Eso de Inger Christensen

 

eso  Inger Christensen

 

Alguien entra en una casa y contempla la calle desde la ventana.
Alguien sale de una casa y contempla la ventana desde la calle.
Alguien camina por una calle y contempla a los otros por el camino.
Alguien entra en una casa que hay en su camino y la contempla como propia.
Alguien está siempre en camino y nunca repara en casa alguna.
Alguien no repara nunca en los otros que andan por la calle.
Alguien repara siempre en sí mismo cuando da un paseo.
Alguien da un paseo por las calles para reparar en sí mismo.
Alguien repara siempre en sí mismo y entra en las casas de los otros.
Alguien sale de las casas de los otros pero no las contempla.
Alguien regresa a su propia casa y ni siquiera enciende la luz.
Alguien no quiere que lo vean y por eso está sentado en la oscuridad.
Alguien pasea en la oscuridad buscando la luz en una casa.
Alguien ha encendido la luz en su casa pero no espera que llegue nadie.
Alguien espera siempre a alguien pero ha olvidado encender la luz.
Alguien espera a alguien que va a llegar y sale a invitarle a entrar en la casa.
Alguien muestra a alguien que la casa ha desaparecido entre las otras.
Alguien muestra a alguien que esa casa no puede ser la verdadera casa.
Alguien apagó la luz de la verdadera casa y se marchó.
Alguien salió a dar un paseo para no enseñar a nadie la casa equivocada.
Alguien se ha ido porque contemplaba la casa de manera equivocada.
Alguien ha desaparecido en otra casa que en cualquier caso está abandonada.
Alguien ha desaparecido en la calle y no se muestra a nadie.
Alguien ha sido abandonado y sólo sale cuando cae la oscuridad.
Alguien abandona su casa y posteriormente nunca regresa a ella.
Alguien allana una casa y después vive en ella tanto como puede.
Alguien vive en una casa que de otro modo está abandonada noche y día.
Alguien vive en una casa cuyas ventanas no dan a la calle.
Alguien vive en una casa sin ventanas y ha dejado de mirar.
Alguien vive en una casa sin luz y nunca se contempla a sí mismo.
Alguien ha dejado de esperar a alguien y nunca sale de casa.
Alguien ha dejado de mirar a la luz y finalmente se ha quedado ciego.
Alguien ha dejado de mostrar lo solo que está en la oscuridad.
Alguien ha desaparecido en su casa y nunca se ha visto a sí mismo.
Alguien está solo en su casa y nunca necesita a los otros.
Alguien ha desaparecido entre los otros y no ha sido visto desde entonces.
Alguien está solo consigo mismo y no ha conocido nunca a los otros.
Alguien está solo con los otros y nunca se ha conocido a sí mismo.
Alguien está solo porque él ha sido incapaz de imaginar otra cosa.
Alguien está solo porque él sí ha sido capaz de imaginar otra cosa.
Alguien está solo porque él ha desaparecido en sus pensamientos.
Alguien está siempre solo y se contempla como un moribundo.
Alguien está muerto y yace en una casa con ventanas que dan a la calle.
Alguien está muerto y yace en una casa donde están encendidas las luces.
Alguien está muerto en una casa que por cierto está completamente abandonada.
Alguien está muerto donde uno jamás hubiera pensado encontrar a nadie.
Alguien está muerto y de repente se presenta ante todos los demás.
Alguien está muerto y es contemplado por los que en todo caso pasan por allí.
Alguien está muerto y es sacado de su casa cuando cae la oscuridad.
Alguien está muerto y es contemplado por alguien que finalmente se ha quedado
[ciego.
Alguien permanece inmóvil y está finalmente solo con el otro muerto.

***

Veo que existen poderes más grandes
Que la mayor parte de mí se controla a sí misma
Que la mayor parte de las células dirigen mi vida
Como si yo no estuviese presente

[…]

Inger Christensen. Eso. Editorial Sexto Piso, 2015. Trad. Francisco J. Uriz.

 

Nota de la editorial Sexto Piso: 

Pocos poemas en la historia de la literatura han tenido la repercusión de ESO en el momento de su publicación en Dinamarca en 1969. Sus versos pronto aparecieron sobre los muros de diversas ciudades como una forma de protesta política. Los gobernantes, por su parte, los citaban en sus discursos. La crítica universitaria y el gran público coincidieron en aclamarlo. Los grupos de música rock se lo apropiaron, y las canciones surgidas de sus páginas se volvieron grandes éxitos. Algunos fragmentos del poema fueron tan célebres que se convirtieron en expresiones de uso coloquial. ESO, como si volviera al origen de la poesía y de toda tradición occidental, es un poema de la creación; es una cosmogonía que, a medida que surge, va creando el mundo; es un himno que celebra todas las cosas que existen sobre la tierra; es un tratado poético sobre el origen del lenguaje y del ser; es una reflexión sobre la sustancia misma de la que está forjada la realidad, y sobre la percepción que tenemos de ella; es una crítica a las instituciones mentales y políticas que rigen la vida humana; es una construcción arquitectónica cuyos versos han sido medidos y modelados siguiendo un esquema matemático muy preciso; es una edificación verbal cuyas palabras son exactas y salvajes a un mismo tiempo; ESO, como muy pocos textos de la tradición europea, es un poema total; es un camino que nos conduce más allá de las palabras, a un lugar –oscuro y luminoso a la vez– que da sustento a todo, a lo inexplicable y a la razón, al delirio y a los sueños, al miedo y a la valentía, a las ilusiones políticas y a la barbarie, a la belleza y a la imaginación, a la existencia y a la nada; a ESO, en definitiva.

http://www.sextopiso.es/8020-eso/

 

El ahuecado viajero de Bruno Catalano

bruno-catalano_voyageurs

Traigo la obra de este artista francés, Bruno Catalano (nacido en Marruecos, cerca de Casablanca, en 1960), prolongando nuestra reflexión sobre el exilio y el desarraigo en este tiempo incierto de masivas migraciones. Él mismo y su familia se vieron forzado al exilio, dejaron Marruecos en 1970 y se instalaron en Marsella.

Así describe Anne Maitre, en la web del artista, el trabajo que este artesano escultor (como él mismo se define) inicia en 1990:

” Una maleta, un hombre. Él la agarra y se lanza hacia lo desconocido. Un viaje voluntario a un horizonte que abraza y se antoja infinito, o un viaje forzado, forzado por el exilio y el sufrimiento, a la búsqueda de la libertad y guiado por la supervivencia. 
‘El viajero’ de Bruno Catalano es ese hombre abandonado a sí mismo, un hombre impulsado hacia la infinitud del tiempo y el espacio. Su casa no es más que una maleta y su ser, progresivamente, va poco a poco despojándose de todo lo que creía necesario, de todo su ‘yo’ tan hábilmente construido por nuestras sociedades. Ya no es ‘el hombre de un mundo’ sino ‘el hombre en el mundo’, aún con su bagaje cultural pero que se ha vuelto frágil ante la inmensidad. Su aventura no estará exenta de daño.
Un hombre desfragmentado, desestabilizado, despojado de sus señas de identidad, que camina hacia su salvación y su pérdida, a un mismo tiempo. Ahora tendrá que reinventarse. Este viajero escapa de sí mismo, para encontrarse con su tierra desconocida. Siempre le inspiró el tema universal del viaje. Desde sus primeras obras de arcilla, cientos de viajeros han nacido bajo sus manos. Los principales motores de su creación son el exilio y el desapego. Expresa la idea de una humanidad nómada, digna en el infortunio, y por siempre en busca de un porvenir mejor. “

bruno-catalona

« En mi trabajo, voy siempre en busca del movimiento y de la expresión de los sentimientos, saco de la inercia la forma y la cera para darles vida. Yo mismo, proviniendo de Marruecos, llevé estas maletas llenas de recuerdos que tantas veces represento.  No contienen sólo imágenes sino todo lo vivido, los deseos: mis raíces en movimiento.» Bruno Catalona

3269458820_1_2_cXtB5aN7

http://www.yarquitectura.com/las-esculturas-surrealistas-de-bruno-catalano/

Viene a la mente Cual, ese ser sin atributos que va menguando, el anónimo alter ego o anti-yo de Chantal Maillard, acarreando su maleta, cargado con su pasado. Ese no-ser, ahuecándose, despojado de todo anhelo de identidad, que aspira a pájaro…

Ser pájaro.
Cual considerando.
Andar desnudo. Las heridas
cauterizadas por el aire.
Entre las plumas, disimuladas.
Cuerpo sin carga, movimiento.
Ser de vuelo. Ser

pájaro. Tener por límite tan sólo
la helada imprevista o la bala o

el ansia de la carne
por otra carne ajena…

Presagiando la urgencia de
las migraciones, Cual.

Aleteo.
                     Un rumor
de horizonte en el pulso
batiendo.

(Chantal Maillard. Hilos, seguido de Cual. Tusquets, 2007)

voyageurs-bruno-catalano-marsella-2  http://brunocatalano.com/


 

Gary Snyder, la vida íntegra

Gary Snyder_abc cutural

Artículo de Juan Malpartida publicado en ABC Cultural, el 19 de julio 2016

Hablar de Gary Snyder no es hablar sólo de un poeta de la generación «beat». En tanto que estudioso de la Naturaleza, es también un ecologista, como se desprende de «La práctica de lo salvaje»

Para situar rápidamente este hermoso y lúcido libro de Gary Snyder [Juan Malpartida reseña aquí La práctica de lo salvaje], me remito a la idea de Claude Lévi-Strauss, citada por el propio poeta, de que las artes son el territorio salvaje que sobrevive en la imaginación. Snyder es integrado siempre, y no sin razón, con los poetas, novelistas y personajes de la generación «beat». Nació en San Francisco en 1930, y creció en una «pequeña granja en el Noroeste del Pacífico norteamericano, en la Isla de la Tortuga». Estudió antropología y lenguas asiáticas, y en 1962 residió en la India. Además de un estudioso del budismo y de la Naturaleza, fue de joven montañero y trabajador forestal. Ha sido y es un gran defensor de la Naturaleza salvaje y para ello, además de escribir notables ensayos, ha desempeñado tareas prácticas en las montañas y bosques del Oeste americano, pero también en Japón, Taiwán y Nepal.

Toda su reflexión y actividad está asistida por «una suerte de budismo arcaico, que no ha perdido su vínculo con las raíces animistas y chamánicas». Sí, es un ecologista, pero es algo más. Está lejos de creer que el mundo vegetal y animal es un instrumento, y profesa la creencia y el conocimiento de que formamos parte de un universo animal y vegetal que debemos cuidar, amar y respetar si queremos tener una vida digna y perdurable.

Donde hay un lince

En «La práctica de lo salvaje» no sólo encontraremos datos y reflexiones que vale la pena tener en cuenta y pensar, sino una admirable actitud ante la vida, y, como escritor, pasajes memorables en los que vemos, literalmente, un mundo natural lleno de fuerza, y asistimos a enseñanzas exigentes y al tiempo razonables sobre un buen vivir, que siempre ha de suponer nuestra inserción en el conjunto de lo vivo.

Para Snyder lo salvaje forma parte de la libertad, y esta se apoya en la aceptación de las condiciones que le son inherentes: una realidad transitoria, abierta, imperfecta y no pocas veces dolorosa. La libertad existe porque no hay un universo preestablecido. Lo propio de lo salvaje, por otro lado, como proceso de lo natural, también es una ordenación de lo transitorio. Para Snyder, como para algunos místicos y científicos modernos, todo es natural, incluidas nuestras ciudades, aunque para el poeta norteamericano Madrid y Nueva York serían naturales sin ser salvajes (bueno, hay días en que uno afirmaría lo contrario…).

Pasajes memorables en los que vemos, literalmente, un mundo natural lleno de fuerza

Un sistema salvaje lo es cuando un ecosistema funciona plenamente y, por lo tanto, todo lo que lo constituye está presente en su red de actividad. De ahí venimos. Por otro lado, en nosotros habita también esa realidad: «Las profundidades de la mente, el inconsciente, son nuestras áreas salvajes interiores, y es ahí donde ahora hay un lince», afirma Snyder. No se trata de un lince individual, sino del que va «de sueño en sueño». «El cuerpo se encuentra en la mente. Ambos son salvajes».

Cerebro en red

Antonio Damasio diría que el cerebro surgió para ayudar al cuerpo en la subsistencia. Pero el naturalista Mancuso iría más lejos al afirmar que los árboles tienen un cerebro en red. Snyder, siguiendo en esto a la tradición «samkhya», pero también a Charles Darwin, no duda en afirmar que en un sistema ecológico «la información que recorre el sistema es inteligencia». Es obvio que la noción de inteligencia trasciende lo que entendemos por pensamientos, opiniones, ideas y conceptos, porque para Snyder, citando a Dogen, el fundador de la escuela soto del zen japonés, mente «significa árboles, postes de una cerca, tejas y hierbas».

Como ecologista, Gary Snyder aboga por un «contrato natural» a escala planetaria, que impida los saqueos y destrucción llevados a cabo como botín por empresas y Estados. Apela a una conciencia sobre los recursos de fuente común. Un mundo en el que la cultura y la Naturaleza son sombras, y la política y la economía enrarecidas son lo real, significa para Snyder que vivimos en «tiempos retrógrados», aunque creamos que el sistema es firme y progresa.

Cedros de incienso

Por otro lado, junto al «contrato natural» planetario, el antropólogo y activista Snyder considera necesaria una «conciencia biorregional» que nos hace prestar atención a que nuestro vínculo con el mundo natural no transcurre en abstracto sino en un lugar, y «debe enraizarse en un sustrato de información y experiencia». También lo dice de manera algo hegeliana: «El biorregionalismo es el acceso del “lugar” en la dialéctica de la Historia». No me resisto a citar la descripción de su propio lugar: «Ladera oeste de la Sierra Nevada, en la cuenca del río Yuba, al norte del brazo sur del río en la cota de los 900 metros, en una comunidad de roble negro, cedros de incienso, madroños, abetos Douglas y pino ponderosa». Exactitud de naturalista y de poeta que recela de las abstracciones.

Debemos vigilar nuestra disposición cotidiana en relación al mundo animal y vegetal: «La actitud hacia los animales y la forma de tratarlos que predomina hoy en la producción de carne en el mundo occidental son francamente enfermizas y antiéticas, y una fuente ilimitada de mala suerte para esta sociedad». Una vida ética ha de tener buenas maneras, ser considerada. Pensamos que podemos hacer cualquier cosa. Es un error. Pero no podemos alcanzar la percepción correcta sin una práctica adecuada, y por ello valora la noción de lo sagrado en cuanto que suponga la salida de nuestra individualidad, más allá de nuestra especie, para participar de aquello que, por encima de ideas y conceptos, preceptos y opiniones, nos constituye.

No se trata de una fusión mística sino de percibir y mantener las diferencias y la igualdad. Los seres humanos y nuestras ciudades no podemos prescindir del resto de la Naturaleza, y para ello es necesario, según Snyder, una ecología compleja, que supone que la respuesta a las necesidades humanas esté sumida en una conciencia integral. El autor vislumbra que «nuestro próximo diálogo será entre todos los seres, hacia un discurso de relaciones ecológicas». Esto no implica menospreciar lo humano: «El estudio correcto de la humanidad es qué significa ser humano».

 

La voz del mundo natural. Bernie Krause

Bernie Krause ha estado grabando los sonidos salvajes —el viento en los árboles, el canto de los pájaros, los sonidos sutiles de larvas de insectos— reuniendo así, durante 45 años, un archivo audio de incalculable valor. Durante todo este tiempo, ha visto (a través del oído) muchos ambientes alterados radicalmente por la acción de los humanos, a veces incluso por unas prácticas que, pensamos, son ambientalmente seguras. Una escucha sorprendente que ensancha nuestra mirada sobre lo que podemos aprender a través de las sinfonías de la naturaleza, desde los gruñidos de una anémona de mar a los tristes lamentos de un castor que está de luto.

Durante muchos años, Bernie Krause grabó los sonidos del Parque natural Sugarloaf en California. Aquí tenemos un espectograma (una ilustración gráfica del sonido) en la que una comparación de sonidos entre el 2004 y el 2014 muestra los efectos drásticos de la sequía en la ecología local y la desaparición progresiva de la riqueza biofónica del entorno natural. La voz del mundo natural progresivamente silenciada…

http://www.huffingtonpost.com/entry/bernie-krause-soundscape-ecology-extinction_us_5746a423e4b0dacf7ad3fe0a

 

El silencio elocuente de Sharunas Bartas: Children loose nothing (Visions of Europe)

Proyecto apadrinado por Lars von Trier, Visions of Europe (2004) reunió veinticinco cortos representativos de los veinticinco países que entonces conformaban la Unión Europea. La aportación lituana a esta mirada poliédrica y fragmentaria a lo que se denomina Europa corría a cargo de Sharunas Bartas. En Children Loose Nothing, Bartas esboza una historia de amor entre dos niños cuya inocencia queda interrumpida por un acto violento de celos. Aun así, un homenaje interrumpido a la Mouchette de Robert Bresson aporta una brizna de esperanza en un corto donde la belleza del paisaje natural está en sincronía con la de la historia de amor y la del tema tradicional que interpreta Veronika Povilionienė.

 

sharunas_bartas

Sharunas Bartas (Lituania, 1964) es uno de los cineastas básicos para entender el cine europeo de autor de las últimas décadas. La pérdida de la comunicación, la imposibilidad de sentir y la pervivencia de un presente inerte incapaz de enterrar el duelo por el pasado son algunos de los temas que recorren su obra. Protagonista de la retrospectiva de este año en el D’A, recientemente ha sido objeto de un tributo en el Centre Georges Pompidou de París.

FILMOGRAFÍA

Peace to Us in Our Dreams (2015), Eastern Drift (2010), Freedom (2000), The House (1997), Few of Us (1995), Corridor (1994), In Memory of a Day Gone By (curt-1990), Tofolaria (curt-1986)

http://www.cinemadautor.cat/es/pelicula/children-loose-nothing/

https://fr.wikipedia.org/wiki/Šarūnas_Bartas

Feu clic per accedir a bartas_programme_pompidou.pdf

Bilas de Mark Pulido. Concierto armonizador de Solsticio de verano

Que tengáis un solsticio amable… y lo celebréis en lo alto de vuestro corazón…

Concierto en la Seu d’Egara de Terrassa, dentro de la Iglesia de Sant Pere para el solsticio de Verano del 2012.

Mark Pulido: https://www.facebook.com/mark.pulido.5

Las Bilas

Alexander Zhikharev: http://www.bilozhikharev.com/en/news/16-aleksander-zhiharev-s-bilas-russian-flat-bells

http://www.galacticresonance.org/httpwww-youtube-comwatchv6xlyjpg5pao-волшебные-звуки-в-коломенско/

Las lecciones de lo salvaje de Gary Snyder

La-mente-salvaje_Gary Snyder

 

El jueves pasado, asistimos en La Central del Raval de Barcelona a la presentación de dos libros de Gary Snyder de la mano de sus traductores, Nacho Fernández, José Luis Regojo y Jaime Subirana. Acompañados por su ritmo pausado, recorrimos la nueva antología de poesía y prosa, La mente salvaje, poemas y ensayos, ahora reeditada por Árdora Ediciones, y el libro de ensayo más sustancial del poeta norteamericano, La práctica de lo salvaje, publicado por Varasek Ediciones. Complementarios, sendos libros forman un binomio que su traductor y compilador, Nacho Fernández, ilustró acertadamente colocando el libro de ensayos La práctica de lo salvaje como base sustentadora en la que se enraizaba la antología de poemas La mente salvaje. Dos perspectivas, un mismo camino, para adentrarse en una verdadera “ecología del lenguaje” de la mano de ese gran pensador-poeta-activista que es Gary Snyder.

En esta ocasión, la nueva antología (la edición del 2008 habiéndose agotada) adopta un mayor formato y se amplia con 43 poemas con su versión original en inglés, y cuatro ensayos inéditos procedentes de los tres últimos libros publicados por el escritor norteamericano hasta la fecha. Tal y como lo subraya la editorial Árdora, “esta nueva publicación ofrece un completo recorrido por toda la obra de Snyder: desde sus primeros poemas celebratorios sobre el trabajo manual en bosques y montañas hasta su reivindicación de nuestra pertenencia a la comunidad natural, incorporando visiones de su experiencia vital, el antiguo saber de las comunidades nativas y la enseñanza ética del budismo.

“La obra de Gary Snyder (San Francisco, 1930) plantea una esclarecedora revisión de nuestra pertenencia al mundo natural. En su poesía convergen la atención detallada a la condición salvaje, el conocimiento y la permeabilidad a la tradición literaria oriental, el legado ético del budismo —residió en Japón durante una década— y una escucha atenta a las relaciones de las culturas primigenias con su entorno.

“Inicialmente vinculado a la generación beat y pensador crucial sobre cuestiones ecológicas, Gary Snyder es hoy uno de los poetas vivos más respetados en lengua inglesa, además de autor de una obra ensayística que asume una posición ética y política tan creativa como rigurosa.”

Nuestras habilidades y trabajos no son más que pequeños reflejos del mundo salvaje, cuyo orden es innato y libre. No hay nada como salirse de la calzada y adentrarse en una parte nueva de la división de aguas. No por la novedad en sí, sino por la sensación de llegar a casa, a todo nuestro territorio. “Abandonar el sendero” es otra forma de llamar el Camino, y deambular alejándose del sendero es la práctica de lo salvaje. Es ahí también donde, paradójicamente, damos lo mejor de nosotros mismos. Aun así, necesitamos caminos y senderos, y los mantendremos siempre. Primero debes estar en el camino, antes de poder echar a andar en otro sentido y adentrarte en lo salvaje.  Gary Snyder


Un modo de percibir, de defender y de estar en el mundo salvaje (aguda observación del espacio natural y de sus ecosistemas, exploración del sustrato imaginativo del lenguaje estrechamente vinculado a nuestro ser biológico, atención a la auto-organización, regulación y mantenimiento de nuestro cuerpo-mente) que Gary Snyder, permaneciendo en el camino, fuera del sendero, traduce magistralmente en poemas, ensayos y actitudes.

Leedlo despacio, dejaros llevar en la canoa de sus poemas, entrad en relación con la amplitud de su pensamiento sembrado de múltiples referencias sobre budismo, antropología, lingüística, etnobotánica, geología, prehistoria, mitología… seguidlo allí donde se borran todos los senderos, en el camino de lo salvaje…

FUERA

el silencio
de la naturaleza
dentro.

el poder dentro.
el poder

fuera.

el camino es todo lo que pasa–
no tiene objetivo en sí mismo.

la meta es
la gracia –la liberación–

curar,
no salvar.

cantar
                   la prueba

la prueba del poder dentro.

Gary Snyder. La mente salvaje, poemas y ensayos. Edición y selección de Nacho Fernández RocafortÁrdora Ediciones, 2016.

http://www.ardora.com/content/la-mente-salvaje-nueva-antologia-poemas-y-ensayos

Aquí tenéis el enlace al audio de la presentación de los libros de Gary Snyder: www.ivoox.com/11894780

 

El Museo Atlántico de Jason deCaires Taylor

Un viaje en primera persona alrededor de la figura, el pensamiento y la reflexión del ecoescultor Jason deCaires Taylor. El artista británico trabaja en la realización del Museo Atlántico, el primero de su tipo en Europa, que estará ubicado en la costa sur de Lanzarote, más exactamente en el fondo de sus aguas.  Efectivamente, para Jason de Caires Taylor el mar es mucho más que una fuente de inspiración, es un espacio expositivo, y un museo. Allí ubica sus ecoesculturas, creadas en tierra (con materiales que no dañan el medio ambiente marino e incluso atraen la vida marina), las hunde a 10 metros bajo el nivel del mar. Sus esculturas, formas humanas en escenas mundanas, se integran poco a poco al medio y se transforman de simples esculturas sin vida en vibrantes hábitats para los corales, los crustáceos, y otras criaturas marinas. El resultante es fascinante, enigmático, inquietante. Sus figuras submarinas nos invitan a reflexionar sobre la transitoriedad de nuestra existencia y la impresionante potencia de regeneración de los océanos y de los mares.

jason-decaires-taylor_ring_of_children1

http://www.underwatersculpture.com

https://es.wikipedia.org/wiki/Jason_deCaires_Taylor

“El jardín de esculturas submarinas de Jason deCaires Taylor”: http://www.abc.es/viajar/20140413/abci-esculturas-submarinas-jason-taylor-201404091725.html

 

Inherit the dust / Heredar el polvo. Nick Brandt

Nick-Brandt_Inherit the dust_expo

Inherit the Dust: Heredar el polvo, la exposición del fotógrafo y activista Nick Brandt (Londres, 1966), es una reflexión sobre la voracidad con la que el hombre está destruyendo la naturaleza. El artista británico captura en sus imágenes la devastación de la fauna y la flora del continente africano. Las fotos muestran paneles gigantes con la imagen de un animal salvaje colocado en medio de su antiguo habitat ahora transformado por la mano del hombre: allí donde había sabanas, ahora hay basuras, vías de tren, construcciones o ruinas… un mundo devastado…

Nick-Brandt_Inherit the dust_devastated-animal-habitats-inherit-the-dust-east-africa-nick-brandt-27

La primera vez que el fotógrafo Nick Brandt viajó a África Oriental fue a mediados de los años 90. “Quedé completamente enamorado de ese mundo salvaje”, cuenta el artista a la BBC. “Nunca me imaginé que la velocidad de la destrucción medioambiental y del desarrollo se aceleraría de la manera en que lo ha hecho en los últimos años”, le confiesa. Esto lo llevó a hacer algo para “captar” esa devastación de la que estaba siendo testigo. Y decidió rescatar las fotografías de los animales que había retratado en el pasado y colocarlas a tamaño natural en el mismo espacio donde solían deambular. Así nació el proyecto Inherit the Dust, que podría traducirse como “heredando el polvo” o “la herencia del polvo”.

Nick-Brandt_Inherit the dust8

“Para mí los animales no son muy distintos a nosotros”, cuenta Brandt. “Cuando retrato a un animal, hago la foto exactamente de la misma forma que se la haría a un humano”. Y añade, “siempre quise mostrar personas ajenas a los animales, como si formaran parte del paisaje, pero que a la vez fueran conscientes de estas criaturas… Tenemos un instinto natural con la naturaleza que con frecuencia perdemos a medida que crecemos. Los humanos también somos víctimas de la devastación medioambiental”.  Y el artista reconoce: “Tiendo a ser bastante pesimista, pero esto es peor de lo que yo había imaginado. Me quedé pensando en todos estos lugares que una vez estos animales habían recorrido, pero que ya hoy no pueden”.

Nick-Brandt_Inherit the dust2

Por ello Brandt insertó en el espacio público imágenes gigantes de animales que solían deambular por esas zonas. El artista trabajó con película en blanco y negro y una cámara Mamiya RZ67 y, aunque reconoce que el trabajo no fue fácil y ciertamente no era económico, la idea de insertar digitalmente a los animales en las fotos nunca pasó por su mente. “Los paneles tenían que estar allí, con los animales tamaño natural, en cada lugar. Todo se ve mejor, más genuinamente y orgánicamente integrado. También lo que ocurre de forma inesperada en la vida real es casi siempre mejor que lo que se podría llegar en Photoshop”, concluye el fotógrafo-activista.

Nick-Brandt_Inherit the dust6

Hace cinco años Nick Brandt fue co-fundador de Big Life Foundation [https://biglife.org], una organización no lucrativa que busca salvaguardar dos millones de acres de los cazadores furtivos.

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/05/160512_fotos_animales_fantasmas_devastacion_gtg

La exhibición Inherit the Dust se mostró en la feria de arte PhotoLondon de Somerset House del 19 al 22 de mayo en el espacio de la Atlas Gallery de Londres. Actualmente está en Paris, en A. Gallery [http://a-galerie.fr/] del 23 de mayo al 30 de Julio 2016. El catálogo fue publicado por Edwynn Houk Editions y distribuido por Thames & Hudson.

http://www.nickbrandt.com

http://www.cadadiaunfotografo.com/2010/08/nick-brandt.html

http://elpaissemanal.elpais.com/documentos/aqui-habia-elefantes-memoria-una-devastacion

 

El Alfabeto de Inger Christensen

inger-christensen-alfabeto inger-christensen-20080707-9840


Alfabeto

Los alfabetos existen
la lluvia de los alfabetos
la lluvia que se cuela
la gracia, la luz
interespacios y formas
de las estrellas, de las piedras

el curso de los ríos
y las emociones del espíritu

las huellas de los animales
sus calles y caminos

la construcción de nidos
consuelo de los hombres

luz diurna en el aire
los signos del cernícalo

comunión del sol y del ojo
en el color

la manzanilla silvestre
en el umbral de las casas

el montón de nieve, el viento
la esquina de la casa, el gorrión

escribo como el viento
que escribe con la escritura
serena de las nubes

o rápidamente en el cielo
como con golondrinas
en trazos que desaparecen
escribo como el viento
que escribe en el agua
estilizada y monótonamente

o rueda con el pesado alfabeto
de las olas
sus hilos de espuma
escribo en el aire
como escriben las plantas
con tallos y hojas

o dando vueltas como con flores
en círculos y mechones
con puntos e hilos

escribo como el borde de la playa
escribe una orla
de crustáceos y algas

o delicadamente como con nácar
los pies de la estrella de mar
y la baba del mejillón

escribo como la primavera
temprana que escribe
el alfabeto común
de anémonas, de hayas
de violetas y de acederillas

escribo como el verano
infantil como el trueno
sobre las cúpulas de la linde del bosque
como blanco oro cuando maduran
el relámpago y el campo de trigo

escribo como un otoño
marcado por la muerte escribo
como esperanzas inquietas
como tormentas de luz
atravesando recuerdos brumosos

escribo como el invierno
escribo como la nieve
y el hielo y el frío
y la oscuridad y la muerte
escriben

escribo como el corazón
que late escribo
el silencio del esqueleto
y de las uñas y de los dientes
del pelo y del cráneo

escribo como el corazón
que late escribo
el susurro de las manos
de los pies, de los labios
de la piel y del sexo

escribo como el corazón
que late escribo
los sonidos de los pulmones
de los músculos
del rostro, del cerebro
y de los nervios

escribo como el corazón
el corazón que late
los gritos de la sangre y de las células
de las visiones, del llanto
y de la lengua.

***

Lo efímero

La piedra en la playa se evapora.
El lago perece bajo el sol.
Los esqueletos de los animales
están ocultos bajo las arenas eternas
del desierto.
Las cosas caminan,
mueren una en la otra,
navegan como pensamientos
en el alma del espacio.
Caravanas de arena viva.

¿Es esto una amenaza?
¿Dónde está mi corazón?
Prisionero en la piedra.
Escondido en un lago.
Latiendo profundamente
en un camello jorobado,
que yace en la arena
gimiendo y va a morir.

Alfabeto. Inger Christensen. Editorial Sexto Piso, 2014. Trad. Francisco J. Uriz.

 

Inger_Christernsen_142901b

Inger Christensen, escritora danesa nacida en Vejle (Dinamarca, 1935-Copenhague, 2009). Hija de un sastre, tras graduarse en magisterio cursó también estudios de medicina, así como de matemáticas y química. A pesar de ser más conocida por su faceta de poetisa, también ha cultivado otros géneros, como la novela, el teatro o el ensayo. En realidad no le gusta distinguir entre géneros, por lo que escribe indistintamente en prosa y en verso. Su obra es compleja, con numerosos referentes que demuestran un exigente nivel cultural. En su poesía, que ella gusta recitar, juega con la acentuación y utiliza con frecuencia la aliteración, con lo que el valor fonético del lenguaje alcanza un protagonismo evidente. En sus dos primeros poemarios, Luz de 1962, y Hierba de 1963, hay una fuerte presencia de la naturaleza y de los fenómenos relativos a ella. Esta naturaleza se descubre como muy cercana a la autora, en la que aparecen los paisajes de su Vejle natal, sus animales, sus aves, el mar y las playas, y en especial los inviernos nevados. A partir de la publicación de Eso en 1969, comenzó a ser reconocida internacionalmente. Se trata de un poema que, a lo largo de 200 páginas, ofrece una especie de génesis del origen del lenguaje y del mundo, partiendo de las teorías del lingüista Noam Chomsky. En él describe los fascinantes secretos de la creación y el poder de la naturaleza. Según su propio testimonio, escribe muy poco, y sólo lo hace cuando la poesía viene hacia ella, en ningún momento la busca. Así, tuvieron que transcurrir diez años para que publicara su siguiente libro, Alphabet (1981). La peculiaridad de este libro es que Christensen utiliza una secuencia, descubierta por el matemático italiano Leonardo Fibonacci, para medir el metro y el número de estrofas, de tal manera que cada eslabón de la serie resulta la suma de los anteriores. En cuanto al contenido, en este libro, además de cantar el asombro ante la belleza de la tierra, también se suma la preocupación por la devastación del hombre. En 1991 publicó El valle de las mariposas. Consta de catorce sonetos rimados y un soneto magistral que en sus catorce versos repite el primer verso del resto de poemas; es un juego de forma clásica basado en la idea de que un poema entero puede estar envuelto en el primer verso, incluido en una sola palabra. Autora reconocida tanto en su país como en el extranjero, el año 1999 ha visto la aparición de sus obras completas en una edición alemana; asimismo, ese mismo año publicó su último libro, La habitación perdida.  © L.H.C.M.  http://www.epdlp.com/escritor.php?id=6042

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/02/babelia/1412269392_824769.html