The Faraway Nearby: Georgia O’Keeffe and the New Mexico Landscapes

Georgia O’Keeffe, en 1976, hablando acerca del significado que The Far Away tenía para ella, se refirió a “a beautiful, untouched lonely-feeling place”.

okeeffe_faraway-nearby Georgia O’Keeffe. From the Faraway, Nearby. Oil on canvas, 1937


Chantal Maillard escribe también acerca de ese “muy lejos” en La mujer de pie. Lo llama “la lontananza”:

   Como si todo se hubiese detenido. Por mucho que parpadee o bata palmas no vuelve a haber lo que antes hubo. En realidad, usted no sabe lo que ha pasado, simplemente parece que algo falta, que algo había y ahora falta. Usted trata de acordarse de cosas que han ocurrido, cosas como el morir, que cuando le roza a uno deja un rastro de ceniza en el hombro y en las manos, a veces en los muslos, y un velo se posa sobre todos los objetos de la casa. Pero no, no es eso, no es nada de eso. Y, entonces, piensa que tal vez sean cosas que no pudo saber, ni ver, ni oír, ni entender de ninguna manera porque no es a usted a quien le han ocurrido y, no obstante, le atañen en lo más oscuro, más abajo del pensar o del imaginar. Cosas que en algunas, aunque raras, ocasiones se le han aparecido en un destello, al abrirse una brecha en los tiempos vacíos o en el gesto de alguien que, de repente, por un instante, desistió de sí mismo. Cosas como ésas son las que le hacen comprender que usted no es quien dice ser, ni tampoco, por supuesto, quien dicen que ha sido sino, antes bien, todos aquellos que no ha sido. Y es la voz de todos ellos, su gemido, lo que usted, sin saber, padece más adentro.

*

   Entonces, entrecierra los ojos como para el recuerdo, o para percibir un punto remoto en el horizonte. Lontananza: el tiempo que se tarda en recorrer el espacio que nos separa de lo que fuimos. Un tiempo largo –longtemps– el de la lejanía. El isleño acostumbra a hacer este gesto: levanta la cabeza y fija un punto sobre el mar en dirección a algo que no ve pero que está, sabe que está. Y así se queda, detenido, perdido para el aquí, suspendido, por un tiempo. Y así también nuestros ancianos, sentados en un banco o en una butaca del salón, se detienen, al principio durante unos instantes, que luego se convierten en horas, y después en días, con la mirada fija en algún punto del aire. Ese punto es su lontananza.


“Matar a Platón en concierto”: Chantal Maillard, Chefa Alonso & Jorge Frías

Esta misma tarde, Chantal Maillard clausuró el festival Cosmopoética 2016 en el teatro Góngora de Córdoba con ‘Matar a Platón en concierto’, una escenificación poético-musical de su libro Matar a Platón que interpreta junto con la música de Chefa Alonso (saxo soprano, percusión y kechapi) y Jorge Frías (contrabajo).

Fue un verdadero acontecimiento poder participar del concierto-poético por streaming. Ahora mismo acabamos de rescatar el vídeo, aquí lo tenéis. Dejaros impregnar como si de una lluvia fina se tratase… como si la compasión fuese aún posible en esos tiempos que corren… para ejercitarla… con “el corazón oblicuo, sí, eso es, / el corazón oblicuo. / Como las tejas de un tejado, / resbalando”…

(En este vídeo de Youtube el espectáculo empieza sólo en el minuto 6’45.)


“Soy muy exigente con mi escritura, me desentiendo muy pronto de lo escrito”. Entrevista a Chantal Maillard

La autora clausura esta tarde el festival Cosmopoética 2016 de Córdoba con el espectáculo ‘Matar a Platón en concierto’, una escenificación poético-musical sobre el poemario con el que ganó el Nacional de Poesía.

ÁNGELA ALBA | CÓRDOBA | ACTUALIZADO 08.10.2016

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Chantal Maillard


La poeta y filósofa Chantal Maillard (Bruselas, 1951) clausurará esta tarde (20:00) Cosmopoética con un espectáculo que gira en torno a su obra Matar a Platón y que se desarrollará en el Teatro Góngora. Maillard, experta en estética y filosofías y religiones de India, es una prolífica autora que ha conseguido el Premio Nacional de Poesía, el Nacional de la Crítica y el Andalucía de la Crítica. Como poeta ha publicado Poemas a mi muerteLa tierra prometidaHainuwele y otros poemas, Hilos, o La herida en la lengua; y en prosa India y La mujer de pie, entre otros. Entre sus ensayos destacan La creación por la metáforaEl crimen perfecto. Aproximación a la estética india; La razón estética; Rasa. El placer estético en la tradición india, o La baba del caracol.

-Este año se encargará de la clausura de Cosmopoética. ¿En qué consistirá su participación?

-Clausuramos con Matar a Platón en Concierto, una escenificación poético-musical de mi libro Matar a Platón, en la que intervengo con la interpretación de los poemas junto con la música de Chefa Alonso (saxo soprano, percusión y kechapi) y Jorge Frías (contrabajo). Lo hemos representado en Madrid, Palma de Mallorca, Bilbao, Málaga y Santander. Estamos muy contentos y agradecidos a la dirección de Cosmopoética por darnos la oportunidad de traerlo a Córdoba en esta ocasión.

-Con Matar a Platón consiguió el Premio Nacional de Poesía. ¿Qué ha significado esta obra para su carrera?

-Soy muy exigente con mi escritura, me desentiendo muy pronto de lo escrito. Pero hay algunas cosas que se resisten a ello. Matar a Platón es una de ellas. Trata de la compasión, de la dificultad o la incapacidad, según sea el caso, de empatizar con el dolor o la agonía de otro. En los días que corren es más vigente que nunca. De las veces que hemos representado este concierto, no hubo ni una sola vez que no lo hiciese con la conciencia de que era absolutamente necesario.

-Ha participado en proyectos multidisciplinares con artistas de diferentes ámbitos. ¿Es capaz la poesía de fundirse con cualquier arte?

-No se trata de fusionar. La fusión es a mi modo de ver la mejor manera de perder lo que tienen de genuino tanto una cosa como la otra. No se trata de eso, sino de realizar una obra nueva en la que intervengan distintas artes. Esto no puede hacerse a la ligera. Es imprescindible hallar un tono en el que se discurra al unísono. Esto no siempre se logra. Si no se logra, una de ellas (la plástica o musical) acaba siendo una ilustración, un decorado o una explicación de la otra. Para eso es preferible que cada una se muestre en solitario.

-¿Siente que su obra está alejada de lo que se entiende por literatura?

-Depende como se entienda eso de hacer literatura. Los filósofos solían decirlo con cierto desprecio, refiriéndose a una escritura “muy bonita” pero carente de peso. Creo que queda aún un gran trabajo por hacer en ese aspecto en nuestro país. No se ha logrado aún subvertir suficientemente el lenguaje. Deberíamos eliminar, de una vez por todas, las cadenas que nos ligan a la poesía entendida en sentido tradicional, la de las metáforas trilladas, las palabras bonitas y la retórica fácil. Una tarea por hacer.

-¿Qué es para usted la poesía?

-¿Así, en cuatro palabras? Me lo pone muy difícil. Lo resumiré en cuatro versos: “El poema es la concha que acercas a tu oído / como antiguamente el médico acercaba / un espejo pequeño / a los labios del muerto”.

-¿Qué momento cree que vive la poesía española?

-De efervescencia, sin duda. Lo cual tiene, como todo, su lado bueno y su lado malo. Tengo la impresión de que pasa con la poesía algo parecido a lo que pasó con las artes: desde el momento en que se dijo que todo el mundo puede ser artista se empezó a perder el criterio; cualquier cosa podía ser una obra de arte. El poema necesita algo más que la necesidad de auto-afirmación o de auto-complacencia. Y fíjese que estoy hablando de poema, no de poesía. Pues con aprender ciertas reglas poesía puede hacerla cualquiera; un poema no.

-Como experta en filosofía y pensamiento oriental, ¿cree que la sociedad actual debería tomar ejemplo de esas disciplinas para afrontar el momento socioeconómico que vivimos? ¿Se debería profundizar más en su enseñanza en los colegios?

Indudablemente. Aprender a pensar correctamente es necesario para poder actuar correctamente. Vamos a la deriva en gran medida porque la mayoría se deja guiar por la opinión en vez de por el razonamiento lógico. Claro que no es lo único que debería enseñarse en las aulas. Debería ser una prioridad enseñar a conocerse a uno mismo, me refiero a eso que llamamos “mente”. La humanidad es aquí la que tiene un largo camino que recorrer en ese aspecto.


Perejaume: “El arte implica resistencia”

Caminar como práctica artística. Dejar de hacer como acto productivo. Enmarcar trozos de naturaleza para desmuseizar nuestra percepción del mundo. Despintar para escapar del exhibicionismo del arte. Perejaume nos invita a una excursión por los límites del arte y del lenguaje. También por los confines de Algunos árboles, la exposición que inaugura el próximo jueves en la galería Nogueras Blanchard de Madrid. Aunque rehúye las entrevistas, acepta perderse en esta emboscada.

BEA ESPEJO | 09/09/2016 |


Perejaume. Foto: Martín García Pérez

 

Hablar con Perejaume (San Pol de Mar, Barcelona, 1957) es como subir una montaña. Tiene mucho de viaje épico. Implica poner en juego todas nuestras capacidades y ampliar el punto de vista desde el cual miramos el mundo. Perderse significa encontrarse y esconderse implica exponerse. A ratos, él mismo se convierte en montaña. Incluso las cuestiones de orden cultural parecen ser absorbidas por el orden natural. Pasa en su estudio, una casa perdida en el monte en la que los árboles invaden el espacio donde dibuja y escribe. Allí, lo arbóreo baila y él florece en una curiosa relación de parentesco. Una mímesis forestal que se ha colado hasta en sus últimas obras.

Perejaume nos sitúa en un lugar poco común, tenso, donde una obra aparece y desaparece reclamando tiempo y recogimiento. Lejos de buscar una estética de la contundencia, sus dibujos, pinturas, instalaciones, vídeos y libros se instalan en el otro extremo: en el silencio y en el escuchar, en el contacto directo y los pequeños gestos. A lo largo de los años, ha realizado acciones mínimas y en lugares casi inaccesibles y ha expuesto en espacios deliberadamente alejados del circuito del arte: desde dejar ir un globo aerostático con un poema impreso hasta recorrer a pie los contornos de Madrid. Hasta en los proyectos más ambiciosos, como la retrospectiva que le dedicó el MACBA en 1999, jugó al escapismo con Dejar de hacer una exposición.

Sin jerarquía territorial alguna, he tratado de habitar y generar lugar, cuanto más cercano mejor, explicarme a través de él. Despintar, desdibujar o deshacer son algunas de las estrategias con las que reflexiona sobre los límites de la representación artística y del espacio del museo, así como sobre la necesidad de restablecer una relación directa con la naturaleza, los objetos y el territorio. Sin mediaciones. Sin explicaciones. Sin entrevistas. Perejaume se escurre en cuanto vislumbra un interrogante. “La del autor delante de la obra es una posición incómoda”, dice. Así que le invito a que nos coloquemos detrás.

Pregunta.- ¿Sabe quién es Perejaume?
Respuesta.- En su página web (www.perejaume.cat) tan sólo pone: ‘Perejaume. No sabemos gran cosa de él. Nació en el año 57 y aún dibuja y escribe’.

P.- Veo que opone su misma resistencia. Y una obra de arte, ¿está hecha para comunicar?
R.- Relativamente. Tan importante como su función comunicativa es su función de resistencia. Cuando una obra de arte nos interesa es porque están muy equilibrados los aspectos seductores que tiene con los aspectos de resistirse que también tiene. Por eso se mantiene en el tiempo.

P.- Viajemos 40 años atrás, a su época de estudiante.
R.- De mi generación hay pocos artistas que estudiaran Bellas Artes porque entonces tenía bastante desprestigio la escuela. Yo opté por hacer una formación más teórica por la historia del arte, la filosofía. Hice los cursos pero no recogí nunca los títulos, porque fue más una formación entre amigos que un trabajo intelectual profundo. A veces todavía sueño si me falta alguna asignatura de tan incompleta que fue. Digamos que la mía fue y sigue siendo una formación esencialmente local, muy cercana al mundo inmediato. Cualquier palmo de mundo tiene el mismo valor y ninguno es igual al vecino. Sin jerarquía territorial alguna, he tratado de habitar y generar lugar, cuanto más cercano mejor, explicar ese lugar, explicarme a través de ese lugar…

P.- Escritura e imagen van siempre juntas en ese viaje. ¿Dónde le llevan?
R.- Siempre me he sentido atraído por la visualidad verbal que es capaz de asociar cosas muy heterogéneas. ¿Que es, en realidad, la semejanza? Ciertos mecanismos metafóricos permiten dilatar la semejanza, desplazarla o reblandecerla como una sustancia pictórica apta para las más distantes asociaciones, para las más urgentes o reveladoras.

P.- Cuéntenos su hábitat de trabajo, su día a día.
R.- Vivo delante del mar, pero cada mediodía cargo la bicicleta en el coche y un amigo me sube a Can Basuny, en pleno bosque. Por la noche desciendo los 600 metros prácticamente sin tocar el pedal. Hago exactamente el mismo camino del agua, casi cada día de cada día. Creo que la cultura es repetición: la mímesis, el patrón métrico, la secuencia rítmica, el gusto y el regusto… La novedad solamente es potente cuando consigue mover o conmover esa regularidad. Inventar no es más que transformar. La novedad pura no es asimilable, como tampoco es posible la repetición pura porque nunca nada llega a repetirse exactamente.

 

Un frame del vídeo Rondó, 2016

P.- ¿Los suyos son relatos paisajísticos?
R.- Alerta con la palabra ‘paisaje’. Aparece en el siglo XVIII como una subordinación de la naturaleza a la cultura. Prefiero defender una tierra no tan ligada a la visualidad y al confort. Hace tiempo que vengo sustituyendo ‘paisaje’ por campo. Campo aplicado a cualquier tipo de espacio, al agrícola, pero también al urbano o al más agreste, con esa idea agraria de participación de cultivo, de imbricación absoluta.


P.- Sus últimas obras nos llevan hasta Algunos árboles. Así se titula su próxima exposición en la galería Nogueras Blanchard. ¿Por qué árboles?
R.- Obreda (Obraleda) es un libro inaugural en esa correspondencia de árboles con obra y de obras con árboles. También lo es en la intención de dar al conjunto de mis imágenes y textos una posible articulación forestal. Más recientemente, en un libro aún inédito, Treure una marededéu a ballar (Sacar la imagen de una Virgen a bailar), transito a través de la talla y la policromía de imágenes de María, con especial atención a la potencia imaginativa que, a los árboles, se les otorga desde la antigüedad. Por otro lado, mi taller está en pleno bosque y el mismo taller plantea una relación paradójica entre obras y árboles, entre mi manualidad y la de las encinas, entre los árboles que querría haber hecho y la mata de árboles que se acerca e intenta entrar en el taller y emboscarlo de nuevo. El bosque combate el esfuerzo humano para dejar rastros, lo hace de una manera discreta pero rigurosa. La última mano será la suya.

 

P.- Es reacio al formato de la entrevista. Ha sido difícil convencerle…
R.- Me resulta arduo este esfuerzo que se le exige al creador para que presente y difunda su propio trabajo. Echo de menos una cierta elegancia que permita actuar más discretamente. Hace sólo unos años, una sociedad más agraria que la actual tenía presente la imagen mortal de una semilla constantemente expuesta a la luz. Ahora, en una sociedad mucho más mediática, a las formas expositivas de promoción y de divulgación no se les plantea ningún límite, es como si fueran inocuas. En realidad, tanto en un caso como en otro, y en relación a la ocultación, el resultado no es tan distinto. La agraria es una ocultación previa, seminal. La tecnoindustrial es una ocultación por acumulación, por desprecio. Me resulta arduo el esfuerzo que se le exige al creador para que difunda su propio trabajo. Echo de menos actuar más discretamente.

P.- ¿Y el espectador?
R.- Cuando veo tantas entrevistas a los autores ocupando los espacios de la crítica o de presentación de sus trabajos, pienso en el papel que juegan como receptores de su propia obra. Evidentemente que la intención es seducir a un posible lector o espectador, pero no es menor la función de pasar la obra así, sin otro comentario o resumen que el que el propio autor propone. Naturalmente, cuanto más densa o extensa es una obra, más se acude a los autores para que la resuman ellos mismos. Todo esto es perfectamente explicable en un contexto tan vasto de producción que no permite ser asimilada.

Exponerse y esconderse

P.- ¿Es posible, pues, exponerse y esconderse?
R.- La idea de exponer y esconderse, o mejor aún, la de llegar a exponer el mismo esconderse, puede resultar algo enigmática pero es real. La fascinación de las obras que nos seducen proviene en buena medida de esta resistencia que comparten con la naturaleza profunda de la vida. Existe una parte considerable de vida oculta que vive de ocultarse. “No hay noche que no tenga luz, pero está oculta”, dice el maestro Eckhart. Sorprende hasta qué punto muchos libros publicados llevan hoy la fotografía de su autor. No sé que aporta de sustancial esta intimidad. Un primer plano del rostro para qué si, sobretodo en determinados libros de literatura, estamos en otra naturaleza de encuentro. También existe otra idea potente que es la de esconderse, no de los demás, sino en los demás. Joan Miró la definió perfectamente: “El arte puede morir, lo que realmente cuenta es que haya esparcido gérmenes sobre la tierra (…) No es una obra lo que importa, sino la trayectoria del espíritu durante la totalidad de la vida, no lo que se ha hecho, sino lo que deja entrever y facilita de hacer a los demás, en una fecha más o menos lejana”.

@bea_espejo



Los treinta y tres nombres de Dios. Marguerite Yourcenar

los33nombresdedios

1.

Mar de mañana

2.

Ruido de la fuente
en las rocas
sobre las lajas de piedra

3.

Viento del mar
la noche
en una isla

4.

Abeja

5.

Vuelo triangular de los cisnes

6.

Cordero recién nacido
carnero hermoso
oveja

7.

El suave morro de la vaca
el morro salvaje del toro

8.

El morro paciente del buey

9.

El fuego rojo en el hogar

10.

El camello cojo
que atravesó la gran ciudad atascada
camino a su muerte

11.

La hierba
el olor a hierba

12.

* * * *

13.

La buena tierra
la arena
y la ceniza

14.

La garza que esperó toda la noche,
casi helada,
y que al fin apacigua su hambre al alba

15.

El pequeño pez que agoniza
en la garganta de la garza

16.

La mano que se pone en contacto con las cosas

17.

La piel, por toda la superficie del cuerpo

18.

La mirada
y aquello que mira

19.

Las nueve puertas de la percepción

20.

El torso humano

21.

El sonido de una viola
o de una flauta indígena

22.

Un sorbo de bebida
fría
o caliente

23.

El pan

24.

Las flores
que brotan de la tierra
en primavera

25.

Tener sueño en una cama

26.

Un ciego que canta
y un niño enfermo

27.

Caballo que corre en libertad

28.

La mujer-de-los-perros

29.

Los camellos que se abrevan
con sus pequeños
en el arduo guad

30.

Sol naciente sobre un lago
aun helado a medias

31.

El silencioso relámpago
el rayo estrepitoso

32.

El silencio entre dos amigos

33.

La voz que viene del este,
entra por la oreja derecha
y enseña un canto

 

Traducción: Silvia Baron Supervielle

«Un día recibí en París un manuscrito de Marguerite Yourcenar llamado Les Trente-trois noms de Dieu. Eran brevísimos poemas, sin puntuación, a veces con una sola palabra en medio de la hoja. Los acompañaba una carta de la autora en la cual me decía que pensaba que sus poemas me gustarían, ya que eran breves como los míos, y que se proponía publicarlos en la revista N.R.F. de Gallimard. Me sugería que los tradujera al español. En el mismo instante, antes de haber terminado su lectura, ya me había puesto a traducirlos». Silvia Baron Supervielle

https://es.scribd.com/doc/92448357/Marguerite-Yourcenar-Poemario-postumo-Los-33-Nombres-de-Dios

yourcenar

Marguerite Yourcenar (anagrama del apellido familiar Marguerite de Crayencour), es una escritora francesa de origen belga, novelista, poeta, dramaturga y traductora de obras de Virginia Wolf, Henry James y K. Kavafis y la antología de poesía griega antigua La couronne et la lyre. Nace en Bruselas el 8 de junio de 1903 y muere el 17 de diciembre de 1987, en la isla de Mount Desert, Maine, EE UU donde fijó su residencia en 1939. Su madre murió a los pocos días de su nacimiento y fue criada y educada en casa por su padre, lector ávido.

Su fama como novelista la debe a dos grandes novelas históricas que han tenido gran resonancia: Memorias de Adriano (1951), reconstrucción histórica realizada con gran celo documental de la vida del más ilustrado de los emperadores romanos. Escrita a modo de carta dirigida como testamento espiritual a su sucesor designado, es una meditación del hombre sobre sí mismo, e ilustra el único remedio posible a la angustia de la muerte: la voluntad de vivir conscientemente, asumiendo el deber principal del hombre que es el perfeccionamiento interior. La otra fue Opus nigrum (1965), obra fruto de cuidadosas investigaciones, que gira en torno a la figura del médico alquimista y filósofo Zenón, intelectual enfrentado a los problemas del conocimiento.

Recoge en los tres tomos de El laberinto del mundo (el tercero, ¿Qué? La eternidad, inacabado) su propia búsqueda del tiempo perdido. Ofreció una serie de entrevistas sobre su vida y su obra publicadas bajo el título de Les yeux ouverts: entretiens avec Matthieu Galey (1980), traducido en 2008, Con los ojos abiertos. En 1989 se publica una recopilación póstuma de ensayos Peregrina y extranjera (En pèlerin et en étranger); y en 1991, Una vuelta por mi cárcel (Le tour de la prison), otra recopilación realizada por la autora de catorce textos de viajes, la mayor parte sobre Japón y el último inacabado, publicada póstumamente.

El 22 de enero de 1981, Marguerite Yourcenar ingresa en la Academia Francesa. Fue la primera mujer elegida miembro de número en la Academia Francesa en sustitución del fallecido Roger Caillois, a quien dedica sus reflexiones en su discurso de ingreso.

Existe una anécdota ya bien conocida del encuentro de esta autora con el célebre escritor Jorge Luis Borges. En 1986, seis días antes de la muerte de Borges, estos dos autores se encontraron en Ginebra, donde Marguerite le preguntó: “Borges, ¿cuándo saldrás del laberinto”. Él le respondió: “Cuando hayan salido todos”.

https://es.wikipedia.org/wiki/Marguerite_Yourcenar

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/y/yourcenar.htm

http://www.elcultural.com/revista/letras/El-siglo-nomada-de-Marguerite-Yourcenar/7225

Imagen: Los 33 nombres de Dios. Música de Alejandra Hernández y pieza gráfica de Raúl Calderón Gordillo, basadas en el libro homónimo de Marguerite Yourcenar. Música, aguafuerte, aguatinta, ácido directo y tushe, 2007

http://www.radiopodcast.unam.mx/podcast/audio/2315

No fatigarse. Hilde Domin

Pensando en Montserrat F., estos días de lentitud, corazón-tristeza

No fatigarse
sino a la maravilla
en silencio
como a un pájaro
tender la mano.

NICHT MÜDE WERDEN

Nicht müde werden
sondern dem Wunder
leise
wie einem Vogel
die Hand hinhalten.

Hilde Domin
(versión de José-Luis Goméz Toré)

Paul KleeJardín de pájaros, Pinakothek der Moderne, Munich, 1924

Los panes y los peces de Chantal Maillard

hokusai-katsushika_peces y hojas rojas


 –¿A quién le servirán mis conocimientos? –se lamentó el filósofo–. Empeñé mi vida en un inmenso esfuerzo de lógica,  imperioso y solitario. Se averiguó inútil para la resolución de las cuestiones metafísicas, pero imprescindible para conocer los límites del conocimiento y valioso, sobremanera, para dilucidar cuestiones inmediatas. ¿Qué continuidad habrá, ahora, para tan largo empeño? Inútil es el saber que no se entrega. Soy como un panadero que, encerrado en su sótano, siguiese amasando pan a diario, lo cociera y lo colocara en los estantes a los que nunca nadie tendría acceso; cuando, al sentarse una tarde, a solas, contemplase las baldas repletas de panes cubiertos de verdín y comprendiese lo inútil de su empresa, ¿qué haría entonces el panadero?

 –¡Basta de lamentaciones! –exclamó el poeta–. El ejemplo no es adecuado. Comer pan es una necesidad; pensar, en cambio, es un esfuerzo cuyos logros a menudo son amargos; ¿a quiénes iba a interesar? Mejor únete a mí, canta tu dolor, tu gozo si lo hallaras, todos se reconocerán en tus palabras, las cantarán contigo, las seguirán cantando después de ti y hallarán en ellas consuelo.

  El filósofo levantó los ojos; había en ellos ternura y compasión.

 –Si comiesen mi pan –le dijo al poeta dulcemente–, no necesitarían hallar consuelo. Lamentándose se amparan entre todos y eso les hace fuertes, lo sé, pero ¿para qué utilizarán su fuerza? Si comiesen mi pan sabrían de la inutilidad de todas las guerras. El pan que amaso en secreto equilibra el universo.

El poeta lloró. Luego dejó de llorar.

  –Enséñame, –le dijo.

  Y de lo que hablaron fue de los límites del lenguaje, de las definiciones correctas, de la lógica que rige el pensar.

  Después de mucho tiempo, el filósofo le preguntó al poeta:

  –¿Qué has aprendido?

  –A no llorar –contestó el poeta. Y le señaló un pez de aletas doradas cuya cola guiaba como una quilla su cuerpo irisado bajo el agua. El filósofo se sentó a su lado.

  Y de lo que hablaron fue de los días, de las nubes que pasan, de los ojos de los peces, del latir bajo el pelambre cálido de los mamíferos.

Chantal Maillard. Bélgica: 125-126. Pre-Textos, 2011

Imágenes: Hokusai Katsushika (1760-1849), Peces y hojas rojas. 


Naciendo en otra especie: reseña de Jesús Aguado

capital animal

expo_capital animal_casa encendida

Traigo a colación una reseña sobre la antología Naciendo en otra especie (ed. Plaza y Valdés) que presentamos en su momento en este cubil lobuno https://blogdelesllobes.wordpress.com/2016/06/04/naciendo-en-otra-especie-antologia-de-poesia-capital-animal/

Esta reseña, publicada en La Opinión de Málaga el 31 de julio de 2016, está firmada por el poeta Jesús Aguado. Me he tomado la libertad aquí de poner en versos el poema citado de Rafael Doctor «Historia anual de los números en España».

“Este es el hermoso título de una reciente antología sobre animales (en favor de los animales) que han armado, para la editorial Plaza y Valdés, Ruth Toledano y Marta Navarro García. Vean qué palabras tan significativas han colocado en la contraportada: «Naciendo en otra especie es la respuesta a la violencia, a la vergüenza que supone el dolor infligido a los animales. Quién, si no las y los poetas, lo sentirá con ellos. Y también es la admiración por la diversidad anterior a la crueldad. Qué, si no la poesía, para apreciar esa luz». Casi 50 colaboradores, entre ellos Chantal Maillard, Olvido García, Antonio Gamoneda, Antonio Colinas, Juan Carlos Mestre, Ada Salas, Concha García, Miguel Casado, Ouka Lele o Jorge Riechmann, que hablan de gatos, perros, caballos, monos, rinocerontes, pájaros, ardillas, reses, caimanes, ballenas, cerdos y muchos otros compañeros de existencia, de planeta y de destino. Compañeros que maltratamos sin piedad porque los humanos nos consideramos superiores, especiales, dueños, elegidos, divinos. Y sin darnos cuenta de que ellos, en lo que se refiere a cómo colaborar e integrarse en la naturaleza, que es la razón de ser de cualquiera de nosotros, nos podrían dar muchas lecciones.

En el libro hay poemas extraordinarios por muchos motivos (por su hondura, la experiencia que narra, las palabras que usa, el ritmo, etc.), pero hay uno que pone los pelos de punta. Lo firma Rafael Doctor (historiador de arte, comisario y gestor cultural además de escritor), se titula «Historia anual de los números en España» y se limita a ofrecer un listado de las cifras relacionadas con los animales que se dan a lo largo de un año en nuestro país. Las ofrece desnudas, sin aparato estilístico alguno, para que impacten más y porque hablan por sí solas y porque ante tamaña contundencia la poesía poética, para entendernos, no tiene más remedio que enmudecer. Veamos algunas de ellas (algunos de sus versos):

200.000 perros abandonados,
1.800.000 jabalíes asesinados por placer (el sintagma reiterado es del autor y uno quiere respetarlo para que no se pierda ni un ápice su carácter de denuncia),
1.005.000 venados asesinados por placer,
195.811 corzos asesinados por placer,
27.112 cabras asesinadas por placer,
15.257 rebecos asesinados por placer,
80.982 gamos asesinados por placer,
65.578 muflones asesinados por placer,
14.587.843 codornices asesinadas por placer,
39.908.579 perdices asesinadas por placer,
56.026.016 conejos asesinados por placer,
13.522.860 liebres asesinadas por placer,
5.049.744 tórtolas asesinadas por placer,
688.113 becadas asesinadas por placer,
30.159.206 zorzales asesinados por placer,
1.541.466 palomas torcaces asesinadas por placer,
250.328 córvidos asesinados por placer,
40.000 galgos abandonados o asesinados,
7.742.380 cerdos asesinados (913 cada hora, especifica el autor),
800.000.000 millones de pollos y miles de millones de peces asesinados.

Escalofriante, ¿no les parece? En la primera parte de su texto se habla por extenso de los festejos taurinos, que cuesta la vida de más de 30.000 toros al año. He intentado sumar los números anteriores pero en mi calculadora no caben, así que he tenido que cobijarlos en mi corazón, que a punto ha estado de estallar ante datos tan contundentes de la crueldad de los humanos con al resto de las especies vivas.

«Naciendo en otra especie» es un libro necesario y útil: la poesía abre espacios para la convivencia de todos con todos (y de todo con todo) que conviene explorar, respetar y frecuentar para que no se nos olvide tanto que somos hermanos y no jefes tiránicos de los animales. Y que de eso, lo sepamos no, depende casi el resto de los asuntos y problemas de nuestra empobrecida y apagada Tierra.”

http://www.laopiniondemalaga.es/opinion/2016/07/31/naciendo-especie/867205.html

Federico García Lorca, forever

Federico García Lorca_Autorretrato con animal fabuloso abrazado_1929-1931 Autorretrato con animal fabuloso abrazado, ca. 1929-1931

 

CUADRO PRIMERO

[…]

LOS CABALLOS

Los hombres, abominable.

Los caballos, blenamiboá.

Los hombres, abominable.

Los caballos, blenamiboá.

(Los CABALLOS sacan largas trompetas doradas y danzan lentamente al son de su canto.)

[…]

Federico García Lorca. El público (Drama en veinte cuadros y un asesinato), 1930

 

Cual o la identidad suspendida de Chantal Maillard

Cual_Chantal Maillard maillard3

Cual es una serie de poemas de Chantal Maillard incluidos en la segunda parte del poemario Hilos publicado en 2007 por la editorial Tusquets en su colección de poesía “Nuevos textos sagrados”. Cual es también una breve película rodada en Super 8 en el barrio chino de Málaga bajo la dirección de Gerardo Ballesteros, con Chantal haciendo de Cual. Cual también es un precioso libro artístico- de hecho una carpeta-libro, diseñada por José Oyarzábal- que abrió en diciembre del 2009 la colección de poesía “La sirena inestable” del Centro Cultural Generación del 27.

Cosas de Cual 1

La carpeta-libro contiene:

-un cuaderno de poemas, Cosas de Cual (cuaderno rojo abajo a la derecha)

-un cuaderno de fotografías de Chantal y de fotogramas de la película Cual, filmada por Gerardo Ballesteros (cuaderno amarillo arriba a la derecha)

-un DVD con la citada película Cual y un bonus: una lectura de Hilos por Chantal (DVD azul arriba a la izquierda)

-y un frágil y quebradizo poema de Cual impreso en una lámina de vidrio (bajo la carpeta negra plegada Tal Cual abajo a la izquierda, y que he dejado fuera en esta fotografía).

Citaré el final del texto en el que Chantal Maillard presenta la “emergencia y suspensión” de Cual:

“En la época del kitsch, sólo un ente suspendido “por debajo de sí” como una nota musical sin partitura, ínfimo, desprovisto, es quien podría salvarnos. Salvarnos de lo mucho y de lo poco, del tener y del no-tener, de las palabras vanas, los superlativos y las decadencias, del es y el no-es, los valores y su carencia, los paraísos y la esperanza. Sí, de la esperanza. Cual, acarreando una maleta vacía, sin argumento que blandir o que debiera resolverse augura el fin del psicoanálisis y el comienzo de la compasión.

El enigma –y el problema– es: ¿está realmente vacía la maleta?”

[Nota: La maleta antigua impresa en la cubierta la heredó Chantal de su abuela.]

Cosas de Cual

Cual junto a indignado.
Existir no es digno.
Por eso, junto a.
Junto a indignado.
Cual cabeza en alto,
erguida sobre el cuello, sobre-
elevada. Mentón paralelo al
suelo. También los párpados,
a los pies, paralelos,
que siguen en el suelo, los pies.
Agravio de la parte superior
con las extremidades inferiores,
la dignidad.

Cual junto a indignado. De existir.
Tal vez considerar
la retirada. Dignamente.
Aprender a cerrar. Con dignidad.
Ojos al bies.
Como a quien no le incumbe.
Pulgares abrochados al chaleco.
Modalidad romántica. Tardía.
Imposible oficiar sin atuendo apropiado.

Cual en ropa interior.
Por el aire. Espeso.
Canicular. Impropio. –¿Impropio?–
Borrar impropio. Por el aire.
Residual.