“La palabra ‘verdad’ ya no está en mis diccionarios”. Entrevista a Chantal Maillard

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Chantal Maillard es poeta y filósofa. Publica ‘La mujer de pie’ (Galaxia Gutenberg), una historia contada en tres registros que reflexiona sobre la enfermedad


La mujer de pie es una invitación a la escucha. ¿A quién escucha usted?

Me gusta escuchar a los pájaros y a alguna niña canturreando. Me tapo los oídos a ciertas voces que hablan sin pensar, que son sólo ruido. Como el piar de los pájaros cuando van a dormir. Prefiero a los pájaros porque no entiendo lo que dicen.

¿Quién es La mujer de pie?

—Alguien que no puede sentarse porque, en cuanto lo intenta, el dolor le hace levantarse como a los diablos aquellos que saltaban de sus cajas a abrirlas.

—La enfermedad y el dolor suelen estar presentes en su obra, ¿qué libros le han herido más?

—Los libros no hieren, lo que hiere es la existencia. No escribo a partir de otros libros, si a eso se refiere, hay cosas que han de ser experimentadas. Lo que la escritura pretende no es herir, sino comunicar. Reconocer la propia herida en palabras de otro es un bálsamo.

—¿Sin herida no hay escritura?

—Claro que la hay, la herida es sólo un tema entre otros posibles. Si he tratado del dolor en mis trabajos es porque he conocido algunas de sus variantes (son infinitas) y considero que es un tema importante, pero no el único. El proceso mental, las pasiones, la memoria, la indiferencia están presentes en mis libros. Tengo un especial cariño a Cual, ese personaje irónico, tierno y despojado que aparece en Hilos.

—¿Se arrepiente de algún libro propio?

—De todos los que contienen alguna afirmación.

—“Ningún animal se siente responsable de lo ocurrido a otro, salvo el humano”, ¿cómo se escribe la culpa?

—La culpa no es algo que exista, es algo que se construye. Culpable se le llama a aquel que transgrede las reglas de un determinado código moral. Fuera del orden establecido no hay culpa, sino un proceso en el que todo lo que adviene deriva de lo anterior. Ser capaces de libertad es saber saltar fuera de las normas del juego en el que se está. Escribir debería ser un acto de libertad.

—¿Dónde hay más verdad: en la filosofía, en la poesía o en la novela?

La palabra “verdad” ya no está en mis diccionarios.

—Usted es doctora en Filosofía, ¿qué pierden los alumnos que ya no recibirán esta asignatura?

—La Filosofía es ante todo un ejercicio lógico, de lenguaje. ¿Qué pierde una sociedad que se construye sobre un cúmulo de errores lógicos?, sería la pregunta. Pues, como las ciudades erigidas sobre aguas pantanosas, están destinadas a hundirse.

—¿Alguna vez ha perdido el hilo?

La cuestión es más bien cómo lograr perderlo. O mejor aún, cortarlo.

—¿Encuentra algo positivo en el ser humano?

—¿Me repite la pregunta?


http://cultura.elpais.com/cultura/2015/11/05/babelia/1446727038_949401.html

La recuperación del cuerpo por medio del canto

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“La Mujer Esqueleto canta para poder adquirir un cuerpo lozano. Este cuerpo que la Mujer esqueleto evoca con su canto es válido en todos los sentidos; no es un conjunto de partes y piezas de carne de mujer idolatradas por algunos en ciertas culturas sino un cuerpo femenino entero capaz de amamantar a los hijos, hacer el amor, bailar y cantar y sangrar sin morir.

Esta recuperación de la carne por medio del canto es otro tema popular muy común. En los cuentos africanos, papes, judíos, hispánicos e inuit, los huesos se transforman en una persona. La mexicana Coatlicue extrae seres humanos maduros de los huesos de los muertos del mundo subterráneo. Un chamán tlingit le quita cantando la ropa a la mujer que ama. En los cuentos de todo el mundo el fruto de los cantos es la magia. Y en todo el mundo las distintas hadas, ninfas y gigantas tienen unos pechos tan largos que se los pueden echar sobre los hombros. En Escandinavia, entre los celtas y en la región circumpolar, los cuentos hablan de mujeres capaces de crear sus cuerpos a voluntad.”

Clarissa Pinkola Estés, “La Mujer Esqueleto“, in Mujeres que corren con los lobos, Ediciones B, 1999.

 

*

 

“Volver a cantar. Volver a en-tonar el habla en el registro adecuado. El habla que no dice, o dice de otro modo lo que la voz transmite.

Hablar en dos registros: fuga de ámbitos. La voz del concepto modulada en una trama paralela. Arriba, el razonamiento: la razón extralimitándose en lo abstracto. Abajo, el canto.

Si no os pegáis a la letra, prometo cantar.

Cuidad –cuidaos– del extravío en las palabras. Adaptad el alma al vehículo, paralelamente.

Prometo volver a cantar, aunque por un tiempo breve, muy breve. Fuera del hábito, me esperan –¿quién espera?– Nadie. No hay nadie. –En todo caso sería descortés hacerles esperar ahí donde no hay nadie.

Pero ¿no será impostada, mi voz, en cualquiera de los lenguajes que hable a partir de ahora? Mejor pedidme el silencio, pedidme mi silencio. Lleva lo poco que puede ser enseñado.”

Chantal MaillardHusos. Notas al margen, Pre-Textos, 2006

 

 

Què és això, la bellesa? Cap a O’Keeffe

Comencem a preparar-nos pel viatge cap a les exposicions de la Georgia O’Keeffe (American, 1887–1986)…

Manos de Georgia O'Keeffe sobre la calavera de un caballo_Alfred Stieglitz

Manos de Georgia O’Keeffe sobre la calavera de un caballo, Alfred Stieglitz

Què és això, la bellesa?

Aquest vídeo del programa de TV3, Amb filosofia, reflexiona en 30 minuts sobre La bellesa http://www.ccma.cat/video/embed/5561655

“El poeta Josef Brodsky va dir que la bellesa és el lloc on l’ull descansa. Però la bellesa és relativa, subjectiva, condicionada per l’educació i l’àmbit cultural. ¿Les coses ens agraden perquè són belles o són belles perquè ens agraden? Amb la participació dels professors i assagistes Antoni Marí i Victoria Cirlot, la cineasta Agnès Varda, el politòleg Sami Naïr i la violinista i escriptora Léonor de Récondo.”

http://www.ccma.cat/tv3/alacarta/amb-filosofia/la-bellesa/video/5561655/#.Vj6JGQZhvYo.faceboo

 

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Georgia O’Keeffe, From the Faraway, Nearby, 1938. Oil on canvas; 36 x 40 1/8 in. (91.2 x 102 cm); Alfred Stieglitz Collection, 1959 (59.204.2) © 2011 Artists Rights Society (ARS), New York

 

 

Georgia O’Keeffe, Ram's Head, Blue Morning Glory, 1938. Oil on canvas; 20 x 30 in. Georgia O’Keeffe Museum; Gift of The Burnett Foundation. © Georgia O’Keeffe Museum

Georgia O’Keeffe, Ram’s Head, Blue Morning Glory, 1938. Oil on canvas; 20 x 30 in. Georgia O’Keeffe Museum; Gift of The Burnett Foundation. © Georgia O’Keeffe Museum

 

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Georgia O’Keeffe, Grey Blue & Black-Pink Circle, 1929. Huile sur toile, 36 x 48 in. Dallas Museum of Art, Gift of The Georgia O’Keeffe Foundation

 

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Georgia O’Keeffe. Jimson Weed/White Flower nº 1, 1932

Georgia O’Keeffe a la Tate Modern de Londres este verano!

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Primera gran retrospectiva de la pintora americana Georgia O’Keeffe en la Tate Modern de Londres del 6 de julio al 30 de octubre.

La Tate Modern presenta una gran retrospectiva de la artista estadounidense Georgia O’Keeffe, un siglo después de su debut en Nueva York. La exposición es la primera exposición en solitario importante de la obra de la artista en el Reino Unido. Este ambicioso y amplio proyecto revisará la obra de Georgia O’Keeffe en profundidad y valorará de nuevo su lugar en el arte del siglo XX, situando su obra en los círculos artísticos de su propia generación y delineando su influencia en los artistas de generaciones posteriores.

Y claro, nos vamos a Londres este verano! Por fin, talleres lobunos nómadas, realmente lobunos, de Grenoble a Londres, de aquí para allá, olfateando, rastreando, afinando nuestros campos de percepción!

http://www.tate.org.uk/whats-on/tate-modern/exhibition/georgia-okeeffe

http://www.biography.com/people/georgia-okeeffe-9427684

Y aquí va como recordatorio un enlace de nuestro viaje a Munich en el año 2012 siguiendo el rastro de la O’Keeffe en Europa. Inolvidable exposición en el Kunstalle Museum!

https://blogdelesllobes.wordpress.com/2012/05/16/georgia-okeeffe-en-munchen-leben-und-werk/

 

Nuestra huesera, Georgia O’Keeffe, llega a Grenoble este invierno

Georgia O’Keeffe y sus amigos fotógrafos

del 7 de noviembre 2015 al 7 febrero 2016

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Primera monografía consagrada en Francia a la pintora americana Georgia O’Keeffe, la exposición programada este otoño al museo de Grenoble constituye un acontecimiento excepcional. Una visión inspirada por la fotografía moderna. Las pinturas de Georgia O’Keeffe irán acompañadas por las fotografías de Alfred Stieglitz, de Anselm Adams, de Paul Stand…


http://www.museedegrenoble.fr/1702-georgia-o-keeffe.htm

La supervivencia. Herramientas mínimas. Revista Shangrila nº25

A MODO DE INTRODUCCIÓN: NIÑA VENDADA CON MUÑECO DE TRAPOS

Texto: Mariel Manrique

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Pequeña Eileen Dunne, que siempre serás pequeña en la portada de nuestra revista, con tus tres años sentados en una cama anónima del Great Ormond Street Hospital for Sick Children, tus tres años heridos en un bombardeo aéreo sobre Londres, en septiembre de 1940, cuando no sabemos dónde estabas ni con quién pero sí que jamás hubieras debido estar ahí o quizá sí pero sin aviones que hicieran sangrar el cielo, nena de ojos como lagos y cabeza vendada, de venda demasiado grande y demasiado temprana para su cabeza, con tus manos invisibles desde los aviones, que aferran y protegen como una promesa o un escudo un muñeco de trapo que nos da la espalda porque tiene su rostro sobre tu corazón, como si no quisiera ver o estuviera cansado o muy perdido, perdido entre los brazos como juncos de Eileen Dunne, que cuida a su muñeco como si estuvieran los dos sobre una balsa y la balsa flotara sobre el mar, el mar de Great Ormond Street sin faros ni fareros, el mar de los rescatados por manos enfermeras, de los abiertos, cosidos y cerrados, de los amputados y los estremecidos, marcados como naipes y tan solos, pensábamos hablar sobre el Apocalipsis, porque todos lo anuncian desde siempre, como si ya no estuviera sucediendo, como si se tratara de ángeles y trompetas y fragor y truenos y no de este silencio que cae como una lluvia entre nosotros, como si la catástrofe no fueran tus ojos, Eileen Dunne, las preguntas que no sabremos responder, las palabras que habrá que inventar para decirte un día cómo fue que te hicimos la guerra, que te dejamos descalza y sin muñeco en la línea de tiro, desprevenida y doblemente huérfana, sin caramelos y sin lámpara, aquí estás a la hora que es tu hora pequeña, como todas las cosas que trajimos para montar guardia, vinimos en trineo hasta Great Ormond Street, te alegrará saber que también vino Pedro, extendimos la manta y empuñamos la linterna,

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salimos hace tanto y todavía huele a estupor y sabe a pólvora y no puede amanecer, es de noche también durante el día, el día es la obra maestra de la repetición, somos expertos en la repetición que nos condena a no ser más que esto, estos huesos menudos que no aprenden, que perseveran en sobrevivir de alguna forma, buscamos el desvío y la bifurcación hasta llegar a verte, hasta entender que la única pregunta es cómo hacemos para soportarlo, por qué no hemos montado un Gran Incendio, qué tendría de malo decir no, preferimos no hacerlo, venga a nosotros tu tan frágil reino, Eileen Dunne, fuera del hospital te esperan los ponis y los perros, ellos te lamerán la cabeza vendada y dormirán tendidos a tus pies, jamás entenderemos por qué no entran los perros ni los ponis a los hospitales, en nuestro trineo cabe el que no entra, queríamos hacerte un número en colores, hace siglos que te imaginamos, por eso guardamos chocolates en la lata, de monedas ni hablar, somos tremendos, en el margen se escuchan las plegarias y las mudanzas nacen de las desposesiones, caímos en combate y en todas las trampas, fuimos de cara a todas las tormentas, los animales de tiro se alteraron, fuera de campo era la dirección, ahí estuvimos, ahí estaba Jesús (no el de los ministerios), todos sin crédito hasta Great Ormond Street, hasta el centro inasible de la imagen que nunca está en el centro, Eileen Dunne, tenemos nieve hasta en la garganta, no recordamos cómo era dormir, Shangrila tiene una forma que no está en los mapas, un fondo que es un mapa de su especie, de algún modo te hemos merecido, convocamos de urgencia lo que amamos, muy despacito todo lo que amamos vendrá a absolvernos de lo que lloramos y a emanciparnos de lo que perdimos, la soberanía es un trineo con las cuerdas cortadas, en el sitio del daño habrá una estrella, Eileen Dunne.


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Revista Shangrila nº 25

La supervivencia. Herramientas mínimas

LA SUPERVIVENCIA. HERRAMIENTAS MÍNIMAS

Coordinación: Mariel Manrique

Vimos una niña herida de guerra. Con su muñeco de trapo entre las manos y su venda en la cabeza. Nos propusieron un número sobre el Apocalipsis pero elegimos la supervivencia. Porque nunca recordaremos el final sino el trayecto. ¿Vivimos la tercera guerra mundial, librada en cuotas? ¿Nos infecta la peste del consumo, administrada por vía endovenosa? ¿Se acabó la lucha de clases? ¿Somos nativos o anfibios digitales en un mundo global de pequeños relatos? ¿Se nos murió primero Dios y después la Ideología? Como sea, vámonos. Al margen, al extremo de la pista polar. Para eso Joseph Beuys nos dio un trineo, donde cargamos las herramientas mínimas: una manta de fieltro, una lata de grasa animal, una linterna, todo anudado con tus sogas. Las sogas son tuyas, no hay viaje sin ellas.

Aquí vive Beuys con Amy Winehouse, Beckett y el arte povera, una escultora ignota de diminutas bestias de origami, las fotos de Antoine D’Ágata, los haikus de Taneda, los desharrapados de Aristakisian. Viven las obras que sobrevivieron: poemas de contrabando, mariposas en el exterminio, plegarias que no fueron escuchadas. Perros y ponis que arrastran el trineo, expedicionarios polares, alpinistas perdidos, las huellas y el sombrero de Robert Walser. Viven los sellos inhallables y las manos lentas, el juego como arma de combate. Las trampas y peligros de la modernidad, los postres que se niegan a los pobres, la traición en las crónicas, el nervio que rompe las costuras. Lo que cuesta es vivir. Aquí nos encontramos.

http://textosred.blogspot.com.es

Jaos versus Tao versus Hades. Chantal Maillard


el jaos


Originalmente, la palabra Χάος no significaba desorden, sino “abertura”, “abismo”. El jaos era la inmensa abertura tenebrosa que existía en el origen, antes de que aparecieran las cosas, aquel espacio, por tanto, infinito por no medido ni medible, en el cual nada podía distinguirse. Así pues, el abismo original apunta simplemente a la no visibilidad. Los infiernos, también designados con la palabra jaos, no eran sino el lugar donde nada era visible, lo cual viene a corroborar el hecho de que la misma palabra Hades (ᾍδης) (la morada de Hades o Plutón) que se ha traducido por Infiernos, significará literalmente sin visión o invisible. La bajada a los infiernos es la pérdida de la posibilidad de visión; al morir, los seres pierden sus límites, se “des-realizan”, se hacen invisibles.

[…]

El jaos es aquello de lo cual tenemos experiencia por negación: lo que se nos muestra sin aparecer, como pura negatividad, como amenaza. Y sin embargo es un peso, algo que tiene densidad, algo que fuerza la entrada de nuestra subjetividad y que en la abertura sólo deja… tinieblas. Las tinieblas del jaos se parecen a esos agujeros negros de los que nos hablan los físicos que, llenos de materia pero insaciables, engullen todo lo que se les acerca. Su fuerza de atracción es proporcional a su densidad. Y en ello consiste la fuerza del abismo; el abismo nos atrae no por su vacío sino por su oscura densidad, y lo tememos por la misma razón por la que nos atrae: porque en la oscuridad residen todos los seres posibles, los diez mil seres que la Hembra misteriosa puede generar.

El jaos, esa boca abierta del abismo, tiene dos funciones: la de exhalar y la de engullir. Cuando exhala es Logos, verbo creador, palabra: vac, sonido original que al expandirse forma melodías y alfabetos diversos. Cuando engulle, los seres del mundo y su propio mundo son reabsorbidos. La espléndida metáfora cosmológica de la tradición sívaísta expresa esto con una imagen bellísima: el dios Síva ingiere a su esposa, Sakti, que es su propio poder de manifestación, después de haberse comido todos los alimentos –el mundo– que ella le había ofrecido. La imagen védica del sueño de Brahma y sus despertares tiene la misma significación. El hinduismo propone una teoría cíclica del universo, y también lo hace el taoísmo […].

Así pues, el Tao es el “ser caótico” que vive (sheng), es decir, que engendra, produce, fluye, de la nada al ser. Y ese vacío del Tao que es “eficacia”, fuerza productiva, es también la matriz que alberga todas las posibilidades. El Abismo –Jaos o Tao (con nombre)nos atrae y nos aterra a un tiempo porque es el espacio donde habita el germen de todo lo posible. Nos aterra porque intuimos, vagamente, que de allí venimos y allí volveremos; nos aterra porque vagamente también intuimos que en él perderemos el nombre, aquel que obtuvimos con el nacimiento y que al designarnos repetidamente fue marcándonos como individuo; nos aterra porque lo desconocido siempre es una amenaza contra lo ya constituido y bien asentado. Y nos atrae, sin embargo, por los mismas razones: porque intuimos, vagamente, que algo guarda el abismo de nuestro común origen, una plenitud anhelada y perdida; nos atrae porque perder el nombre es crearnos de nuevo; nos atrae porque lo desconocido puede abrirnos los horizontes de nuestra limitada entidad.

Chantal Maillard. La razón estética: 66-68. Ed. Laertes, 1998

 

Catábasis : los descensos de la Doncella manca, un antiguo rito de resistencia

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El significado de la Catábasis o Katabasis (del griego κατὰ, “abajo” βαίνω “avance”) es “un descenso de algún tipo, como bajar una ladera, el sol al atardecer, una retirada en una campaña militar, una expedición a los infiernos o un viaje desde el interior hacia la costa.” [fuente Wikipedia]. Podríamos también entender la depresión psicológica dentro del fenómeno de la catábasis, un ir hacia abajo, en que nos sentimos “caer” en la ausencia de toda voluntad personal, y a través de la cual (siempre que se cumpla todo el proceso) adquirimos una nueva perspectiva y una comprensión más profunda sobre nosotras mismas y sobre la vida.

Para acompañar los siete descensos que efectúa nuestra Doncella sin manos, haré un breve, e incompleto, repaso a la mitología cuyos relatos recogen ese movimiento hacia el Gran Abajo, el Hades, el inconcebible mundo, invisible, incognoscible, del que uno o una, si sale, sale transformado. HadesKurDuatGehennaInfierno es el temible lugar al que viajan las almas de los difuntos tras la muerte. Ha ido cambiando de nombre a lo largo de la historia, pero en todas las culturas y épocas su simple mención ha despertado un temor indescriptible. Pero a pesar del miedo atávico que infundían los dominios de la muerte –o precisamente por eso mismo–, los relatos mitológicos, religiosos y literarios de todo el planeta coinciden en presentarnos una larga lista de personajes (héroes, dioses o “simples” mortales) que osaron descender a las profundidades infernales, se enfrentaron a innumerables y terribles peligros y regresaron victoriosos (en su mayoría) al plano terrenal. Este descenso a los infiernos se conoce como catábasis y, para que pueda ser considerado una verdadera catábasis en lugar de una simple muerte, suele estar relacionado con una posterior anábasis, un ascenso o resurrección.

En la mitología griega, tenemos muchos ejemplos de Katabasis en el que el viaje del héroe, del dios o de la diosa, los lleva al inframundo, el mundo del Hades. Por ejemplo, entre los “simples” mortales, tenemos a Orfeo que entra en el inframundo en busca de su esposa Eurídice, con el propósito de traerla de vuelta al mundo de los vivos; o el descenso de Ulises/Odiseo al inframundo, la Nekyia descrita en el libro 11 de la Odisea. También Teseo, Heracles, los Dióscuros, y Eneas, tendrán que viajar al inframundo. En el mundo cristiano, Lázaro y Cristo, descienden a los Infiernos; y en el mundo renacentista, Dante, con la valiosa guía de Virgilio, se adentra él también en el Abajo. Entre los dioses y las diosas,  tal fue el caso de la Innana sumeria, del Marduk babilónico, del Osiris egipcio, del Megistos Kouros cretense, del Adonis sirio, del Attis frigio, de la Perséfone griega, la Koré, hija de Demeter, que fue raptada por el mismísimo Hades, obligada a acompañarlo y a permanecer en el inframundo, del que acabó siendo la Reina, Perséfone, esposa de Hades.

Para profundizar en el tema, os dejo un artículo de Pilar Gonzáles Serrano “Catábasis y resurección”.

Feu clic per accedir a documento4869.pdf

En la literatura, en el arte plástico o en el cine, encontraríamos múltiples relatos o manifestaciones artísticas que, simbólicamente y metafóricamente, escenificaron ese viaje hacia Abajo. Sin duda, la capacidad de relatarlo o de representarlo no sea ajena a la consiguiente anábasis del artista que logra así encontrar el modo de salir, pudiendo contarlo, mostrarlo.

Os invito a compartir tanto vuestros hallazgos en el campo del arte (poemas, relatos, películas, obras teatrales, pinturas, músicas…) como vuestras propias catábasis.

Aquí tenéis un enlace antiguo del blog en el que había recopilado algunos de los textos de la poeta Chantal Maillard en relación al Abajo, a sus propios descensos.

https://blogdelesllobes.wordpress.com/2010/02/03/un-mapa-fractal-para-nuestros-descensos-1-rastreando-los-poemas-trazos-de-chantal-maillard/

Y el último artículo de nuestra compañera, Mireia Rosich, sobre las Transformaciones invisibles, hablando acerca de las catábasis de nuestra modernidad y del viaje al Abajo de Perséfone.

Mireia Rosich_Transformaciones invisibles

Remedios Varo o la sutil subversión del mundo

 

  1. Remedios Varo_1  2. Remedios Varo  3. remedios-varo_rompiendo el círculo vicioso

1. Personaje, 1958 // 2. Camino árido, 1962 // 3. Rompiendo el círculo vicioso, 1962


Aprovecho la inminente edición del libro Cinco llaves del mundo secreto de Remedios Varo en Atalanta (de mano de varios autores), para traer aquí, a nuestro cubil lobuno, la obra de esta pintora tan sugerente como inquietante que fue una verdadera creadora de mundos. Octavio Paz dijo de la artista que “pinta lentamente rápidas apariciones”. Y creo que el poeta refleja perfectamente esa fugaz inmanencia que cada enigmática imagen atrapa. Bajo sus pinceles nacen universos metafóricos, impregnados de un humor muy fino, en los que todo es paso, tránsito, camino, exploración, vuelo, navegación, en donde todo “aquí” es “allá” . En aquellos trasmundos todo se mueve, se desplaza, todo se transforma, se metamorfosea, todo cuerpo denso o burdo gravita, levita, se volatiliza,  se hibrida, vibra, en ellos todo “yo” es “tú”… Lo sólido se fragmenta, se desgarra, se deshilacha como telas viejas, escribe Juliana Gonzáles en el catálogo razonado de la artista, y “vuelve a la luz, con todo su calor y su nitidez, una vida latente escondida por siglos o milenios en capas y capas de materia”. Materia, sí, pero translúcida. Un otro orden presentido, analógico, amenaza el orden visible y tangible. Estamos en un ahora fuera del tiempo y del espacio comunes, en busca de la perla de la unidad interior.

Depurados mundos en tránsito, fantásticas construcciones donde diversos planos de la realidad secretamente afines se interpenetran, umbrales solitarios, estancias silenciosas, cocinas-laboratorios, torres laberínticas, lugares abandonados o ruinosos, senderos de bosque, son algunos de los escenarios donde, por doquier, personajes en lentos procesos (¿de iniciación, de espera?) reciben, pasmados, algún signo asombroso que no alcanzan a comprender…

Frágiles y delicados personajes, aquellos buscadores andróginos, vagabundos, eremitas, músicos, alquimistas, geólogos mutantes, cazadoras de astros, juglares, malabaristas, funanbulistas, relojeros, tejedoras, bordadoras, trovadores, personajes-libélula-gato, insectos-máquinas, mujeres-lechuza, gatos-helechos, sombras fantasmagóricas, todos apariciones mutantes e inquietantes, visitantes cuyas vestiduras del medioevo, tales pieles desgarradas o extensiones sensibles, se convierten en pelaje, en ramaje, en plumaje, o en trajes-locomoción, algunos habitados por maravillosos interiores que se desvelan y revelan a la altura del plexo solar… No falta la presencia del observador –a menudo el gato– que todo lo percibe…

Antiguas fuentes de sabiduría, desde la Bhaghavad-Gita, el budismo zen, el I Ching, la Cábala, el Tarot, la alquimia del medioevo, y lecturas como el Tertium Organum de Oupensky, El juego de abalorios de Herman Hesse, El Monte análogo de René Daumal, Meister Eckhart, C. G. Jung, E. A. Poe, Lovecraft, Ray Bradbury, la pintura de Hieronymus Bosch, pero también la relatividad de Einstein, la astrofísica de Fred Hoyle, la teoría de la evolución en la tierra, la ingeniería, el psicoanálisis, la música, la biología… acompañaron e inspiraron la obra de Remedios Varo. Aunque su principal “órgano de conocimiento”, según cuenta Juliana Gonzáles, “fue la imaginación y la fantasía creadora”, así como sus propias observaciones y experiencias internas y externas. Remedios, añade la estudiosa y amiga de la pintora, “vivió el arte […] como pudo haberlo sido en el Medioevo: un oficio de salvación, de sapiencia y de purificación”.

Para hacer boca, os dejo con las primeras páginas del libro que Atalanta presenta en su web, con un artículo que salió en la Vanguardia en el mes de noviembre 2015 (añadido posteriormente a esta entrada), y con un par de documentales de RTVE sobre la vida y obra de una mujer imprescindible en la creación pictórica del siglo XX.

La obra pictórica de Remedios Varo (Anglés, Gerona, 1908-Ciudad de México, 1963) transmite la presencia de una revelación precisa, cuyo amplio campo de sugerencias se oculta bajo una capa de misterio. ¿Qué significan sus cuadros? ¿De qué nos está hablando su enigmático universo plástico? Este libro nos ofrece, por primera vez, las cinco llaves que abren la caja secreta del mundo mágico de esta pintora: la llave esotérica, la llave surrealista, la llave literaria, la llave del mundo onírico y la llave del mundo arquitectónico.” (Web de Atalanta)

http://www.edicionesatalanta.com/libro.php?id=113

REMEDIOS VARO – LA VANGUARDIA 1.HOJA

REMEDIOS VARO-LA VANGUARDIA I-2

http://www.rtve.es/alacarta/videos/imprescindibles/imprescindibles-remedios-varo/2489576/

http://www.rtve.es/alacarta/videos/mujeres-para-un-siglo/mujeres-para-siglo-remedios-varo-pintura/713446/