“Entre nubes blancas”, un documental de Edward A. Burger

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“Entre Nubes Blancas” (Amongst White Clouds, 2007) recorre el día a día de ascetas, maestros y aprendices que viven solos, dispersos por los picos y valles de la zona montañosa china de Zhongnan. Las Montañas de Zhongnan han sido la morada de buscadores solitarios desde hace aproximadamente cinco mil años. En este marco de vida sencilla, dedicada a la agricultura de subsistencia y a la contemplación, el documental enseña, con el ejemplo de sus protagonistas, hasta qué punto lo espiritual puede estar ligado a la simplicidad del aire, el agua, el fuego y la tierra.

El  director americano Edward A. Burger ha sido uno de los pocos extranjeros que han podido conocer en persona la vida de estos ermitaños, que constituyen una tradición milenaria de la vía budista zen en China.

Primera parte (ambas partes con subtítulos en español)
Duración: 41:18

Segunda parte
Duración: 45:01

http://comandodharma.blogspot.com.es/2010/04/entre-nubes-blancas.html

 

Intrusión. Denise Levertov

Pensando en nuestra Doncella Manca

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Después de cortarme las manos
y de que me hubieron crecido otras

algo que mis antiguas manos habían anhelado
vino pidiendo ser mecido.

Después de que mis ojos arrancados
estuvieron marchitos y me hubieron crecido otros

algo por lo que mis antiguos ojos hubieran llorado
vino en busca de conmiseración.

Versión castellana: Isaías Garde


Denise Levertov – Intrusion

After I had cut off my hands / and grown new ones//
something my former hands had longed for / came and asked to be rocked.//
After my plucked out eyes / had withered, and new ones grown //
something my former eyes had wept for / came asking to be pitied.


denise-levertov Denise Levertov (1923-1997)

Nació en Ilford (Inglaterra), el 24 de octubre de 1923. Se formó literariamente en su propio hogar. Su madre leía para toda la familia obras de autores clásicos. Su padre, sacerdote anglicano, fomentó su interés por el misticismo. Cuando contaba 12 años remitió algunos poemas suyos a T.S. Eliot, que le contestó ofreciéndole su consejo.

Su primer libro de poemas, La imagen doble, se editó en 1946. Al año siguiente se casó con el escritor estadounidense Mitchell Goodman, marchando con él a vivir a los Estados Unidos. Tras tener un hijo, la pareja se divorció. Denise adoptó la nacionalidad estadounidense en 1956.

Su segundo libro de poemas fue Aquí y ahora (1957), al que siguieron A las islas por tierra (1958) y Gustar y ver (1964).

Por esos años se compromete activamente en el movimiento pacifista contra la guerra de Vietnam. En 1967 escribió su principal poemario, La danza de la tristeza, donde expone sus sentimientos de dolor ante la guerra. Ingresa en la Liga de Resistencia a la Guerra; su compromiso con el feminismo y el pacifismo le impulsa a utilizar de forma consciente la poesía como herramienta de lucha política y social. Trabajó como editora de poesía en The Nation; ello le permitió apoyar y publicar obras de poetas feministas y activistas de izquierda. En los años siguientes, dedicó su tiempo a la educación en diversas universidades. Finalmente, tras retirarse de la enseñanza, viajó por el país realizando lecturas de poesía.

Además de los poemarios ya citados, cabe señalar La respiración del agua (1987), Una puerta en la colmena (1989), Tren de la tarde (1992) y Ensayos nuevos y escogidos (1992). En total escribió veinte libros de poesía y crítica, cuyos variados temas se relacionan con la política, la guerra y la religión.

Denise Levertov falleció a consecuencia de un linfoma a los 74 años, el 20 de diciembre de 1997.


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https://es.wikipedia.org/wiki/Denise_Levertov

http://deniselevertov.blogspot.com.es

Imagen: Meret Oppenheim: Pelzhandschuhe, 1936, Ursula Hauser Collection, Switzerland.

Foto: Stefan Altenburger Photography, Zürich © VG Bild-Kunst, Bonn, 2013

Lita Cabellut o cuando la vida “craquelée” deviene arte

 http://culturainquieta.com/es/inspiring/item/11275-la-indigente-que-se-ha-convertido-en-la-pintora-espanola-mas-cotizada-del-mundo.html

http://www.elconfidencial.com/cultura/2015-10-28/lita-cabellut-arte-cotizada-mundo_1073541/

http://www.galeriasdeartebarcelona.com/lita-cabellut/

https://es.wikipedia.org/wiki/Lita_Cabellut

http://www.lilacabellut.com/

Próxima exposición de Lita Cabellut en Barcelona:

Desde el 5 de Octubre 2017 hasta el 27 de mayo 2018 tendrá lugar una gran retrospectiva de toda su trayectoria artística en la Fundació Vila Casas   http://www.fundaciovilacasas.com/es

Silence. Pat Collins

Director: Pat Collins | Productor: Tina Moran | Guión: Pat Collins, Eoghan MacGiolla Bhríde, Sharon Whooley | Cámara: Richard Kendrick | Editor: Tadhg O ‘Sullivan | Sonido: John Brennan, Éamon Pequeña | Cámara adicional: Colm Hogan | Sonido adicional: Chris Watson | Nacionalidad: Irlanda | 83 mn.

Sinopsis: Eoghan es un grabador de sonido que regresa a Irlanda por primera vez en 15 años. La razón de su regreso es una oferta de trabajo: grabar paisajes libres de sonido artificial. Su misión lo lleva a un terreno remoto, lejos de las ciudades y pueblos. A lo largo de su viaje, mantiene una serie de encuentros y conversaciones que gradualmente desvían su atención hacia un silencio más intangible, que está ligado a los sonidos de la vida que había dejado atrás. Influenciado por elementos del folclore y del archivo, Silence se desarrolla con una intensidad tranquila, donde las imágenes poéticas revelan una meditación absorbente sobre temas relacionados con el sonido y el silencio, la historia, la memoria y el exilio.

No he visto todavía la película (entre ficción y documental). Me ha recordado en parte la labor de Bernie Krause, registrando desde hace más de 45 años los sonidos de los entornos salvajes y constatando el innegable impacto humano sobre ellos. Aún cuando no es todavía visible por los ojos ése se detecta por el empobrecimiento de la riqueza biofónica del entorno salvaje. La voz del mundo natural progresivamente silenciada… Como el gran poeta persa Rumi escribió: “En el silencio hay elocuencia.” Una vez más, la sutil prevalencia del oído… la necesaria atención al silencio…

https://blogdelesllobes.wordpress.com/2016/06/28/la-voz-del-mundo-natural-bernie-krause/

 

Ushio Amagatsu. Butô

Umusuna, el nombre de la última coreografía del bailarín japonés contemporáneo Ushio Amagatsu, está sacado del japonés arcaico, significa “el lugar donde hemos nacido”. Para el coreógrafo japonés, esa palabra quiere decir el vientre de la madre, o el planeta Tierra. Umusuna, memoria de antes de la historia, de toda historia. El trabajo de Ushio Amagatsu pone en escena todos los sentimientos humanos comunes a todas las culturas. Su arte es universal. “Tenemos tendencia a olvidarlo en la vida cotidiana, dice el artista, pero el cuerpo humano se comporta de la misma manera en todas las culturas del mundo. Por ejemplo, un bébé, independientemente de su origen, necesita un año para ponerse en pie, es un rasgo universal del cuerpo humano. Ese aprendizaje puede describirse como un lento dialogo entre el ser humano y la tierra. Es ese intercambio mudo con la gravedad terrestre que intento expresar a través de la danza.”

Explorar el alma humana es la esencia del butô de la que se inspira Ushio Amagatsu. La danza Butô (ankoku butô, “danza de las tinieblas o danza del cuerpo oscuro”) nace en el Japón post-Hiroshima, a finales de los años 50. Es una danza que crea las bases de una aproximación radical de la danza contemporánea para expresar lo indecible, el sufrimiento y el horror, y la decisión de seguir construyendo sobre las cenizas atómicas. Desde entonces, esta danza no ha dejado de empujar los límites de lo que un cuerpo puede llegar a suscitar y a expresar. En 1975, Ushio Amagatsu (nacido en 1949, hace parte de la segunda generación de bailarines de Butô), crea su propia compañía Sankaï Juku compuesta únicamente por hombres. “Creo que hay [en mi danza], como en el animal, un equilibrio entre primitivismo y sofisticación” comenta el coreógrafo. Un espectaculo de Sankai Juku nos devuelve siempre a los orígenes del mundo, al caos orgánico de donde nace la vida para ir hacia la muerte… Por medio de una geometría en espejo muy precisa en el escenario donde irradia Umusuna, la danza de los hombres, acompañada por las bellas composiciones musicales de Takashi KakoYas-Kaz y Yoichiro Yoshikawa, integra como en una caligrafía el ritmo de las líneas curvas con la dinámica de la respiración. La visión de los bailarines con su cráneo rapado y su maquillage de polvo blanco, el minucioso despliegue de sus gestos, sus meticulosos rituales, sus cuerpos desnudos envueltos con telas color arena-piel, suscita una profunda emoción, verdaderamente única. Un trance dulce y potente a la vez. Una metamorfosis del cuerpo cuya piel de arena parece dejar vivir en el gesto algo del alma.

Fuera de su compañía Sankai Juku, Amagatsu ha creado dos piezas para bailarinas y bailarines occidentales en USA y a Tokio. También ha creado coreografías para la bailarina india Shantala Shivalingappa (de la que hemos hablado en este blog en alguna ocasión). Ha puesto en escena el Barba Azul de Béla Bartók en Japón y las creaciones mundiales de las óperas Tres hermanas y Lady Sarashina del compositor húngaro Péter Eötvös en la Ópera de Lyon.

https://fr.wikipedia.org/wiki/Ushio_Amagatsu

http://shantalashivalingappa.com/en/

En el catálogo “Fabienne Verdier: L’esprit de la peinture” que acompañó la exposición en la que la pintora francesa homenajeaba a los maestros flamencos (y  que algunas de nosotras tuvimos el inmenso placer de disfrutar en el 2013 en Brujas y en Bruselas) hay una entrevista entre Hélène Kelmachter y el coreógrafo Ushio Amagatsu, titulada “L’émotion du geste” (La emoción del gesto). Tanto Verdier como Amagatsu reconocen su obra como un diálogo con la gravedad. Movimiento, materia, gravedad, tinieblas y luz, verticalidad y horizontalidad, tensión y relajación, Oriente y Occidente, están en el núcleo del trabajo de ambos y le otorgan una dimensión cosmogónica a su obra.

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Aullidos para esta superluna!

Aullad, aullad mucho esta noche!

Acallemos por un rato nuestro parloteo humano

y celebremos a la Loba, nuestro animal interior!

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La Loba, la vieja del desierto, es una buscadora de huesos… En nuestro interior vive la vieja que recoge huesos. En nuestro interior tenemos la capacidad de volver a configurarnos como las criaturas salvajes que antaño fuimos y tenemos los huesos que nos pueden cambiar y pueden cambiar nuestro mundo, y tenemos el aliento, nuestras verdades y nuestros anhelos; juntos constituyen el canto, el himno de la creación que siempre hemos ansiado entonar… 

Clarissa Pinkola Estés. “Cantando sobre los huesos” in Mujeres que corren con los lobos


http://elpais.com/elpais/2016/11/13/ciencia/1479033772_910377.html

http://elpais.com/elpais/2016/11/13/album/1479056315_379857.html#1479056315_379857_1479056558


Boris Cyrulnik. Trauma y resiliencia: “Las almas heridas”

Durante su visita a Barcelona en febrero de 2016, el psiquiatra y psicoterapeuta Boris Cyrulnik, autor del bestseller Los patitos feos, habló sobre la resiliencia y su nuevo libro, Las almas heridas (Gedisa). Impartió conferencia en el Institut Français y el día siguiente repitió el evento con un debate sobre ‘Resiliencia y Educación’, organizado por la Fundació Jaume Bofill, también en el IF, en el que de nuevo se completó el aforo.  Aquí tenéis un enlace donde podéis seguir el acto en vídeo y donde encontraréis algunas entrevistas en la prensa: http://gedisa.com/noticias.aspx?modo=l&cod=239

 

Les paysages éclatants de Georgia O’Keeffe

GUY DUPLAT, ENVOYÉ SPÉCIAL À LONDRES | Publié le dimanche 2 octobre 2016 sur La Libre.be


La Tate Modern consacre une grande exposition, complète et convaincante, à la grande peintre américaine Georgia O’Keeffe (1887-1986). Figure essentielle du XXe siècle et de la peinture américaine, elle a souvent été ramenée à ses seuls tableaux de fleurs agrandies. Elles sont devenues des icones populaires, en posters, avec leur chromatisme vigoureux et leur sensualité voilée. Beaucoup (des hommes) y ont vu des connotations sexuelles qu’elle-même a toujours refusées avec vigueur.

L’expo à la Tate replace cette série dans un parcours très créatif, singulier et magnifique sur la fin avec ses paysages de désert d’une beauté stupéfiante. Une exposition, reflet de la personnalité forte de cette femme farouchement indépendante qui mourut presque centenaire.

Elle était née dans le Wisconsin et y vécut ses douze premières années dans la ferme de ses parents, baignée par le jaune des blés et le rythme de la vie rustique. Tôt, elle décide de devenir artiste et, à vingt ans, en 1907 elle poursuit ses cours à New York, y découvrant l’avant-garde européenne exposée par la galerie d’Alfred Stieglitz, la « 291 » sur la Fifth avenue. C’est là qu’elle admire Rodin, Cézanne et Matisse et apprend à lire Kandinsky. Elle deviendra la compagne puis l’épouse du photographe et galeriste Stieglitz.

 Oriental Poppies, 1927

Pourquoi des fleurs

Ses premiers travaux, inspirés des écrits de Kandinsky, partent du réel mais sont des compositions abstraites. Quand elle s’installe à New York avec Stieglitz et devient sa muse, si souvent choisie comme sujet de ses photos–nue ou habillée, elle change encore radicalement et peint de manière très réaliste la ville, ses gratte-ciel, son port. Avant de changer encore et de se lancer dans ses célèbres séries de fleurs fortement agrandies peintes dans des couleurs posées en épaisseur, donnant une consistance presque charnelle.

Des fleurs à la fois quasi abstraites et très précises, dans des verts pâles, des roses et des rouges. On y a vite vu, inspirés par les théories freudiennes, des connotations sexuelles, à ces étamines et pistils géants. Elle s’est toujours opposée violemment à cette interprétation. « Une fleur, dit-elle, c’est relativement petit. Une fleur, l’idée de fleur, cela parle à tout le monde. Pourtant, d’une certaine manière personne ne voit vraiment une fleur, c’est si petit et cela prend du temps. Alors moi, je vais la peindre en grand et les gens seront si surpris qu’ils prendront le temps de la regarder même à New York où les gens sont si occupés. »

En 1927, elle a 40 ans, subit deux délicates opérations au sein et vit mal que Stieglitz s’intéresse à une autre femme. Elle part alors au Colorado, puis au Nouveau Mexique qu’elle sillonne avec la femme de Paul Strand et avec le photographe Ansel Adams. Elle découvre les canyons profonds, les sommets boisés, les déserts dramatiques et la lumière intense des déserts. « Au Nouveau-Mexique, dit-elle, ce n’est pas la lumière qui tombe sur les choses mais les choses qui apparaissent dans la lumière. »

Black Mesa Landscape, New Mexico 1930

Presque abstraits

Dans les quelque soixante années qu’elle passera là, elle tentera surtout de cerner ces paysages. Seuls les formes des os blanchis au soleil apparaissent nets. Ou alors, c’est le contour d’une porte ou d’une maison en adobe. Le reste est une variation de bruns et de blancs, de formes liquéfiées par la lumière, d’aplats ponctués de tâches et de failles.

Elle combine les crânes de bêtes trouvés dans le désert et les paysages qui retrouvent la beauté de certaines estampes japonaises. La lumière se fait vaporeuse et brillante. Georgia O’Keeffe découvre la beauté d’un ciel moutonneux vu d’avion. Parfois un orage menace au lointain. Parfois, ses tableaux retrouvent l’abstraction.

Une peinture méditative qu’elle pratiqua jusqu’à sa mort à 99 ans, à Santa Fé, aux portes du désert.

Georgia O’Keeffe, Tate Modern, jusqu’au 30 octobre 2016

http://www.lalibre.be/culture/arts/les-paysages-eclatants-de-georgia-o-keeffe-57f0c9fccd70871fc42427ad

Perejaume: “El arte implica resistencia”

Caminar como práctica artística. Dejar de hacer como acto productivo. Enmarcar trozos de naturaleza para desmuseizar nuestra percepción del mundo. Despintar para escapar del exhibicionismo del arte. Perejaume nos invita a una excursión por los límites del arte y del lenguaje. También por los confines de Algunos árboles, la exposición que inaugura el próximo jueves en la galería Nogueras Blanchard de Madrid. Aunque rehúye las entrevistas, acepta perderse en esta emboscada.

BEA ESPEJO | 09/09/2016 |


Perejaume. Foto: Martín García Pérez

 

Hablar con Perejaume (San Pol de Mar, Barcelona, 1957) es como subir una montaña. Tiene mucho de viaje épico. Implica poner en juego todas nuestras capacidades y ampliar el punto de vista desde el cual miramos el mundo. Perderse significa encontrarse y esconderse implica exponerse. A ratos, él mismo se convierte en montaña. Incluso las cuestiones de orden cultural parecen ser absorbidas por el orden natural. Pasa en su estudio, una casa perdida en el monte en la que los árboles invaden el espacio donde dibuja y escribe. Allí, lo arbóreo baila y él florece en una curiosa relación de parentesco. Una mímesis forestal que se ha colado hasta en sus últimas obras.

Perejaume nos sitúa en un lugar poco común, tenso, donde una obra aparece y desaparece reclamando tiempo y recogimiento. Lejos de buscar una estética de la contundencia, sus dibujos, pinturas, instalaciones, vídeos y libros se instalan en el otro extremo: en el silencio y en el escuchar, en el contacto directo y los pequeños gestos. A lo largo de los años, ha realizado acciones mínimas y en lugares casi inaccesibles y ha expuesto en espacios deliberadamente alejados del circuito del arte: desde dejar ir un globo aerostático con un poema impreso hasta recorrer a pie los contornos de Madrid. Hasta en los proyectos más ambiciosos, como la retrospectiva que le dedicó el MACBA en 1999, jugó al escapismo con Dejar de hacer una exposición.

Sin jerarquía territorial alguna, he tratado de habitar y generar lugar, cuanto más cercano mejor, explicarme a través de él. Despintar, desdibujar o deshacer son algunas de las estrategias con las que reflexiona sobre los límites de la representación artística y del espacio del museo, así como sobre la necesidad de restablecer una relación directa con la naturaleza, los objetos y el territorio. Sin mediaciones. Sin explicaciones. Sin entrevistas. Perejaume se escurre en cuanto vislumbra un interrogante. “La del autor delante de la obra es una posición incómoda”, dice. Así que le invito a que nos coloquemos detrás.

Pregunta.- ¿Sabe quién es Perejaume?
Respuesta.- En su página web (www.perejaume.cat) tan sólo pone: ‘Perejaume. No sabemos gran cosa de él. Nació en el año 57 y aún dibuja y escribe’.

P.- Veo que opone su misma resistencia. Y una obra de arte, ¿está hecha para comunicar?
R.- Relativamente. Tan importante como su función comunicativa es su función de resistencia. Cuando una obra de arte nos interesa es porque están muy equilibrados los aspectos seductores que tiene con los aspectos de resistirse que también tiene. Por eso se mantiene en el tiempo.

P.- Viajemos 40 años atrás, a su época de estudiante.
R.- De mi generación hay pocos artistas que estudiaran Bellas Artes porque entonces tenía bastante desprestigio la escuela. Yo opté por hacer una formación más teórica por la historia del arte, la filosofía. Hice los cursos pero no recogí nunca los títulos, porque fue más una formación entre amigos que un trabajo intelectual profundo. A veces todavía sueño si me falta alguna asignatura de tan incompleta que fue. Digamos que la mía fue y sigue siendo una formación esencialmente local, muy cercana al mundo inmediato. Cualquier palmo de mundo tiene el mismo valor y ninguno es igual al vecino. Sin jerarquía territorial alguna, he tratado de habitar y generar lugar, cuanto más cercano mejor, explicar ese lugar, explicarme a través de ese lugar…

P.- Escritura e imagen van siempre juntas en ese viaje. ¿Dónde le llevan?
R.- Siempre me he sentido atraído por la visualidad verbal que es capaz de asociar cosas muy heterogéneas. ¿Que es, en realidad, la semejanza? Ciertos mecanismos metafóricos permiten dilatar la semejanza, desplazarla o reblandecerla como una sustancia pictórica apta para las más distantes asociaciones, para las más urgentes o reveladoras.

P.- Cuéntenos su hábitat de trabajo, su día a día.
R.- Vivo delante del mar, pero cada mediodía cargo la bicicleta en el coche y un amigo me sube a Can Basuny, en pleno bosque. Por la noche desciendo los 600 metros prácticamente sin tocar el pedal. Hago exactamente el mismo camino del agua, casi cada día de cada día. Creo que la cultura es repetición: la mímesis, el patrón métrico, la secuencia rítmica, el gusto y el regusto… La novedad solamente es potente cuando consigue mover o conmover esa regularidad. Inventar no es más que transformar. La novedad pura no es asimilable, como tampoco es posible la repetición pura porque nunca nada llega a repetirse exactamente.

 

Un frame del vídeo Rondó, 2016

P.- ¿Los suyos son relatos paisajísticos?
R.- Alerta con la palabra ‘paisaje’. Aparece en el siglo XVIII como una subordinación de la naturaleza a la cultura. Prefiero defender una tierra no tan ligada a la visualidad y al confort. Hace tiempo que vengo sustituyendo ‘paisaje’ por campo. Campo aplicado a cualquier tipo de espacio, al agrícola, pero también al urbano o al más agreste, con esa idea agraria de participación de cultivo, de imbricación absoluta.


P.- Sus últimas obras nos llevan hasta Algunos árboles. Así se titula su próxima exposición en la galería Nogueras Blanchard. ¿Por qué árboles?
R.- Obreda (Obraleda) es un libro inaugural en esa correspondencia de árboles con obra y de obras con árboles. También lo es en la intención de dar al conjunto de mis imágenes y textos una posible articulación forestal. Más recientemente, en un libro aún inédito, Treure una marededéu a ballar (Sacar la imagen de una Virgen a bailar), transito a través de la talla y la policromía de imágenes de María, con especial atención a la potencia imaginativa que, a los árboles, se les otorga desde la antigüedad. Por otro lado, mi taller está en pleno bosque y el mismo taller plantea una relación paradójica entre obras y árboles, entre mi manualidad y la de las encinas, entre los árboles que querría haber hecho y la mata de árboles que se acerca e intenta entrar en el taller y emboscarlo de nuevo. El bosque combate el esfuerzo humano para dejar rastros, lo hace de una manera discreta pero rigurosa. La última mano será la suya.

 

P.- Es reacio al formato de la entrevista. Ha sido difícil convencerle…
R.- Me resulta arduo este esfuerzo que se le exige al creador para que presente y difunda su propio trabajo. Echo de menos una cierta elegancia que permita actuar más discretamente. Hace sólo unos años, una sociedad más agraria que la actual tenía presente la imagen mortal de una semilla constantemente expuesta a la luz. Ahora, en una sociedad mucho más mediática, a las formas expositivas de promoción y de divulgación no se les plantea ningún límite, es como si fueran inocuas. En realidad, tanto en un caso como en otro, y en relación a la ocultación, el resultado no es tan distinto. La agraria es una ocultación previa, seminal. La tecnoindustrial es una ocultación por acumulación, por desprecio. Me resulta arduo el esfuerzo que se le exige al creador para que difunda su propio trabajo. Echo de menos actuar más discretamente.

P.- ¿Y el espectador?
R.- Cuando veo tantas entrevistas a los autores ocupando los espacios de la crítica o de presentación de sus trabajos, pienso en el papel que juegan como receptores de su propia obra. Evidentemente que la intención es seducir a un posible lector o espectador, pero no es menor la función de pasar la obra así, sin otro comentario o resumen que el que el propio autor propone. Naturalmente, cuanto más densa o extensa es una obra, más se acude a los autores para que la resuman ellos mismos. Todo esto es perfectamente explicable en un contexto tan vasto de producción que no permite ser asimilada.

Exponerse y esconderse

P.- ¿Es posible, pues, exponerse y esconderse?
R.- La idea de exponer y esconderse, o mejor aún, la de llegar a exponer el mismo esconderse, puede resultar algo enigmática pero es real. La fascinación de las obras que nos seducen proviene en buena medida de esta resistencia que comparten con la naturaleza profunda de la vida. Existe una parte considerable de vida oculta que vive de ocultarse. “No hay noche que no tenga luz, pero está oculta”, dice el maestro Eckhart. Sorprende hasta qué punto muchos libros publicados llevan hoy la fotografía de su autor. No sé que aporta de sustancial esta intimidad. Un primer plano del rostro para qué si, sobretodo en determinados libros de literatura, estamos en otra naturaleza de encuentro. También existe otra idea potente que es la de esconderse, no de los demás, sino en los demás. Joan Miró la definió perfectamente: “El arte puede morir, lo que realmente cuenta es que haya esparcido gérmenes sobre la tierra (…) No es una obra lo que importa, sino la trayectoria del espíritu durante la totalidad de la vida, no lo que se ha hecho, sino lo que deja entrever y facilita de hacer a los demás, en una fecha más o menos lejana”.

@bea_espejo