza curativa…, aceptando el desafío de penetrar en un territorio psíquico que jamás se ha visitado…, reconociendo las ilusiones…, dejando descansar los viejos pensamientos y sentimientos obsesivos …, pidiendo la ayuda del gran Yo compasivo…, la comprensión de la furibunda faceta de la psique compasiva…
- Importancia de la aplicación del conocimiento psicológico en nuestra vida real
- A la Curandera… la podemos recuperar examinando con calma la causa que provoca nuestra furia
- Tenemos que utilizar la cólera como fuerza creativa
- Si una mujer regresa a la naturaleza instintiva en lugar de hundirse en la amargura, revivirá y renacerá.
- Dar descanso a los aspectos de nuestra persona que se dirigían a algún lugar pero jamás llegaron a él
- El instinto herido ha de curarse practicando la imposición de unos sólidos límites y practicando el ofrecimiento de unas firmes y, a ser posible, generosas respuestas que no cedan, sin embargo, a la tentación de la debilidad
- La cólera o la rabia colectiva es también una función natural… es psíquicamente saludable que utilicen esta cólera derivada de la injusticia para buscar los medios capaces de producir el cambio necesario
- Llega un momento en que hay que perdonar para que la psique pueda liberarse y recuperar su estado normal de paz y serenidad
- La limpieza de la cólera residual debe convertirse en un ritual higiénico periódico que nos libere
- En los momentos más oscuros, el inconciente femenino, es decir, el inconciente uterino, la Naturaleza, alimenta el alma de la mujer
- Nuestra tarea es interpretar este ciclo de la Vida/Muerte/Vida, vivirlo con todo el entusiasmo que podamos, aullar como un perro enloquecido cuando ello no sea posible y seguir adelante, pues, al final de nuestro camino, se encuentra la amorosa familia subterránea de la psique que nos acogerá en sus brazos y nos prestará su ayuda
- El alumbramiento psíquico equivale a convertirse en una misma
- El reto de amar los aspectos poco atractivos de nuestra personalidad constituye una empresa tan ardua como la más difícil que pueda haber llevado a cabo cualquier heroína.
- El hecho de cuidar y criar maternalmente sus yos interiores es una tarea creativa, una forma de conocimiento, no un motivo de inquietud
- Cuando adquirimos un profundo conocimiento instintivo de todas las cosas que hemos venido aprendiendo a lo largo de la vida, recuperamos las manos de la plena feminidad
- Cuesta estar con la Mujer Salvaje al principio. Curar el instinto herido, desterrar la ingenuidad y, con el tiempo, aprender a conocer los aspectos más profundos de la psique y el alma, retener lo que hemos aprendido, no apartarnos, manifestar claramente lo que representamos, todo eso exige una resistencia ilimitada y mística
- REGLAMENTO GENERAL LOBUNO PARA LA VIDA: 1. Comer. 2. Descansar. 3. Vagabundear en los períodos intermedios. 4. Ser fiel. 5. Amar a los hijos. 6. Meditar a la luz de la luna.7 . Aguzar el oído. 8. Cuidar de los huesos. 9. Hacer el amor. 10. Aullar a menudo.
Mapes i itineraris personals
| De Mas Carbó primavera 2010: mapes dels contes |
Ressons d’un cap de setmana a Mas Carbó per acostar-nos d’una altra manera als contes de “Mujeres que corren con los lobos”. Més fotografies aquí.
Mapes? mapes per interrelacionar-nos amb allò desconegut, mapes com a trajectòria per retrobar la dona salvatge…
Textos inspiradors: textos de la Muriel Chazalon “Cartografia dels contes” i textos de Chantal Maillard, Hélène Cixous, Henri Michaux, Kenneth White i Gilles Deleuze seleccionats per la Muriel.
Imatges inspiradores: mandales tibetans i hindús, pintures de sorra dels navajos, pintures dels aborigens australians, teles i escultures de Richard Texier…