La voz del mundo natural. Bernie Krause

Bernie Krause ha estado grabando los sonidos salvajes —el viento en los árboles, el canto de los pájaros, los sonidos sutiles de larvas de insectos— reuniendo así, durante 45 años, un archivo audio de incalculable valor. Durante todo este tiempo, ha visto (a través del oído) muchos ambientes alterados radicalmente por la acción de los humanos, a veces incluso por unas prácticas que, pensamos, son ambientalmente seguras. Una escucha sorprendente que ensancha nuestra mirada sobre lo que podemos aprender a través de las sinfonías de la naturaleza, desde los gruñidos de una anémona de mar a los tristes lamentos de un castor que está de luto.

Durante muchos años, Bernie Krause grabó los sonidos del Parque natural Sugarloaf en California. Aquí tenemos un espectograma (una ilustración gráfica del sonido) en la que una comparación de sonidos entre el 2004 y el 2014 muestra los efectos drásticos de la sequía en la ecología local y la desaparición progresiva de la riqueza biofónica del entorno natural. La voz del mundo natural progresivamente silenciada…

http://www.huffingtonpost.com/entry/bernie-krause-soundscape-ecology-extinction_us_5746a423e4b0dacf7ad3fe0a

 

Animaliz-arte con Johannes Stötter

El trabajo de bodypainting del artista y músico Johannes Stötter (1978, Tyrol del sur, Italia) me recordó la frase de aquel filósofo y monje budista, Nagarjuna, quien dijo, allá por la India del siglo II, “las cosas no son lo que parecen”… Los vídeos muestran cómo se superponen mente y percepción. ¿Acaso tiene sentido concebir a un yo al margen de los otros (animales)?

https://www.facebook.com/johannes.stotter.7

http://www.johannesstoetterart.com

 

 

Las lecciones de lo salvaje de Gary Snyder

La-mente-salvaje_Gary Snyder

 

El jueves pasado, asistimos en La Central del Raval de Barcelona a la presentación de dos libros de Gary Snyder de la mano de sus traductores, Nacho Fernández, José Luis Regojo y Jaime Subirana. Acompañados por su ritmo pausado, recorrimos la nueva antología de poesía y prosa, La mente salvaje, poemas y ensayos, ahora reeditada por Árdora Ediciones, y el libro de ensayo más sustancial del poeta norteamericano, La práctica de lo salvaje, publicado por Varasek Ediciones. Complementarios, sendos libros forman un binomio que su traductor y compilador, Nacho Fernández, ilustró acertadamente colocando el libro de ensayos La práctica de lo salvaje como base sustentadora en la que se enraizaba la antología de poemas La mente salvaje. Dos perspectivas, un mismo camino, para adentrarse en una verdadera “ecología del lenguaje” de la mano de ese gran pensador-poeta-activista que es Gary Snyder.

En esta ocasión, la nueva antología (la edición del 2008 habiéndose agotada) adopta un mayor formato y se amplia con 43 poemas con su versión original en inglés, y cuatro ensayos inéditos procedentes de los tres últimos libros publicados por el escritor norteamericano hasta la fecha. Tal y como lo subraya la editorial Árdora, “esta nueva publicación ofrece un completo recorrido por toda la obra de Snyder: desde sus primeros poemas celebratorios sobre el trabajo manual en bosques y montañas hasta su reivindicación de nuestra pertenencia a la comunidad natural, incorporando visiones de su experiencia vital, el antiguo saber de las comunidades nativas y la enseñanza ética del budismo.

“La obra de Gary Snyder (San Francisco, 1930) plantea una esclarecedora revisión de nuestra pertenencia al mundo natural. En su poesía convergen la atención detallada a la condición salvaje, el conocimiento y la permeabilidad a la tradición literaria oriental, el legado ético del budismo —residió en Japón durante una década— y una escucha atenta a las relaciones de las culturas primigenias con su entorno.

“Inicialmente vinculado a la generación beat y pensador crucial sobre cuestiones ecológicas, Gary Snyder es hoy uno de los poetas vivos más respetados en lengua inglesa, además de autor de una obra ensayística que asume una posición ética y política tan creativa como rigurosa.”

Nuestras habilidades y trabajos no son más que pequeños reflejos del mundo salvaje, cuyo orden es innato y libre. No hay nada como salirse de la calzada y adentrarse en una parte nueva de la división de aguas. No por la novedad en sí, sino por la sensación de llegar a casa, a todo nuestro territorio. “Abandonar el sendero” es otra forma de llamar el Camino, y deambular alejándose del sendero es la práctica de lo salvaje. Es ahí también donde, paradójicamente, damos lo mejor de nosotros mismos. Aun así, necesitamos caminos y senderos, y los mantendremos siempre. Primero debes estar en el camino, antes de poder echar a andar en otro sentido y adentrarte en lo salvaje.  Gary Snyder


Un modo de percibir, de defender y de estar en el mundo salvaje (aguda observación del espacio natural y de sus ecosistemas, exploración del sustrato imaginativo del lenguaje estrechamente vinculado a nuestro ser biológico, atención a la auto-organización, regulación y mantenimiento de nuestro cuerpo-mente) que Gary Snyder, permaneciendo en el camino, fuera del sendero, traduce magistralmente en poemas, ensayos y actitudes.

Leedlo despacio, dejaros llevar en la canoa de sus poemas, entrad en relación con la amplitud de su pensamiento sembrado de múltiples referencias sobre budismo, antropología, lingüística, etnobotánica, geología, prehistoria, mitología… seguidlo allí donde se borran todos los senderos, en el camino de lo salvaje…

FUERA

el silencio
de la naturaleza
dentro.

el poder dentro.
el poder

fuera.

el camino es todo lo que pasa–
no tiene objetivo en sí mismo.

la meta es
la gracia –la liberación–

curar,
no salvar.

cantar
                   la prueba

la prueba del poder dentro.

Gary Snyder. La mente salvaje, poemas y ensayos. Edición y selección de Nacho Fernández RocafortÁrdora Ediciones, 2016.

http://www.ardora.com/content/la-mente-salvaje-nueva-antologia-poemas-y-ensayos

Aquí tenéis el enlace al audio de la presentación de los libros de Gary Snyder: www.ivoox.com/11894780

 

Naciendo en otra especie. Antología de poesía Capital Animal

capital animalObras de Sergio Pilán que ilustran la portada (izquierda) y la contraportada (derecha) de ‘Naciendo en otra especie’, antología de poesía Capital Animal.

 

Casi medio centenar de poetas participan en la antología de poesía Capital Animal que se presentará en La Casa Encendida de Madrid el miércoles 8 de junio de 2016, a las 19 horas. Su título, Naciendo en otra especie, se inspira en un verso de Antonio Gamoneda: “Estoy naciendo en otra especie / y el exterior es lívido”, de su poema ‘Malos recuerdos’, publicado en 1980 en su libro Blues castellano (Bartleby Editores, 2007). La presentación contará con una acción poética coral, a modo de letanía, basada en el libro La tierra prometida, de Chantal Maillard, quien será su voz principal. chantal-maillard-la-tierra-prometida

La antología Naciendo en otra especie, publicada por Plaza&Valdés, cuenta con poemas de Jesús Aguado, Marta Agudo, Teresa Agustín, Noni Benegas, Miguel Ángel Bernat, Dionisio Cañas, Iñaki Carrasco González, Miguel Casado, Laura Casielles, Alejandro Céspedes, Antonio Colinas, Jordi Doce, Rafael Doctor, Patricia Esteban Erlés, Enrique Falcón, Antonio Gamoneda, Concha García, Alberto García-Teresa, Olvido García Valdés, Laura Giordani, José Antonio Llera, Esperanza López Parada, Chantal Maillard, Juan Carlos Mestre, Luna Miguel, M. Cinta Montagut, Marta Navarro García, Antonio Orihuela, María Antonia Ortega, Eloísa Otero, Katy Parra, Ana Pérez Cañamares, Cecilia Quílez, Esther Ramón, Inés Ramón, Jorge Riechmann, Xisco Rojo, Ada Salas, Iván Sáinz-Pardo, Juan Carlos Suñén, Ruth Toledano, José Tono Martínez y Julieta Valero. La selección de los poemas ha sido realizada por Ruth Toledano y Marta Navarro García.

Como explica Ruth Toledano, “en esta emocionante antología, Marta Navarro García y yo hemos tenido la enorme satisfacción de sumar voces diversas: unas, de un compromiso explícito con el sufrimiento que los humanos infligen a los otros animales; otras, cercanas a ellos a través de una relación siempre fascinante”.

Hace ya unos meses que la plataforma “CAPITAL ANIMAL” impulsada por Ruth Toledano, Rafael Doctor Roncero y Concha López escogió el poema “Malos recuerdos” de Antonio Gamoneda, perteneciente a su libro “Blues castellano”—escrito entre 1961 y 1966 pero que no vio la luz hasta 1982 por problemas de censura—, como emblema de esta antología, que se inscribe dentro de una campaña de reflexión y concienciación sobre los derechos de los animales no humanos y el sufrimiento que les infligimos en forma de tortura y muerte.

Como apuntó en su día Ruth Toledano, “CAPITAL ANIMAL es un proyecto de activismo animalista desde la creación artística y la producción cultural, y consideramos que la poesía debe estar también. (…) Y este poema de Gamoneda es para mí de referencia cuando quiero pensar en la vergüenza en términos poéticos. Ilustra a la perfección lo que andamos buscando”.

La experiencia general con el proyecto CAPITAL ANIMAL está superando con creces las expectativas de sus promotores. “Las exposiciones y actividades relacionadas están teniendo una enorme acogida de público y medios, por lo que creemos que el mensaje principal, de respeto y debate sobre la relación con los otros animales, está calando en muchas personas, que era nuestro objetivo”, añade Ruth Toledano.

Precisamente La Casa Encendida, donde se presentará la antología el miércoles 8 de junio, acoge estos días la exposición Animalista. Representación, violencia, respuestas, comisariada por Rafael Doctor, que pretende concienciar y revindicar los derechos de los animales y plantear posibles soluciones. Enrique Marty, Ruth Montiel Arias, Ruth Toledano, El Roto, Ouka Lele, Pierre Gonnord, El Hortelano, Paco Catalán Forges son algunos de los muchos artistas y creadores que participan o colaboran con esta muestra, que cuenta además con  una serie de actividades paralelas: congreso de pensamiento y acción animalista, mercado vegano, conciertos, actividades infantiles, etc.


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Animalista. Representación, violencia, respuestas. En La casa encendida, Madrid. Del 13 Mayo al 12 Junio, cada día, de 10:00 a 21:45 h.

El Museo Atlántico de Jason deCaires Taylor

Un viaje en primera persona alrededor de la figura, el pensamiento y la reflexión del ecoescultor Jason deCaires Taylor. El artista británico trabaja en la realización del Museo Atlántico, el primero de su tipo en Europa, que estará ubicado en la costa sur de Lanzarote, más exactamente en el fondo de sus aguas.  Efectivamente, para Jason de Caires Taylor el mar es mucho más que una fuente de inspiración, es un espacio expositivo, y un museo. Allí ubica sus ecoesculturas, creadas en tierra (con materiales que no dañan el medio ambiente marino e incluso atraen la vida marina), las hunde a 10 metros bajo el nivel del mar. Sus esculturas, formas humanas en escenas mundanas, se integran poco a poco al medio y se transforman de simples esculturas sin vida en vibrantes hábitats para los corales, los crustáceos, y otras criaturas marinas. El resultante es fascinante, enigmático, inquietante. Sus figuras submarinas nos invitan a reflexionar sobre la transitoriedad de nuestra existencia y la impresionante potencia de regeneración de los océanos y de los mares.

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http://www.underwatersculpture.com

https://es.wikipedia.org/wiki/Jason_deCaires_Taylor

“El jardín de esculturas submarinas de Jason deCaires Taylor”: http://www.abc.es/viajar/20140413/abci-esculturas-submarinas-jason-taylor-201404091725.html

 

Inherit the dust / Heredar el polvo. Nick Brandt

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Inherit the Dust: Heredar el polvo, la exposición del fotógrafo y activista Nick Brandt (Londres, 1966), es una reflexión sobre la voracidad con la que el hombre está destruyendo la naturaleza. El artista británico captura en sus imágenes la devastación de la fauna y la flora del continente africano. Las fotos muestran paneles gigantes con la imagen de un animal salvaje colocado en medio de su antiguo habitat ahora transformado por la mano del hombre: allí donde había sabanas, ahora hay basuras, vías de tren, construcciones o ruinas… un mundo devastado…

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La primera vez que el fotógrafo Nick Brandt viajó a África Oriental fue a mediados de los años 90. “Quedé completamente enamorado de ese mundo salvaje”, cuenta el artista a la BBC. “Nunca me imaginé que la velocidad de la destrucción medioambiental y del desarrollo se aceleraría de la manera en que lo ha hecho en los últimos años”, le confiesa. Esto lo llevó a hacer algo para “captar” esa devastación de la que estaba siendo testigo. Y decidió rescatar las fotografías de los animales que había retratado en el pasado y colocarlas a tamaño natural en el mismo espacio donde solían deambular. Así nació el proyecto Inherit the Dust, que podría traducirse como “heredando el polvo” o “la herencia del polvo”.

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“Para mí los animales no son muy distintos a nosotros”, cuenta Brandt. “Cuando retrato a un animal, hago la foto exactamente de la misma forma que se la haría a un humano”. Y añade, “siempre quise mostrar personas ajenas a los animales, como si formaran parte del paisaje, pero que a la vez fueran conscientes de estas criaturas… Tenemos un instinto natural con la naturaleza que con frecuencia perdemos a medida que crecemos. Los humanos también somos víctimas de la devastación medioambiental”.  Y el artista reconoce: “Tiendo a ser bastante pesimista, pero esto es peor de lo que yo había imaginado. Me quedé pensando en todos estos lugares que una vez estos animales habían recorrido, pero que ya hoy no pueden”.

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Por ello Brandt insertó en el espacio público imágenes gigantes de animales que solían deambular por esas zonas. El artista trabajó con película en blanco y negro y una cámara Mamiya RZ67 y, aunque reconoce que el trabajo no fue fácil y ciertamente no era económico, la idea de insertar digitalmente a los animales en las fotos nunca pasó por su mente. “Los paneles tenían que estar allí, con los animales tamaño natural, en cada lugar. Todo se ve mejor, más genuinamente y orgánicamente integrado. También lo que ocurre de forma inesperada en la vida real es casi siempre mejor que lo que se podría llegar en Photoshop”, concluye el fotógrafo-activista.

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Hace cinco años Nick Brandt fue co-fundador de Big Life Foundation [https://biglife.org], una organización no lucrativa que busca salvaguardar dos millones de acres de los cazadores furtivos.

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/05/160512_fotos_animales_fantasmas_devastacion_gtg

La exhibición Inherit the Dust se mostró en la feria de arte PhotoLondon de Somerset House del 19 al 22 de mayo en el espacio de la Atlas Gallery de Londres. Actualmente está en Paris, en A. Gallery [http://a-galerie.fr/] del 23 de mayo al 30 de Julio 2016. El catálogo fue publicado por Edwynn Houk Editions y distribuido por Thames & Hudson.

http://www.nickbrandt.com

http://www.cadadiaunfotografo.com/2010/08/nick-brandt.html

http://elpaissemanal.elpais.com/documentos/aqui-habia-elefantes-memoria-una-devastacion

 

El Alfabeto de Inger Christensen

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Alfabeto

Los alfabetos existen
la lluvia de los alfabetos
la lluvia que se cuela
la gracia, la luz
interespacios y formas
de las estrellas, de las piedras

el curso de los ríos
y las emociones del espíritu

las huellas de los animales
sus calles y caminos

la construcción de nidos
consuelo de los hombres

luz diurna en el aire
los signos del cernícalo

comunión del sol y del ojo
en el color

la manzanilla silvestre
en el umbral de las casas

el montón de nieve, el viento
la esquina de la casa, el gorrión

escribo como el viento
que escribe con la escritura
serena de las nubes

o rápidamente en el cielo
como con golondrinas
en trazos que desaparecen
escribo como el viento
que escribe en el agua
estilizada y monótonamente

o rueda con el pesado alfabeto
de las olas
sus hilos de espuma
escribo en el aire
como escriben las plantas
con tallos y hojas

o dando vueltas como con flores
en círculos y mechones
con puntos e hilos

escribo como el borde de la playa
escribe una orla
de crustáceos y algas

o delicadamente como con nácar
los pies de la estrella de mar
y la baba del mejillón

escribo como la primavera
temprana que escribe
el alfabeto común
de anémonas, de hayas
de violetas y de acederillas

escribo como el verano
infantil como el trueno
sobre las cúpulas de la linde del bosque
como blanco oro cuando maduran
el relámpago y el campo de trigo

escribo como un otoño
marcado por la muerte escribo
como esperanzas inquietas
como tormentas de luz
atravesando recuerdos brumosos

escribo como el invierno
escribo como la nieve
y el hielo y el frío
y la oscuridad y la muerte
escriben

escribo como el corazón
que late escribo
el silencio del esqueleto
y de las uñas y de los dientes
del pelo y del cráneo

escribo como el corazón
que late escribo
el susurro de las manos
de los pies, de los labios
de la piel y del sexo

escribo como el corazón
que late escribo
los sonidos de los pulmones
de los músculos
del rostro, del cerebro
y de los nervios

escribo como el corazón
el corazón que late
los gritos de la sangre y de las células
de las visiones, del llanto
y de la lengua.

***

Lo efímero

La piedra en la playa se evapora.
El lago perece bajo el sol.
Los esqueletos de los animales
están ocultos bajo las arenas eternas
del desierto.
Las cosas caminan,
mueren una en la otra,
navegan como pensamientos
en el alma del espacio.
Caravanas de arena viva.

¿Es esto una amenaza?
¿Dónde está mi corazón?
Prisionero en la piedra.
Escondido en un lago.
Latiendo profundamente
en un camello jorobado,
que yace en la arena
gimiendo y va a morir.

Alfabeto. Inger Christensen. Editorial Sexto Piso, 2014. Trad. Francisco J. Uriz.

 

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Inger Christensen, escritora danesa nacida en Vejle (Dinamarca, 1935-Copenhague, 2009). Hija de un sastre, tras graduarse en magisterio cursó también estudios de medicina, así como de matemáticas y química. A pesar de ser más conocida por su faceta de poetisa, también ha cultivado otros géneros, como la novela, el teatro o el ensayo. En realidad no le gusta distinguir entre géneros, por lo que escribe indistintamente en prosa y en verso. Su obra es compleja, con numerosos referentes que demuestran un exigente nivel cultural. En su poesía, que ella gusta recitar, juega con la acentuación y utiliza con frecuencia la aliteración, con lo que el valor fonético del lenguaje alcanza un protagonismo evidente. En sus dos primeros poemarios, Luz de 1962, y Hierba de 1963, hay una fuerte presencia de la naturaleza y de los fenómenos relativos a ella. Esta naturaleza se descubre como muy cercana a la autora, en la que aparecen los paisajes de su Vejle natal, sus animales, sus aves, el mar y las playas, y en especial los inviernos nevados. A partir de la publicación de Eso en 1969, comenzó a ser reconocida internacionalmente. Se trata de un poema que, a lo largo de 200 páginas, ofrece una especie de génesis del origen del lenguaje y del mundo, partiendo de las teorías del lingüista Noam Chomsky. En él describe los fascinantes secretos de la creación y el poder de la naturaleza. Según su propio testimonio, escribe muy poco, y sólo lo hace cuando la poesía viene hacia ella, en ningún momento la busca. Así, tuvieron que transcurrir diez años para que publicara su siguiente libro, Alphabet (1981). La peculiaridad de este libro es que Christensen utiliza una secuencia, descubierta por el matemático italiano Leonardo Fibonacci, para medir el metro y el número de estrofas, de tal manera que cada eslabón de la serie resulta la suma de los anteriores. En cuanto al contenido, en este libro, además de cantar el asombro ante la belleza de la tierra, también se suma la preocupación por la devastación del hombre. En 1991 publicó El valle de las mariposas. Consta de catorce sonetos rimados y un soneto magistral que en sus catorce versos repite el primer verso del resto de poemas; es un juego de forma clásica basado en la idea de que un poema entero puede estar envuelto en el primer verso, incluido en una sola palabra. Autora reconocida tanto en su país como en el extranjero, el año 1999 ha visto la aparición de sus obras completas en una edición alemana; asimismo, ese mismo año publicó su último libro, La habitación perdida.  © L.H.C.M.  http://www.epdlp.com/escritor.php?id=6042

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/02/babelia/1412269392_824769.html

 

Michal Iwanowski, el fotógrafo que preguntó al paisaje todo lo que su abuelo no le contó

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Michal Iwanowski ha recorrido más de 2.200 kilómetros a pie para rehacer el camino de su abuelo huyendo del Gulag

Por Virginia Mendoza

«Cuando murió mi abuelo, a la muy respetable edad de 90 años, entré en shock y fue ahí cuando me di cuenta de que me estaba despidiendo de toda una generación». Aquello fue para el fotógrafo como la canción de Laurie Anderson que evoca uno de los más célebres proverbios africanos sobre la sabiduría de los mayores: «when my father died, it was like a whole library had burnt down». Vivió arrepentido desde entonces y cree que esa es la razón por la que decidió rehacer la huida de su abuelo. «En ese momento me vi preparado para prestar atención a aquello a lo que no supe prestársela cuando él aún vivía», relata.

No todo estaba perdido. El tío de Michal estaba ahí para contarle, de primera mano, la historia que compartió con su hermano: los dos huyeron juntos y llegaron hasta Polonia. Él mismo, de hecho, había publicado un libro con sus memorias gracias a cuyos mapas el fotógrafo pudo seguir el recorrido que los hermanos hicieron juntos.

Iwanowski visitó a su tío, le contó su proyecto y fue él quien le dio todos los detalles de la huída. «Hablamos de los recuerdos, compartimos fotos y nos reímos. Grabé una conversación que tuve con él. Tristemente, fue nuestra última oportunidad de estar juntos», lamenta. Nadie, de entre los vivos, podría relatar mejor que él aquella historia que ya no pertenecía a su dueño.

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Al fotógrafo le anima saber que, aunque su tío murió un año después, lo hizo sabiendo que aquella historia no se iba con él a la tumba. La última vez que se vieron, Michal pudo percibir cómo el anciano había empezado a despedirse. En aquella reunión sintió que estaba recibiendo la antorcha del relevo, mientras recordaba a la juventud «cuán horrible es un bautismo de fuego como la guerra y lo frágil y épica que puede ser la vida de cualquier individuo».

En 2012 Michal Iwanowski consiguió una residencia artística en Kaunas (Lituania). Aunque el fotógrafo llegó desde Gales, sus abuelos habían vivido en Vilna hasta casi el final de la guerra, así que llegó al lugar idóneo para recuperar lo que andaba buscando. «De forma instintiva, me puse las botas y empecé a caminar desde Kaunas hasta Vilna, en busca de lugares, gente y olores; recuerdos que no me pertenecían pero que conocía bien a través de las historias que había escuchado».

El fotógrafo se propuso, a modo de peregrinación, llegar caminando hasta el lugar en el que sus abuelos habían crecido. «Necesitaba investigar esas curiosas sensaciones que estaba experimentando allí, como el sentido de pertenencia, de estar en casa, a pesar de que no conocía ese lugar», recuerda. Aquel propósito se convirtió en un proyecto fotográfico que ha tomado la forma de libro y que se publicará este verano: Clear of people. […]

Gracias a la lentitud con la que cambia el paisaje, Iwanowski pudo descubrir aquellos lugares casi idénticos a los que vio su abuelo a su paso y, mientras caminaba, llegó a sentirse «dentro de una cápsula de tiempo». «Los árboles, las carreteras, las piedras y las colinas eran igual ante mí que ante mi abuelo. Estoy seguro», se reconforta.

«El proyecto me ha ralentizado. Está bien ser lento y está bien ser silencioso»

Iwanowski tiene claro cuál es su medio de transporte favorito: sus pies. En Kaunas descubrió que era capaz de utilizarlos durante 30 kilómetros diarios sin dificultad y que caminar es su mejor forma de hacer fotos porque le permite «el ritmo adecuado para que los ojos puedan escanear lo que los rodea sin cansarse». Cree que nació precondicionado para trabajar de esta manera y lo disfruta. Por eso no le resultó difícil cubrir la distancia que recorrió su abuelo. Iwanowski es consciente de cómo el propio cerebro altera los momentos vividos al rememorarlos. «Fue bastante satisfactorio. O al menos así es como lo recuerdo ahora», dice. […]

Michal-Iwanowski

Para él, aquella situación no era nada si la comparaba con lo que habían soportado su abuelo y su tío. «No dejaba de recordar lo difícil que sería para los verdaderos fugitivos. Yo no estaba en peligro. Yo no pasé hambre. Tenía un smartphone con el que podría haber llamado si hubiese necesitado ayuda. Así que no hay forma de justificar que me autocompadezca, aunque me hubiese sentido tentado en algunas ocasiones», relata.

A pesar de que el fotógrafo estuvo solo durante todo el trayecto en la inmensidad de los bosques, descubrió algo paradójico: fue entonces cuando logró conectar mejor con las personas y lo hizo a otro nivel, «especialmente con el hombre en general, los fugitivos, toda esa gente que huye de conflictos tanto en botes como por tierra, tanto ahora como antes».

Solo y en silencio, Iwanowski logró no sólo cambiar su forma de entender el tiempo. También, y quizá como consecuencia de ello, ha aprendido a ser más paciente y ha aprendido a llevar una vida más tranquila. «El proyecto me ha ralentizado. Está bien ser lento y está bien ser silencioso», concluye.

Si Iwanowski se puso en marcha, aunque diga que lo hizo de forma instintiva, fue para que aquella historia que dio por perdida cuando murieron sus abuelos, no muriese en él porque sabía que vidas como la de sus abuelos, a pesar de ser inusuales o excepcionales, «no tienen cabida en los libros de historia».

Artículo completo de Virginia Mendoza, con fotos de Michal Iwanowski, aquí en yorokobu: http://www.yorokobu.es/fotografo-pregunto-al-paisaje-lo-abuelo-no-le-conto/

Al abrir este enlace de la página del fotógrafo encontraréis un dibujo de la línea de su viaje con las fotografías a modo de mojones. Un mapa para sanar las heridas abiertas por el exilio… http://www.michaliwanowski.com/clear-of-people/4577315405

Todas las fotografías, y el vídeo Clear of People, son de Michal Iwanowski.


 

Chantal Maillard: ¿Una diosa como antídoto?

Mujer, naturaleza y economía de subsistencia

thumb_IMG_0127_1024[…] En las zonas rurales [de la India], las diosas parecen tener un fundamento mucho más inmediato. Allí donde la tradición pre-védica está más arraigada, ha habido y sigue habiendo movimientos de mujeres que, como antiguamente, se sienten responsables de la supervivencia del pueblo. Es importante tener en cuenta la presencia de ese principio femenino a la hora de considerar los movimientos de oposición a la industrialización que se han gestado en estas poblaciones, en concreto, los que relacionados con la tala de los bosques, que atañe de cerca de su economía de subsistencia. La mujer india tiene, por lo general, una fuerza poco común. El movimiento feminista indio es amplio y muy bien cimentado; se proyecta hacia realidades candentes, muy alejadas de las discusiones semánticas que les son caras a un amplio sector del feminismo occidental. Puede ponerse como ejemplo el feminismo ecológico de Vandana Shiva, una mujer que participó activamente, en las últimas décadas, en la lucha por la supervivencia de las mujeres campesinas. Vinculada al movimiento Chipko, iniciado por las mujeres de Garhwal (Uttar Pradesh) que protegían los árboles a costa de su vida (1), ella propone, frente al modelo de desarrollo patriarcal basado en una tecnología agresiva, una alternativa no violenta fundamentada en el principio femenino de subsistencia (2). Según Vandana Shiva, los supuestos del “desarrollo patriarcal” son evidentes: dado que se considera improductivo toda producción que no dé ganancias y no genere capital, la naturaleza por sí misma es improductiva. Consecuentemente, la producción que se entienda como economía de subsistencia es una producción “improductiva”.

Movimiento-Chipko_India Movimiento Chipko iniciado por Amrita Devi hace 300 años en Rajasthan, India

La concepción de la naturaleza como fuerza viva está íntimamente unida a la concepción de la mujer como generadora tanto de vida como de medios de subsistencia. Pensar la naturaleza como recurso explotable es típicamente occidental y proviene de considerarla como algo inerte, distinto y separado de lo humano, inferior y controlable. Los indios, en cambio, han pensado siempre la naturaleza como principio femenino, como fuerza vital de inagotable actividad, productividad, creatividad, diversidad, y ha sido siempre evidente para ellos la interrelación de todos los seres. Ambas concepciones de la naturaleza han tenido y tienen consecuencias diametralmente opuestas en la consideración del alimento. Si, por un lado, se entiende que el fin de la producción es satisfacer una necesidad básica, la de alimentarse, el alimento se considera un valor de subsistencia; si, en cambio, se entiende que el fin de la producción es satisfacer una necesidad creada, la ganancia (el capital), alimentarse deja de ser un fin último y el alimento se convierte en valor comercial.

La ideología de género también sufre, con Vandana Shiva, un cambio importante. Ella propone que el modelo de género (ejemplificado tanto por el feminismo de Simone de Beauvoir, que entendía la liberación de la mujer como masculinización de lo femenino, como por el de Marcuse, que la quería ver como feminización del mundo) se sustituya por el modelo de la inseparabilidad de los opuestos: purusa-prakrti. El supuesto sobre el que construiríamos nuestras sociedades, en tal caso, no sería la necesaria dominación de uno u otro polo, ni tampoco la identidad de los géneros (el supuesto de la identidad de género, según Vandana Shiva, es una construcción ideológica, social y política), sino la absoluta y necesaria complementariedad de las diferencias.

¿Una diosa como antídoto?

Chinnamasta standing on Kamadeva and Rati_ Indian-Pahari-About-1825 Todo supuesto es, evidentemente, una construcción ideológica. A estas alturas, no se trata de hallar verdades ni de alzar nuevas banderas, ni de rodear nuestras acciones de un halo de nueva espiritualidad. Se trata de que nuestros símbolos sean activos, “correctamente” activos. Esto significa que la actividad que fomenten ha de estar lo más acorde posible con nuestra naturaleza y, dado que ésta es, según parece, en su mayor medida cultural, significa que han de poder adaptarse a los valores en los que estamos viviendo o queremos vivir.

Nos enfrentamos a las previsibles consecuencias del ejercicio de un tipo de racionalidad profundamente enraizada en la consideración bíblica y patriarcal de la naturaleza como despensa de la humanidad. Es tiempo de modificar nuestros símbolos o de adoptar otros nuevos. Es necesario empezar a pensar desde el círculo, y no desde la línea recta, desde las mareas y no desde el ciclo solar, desde una totalidad relacional en vez de desde las individualidades separadas, desde el grupo y no desde las cápsulas unifamiliares, desde la inteligencia y la capacidad de adaptación del animal y no desde el pobre saber que la razón alcanza para lo que más nos importa.

Cuando nuestros dioses, vivos o muertos, sirven de arma arrojadiza a los gobiernos patriarcales, tal vez sea tiempo de pensar en otros símbolos, una diosa por ejemplo, una diosa conocedora del poder de ilusión, una diosa que nos muestre cuándo conviene construir mundos ilusorios y creer en ellos y cuando conviene destruirlos en provecho de todos. Puede que la gran diosa india, en todas sus facetas, fuese el símbolo con que podríamos aprender a convivir sobre los restos de verdades en que hemos creído. Evidentemente, seguiremos construyendo ficciones –no podemos vivir sin ellas– pero, al menos, que sean habitables. Ojalá Kālī, la gran heterodoxa, ruja sobre nuestro universo, vuelva cenizas nuestros ejércitos, inútiles nuestras armas y nos ayude a construir mundos en que no haya que creer, a los que no haya que defender con las armas.

(1) Históricamente, este movimiento se inició con Amrita Devi, hace trescientos años, en Rajasthan, donde más de 300 personas sacrificaron sus vidas para salvar los árboles abrazándose a ellos.

(2) Vandana Shiva, H; Abrazar la vida. Mujer, ecología y desarrollo, Madrid, Horas y Horas, 1995

Chantal Maillard. Diosas y esclavas. Función simbólica y social de la mujer en la India (1999), in India, Pre-Textos, 2014 (recogido anteriormente en Contra el arte: 251-274. Pre-Textos, 2009). Recomiendo encarecidamente que leáis este ensayo Diosas y esclavas en su totalidad, así como el que le sigue (en este libro-río que es India), titulado “Naturaleza, materia matricial” al que dedicaremos pronto una entrada en esta bitácora lobuna.

En las imágenes, la gran diosa oscura, Kālī. En la segunda, bajo su aspecto de Cinnamastā, la decapitada: Chinnmastā sentada sobre la pareja Kamadeva-Rati, Indian Pahari. Aprox. 1825

 

Vandana Shiva: El ecofemenismo traerá la biocivilización planetaria

Vandana Shiva

Vandana Shiva, ecofeminista
Tengo 63 años. Soy de Dehradun (India). Soy filósofa de la ciencia y ciudadana profesional de la Tierra. Tengo un hijo de 33 años. ¿ Política? ¡Democracia planetaria verdadera! ¿ Creencias? Las diosas-madre antiguas, el Principio Femenino. El ecofeminismo traerá la biocivilización.

Qué es el ecofeminismo?

La mejor respuesta a la crisis civilizatoria que padecemos. La formulé hace veinte años: cada día es más vigente y necesaria.

¿Ecología más feminismo?

Sí, porque tanto la crisis medioambiental como la socioeconómica son de raíz sexo­genérica.

¿El varón es culpable?

No simplifique: el sistema patriarcal capitalista. Un orden de valores que desvaloriza, esclaviza y explota a las mujeres, cuyo trabajo en casa y en el campo ha sido siempre el verdadero sostén de la humanidad.

¿Desde cuándo sometemos a la mujer?

Hablo de era antropocénica, intrínsecamente destructiva de la naturaleza y de la feminidad, ligada a la violencia y la guerra. No siempre fue así: en la remota antigüedad venerábamos a diosas, representación del respeto a la Tierra Madre.

¿El capitalismo expresa el patriarcado?

Obviamente, es fruto de la prolongada ­explotación masculina, acumulativa y destructiva, con violencia contra las mujeres, los niños, los débiles, las semillas…

¿Las semillas?

Las variedades semillas de los cereales y hortalizas han sido seleccionadas por las mujeres generación tras generación, durante miles de años. Las mujeres son las parteras de la agricultura. Y ahora resulta que nos piratean las semillas…

¿Piratean? ¿Quién?

Grandes corporaciones de agroingeniería alimentaria como Monsanto: modifican algún gen de una variedad de semilla ¡y la patentan, como si no fueran de la vida, como si fuesen suyas! Eso se llama biopiratería.

¿Tan grave es la cosa?

¡Nuestra libertad está en juego! Perdemos variedades de semillas, empobreciendo este patrimonio de la humanidad. Si viniese una plaga, la falta de variedad arrasaría todo, o acabaríamos en manos de una corporación. El 1% de la humanidad domina al otro 99%.

¿Podemos enderezar esto?

Luchando juntos, sí. En India hemos conseguido nuevas leyes que protejan a los campesinos de abusos, y también a las mujeres.

¿Ha mejorado el trato a las mujeres desde su niñez?

Recuerdo a las mujeres en las minas: se enfrentaron a una mafia armada, bloqueando la mina. ¡Las mujeres son valientes! Cada vez que flaqueo, pienso en aquellas mujeres y me vuelven las fuerzas. ¿Y sabe de dónde viene esa fuerza?

¿De dónde?

De la hierba que pisan, de la tierra misma. El poder de la naturaleza está en nosotras.

¿Y no en el varón?

También…, si renuncia al patriarcado, sistema de explotación destructiva de la tierra, de sus minerales, vegetales y animales. Tres aspectos expresan el patriarcado: la colonización, el maquinismo industrial…

Las máquinas nos han reportado prosperidad.

Sólo para los que mandan. No hay progreso con maltrato a la naturaleza, si la agredimos como a un objeto inanimado, eso es esquilmarla, un atraso. Y la tercera expresión patriarcal es el atropello a la sabiduría de la mujer, culminada por el capitalismo

¿Qué puede hacer el ecofeminismo?

Eco viene del griego oikos: casa. De ahí economía: ¡sin el trabajo doméstico femenino, no hay riqueza! Es un trabajo creativo. El capitalismo es extractivo, destruye.

Un ejemplo.

Desde 1995, en India se han suicidado 300.000 campesinos, extorsionados económicamente por los amos de semillas y pesticidas. Es un crimen contra la Tierra y la humanidad. Incluyo los transgénicos.

¿Qué les pasa?

Causan patologías: si hay más niños autistas que nunca, se debe a los transgénicos.

Es una afirmación arriesgada…

La sostengo. Están afectando al desarrollo neuronal de los bebés y propician cánceres en la población. ¡Hay que frenarlos!

Debe de ser usted una bestia negra para muchos.

Me llaman ludita, reaccionaria, incendiaria… Pero no me callarán. De las mujeres vendrá la salvación, seguiremos luchando. Igual que fuimos lectoras de semillas, ahora somos lectoras del presente y predictoras de la biovicilización.

¿Qué es la biocivilización?

Hacernos conscientes de que los humanos formamos parte de la Tierra, que no somos un ente separado. Cambiemos de modelo y diluiremos las miserias del patriarcado: cambio climático, desigualdad, insolidaridad, guerra.

¿Ecofeminismo al poder?

Frenaría el proyecto tóxico de dominación sobre la naturaleza y la mujer, insalubre e irresponsable. La naturaleza viviría, sería sostenible.

Y si no…, nos iremos a otro planeta.

Un concepto muy patriarcal: seguir conquistando y destruyendo… No, respetemos los recursos de la tierra y vivamos a gusto en este planeta: el ecofeminismo es el camino de la biocivilización planetaria.

Biocivilización

Vandana Shiva recibió en 1993 el premio Nobel Alternativo de la Paz, y Zapatero la tuvo como asesora en un grupo de pensadores durante su mandato. Es una mujer fogosa, combativa y vehemente que se crece ante los poderes de los bancos y corporaciones como Monsanto. Doctora en Ciencias Físicas, es una de las ecologistas, feministas y filósofas de la ciencia más prestigiosas a escala internacional, beligerante contra el neoliberalismo y defensora de los derechos de los pueblos. Publicó Ecofeminismo (Icaria) y ha participado en el IV Seminario Internacional de Convivencia Plane­taria: Construimos Biocivilización, organizado por la Associació Imago en Barcelona.

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20160509/401662158815/el-patriarcado-destruira-el-planeta-si-no-lo-frenamos.html?utm_campaign=botones_sociales

https://es.wikipedia.org/wiki/Vandana_Shiva