¿Somos adultos? La ética y la política de la no-violencia | Conferencia de Judith Butler

 

Partiendo de la premisa de que la interdependencia es una condición inherente de los seres humanos, Judith Butler reflexionará acerca de la necesidad de situar la no-violencia en el centro de la ética y la política. Según Judith Butler, aunque a menudo se ha utilizado la noción de «dependencia» para justificar el relato colonial, al aducir que unas poblaciones son más dependientes que otras, esta palabra toma un sentido muy diferente cuando pensamos en la condición de necesidad y vulnerabilidad que caracteriza a nuestras vidas desde la infancia hasta la vejez. Cuando nos hacemos adultos nunca dejamos de ser dependientes porque no somos seres que puedan sostenerse a sí mismos. Siempre nos apoyamos en otro o en un conjunto de servicios públicos, ya sea el pavimento sobre el que andamos, la biblioteca a la que vamos o los servicios básicos de salud y las formas de refugio que sustentan nuestras vidas. De acuerdo con Judith Butler, una de las razones por las que los recortes y las políticas de austeridad bajo el neoliberalismo son tan inaceptables es que niegan o subcontratan los servicios públicos básicos que necesitamos para vivir y crecer. En esta conferencia se basará en el trabajo realizado por Adriana Cavarero para considerar qué significa depender de otro cuerpo y qué implicaciones tiene esa dependencia para la renovación de los ideales socialistas y para una ética y una política de la no-violencia.

Con motivo de esta conferencia, el Institut d’Humanitats de Barcelona ha organizado el curso «Lectoras de Judith Butler», con la participación de Marta Segarra, Lorena Fuster, Meri Torras, Begonya Saez, Marina Garcés y Joana Masó.

 

 

Judith Butler (Cleveland, 1956) es catedrática del Departamento de Literatura comparada en la Universidad de California, Berkeley. Inicialmente especializada en estudios de género, su obra también incluye importantes reflexiones en el ámbito de la ética, la política y los derechos humanos. Hoy está considerada una de las intelectuales más influyentes del mundo. Entre su obra publicada en lengua castellana, hay títulos de referencia como El género en disputa: el feminismo y la subversión de la identidad (Paidós, 2007), Cuerpos que importan (Paidós – Argentina, 2008), Marcos de guerra. Las vidas lloradas (Paidós, 2009) y Deshacer el género (Paidós, 2012). Últimamente ha publicado Dispossessions: The Performative in the Political (con Athena Athanasiou, 2013) y Senses of the Subject (2015). El último libro publicado es Cuerpos aliados y lucha política (Paidós, 2017). Dentro de la colección «Breus» del CCCB se han publicado sus tres conferencias Vulnerabilitat, supervivència (2008) y Violència d’Estat, guerra, resistència (2010; publicada en lengua castellana por Katz Ediciones, 2011) y Cossos que encara importen (2017).

 

http://www.cccb.org/es/participantes/ficha/judith-butler/16382

 

 

El espesor de la ceguera. Chantal Maillard

René Magritte_Faux miroir_1928

 

Comment ceux qui n’ont pas vu peuvent-ils parler du voir? ¿Cómo se atreve a hablar del ver aquel que no ha visto?

No sé cómo colmar la fisura entre el mí y el más allá de mí que a veces habla por mi boca. La voz: crisol y válvula de escape de la gran negrura. Minúsculo elemento de rebeldía.

Pido perdón: he hablado demasiado. Sólo de los husos puedo dar cuenta cierta, los husos y sus hilos, y del viaje entre ellos, de uno a otro. Una topografía que puede ser de utilidad, tan sólo eso.

Por lo demás, nada sé salvo que más allá del pensar todo es silencio. No hay conocimiento al otro lado, no puede haberlo: todo lo que hay es percibido y el conocimiento se funda en el decir. Quien quiera inventar dioses, que no los sitúe más allá del mundo pensado. Ningún dios creado en el concepto lo trasciende. Ninguna teología da cuenta de otra trascendencia que la que se menciona en el concepto. La naturaleza del lenguaje es dual: si dice «aquí», ha de decir «allá». Los dioses, los de aquí y los de allá, son de este mundo, como el anhelo y el miedo, las formas de la insatisfacción y del deseo.

Pido perdón: he hablado de más. Nadie haga caso de mis vuelos. Nada hay en mis escritos digno de ser mencionado salvo el intento de desbrozar y distinguir del silencio lo que al pensar pertenece.

Habremos de empezar de nuevo. Empezar callando. No es necesaria la escritura. Lo que de verdad se hace para el espíritu no deja otras señales que las que se dan en él, y éstas son lábiles, constantemente han de ser renovadas. Nunca concluidas, las obras del espíritu. Nada que sea permanente. No existe el tiempo en ello, de ahí que todo esté siempre por hacer. De ahora hacia atrás, de atrás hacia delante, nada está hecho, en realidad.

De nuevo estoy hablando de lo que no sé. ¿Podría ser que algo de mí supiese algo que la razón no alcanza? Pero ¿qué saber sería aquel que no tuviese ideas con que pensarse, palabras con qué decirse ni imágenes con qué representarse? Todo aquello que se sabe es presa del lenguaje.

Importa tener claro en qué lado se está en cada instante. E importa saber que siempre que uno hable, cualquiera que sea el tema del que trate, que no se engañe: estará aquí, siempre estará

aquí.

*

Al centro guía la escritura. Allí donde el mí no se da. El centro es de todos, de quienes lo conocen como de quienes no, quienes lo encontraron, quienes lo han perdido o ni lo presintieron. Según el espesor de la ceguera.

*

Y ¿acaso muchos ciegos lograrán explicar el color verde mejor que uno solo?

Antes bien, ocupémonos de la mente. Ocupémonos de conocerla. No al modo en que lo hacen sus especialistas, ciegos entre los ciegos que se otorgan el derecho de guiar a los demás, sino desde el aquietamiento. Porque puede que la velocidad propicie la formación de ideas en las que, de tan repetidas, llegamos a creer. Aquella, por ejemplo, que por su insistencia nos lleva a pensar que «yo» sea otra cosa que el uso gramatical que nos distingue.

Aquietémonos pues, y dado que nos es tan imposible salir de la propia mente como saltar sobre la propia sombra, con ojos de sombra que contemplasen la sombra asistamos a los vaivenes de las formas sin pretender apresarlas.

 

Chantal Maillard, La mujer de pie (libro III: 147)Galaxia Gutenberg, 2015.

Imagen: René Magritte, Faux miroir, Huile sur toile, 24 x 32 cm, c. 1930

 

La expulsión de lo distinto. Byung-Chul Han

Byung-Chul Han (Seúl, 1959) es la sensación del pensamiento alemán y considerado una gran estrella en el campo de la filosofía y sucesor aventajado de Roland Barthes o Peter Sloterdijk.

Nacido en Corea del Sur, pero afincado en Berlín desde hace años, Byun-Chul Han es de esos pensadores a los que hay que leer y pensar.

Su especialidad: desmenuzar los males del mundo actual. Exhibicionismo digital, competencia laboral y demanda de transparencia política forman parte del menú.

 

BYUNG CHUL HAN Byung-Chul Han

 

El filósofo surcoreano, una de las voces autorizadas para diseccionar la sociedad del hiperconsumismo actual, dio a conocer un nuevo libro con la tesis de que los individuos hoy se autoexplotan y sienten pavor hacia el otro, el diferente. Viviendo, de esta manera, en “el desierto, o el infierno, de lo igual”.

 

“En vez de pasear tranquilamente, la gente se apremia de un acontecimiento a otro, de una información a otra, de una imagen a otra.” Byung-Chul Han

 

Byung-Chul Han (Seúl, 1959) asegura tener una fórmula propia de resistencia política que no convierte en categoría pero comparte encantado: no tiene smartphone, no hace turismo —”el turista viaja por el infierno del igual, circula como si fueran mercancías”—, en su hogar en Berlín solo escucha música analógica (“tengo un jukebox y dos pianos de 400 kilos”, confiesa), no trata a sus estudiantes de Filosofía de la Universidad de las Artes de Berlín como a clientes y ha dedicado tres años de su vida “a cultivar un jardín secreto”, cuya experiencia revelará en el libro Elogio de la tierra.

 

BYUNG CHUL HAN 2Byung-Chul Han

 

“Estamos en la Red, pero no escuchamos al otro, solo hacemos ruido”

Byung-Chul Han

 

“En la orwelliana 1984 esa sociedad era consciente de que estaba siendo dominada; hoy no tenemos ni esa consciencia de dominación”, alerta el académico formado y afincado en Alemania.

El filósofo, autor de libros como La sociedad del cansancio o Psicopolítica (publicados por Herder), se dio cita ayer en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, España, para hablar de la última traducción de su obra, La expulsión de lo distinto, y de su próximo libro, Elogio de la tierra.

 

BYUNG CHUL HAN 4Byung-Chul Han

 

A continuación, compartimos información de un magnífico artículo pubicado en El País y firmado por Carles Geli a propósito de la reciente visita que ha hecho Han a Barcelona.


Autenticidad

Para Han, la gente se vende como auténtica porque “todos quieren ser distintos de los demás”, lo que fuerza a “producirse a uno mismo”. Y es imposible serlo hoy auténticamente porque “en esa voluntad de ser distinto prosigue lo igual”. Resultado: el sistema solo permite que se den “diferencias comercializables”.

 

Autoexplotación

Se ha pasado, en opinión del filósofo, “del deber de hacer” una cosa al “poder hacerla”. “Se vive con la angustia de no hacer siempre todo lo que se puede”, y si no se triunfa, es culpa suya. “Ahora uno se explota a sí mismo figurándose que se está realizando; es la pérfida lógica del neoliberalismo que culmina en el síndrome del trabajador quemado”. Y la consecuencia, peor: “Ya no hay contra quien dirigir la revolución, no hay otros de donde provenga la represión”. Es “la alienación de uno mismo”, que en lo físico se traduce en anorexias o en sobreingestas de comida o de productos de consumo u ocio.

 

Big data

“Los macrodatos hacen superfluo el pensamiento porque si todo es numerable, todo es igual… Estamos en pleno dataísmo: el hombre ya no es soberano de sí mismo sino que es resultado de una operación algorítmica que lo domina sin que lo perciba; lo vemos en China con la concesión de visados según los datos que maneja el Estado o en la técnica del reconocimiento facial”. ¿La revuelta pasaría por dejar de compartir datos o de estar en las redes sociales? “No podemos negarnos a facilitarlos: una sierra también puede cortar cabezas… Hay que ajustar el sistema: el ebook está hecho para que yo lea, no para que me lea a mí a través de algoritmos… ¿O es que el algoritmo hará ahora al hombre? En EE UU hemos visto la influencia de Facebook en las elecciones… Necesitamos una carta digital que recupere la dignidad humana y pensar en una renta básica para las profesiones que devorarán las nuevas tecnologías”.

 

Comunicación

“Sin la presencia del otro, la comunicación degenera en un intercambio de información: las relaciones se reemplazan por las conexiones, y así solo se enlaza con lo igual; la comunicación digital es solo vista, hemos perdido todos los sentidos; estamos en una fase debilitada de la comunicación, como nunca: la comunicación global y de los likes solo consiente a los que son más iguales a uno; ¡lo igual no duele!”.

 

Jardín

“Yo soy diferente; estoy envuelto de aparatos analógicos: tuve dos pianos de 400 kilos y durante tres años he cultivado un jardín secreto que me ha dado contacto con la realidad: colores, olores, sensaciones… Me ha permitido percatarme de la alteridad de la tierra: la tierra tenía peso, todo lo hacía con las manos; lo digital no pesa, no huele, no opone resistencia, pasas un dedo y ya está… Es la abolición de la realidad; mi próximo libro será ese: Elogio de la tierra. El jardín secreto. La tierra es más que dígitos y números.

 

Narcisismo

Sostiene Han que “ser observado hoy es un aspecto central de ser en el mundo”. El problema reside en que “el narcisista es ciego a la hora de ver al otro” y sin ese otro “uno no puede producir por sí mismo el sentimiento de autoestima”. El narcisismo habría llegado también a la que debería ser una panacea, el arte: “Ha degenerado en narcisismo, está al servicio del consumo, se pagan injustificadas burradas por él, es ya víctima del sistema; si fuera ajeno al mismo, sería una narrativa nueva, pero no lo es”.

 

BYUNG CHUL HAN la expiulsion de lo distinto

 

Otros

Es la clave de sus reflexiones más recientes. “Cuanto más iguales son las personas, más aumenta la producción; esa es la lógica actual; el capital necesita que todos seamos iguales, incluso los turistas; el neoliberalismo no funcionaría si las personas fuéramos distintas”. Por ello propone “regresar al animal original, que no consume ni comunica desaforadamente; no tengo soluciones concretas, pero puede que al final el sistema implosione por sí mismo… En cualquier caso, vivimos en una época de conformismo radical: la universidad tiene clientes y solo crea trabajadores, no forma espiritualmente; el mundo está al límite de su capacidad; quizá así llegue un cortocircuito y recuperemos ese animal original”.

 

Refugiados

Han es muy claro: con el actual sistema neoliberal “no se siente temor, miedo o asco por los refugiados sino que son vistos como carga, con resentimiento o envidia”; la prueba es que luego el mundo occidental va a veranear a sus países.

 

Tiempo

Es necesaria una revolución en el uso del tiempo, sostiene el filósofo, profesor en Berlín. “La aceleración actual disminuye la capacidad de permanecer: necesitamos un tiempo propio que el sistema productivo no nos deja; requerimos de un tiempo de fiesta, que significa estar parados, sin nada productivo que hacer, pero que no debe confundirse con un tiempo de recuperación para seguir trabajando; el tiempo trabajado es tiempo perdido, no es tiempo para nosotros”.

 

http://blogs.cccb.org/veus/tag/byung-chul-han/?lang=es

 

Libros de Byung-Chul Han digitalizados y disponibles en castellano en Internet:

La sociedad del cansancio (2010; traducido en el 2012)

La agonía del Eros (2012; traducido en el 2014)

La sociedad de la transparencia (2012; traducido en el 2013)

En el enjambre (2013; traducido en el 2014)

El aroma del tiempo. Un ensayo filosófico sobre el arte de demorarse (2014; traducido en el 2015)

Psicopolítica. Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder (2014; traducido en el 2014)

 

http://culturainquieta.com/es/inspiring/item/13388-la-expulsion-de-lo-distinto-por-byung-chul-han.html

 

 

Marina Garcés: “Tenemos grandes expertos que son grandes analfabetos”

La filósofa barcelonesa ha escrito el ensayo más breve y ambicioso en español de los últimos tiempos: ‘Nueva ilustración radical’.

Foto: Marina Garcés. (EFE)
Marina Garcés. (EFE)

VÍCTOR LENORE

18.02.2018, El Confidencial

Un libro pequeño puede ser muy ambicioso. Es el caso de ‘Nueva ilustración radical’ (Anagrama), que acaba de recibir el premio Ciudad de Barcelona. Su autora, la filósofa barcelonesa Marina Garcés, es una de las voces más vivas del pensamiento español actual, tanto por su colaboraciones de guerrilla en el diario Ara como por su implicación en los movimientos sociales. El jurado destacó su “capacidad de pensar los desafíos políticos del presente renovando las herramientas de la filosofía clásica”. El libro señala que vivimos en la sociedad de la información, pero que no nos libramos de estar tan desamparados como un analfabeto. “Muchas veces, consumimos información en tiempo real acerca de lo que ocurre en el mundo y nos preguntamos “¿y yo qué hago?”. Es una expresión de impotencia y de incapacidad que no es ajena al saber, sino que van juntos. Lo mismo ocurre cuando nos formamos en conocimientos y profesiones tan fragmentadas que no nos sirven para comprender mejor el mundo en que vivimos. Tenemos a grandes expertos que al mismo tiempo son grandes analfabetos. Ciencia e impotencia no son contradictorias. Lo interesante es que hoy nadie es ajeno a este tipo de analfabetismo”, explica.

Burguesía melancólica

El texto destaca por su claridad, pero también por su rigor. Garcés no busca polémica mediática, pero tampoco se arruga si tiene que cuestionar el discurso de pensadores de gran prestigio, como Martha Nussbaum o Nuccio Ordine. Ambos coinciden en que el valor de la cultura clásica reside en su carácter “non-profit” (sin ánimo de lucro) y en su inutilidad, en estos tiempos de búsqueda de máximo beneficio y culto al utilitarismo. “Hay una defensa melancólica de las humanidades que refleja una visión de clase. Es una visión preservacionista, que invita a conservar un patrimonio cultural y que defiende una visión idealista de las artes y de las letras. Va ligada a la idea muy burguesa de la separación entre el tiempo de la producción y el trabajo y el tiempo del ocio y cultivo del espíritu”.

 

'Nueva ilustración radical'

 

En las antípodas de este enfoque, Garcés reivindica el poder de las estas disciplinas como herramientas de cambio social. “Es interesante poner esta cuestión en relación con el ecologismo: hay un ecologismo conservacionista, que es el de los ricos que quieren seguir disfrutando de la naturaleza y lamentan su pérdida. Frente a ello, está lo que algunos llaman “ecologismo de los pobres”, que es el que cuida su hábitat porque le va la vida en ello. Pienso que el compromiso con las humanidades tiene que ser hoy del mismo tipo: no son un patrimonio a conservar sino un ecosistema en el que nos jugamos aspectos fundamentales de nuestras vidas, especialmente los menos ricos y por tanto más sujetos a las transformaciones del actual sistema de reproducción social. Lo que está en disputa hoy no es si hay más o menos asignaturas de letras en los curriculums, sino qué sentidos de la experiencia humana podremos compartir y elaborar en condiciones de igualdad y de reciprocidad”, explica.

España, entre dos extremos

Para algunos pensadores españoles, resulta problemático el término “ilustración”, ya que consideran que en España nunca ha tenido lugar un verdadero proceso de democratización cultural. ¿Está de acuerdo? “La Ilustración a la francesa o a la alemana no pasaron por la Península, lo que no quiere decir que no haya habido combates del pensamiento en el tránsito entre el Antiguo Régimen y la modernidad. Quizá lo que no funciona para nuestro entorno territorial y cultural es la linealidad del proyecto moderno y por tanto la idea de progreso. Desde hace siglos vivimos en paralelo y en conflicto permanente entre lo más extremo del conservadurismo dogmático y autoritario y lo más extremo de la experimentación social más igualitaria y más arriesgada. Esto hace que lo que ocurre por aquí abajo sea muy difícil de leer con “anteojos” europeos, que son los que han forjado las categorías analíticas tanto académicas como políticas de la modernidad. Lo que pasó en el 36 es un claro ejemplo de ello y lo que ocurre actualmente otra vez. Estamos, al mismo tiempo, un paso más allá de la Europa de los estados y muchos pasos más acá de la Europa de los derechos”.

 

Desde hace siglos vivimos en conflicto permanente entre lo más extremo del conservadurismo dogmático y de la experimentación social

 

¿Cuál puede ser la estrategia para avanzar? “Tenemos que aprovechar que por una vez hay una generación bien formada y alimentada para elaborar marcos de análisis y de debate propios pero no localistas, para elaborar historias, de presente y de futuro, más allá de las hegemónicas”, señala.

El falso dilema nuevo-antiguo

Desde Mayo del 68, del que ahora se cumple medio siglo, la izquierda ha desarrollado un fuerte rechazo a las instituciones. Tanto el Estado como la universidad o la familia son vistas como marcos puramente represivos. El libro de Garcés propone repensar estas nociones. “La modernización es un proyecto que se desarrolla oponiendo lo nuevo a lo antiguo, como si todo lo antiguo fuera un lastre y todo lo nuevo fuera bueno. Cuando insistimos tanto, hoy, en la innovación estamos cayendo en lo mismo. Respecto al problema institucional y su relación con los mapas actuales de la educación y del conocimiento, lo que tenemos que preguntarnos en qué medida se corresponden, hoy, las prácticas del saber y las instituciones que las producen, transmiten, custodian. Creo que claramente estamos padeciendo una inadecuación, que se traduce en malestares importantes en el sistema educativo y en el mundo de la cultura. Esto no quiere decir que haya que acabar con las escuelas, los museos o las universidades, sino transformarlas en alianza con otros espacios y con otros modos de hacer. Esta inadecuación no es un mero “retraso”, como se nos hace entender a veces. Las instituciones del saber no son un software que simplemente haya que actualizar. Son lugares en los que se experimentan todos los combates sociales y políticos de nuestro tiempo, y que hoy lo que producen son graves formas de opresión autoritaria y de desigualdad”, denuncia.

Cuidados paliativos del sistema

El libro también señala carencias en los actuales discursos de la izquierda. Por ejemplo, esa expresión tan de moda que es la “política de los cuidados”. Garcés pide llevarla más allá del lema reconfortante. “Cuidarnos es la nueva revolución, pero esos cuidados cada vez se parecen más a los cuidados paliativos”, escribe en el libro. ¿Están ejerciendo los movimientos sociales de botiquín de emergencia del sistema? “Hace poco vi una pintada por Twitter (ahora que están tan penalizadas, las pintadas se ven sobre todo en Twitter) que decía “Cuidémonos unos a otros para ser peligrosos juntos”. Creo que dice algo muy importante: en el cuidado de la vida digna podemos experimentar la potencia de un nosotros en combate con las injusticias y las desigualdades que nos causan tanto dolor. Por eso es importante no quedarnos en un lenguaje de los cuidados a la defensiva, sino vincularlos a las diferentes maneras como hoy podemos, al mismo tiempo, luchar y crear. Luchar contra los poderes (económicos, políticos…) que dañan la vida, tanto humana como no-humana, y crear mundo habitable entre nosotras. No sólo somos seres vulnerables, como se insiste tanto hoy. Nuestra vulnerabilidad es inseparable de una gran potencia colectiva de creatividad, de invención y de resolución práctica de nuestros problemas comunes. No hay que olvidarnos: no sólo somos enfermeros de un planeta enfermo, somos cocreadores de un mundo en el que queremos vivir dignamente”, afirma.

Humanos y residuos

En el fondo, lo que propone Garcés es utilizar los saberes clásicos para afrontar los conflictos de un mundo cada vez más hostil. “Se está produciendo una humanidad-residuo: personas sin trabajo, sin recursos, sin agua, sin tierras habitables, sin casa en las ciudades, sin papeles en muchas partes del mundo… Es ya una realidad que desplaza los límites de lo que entendemos por lo humano y su dignidad. Al otro extremo, encontramos la hiperinteligencia de los procesos cognitivos de alto nivel, humanos y no humanos, que configuran un mundo inteligente (smart) para gente (supuestamente) estúpida. Desde este escenario, a todos no incumben las humanidades, especialmente a los más expuestos a estas transformaciones”.

Seguramente se trata de recuperar ese viejo concepto llamado “dignidad humana”, mucho más subversivo de lo que parece.

 

https://www.elconfidencial.com/cultura/2018-02-18/marina-garces-nueva-ilustracion-radical-entrevista_1522795/

 

Joseph Campbell. Las máscaras de Dios: Mitología occidental

https://issuu.com/atalantaweb/docs/118_-_las_mascaras_de_dios_3_issuu

 

Pocas obras se han escrito en el ámbito de la mitología con mayor ambición y calado que Las máscaras de dios. A lo largo de cuatro volúmenes, Joseph Campbell efectúa un exhaustivo estudio comparativo de las diversas mitologías del mundo, revelando su carácter unitario y universal, y cómo todas ellas todavía vibran en el mundo moderno. La presencia de motivos recurrentes en diferentes tradiciones aporta una prueba más del papel de los mitos como custodios de la historia espiritual del ser humano y los vuelve a situar en un lugar preeminente.

Esta nueva edición en castellano de Mitología occidental, revisada por la Fundación Joseph Campbell en 2016, examina pormenorizadamente las mitologías que florecieron al oeste de Irán, desde las antiguas culturas de la zona ribereña de Mesopotamia y Egipto hasta aquellas más cercanas como la helena o la romana. El estudio comparado nos permite observar cómo, en occidente, el fundamento del ser se personifica por norma en un creador, cuya criatura es el hombre, y cómo la función superior del mito y el ritual, frente a la concepción oriental, menos personalista, es establecer formas de relación de Dios con el hombre y del hombre con Dios, siempre en pugna y en busca de acomodo

Publicada entre 1959 y 1968, Las máscaras de Dios se compone de cuatro volúmenes. El primero, dedicado a la Mitología primitiva, indaga los motivos mitológicos de las culturas prehistóricas a la luz de los descubrimientos arqueológicos, antropológicos y psicológicos más recientes. El segundo volumen, Mitología oriental, se ocupa de las religiones de Egipto, la India, China y Japón. Además de este tercer volumen, la obra se completará con Mitología creativa, que trata sobre la importancia que ha tenido la herencia mitológica en el mundo moderno y sobre el ser humano como creador de sus propias mitologías. [Nota de Atalanta]

Joseph Campbell. Las máscaras de Dios. Mitología occidental (volumen III). Editorial Atalanta, 2018. Trad. Isabel Cardona. Edición revisada por Santiago Celaya.

 

El feminisme com a revolució del pensament. Marta Segarra

8-M: dia internacional de les dones

10 noms propis d’un moviment que no només és una lluita social contra les desigualtats de gènere.

 

S’ha dit que el segle XX ha sigut “el segle del feminisme”, i és cert que gran part de les reformes socials i legals en favor dels drets de les dones s’han aconseguit, a molts països, en aquestes dècades. Però el feminisme no només ha sigut (i continua sent) un moviment social que lluita contra les desigualtats causades pel gènere, sinó també una revolució del pensament.

Si la història de la filosofia i de la ciència, així com la de l’art i la literatura, tal com ens era narrada, no incloïa pràcticament cap dona (tot i que sempre han estat presents en aquests àmbits), al segle XX han sigut nombroses les que han destacat per aportacions a tota mena de camps del saber i la creació. Les “epistemologies feministes” (enteses com a noves maneres de conèixer el món) han contribuït decisivament a canviar la realitat, així com la manera de percebre-la i explicar-la, sovint posant en dubte allò que semblava natural i immutable.

Se m’ha proposat l’exercici de triar una desena de pensadores feministes d’entre les més influents avui dia al nostre entorn; dones que plantegen noves maneres de pensar el món, nous paradigmes, canvis radicals a la base dels problemes i no només reformes d’un sistema que sembla que s’està esgotant. Aquesta tria comporta l’assumpció de la subjectivitat de qui la fa, ja que és impossible que sigui representativa de tota la riquesa del pensament feminista. I també implica un parany: què entenem per influència, ja que està condicionada per la llengua i la geografia.

Propostes fins i tot enfrontades

Així, de les nou persones triades (vuit dones i un home), la gran majoria són estatunidenques o europees, i escriuen en anglès o en francès. Tot i el forçós efecte d’homogeneïtzació que comporta aquesta reducció, totes les veus esmentades reflecteixen propostes teòriques i polítiques diferents, i fins i tot oposades. Aquesta diversitat mostra que el feminisme teòric ja no pot dir-se en singular, sinó sempre en plural, i que els seus interessos són múltiples i variats, coincideixen i es creuen, alimentant-se mútuament, amb altres formes de pensar i de combatre les desigualtats i allò que les causa, al mateix temps que en són l’efecte: el sexisme, el racisme, l’especisme, l’homofòbia i la transfòbia, el menyspreu i la falsa compassió cap a les persones pobres, discapacitades o, simplement, estrangeres. Aquestes desigualtats afecten tant homes com dones, tot i que sovint de manera diferent; cal, doncs, reconèixer també que el feminisme no és una “qüestió de dones” sinó que afecta tothom, especialment les persones que desitgen contribuir a canviar el món. Tan incompatible amb el feminisme és acomodar-se a l’estat del món com no tenir esperança per canviar-lo.

 

Judith Butler

Judith Butler 

Ser dona no és natural

Judith Butler

És de sentit comú creure que ser dona o ser home és la cosa més natural del món, ja que respon a la biologia o a la genètica: naixem nen o nena, i això ens condueix, d’adults, a ser un home o ser una dona, és a dir, de gènere masculí o de gènere femení. Però Judith Butler (1956) ens mostra que el gènere és un procés que no s’acaba mai: cal una actuació constant al llarg de la vida per adaptar-se (o separar-se) dels models de feminitat i masculinitat imperants, que funcionen com a normes socials. És només gràcies a la repetició de gestos, actituds i reaccions, i a l’adhesió a aparences físiques i a determinats valors, que encaixem en un patró o en l’altre, en un esforç constant que pot ser conscient o, més sovint, inconscient. D’aquí ve la noció, potser la més coneguda de l’obra de Butler, de “performativitat” del gènere: com al teatre, el gènere “s’actua” ( perform en anglès); no és una identitat fixa que ens ha estat donada.

Aquesta idea sembla donar una gran llibertat als individus que no es conformen amb les restriccions que imposa cadascun dels dos models, però Butler insisteix sobretot en les vides “invivibles” d’aquelles persones que no encaixen en la norma, per motius de sexe, d’orientació sexual o de raça, entre d’altres, unes vides tan precàries que ni tan sols mereixen ser plorades, com per exemple les dels primers malalts de la sida als anys vuitanta, o les víctimes de les guerres antiterroristes. Davant d’aquestes profundes desigualtats, Butler preconitza una “política de les aliances” que mobilitza tant les idees com els cossos.

 

Les dones també riuen

Hélène Cixous

Aquesta escriptora francesa nascuda a Algèria el 1937 ha fet una contribució molt personal als feminismes, ja que s’expressa en una llengua literària i no en el discurs filosòfic habitual. Els seus primers escrits dels anys setanta són manifestos poètics, però no per això menys eficaços i que, lluny de qualsevol victimisme (per això, en Cixous les dones riuen i no només ploren), afirmen amb força el poder creador de les dones en tots els àmbits: l’art, l’escriptura, el pensament, però també la política, en el sentit d’imaginar altres maneres de conviure amb les diferències.

Cixous no advoca, doncs, només per la igualtat (en el sentit que tots els éssers humans s’assemblen de manera essencial) sinó més aviat per la diferència, però no només la que suposadament existeix entre dones i homes, sinó per tot tipus de diferències que hi ha entre els éssers que poblen la Terra. Ara bé, ens adverteix que respectar les diferències comença per admetre que també són dins nostre, que no posseïm una identitat coherent, sinó que tothom està travessat per contradiccions i paradoxes, que la nostra identitat és un conjunt que comprèn múltiples combinacions de dona i home, però també, de vegades, de gat o d’ocell…

 

La ciència no diu la “veritat”

Donna J. Haraway

Tractant-se d’una biòloga, la crítica de la ciència que fa aquesta pensadora adquireix encara més pes. Durant la seva recerca inicial com a primatòloga, Donna J. Haraway (1944) va adonar-se que el discurs científic, especialment en ciències de la vida, no es limita a descobrir allò que la naturalesa amaga, sinó que basteix una imatge del que és natural mitjançant una interpretació forçosament esbiaixada de les dades empíriques. La subjectivitat del científic (o de la científica) intervé no només en la interpretació sinó també en la col·lecta de les dades; l’objectivitat neutra no existeix ni tan sols en el món de la ciència.

Per això hem de parlar sempre de “sabers situats”, una contribució fonamental que l’epistemologia feminista ha fet a la ciència. Haraway s’ha interessat molt també per qüestionar les fronteres que fins fa poc crèiem ben estables entre els éssers humans i les màquines, d’una banda, i les persones i els animals, de l’altra. Avui dia, la intel·ligència artificial, les noves tecnologies aplicades a les pròtesis, però també les manipulacions genètiques que permeten cada cop més els trasplantaments d’òrgans animals a cossos humans, confirmen el que Haraway ja va dir a finals dels anys vuitanta en el seu cèlebre Manifest cyborg : “Tots som quimeres”, híbrids d’elements humans, no humans i artificials.

 

Monique Wittig

Monique Wittig

La lesbiana no és una dona

Monique Wittig

En vista de les discriminacions i violències que les lesbianes han patit i encara pateixen en nombroses societats actuals, sembla natural defensar que una lesbiana (definida com una dona que desitja i estima altres dones i no homes) és una dona com qualsevol altra. Monique Wittig (1935-2003), però, una de les més grans inspiradores dels feminismes lesbians, va causar un xoc a l’audiència d’una conferència que donava a principis dels vuitanta quan la va concloure dient: “Les lesbianes no són dones”.

Wittig observa que l’heterosexualitat significa molt més que una orientació sexual entre altres possibles, ja que és a la base de tot tipus de relacions socials, i no només sexuals, entre homes i dones, així com dels discursos científics i teòrics. Les dones sempre han estat definides en relació amb el seu oposat, els homes. A més, l’escriptora d’origen francès assenyala que només són considerats diferents els éssers inferiors : un home mai no és diferent, és sempre la dona qui assumeix aquesta diferència estigmatizant.

És per això que Wittig defineix la lesbiana com aquella dona que se sostreu d’aquest motlle estructural, i que per tant no entra en aquest joc binari. Això no vol dir, però, que l’escriptora limiti el lesbianisme a una posició política de la qual el cos i el desig quedarien exclosos, ans al contrari: la seva obra literària canta de manera poètica i alhora molt explícita els cossos i els amors entre dones.

 

Luce Irigaray

Luce Irigaray

Visca la diferència!

Luce Irigaray

Aquesta pensadora nascuda a Bèlgica l’any 1930 estaria d’acord amb Monique Wittig que la diferència ha estat sempre carregada d’un valor inferioritzant. L’element diferent és sempre inferior al model, com una mala còpia de l’original. La seva estratègia és, però, ben diferent i fins i tot oposada a la de Wittig: Irigaray pensa que cal revalorar la “diferència sexual”. Per aconseguir-ho, rellegeix la filosofia clàssica fins a arribar a la psicoanàlisi, a fi de mostrar que la immensa majoria de pensadors al llarg de la història han silenciat la feminitat, i amb ella tota una sèrie de percepcions i valors que són propis de les dones i que, per això, s’han considerat inferiors als “masculins”.

El “pensament de la diferència sexual” inspirat, entre d’altres, en Irigaray, sosté que cal revelar i, alhora, reforçar una “genealogia femenina” basada en el que la italiana Luisa Muraro (1940) anomena “l’ordre simbòlic de la mare”. Aquesta versió del feminisme proposa, així, una “política de les dones”, una nova manera de relacionar-se entre dones i entre persones que no està basada en la dominació del més fort sobre el més feble, sinó que comprèn relacions més complexes i asimètriques que la d’igualtat.

 

Vandana Shiva

Vandana Shiva

La mare terra

Vandana Shiva

Un dels valors que més sovint s’ha atribuït a la feminitat és la seva profunda connexió amb la naturalesa; aquesta connexió s’ha explicat a través de la maternitat: les dones són mares i, per tant, estan més a prop de la “mare terra” en la seva funció nodridora i reproductora de vida. Això ha servit, naturalment, per apartar les dones, tant si eren mares com si no, de l’espai públic i d’àmbits com la feina remunerada, el geni artístic o filosòfic, o del món de la ciència, per exemple.

En un planeta que sembla apropar-se de manera inexorable a la catàstrofe mediambiental, però, algunes ecofeministes com la filòsofa i física Vandana Shiva (1952), que va néixer i viu a l’Índia, propugnen una manera femenina i feminista de viure a la Terra i de la terra sense esgotar-ne els recursos. Sabem que això hauria de passar per un consum molt més moderat d’aigua (Shiva és una activista pel dret de tothom a l’aigua i contra el malbaratament d’aquest bé imprescindible) i de productes d’origen animal.

Algunes ecofeministes com l’estatunidenca Carol Adams (1951) porten més lluny aquesta idea, tot lligant la dieta carnívora amb valors relacionats amb la virilitat o la masculinitat. Així, Adams relaciona el “tractament ètic” que segons ella mereixen els animals amb el feminisme, tot denunciant la diferència essencial que solem establir entre la vida dels animals humans i la vida (i, sobretot, la mort) dels altres animals.

 

bell hooks

bell hooks

Feministes de tots colors

bell hooks

La desigualtat per motius de gènere no pot pensar-se de manera abstracta i desconnectada d’altres desigualtats: les dones que volen ser “iguals que els homes”, en el sentit de tenir les mateixes oportunitats i avantatges, obliden que no tots els homes hi tenen el mateix accés. Ells també pateixen profundes desigualtats degudes a la seva pertinença a una classe social, a una raça (tot i que l’antropologia i la genètica actuals desmenteixin la seva existència, la raça encara perviu com a categoria discriminatòria), a una comunitat cultural o, senzillament, a estils de vida fora de les normes.

L’obra de bell hooks (nascuda el 1952, descendent d’esclaus afroamericans), que escriu sempre el seu nom en minúscules, caracteritza molt bé com s’intersequen tots aquests factors. Però hooks no es limita a denunciar la “interseccionalitat” dels factors de dominació, sinó que insisteix en les aportacions positives d’individus i grups usualment considerats exteriors al feminisme, com per exemple les dones del Tercer Món, que solem veure únicament com a víctimes del sexisme i de la pobresa; les persones anomenades indígenes, que sovint encara transmeten un llegat cultural que tendim a menysprear, i també els homes en general, sense els quals, creu hooks, cap transformació seria possible. Al nostre país, les feministes gitanes són un exemple d’aquesta vitalitat i varietat del pensament i dels moviments feministes “descolonials”.

 

Fatima Mernissi

Fatima Mernissi

Islam i feminisme són compatibles

Fatima Mernissi

El menyspreu occidental cap a altres cultures d’arrels no judeocristianes, així com la necessitat de trobar un culpable de tots els mals (que des de la caiguda de les Torres Bessones l’any 2001 és, sens dubte, el terrorisme islàmic), fa que la majoria consideri que l’islam és una religió misògina, a més de violenta, i que, per tant, ser musulmana i feminista és incompatible.

La marroquina Fatima Mernissi (1940-2015) sosté que l’Alcorà no és la font de la desigualtat entre homes i dones que també existeix en la cultura musulmana, sinó que més aviat intenta pal·liar-la. Però, amb un humor molt agut, desmunta altres prejudicis i imatges que Occident ha fabricat de les dones orientals, com per exemple la de l’harem. L’harem com a espai tancat on viuen bellíssimes odalisques mig nues que només esperen que el sultà les visiti és una fantasia d’homes occidentals. En canvi, Mernissi parla de “l’harem de la talla 38”, que subjecta la gran majoria de dones occidentals (i també els homes, però amb menys intensitat) a uns patrons físics que corresponen a poquíssimes persones reals. Aquesta cursa de la seducció física en què tantes dones se senten obligades a participar les desvia molt més que el vel, segons Mernissi, d’altres fites.

 

Paul B. Preciado

Paul B. Preciado

Ni homes ni dones sinó tot el contrari

Paul B. Preciado

Aquest filòsof nascut a Burgos l’any 1970 coincideix amb Mernissi a subratllar, utilitzant altres termes, que el poder sotmet els cossos a una “disciplina” estricta, no només imposant-los una talla, sinó una sèrie de formes, de capacitats i de funcions. Això s’aconsegueix a través d’una gran varietat de discursos que ens condicionen, des del discurs mèdic i científic fins al de la moda o el publicitari.

Preciado porta a l’extrem la desnaturalització del sexe i del gènere, obrint el ventall de possibilitats més enllà de la parella dona-home, femení-masculí i homosexual-heterosexual. Ja no es tracta, com als anys seixanta o setanta, d’alliberar el cos i la sexualitat, sinó de problematitzar les identitats individuals i col·lectives que es desprenen del cos i la sexualitat, tot valorant com a possibilitats enriquidores i antinormatives allò que havia quedat tradicionalment relegat als marges o a l’exterior, tot allò estrany, torçat, el que es coneix amb el terme anglès queer.

 

https://www.ara.cat/dossier/feminisme-Revolucio-del-pensament_0_1972002806.html

 

 

Una entrevista con Henri Michaux. John Ashbery

Una entrevista con Henri Michaux  JOHN ASHBERY
Traducción RICARDO GARCÍA PÉREZ  /  Fotografía GISÈLE FREUND   /  Texto © 1961 ARTNEWS, LLC, MARCH

 

 

El pasado otoño el CBA (Círculo de Bellas-Artes de Madrid, 2006) albergó la exposición Icebergs, panorámica de la obra del poeta y pintor francés Henri Michaux (1899-1984) que permitió al público madrileño contemplar algunos de sus cuadros, grabados y dibujos, pero también libros, cartas y manuscritos que manifiestan la estrecha vinculación entre su obra pictórica y poética. Belga de nacimiento, parisino de adopción y viajero incansable, sintió la fascinación del surrealismo y, en especial, de Lautremont, De Chirico, Klee y Ernst, a quienes consideró sus maestros. Minerva recupera una entrevista que concedió en 1961 a John Ashbery, poeta norteamericano y crítico de arte que, a lo largo de su trayectoria, ha recibido buena parte de los más importantes premios literarios de Estados Unidos, entre otros, el Pulitzer, el National Book Award y el National Book Critics Circle Award.

 

 

 

Henri Michaux no es exactamente un pintor, ni siquiera un escritor, sino una conciencia: la sustancia más sensible descubierta hasta la fecha para registrar las fluctuaciones de la angustia de la existencia día a día, minuto a minuto.

Michaux vive en París, en la calle Séguier, en el corazón de un pequeño distrito de palacetes desvencijados, aunque aún aristocráticos, que parece misteriosamente silencioso y apagado pese a la proximidad de St. Germain-des-Prés y el Barrio Latino. En las escaleras del hôtel particulier del siglo xvii en el que vive se ha instalado un andamiaje de madera para evitar que la escalera se venga abajo. El apartamento de Michaux parece haber sido desgajado a partir de otro mayor. A pesar de la originalidad de la arquitectura y de la presencia de algún mueble antiguo muy hermoso, el efecto resultante es neutro. Las paredes no tienen color e incluso el jardín exterior tiene un aspecto fantasmagórico. Apenas hay cuadros: tan sólo una obra de Zao Wou-ki y un cuadro chino que representa, más o menos, un caballo y que parecen estar allí por casualidad: «No extraiga ninguna conclusión de ellos». El único objeto digno de mención es una enorme y flamante radio nueva: al igual que muchos poetas y muchos pintores, Michaux prefiere la música.

Detesta las entrevistas y parecía incapaz de recordar por qué había accedido a conceder esta. «Pero ya que está aquí, puede empezar». Se sentó de espaldas a la luz, de modo que resultaba difícil verlo; se protegía el rostro con la mano y me observaba receloso por el rabillo del ojo. Nada de fotografías, e incluso se niega a que se realice un dibujo de él para publicarlo junto a la entrevista. A su juicio, los rostros ejercen una fascinación atroz. Michaux escribió: «Un hombre y su rostro es un poco como si estuvieran devorándose mutuamente sin cesar». En una ocasión, cuando un editor le solicitó una fotografía para publicarla en un catálogo junto a las de los demás autores, le contestó lo siguiente: «Escribo con el fin de dar a conocer una persona que, viéndome, nadie habría podido sospechar jamás que existiera». Esta frase se publicó en el espacio destinado a su retrato.

Sin embargo, el rostro de Michaux es dulce y agradable. Es belga, nacido en Namur en 1899, y aunque exhiba la tez pálida de las gentes del norte, y algo de su flema, su semblante también puede iluminarse con una amplia sonrisa flamenca; y tiene una inesperada y encantadora risilla.

 

¿Ha suplantado para Michaux la pintura a la escritura como medio de expresión?

En absoluto. En los últimos años he realizado tres o cuatro exposiciones y he publicado tres o cuatro libros. Desde que hice mía la pintura hago más de todo, pero no al mismo tiempo. Escribo o pinto en períodos alternos. Empecé a pintar a mediados de la década de 1930, en parte como consecuencia de una exposición de Klee a la que asistí, y en parte a causa del viaje que hice a Oriente. En una ocasión, estando en Osaka, le pedí a una prostituta que me orientara y, para indicarme, me hizo un dibujo adorable. En Oriente todo el mundo dibuja.

El viaje supuso una experiencia capital en la vida de Michaux: de él nació Un bárbaro en Asia, además del descubrimiento de todo un nuevo ritmo de vida y creación.

Siempre pensé que habría otra forma de expresión para mí, pero jamás supuse que sería la pintura. Pero bueno, siempre me equivoco cuando se trata de mí. De joven estaba seguro de que quería ser marinero, y lo intenté durante una temporada; pero, sencillamente, no tenía el vigor físico necesario. Tampoco pensé nunca en escribir. C’est excellent, il faut se tromper un peuPor lo demás, me irritaba la parafernalia de la pintura. Los artistas actúan como prima donnas; se toman a sí mismos demasiado en serio, y tienen toda esa parafernalia: los lienzos, los caballetes, los tubos de pintura. Si pudiera elegir, preferiría ser compositor. Pero hace falta estudiar. Si hubiera algún modo de colocarse directamente ante un teclado… La música incuba mi insatisfacción. Mis dibujos a tinta grandes ya no son más que ritmo. La poesía no me satisface tanto como la pintura, pero es posible que existan otras formas.


¿Cuáles son los artistas que más importan para Michaux?

Me encanta la obra de Ernst y de Klee, pero por sí solos no habrían bastado para que yo empezara a pintar en serio. No admiro tanto a los estadounidenses, como Pollock y Tobey, pero lo cierto es que crearon un clima en el que podía expresarme. Son instigadores. Me concedieron la grande permission; sí, sí, eso es, la grande permission. Del mismo modo que no apreciamos tanto a los surrealistas por lo que escribieron como por autorizar a que todo el mundo escribiera lo que se le pasara por la cabeza. Y, por supuesto, los pintores clásicos chinos me enseñaron lo que se podía hacer con sólo unos pocos trazos, con sólo unos pocos signos. Pero no creo mucho en las influencias. Uno disfruta escuchando las voces de la gente en la calle, pero no resuelven tus problemas. Cuando algo es bueno te distrae de tu problema.

¿Sintió Michaux que su poesía y su pintura eran dos formas diferentes de expresión de una única cosa?

Ambas tratan de expresar una música. Pero la poesía también trata de expresar una verdad no lógica; una verdad diferente de la que se lee en los libros. La pintura es distinta; no tiene nada que ver con la verdad. En los cuadros creo ritmos, como si bailara. Eso no es una vérité.

Le pregunté a Michaux si sentía que su experiencia con la mescalina había tenido alguna consecuencia sobre su arte más allá de los dibujos que realizó bajo sus efectos, a los que denomina «dibujos mescalínicos» y que, con su hipersensible concentración de líneas insustanciales, como filamentos, en determinadas zonas ofrecen un aspecto muy distinto del que presenta la obra enérgica y abrupta que realiza en condiciones normales. «La mescalina incrementa tu atención por todo; por los detalles, por sucesiones tremendamente rápidas.»

Al describir una de estas experiencias en su reciente libro Paix dans les brisements, escribió:

Mi desazón era grande. La devastación era mayor. La velocidad era aún mayor… Una mano doscientas veces más ágil que la mano humana no habría bastado para seguir el acelerado curso de aquel inextinguible espectáculo. Y no se podía hacer nada más que seguirlo. Uno no puede concebir un pensamiento, un término, una figura, para elaborarlos, para que le sirvan de inspiración o de punto de partida para improvisar. Toda la energía se agota en ellos. Ese es el precio de su velocidad, su independencia.

También habló de la distancia sobrehumana que sentía bajo la influencia de la mescalina, como si pudiera observar la maquinaria de su propia mente desde cierta distancia. Esta distancia puede ser terrible, pero en una ocasión se tradujo en una visión de beatitud, la única de su vida, que describe en El infinito turbulento: «Contemplé miles de deidades […]. Todo era perfecto […]. No había vivido en vano […]. Mi existencia fútil y errabunda ponía pie, por fin, en la senda milagrosa…».

Este momento de paz y satisfacción carecía de precedentes en la experiencia de Michaux. No ha tratado de repetirlo: «Ya es bastante que haya sucedido una vez». Y no ha tomado mescalina en más de un año; al menos no «que él sepa». «Quizá la tome otra vez cuando vuelva a ser virgen», dijo. «Pero este tipo de cosas deberían experimentarse sólo de vez en cuando. Los indios fumaban la pipa de la paz únicamente en las grandes ocasiones. Hoy día la gente fuma cinco o seis paquetes de cigarrillos al día. ¿Cómo se puede experimentar algo de este modo?»

La habitación había empezado a quedar a oscuras y, en el exterior, los árboles del jardín gris parecían pertenecer al fangoso territorio metafísico que describe en Mes propriétés. Señalé que en su obra apenas aparece la naturaleza. «Eso no es cierto», dijo. «En cualquier caso, los animales sí. Adoro los animales. Si alguna vez voy a su país, será sin duda para visitar los zoológicos» (su única visita a Estados Unidos la hizo siendo marinero en 1920, y sólo vio Norfolk, Savannah y Newport News).

En una ocasión, con motivo de una de mis exposiciones, pude disponer de dos horas libres en Francfort y escandalicé al director del museo pidiéndole que me enseñara el jardín botánico en lugar del museo. Lo cierto es que el jardín era adorable. Pero desde la experiencia con la mescalina los animales ya no me inspiran ningún sentimiento de fraternidad. El espectáculo de mi mente trabajando me hizo de algún modo más consciente de mi propia mente. Ya no siento empatía con un perro, porque él no tiene mente. Es triste…

Hablamos de los medios que utiliza. Aunque trabaja con óleo y acuarela, prefiere la tinta china. Son típicas de Michaux las grandes hojas blancas de papel de dibujo tachonadas por completo de pequeños nudos negros muy marcados, o con figuras vagamente humanas desperdigadas que evocaban alguna batalla o peregrinación desesperanzada. «Con la tinta china puedo hacer pequeñas formas muy intensas», decía. «Pero tengo otros planes para la tinta. Entre otras cosas, he estado pintando cuadros con tinta china sobre lienzo. Me entusiasma, porque con una misma pincelada, en un mismo instante, puedo ser al mismo tiempo preciso y difuso. La tinta es directa; no se corre ningún riesgo. No tienes que luchar contra las prisas del óleo, con toda la parafernalia de la pintura.»

En esos lienzos de los que habla Michaux suele pintar tres anchas franjas verticales utilizando poca tinta para producir un efecto desvaído. En ese medio difuso flotan docenas de figurillas desesperadamente articuladas: aves, hombres, tallos, animadas por la misma energía intensa de los dibujos, pero delineados de manera más deliberada.

Estos óleos parecen cumplir, mejor que sus demás obras, sus intenciones pictóricas tal como las formulaba recientemente en la revista Quadrum:

En lugar de una imagen que excluye a las demás, me habría gustado dibujar los momentos que, uno junto a otro, se suceden y conforman una vida. Exponer la frase interior, una frase que no tiene palabras, para que la gente vea una soga que se desenrolla sinuosamente y que acompaña íntimamente a todo lo que nos afecta, ya sea desde el exterior o desde el interior. Quería dibujar la conciencia de la existencia y el flujo del tiempo. Como cuando te tomas el pulso.

HENRI MICHAUX

ICEBERGS, MADRID, CÍRCULO DE BELLAS ARTES, 2006 [CATÁLOGO DE EXPOSICIÓN]

RETRATO DE LOS MEIDOSEMS, PRE-TEXTOS, 2008. Edición, traducción y propuesta de lectura de Chantal Maillard

IDEOGRAMAS EN CHINA. CAPTAR. MEDIANTE TRAZOS, MADRID, CÍRCULO DE BELLAS ARTES, 2006

ANTOLOGIA POÉTICA 1927-1986, BUENOS AIRES, ADRIANA HIDALGO EDITORA, 2002

MODOS DEL DORMIDO. MODOS DEL QUE DESPIERTA, VALENCIA, MCA, 2002

FRENTE A LOS CERROJOS / PUNTOS DE REFERENCIA, VALENCIA, PRE-TEXTOS, 2000

ESCRITOS SOBRE PINTURA, COLEGIO OFICIAL DE APAREJADORES Y ARQUITECTOS TÉCNICOS DE MURCIA, 2000. Trad. Chantal Maillard

EL INFINITO TURBULENTO, VALENCIA, MCA, 2000

POEMAS ESCOGIDOS, MADRID, VISOR LIBROS, 1999

ADVERSIDADES, EXORCISMOS, MADRID, CÁTEDRA, 1998

LAS GRANDES PRUEBAS DEL ESPÍRITU, BARCELONA, TUSQUETS, 1985

UN BÁRBARO EN ASIA, BARCELONA, TUSQUETS, 1984

ECUADOR, BARCELONA, TUSQUETS, 1983

EN OTROS LUGARES, MADRID, ALIANZA EDITORIAL, 1983

 

JOHN ASHBERY

POR DÓNDE VAGARÉ, BARCELONA, LUMEN, 2006

AUTORRETRATO EN ESPEJO CONVEXO, BARCELONA, DVD EDICIONES, 2006

SECRETOS CHINOS, MADRID, VISOR LIBROS, 2006

TRES POEMAS, BARCELONA, DVD EDICIONES, 2005

PIROGRAFÍA, MADRID, VISOR LIBROS, 2003

UNA OLA, BARCELONA, LUMEN, 2003

¿OYES, PÁJARO?, MADRID, CÁTEDRA, 1999

DIAGRAMA DE FLUJO, MADRID, CÁTEDRA, 1994

GALEONES DE ABRIL, MADRID, VISOR LIBROS, 1994

AUTORRETRATO EN ESPEJO CONVEXO, MADRID, VISOR LIBROS, 1990

 

http://www.circulobellasartes.com/revistaminerva/articulo.php?id=129

 

 

Auschwitz

https://vimeo.com/224492334

 

Exposición en el Centro de Exposiciones Arte Canal de Madrid.

1 de diciembre de 2017 – 17 de junio 2018

Auschwitz Exhibition landing

 

Fuga de la muerte | Paul Celan

Negra leche del alba la bebemos de tarde
la bebemos a mediodía de mañana la bebemos de noche
bebemos y bebemos
cavamos una fosa en los aires no se yace allí estrecho
Vive un hombre en la casa que juega con las serpientes que escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu pelo de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus mastines
silba a sus judíos hace cavar una fosa en la tierra
nos ordena tocad a danzar

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos de mañana a mediodía te bebemos de tarde
bebemos y bebemos
Vive un hombre en la casa que juega con las serpientes que escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu pelo de oro Margarete
Tu pelo de ceniza Sulamit cavamos una fosa en los aires no se yace allí estrecho

Grita hincad los unos más hondo en la tierra los otros cantad y tocad
agarra el hierro del cinto lo blande son sus ojos azules
hincad los unos más hondo las palas los otros seguid tocando a danzar

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía da mañana te bebemos de tarde
bebemos y bebemos
vive un hombre en la casa tu pelo de oro Margarete
tu pelo de ceniza Sulamit juega con las serpientes
Grita que suene más dulce la muerte la muerte es un Maestro Alemán
grita más oscuro el tañido de los violines así subiréis como humo en el aire
así tendréis una fosa en las nubes no se yace allí estrecho

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía la muerte es un Maestro Alemán
te bebemos en la tarde y mañana bebemos y bebemos
la muerte es un Maestro Alemán sus ojo es azul
él te alcanza con bala de plomo su blanco eres tú
vive un hombre en la casa tu pelo de oro Margarete
azuza sus mastines a nosotros nos regala una fosa en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un Maestro Alemán

tus pelo de oro Margarete
tus pelo de ceniza Sulamit

(De Amapola y memoria, 1952)
Versión de José Luis Reina Palazón, in Paul Celan. Obras completas. © Editorial Trotta, 1999.

 

  Paul Celan (Paul Antschel) 1920–1970

Nació el 23 de mayo de 1920 en la ciudad de Czernowitz, antigua capital del reino de Bucovina provincia del imperio austrohúngaro, en el limite entre Rumania y Ucrania. En esa región convivieron, cuatro culturas diferentes: la alemana, la judía, la latina y la eslava. A unos treinta kilómetros de Czernowitz, en la ciudad de Sadagora, nació su madre y fue un centro del Jasidismo, un movimiento surgido a mediados del siglo XVIII en Polonia. Paul Celan era un gran admirador de Martín Buber, el filósofo judío que escribió en lengua alemana relatos jasídicos.

A principios de 1938 decide estudiar medicina en Francia pues por su condición de judío no le es permitido hacerlo en la Universidad de Bucarest. Cuando vuelve a su casa de vacaciones ya no puede retornar a Francia y queda en Czernowitz.

En 1942 sus padres fueron deportados. Su padre murió de tifus y su madre fue fusilada. Paul fue recluido en un campo de trabajo donde estuvo 18 meses.
Tras ser liberado se trasladó a Bucarest, donde trabajó en una editorial. Pasó una breve temporada en Viena y finalmente en 1948 se trasladó a Francia, donde estudió literatura alemana y además obtuvo la nacionalidad francesa.

Celán tradujo al alemán obras de autores franceses y escribió un número importante de poemas. Su primera colección fue Amapola y memoria de 1952, e incluye su poema más famoso “Fuga de la Muerte” (1948), donde plasma las  experiencias vividas en el campo y el dolor por la muerte de sus padres. Además escribió entre otros libros Cambio de aliento (1967) y Hebras del sol (1968).

Celan se quitó la vida arrojándose al Sena, el 20 de abril de 1970.

 

 

Vandana Shiva: “Estamos en guerra contra nuestra propia estupidez”

 

Sembrar la libertad: la humanidad en la encrucijada evolutiva

Conferencia de Vandana Shiva en el CCCB el 

http://www.cccb.org/es/multimedia/videos/sembrar-la-libertad-la-humanidad-en-la-encrucijada-evolutiva/228342

 

Vandana Shiva es física, activista ecologista y pensadora ecofeminista. Tras doctorarse en ciencias físicas por la Universidad de Western Ontario (Canadá), comenzó a realizar investigaciones en varios centros de investigación de la India, donde combinaba ciencia, tecnología y políticas medioambientales. En 1981 fundó la Research Foundation for Science, Technology and Natural Resource Policy, entidad que desarrolla proyectos ecológicos y sociales en colaboración con el mundo local y los movimientos sociales indios, como el impulso de la agricultura ecológica, el estudio y mantenimiento de la biodiversidad o las acciones para fermentar el compromiso de las mujeres con el movimiento ecologista. Uno de los primeros proyectos de esta fundación, llamado Navdanya,ha crecido hasta convertirseen una ONG que promueve la agricultura orgánica y la defensa de los derechos de granjeros y agricultores. Ha escrito numerosos libros donde aboga por desarrollar un modelo de agricultura sostenible y cambiar el paradigma alimentario, como The Violence of the Green Revolution (Zed Books, 1991) o Monocultures of the Mind (Zed Books, 1993). También ha criticado los costes ecológicos, sociales y económicos de la globalización en los libros Biopiratería: el saqueo de la naturaleza y del conocimiento (Icaria, 2003) y Las guerras del agua (Icaria, 2004). Otro de sus ámbitos de investigación y de activismo es la lucha contra la privatización de las semillas por parte de grandes multinacionales, a la que ha dedicado ensayos como Cosecha robada (Paidós, 2003). En 1993 recibió el Right Livelihood Award, considerado popularmente como el premio Nobel de la Paz alternativo, y en 2010 fue galardonada con el Sydney Peace Prize por su compromiso con la justicia social.

 

 

El canto del mirlo

 

“Últimamente todo se mueve. Como si la solidez fuese cosa de los ojos. El estar quieto de las cosas. Como el canto del mirlo. No hay mirlo. Al menos por lo que a mí respecta. Que haya cosas depende de la duración. Si duran en lo mismo, hay pared; si duran en movimiento, hay mirlo.”

Chantal Maillard, La mujer de pie: 29. Galaxia Gutenberg, 2015

 

Sonograma de Carlos de Hita: “Canta un mirlo. Oímos su voz. Y gracias al sonograma, también la vemos: una caligrafía a tinta en la que podemos leer las sílabas, las modulaciones, las inflexiones, los quiebros, los entresijos de su canto.”

El muro del cementerio de Ixelles.