Què és el que hem d'incorporar com a dones salvatges?

llop laura


Tast de fragments seleccionats del llibre “Mujeres que corren con los lobos” de Clarissa Pinkola Estés per tractar de respondre les preguntes sobre què és ser dona, què és la naturalesa femenina, què és el que defineix el femení, què és el que hem d’incorporar com a dones salvatges:

  • Unirse a la naturaleza instintiva… Significa establecer un territorio, encontrar la propia manada, estar en el propio cuerpo con certeza y orgullo, cualesquiera que sean los dones y las limitaciones físicas, hablar y actuar en nombre propio, ser conciente y estar en guardia, echar mano de las innatas facultades femeninas de la intuición y la percepción, recuperar los propios ciclos, descubrir qué lugar le corresponde a una, levantarse con dignidad y conservar la mayor conciencia posible
  • Tanto dentro como fuera existe una fuerza que actuará en contraposición a los instintos naturales del Yo y que esta fuerza maligna es lo que es. Aunque nos compadezcamos de ella, lo primero que tenemos que hacer es reconocerla, protegernos de su devastadora actuación y, en último extremo, arrebatarle su energía asesina
  • Una mujer tiene que practicar la llamada o el conjuro de su naturaleza combativa
  • Dejar morir los valores y las actitudes de la psique que ya no le son útiles
  • Alimentamos el profundo yo intuitivo prestándole atención y siguiendo sus consejos
  • La mujer sabia mantiene ordenado su ambiente psíquico, Y lo hace conservando la cabeza clara, conservando un espacio libre para su trabajo Y esforzándose por llevar a feliz término sus ideas y proyectos
  • Hay que ordenar la vida salvaje con regularidad. No es bueno acudir a ella un día o unos cuantos días al año
  • Importancia del dejar vivir y el dejar morir. Se trata del ritmo básico natural que las mujeres tienen que comprender y vivir
  • Entremos en diálogo directo con la naturaleza de la Vida/ Muerte/Vida prestando atención a esta voz interior que no es el ego.
  • Es bueno adquirir la reflexiva y cotidiana costumbre de desenredar una y otra vez la naturaleza de la Vida/Muerte/Vida.
  • Confianza es la de que cualquier herida que sufra se podrá sanar, la de que a la vida antigua le sucede la nueva. La confianza de que todas estas cosas tienen un significado más profundo
  • La perseverancia es una de sus mayores cualidades
  • Por consiguiente, para empezar a curarte, deja de engañarte pensando que un pequeño placer equivocado te curará la pierna rota. Di la verdad acerca de tu herida y entonces comprenderás el remedio que le tienes que aplicar.
  • Ser lo que se es y tal como se es, y dejar que los demás sean también lo que son
  • Si tuviéramos que nombrar sólo una de las cosas que convierten a la Mujer Salvaje en lo que es, sería su sensibilidad, su capacidad de respuesta
  • Vivir plenamente vivas, de una manera consecuente y responsable
  • Autoaceptación y autoestima son los medios con los cuales se pueden empezar a cambiar las actitudes de la cultura
  • Integración de la ingeniosa naturaleza femenina en la vida de todos los días
  • Si no hay juego, no hay vida creativa. Si eres buena, no hay vida creativa
  • Abriendo un poco la puerta del reino de la sombra y dejando escapar poco a poco algunos elementos, estableciendo una relación con ellos, buscándoles un uso y entablando negociaciones, podemos disminuir el riesgo de ser  sorprendidas por los ataques subrepticios y las inesperadas explosiones de la sombra
  • Es más útil emplear un modelo de “y/y”
  • La recuperación del instinto perdido y la curación del instinto lesionado está realmente al alcance de nuestra mano, pues éste regresa cuando una mujer presta atención, escuchando, contemplando y percibiendo el mundo que la rodea y actuando…
  • Es importante que te rodees de personas que apoyen inequívocamente tu labor
  • Si consiguiéramos comprender que nuestra tarea consiste en seguir realizando la tarea, nos sentiríamos mucho más orgullosas y estaríamos mucho más tranquilas
  • El periódico regreso al estado salvaje es el que repone las reservas psíquicas que necesita para sus proyectos, su familia, sus relaciones y su vida creativa en el mundo de arriba
  • Cuando estamos en la naturaleza salvaje que nos corresponde, todas sentimos la alegría de la vida. Es una de las señales de que estamos cerca de la Mujer Salvaje
  • “¿Dónde está el hogar?”… se trata en cierto modo de un lugar interior, de un lugar del tiempo más que del espacio, en el que una mujer se siente entera
  • Los vehículos que utilizan las mujeres para regresar a casa son muchos: la música, el arte, el bosque, la espuma del mar, el amanecer, la soledad
  • ¿Cómo equilibrarnos la necesidad de regresar a casa con nuestra existencia cotidiana? Planificando de antemano el hogar en nuestra vida
  • Para poder conversar con lo femenino salvaje una mujer tiene que abandonar transitoriamente el mundo y sumirse en un estado de soledad
  • Hay muchos aspectos de nuestra vida que tenemos que evaluar con carácter continuado: el hábitat, el trabajo, la vida creativa, la familia, la pareja, los hijos, el padre/la madre, la sexualidad, la vida espiritual, etc.
  • La mujer tiene que cuidar de que una responsabilidad excesiva (o una respetabilidad excesiva) no le roben los necesarios descansos, ritmos y éxtasis creativos
  • He aquí de qué manera se puede recuperar el río. Acepta alimento para iniciar la limpieza del río… Reacciona… Sé salvaje… Empieza… Protege tu tiempo… Persevera… Protege tu vida creativa… Construye tu verdadero trabajo… Pon alimento para la vida creativa… tiempo, sentido de pertenencia, pasión y soberanía…
  • Es importante tener un recipiente en el que guardar todo lo que percibimos y oímos desde la naturaleza salvaje
  • la concentración es la solución al problema de la pérdida de energía. Eso y … descansar
  • Bajo la tutela de la Mujer Salvaje recuperamos lo antiguo, lo intuitivo y lo apasionado. Cuando nuestras vidas son un reflejo de la suya, nuestra conducta es coherente. Terminamos las cosas o aprendemos a hacerlo en caso de que todavía no sepamos cómo. Damos los pasos necesarios para manifestar nuestras ideas al mundo. Recuperamos la concentración cuando la perdemos, cuidamos los ritmos personales, nos acercamos más a los amigos y los compañeros que están de acuerdo con los ritmos salvajes e integrales. Elegimos relaciones que alimentan nuestra vida creativa e instintiva. Nos inclinamos para alimentar a los demás. Y estamos dispuestas, en caso necesario, a enseñar a nuestras parejas receptivas lo que son los ritmos salvajes
  • Modelo para afrontar y curar la cólera: buscando una sabia y serena fuerza curativa…, aceptando el desafío de penetrar en un territorio psíquico que jamás se ha visitado…, reconociendo las ilusiones…, dejando descansar los viejos pensamientos y sentimientos obsesivos …, pidiendo la ayuda del gran Yo compasivo…, la comprensión de la furibunda faceta de la psique compasiva…
  • Importancia de la aplicación del conocimiento psicológico en nuestra vida real
  • A la Curandera… la podemos recuperar examinando con calma la causa que provoca nuestra furia
  • Tenemos que utilizar la cólera como fuerza creativa
  • Si una mujer regresa a la naturaleza instintiva en lugar de hundirse en la amargura, revivirá y renacerá.
  • Dar descanso a los aspectos de nuestra persona que se dirigían a algún lugar pero jamás llegaron a él
  • El instinto herido ha de curarse practicando la imposición de unos sólidos límites y practicando el ofrecimiento de unas firmes y, a ser posible, generosas respuestas que no cedan, sin embargo, a la tentación de la debilidad
  • La cólera o la rabia colectiva es también una función natural… es psíquicamente saludable que utilicen esta cólera derivada de la injusticia para buscar los medios capaces de producir el cambio necesario
  • Llega un momento en que hay que perdonar para que la psique pueda liberarse y recuperar su estado normal de paz y serenidad
  • La limpieza de la cólera residual debe convertirse en un ritual higiénico periódico que nos libere
  • En los momentos más oscuros, el inconciente femenino, es decir, el inconciente uterino, la Naturaleza, alimenta el alma de la mujer
  • Nuestra tarea es interpretar este ciclo de la Vida/Muerte/Vida, vivirlo con todo el entusiasmo que podamos, aullar como un perro enloquecido cuando ello no sea posible y seguir adelante, pues, al final de nuestro camino, se encuentra la amorosa familia subterránea de la psique que nos acogerá en sus brazos y nos prestará su ayuda
  • El alumbramiento psíquico equivale a convertirse en una misma
  • El reto de amar los aspectos poco atractivos de nuestra personalidad constituye una empresa tan ardua como la más difícil que pueda haber llevado a cabo cualquier heroína.
  • El hecho de cuidar y criar maternalmente sus yos interiores es una tarea creativa, una forma de conocimiento, no un motivo de inquietud
  • Cuando adquirimos un profundo conocimiento instintivo de todas las cosas que hemos venido aprendiendo a lo largo de la vida, recuperamos las manos de la plena feminidad
  • Cuesta estar con la Mujer Salvaje al principio. Curar el instinto herido, desterrar la ingenuidad y, con el tiempo, aprender a conocer los aspectos más profundos de la psique y el alma, retener lo que hemos aprendido, no apartarnos, manifestar claramente lo que representamos, todo eso exige una resistencia ilimitada y mística
  • REGLAMENTO GENERAL LOBUNO PARA LA VIDA: 1. Comer. 2. Descansar. 3. Vagabundear en los períodos intermedios. 4. Ser fiel.   5. Amar a los hijos. 6. Meditar a la luz de la luna.7 . Aguzar el oído.    8. Cuidar de los huesos. 9. Hacer el amor. 10. Aullar a menudo.



"La luna en tí"

He anat a veure la pel·lícula “La luna en tí”. Moltes gràcies, Lola, per la recomanació! M’ha semblat un documental molt ben fet i amb moltes aportacions interessants.

Aquesta és l’adreça de la pàgina web de la pel·lícula i aquí teniu el trailer oficial en castellà.

 

Este documental muestra un viaje hacia las raíces más profundas de la feminidad y la vida. Analiza lo que actualmente continúa siendo un tabú en nuestra sociedad moderna tanto para hombres como para mujeres: la menstruación. Con ironía y humor se profundiza en el tema a través de referencias personales y colectivas, desafiando nuestras ideas preconcebidas sobre la feminidad.

Chantal Maillard, Antonio Gamoneda y Albert Balasch en el programa L'hora del lector

Ha sido un verdadero placer oírlos a todos desplegar lentamente sus reflexiones y vivencias acerca de la poesía, lo poético, la poiesis, la baba del caracol, la utilidad o inutilidad del poema… y otros bichos poéticos… Nos hubiésemos quedado un rato más oyéndolos, adentrándonos con ellos en su experiencia del poema.
Aquí teneís el video para escuchar de nuevo los mil matices de sus palabras (algunas de ellas silenciosas), y un bonus de Chantal leyendo uno de sus poemas…

http://www.ccma.cat/video/embed/2906630/

 

 

 

Chantal Maillard: un salto al vacío con tan sólo la trama del poema

hainuwele


Otra tarde gris y sin lluvia – tarde de invierno esta vez. Otra lectura de Chantal Maillard. La librería Pròleg se va llenando de gente. Finalmente llega Chantal acompañada por la poeta Concha García quien presenta el tema esencial que atraviesa toda la escritura de la filósofa-poeta: la conciencia… “Este estar aguijoneado por la conciencia se hace presente en todos sus textos. Nadie como ella piensa la conciencia misma, que es como el trazado de un camino mediante la indagación del yo, a base de observarse constantemente. La conclusión a la que se llega, sin ningún ruido, perturba: no hay nada… Con una meticulosidad de cirujana, Chantal nos muestra en el papel el doblez de la existencia…”

Luego, Chantal toma la palabra – o más bien… la busca… balbucea… “Buenas tardes… Confieso que por primera vez no he hecho los deberes… que no sé por donde empezar… que siempre tengo urdida una trama para la lectura… una trama que tiene que dar resultado, pues en esto consiste el arte y la poética… por supuesto es una trama-trampa… que con sus efectos, con su retórica, atrae, atrapa, engaña y así, sin querer, nos quedamos atrapados… no sólo en las palabras sino en lo que estas palabras soportan y portan a través de… Esta vez no tengo urdida esa trama… aunque cada poema es una trama por supuesto…”

Chantal Maillard, en verdad, está aquí esta tarde para presentar su libro Hainuwele y otros poemas. “Este libro es una recapitulación de la primera etapa mía, dice la poeta, hace mucho tiempo que lo he escrito, redondea algo que ha llegado a un término, es una obra que de alguna manera finaliza… No sé si para empezar otra cosa – o no.” Hace hincapié, en el proceso de su escritura poética, en la articulación entre los diarios y los libros de poemas: “Hubiese querido en esta lectura – “fui un poco ambiciosa”, reconoce – hacer algún tipo de recorrido y dar cuenta de cómo los diarios van engarzándose con los libros de poemas… Pero no sabía qué hilo coger… ¿De qué tema estamos tratando? ¿Qué es lo que se quiere mostrar? ¿Qué es lo que se quiere decir? Porque si no se quiere decir nada, es mejor callar. Como venía diciendo Concha, mi tema es la conciencia. Nunca fue otra cosa.” Entonces decide iniciar su lectura por el final, por la última página de Husos, transformada ahora en poema “El gozo”. “Así termina el cuaderno de duelo Husos que es una de las cosas más tremebundas que he podido escribir, confiesa Chantal, y sin embargo, termina con una página que trata del gozo”… Sin saberlo aún, empieza su lectura del mismo modo en que la acabará, con ese aleteo del gozo alzando el vuelo… “Como un intruso, el gozo dentro, muy dentro más abajo / de la angustia o el justo reparto de las culpas / Contradiciendo la conciencia que insiste en rebeldías // y hace recuento de los méritos // contradiciendo el no que estalla / maduro entre los labios / y la razón que lo juzga blasfemia // Inconfesable gozo que emerge en el dolor / como un aleteo en un campo de escarcha / y ajeno al eros, libre de ansias y de anhelos, / en su inocencia / dice recordar los primeros albores de la dicha // Liviano como un ave, arcano y mineral como la piedra / alzando como un río a sus barcas / el aluvión de voces que lo niegan / así, // el gozo”…

Lentamente, Chantal va estirando los hilos de sus pensamientos. A medida que se adentra en la lectura, se va transfigurando, y me viene a la mente una frase de nuestro querido Henri Michaux: “El arte es lo que ayuda a salir de la inercia”… Chantal Maillard va transitando de un huso al otro, de una modalidad sentimental a otra, y nos lleva, mediante el hilo de su voz, desde el huso de los ciclos menstruales (“¡parece un tabú todavía hoy!”) al huso de la extrañeza, atravesando, visiblemente emocionada, el huso del dolor-memoria hasta el de la ironía, saltando del huso de la tristeza al huso del enamoramiento. “La conciencia: este es el tema, puntualiza Chantal. Es el tema de Husos, porque los husos son modalidades emotivas, sentimentales, tal como yo los veo… Y nos es posible saltar, de hecho lo hacemos continuamente, saltar de uno a otro… De manera que esto puede ser terapéutico… puesto que si nos alejamos de este “mí” que se va formando continuamente, cuando entendemos que lo que nos pasa nos pasa a nosotros, es decir, que el yo es el sujeto que soporta y construye, se construye, en esto que está viviendo… si podemos alejarnos, distanciarnos un poco de este “mí” que se va construyendo, podemos también observar cómo el dolor ocurre fuera de nosotros. De esto se trata. De esto trata el cuaderno Husos”… A lo largo de esta tarde, como si de una granada se tratase, Chantal Maillard va desgranando su obra: los textos de los diarios (“un cierto ritmo atraviesa la prosa poética”), los poemas (“cada poema es un artefacto, está trabajado, muy trabajado”), uno a uno, hasta llegar finalmente a Hainuwele. “Éste es un libro muy querido… Aquella diosa o joven… esa pequeña muchacha que camina por el bosque, sola, es algo muy tierno. Ella no sabe nada de eso de mirar el “mí”, no sabe nada del yo ni del observador del “mí”… Es otro tema… El observador es otro tema… Mirar los husos es otro tema… Todo son temas, todos son ideas… Nada cae fuera de los hilos, todo es un hilo… De manera que uno no puede saltar sobre su propia sombra, y nuestra mente, lo que llamamos mente, es nuestra sombra… Bueno pues, Hainuwele no sabe nada de todo esto. Hainuwele está enamorada. ¡Otro huso es el enamoramiento! Y tal vez, esa es la mejor manera de vivir – no de existir, de estar fuera, sino de vivir – simplemente de estar bien… Y ella vive… Hainuwele está enamorada del Señor de los bosques, y el Señor de los bosques por supuesto no existe, porque todo lo que hay en el bosque y el bosque mismo es el Señor de los bosques, con lo cual ella está enamorada de todo lo que vive, y todo vive… Y desde luego, es un frescor recuperar estos poemas después de los de Husos…” “Tus espíritus tienen multitudes de lenguajes: / el grito de una hiena, / el rastro de las aves sobre el agua, / el caminar paciente de una oruga / o la fruta que estalla al caer, / todos me llevan a tu nombre…”

Han transcurrido casi dos horas, como en un soplo. “Creo que voy a terminar con algo ineludible” dice la poeta, y empieza a leer su largo poema “Escribir”: “Escribir // para curar / en la carne abierta / en el dolor de todos / en esa muerte que mana / en mí y es la de todos…” Pero finalmente no lo lee entero, lo deja en suspenso, abierto como un vuelo de aves. Como si en el transcurso de la tarde, en un progresivo giro ascendente en espiral, ella fuese ahora este pájaro liviano del gozo: “He de volar muy alto esta noche. / He de volar sin lastre. / Hasta que amanezca.” … Aquí deja el poema suspendido en el aire de la sala… Y desaparece en él como ese famoso pintor chino quien, una vez pintada su obra maestra en la pared del palacio del emperador, se adentra en ella y, gozoso, desaparece en su pintura. Acaso, ¿no es está la máxima virtud del artista, del poeta? Desaparecer. “Des-aparecer es el objetivo”. Dejando tan sólo un fino entramado de rastros sobre la tierra, poemas-trazos que “ya le preceden, que siempre le han precedido”, fugaces filamentos luminosos en el cielo…

Se me ocurre ahora que, tal vez, un título más apropiado para lo que sucedió esa tarde de invierno hubiese sido: “Chantal Maillard – un salto en el poema con tan sólo la trama del vacío”. Gesto amoroso per se… Chantal, sin duda, “est passée maître en cet art”. Y lo comparte, generosa. Nosotros, agradecidos.

Muriel Chazalon
17 de enero 2010


Ágora

el saber
el conocer
el entender

experimentar

necesidades reales
necesidades puras
necesidades genuinas
necesidades vitales

para ser y estar
aquí en esta tierra
en esta galaxia
en este universo

mujer u hombre
niño o niña
abuela o abuelo

en cada tiempo
en cada lugar

que se escucha con atención
las preguntas son inevitables
nos inundan hasta lo más profundo

respuestas inexistentes
respuestas sin fundamentos
respuestas no obvias
respuestas no claras
respuestas forzadas
respuestas impuestas
respuestas tajantes
respuestas cerradas

pero si se permite
ver
oir
oler
tocar
sentir
libremente

las respuestas pueden ser
+ claras
+ abiertas
+ tolerantes
+ confortantes

Ágora

Ágora espacio de mercado libre
Hipatia mujer que lucha por salvar la sabiduría

Dulce Rosas

Chantal Maillard otra vez

Poemas-miniaturas, poemas-mínimos, sacados de Diarios indios:

 

“El blanco”

Me apuntaron a mí,
pero cuando llegó el dardo
no había nadie. – ¿O sí lo había?-

Yo acechaba detrás de un árbol.
Vi algo caer.

 

***

“La ofrenda”

Poner un marco a la ofensa.
Bajo la herida, un cuenco.

Recoger
la sangre y bebérsela frente al cuadro.
Como ofrenda.

Por los actos el yo
busca afianzarse.
Por los actos el yo es ofendido.
Por los actos el daño. Por los actos
el conocimiento.

Nada de lo que se hace a ciegas es
inútil para ver.
……

La tierra prometida. Chantal Maillard

“La tierra prometida”: Letanía por los animales en peligro de extinción

“Este poema circular es a la vez un manifiesto y un memorial. También es una letanía inscrita en un rosario o molinillo de plegarias. Una letanía es un conjuro. Un gesto de la palabra. Quienes la repiten concentran en ella su voluntad, su energía. Los nombres de las especies en extinción irrumpen en la plegaria sin interrumpirla, como espíritus que viniese a pedirnos ayuda. Al pronunciarlos, sus nombres van inscribiéndose en el tiempo; la lista que resulta de ello es la que figuraría en un monumento para la memoria, la de todos los que estamos y los que vendrán. La tierra prometida es una estela. […]”

Chantal Maillard. Prólogo de La tierra prometida. Ed. Milrazones, 2009

http://www.milrazon.es/Libros/La-tierra-prometida-de-Chantal-Maillard.aspx