“El espíritu de la pintura”: Cao Guo-Qiang hace estallar el Prado

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Cai Guo-Qiang (nacido en 1957 en Quanzhou, China) es el primer artista contemporáneo que concibe obra inédita creada in situ para su exposición en el Prado y se trata de su primera exposición monográfica centrada en la pintura desde hace más de 30 años.

Cai Guo-Qiang en el Prado

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Esta exposición, que nace del continuo intercambio del artista con la figura y la espiritualidad del Greco y plantea un diálogo con los maestros del Prado (El Greco, pero también con Goya, Velázquez, Rubens y Tiziano), está formada por 27 pinturas hechas con pólvora, ocho de las cuales se han realizado en el Salón de Reinos.  Su técnica es un arte y requiere de todo un proceso de elaboración medido casi al milímetro: elegir la cantidad de pólvora adecuada, el color del humo que va a generar, donde debe caer más o menos… y para ello necesita también de un grupo de colaboradores que le ayudan a colocar las plantillas, los cables, la pólvora o los pesos. Hay una dosis de riesgo, también de improvisación, algo que va ligado a todo proceso creativo según el artista. “La pólvora se asocia a los atentados y a las guerras, pero también puede producir belleza y esperanza”, ha señalado durante la presentación de esta muestra.

 

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En la sala D se proyectará una pieza documental de 20 minutos dirigido por Isabel Coixet que recoge el proceso creativo y la producción que ha llevado a cabo el artista. Rodado en 4K, ha sido grabado entre Nueva York, Long Island, Madrid, Valencia y Toledo y tendrá también una versión más larga de 60 minutos que se estrenará el próximo invierno.

Ver más en: https://www.20minutos.es/noticia/3169287/0/cai-guo-qiang-espiritu-pintura-exposicion-museo-prado-madrid/#xtor=AD-15&xts=467263

El artista chino Cai Guo-Qiang (Quanzhou, provincia de Fujian, China, 1957) convertirá durante unas semanas el Salón de Reinos en su estudio para producir allí un grupo de obras inspiradas en la memoria histórica de aquel espacio histórico y en un diálogo con los maestros antiguos. Esta residencia artística culminará con la creación de El espíritu de la pintura, una obra de una escala monumental –de aproximadamente 20 metros de ancho–. Junto a esta obra, se presentará el resto de las pinturas producidas a partir de igniciones de pólvora en una exposición monográfica en el edificio Jerónimos del Museo del Prado.

Cai Guo-Qiang estudió escenografía en la Academia de Teatro de Shanghai, y desde entonces su obra ha abordado múltiples disciplinas artísticas como el dibujo, la instalación, el vídeo y la performance. Durante su estancia en Japón, entre 1986 y 1995, exploró las propiedades de la pólvora en sus dibujos, una técnica que le permitió desarrollar sus originales proyectos de explosión.

Cai ha recibido el León de Oro en la 48 Bienal de Venecia en 1999, el 20 Premio de Cultura Asiática Fukuoka en 2009, el Premio de la Fundación Barnett and Annalee Newman en 2015, así como el Premio Bonnefanten de Arte Contemporáneo (BACA) de 2016. En 2012, fue uno de los cinco galardonados en el prestigioso Premio Imperial, que reconoce la trayectoria en las artes, en categorías no recogidas en el Premio Nobel. Además, también fue uno de los cinco artistas que recibieron la primera Medalla de las Artes del Departamento de Estado de Estados Unidos por su destacado compromiso con el intercambio cultural internacional. Cai fue también director de efectos visuales y especiales en las Ceremonias de Inauguración y Clausura de las Olimpiadas de Verano de Pekín en 2008.

Entre sus numerosas exposiciones y proyectos individuales destacan Cai Guo-Qiang en el tejado: Monumento transparente, Metropolitan Museum of Art, Nueva York, 2006, y su retrospectiva Quiero creer, en el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York en 2008 también presentada el mismo año en el Museo Nacional de Arte de China en Pekín y en el Museo Guggenheim Bilbao en 2009. En 2013, su primera exposición individual en Brasil, Da Vincis do Povo, se presentó como exposición itinerante en el Centro Cultural Banco do Brasil y el Museu dos Correios de tres ciudades de este país. Viajó de Brasilia a San Pablo antes de llegar a su destino final en Río de Janeiro, y fue la exposición más visitada de un artista vivo en todo el mundo ese año, con más de un millón de visitantes. En octubre de 2013, Cai creó Aventura de una noche (Aventure d’un Soir), un proyecto de explosión para Nuit Blanche, festival de arte y cultura que se desarrolla a lo largo y ancho de toda la ciudad, organizado por el ayuntamiento de París.

Sus últimas exposiciones individuales incluyen Allí y de vuelta en el Museo de Arte de Yokohama en 2015 y Mis historias de pintura en el Bonnefantenmuseum Maastricht en 2016. El 15 de junio de 2015, Cai realizó su proyecto de explosión más reciente, Escalera al cielo (Sky Ladder), en la costa de la isla de Huiyu, Quanzhou, China. Sus próximas exposiciones individuales incluyen Octubre en el Museo Pushkin de Bellas Artes de Moscú (septiembre de 2017) y ésta en el Museo del Prado de Madrid  “Cai Guo-Qiang en El Prado. El espíritu de la pintura”  (hasta el 4 de marzo 2018).

https://es.wikipedia.org/wiki/Cai_Guo-Qiang

 

Vandana Shiva: “Estamos en guerra contra nuestra propia estupidez”

 

Sembrar la libertad: la humanidad en la encrucijada evolutiva

Conferencia de Vandana Shiva en el CCCB el 

http://www.cccb.org/es/multimedia/videos/sembrar-la-libertad-la-humanidad-en-la-encrucijada-evolutiva/228342

 

Vandana Shiva es física, activista ecologista y pensadora ecofeminista. Tras doctorarse en ciencias físicas por la Universidad de Western Ontario (Canadá), comenzó a realizar investigaciones en varios centros de investigación de la India, donde combinaba ciencia, tecnología y políticas medioambientales. En 1981 fundó la Research Foundation for Science, Technology and Natural Resource Policy, entidad que desarrolla proyectos ecológicos y sociales en colaboración con el mundo local y los movimientos sociales indios, como el impulso de la agricultura ecológica, el estudio y mantenimiento de la biodiversidad o las acciones para fermentar el compromiso de las mujeres con el movimiento ecologista. Uno de los primeros proyectos de esta fundación, llamado Navdanya,ha crecido hasta convertirseen una ONG que promueve la agricultura orgánica y la defensa de los derechos de granjeros y agricultores. Ha escrito numerosos libros donde aboga por desarrollar un modelo de agricultura sostenible y cambiar el paradigma alimentario, como The Violence of the Green Revolution (Zed Books, 1991) o Monocultures of the Mind (Zed Books, 1993). También ha criticado los costes ecológicos, sociales y económicos de la globalización en los libros Biopiratería: el saqueo de la naturaleza y del conocimiento (Icaria, 2003) y Las guerras del agua (Icaria, 2004). Otro de sus ámbitos de investigación y de activismo es la lucha contra la privatización de las semillas por parte de grandes multinacionales, a la que ha dedicado ensayos como Cosecha robada (Paidós, 2003). En 1993 recibió el Right Livelihood Award, considerado popularmente como el premio Nobel de la Paz alternativo, y en 2010 fue galardonada con el Sydney Peace Prize por su compromiso con la justicia social.

 

 

Alejandra Pizarnik. Morar en el bosque

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Hablo como en mí se habla. No mi voz obstinada

en parecer una voz humana sino la otra que

atestigua que no he cesado de morar en el bosque.

Alejandra Pizarnik, Extracción de la piedra de locura, 1964

 

 

ALEJANDRA-PIZARNIK Alejandra Pizarnik. Nació en Buenos Aires el 29 de Abril de 1936. Estudió filosofía y letras en la UBA y, más tarde, pintura. Entre 1960 y 1964 vivió en París donde trabajó para la revista “Cuadernos” y algunas editoriales francesas, publicó poemas y críticas en varios diarios, tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé, e Yves Bonnefoy, y estudió historia de la religión y literatura francesa. A su vuelta a Buenos Aires publicó tres de sus principales volúmenes, “Los trabajos y las noches” (1965), “Extracción de la piedra de locura” (1968) y “El infierno musical” (1971), así como su trabajo en prosa “La condesa sangrienta” (1971). El 25 de septiembre de 1972, mientras pasaba un fin de semana fuera de la clínica psiquiátrica donde estaba internada murió de una sobredosis intencional de seconal.

Feu clic per accedir a Pizarnik,%20Alejandra%20-%20Pizarnik.pdf

 

Imagen sacada de este vídeo de 00:07” de un lobo en un bosque nevado de Alemania:

http://footage.framepool.com/es/shot/121758631-lobo-depredador-invierno-nieve

 

El canto del mirlo

 

“Últimamente todo se mueve. Como si la solidez fuese cosa de los ojos. El estar quieto de las cosas. Como el canto del mirlo. No hay mirlo. Al menos por lo que a mí respecta. Que haya cosas depende de la duración. Si duran en lo mismo, hay pared; si duran en movimiento, hay mirlo.”

Chantal Maillard, La mujer de pie: 29. Galaxia Gutenberg, 2015

 

Sonograma de Carlos de Hita: “Canta un mirlo. Oímos su voz. Y gracias al sonograma, también la vemos: una caligrafía a tinta en la que podemos leer las sílabas, las modulaciones, las inflexiones, los quiebros, los entresijos de su canto.”

El muro del cementerio de Ixelles.

 

 

Calendario sonoro y animalesco

Que este nuevo año 2018 esté sintonizado en la escucha de todos los seres de este planeta maltrecho… Auuuuuuu bienvenidas de nuevo al taller lobuno!

 

 

Doce lunas, doce páginas del calendario sonoro de la naturaleza.

La luna de enero es la del búho real y la garza.

La de febrero es del búho chico, el zorro y el sapo corredor.

La de marzo es la del alcaraván en el suelo y el mochuelo en su olivo.

Durante la luna de abril llega el tiempo del urogallo, del corzo y  de la becada.

Bajo la de mayo canta el ruiseñor.

Plenilinio en junio, con el paíño en su roca y  la pardela cenicienta sobre el mar.

En julio le silba a la luna el autillo; junto a él matraquea el chotacabras pardo.

En la de agosto gruñe el calamón, se ríe el zampullín y no calla ni una sola rana.

La luna de septiembre es la de la berrea y el sapo partero.

En octubre, la luz fría ilumina la ronca del gamo y el viaje otoñal del cárabo.

En las noches de noviembre chapotean en sus reflejos el avefría y las grullas viajeras.

La de diciembre es la luna del lobo.

 

Carlos de Hita. Técnico de sonido, en producción y postproducción, especializado en los sonidos de la naturaleza. Autor de un archivo sonoro con las voces de la fauna española, africana, amazónica e india.

http://www.carlosdehita.es/?p=1046

http://www.carlosdehita.es

 

Cantando sobre los huesos: procesos de regeneración en la iniciación femenina

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Pocos textos han sido recopilados sobre el proceso de empoderamiento de las iniciaciones femeninas. Sin embargo, toda mujer sabe que tener modelos femeninos que hayan experimentados descensos hacia los ínferos (aquel estrato más profundo, más arcaico de la psique en el que tiene lugar –fuera del lenguaje– un reencuentro de la sensibilidad con las vivencias más elementales de la experiencia vital), y su posterior regeneración fisiológica y psicológica, es una ayuda incalculable a la hora de adentrarse en los propios. Estos testimonios procuran a menudo aliento y postrera comprensión acerca de los propios descensos efectuados o/y sufridos. Estos tres extractos recogen antigos rituales chamánicos que reconocemos en muchos de los cuentos con los que trabajamos en los talleres. La confluencia de los procesos que describen estos textos revela en un lenguaje metafórico (oscuridad, descenso, huesos, desmembramiento, giros, desafíos…) profundas pautas psíquicas universales, y delinea un modelo arquetípico cíclico —vida-muerte-vida— ajeno a la dualidad de nuestro lenguaje común, que se despliega tanto en los cuentos, los mitos, los relatos de antigua sabiduría, como en los sueños nocturnos, en ciertas experiencias meditativas, y en las obras creadas en estados de conciencia no ordinaria. Las sirenas de Homero, escribe Pascal Quignard, tienen alas de buitre y reinan sobre blancas osamentas… [M. Ch.]


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[…] La única tarea de La Loba consiste en recoger huesos. Recoge y conserva sobre todo lo que corre peligro de perderse. Su cueva está llena de huesos de todas las criaturas del desierto: venados, serpientes de cascabel, cuervos. Pero su especialidad son los lobos.

Se arrastra, trepa y recorre las montañas y los arroyos en busca de huesos de lobo y, cuando ha juntado un esqueleto entero, cuando el último hueso está en su sitio y tiene ante sus ojos la hermosa escultura blanca de la criatura, se sienta junto al fuego y piensa qué canción va a cantar.

Cuando ya lo ha decidido, se sitúa al lado de la criatura, levanta los brazos sobre ella y se pone a cantar. Entonces los huesos de las costillas y los huesos de las patas del lobo se cubren de carne y a la criatura le crece el pelo. La Loba canta un poco más y la criatura cobra vida y su fuerte y peluda cola se curva hacia arriba.

La Loba sigue cantando y la criatura lobuna empieza a respirar. La Loba canta con tal intensidad que el suelo del desierto se estremece y, mientras ella canta, el lobo abre los ojos, pega un brinco y escapa corriendo cañón abajo.

En algún momento de su carrera, debido a la velocidad o a su chapoteo en el agua del arroyo que está cruzando, a un rayo de sol o a un rayo de luna que le ilumina directamente el costado, el lobo se transforma de repente en una mujer que corre libremente hacia el horizonte, riéndose a carcajadas.

Clarissa Pinkola EstésMujeres que corren con los lobos, ed. B, 1998.

***

20150417_174249Durante tu viaje en las profundidades del bosque, quizá tropieces con una casa que camina, salta, gira, dibuja piruetas sobre patas de pollo. La puerta está hecha de huesos humanos, los cerrojos de dedos humanos, la cerradura es la boca sonriente de la muerte. Rodeando el lugar, hay una verja con una calavera en cada estaca. Una estaca está vacía, para recibir tu cabeza caso de que fracases en acometer la prueba. La sola visión basta para sacar al buscador de su percepción normal. Éste no es un lugar de lógica racional.

La propietaria de esta notable casa es una vieja bruja, Baba Yaga, que puede abalanzarse sobre ti en su mortero mientras cabalgas. Detrás de ella va una escoba que barre toda huella de sus idas y venidas, pues es imposible atraparla. Con una carcajada y ojos como ascuas de fuego pregunta sobre lo que buscas… “He venido a pedir fuego”…

No se trata de peticiones normales. Uno ha empezado a buscar en las profundidades del inconsciente aquello que es esencial para el crecimiento, el cambio, la plenitud. En realidad, la bruja, la hechicera, la energía de la sabiduría de la Diosa, no aparece en los sueños hasta que el viajero es lo bastante fuerte para ser vulnerable. El yo tiene que haber renunciado a una parte de su control defensivo antes de que pueda superar el enfrentamiento con esta energía. Entonces aparece ella, sin más ceremonias y, tras determinar si tu búsqueda es o no legítima, tiene una pregunta más: “¿Has venido aquí por tu propia y libre voluntad o vienes por obligación?, o bien: “¿Has venido a enfrentarte a los hechos, joven valiente, o huyes de los hechos?”

Ésa es la prueba para saber si estás preparado para proseguir tu búsqueda. Si dices: “He venido por mi propia y libre voluntad”, tus huesos formaran parte de sus adornos. Si, en cambio, dices: “He venido por obligación”, tu cabeza reposará en la estaca que guarda la puerta. La prueba es, simplemente, la siguiente: “¿Te has vuelto suficientemente consciente para ir más allá de la dualidad?” […]

Baba Yaga nos desafía a ir más allá de esta etapa inmadura del desarrollo hacia un mundo de ambos/y. […] La respuesta correcta para Baba Yaga sería algo así como: “Estoy a que en un setenta y cinco por ciento por mi propia y libre voluntad, y en un sesenta y cinco por ciento por obligación.” Esta respuesta implica que tenemos una comprensión más humilde y precisa de nuestra propia naturaleza. Lo cierto es que la mayoría de las personas estamos donde estamos en parte por circunstancias abrumadoras que nos han arrojado aquí y en parte porque es donde queremos estar. […]

En su estudio de la dakini (energía femenina feroz), Tsultrim Allione descubre que “en casi todas las historias sobre los grandes santos del Tibet, aparece la dakini en momentos cruciales. Los encuentros suelen tener el cariz de un desafío duro y penetrante ante las concepciones fijadas del practicante.

Marion Woodman & Elinor Dickson, Bailando entre llamas, Luciérnaga, 1999.

***

mujeres-de-sabiduria […] Básicamente el proceso es el de la iniciación, en la que uno escoge voluntariamente entrar en la oscuridad. Apartarse conscientemente de la luz del sol para penetrar en los niveles más profundos de sí mismo. En las iniciaciones tibetanas se utiliza como símbolo una venda de ropa que cubre los ojos. atravesando la oscuridad, uno penetra en otra dimensión diferente.

En la antigua Grecia, los buscadores de oráculos debían introducirse en la cueva de Zeus –Trofonios– a través de un estrecho agujero similar al canal de nacimiento, de la cual salían después de tres días ayudados por los “terapeutas”.

Los ritos iniciativos de los chamanes eran muy similares al descenso del “delog”. En Asia central, los chamanes Yakut describen como “los espíritus malignos se llevan el alma del futuro chaman al otro mundo, encerrándole en una casa durante tres años (sólo un año para chamanes inferiores) donde lleva a cabo su iniciación. Los espíritus cortan la cabeza del candidato mostrándosela, ya que debe presenciar su propio desmembramiento, y continua cortando en pequeños pedazos todo su cuerpo, repartiéndolos entre los espíritus de las diferentes enfermedades. Únicamente pasando por esta prueba, obtendrá el futuro chamán el poder para curar. Entonces, los huesos son cubiertos con carne nueva y en algunos casos se renueva toda la sangre. […]

También se puede “viajar” al otro mundo a través de una depresión, en la que se llega a niveles muy profundos y se experimenta la oscuridad de la muerte. Si la persona enferma sale a flote, utilizando estas experiencias, ello es el equivalente a la introversión del ermitaño que penetrando voluntariamente en los niveles más bajos de su ser surge de nuevo con un conocimiento que puede ayudar a los demás. Este tipo de experiencia puede convertirse en un punto de partida que permita el crecimiento y el renacimiento. Es fundamental que la persona sea capaz de recordar lo vivido durante el descenso, de no ser así, habrá sido inútil. […]

Muchas mujeres occidentales, después de pasar una época de crisis, deciden vivir solas, sabiendo, intuitivamente, que la confrontación con su soledad las llevará a una comprensión más profunda. Estas mujeres (a las que nuestra sociedad considera desdichadas) pueden encontrar un apoyo en estas biografías de yoguinis tibetanas.

También ellas buscan el apoyo en otras mujeres o la ayuda de psicoterapeutas para resurgir de sus descensos; de la misma manera que las yoguinis buscaban la guía de sus maestros o amigos espirituales, así como los griegos necesitaban la ayuda de los “terapeutas” para poder dar sentido a lo experimentado en la cueva de los oráculos.

Tsultrim AllioneMujeres de sabiduría, Ed. Los libros de la liebre de marzo, 1990, reed. 2007.

Había reseñado y citado fragmentos de este libro en una anterior entrada: https://blogdelesllobes.wordpress.com/2017/02/05/mujeres-de-sabiduria-descenso-y-resurreccion/

El ciclo. Sobre el Solsticio de invierno

 

El Solsticio de Invierno es el momento, el instante en el que la posición del Sol se encuentra a la mayor distancia angular negativa del Ecuador. En el hemisferio norte la noche es la más larga. Solsticio viene del latín solstitium o Sol sistere, el sol quieto. Ocurre entre el 20 y el 23 de diciembre. Desde tiempo inmemorial el hombre ha mirado a las estrellas, al Sol, y ha comprendido que el paso del tiempo y los ciclos de la naturaleza tenían que ver con esa relación entre su planeta y el astro rey, aunque pensase que la Tierra fuera el centro del universo, o que su ésta girase en órbitas elípticas en torno al Sol. Es verdad, es la noche más larga, pero a partir de entonces comienza a acortarse, como si la larga oscuridad empezase a ser derrotada caminando, aunque todavía parezca que esté lejos, hacia el triunfo de la luz, de la vida que permite que los cultivos inicien su crecimiento.

El Solsticio se celebra desde que el hombre es consciente de que ocupa un lugar en el Universo. En la profunda Alemania, en Sajonia-Anhalt, está el Círculo de Goseck de unos siete mil años de antigüedad, un conjunto de anillos concéntricos excavados en el suelo. En el círculo exterior se abren dos puertas que se alinean con el Solsticio de invierno. Unos miles de años menos, al otro lado del mar, en las Islas Británicas se erige el megalito más famoso del mundo, Stonehenge (4.000 o 5.000 años de antigüedad), un escenario para que el hombre se relacionase con los astros. Cuando el sol se pone en el Solsticio de invierno, los rayos que emite se alinean con el altar central y la piedra de los sacrificios. En la vecina Irlanda se levanta un túmulo de unos 5.000 años de edad, en Newgrange, al noreste, cubierto de hierba y con túneles y canales. En el Solsticio de Invierno el sol penetra en las salas principales. Algo parecido ocurre en otro túmulo escocés.

Los celtas daban el nombre de Yule al Solsticio de invierno, término relacionado con la tradición de observar los astros y su relación con los cambios de estación. Pero, sobre todo, era el momento en el que se celebraba el renacimiento del dios y los espíritus, después de su muerte en Samhaim, que es cuando se celebraba el año nuevo druídico, en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre. El período entre Samhaim y Yule era la estación oscura, con la menor cantidad de luz solar, las plantas parecían muertas y los animales hibernaban. En Yule se quemaba un leño, un tronco grande de pino o sauce, que se había cortado en el Yule anterior y se había guardado cuidadosamente. El rito es dirigido por el druida. Ese tronco era elegido cuidosamente. El druida hablaba con los árboles del bosque para pedirles permiso y saber cuál era el adecuado para convertirse en el leño de Yule. Una vez escogido se tallaban en su superficie símbolos sagrados relativos al renacimiento, que ese era el sentido de la celebración. También se tallaban figuras masculinas y el Sol. Pero no era una celebración de júbilo como el que estallaba en el siguiente Solsticio. El druida medita y ayuna con el fin de ayudar a la tierra a renacer para dar sus frutos. Yule implica un ejercicio de introspección, un análisis íntimo sobre lo acontecido y realizado en el año, para renacer espiritualmente. Cuando se quema el leño se cierra el ciclo y comienza otro nuevo.

Cruzando el Océano Atlántico, nos acercamos a los mayas del Yucatán. Allí, en Tulum, levantaron una construcción que tiene un orificio en la parte superior que producía un curioso efecto cuando el sol del Solsticio de invierno se alineaba con el mismo. Los incas, más al sur, celebraban el Solsticio atando el Sol a una piedra para que no se les escapase.

Regresando a nuestro mundo no podemos dejar de aludir a la importancia de las Saturnales de los romanos. Aunque existe una celebración vinculada a los triunfos de los generales victoriosos, nos interesa la relacionada con el culto a Saturno, dios de la Agricultura. Acontecía entre los días 17 y 23 de diciembre con velas y antorchas, coincidiendo con la época más oscura del año, y el nacimiento de un nuevo período de luz, el dominio del Sol Invictus, el 25 de diciembre. Las Saturnales tenían una clara vinculación agrícola porque cerraban el ciclo de trabajo invernal en el campo, al terminar la siembra del trigo, y permitía un período de descanso para el campesino y su familia. Saturno se vincula también con Cronos. No podía ser de otra manera. Si Saturno protegía la Agricultura, Crono era el dios de la edad de oro de la tierra cuando los hombres vivían felices, sin distinciones sociales ni fatigas. Esta dimensión social se conservó en las Saturnales, porque era un momento propicio para libertar esclavos, además de permitirse una cierta subversión de las distinciones entre las clases sociales romanas, entre patricios y plebeyos.

Las Saturnales romanas, al contrario de la celebración celta, eran ruidosas, festivas y alegres, con diversiones y banquetes. Nuestra civilización actual, aunque ha perdido el sentido agrícola de la festividad, ha recogido este aspecto festivo y alegre de los romanos, olvidando la introspección celta. Las fiestas comenzaban con un sacrificio en el templo de Saturno, un dios fundamental para los romanos, que solamente Júpiter terminaría por desplazar en importancia en la Triada Capitolina. El templo de Saturno estaba al pie del Capitolino, en el área más sagrada para los romanos. Terminado el sacrificio se celebraba un gran banquete para todo el pueblo.

Durante las Saturnales las familias romanas adornaban sus casas con plantas y velas encendidas para celebrar la llegada de la nueva luz. Los romanos se hacían regalos entre sí, como figurillas de barro y las propias velas.

La Iglesia triunfante consiguió sustituir las Saturnales con la Navidad, adoptando algunos aspectos, como las celebraciones y los regalos. Pero el espíritu pagano siempre se mantuvo consiguiendo sobresalir y ser predominante unas fechas después de la Navidad, en la fiesta que se produce en el cambio del año en la noche del 31 de diciembre.

Para los masones, los Solsticios son momentos claves. Si el de verano supone el paso del auge a la decadencia, del punto culminante de la luz hacia la oscuridad, el de Invierno es el símbolo de la luz, del regreso de la misma y del fin de las tinieblas. Por eso, el de verano debe celebrarse con una cena, y el de invierno con un almuerzo diurno. La celebración del Solsticio de Invierno, como del de Verano, recuerda los ciclos rigen el Universo, tanto desde el punto de vista astronómico, como filosófico. Ser conscientes de estar inmersos en distintos ciclos en la vida parece fundamental para los masones a la hora de entender lo que ocurre, para adquirir la sabiduría y hasta la paciencia para saber culminar esos ciclos, aprovecharlos y contribuir a dicha culminación.

 

http://losojosdehipatia.com.es/cultura/historia/sobre-el-solsticio-de-invierno/

 

 

Imagen del mito. Joseph Campbell

https://issuu.com/atalantaweb/docs/69_-_campbell_issuu

 

Traducida por primera vez a nuestra lengua por la editorial Atalanta en 2012, Imagen del mito es una de las obras fundamentales del gran mitólogo norteamericano Joseph Campbell. Este libro hace un extenso recorrido por la mitología de las culturas de todo el mundo a lo largo de más de cinco mil años de historia y 423 ilustraciones del arte de Mesopotamia, Egipto, India, China, Europa, Oceanía o la cultura olmeca mexicana.

Campbell distingue dos maneras de elaborar mitos: la de las tradiciones populares de las culturas iletradas, relativamente simples, y la de las culturas más complejas que han desarrollado la escritura, como es el caso de las tres grandes religiones universales: budismo, cristianismo e islam. Traza líneas esenciales de todas estas mitologías y de la enorme influencia que han ejercido en el mundo, mostrando, a través de un cuidadoso análisis de los textos y las imágenes, las importantes diferencias que existen entre la cultura asiática y occidental con respecto a la idea del mundo como sueño, el orden cósmico y los ciclos y eones del tiempo, el símbolo del loto y la rosa, las transformaciones interiores del yoga y la psicología jungiana, para terminar con el sacrificio ritual y el despertar.

Imagen del mito es un inmejorable acercamiento a la comprensión del significado profundo que tienen los mitos del pasado, tan ajeno y desconocido para el lector de hoy, pues, si cualquier mitología se muestra en su forma exterior y literal como una serie de fábulas, contemplada desde el ángulo interior y simbólico se revela como una sucesión de realidades psicológicas llenas de sabiduría espiritual.

Joseph CampbellImagen del mito, trad. Roberto Bravo, Editorial Atalanta, 2012.

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Imagen_del_mito

Himno a la Mujer | Shaktisangama Tantra

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La Mujer (Shakti) es la creadora del universo,

el Universo es su forma;

la Mujer es el fundamento de los mundos,

ella es la forma verdadera del cuerpo.

Adopte la forma que adopte,

la de un hombre o la de una mujer,

es la forma superior.

En la Mujer reposa la forma de todas las cosas,

de todo lo que vive y se mueve en el mundo.

No existe joya más preciosa que la Mujer,

ni condición superior a la suya.

No existe, nunca existió y nunca existirá

un destino parecido al de la mujer;

no hay reino, ni fortuna

comparable a una mujer;

no existen, nunca existieron, nunca existirán

lugares sagrados similares a la Mujer.

Ninguna oración iguala a la Mujer,

ni fórmula mística ni ascesis

que valgan la Mujer.

No existe, nunca existió y nunca existirá

una riqueza más valiosa que una Mujer.

 

Shaktisangama Tantra II.52

 

Imagen:

El triángulo primordial, símbolo de Shakti, la Diosa Suprema. Rajasthan, siglo XVII, gouache sobre papel.

Este yantra (instrumento diagramático que favorece la concentración) representa a Shakti, el aspecto femenino de la divinidad. Los tres lados del triángulo — yoni —representación de la vulva, la matriz creativa del cosmos— con sus tres colores: negro, rojo, blanco, simbolizan a las tres gunas, 3 cualidades que componen todo el universo: sattva (luz, serenidad, discernimiento), rajas (energía, pasión, movimiento), tamas (ignorancia, inercia, oscuridad).