Chantal Maillard: “La poesía proporciona respuestas que ni la filosofía puede darnos”

El Cultural entrevista a Chantal Maillard acerca de su último poemario La herida en la lengua

JAVIER YUSTE  | 15/04/2015 |



Chantal Maillard (Bruselas, 1951) retoma el camino emprendido en Hilos en un nuevo poemario, La herida en la lengua (Tusquets), que llega tras siete años en los que la escritora no había publicada nada de poesía aunque sí diarios (Bélgica), ensayos (Contra el arte y otras imposturas y La baba del caracol) y el libro India, una recopilación de escritos sobre su experiencia en ese continente. Premio Nacional de Poesía por Matar a Platón en 2004, la Maillard demuestra una vez más una voz única y radical que no deja indiferente y que tiene en el desamparo su punto de partida.

 

Pregunta.- ¿De dónde emana la inspiración para esta nueva colección de poemas?
Respuesta.- Probablemente del desamparo. La herida de la que hablo no es la mía propia. O no sólo. Lo mío es sólo un punto más dentro de un universo que se sostiene sobre la violencia. Todo nacimiento es una violencia, para la madre tanto como para el hijo. Luego entramos en el círculo del Hambre. Toda vida se sostiene sobre la muerte de otros. Pero nuestra especie es redundante: a la violencia necesaria añade otras incontables violencias. ¿Cómo contemplar todo esto sin que la lengua se ponga a tiritar?

P.- ¿Por qué ha tardado siete años en publicar un nuevo libro de poesía?
R.- Me había quedado sin hilo.

P.- ¿Hacia dónde nos conducen los caminos visibles e invisibles de este libro?
R.- No lo sé. Los poemas conducen a cada cual a lugares insospechados. Los túneles de cada uno son distintos: compartimos la herida, pero no la forma con la que ésta se manifiesta. La sorpresa es que el poema a veces resulta ser bálsamo.

P.- ¿Por qué ese título tan fuerte, tan expresivo?
R.- Cuando una herida puede expresarse es que aún tiene remedio. Cuando supera los límites de lo expresable se nos queda en la lengua, y ésta sólo acierta a balbucear.

P.- En el libro aparece Hadewjich. ¿Qué le interesa de ella?
R.- Hadewijch es un nombre bastante común en Flandes, y que se utiliza todavía ahora. Podría haber escogido cualquier otro en realidad. El poema no tiene que ver con la conocida Hadewijch de Amberes, aunque no me molesta en absoluto que se la relacione, y no tanto porque era mística y poeta como porque, de haber vivido en la Europa del siglo XIII, el de beguina es sin duda el estado civil al que me habría apuntado…

P.- ¿Hay algo nuevo, de ruptura respecto a su anterior poesía, o cree que es una continuación?
R.- La ruptura fue Hilos, realmente. Al final me quedé con el cabo de aquel hilo en la boca -o más bien se lo quedó Cual (el personaje que aparece al final)- y parecía que allí se había acabado para mí todo decir. Por eso tardé tantos años en sacar otro poemario. Y no es que me pusiese de nuevo a escribir después de siete años, no, sino que iban saliendo tan sólo balbuceos, a los que luego fui dando forma legible.

P.- ¿Se siente una referencia para las nuevas generaciones de poetas?
R.- Ésa es una pregunta trampa… La verdad es que no puedo saber eso.

P.- ¿Podemos encontrar aquí influencias de su relación con la India aunque sea a nivel subterráneo?
R.- Todo lo que vivimos queda fluyendo, como los ríos cuando entran en la tierra. No podría desprenderme de aquella India que he vivido. Forma parte de mí. Pero no es desde luego un libro en el que se marque esa influencia.

P.- ¿Cómo ve la situación de la poesía en la actualidad?
R.- De forma muy optimista -y ésta no es una palabra que emplee a menudo. Este tipo de escritura parece proporcionar respuestas a las preguntas que ya ni la filosofía ni los demás discursos institucionalizados pueden ofrecernos. Parece que la desconfianza hacia ellos ha hecho que busquemos modos más veraces, más personales, de sabernos entre todos, y que el poema cumple esa función.

La cirugía poética de Chantal Maillard o cómo la lengua herida sutura

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Tercera lectura, ¿o es la cuarta, la quinta? ya no sé, de La herida en la lengua de Chantal Maillard. Mis ojos-oídos deslizándose lenta y atentamente en este abrupto territorio de sintaxis desmembrada, de delicados y endebles ensamblajes, de sensitivos encantamientos y balbucientes letanías, de recuentos sin concesiones… Ahora leo el poemario al revés, del final hacia el principio, desandando lo andado a lomos de un sabio elefante compasivo…

En esta nueva entrega, la poeta malagueña, ocho años después de Hilos, ha afilado escrupulosamente sus armas, adelgazando las palabras hasta volverlas agujas con las que remendar la herida/la vida que se nos escapa a destajo. Husos, hilos, vendajes, ¿antiguas artes femeninas, viejos re/medios de sutura? ante tanto desgarro…

El dolor propio confrontado. Minuciosamente descrito, imposible (¿cómo decir la amputación, la devastación?), herida la lengua, rota, roja, oblicua, retorciéndose en ese cuerpo que se hace alma, y es de todos.

El dolor ajeno –¿ajeno?– aquella herida que es de otro y me arde. Impuesto dolor por tantos genocidios, exterminios, hambrunas, merodeando en los campos de refugiados, en guetos bordeando cualquier ciudad agigantada, infligido en torturas y vejaciones, en mutilaciones, en otras tantas masacres contemporáneas. (¿Cómo contar? la lengua falsea, ¿cómo narrar? la lengua miente. ¿Cuántos ahora cantan todavía?). Balbucea la poeta… entreteje viejos conjuros con los nuevos… “Digo dolor para nombrarlo, exorcizarlo… A sacudidas me digo, a sacudidas la letra y luego contra lo irremediable me alzo. Alzo el grito. Contra lo irremediable.” El vaivén de la lanzadera. De lo propio a lo ajeno. Lo ajeno en lo propio. Lo propio enajenado.

Desde la lengua herida en su mismo centro expresivo, balbucir, los silenciados, nos/otros, balbucir, los que no tienen voz propia, nos/otros, balbucir, los desposeídos de sí, nos/otros, balbucir, los olvidados, los despreciados, nos/otros, balbucir, los renegados, los rechazados, nos/otros, balbucir, los oprimidos, los desplazados, nos/otros, balbucir, los enloquecidos de lucidez, nos/otros… testigos balbucientes…

Tan sólo balbucir asíasí si tan sólo un pueblo sabio, si tan sólo asíasí un antiguo pueblo elefante-tigre-ave-búfalo-araña-lobo, unidos por un fin en la tregua del hambre… si tan sólo nosotros asíasí… si tan sólo nombrar, mostrar, entre todos poner remedio tal vez asíasí tal vez… aún apenas sea posible…

Hocicos temblorosos. Sacudidas. Uno de los cautivos trepa por los barrotes. Suspendido atraviesa la jaula y baja y vuelve a trepar. Dos paseantes se detienen. –El trapecista, dice él acercando los dedos al hocico. –Qué artista, dice ella. Y se alejan torciendo la boca en una sonrisa cómplice. El pequeño animal ha cruzado la jaula por la parte inferior, donde sus compañeros, ovillados, tiritan unos contra otros, y ha vuelto a subir royendo frenéticamente los barrotes. Pienso angustia, pienso libertad. Sin libertad, ¿qué nos impulsa a seguir vivos sino el deseo de esa misma libertad?

Por sobrevivir, cualquier animal embiste las paredes de su celda, atraviesa continentes, camina hasta extenuarse, desplaza a otros, se defiende y mata. Ninguno, sin embargo, esclaviza a otro por provecho o diversión, ninguno encarcela a otro por contemplar las piruetas que da tratando de hallar salida. La crueldad no son las fauces del tigre en el cuello de una gacela, no, la crueldad es moral, y la moral es humana. La estupidez también.”

Chantal Maillard. La herida en la lengua. Dibujos de David Escalona. Ed. Tusquets, 2015.

Muriel Chazalon

Abril 2015

Què és real? Conferència de Chantal Maillard al CCCB

LES IDEES I EL MÓN. CICLE DE CONFERÈNCIES DUO LA PEDRERA-CCCB

La gran aspiració del pensament no ha estat només comprendre el món, sinó ampliar constantment el sentit del que és possible: redibuixar-ne els límits, il·luminar-ne les zones de foscor, crear nous espais per encabir el que encara és impensable. Aquesta revolta permanent del pensament, la negació a acceptar el món tal com és, ha ampliat radicalment el que coneixem i ha modificat les nostres condicions de vida a través de la ciència i de l’art, de l’ètica i de la política. Cal reivindicar la reflexió, ja sigui filosòfica, científica, literària o artística, com l’eina principal per entendre i donar forma a la realitat que ens envolta. Només si les grans idees de la filosofia tornen a entrar a la vida pública podrem replantejar-nos conjuntament el sentit i el propòsit de la vida col·lectiva.

https://www.lapedrera.com/ca/activitats/conferencies/les-idees-i-el-mon-conferencies-duo-la-pedrera-cccb

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QUÈ ÉS REAL?

Dilluns 13 d‘abril, a les 19.30 h, al CCCB

Estem molt acostumats, en la cultura occidental, a considerar, contra tota evidència, que el món en què estem és sòlid, i la nostra existència, real. Però des del moment en què entenem que la realitat (aquest món en què vivim) és il·lusòria, la realitat de la ficció adquireix més solidesa.

Chantal Maillard, filòsofa i poeta. Acaba de publicar La herida en la lengua (Tusquets, 2015).

Presenta: Joana Masó, professora de Literatura i Assaig francesos a la Universitat de Barcelona i investigadora del Centre Dona i Literatura.

Entrades: Venda anticipada a les taquilles del CCCB i Ticketea (tel. 902 044 226/ www.ticketea.com).

Amics del CCCB, aturats, carnet de docent i jubilats amb la Targeta Rosa: entrada gratuïta.

El último lobo “Wolf Totem” de Jean-Jacques Annaud

La última película del director de El Oso (“Siete años en el Tíbet“, “El nombre de la rosa“) se estrena en España el 10 de abril.

Con “El último lobo”, Jean-Jacques Annaud vuelve a reflexionar sobre la relación entre animales salvajes y humanos, esta vez en el corazón de Mongolia donde se rodó enteramente la película. (Criaron 30 lobeznos durante dos años para poder rodar con ellos la película. La convivencia y el rodaje con los lobos fue, según el equipo de rodaje, realmente espectacular!)

El guión fue escrito a partir del best seller del escritor chino Lü Jiamin, “Wolf Totem“, considerado muy polémico en su momento por el gobierno chino.

Wild Yellowstone: She Wolf

 

 

http://channel.nationalgeographic.com/wild/destination-wild/episodes/she-wolf/

http://channel.nationalgeographic.com/wild/destination-wild/galleries/she-wolf/at/claiming-their-territory-2077558/

http://www.natgeotv.com/ca/wild-yellowstone-she-wolf/videos/the-invaders

Ser o no ser famoso

El programa del CCCB, Soy cámara, hace un acercamiento a creadores y procesos creativos en su relación con el ruido mediático y social.

Partiendo de casos concretos, se abre un abanico de reflexiones en torno a la necesidad del anonimato y la manera en que éste se convierte en reclamo de atención para el público y las instituciones. ¿Cómo se maneja este pulso? ¿De qué manera puede repercutir en la propia creación?

El programa cuenta con reflexiones y oipiniones de la mano de Chantal Maillard, Marc Augé, Miguel Morey, Judith Butler y entrevistas a Carles Guerra y Eduart Escoffet.