Louise Bourgeois: “He estado en el infierno y he vuelto”

 

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Louise Bourgeois nació en París en 1911, en el seno de una familia acomodada que regentaba un taller de restauración de tapices medievales y renacentistas. En 1938 parte hacia Estados Unidos, en donde residirá el resto de su vida. Miembro del American Abstract Artists Group, obtuvo el reconocimiento de la crítica y el éxito comercial tras la retrospectiva que le organizó el MoMA en 1982, habiendo cumplido ya los setenta y un años. Su producción, original y compleja a la vez que diversa y fascinante, aborda la memoria, la sexualidad, la maternidad, las relaciones humanas y la búsqueda de equilibrio.

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La carrera de Louise Bourgeois presenta una serie de coincidencias con la de Pablo Picasso: ambos crearon la mayor parte de su obra en otro país; la innovación y la experimentación es una constante en sus longevas trayectorias; y la obra de ambos es una referencia ineludible para las generaciones de artistas posteriores.

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“LA ESCULTURA ES EL CUERPO, MI CUERPO ES LA ESCULTURA“ L.B.

Escultura, dibujo, pintura, instalación, la artista abordó todos los géneros, creando una obra autobiográfica singular, lírica y radical. Bourgeois concibió esculturas en diversos formatos, creó sugerentes dibujos y grabados, y construyó inquietantes instalaciones. En un mundo en el que la mujer ha estado considerada como artista de segunda categoría, su obra ha asumido una emblemática presencia hasta el punto de estar considerada como la mujer artista más importante de nuestro tiempo.

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A partir de sus figuras esculpidas en madera en los años 40, Louise Bourgeois experimentó con la representación de fragmentos del cuerpo humano. Pero serán sus famosas arañas de bronce las que le harán mundialmente célebre, por lo que para la ocasión se ha instalado en el Museo Picasso Málaga la escultura Araña (1996), de casi 8 metros de diámetro y más de 3 metros de altura. La artista representó así a su madre: como una enorme arácnida, paciente, protectora e incansable tejedora, en directa alusión al oficio que ésta desempeñó en el taller familiar de restauración de tapices.

Louise Bourgeois 10 AM Is When You Come to Me, (detail), 2006 Etching, watercolor, pencil and gouache on paper, 20 pages Etsning, akvarell, blyerts och gouache på papper, 20 sidor Collection The Easton Foundation Photo: Christopher Burke, ©The Easton Foundation/Licensed by BUS 2015
Louise Bourgeois
10 AM Is When You Come to Me, (detail), 2006
Etching, watercolor, pencil and gouache on paper, 20 pages
Etsning, akvarell, blyerts och gouache på papper, 20 sidor
Collection The Easton Foundation Photo: Christopher Burke, ©The Easton Foundation/Licensed by BUS 2015

“HE ESTADO EN EL INFIERNO Y HE VUELTO. Y PERMÍTEME DECIRTE, FUE MARAVILLOSO” L.B.
Esta retrospectiva en el Museo Picasso Málaga muestra 101 obras de Louise Bourgeois, realizadas entre la década de los años 40 y 2009.  Cuarenta y seis esculturas de bronce, tejido, látex y aluminio, una celda y una pintura se exponen junto a cincuenta y tres obras en papel y textiles, muchas de ellas de gran formato o realizadas en series. Dividida en nueve secciones – La fugitiva, Soledad, Trauma, Fragilidad, Estudios naturales, Movimiento eterno, Relaciones, Dar y recibir y Equilibrio- la selección de obras de esta exposición engloba la complejidad de su trabajo.

Como antesala de la exposición, los visitantes podrán acceder a Louise Bourgeois: Photo Album, un recorrido por la vida de la artista a través de fotografías. Además, se proyecta el documental que Nigel Finch dirigió en 1994 para la BBC, `Louise Bourgeois: No Trespassing´, así como un audiovisual producido por el Museo Picasso Málaga con entrevistas a Jerry Gorovoy, presidente de la fundación Louise Bourgeois, The Easton Foundation, Nueva York; a la comisaria de la exposición, Iris Müller-Westermann; y al director artístico del Museo Picasso Málaga, José Lebrero Stals.

Comisariada por Iris Müller-Westermann y organizada con el Moderna Museet, esta retrospectiva aúna más de cien obras de arte realizadas a lo largo de siete décadas, un tercio de las cuales nunca antes ha sido expuesto.

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Tras Sophie Tauber-Arp. Caminos de vanguardia (octubre 2009-enero 2010) e Hilma af Klint. Pionera de la abstracción (octubre 2013-febrero 2014), el Museo Picasso Málaga aborda de nuevo una retrospectiva que pone en valor el trabajo artístico de la mujer en la historia del arte.

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http://www.museopicassomalaga.org/es/el-museo-picasso-malaga-presenta-la-exposicion-louise-bourgeois-he-estado-en-el-infierno-y-he-vuelto

 

La mujer de pie

Invitación Chantal


“La mujer de pie es alguien que no puede sentarse. No se trata de una novela, aunque bien podría haberlo sido. ¿Cuál es el límite entre un ensayo y un relato, entre unos apuntes biográficos y lo que denominamos Historia, entre realidad y ficción, entre lo que creemos y lo que creamos? Siempre hay una narración en lo que contamos.

En La mujer de pie hay personajes; éstos atraviesan el libro dejando entrever breves secuencias de su vida, diálogos entrecortados.

 La mujer de pie es una invitación a la escucha. Más allá del ruido mental y sus articulaciones, la mujer de pie entiende que el universo es expansión sonora y que procede por analogía, simultáneamente.

 La mujer de pie trata de nuestra compulsiva tendencia a identificar el proceso mental con la realidad de la que, suponemos, da cuenta.

  La mujer de pie es una reflexión sobre el movimiento –o más bien sobre la inmovilidad, la discontinuidad de la percepción y la fragmentariedad de la experiencia.

 La mujer de pie es también un recurso para aliviar el dolor de la carne, sus atrofias, sus limitaciones, sus discapacidades. Una estrategia para tomar distancia.

 La mujer de pie es un diario de observación. Un registro de las fluctuaciones del ánimo bajo la analgesia.

La mujer de pie es un ensayo sobre la naturaleza mental de los sentimientos, su impermanencia, y la inconsistencia de la idea del yo que las acompaña.

La mujer de pie es una reflexión acerca de cómo la noción del yo es clave para interpretar la historia de las naciones europeas.

La mujer de pie es el espacio estratégico en el que averiguar cómo intuir el mundo sin perder la verticalidad.

La mujer de pie es un escenario.

La mujer de pie es un escenario con una ventana desde la que mirar.

La mujer de pie es el alféizar de esa ventana. Un alféizar en el que apoyarse para contemplar el desierto. En realidad no lo hay, no hay desierto, es irreal. Pero sin él, ¿qué habría?”

Texto de presentación de Chantal Maillard 

Un bonus: lectura de Ch. Maillard de un poema de La herida en la lengua, Desprendimiento, en su presentación en La central el 2 de junio

Destruir los cuentos de hadas. Chantal Maillard

 

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¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo seguiremos creyéndonos princesas que esperan ser redimidas? ¿Hasta cuándo seguiremos ansiando el rescate? ¿Hasta cuándo seguiremos creyendo que el orden, la altura y la riqueza son conceptos equivalentes que riman con los de belleza y felicidad? ¿Hasta cuándo negaremos la dispersión del jaos, la interpenetración de los opuestos, el juego sin fin, la dicha de lo híbrido? Es tiempo de destruir los cuentos de hadas; es tiempo de que hagamos que se desmoronen los castillos que nuestra cultura ha edificado. Es tiempo de romper las estatuas antes de que alguna nos aplaste al caer. Los sueños no son bellas ilusiones o esperanzas; los sueños son revelaciones, peldaños en los que habitamos, círculos dantescos; los sueños son lugares de la mente y del alma, ámbitos que cobijan las imágenes que creamos al ir viviendo. Es preciso estar atentos, poner cristales transparentes a las paredes de los sueños, ir descubriéndonos a través de ellos. Descubrir nuestras propias imágenes, las que nosotros creamos, no las que hemos heredado.

Contemos la historia nuevamente, contémosla en superficie, la historia como deslizamiento. Tal vez lleguemos a la princesa. Pero ella no está arriba, está dentro; ella es él siendo ella. Si el amor es capaz de salvar es porque renuncia a ser otra cosa que él mismo; es porque logra importarse más que cualquiera de los objetos amados. Para conservar el amor a menudo –o siempre– es preciso renunciar al objeto, pues el objeto, una vez obtenido, deja de ser la diana o el cebo donde el amor puede proyectarse. Por eso, un objeto imposible –el místico, por ejemplo, o el ídolo– es el medio más eficaz.

Las princesas, hoy, han dejado de esperar. Ellas son su propio príncipe. Han despertado mucho antes del día señalado y han montado el caballo que les lleva hacia el centro de sí mismas. Ellas son amazonas que, habiéndose cortado un pecho para mejor disparar, tensan el arco y apuntan a su propio corazón matando toda la manada de esperanzas. Ellas no necesitan esperar: devoran su propio fuego. Son el hermafrodita que se engalana para saludar la aurora que sale de su boca.

Chantal Maillard. Filosofía en los días críticos [frag. 265]. Pretextos

Ilustración: La princesa Mononoke, Hayao Miyazaki

 

Siri Hustvedt, el destino de las mujeres en el arte

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La novela de Siri Hustvedt, El mundo deslumbrante, está publicada por Anagrama.

Su protagonista es Harriet Burden, personalidad semiolvidada de la escena artística neoyorquina de los ochenta, convertida tras su muerte en objeto de estudio por parte de críticos y académicos. Más que como artista, fue conocida como esposa del poderoso marchante Felix Lord y anfitriona de deliciosas fiestas que reunían a toda la intelectualidad de Manhattan. Hasta que, en el tramo final de su vida, Harriet decidió orquestar un curioso experimento: se sirvió de tres hombres que le sirvieron de fachada para presentar sus propias creaciones ante el mundo. Escondida tras el rostro de jóvenes de perfil multirracial y sexualidad líquida, Harriet fue aclamada inmediatamente como una artista magistral.

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/02/10/babelia/1423588894_498866.html

En el siguiente enlace tenéis una reseña de esta novela escrita por Emma Rodríguez:

Siri Hustvedt, el destino de las mujeres en el arte

Esta novela es un campo absolutamente abierto, una pieza múltiple que adquiere, por momentos, la forma de una biografía, de un ensayo, con notas a pie de página incluidas, o de una crónica periodística. A través de su personaje principal, una mujer inteligente, inquieta y muy culta, la escritora nos habla de arte, de literatura, de filosofía, de Historia, de psicología, de neurociencia… Imposible dar cuenta de todo lo que abarca.


Consciente de los indudables logros del movimiento feminista, la escritora nos remite al pasado, pero también nos habla de un presente que no ha acabado de desprenderse de todas esas rémoras pese a la cada vez mayor presencia femenina en el panorama artístico, un presente en el que las presiones a las que se ven sometidas las mujeres siguen siendo llamativas. Y podemos hablar del ninguneo, de la condescendencia, de la catalogación de la obra como excesivamente sensible o sentimental.

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El año anterior, en el 2013, Hustvedt publicó un libro de ensayos Vivir, pensar y mirar que me parece muy complementario a la novela (o viceversa).

En él exploraba tres núcleos temáticos sobre los que la escritora estadounidense ha reflexionado y escrito casi obsesivamente: la propia experiencia vital y las raíces familiares (la memoria, la emoción, la imaginación, la migraña…), los enigmáticos mecanismos del cerebro (la filosofía, la neurociencia, el psicoanálisis, la lectura y la escritura…) y los impactos visuales de las artes plásticas (nuestro modo de mirar, las emociones que nos transmiten…). Para ello reflexiona sobre artistas muy diferentes y alejados en el tiempo, desde el maestro de la escuela sienesa Duccio di Buoninsegna o Goya y su uso de la violencia hasta las transgresoras propuestas de Louise Bourgeois, Kiki Smith, Gerhardt Richter, Annette Messager o Margaret Bowland, pasando por el ascetismo de los bodegones de Morandi o el poder evocador de las fotografías viejas.