Un corto de inquietante belleza sobre la vida y la muerte. The Life of Death es un conmovedor film de animación dibujado a mano sobre el día en que la muerte se enamoró de la vida.
Para nuestra Mujer Esqueleto!
Un corto de inquietante belleza sobre la vida y la muerte. The Life of Death es un conmovedor film de animación dibujado a mano sobre el día en que la muerte se enamoró de la vida.
Para nuestra Mujer Esqueleto!
Grizzly Man (2005) es un lúcido y perturbador documental del cineasta alemán Werner Herzog. El documental explora la vida y la muerte de Timothy Treadwell, un personaje obsesivo, excesivo, sensible e inestable, que vivió durante trece años largas temporadas conviviendo con los osos Grizzly, sin ningún tipo de armas y grabando él mismo todas sus estancias (alrededor de cien horas de metraje) durante las cinco últimas temporadas que estuvo con ellos en Alaska. Herzog usó parte de este material para crear Grizzly Man, la historia de un hombre que mediante su cámara, fundido con ella, pretende explorar las regiones limítrofes –a menudo traspasándolas, pagándolo finalmente con su vida– que separan al ser humano de la naturaleza en estado salvaje, así como las barreras interiores entre lo racional y lo irracional, entre la cordura y la locura. En octubre de 2003, los restos de Treadwell, junto con los de su novia Amie Huguenard, fueron encontrados cerca de la zona donde acampaban en el Parque y Reserva Nacional de Katmai en Alaska. Un oso les había atacado y devorado. Fueron las primeras víctimas de un ataque de un oso en el Parque. El oso sospechoso de las muertes murió posteriormente disparado por oficiales del parque. En Grizzly Man no sólo se muestran los misterios de la naturaleza salvaje sino también los de la naturaleza del ser humano.
Película completa (versión original en inglés):
https://es.wikipedia.org/wiki/Grizzly_Man
http://www.blogdecine.com/criticas/grizzly-man-un-documental-demoledor-de-werner-herzog
Cada día, a lo largo de todo un año, el fotógrafo y cineasta Jim Brandenburg nos ofrece un haiku-vídeo de apenas un minuto de duración. Desde su depurada mirada poética, el cineasta nos abre al mundo salvaje del magnífico entorno natural donde vive. Bosques, nieve, lagos, ríos, luna, grandes y pequeños mamíferos, pájaros y cuervos y, para nuestro regocijo, muchos lobos son los protagonistas de estos poemas visuales. El minucioso cuidado que el cineasta ha puesto a lo largo de 10 años en este work-in-process, tanto en sus filmaciones como en la edición sonora de sus vídeos, es de una gran delicadeza. Todo su trabajo y sus filmaciones, reconoce Laurent Joffrion, el director del proyecto, son un valioso archivo representativo de los grandes paisajes bioclimáticos (o Bioma) del hemisferio norte –el bosque boreal o las grandes praderas– si permaneciesen o, mejor dicho, hubiesen permanecido en su estado salvaje…
La colección completa de este diario documental está editada por Nature365.tv y dirigida por Laurent Joffrion (La duración total del proyecto es de 5h 52mns). Un espléndido trabajo!
Aquí podéis visionar en 4 mns. el vídeo de presentación del proyecto:
Y aquí tenéis acceso a todos los haikus-vídeos: http://www.nature365.tv
https://en.wikipedia.org/wiki/Jim_Brandenburg
https://www.facebook.com/jimbrandenburg/?fref=nf&pnref=story
Jim Brandenburg es un cineasta y fotógrafo estadounidense (nacido el 23 noviembre 1945 en Luverne, Minnesota) que ha marcado estilo en los fotógrafos de la naturaleza, sobre todo en la técnica. En sus más de 3 décadas trabajando para National Geographic, ha viajado por el mundo haciendo fotos para la revista. Además de trabajar para esta sociedad (donde publicó más de 20 foto reportajes, realizó varias presentaciones en televisión y participó en la edición de muchos libros) ha participado activamente en otras publicaciones fotográficas norteamericanas e internacionales como New York Times, Life, Time, Audubon, Smithsonian, Natural History, GEO, Modern Maturity, BBC Wildlife, Outdoor Photographer, National Wildlife y Outside. En el transcurso de su larga carrera, ha recibido multitud de prestigiosos premios nacionales e internacionales por su trabajo.
The Secret of Roan Inish [El secreto de la isla de las focas] de John Sayles, 1994, Irlanda (103 min.) De la novela de Rosalie K. Fry. Música: Mason Daring. Fotografía: Haskell Wexler. Reparto: Mick Lally, Eileen Colgan, John Lynch, Jeni Courtney, Richard Sheridan, Cillian Byrne, Susan Lynch.
Sinopsis: Fiona, una niña de diez años que se ha quedado huérfana, se va a vivir con sus abuelos a la costa oeste de Irlanda. Desde su casa se divisa la lejana “isla de las focas humanas”. El abuelo le cuenta a Fiona cómo perdió a su hermano Jamie: su cuna fue arrebatada por una ola y transportada mar adentro. El primo de Fiona se hace eco de los rumores según los cuales Jamie sigue navegando en la cuna en torno a la isla. Una hermosa leyenda sobre las focas podría ayudarles a encontrar al pequeño Jamie. (FILMAFFINITY)
Pensando en el cuento de Piel de foca, piel del alma, en el que seguimos buceando con uno de los grupos, extraigo este pasaje del libro de Mujeres que corren con los lobos donde Clarissa P. Estés hace referencia a la “mujer medial”, un aspecto del yo salvaje que vive en el intersticio de los mundos, entre la superficie terrestre y la profundidad oceánica, entre la realidad ordinaria y la dimensión simbólica, entre el mundo humano y el mundo animal:
“Existe en el núcleo esencial de las mujeres lo que Toni Wolff, una analista junguiana que vivió en la primera mitad del siglo XX, llamó “la mujer medial”. La mujer medial está situada entre los mundos de la realidad consensual y del inconsciente místico y actúa de mediadora entre ambos. La mujer medial es la transmisora y receptora de dos o más series de valores e ideas. Es la que da vida a nuevas ideas, cambia las ideas antiguas por las innovadoras, se traslada desde el mundo de lo racional al mundo de la imaginación. “Oye” cosas, “sabe” cosas e “intuye” lo que va a ocurrir a continuación.
El punto intermedio entre los mundos de la razón y de la imagen, entre la sensación y el pensamiento, entre la materia y el espíritu, entre todos los contrarios y todos los matices de significado que se puedan imaginar, es el hogar de la mujer medial. La mujer foca del cuento es una emanación del alma. Puede vivir en todos los mundos, en el mundo de arriba de la materia y en el mundo lejano o mundo subterráneo que es su hogar espiritual, pero no puede permanecer demasiado tiempo en la tierra. Ella y el pescador, el ego de la psique, crean un hijo que también puede vivir en ambos mundos, pero no puede permanecer demasiado tiempo en el hogar del alma.
La mujer foca y el niño forman en la psique femenina un sistema que es más bien un equipo de emergencia. La mujer foca, el yo del alma, transmite pensamientos, ideas, sentimientos e impulsos desde el agua al yo medial, que a su vez sube todas estas cosas a la tierra y a la conciencia del mundo exterior. El sistema funciona también en sentido contrario. Los acontecimientos de nuestra vida cotidiana, nuestros pasados traumas y alegrías, nuestros temores y esperanzas para el futuro se transmiten al alma, la cual hace comentarios acerca de ellos durante nuestros sueños nocturnos, transmite sus sentimientos a través de nuestro cuerpo o nos traspasa con un instante de inspiración que da nacimiento a una idea.
La Mujer Salvaje es una combinación de sentido común y de sentido del alma. La mujer medial es su doble y es también capaz de experimentar ambas cosas. Como el niño del cuento, la mujer medial pertenece a este mundo pero puede viajar sin dificultad hasta las honduras de la psique. Algunas mujeres tienen este don innato. Otras lo adquieren y lo cultivan. No importa la forma en que una mujer lo consiga, pero uno de los efectos del regreso habitual a casa es el fortalecimiento de la mujer medial de la psique cada vez que una mujer va y viene de un estrato al otro.”
La canción de Heather Dale, The Maiden and the Selkie:
Le peuple migrateur (Nómadas del viento; Winged Migration), 2001 (90 min.), Francia. Director: Jacques Perrin, Michel Debats, Jacques Cluzaud. Música: Bruno Coulais (‘Microcosmos‘, ‘Himalaya‘); Fotografía: Olli Barbé, Michel Benjamin, Sylvie Carcedo-Dreujou, Laurent Charbonnier, Luc Drion, Laurent Fleutot, Philippe Garguil, Dominique Gentil, Bernard Lutic, Thierry Machado, Stéphane Martin, Fabrice Moindrot, Ernst Sasse, Michel Terrasse, Thierry Thomas. France 2 Cinéma / France 3 Cinéma / Galatée Films / Bac Films
Película completa (en francés):
Nómadas del viento: http://www.terra.org/categorias/peliculas/nomadas-del-viento
Le peuple migrateur: https://fr.wikipedia.org/wiki/Le_Peuple_migrateur
La hermosa canción de Nick Cave: To be by your side, es uno de los temas de la banda sonora de Nómadas del viento compuesta por Bruno Coulais.
¡Para alzar el vuelo!
Participan en la banda sonora de Nómadas del viento [Le peuple migrateur]: Nick Cave (‘To Be By Your Side‘), Robert Wyatt (‘Masters of The Field‘ y ‘The Highest Gander‘), Gabriel Yacoub, el Quartet Bulgarka, el coro Lyliana Botcheva, el coro de bajos Orthodoxes de Sofia, los dos jóvenes solistes Marie y Laura Giansily y las voces de Alain Maneval y de Joniece Jamison.
En el taller de lectura empezamos a trabajar, con algunos de los grupos, el cuento “El patito feo“. La compasión a la que nos abre el desamparo de miles de refugiados, hoy en día tan tristemente de actualidad (¿hubo un tiempo en que no lo fue?), se dobla de una reflexión necesaria mediante este cuento que trata del exilio, del rechazo social, de la identidad y del “otro”, y de las condiciones más apropiadas para desarrollar la aptitud de resiliencia, es decir, aquella capacidad de reestructuración que tiene la psique después de vivir experiencias traumáticas. El psicólogo Boris Cyrulnik nos recuerda que la capacidad de metamorfosear el sufrimiento en obra de arte (poemas, literatura, canciones, obra plástica u obra de teatro, o de cine etc.), es una de las estrategias curativas decisiva para poder salir adelante. Hacer algo con nuestro sufrimiento, remarca Cyrulnik en el vídeo insertado más abajo, como, por ejemplo, hacer del sufrimiento un lazo hacia otros que padecen (reconocerse en otros, reconocer el otro en mí), o convertir una vivencia traumática en narración, en expresión artística, es determinante para dejar de estar sujeto al sufrimiento. Traducida en términos lobunos, esta aptitud de resiliencia anida en el meollo mismo de la Loba: la capacidad de resistencia y de adaptabilidad ante las adversidades es una de sus mayores virtudes, y su instintiva función de revitalización, de recreación y de regeneración psíquica, uno de sus mejores legados conferido al animal humano.
Reseña de Bernabé Sarabia en El Cultural del libro Los patitos feos. La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida, de Boris Cyrulnik. Traducción de T. Fernández y B. Eguibar. Gedisa, 2002.
“Nacido en Burdeos en 1937, Boris Cyrulnik procede de una familia de rusos judíos masacrados por los nazis. Con seis años escapó de un campo de concentración. A partir de entonces queda convertido en un niño huérfano que pasa por distintas familias y centros de acogida.
Cuando todo parecía destinarle a una existencia mediocre, Cyrulnik se convierte en un médico que llega a ser una celebridad. Profesor en la Universidad de Var, lidera un grupo de investigación en etología clínica en el Hospital de Toulon.
A través de sus clases, conferencias y publicaciones, Cyrulnik ha roto varios de los supuestos más aceptados en distintas orientaciones psicológicas. Es el caso del concepto de culpa. Si a lo largo del siglo pasado se pensaba desde el psicoanálisis que la culpa estaba en la base de la neurosis y de la frustración individual y social, el psicólogo Boris Cyrulnik sostiene que ciertas formas de culpabilidad son buenas porque evitan el daño al prójimo y ayudan a tener respeto y compasión por los demás.
El subtítulo de Los patitos feos resume muy bien el contenido de este libro: La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida. El término resiliencia, inexistente en el Diccionario de la RAE, procede del latín “resalire”, volver a saltar. En los 60, la psicóloga norteamericana Emmy Werner lo acuñó para la psicología al publicar los resultados de sus trabajos durante más de 30 años en Hawai con niños que no tenían familia, no iban a la escuela y vivían en una gran pobreza. Werner encontró que un tercio de los niños se las apañaba para aprender a leer y escribir. Tras ello, eran capaces de salir de la desviación, como dicen los sociólogos, e insertarse en la sociedad.
Cyrulnik retoma el trabajo de Werner pero en un contexto mucho más amplio. Si la mitad de la población del planeta ha sufrido algún tipo de trauma psíquico, como indica la OMS, es evidente que existe un buen número de personas capaces de superar cualquier experiencia traumática y construir, no ya una vida normal sino una existencia exitosa.
La noción de resiliencia ha de entenderse en este texto de Cyrulnik como la capacidad de una persona de hacer frente a terribles problemas individuales o sociales y salir airoso. No obstante, el término ha tenido un éxito enorme y se ha incorporado al lenguaje cotidiano de países como Holanda o Alemania. Ahora mismo, en EE.UU, tras el 11-S a las torres del World Trade Center se las denomina “torres gemelas resilientes”.
Aunque al final de Los patitos feos se amplía el análisis de la resiliencia a los adultos y a sus hábitos y actitudes culturales, el grueso del libro está dedicado a la resiliencia en los niños. Cyrulnik ha montado su línea argumental apoyándose en casos de su experiencia clínica más que en textos de carácter académico. En buena medida esto se debe a que un buen número de orientaciones psicológicas tienen un carácter muy determinista. Los niños maltratados tienen esperanza para Cyrulnik. Su vida puede no sólo ser normal sino magnífica. De lo que se trata es de conseguir que exista para el niño un otro significativo bajo la forma de amigo o pariente. Si se considera que el niño es una pequeña persona y se le proporciona la ocasión de convertir su accidente traumático en una narración se está en la buena vía. En ningún caso se debe reducir al niño o a la persona a su trauma.
La enorme resonancia que están teniendo las tesis de Cyrulnik viene de que acaban con la idea extendida tras el traumatismo del nazismo en Europa de que la autoridad o la prohibición debían ser abolidas en aras de la salud mental de los niños. La novedad que introduce Cyrulnik radica en dos aspectos. El primero está en que la resiliencia es un proceso interno que puede ser estudiado y enseñado de tal modo que el daño de los traumas a los que puede ser sometido un niño sea aliviado hasta el punto de dejar de ser un obstáculo en su desarrollo personal y social. El segundo aspecto se refiere a que, si bien la familia o las instituciones han de dar ocasión a la victoria del niño, ésta la debe conseguir él aportando su propio esfuerzo.”
http://www.elcultural.com/revista/letras/Los-patitos-feos/4678
https://es.wikipedia.org/wiki/Boris_Cyrulnik
Teoría del apego, del psiquiatra y psicoanalista americano John Bowlby: https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_apego
Barbara, Le mal de vivre:
“Y es más extraña aún, la extrañeza, cuando se cuela en esos pocos, escasísimos momentos en los que, sin razón alguna, una se siente “bien”. La joie de vivre que, como cantaba Barbara, nous prend par les reins, sobreviene sin razón, de la misma manera que sobreviene el mal de vivre, sin razón.
“Esto también pasará”, la frase de aquel sabio indio que he colocado, a modo de saludo personal, en mi teléfono móvil, ha de poder aplicarse a todo lo que agrada como a lo que desagrada; ha de tenerse en cuenta tanto en la felicidad como en el dolor. Quien sabe aplicarla no se extraña, pues está a medio camino de ser quien es y de no serlo, a un tiempo sujeto y objeto de sí mismo y, en el intervalo, justo en medio, ahí donde se localiza el punto muerto, en aquel punto halla la sabiduría, la equidad de Confucio, la indiferencia del Buddha.”
Chantal Maillard. Filosofía en los días críticos. Pre-Textos (párrafo 159).
–Filosofía en los días críticos y Diarios indios son dos espléndidos cuadernos poéticos en prosa en los que es sumamente importante la palabra vuelta carne. En ellos un sinfín de referencias literarias y filosóficas conviven con una enunciación con diversas e inagotables dimensiones, ¿qué tanta relación tendría el dolor con una posible “salvación” o “exorcismo” poético, casi del mismo modo en el que Bachelard medita la poesía como un espacio de curación con la obra de Lautréamont?¿qué tanta relación tendría el dolor con una posible “salvación” o “exorcismo” poético, casi del mismo modo en el que Bachelard medita la poesía como un espacio de curación con la obra de Lautréamont?
–Creo que el poema-letanía “Escribir”, compuesto en un largo periodo de postración, responde a esa pregunta mucho mejor de lo que pudiese hacerlo ahora. “Escribo porque es la forma más veloz que tengo de moverme”, decía, y era literal. Y también “para que el agua envenenada pueda beberse”. Cuando uno (se) escribe se proyecta, tiene lugar un desdoblamiento, y una distancia se abre, un espacio en el que la palabra conjura. Uno deja de ser ese yo interiorizado sin palabras con las que reconocerse, y eso ya es curativo. Aunque no deja de ser un primer nivel. El siguiente es que este reconocimiento conlleve un grado de universalización. Luego está el dolor de la pérdida, los duelos. En Hilos y en Husos trazo una geografía que le facilita la tarea al observador del que había tratado en los Diarios indios. La diferencia entre el sufrimiento y el dolor, lo que la mente añade a la simple percepción del daño es algo que cualquiera puede descubrir si está atento al proceso mental. Pero, para ello, hace falta haber creado al observador. Y le diré que es sin duda aquí, en estos libros, y no en aquellos tanteos de los inicios, donde puede encontrarme realmente quien me busca.
Extraído de una entrevista a Chantal Maillard, “La escritura es mi casa“: http://revistacritica.com/contenidos-impresos/entrevistas/chantal-maillard-la-escritura-es-mi-casa-por-leonarda-rivera-e-ingrid-solana
La princesa Mononoke (1997) es un canto visual a la naturaleza en la que el director japonés Hayao Miyazaki (“El viaje de Chihiro” y “El increíble castillo vagabundo”) reflexiona sobre la difícil convivencia entre el hombre y la naturaleza. Pero este sobrecogedor film de animación no es un cuento simple centrado en el bien y el mal, sino la compleja historia de cómo los seres humanos, animales del bosque y dioses de la naturaleza luchan por su participación en el nuevo orden emergente
La película está ambientada en el periodo Muromachi (1336-1573). Para proteger a su pueblo, el príncipe guerrero Ashitaka opta por matar a un espíritu del bosque, un dios jabalí que está maldito, pero uno de los tentáculos de la bestia antes de morir le alcanza un brazo y extiende por éste una maldición que hace peligrar su vida. Su única esperanza es viajar hacia el oeste en busca de respuestas, allí donde vive el espíritu del bosque, Shishi Gami, una antigua deidad, translúcida y multiforme, ajena al devenir y al tiempo de los hombres. En su camino, llega a la ciudad de Tatara Ba, liderada por la guerrera Eboshi-sama, una fortaleza en la montaña que se dedica a la fundición de hierro para la fabricación de armas, provocando la tala de los bosques y la destrucción del entorno. Allí, nuestro joven protagonista se verá envuelto en una cruel batalla que enfrenta a
los habitantes de dicha ciudad y los clanes de lobos y jabalíes entre sí, estos últimos movidos por el odio y el recelo que tienen a los humanos por sus repetidos ataques al bosque y sus seres. Las criaturas del bosque están encabezados por San, la princesa Mononoke (que significa “espíritu vengador”), una princesa guerrera que fue criada por los lobos en las montañas, y que asocio en mi mente con nuestra Mujer salvaje y, a su vez, con su hermana especular, Hainuwele –uno de los alter ego de la poeta Chantal Maillard– enamorada del Señor de los bosques…
https://es.wikipedia.org/wiki/La_princesa_Mononoke
http://www.filmaffinity.com/es/film890814.html
Banda sonora de Joe Hisaishi [extracto]:
Los Habitantes (Obibateli), 1970, film de Artavazd Pelechian, filmado en blanco y negro, en 35 mm, 10 mn – Imagen : Evgueni Anissimov – Montage : L. Volkova – Sonido : V. Kharlamenko – Música : V. Ouslimenkov – Producción : Bieloruss Film.
Artavazd Pelechian nace el 22 de febrero de 1938 en Armenia. Es un cineasta documentalista experimental que filma en Rusia y en Armenia. Su filmografía incluye una docena de películas y cortometrajes documentales, la mayoría realizadas en 35 mm, entre 1963 y 1993. Sus films, mediante un minucioso montaje y un intenso trabajo sobre imagen y sonido, buscan capturar, según sus palabras, “el cardiograma emocional y social de su tiempo”. El deseo de Pelechian que los espectadores “escuchen” sus imágenes y “vean” sus sonidos hace que sus películas sean capaces de albergar “imágenes ausentes”. El cineasta armenio precisa: “Una imagen puede estar ausente pero presente a través de su aura. Nadie ha hecho todavía una película con imágenes ausentes. Es lo que intento hacer en mis películas: hacer que ciertas imágenes que no están presentes, se vuelvan visibles para el espectador.”
En Los Habitantes explora la relación del ser humano con la naturaleza y el mundo animal. Trata de las agresiones perpetradas por el hombre contra la naturaleza, y de la amenaza que conlleva la destrucción de la armonía natural. Lleno de imágenes de estampidas y migraciones masivas, el film nos muestra en su mayor parte a animales salvajes presos del pánico ante una amenaza. Una representación del caos a través de fugas apocalípticas de manadas de animales, aterrorizados, cuyas miradas a la cámara parecen en ciertos momentos llamadas desesperadas. La estampida encuentra el contrapunto con el vuelo apaciguado de los pájaros escapando a la tierra y a los hombres que la colonizan al ruido de sus fusiles. “Mucha gente se sintió ofendida por Nosotros (Menq, 1969*), dice Artavazd Pelechian. Después de aquello estaba muy decepcionado con la humanidad y decidí hacer un film sobre animales. Los animales no se ofenden y al mismo tiempo, centrándome en ellos, podía decir las mismas cosas que había estado diciendo hasta ahora sobre los seres humanos.”
*Menk ou my (“Nosotros”, Armenia, 1969, 24 min)
Film realizado a partir de las imágenes de los Archivos Centrales de Estado y de Estudio de films documentales de Erevan. Poema cinematográfico que representa al pueblo armenio dentro de la especificidad de su historia del genocidio y la repatriación. Este film ganó el gran premio del festival de Oberhausen en 1970.
Página oficial de Artavazd Pelechian (en francés): http://www.artavazd-pelechian.net
https://en.wikipedia.org/wiki/Artavazd_Peleshyan
Obitateli/Los habitantes: https://vimeo.com/118341817
Menk/Nosotros: https://youtu.be/56jkNK7vUNk
Última escena de la película Au hasard, Balthazar (Al azar de Baltasar), del cineasta francés Robert Bresson. Música: Franz Schubert. Fotografía Ghislain Cloquet. Coproducción Francia-Suecia, 1966. Reparto: Anne Wiazemsky, Walter Green, François Lefarge, Philippe Asselin, Nathalie Joyaut, Jean-Claude Guilbert, Pierre Klossowski.
Sinopsis: La vida del burro Baltasar, sumergido en los dramas humanos. Testigo mudo de la vida de los hombres, Baltasar va pasando de mano en mano; vive sus primeros años rodeado de la alegría y los juegos de los niños hasta llegar a la edad adulta, en que es utilizado como una bestia de carga y maltratado por sus diferentes amos. “Querría que el burro atraviese la vida de varios grupos humanos que representan los vicios de la humanidad…”, decía Bresson acerca de su película.
https://es.wikipedia.org/wiki/Al_azar_de_Baltasar
http://www.elestadomental.com/diario/robert-bresson-1901-1999
Banda sonora: Franz Schubert D 959, Piano sonata nº20 in A 2 Andantino:
Dos amigos buscan el sentido de la vida planteándose sus límites y el absurdo que representa la muerte. Un diálogo entre el hombre y el animal. El uno razona y el otro se limita a existir. Dos caminos diferentes con un mismo horizonte.
Cortometraje ganador del premio FI-CAT 48h en la edición del 2015.
Una obra de Germán Narcís i Roman Aixendri amb la col·laboració de Laura Álvarez.
http://www.facebook.com/231126473607763