Perejaume: “El arte implica resistencia”

Caminar como práctica artística. Dejar de hacer como acto productivo. Enmarcar trozos de naturaleza para desmuseizar nuestra percepción del mundo. Despintar para escapar del exhibicionismo del arte. Perejaume nos invita a una excursión por los límites del arte y del lenguaje. También por los confines de Algunos árboles, la exposición que inaugura el próximo jueves en la galería Nogueras Blanchard de Madrid. Aunque rehúye las entrevistas, acepta perderse en esta emboscada.

BEA ESPEJO | 09/09/2016 |


Perejaume. Foto: Martín García Pérez

 

Hablar con Perejaume (San Pol de Mar, Barcelona, 1957) es como subir una montaña. Tiene mucho de viaje épico. Implica poner en juego todas nuestras capacidades y ampliar el punto de vista desde el cual miramos el mundo. Perderse significa encontrarse y esconderse implica exponerse. A ratos, él mismo se convierte en montaña. Incluso las cuestiones de orden cultural parecen ser absorbidas por el orden natural. Pasa en su estudio, una casa perdida en el monte en la que los árboles invaden el espacio donde dibuja y escribe. Allí, lo arbóreo baila y él florece en una curiosa relación de parentesco. Una mímesis forestal que se ha colado hasta en sus últimas obras.

Perejaume nos sitúa en un lugar poco común, tenso, donde una obra aparece y desaparece reclamando tiempo y recogimiento. Lejos de buscar una estética de la contundencia, sus dibujos, pinturas, instalaciones, vídeos y libros se instalan en el otro extremo: en el silencio y en el escuchar, en el contacto directo y los pequeños gestos. A lo largo de los años, ha realizado acciones mínimas y en lugares casi inaccesibles y ha expuesto en espacios deliberadamente alejados del circuito del arte: desde dejar ir un globo aerostático con un poema impreso hasta recorrer a pie los contornos de Madrid. Hasta en los proyectos más ambiciosos, como la retrospectiva que le dedicó el MACBA en 1999, jugó al escapismo con Dejar de hacer una exposición.

Sin jerarquía territorial alguna, he tratado de habitar y generar lugar, cuanto más cercano mejor, explicarme a través de él. Despintar, desdibujar o deshacer son algunas de las estrategias con las que reflexiona sobre los límites de la representación artística y del espacio del museo, así como sobre la necesidad de restablecer una relación directa con la naturaleza, los objetos y el territorio. Sin mediaciones. Sin explicaciones. Sin entrevistas. Perejaume se escurre en cuanto vislumbra un interrogante. “La del autor delante de la obra es una posición incómoda”, dice. Así que le invito a que nos coloquemos detrás.

Pregunta.- ¿Sabe quién es Perejaume?
Respuesta.- En su página web (www.perejaume.cat) tan sólo pone: ‘Perejaume. No sabemos gran cosa de él. Nació en el año 57 y aún dibuja y escribe’.

P.- Veo que opone su misma resistencia. Y una obra de arte, ¿está hecha para comunicar?
R.- Relativamente. Tan importante como su función comunicativa es su función de resistencia. Cuando una obra de arte nos interesa es porque están muy equilibrados los aspectos seductores que tiene con los aspectos de resistirse que también tiene. Por eso se mantiene en el tiempo.

P.- Viajemos 40 años atrás, a su época de estudiante.
R.- De mi generación hay pocos artistas que estudiaran Bellas Artes porque entonces tenía bastante desprestigio la escuela. Yo opté por hacer una formación más teórica por la historia del arte, la filosofía. Hice los cursos pero no recogí nunca los títulos, porque fue más una formación entre amigos que un trabajo intelectual profundo. A veces todavía sueño si me falta alguna asignatura de tan incompleta que fue. Digamos que la mía fue y sigue siendo una formación esencialmente local, muy cercana al mundo inmediato. Cualquier palmo de mundo tiene el mismo valor y ninguno es igual al vecino. Sin jerarquía territorial alguna, he tratado de habitar y generar lugar, cuanto más cercano mejor, explicar ese lugar, explicarme a través de ese lugar…

P.- Escritura e imagen van siempre juntas en ese viaje. ¿Dónde le llevan?
R.- Siempre me he sentido atraído por la visualidad verbal que es capaz de asociar cosas muy heterogéneas. ¿Que es, en realidad, la semejanza? Ciertos mecanismos metafóricos permiten dilatar la semejanza, desplazarla o reblandecerla como una sustancia pictórica apta para las más distantes asociaciones, para las más urgentes o reveladoras.

P.- Cuéntenos su hábitat de trabajo, su día a día.
R.- Vivo delante del mar, pero cada mediodía cargo la bicicleta en el coche y un amigo me sube a Can Basuny, en pleno bosque. Por la noche desciendo los 600 metros prácticamente sin tocar el pedal. Hago exactamente el mismo camino del agua, casi cada día de cada día. Creo que la cultura es repetición: la mímesis, el patrón métrico, la secuencia rítmica, el gusto y el regusto… La novedad solamente es potente cuando consigue mover o conmover esa regularidad. Inventar no es más que transformar. La novedad pura no es asimilable, como tampoco es posible la repetición pura porque nunca nada llega a repetirse exactamente.

 

Un frame del vídeo Rondó, 2016

P.- ¿Los suyos son relatos paisajísticos?
R.- Alerta con la palabra ‘paisaje’. Aparece en el siglo XVIII como una subordinación de la naturaleza a la cultura. Prefiero defender una tierra no tan ligada a la visualidad y al confort. Hace tiempo que vengo sustituyendo ‘paisaje’ por campo. Campo aplicado a cualquier tipo de espacio, al agrícola, pero también al urbano o al más agreste, con esa idea agraria de participación de cultivo, de imbricación absoluta.


P.- Sus últimas obras nos llevan hasta Algunos árboles. Así se titula su próxima exposición en la galería Nogueras Blanchard. ¿Por qué árboles?
R.- Obreda (Obraleda) es un libro inaugural en esa correspondencia de árboles con obra y de obras con árboles. También lo es en la intención de dar al conjunto de mis imágenes y textos una posible articulación forestal. Más recientemente, en un libro aún inédito, Treure una marededéu a ballar (Sacar la imagen de una Virgen a bailar), transito a través de la talla y la policromía de imágenes de María, con especial atención a la potencia imaginativa que, a los árboles, se les otorga desde la antigüedad. Por otro lado, mi taller está en pleno bosque y el mismo taller plantea una relación paradójica entre obras y árboles, entre mi manualidad y la de las encinas, entre los árboles que querría haber hecho y la mata de árboles que se acerca e intenta entrar en el taller y emboscarlo de nuevo. El bosque combate el esfuerzo humano para dejar rastros, lo hace de una manera discreta pero rigurosa. La última mano será la suya.

 

P.- Es reacio al formato de la entrevista. Ha sido difícil convencerle…
R.- Me resulta arduo este esfuerzo que se le exige al creador para que presente y difunda su propio trabajo. Echo de menos una cierta elegancia que permita actuar más discretamente. Hace sólo unos años, una sociedad más agraria que la actual tenía presente la imagen mortal de una semilla constantemente expuesta a la luz. Ahora, en una sociedad mucho más mediática, a las formas expositivas de promoción y de divulgación no se les plantea ningún límite, es como si fueran inocuas. En realidad, tanto en un caso como en otro, y en relación a la ocultación, el resultado no es tan distinto. La agraria es una ocultación previa, seminal. La tecnoindustrial es una ocultación por acumulación, por desprecio. Me resulta arduo el esfuerzo que se le exige al creador para que difunda su propio trabajo. Echo de menos actuar más discretamente.

P.- ¿Y el espectador?
R.- Cuando veo tantas entrevistas a los autores ocupando los espacios de la crítica o de presentación de sus trabajos, pienso en el papel que juegan como receptores de su propia obra. Evidentemente que la intención es seducir a un posible lector o espectador, pero no es menor la función de pasar la obra así, sin otro comentario o resumen que el que el propio autor propone. Naturalmente, cuanto más densa o extensa es una obra, más se acude a los autores para que la resuman ellos mismos. Todo esto es perfectamente explicable en un contexto tan vasto de producción que no permite ser asimilada.

Exponerse y esconderse

P.- ¿Es posible, pues, exponerse y esconderse?
R.- La idea de exponer y esconderse, o mejor aún, la de llegar a exponer el mismo esconderse, puede resultar algo enigmática pero es real. La fascinación de las obras que nos seducen proviene en buena medida de esta resistencia que comparten con la naturaleza profunda de la vida. Existe una parte considerable de vida oculta que vive de ocultarse. “No hay noche que no tenga luz, pero está oculta”, dice el maestro Eckhart. Sorprende hasta qué punto muchos libros publicados llevan hoy la fotografía de su autor. No sé que aporta de sustancial esta intimidad. Un primer plano del rostro para qué si, sobretodo en determinados libros de literatura, estamos en otra naturaleza de encuentro. También existe otra idea potente que es la de esconderse, no de los demás, sino en los demás. Joan Miró la definió perfectamente: “El arte puede morir, lo que realmente cuenta es que haya esparcido gérmenes sobre la tierra (…) No es una obra lo que importa, sino la trayectoria del espíritu durante la totalidad de la vida, no lo que se ha hecho, sino lo que deja entrever y facilita de hacer a los demás, en una fecha más o menos lejana”.

@bea_espejo



Tòtems. Fotografies de Guillem Vidal al museu Blau

Les fotografies d’aquesta sèrie neixen d’observar la natura i trobar elements –roques, arbres, arrels, …– que associem a rostres, personatges, éssers, etc. Són fruit dels encontres amb aquests éssers que poblen la natura i que ens observen sense ser del tot visibles. Aquests éssers, en ser fotografiats-representats, es converteixen en tòtems que reflecteixen els poders de la natura i ens recorden el nostre vincle amb ella. La sèrie de fotografies s’ha estructurat en tres apartats:

Guillem-Vidal-Retrats-01

Retrats

Un enquadrament fotogràfic adequat permet el miracle de donar vida a aquests personatges de la natura i poder visualitzar-los.

Aquesta sèrie de fotografies remet a màscares primitives, africanes o orientals, un retrat d’Arcimboldo, o ens porta a recórrer les avantguardes artístiques: puntillisme, expressionisme, constructivisme, cubisme, etc.

Guillem-Vidal-Mascares-mirades-01

Màscares i mirades

Aquestes sèries s’han fet a partir d’elements que, un cop acoblats amb el seu simètric, completen un personatge. Allà on hi havia quelcom indeterminat, mitjançant la simetria, es crea un ésser.

Els rostres o les mirades resultants ens connecten amb personatges molt variats: els que descriu la literatura fantàstica i la ciència-ficció. O ens recorden altres cultures com les negres africanes, les barroques orientals hindús i budistes, les americanes maies i asteques, etc.

Guillem-Vidal-Construccions-01

Construccions

Aquesta sèrie també sorgeix d’aquesta mirada “constructiva”, que rastreja elements per després construir-ne uns altres a partir de la combinació amb ells mateixos i utilitzant la simetria.

Aquestes construccions poden ser poètiques i breus com un haiku visual, mandales o rosetons. O complexes, que ens remeten a l’arquitectura barroca i a la de cultures orientals, al món de Gaudí i l’arquitectura modernista, a arquitectures orgàniques i/o fantàstiques…

http://www.guillemvidal.com

http://museuciencies.cat/es/visitanos/museu-blau/

L’ exposició “Totems” está al Museu Blau-museu de ciències naturals- de Barcelona: accés lliure fins al 25 de setembre 2016. Visita obligada, no!?

 

Los treinta y tres nombres de Dios. Marguerite Yourcenar

los33nombresdedios

1.

Mar de mañana

2.

Ruido de la fuente
en las rocas
sobre las lajas de piedra

3.

Viento del mar
la noche
en una isla

4.

Abeja

5.

Vuelo triangular de los cisnes

6.

Cordero recién nacido
carnero hermoso
oveja

7.

El suave morro de la vaca
el morro salvaje del toro

8.

El morro paciente del buey

9.

El fuego rojo en el hogar

10.

El camello cojo
que atravesó la gran ciudad atascada
camino a su muerte

11.

La hierba
el olor a hierba

12.

* * * *

13.

La buena tierra
la arena
y la ceniza

14.

La garza que esperó toda la noche,
casi helada,
y que al fin apacigua su hambre al alba

15.

El pequeño pez que agoniza
en la garganta de la garza

16.

La mano que se pone en contacto con las cosas

17.

La piel, por toda la superficie del cuerpo

18.

La mirada
y aquello que mira

19.

Las nueve puertas de la percepción

20.

El torso humano

21.

El sonido de una viola
o de una flauta indígena

22.

Un sorbo de bebida
fría
o caliente

23.

El pan

24.

Las flores
que brotan de la tierra
en primavera

25.

Tener sueño en una cama

26.

Un ciego que canta
y un niño enfermo

27.

Caballo que corre en libertad

28.

La mujer-de-los-perros

29.

Los camellos que se abrevan
con sus pequeños
en el arduo guad

30.

Sol naciente sobre un lago
aun helado a medias

31.

El silencioso relámpago
el rayo estrepitoso

32.

El silencio entre dos amigos

33.

La voz que viene del este,
entra por la oreja derecha
y enseña un canto

 

Traducción: Silvia Baron Supervielle

«Un día recibí en París un manuscrito de Marguerite Yourcenar llamado Les Trente-trois noms de Dieu. Eran brevísimos poemas, sin puntuación, a veces con una sola palabra en medio de la hoja. Los acompañaba una carta de la autora en la cual me decía que pensaba que sus poemas me gustarían, ya que eran breves como los míos, y que se proponía publicarlos en la revista N.R.F. de Gallimard. Me sugería que los tradujera al español. En el mismo instante, antes de haber terminado su lectura, ya me había puesto a traducirlos». Silvia Baron Supervielle

https://es.scribd.com/doc/92448357/Marguerite-Yourcenar-Poemario-postumo-Los-33-Nombres-de-Dios

yourcenar

Marguerite Yourcenar (anagrama del apellido familiar Marguerite de Crayencour), es una escritora francesa de origen belga, novelista, poeta, dramaturga y traductora de obras de Virginia Wolf, Henry James y K. Kavafis y la antología de poesía griega antigua La couronne et la lyre. Nace en Bruselas el 8 de junio de 1903 y muere el 17 de diciembre de 1987, en la isla de Mount Desert, Maine, EE UU donde fijó su residencia en 1939. Su madre murió a los pocos días de su nacimiento y fue criada y educada en casa por su padre, lector ávido.

Su fama como novelista la debe a dos grandes novelas históricas que han tenido gran resonancia: Memorias de Adriano (1951), reconstrucción histórica realizada con gran celo documental de la vida del más ilustrado de los emperadores romanos. Escrita a modo de carta dirigida como testamento espiritual a su sucesor designado, es una meditación del hombre sobre sí mismo, e ilustra el único remedio posible a la angustia de la muerte: la voluntad de vivir conscientemente, asumiendo el deber principal del hombre que es el perfeccionamiento interior. La otra fue Opus nigrum (1965), obra fruto de cuidadosas investigaciones, que gira en torno a la figura del médico alquimista y filósofo Zenón, intelectual enfrentado a los problemas del conocimiento.

Recoge en los tres tomos de El laberinto del mundo (el tercero, ¿Qué? La eternidad, inacabado) su propia búsqueda del tiempo perdido. Ofreció una serie de entrevistas sobre su vida y su obra publicadas bajo el título de Les yeux ouverts: entretiens avec Matthieu Galey (1980), traducido en 2008, Con los ojos abiertos. En 1989 se publica una recopilación póstuma de ensayos Peregrina y extranjera (En pèlerin et en étranger); y en 1991, Una vuelta por mi cárcel (Le tour de la prison), otra recopilación realizada por la autora de catorce textos de viajes, la mayor parte sobre Japón y el último inacabado, publicada póstumamente.

El 22 de enero de 1981, Marguerite Yourcenar ingresa en la Academia Francesa. Fue la primera mujer elegida miembro de número en la Academia Francesa en sustitución del fallecido Roger Caillois, a quien dedica sus reflexiones en su discurso de ingreso.

Existe una anécdota ya bien conocida del encuentro de esta autora con el célebre escritor Jorge Luis Borges. En 1986, seis días antes de la muerte de Borges, estos dos autores se encontraron en Ginebra, donde Marguerite le preguntó: “Borges, ¿cuándo saldrás del laberinto”. Él le respondió: “Cuando hayan salido todos”.

https://es.wikipedia.org/wiki/Marguerite_Yourcenar

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/y/yourcenar.htm

http://www.elcultural.com/revista/letras/El-siglo-nomada-de-Marguerite-Yourcenar/7225

Imagen: Los 33 nombres de Dios. Música de Alejandra Hernández y pieza gráfica de Raúl Calderón Gordillo, basadas en el libro homónimo de Marguerite Yourcenar. Música, aguafuerte, aguatinta, ácido directo y tushe, 2007

http://www.radiopodcast.unam.mx/podcast/audio/2315

La llorona vs Chavela Vargas

Con uno de los grupos de lectura empezamos este mes a trabajar con el capítulo 10 –El agua clara: el alimento de la vida creativa– del libro de Clarissa Pinkola Estés “Mujeres que corren con los lobos”. Lo hacemos acompañándonos con las fotos y pinturas de Frida Khalo y la preciosa y desgarrada voz de Chavela Vargas con su versión de La Llorona, uno de los cuentos de este capítulo. ¡Ahí vamos!

Fotos y pinturas de Frida Khalo. Vídeo de Mary Omikron.

No fatigarse. Hilde Domin

Pensando en Montserrat F., estos días de lentitud, corazón-tristeza

No fatigarse
sino a la maravilla
en silencio
como a un pájaro
tender la mano.

NICHT MÜDE WERDEN

Nicht müde werden
sondern dem Wunder
leise
wie einem Vogel
die Hand hinhalten.

Hilde Domin
(versión de José-Luis Goméz Toré)

Paul KleeJardín de pájaros, Pinakothek der Moderne, Munich, 1924